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Baie des trépassés

 

Pájaro de tonos azulados, colicorto, insectívoro y forestal. De carácter un tanto inquieto y esquivo, se desplaza constantemente mientras trepa por los troncos y ramas de los árboles, comportamiento que ha dado origen a su nombre. Habita preferentemente bosques maduros emplazados en territorios con clima húmedo. Anida en huecos cuya entrada modifica añadiendo barro.

Fuente: SEObirdlife

Trepar por el tronco fue todo un placer para mi nieto, necesitó ayuda para bajar....No podía creer que yo le tomaba fotos mientras él estaba en pánico....

Models : Michaël & Mathieu

 

I'm starting a new thing, that will be involving 7 pictures.

 

To fully understand the point of it, you'd have to watch the french movie "Les visiteurs". Not the american remake who bought the franchise : that one was total bullshit ; but the original french version. hilarious movie.

 

Cannot translate the title of the series I'm going to show you. It's a mix between a very famous quote from "Les visiteurs" and one of the most famous quotes ever pronounced by anyone : "That's one small step for man, one giant leap for mankind". In french, we translated those words this way : "Un petit pas pour l'homme, un grand pas pour l'humanité".

 

appropriate music : www.youtube.com/watch?v=e7_Rc7m_smQ

 

Next images from the series coming soon.

 

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Aunque es una diatomea Chaetoceros corretea empujada por las olas como si fuese un ciempiés y sostenida por sus largas patas, trepa hacia la cresta que se convierte en valle y desciende hacia el valle que se convierte en cresta hasta que rompe en espumas blancas. No le importa demasiado ese vaivén que acuna su cuerpo largo, porque mecida en el agua siempre está cerca del sol, que es quien le da la vida.

 

Las diatomeas constituyen uno de los grupos de fitoplancton más abundantes y diversos en las aguas tanto dulces como saladas de nuestro planeta, se estima que puedan existir unas 200,000 aunque en la actualidad solo se encuentren descritas unas 12,000.

 

Chaetoceros es dentro de las diatomeas uno de los géneros más numerosos representados en el fitoplancton marino con cerca de 529 taxones reconocidos. Sus numerosas especies están ampliamente distribuidas, y con frecuencia, son cosmopolitas.

 

Los miembros de este género pueden ser reconocidos fácilmente porque sus células forman cadenas con los individuos separados por aberturas, y porque presentan unas largas setas que sobresalen de cada una de las cuatro esquinas de las células, aunque también existen algunas especies de vida solitaria. La identificación de los diferentes taxones, sin embargo, puede ser muy difícil.

 

Hasta hace muy poco su reconocimiento se basaba en caracteres morfológicos observables con las técnicas de microscopía óptica, pero hoy ya se utilizan además otros criterios de gran ayuda basados en estudios moleculares y genómicos

 

Dentro del género Chaetoceros la sección Dicladia (Ehrenberg) Gran, es una sección pequeña de sólo tres especies, todas marino: Chaetoceros lorenzianus, Chaetoceros decipiens y Chaetoceros mitra. En este grupo las células se caracterizan por formar cadenas rectas con setas rígidas; cada uno contiene típicamente 4-10 cloroplastos, y las setas en las células terminales de las cadenas son siempre más gruesas que las de las células intercalares, y se orientan de manera diferente.

 

La especie que mostramos hoy aquí Chaetoceros decipiens, a diferencia de sus hermanas, de las que es muy difícil distinguir, es una diatomea cosmopolita que se caracteriza por la posesión de varios cloroplastos granulares y que presenta las setas hermanas parcialmente fundidas en la base, mientras que las terminales se muestran más gruesas que el resto.

 

Las fotografías realizadas a 400 aumentos empleando las técnicas de contraste de fase y contraste de interferencia, se han tomado sobre unas muestras recogidas el día 17 de agosto de 2018 en las aguas de la playa de La Lanzada, donde Chaetoceros decipiens corretea entre las olas.

 

Más información

Los camaleones (Chamaeleonidae) son una familia, de pequeños saurópsidos (reptiles) escamosos. Existen cerca de 161 especies de camaleones, la mayor parte de ellas en África al sur del Sáhara. En América se llama a menudo camaleones a lagartos de las familias Polychrotidae y Dactyloidae, que aunque pueden cambiar de color, no guardan ningún parentesco con los verdaderos camaleones.

Son famosos por su habilidad de cambiar de color según las circunstancias, por su lengua rápida y alargada, y por sus ojos, que pueden ser movidos independientemente el uno del otro.

En 2015, Glaw reelaboró la división familiar en dos subfamilias:

Familia Chamaeleonidae: Subfamilia Chamaeleoninae (camaleones típicos, de los Géneros Bradypodion, Calumma, Chamaeleo, Furcifer, Kinyongia, Nadzikambia, Archaius, Trioceros)

y Subfamilia Brookesiinae (camaleones enanos, de los Géneros Brookesia, Rhampholeon y Rieppeleon)

Los camaleones varían grandemente en tamaño, desde los pequeños camaleones de la familia Brookesia que miden menos de 3 cm de largo hasta los grandes de 80 cm como el Calumna parsonii. La especie más pequeña vive en la isla de Nosy-bé en Madagascar es Brookesia minima y en su fase adulta difícilmente supera el centímetro y medio. Muchos de ellos tienen adornos en la cabeza o en la cara como protuberancias nasales e incluso cuernos como en el caso de Trioceros jacksonii o largas crestas en la parte superior de la cabeza como Chamaeleo calyptratus. Muchas especies presentan dimorfismo sexual y los machos suelen estar más adornados.

Las características principales que son compartidas por toda la familia son la estructura de sus patas, los ojos, la falta de oído y la lengua. Aunque no tengan oído externo son capaces de detectar vibraciones y sonidos de baja frecuencia, de unos 200Hz.

La familia tiene cada pata dividida en dos "dedos" principales con un suave recubrimiento al centro. Estos dedos están equipados con fuertes garras que le permiten trepar por troncos y ramas. Algo interesante es que tienen dos garras en la parte exterior y tres en la parte interior en las patas delanteras. Y en cambio, tres garras en la parte exterior y dos en la parte interior en las patas traseras.

Se mueven con extrema lentitud. Para atrapar a su presa utilizan la lengua, la cual puede ser extremadamente larga y muchas veces supera en longitud a su propio cuerpo. Consiguen lanzar su larguísima lengua protráctil como un proyectil, con una velocidad y distancia sorprendentes, hasta casi un metro en algunas especies. Con su punta pegajosa atrapan los pequeños animales, principalmente insectos, de los que se alimentan, ingiriéndolos inmediatamente enteros, como es común en los reptiles. Sólo con la ayuda de la fotografías de alta velocidad es posible observar ese proceso en detalle.

Su piel es rica en queratina, lo que presenta una serie de ventajas (en especial, la resistencia), pero igual que en otros reptiles, exige mudas periódicas como única forma de restaurarla.

Los ojos es lo que más los distingue entre los reptiles. Los camaleones poseen un rango oculomotor muy grande de unos 180° horizontalmente y 90° verticalmente. Los párpados están unidos entre sí por una estructura circular única de ápice redondeado, que rodea por completo el ojo, adoptando así una forma cónica. Cada ojo está recubierto por un párpado que se fusiona con el globo ocular siguiendo de cerca sus movimientos y deja libre solo una pequeña área circular en el centro, la correspondiente al iris y la pupila. Sus ojos se encuentran colocados en los laterales de la cabeza lo que les permite tener una vista panorámica. Pueden mover sus ojos, grandes y globosos, de manera independiente, lo que les brinda una visión de casi 360°, con un pequeño punto ciego tras la cabeza. Cuando la presa es localizada ambos ojos convergen en la misma dirección dándoles una visión estereoscópica y una percepción de profundidad.

En su retina solo poseen conos y no bastones, lo que les permite una buena visión diurna y excelente percepción de los colores, pero una deficiencia en la vista nocturna. Por esta razón los camaleones solo cazan durante el día.

La mayoría de camaleones son ovíparos, pero existen también especies ovovivíparas (normalmente del género Trioceros) . Una vez que la hembra está lista para poner los huevos (3-6 semanas después de la fecundación), desciende hacia el suelo y comienza a excavar un hueco de 5 a 30 centímetros dependiendo la especie. Luego, entierra los huevos y deja el lugar. La cantidad de huevos depositados varía de especie en especie desde el Brookesia con 2 a 4 huevos hasta el Chamaeleo calyptratus que pone de 30 a 60 huevos. Los huevos tardan en incubar de 6 a 8 meses, a excepción de Calumma parsonii, en cuya especie la incubación dura 18 meses. Los camaleones alcanzan la madurez sexual entre 4/5 meses y 8/10 meses (aunque el Calumma Parsonii llegan a su madurez sexual entre los dos y tres años). Pueden vivir entre 4 o 5 años, si bien algunas especies de gran tamaño como los Trioceros melleri y los Calumma parsonii pueden llegar a vivir hasta los 15 años.

La mayor parte de los camaleones habitan en África y en Madagascar, aunque algunas especies también se encuentran en partes del sur de Europa, Sri Lanka, India y Asia Menor. Diferentes especies habitan diferentes ambientes, como montañas, junglas, sabanas y a veces desiertos y estepas. Se cree que los individuos que viven en los sectores mediterráneos europeos derivan de ejemplares introducidos por el hombre en épocas remotas.

Los camaleones viven, en su mayor parte, en ambientes forestales, pero también se hallan algunos en matorrales, y algunas especies viven en el suelo, debajo de las hojas. Pueden pasar de un árbol a otro gracias a la habilidad prensil de su cola y de sus patas.

En la península ibérica sólo vive el camaleón común (Chamaeleo chamaeleon), que se encuentra en puntos muy concretos de la geografía española, como en Andalucía (en la costa desde Huelva hasta Almería existen poblaciones fragmentadas en varios puntos) o la Región de Murcia y en Portugal, concretamente en el Algarve; también hay poblaciones en Italia y Creta. Otra especie que se puede encontrar en Europa es el camaleón africano (Chamaeleo africanus) con algunas pequeñas poblaciones al suroeste del Peloponeso en el sur de Grecia, donde se cree que es una introducción desde la antigüedad, posiblemente desde Egipto.

Todos los camaleones son animales diurnos. Su periodo de mayor actividad es la mañana y el crepúsculo. Los camaleones no son cazadores activos. En vez de eso, prefieren quedarse horas inmóviles, esperando que una presa pase por allí. Se alimentan básicamente de artrópodos y de pequeños vertebrados. En cautividad, también comen frutas como papayas, plátanos, y hasta crías de roedores. Pero esa dieta solo es válida para animales adultos: las crías son casi exclusivamente insectívoras.

Los camaleones viven la mayor parte de sus vidas en solitario, y son bastante agresivos contra otros miembros de su misma especie. El hábito solitario solo es abandonado en la época de apareamiento, cuando el macho desciende de los árboles en busca de hembras.

Los camaleones pueden morder cuando se les provoca, pero el mordisco no es muy doloroso y en caso de que se produzca no reviste ningún riesgo, basta con desinfectar la zona como cualquier otra herida o rasguño.

Algunas especies de camaleón son capaces de cambiar de color, lo que es su característica más famosa.

Al contrario de lo que algunos creen, no son incoloros, ni mudan de color solo de acuerdo con el del ambiente; en realidad, el cambio de su color básico expresa más a menudo una condición fisiológica (relacionada con la temperatura o la hora del día) o una condición psicológica (provocada por la proximidad de un eventual adversario o pareja).

El cambio de color también tiene un papel importante en la comunicación durante las luchas entre camaleones: los colores indican si el oponente está asustado o furioso. Pueden variar los colores, desde rojizo hasta verdoso.

 

Accidentalmente, el cambio de color puede ayudar a la ocultación del animal, aunque esta no es una ocurrencia frecuente, y sí ocasional.

Los camaleones tienen células pigmentarias especializadas en varias capas de la dermis, bajo su epidermis externa y transparente. Las células de la capa superior, llamadas cromatóforos, contienen pigmentos amarillos y rojos. Bajo la de los cromatóforos hay otra capa cuyas células pigmentarias, los guanóforos, contienen una sustancia cristalina e incolora, la guanina. Los guanóforos reflejan, entre otras cosas, el color azul de la luz incidente. Cuando la capa superior con sus cromatóforos determina un color amarillo, la luz azul reflejada por los guanóforos se tiñe de verde (azul + amarillo). Aún más abajo se encuentra una capa rica en melanóforos, cargados del pigmento oscuro llamado eumelanina que también tiñe la piel humana. Estos melanóforos regulan el brillo, es decir la cantidad de luz reflejada. Todas estas células pigmentarias pueden regular la distribución de los pigmentos que contienen, ampliándola o contrayéndola, lo que da lugar su vez a las diferencias de brillo, tonalidad y dibujo que distinguen a los camaleones.

En la simbología de algunas tribus africanas, el camaleón es un animal sagrado, visto como el creador de la raza humana. Nunca muere, y cuando se encuentran alguno en el camino, lo apartan con precaución, con miedo a las maldiciones.

En el mercado de mascotas, Trioceros jacksonii y Chamaeleo calyptratus son de lejos los más comunes y se los encuentra frecuentemente criados en cautiverio. También podemos encontrar Furcifer pardalis, Furcifer lateralis, Calumma parsonii, Trioceros quadricornis y Trioceros melleri.

La mayoría de las especies está listada en el CITES, lo cual indica que su exportación está prohibida o sujeta a estrictas cuotas de exportación en sus países nativos. Sin embargo, la falta de órganos de control en los países nativos hace que esta lista pierda efectividad.

 

es.wikipedia.org/wiki/Chamaeleonidae

 

Chameleons or chamaeleons (family Chamaeleonidae) are a distinctive and highly specialized clade of Old World lizards with 200 species described as of June 2015. The members of this family are best known for their distinct range of colors, being capable of shifting to different hues and degrees of brightness. The large number of species in the family exhibit considerable variability in their capacity to change color. For some, it is more of a shift of brightness (shades of brown); for others, a plethora of color-combinations (reds, yellows, greens, blues) can be seen.

Chameleons are distinguished by their zygodactylous feet, their prehensile tail, their laterally compressed bodies, their head casques, their projectile tongues, their swaying gait, and crests or horns on their brow and snout. Chameleons' eyes are independently mobile, and because of this the chameleon’s brain is constantly analyzing two separate, individual images of its environment. When hunting prey, the eyes focus forward in coordination, affording the animal stereoscopic vision.

Chameleons are adapted for climbing and visual hunting. The use of their prehensile tail offers stability when they are moving or resting while on a branch in the canopy; because of this, their tail is often referred to as a "fifth limb". Another character that is advantageous for being arboreal is how laterally compressed their bodies are; it is important for them to distribute their weight as evenly as possible as it confers stability on twigs and branches in the trees. They live in warm habitats that range from rainforest to desert conditions, with various species occurring in Africa, Madagascar, southern Europe, and across southern Asia as far as Sri Lanka. They have been introduced to Hawaii, California, and Florida.

In 1986, the family Chamaeleonidae was divided into two subfamilies, Brookesiinae and Chamaeleoninae.

Under this classification, Brookesiinae included the genera Brookesia and Rhampholeon, as well as the genera later split off from them (Palleon and Rieppeleon), while Chamaeleoninae included the genera Bradypodion, Calumma, Chamaeleo, Furcifer and Trioceros, as well as the genera later split off from them (Archaius, Nadzikambia and Kinyongia). Since that time, however, the validity of this subfamily designation has been the subject of much debate, although most phylogenetic studies support the notion that the pygmy chameleons of the subfamily Brookesiinae are not a monophyletic group.

While some authorities have previously preferred to use this subfamilial classification on the basis of the absence of evidence principle, these authorities later abandoned this subfamilial division, no longer recognizing any subfamilies with the family Chamaeleonidae.

In 2015, however, Glaw reworked the subfamilial division by placing only the genera Brookesia and Palleon within the Brookesiinae subfamily, with all other genera being placed in Chamaeleoninae.

Some chameleon species are able to change their skin coloration. Different chameleon species are able to vary their coloration and pattern through combinations of pink, blue, red, orange, green, black, brown, light blue, yellow, turquoise, and purple. Chameleon skin has a superficial layer which contains pigments, and under the layer are cells with very small (nanoscale) guanine crystals. Chameleons change color by "actively tuning the photonic response of a lattice of small guanine nanocrystals in the s-iridophores". This tuning, by an unknown molecular mechanism, changes the wavelength of light reflected off the crystals which changes the color of the skin. The color change was duplicated ex vivo by modifying the osmolarity of pieces of white skin.

Color change in chameleons has functions in camouflage, but most commonly in social signaling and in reactions to temperature and other conditions. The relative importance of these functions varies with the circumstances, as well as the species. Color change signals a chameleon's physiological condition and intentions to other chameleons. Because chameleons are ectothermic, another reason why they change color is to regulate their body temperatures, either to a darker color to absorb light and heat to raise their temperature, or to a lighter color to reflect light and heat, thereby either stabilizing or lowering their body temperature.

Chameleons tend to show brighter colors when displaying aggression to other chameleons, and darker colors when they submit or "give up". Some species, particularly those of Madagascar and some African genera in rainforest habitats, have blue fluorescence in their skull tubercles, deriving from bones and possibly serving a signaling role.

Some species, such as Smith's dwarf chameleon, adjust their colors for camouflage by the vision of the specific predator species (bird or snake) by which they are being threatened.

Chameleons have two superimposed layers within their skin that control their color and thermoregulation. The top layer contains a lattice of guanine nanocrystals, and by exciting this lattice the spacing between the nanocrystals can be manipulated, which in turn affects which wavelengths of light are reflected and which are absorbed. Exciting the lattice increases the distance between the nanocrystals, and the skin reflects longer wavelengths of light. Thus, in a relaxed state the crystals reflect blue and green, but in an excited state the longer wavelengths such as yellow, orange, green, and red are reflected.

The skin of a chameleon also contains some yellow pigments, which combined with the blue reflected by a relaxed crystal lattice results in the characteristic green color which is common of many chameleons in their relaxed state. Chameleon color palettes have evolved through evolution and the environment. Chameleons living in the forest have a more defined and colorful palette compared to those living in the desert or savanna, which have more of a basic, brown, and charred palette.

Chameleons primarily live in the mainland of sub-Saharan Africa and on the island of Madagascar, although a few species live in northern Africa, southern Europe (Portugal, Spain, Italy, Greece), the Middle East, southern India, Sri Lanka, and several smaller islands in the western Indian Ocean.

Chameleons inhabit all kinds of tropical and mountain rain forests, savannas, and sometimes deserts and

steppes.

The typical chameleons from the subfamily Chamaeleoninae are arboreal, usually living in trees or bushes, although a few (notably the Namaqua chameleon) are partially or largely terrestrial. Most species from the subfamily Brookesiinae, which includes the genera Brookesia, Rieppeleon, and Rhampholeon, live low in vegetation or on the ground among leaf litter. Many species of chameleons are threatened by extinction. Declining chameleon numbers are due to habitat loss.

Chameleons are preyed upon by a variety of other animals. Birds and snakes are the most important predators of adult chameleons. Invertebrates, especially ants, put a high predation pressure on chameleon eggs and juveniles. Chameleons are unlikely to be able to flee from predators and rely on crypsis as their primary defense. Chameleons can change both their colors and their patterns (to varying extents) to resemble their surroundings or disrupt the body outline and remain hidden from a potential enemy's sight. Only if detected, chameleons actively defend themselves. They adopt a defensive body posture, present an attacker with a laterally flattened body to appear larger, warn with an open mouth, and, if needed, utilize feet and jaws to fight back. Vocalization is sometimes incorporated into threat displays.

Chameleons are popular reptile pets, mostly imported from African countries like Madagascar, Tanzania, and Togo. The most common in the trade are the Senegal chameleon (Chamaeleo senegalensis), the Yemen or veiled chameleon (Chamaeleo calyptratus), the panther chameleon (Furcifer pardalis), and Jackson's chameleon (Trioceros jacksonii). Other chameleons seen in captivity (albeit on an irregular basis) include such species as the carpet chameleon (Furcifer lateralis), Meller’s chameleon (Trioceros melleri), Parson’s chameleon (Calumma parsonii), and several species of pygmy and leaf-tailed chameleons, mostly of the genuses Brookesia, Rhampholeon, or Rieppeleon. These are among the most sensitive reptiles one can own, requiring specialized attention and care.

The U.S. has been the main importer of chameleons since the early 1980s accounting for 69% of African reptile exports. However, there have been large declines due to tougher regulations to protect species from being taken from the wild and due to many becoming invasive in places like Florida. They have remained popular though which may be due to the captive-breeding in the U.S. which has increased to the point that the U.S. can fulfill its demand, and has now even become a major exporter as well. In the U.S. they are so popular, that despite Florida having six invasive chameleon species due to the pet trade, reptile hobbyists in these areas search for chameleons to keep as pets or to breed and sell them, with some selling for up to a thousand dollars.

 

en.wikipedia.org/wiki/Chameleon

 

.....é dali atrás de casa,

não precisa nem trepar,

o pé é bem baixinho....

 

La baie des Trépassés est enserrée entre la pointe du Raz et la pointe du Van et se trouve sur les communes de Plogoff et de Cléden-Cap-Sizun. Son rivage forme une longue plage de sable reliant les deux pointes.

Él no trepará sus trenzas una noche de invierno.

Ella soñará un viaje y no habrá despedidas.

Ni canciones de amor, ni Capuleto y Montesco.

Crecerán y en la espuma del tiempo

se deshacen sus sueños.

No quedará ni un recuerdo,

ni en la noche un lamento.

Quizá una leve herida

que lavará el olvido

o el agua de la clepsidra"

 

"Sueño de un hombre despierto", Ismael Serrano.

Dike near "Swarte Haan".

Abubilla

Upupa epops

Características

La abubilla es inconfundible. Sus colores hacen gran contraste con el canela, blanco y negro. Tiene un vuelo ondulante y de corte "amariposado", con frecuentes y bruscos cambios de dirección. En vuelo tiene un aspecto listado de blanco y negro, y lleva el moño desplegado. En otras circunstancias también lo mueve. Puede trepar por los troncos, pero raramente lo hace. Su pico es muy largo, y lo utiliza para desenterrar larvas que encuentra mientras camina sobre el suelo.

Hábitat

Habita en zonas semidesérticas, estepas, estepas de bosque, praderas, grandes áreas de frutales, cultivos de secano.

Se mueve entre las zonas templadas y tropicales de Europa y África, donde cría, y el sureste asiático, sur y levante de la Península Ibérica, Magreb y África subsahariana, donde pasa los inviernos.

Reproducción

En primavera se oye su reclamo monótono y repetitivo día y noche, "up-up-up", que ha contribuido a la formación del nombre científico de la abubilla. El sonido es sordo y aflautado pero de gran alcance, y lo emite con la garganta esponjada y el pico ligeramente abierto, inclinándolo sobre el pecho. A finales de junio deja de reclamar. También emite un graznido como llamada.

La abubilla incuba en huecos de árboles podridos, en graneros, tejados, en montones de madera, en franjas de terreno de escaso arbolado, también en las grietas de las rocas, en muros, en pozos, incluso en aquellos en los que diariamente beben los rebaños; también en montones de piedras y paredes arenosas. Se ha encontrado su nido hasta dentro de un cráneo de caballo.

La cavidad que alberga el nido es diferente cada año, siendo poco acomodada con tallos y hojas mustias. En el sur la época de cría empieza en marzo; en Europa central a mediados de mayo. En las regiones sureñas puede tener lugar una segunda puesta en julio.

Al principio sólo incuba la hembra, siendo alimentada por el macho, de 5 a 10 huevos; hacia finales de la incubación puede colaborar en el trabajo el macho y les ocupa unos 16 a 18 días. En ocasiones hacen dos puestas anuales.

Los polluelos salen del cascarón sin apenas plumón. Los jóvenes, y también la hembra durante la incubación, desprenden una secreción defensiva pestilente de sus glándulas uropigiales; además los jóvenes se defienden con una rociada de heces dirigida contra el agresor. Esto, junto con la nula limpieza del nido, les ha ganado el apodo de "aves apestosas" y su nombre común en algunos idiomas (por ejemplo, en catalán se llama "puput", que se refiere tanto al canto como al olor puesto que "put" significa "huele mal"). Los polluelos permanecen entre 22 y 24 días en el nido, siendo alimentados con insectos. Después de aprender a volar, siguen todavía un corto espacio de tiempo con la familia, hasta que ya no necesitan recibir el alimento de los progenitores. Pronto resultan idénticos a los adultos.

Dieta

Se alimenta de insectos, sobre todo saltamontes y, sorprendentemente, muchos grillos. Es fácil verlas en el suelo buscando larvas bajo los guijarros. También se alimenta de crisálidas de procesionaria del pino y orugas recién enterradas, larvas de coleópteros elatéridos (gusanos de alambre), hormigas, dípteros y sus larvas. Se atreve con los grandes miriápodos, como la escolopendra, y no desdeña arañas, caracoles y lombrices. Las presas son descompuestas a picotazos, a menudo lanzadas al aire y luego capturadas con tanta habilidad que resbalan dentro de la boca de la abubilla.

Vida y costumbres

La abubilla es el único representante europeo de un orden de aves tropicales, las bucerótidas. Difiere enormemente de las restantes aves de su orden, no sólo por su hábitat, sino también por su comportamiento y muchas otras peculiaridades.

En septiembre, las abubillas, en solitario o en pequeños grupos, emprenden viaje con dirección al este de África, donde se encuentran con las aves de su mismo orden afincadas en aquella zona. En algunos países del centro de Europa está seriamente amenazada ante el incesante avance de la técnica y la polución que lleva consigo.

Como ave de la estepa, suele bañarse en la arena, pero nunca en el agua. Cuando se alimenta de forma natural no necesita beber agua.

 

Pointe du Raz, Finistère, France

(De vieilles photos, 2008-2010, que j'ai retrouvées en faisant du tri, j'adorais prendre les couchers de soleil :))

  

De la Lumière !

  

Quand le vieux Gœthe un jour cria : « De la lumière ! »

Contre l’obscurité luttant avec effort,

Ah ! Lui du moins déjà sentait sur sa paupière

Peser le voile de la mort.

 

Nous, pour le proférer ce même cri terrible,

Nous avons devancé les affres du trépas ;

Notre œil perçoit encore, oui ! Mais, supplice horrible !

C’est notre esprit qui ne voit pas.

 

Il tâtonne au hasard depuis des jours sans nombre,

A chaque pas qu’il fait forcé de s’arrêter ;

Et, bien loin de percer cet épais réseau d’ombre,

Il peut à peine l’écarter.

 

Parfois son désespoir confine à la démence.

Il s’agite, il s’égare au sein de l’Inconnu,

Tout prêt à se jeter, dans son angoisse immense,

Sur le premier flambeau venu.

 

La Foi lui tend le sien en lui disant : « J’éclaire !

Tu trouveras en moi la fin de tes tourments. »

Mais lui, la repoussant du geste avec colère,

A déjà répondu : « Tu mens ! »

 

« Ton prétendu flambeau n’a jamais sur la terre

Apporté qu’un surcroît d’ombre et de cécité ;

Mais réponds-nous d’abord : est-ce avec ton mystère

Que tu feras de la clarté ? »

 

La Science à son tour s’avance et nous appelle.

Ce ne sont entre nous que veilles et labeurs.

Eh bien ! Tous nos efforts à sa torche immortelle

N’ont arraché que les lueurs.

 

Sans doute elle a rendu nos ombres moins funèbres ;

Un peu de jour s’est fait où ses rayons portaient ;

Mais son pouvoir ne va qu’à chasser des ténèbres

Les fantômes qui les hantaient.

 

Et l’homme est là, devant une obscurité vide,

Sans guide désormais, et tout au désespoir

De n’avoir pu forcer, en sa poursuite avide,

L’Invisible à se laisser voir.

 

Rien ne le guérira du mal qui le possède ;

Dans son âme et son sang il est enraciné,

Et le rêve divin de la lumière obsède

A jamais cet aveugle-né.

 

Qu’on ne lui parle pas de quitter sa torture.

S’il en souffre, il en vit ; c’est là son élément ;

Et vous n’obtiendrez pas de cette créature

Qu’elle renonce à son tourment.

 

De la lumière donc ! Bien que ce mot n’exprime

Qu’un désir sans espoir qui va s’exaspérant.

A force d’être en vain poussé, ce cri sublime

Devient de plus en plus navrant.

 

Et, quand il s’éteindra, le vieux Soleil lui-même

Frissonnera d’horreur dans son obscurité,

En l’entendant sortir, comme un adieu suprême,

Des lèvres de l’Humanité.

 

Louise Ackermann, Poésies Philosophiques

 

vamos a trepar a la copa de este sol de enero,

y a hacer un nido en su ramaje,

y allí reírnos viendo como a cada minutero

se lo devora el oleaje,

que cuando entre mis brazos resuenen cañonazos

yo iré perdido entre tus dunas

dejándolo todo, quemando los tronos donde reinen dudas

Raz de Sein, phare de la Vieille et tourelles La Plate et Le Chat.

En la Reserva habitan múltiples especies de helechos, desde los más grandes hasta los epífitos que trepan por los árboles del bosque.

Entre la baie des Trépassés et la pointe du Van Site du cap Sizun

L'ile de Sein , située à droite du phare de la Vieille et dont on devine la présence dans la brume, accueillait les Gallisenæ, prêtresses vierges gardiennes du feu,

Las hojas secas no crujían, se deshacían bajo sus pies. Se había vuelto un cazador. Trepaba por la montaña San Jorge, que se levanta al oeste de la ciudad de Oxapampa, en busca de su presa. Ocultó su humanidad en la alta hierba, olisqueó el aire. Se había vuelto un animal también. Tres días levantándose antes que el sol para hacerle la guardia, y nada. No podía fallarle ahora. De pronto, cuando la luz recién aleteaba, un gran oso de anteojos salió del bosque y se deslizó entre el tupido follaje. Kike Cúneo esperaba, cámara en ristre. ¿Qué hace un oso tan cerca de la ciudad?, pensó antes de acribillarlo.

Un fásmido blanco moviendo las patas para evitar a las hormigas que trepaban por su rama. Tomillares cerca de Ossa de Montiel.

Ruta en bici desde Sotres hasta hoyos de lloroza, subida al verónica y trepada a la cima de Horcados Rojos y vuelta a Sotres.

 

Dans la baie des trépassés.

Releasing Soon apart of the TREP'MALE Collection

Releasing Soon apart of the TREP'MALE Collection

Los camaleones (Chamaeleonidae) son una familia, de pequeños saurópsidos (reptiles) escamosos. Existen cerca de 161 especies de camaleones, la mayor parte de ellas en África al sur del Sáhara. En América se llama a menudo camaleones a lagartos de las familias Polychrotidae y Dactyloidae, que aunque pueden cambiar de color, no guardan ningún parentesco con los verdaderos camaleones.

Son famosos por su habilidad de cambiar de color según las circunstancias, por su lengua rápida y alargada, y por sus ojos, que pueden ser movidos independientemente el uno del otro.

En 2015, Glaw reelaboró la división familiar en dos subfamilias:

Familia Chamaeleonidae: Subfamilia Chamaeleoninae (camaleones típicos, de los Géneros Bradypodion, Calumma, Chamaeleo, Furcifer, Kinyongia, Nadzikambia, Archaius, Trioceros)

y Subfamilia Brookesiinae (camaleones enanos, de los Géneros Brookesia, Rhampholeon y Rieppeleon)

Los camaleones varían grandemente en tamaño, desde los pequeños camaleones de la familia Brookesia que miden menos de 3 cm de largo hasta los grandes de 80 cm como el Calumna parsonii. La especie más pequeña vive en la isla de Nosy-bé en Madagascar es Brookesia minima y en su fase adulta difícilmente supera el centímetro y medio. Muchos de ellos tienen adornos en la cabeza o en la cara como protuberancias nasales e incluso cuernos como en el caso de Trioceros jacksonii o largas crestas en la parte superior de la cabeza como Chamaeleo calyptratus. Muchas especies presentan dimorfismo sexual y los machos suelen estar más adornados.

Las características principales que son compartidas por toda la familia son la estructura de sus patas, los ojos, la falta de oído y la lengua. Aunque no tengan oído externo son capaces de detectar vibraciones y sonidos de baja frecuencia, de unos 200Hz.

La familia tiene cada pata dividida en dos "dedos" principales con un suave recubrimiento al centro. Estos dedos están equipados con fuertes garras que le permiten trepar por troncos y ramas. Algo interesante es que tienen dos garras en la parte exterior y tres en la parte interior en las patas delanteras. Y en cambio, tres garras en la parte exterior y dos en la parte interior en las patas traseras.

Se mueven con extrema lentitud. Para atrapar a su presa utilizan la lengua, la cual puede ser extremadamente larga y muchas veces supera en longitud a su propio cuerpo. Consiguen lanzar su larguísima lengua protráctil como un proyectil, con una velocidad y distancia sorprendentes, hasta casi un metro en algunas especies. Con su punta pegajosa atrapan los pequeños animales, principalmente insectos, de los que se alimentan, ingiriéndolos inmediatamente enteros, como es común en los reptiles. Sólo con la ayuda de la fotografías de alta velocidad es posible observar ese proceso en detalle.

Su piel es rica en queratina, lo que presenta una serie de ventajas (en especial, la resistencia), pero igual que en otros reptiles, exige mudas periódicas como única forma de restaurarla.

Los ojos es lo que más los distingue entre los reptiles. Los camaleones poseen un rango oculomotor muy grande de unos 180° horizontalmente y 90° verticalmente. Los párpados están unidos entre sí por una estructura circular única de ápice redondeado, que rodea por completo el ojo, adoptando así una forma cónica. Cada ojo está recubierto por un párpado que se fusiona con el globo ocular siguiendo de cerca sus movimientos y deja libre solo una pequeña área circular en el centro, la correspondiente al iris y la pupila. Sus ojos se encuentran colocados en los laterales de la cabeza lo que les permite tener una vista panorámica. Pueden mover sus ojos, grandes y globosos, de manera independiente, lo que les brinda una visión de casi 360°, con un pequeño punto ciego tras la cabeza. Cuando la presa es localizada ambos ojos convergen en la misma dirección dándoles una visión estereoscópica y una percepción de profundidad.

En su retina solo poseen conos y no bastones, lo que les permite una buena visión diurna y excelente percepción de los colores, pero una deficiencia en la vista nocturna. Por esta razón los camaleones solo cazan durante el día.

La mayoría de camaleones son ovíparos, pero existen también especies ovovivíparas (normalmente del género Trioceros) . Una vez que la hembra está lista para poner los huevos (3-6 semanas después de la fecundación), desciende hacia el suelo y comienza a excavar un hueco de 5 a 30 centímetros dependiendo la especie. Luego, entierra los huevos y deja el lugar. La cantidad de huevos depositados varía de especie en especie desde el Brookesia con 2 a 4 huevos hasta el Chamaeleo calyptratus que pone de 30 a 60 huevos. Los huevos tardan en incubar de 6 a 8 meses, a excepción de Calumma parsonii, en cuya especie la incubación dura 18 meses. Los camaleones alcanzan la madurez sexual entre 4/5 meses y 8/10 meses (aunque el Calumma Parsonii llegan a su madurez sexual entre los dos y tres años). Pueden vivir entre 4 o 5 años, si bien algunas especies de gran tamaño como los Trioceros melleri y los Calumma parsonii pueden llegar a vivir hasta los 15 años.

La mayor parte de los camaleones habitan en África y en Madagascar, aunque algunas especies también se encuentran en partes del sur de Europa, Sri Lanka, India y Asia Menor. Diferentes especies habitan diferentes ambientes, como montañas, junglas, sabanas y a veces desiertos y estepas. Se cree que los individuos que viven en los sectores mediterráneos europeos derivan de ejemplares introducidos por el hombre en épocas remotas.

Los camaleones viven, en su mayor parte, en ambientes forestales, pero también se hallan algunos en matorrales, y algunas especies viven en el suelo, debajo de las hojas. Pueden pasar de un árbol a otro gracias a la habilidad prensil de su cola y de sus patas.

En la península ibérica sólo vive el camaleón común (Chamaeleo chamaeleon), que se encuentra en puntos muy concretos de la geografía española, como en Andalucía (en la costa desde Huelva hasta Almería existen poblaciones fragmentadas en varios puntos) o la Región de Murcia y en Portugal, concretamente en el Algarve; también hay poblaciones en Italia y Creta. Otra especie que se puede encontrar en Europa es el camaleón africano (Chamaeleo africanus) con algunas pequeñas poblaciones al suroeste del Peloponeso en el sur de Grecia, donde se cree que es una introducción desde la antigüedad, posiblemente desde Egipto.

Todos los camaleones son animales diurnos. Su periodo de mayor actividad es la mañana y el crepúsculo. Los camaleones no son cazadores activos. En vez de eso, prefieren quedarse horas inmóviles, esperando que una presa pase por allí. Se alimentan básicamente de artrópodos y de pequeños vertebrados. En cautividad, también comen frutas como papayas, plátanos, y hasta crías de roedores. Pero esa dieta solo es válida para animales adultos: las crías son casi exclusivamente insectívoras.

Los camaleones viven la mayor parte de sus vidas en solitario, y son bastante agresivos contra otros miembros de su misma especie. El hábito solitario solo es abandonado en la época de apareamiento, cuando el macho desciende de los árboles en busca de hembras.

Los camaleones pueden morder cuando se les provoca, pero el mordisco no es muy doloroso y en caso de que se produzca no reviste ningún riesgo, basta con desinfectar la zona como cualquier otra herida o rasguño.

Algunas especies de camaleón son capaces de cambiar de color, lo que es su característica más famosa.

Al contrario de lo que algunos creen, no son incoloros, ni mudan de color solo de acuerdo con el del ambiente; en realidad, el cambio de su color básico expresa más a menudo una condición fisiológica (relacionada con la temperatura o la hora del día) o una condición psicológica (provocada por la proximidad de un eventual adversario o pareja).

El cambio de color también tiene un papel importante en la comunicación durante las luchas entre camaleones: los colores indican si el oponente está asustado o furioso. Pueden variar los colores, desde rojizo hasta verdoso.

 

Accidentalmente, el cambio de color puede ayudar a la ocultación del animal, aunque esta no es una ocurrencia frecuente, y sí ocasional.

Los camaleones tienen células pigmentarias especializadas en varias capas de la dermis, bajo su epidermis externa y transparente. Las células de la capa superior, llamadas cromatóforos, contienen pigmentos amarillos y rojos. Bajo la de los cromatóforos hay otra capa cuyas células pigmentarias, los guanóforos, contienen una sustancia cristalina e incolora, la guanina. Los guanóforos reflejan, entre otras cosas, el color azul de la luz incidente. Cuando la capa superior con sus cromatóforos determina un color amarillo, la luz azul reflejada por los guanóforos se tiñe de verde (azul + amarillo). Aún más abajo se encuentra una capa rica en melanóforos, cargados del pigmento oscuro llamado eumelanina que también tiñe la piel humana. Estos melanóforos regulan el brillo, es decir la cantidad de luz reflejada. Todas estas células pigmentarias pueden regular la distribución de los pigmentos que contienen, ampliándola o contrayéndola, lo que da lugar su vez a las diferencias de brillo, tonalidad y dibujo que distinguen a los camaleones.

En la simbología de algunas tribus africanas, el camaleón es un animal sagrado, visto como el creador de la raza humana. Nunca muere, y cuando se encuentran alguno en el camino, lo apartan con precaución, con miedo a las maldiciones.

En el mercado de mascotas, Trioceros jacksonii y Chamaeleo calyptratus son de lejos los más comunes y se los encuentra frecuentemente criados en cautiverio. También podemos encontrar Furcifer pardalis, Furcifer lateralis, Calumma parsonii, Trioceros quadricornis y Trioceros melleri.

La mayoría de las especies está listada en el CITES, lo cual indica que su exportación está prohibida o sujeta a estrictas cuotas de exportación en sus países nativos. Sin embargo, la falta de órganos de control en los países nativos hace que esta lista pierda efectividad.

 

es.wikipedia.org/wiki/Chamaeleonidae

 

Chameleons or chamaeleons (family Chamaeleonidae) are a distinctive and highly specialized clade of Old World lizards with 200 species described as of June 2015. The members of this family are best known for their distinct range of colors, being capable of shifting to different hues and degrees of brightness. The large number of species in the family exhibit considerable variability in their capacity to change color. For some, it is more of a shift of brightness (shades of brown); for others, a plethora of color-combinations (reds, yellows, greens, blues) can be seen.

Chameleons are distinguished by their zygodactylous feet, their prehensile tail, their laterally compressed bodies, their head casques, their projectile tongues, their swaying gait, and crests or horns on their brow and snout. Chameleons' eyes are independently mobile, and because of this the chameleon’s brain is constantly analyzing two separate, individual images of its environment. When hunting prey, the eyes focus forward in coordination, affording the animal stereoscopic vision.

Chameleons are adapted for climbing and visual hunting. The use of their prehensile tail offers stability when they are moving or resting while on a branch in the canopy; because of this, their tail is often referred to as a "fifth limb". Another character that is advantageous for being arboreal is how laterally compressed their bodies are; it is important for them to distribute their weight as evenly as possible as it confers stability on twigs and branches in the trees. They live in warm habitats that range from rainforest to desert conditions, with various species occurring in Africa, Madagascar, southern Europe, and across southern Asia as far as Sri Lanka. They have been introduced to Hawaii, California, and Florida.

In 1986, the family Chamaeleonidae was divided into two subfamilies, Brookesiinae and Chamaeleoninae.

Under this classification, Brookesiinae included the genera Brookesia and Rhampholeon, as well as the genera later split off from them (Palleon and Rieppeleon), while Chamaeleoninae included the genera Bradypodion, Calumma, Chamaeleo, Furcifer and Trioceros, as well as the genera later split off from them (Archaius, Nadzikambia and Kinyongia). Since that time, however, the validity of this subfamily designation has been the subject of much debate, although most phylogenetic studies support the notion that the pygmy chameleons of the subfamily Brookesiinae are not a monophyletic group.

While some authorities have previously preferred to use this subfamilial classification on the basis of the absence of evidence principle, these authorities later abandoned this subfamilial division, no longer recognizing any subfamilies with the family Chamaeleonidae.

In 2015, however, Glaw reworked the subfamilial division by placing only the genera Brookesia and Palleon within the Brookesiinae subfamily, with all other genera being placed in Chamaeleoninae.

Some chameleon species are able to change their skin coloration. Different chameleon species are able to vary their coloration and pattern through combinations of pink, blue, red, orange, green, black, brown, light blue, yellow, turquoise, and purple. Chameleon skin has a superficial layer which contains pigments, and under the layer are cells with very small (nanoscale) guanine crystals. Chameleons change color by "actively tuning the photonic response of a lattice of small guanine nanocrystals in the s-iridophores". This tuning, by an unknown molecular mechanism, changes the wavelength of light reflected off the crystals which changes the color of the skin. The color change was duplicated ex vivo by modifying the osmolarity of pieces of white skin.

Color change in chameleons has functions in camouflage, but most commonly in social signaling and in reactions to temperature and other conditions. The relative importance of these functions varies with the circumstances, as well as the species. Color change signals a chameleon's physiological condition and intentions to other chameleons. Because chameleons are ectothermic, another reason why they change color is to regulate their body temperatures, either to a darker color to absorb light and heat to raise their temperature, or to a lighter color to reflect light and heat, thereby either stabilizing or lowering their body temperature.

Chameleons tend to show brighter colors when displaying aggression to other chameleons, and darker colors when they submit or "give up". Some species, particularly those of Madagascar and some African genera in rainforest habitats, have blue fluorescence in their skull tubercles, deriving from bones and possibly serving a signaling role.

Some species, such as Smith's dwarf chameleon, adjust their colors for camouflage by the vision of the specific predator species (bird or snake) by which they are being threatened.

Chameleons have two superimposed layers within their skin that control their color and thermoregulation. The top layer contains a lattice of guanine nanocrystals, and by exciting this lattice the spacing between the nanocrystals can be manipulated, which in turn affects which wavelengths of light are reflected and which are absorbed. Exciting the lattice increases the distance between the nanocrystals, and the skin reflects longer wavelengths of light. Thus, in a relaxed state the crystals reflect blue and green, but in an excited state the longer wavelengths such as yellow, orange, green, and red are reflected.

The skin of a chameleon also contains some yellow pigments, which combined with the blue reflected by a relaxed crystal lattice results in the characteristic green color which is common of many chameleons in their relaxed state. Chameleon color palettes have evolved through evolution and the environment. Chameleons living in the forest have a more defined and colorful palette compared to those living in the desert or savanna, which have more of a basic, brown, and charred palette.

Chameleons primarily live in the mainland of sub-Saharan Africa and on the island of Madagascar, although a few species live in northern Africa, southern Europe (Portugal, Spain, Italy, Greece), the Middle East, southern India, Sri Lanka, and several smaller islands in the western Indian Ocean.

Chameleons inhabit all kinds of tropical and mountain rain forests, savannas, and sometimes deserts and

steppes.

The typical chameleons from the subfamily Chamaeleoninae are arboreal, usually living in trees or bushes, although a few (notably the Namaqua chameleon) are partially or largely terrestrial. Most species from the subfamily Brookesiinae, which includes the genera Brookesia, Rieppeleon, and Rhampholeon, live low in vegetation or on the ground among leaf litter. Many species of chameleons are threatened by extinction. Declining chameleon numbers are due to habitat loss.

Chameleons are preyed upon by a variety of other animals. Birds and snakes are the most important predators of adult chameleons. Invertebrates, especially ants, put a high predation pressure on chameleon eggs and juveniles. Chameleons are unlikely to be able to flee from predators and rely on crypsis as their primary defense. Chameleons can change both their colors and their patterns (to varying extents) to resemble their surroundings or disrupt the body outline and remain hidden from a potential enemy's sight. Only if detected, chameleons actively defend themselves. They adopt a defensive body posture, present an attacker with a laterally flattened body to appear larger, warn with an open mouth, and, if needed, utilize feet and jaws to fight back. Vocalization is sometimes incorporated into threat displays.

Chameleons are popular reptile pets, mostly imported from African countries like Madagascar, Tanzania, and Togo. The most common in the trade are the Senegal chameleon (Chamaeleo senegalensis), the Yemen or veiled chameleon (Chamaeleo calyptratus), the panther chameleon (Furcifer pardalis), and Jackson's chameleon (Trioceros jacksonii). Other chameleons seen in captivity (albeit on an irregular basis) include such species as the carpet chameleon (Furcifer lateralis), Meller’s chameleon (Trioceros melleri), Parson’s chameleon (Calumma parsonii), and several species of pygmy and leaf-tailed chameleons, mostly of the genuses Brookesia, Rhampholeon, or Rieppeleon. These are among the most sensitive reptiles one can own, requiring specialized attention and care.

The U.S. has been the main importer of chameleons since the early 1980s accounting for 69% of African reptile exports. However, there have been large declines due to tougher regulations to protect species from being taken from the wild and due to many becoming invasive in places like Florida. They have remained popular though which may be due to the captive-breeding in the U.S. which has increased to the point that the U.S. can fulfill its demand, and has now even become a major exporter as well. In the U.S. they are so popular, that despite Florida having six invasive chameleon species due to the pet trade, reptile hobbyists in these areas search for chameleons to keep as pets or to breed and sell them, with some selling for up to a thousand dollars.

 

en.wikipedia.org/wiki/Chameleon

 

La baie des Trépassés est enserrée entre la pointe du Raz et la Pointe du Van, et se trouve sur les communes de Plogoff et de Cléden-Cap-Sizun (territoire du Cap Sizun). Son rivage forme une longue plage de sable reliant les deux pointes. La Baie des Trépassés est partie intégrante du Grand Site de France et à ce titre sa protection et sa gestion sont assurées par le Syndicat mixte pour l'aménagement et la protection de la Pointe du Raz et du Cap Sizun.

L'origine de son nom Bae an Anaon en breton, cette plage a triste réputation : une légende raconte qu'autrefois les cadavres des naufragés s'y échouaient fréquemment. Mais les courants s'opposent et cette plage doit son nom sinistre à une erreur de traduction : elle s'appelait à l'origine Bae an Avon, "la baie de la rivière" (un petit fleuve côtier s'y jette effectivement). Mais l'erreur contribue fortement à la légende.

L'une des hypothèses avancées est liée à l'histoire malheureuse de l'activité maritime de passage ou de pêche côtière dans les parages du Raz de Sein. La configuration des courants de marée et les vents dominants de secteur ouest repoussaient en effet les corps des marins naufragés sur la plage - bien que les courants s'opposent, comme il a été précédemment dit.

Une autre explication ferait revenir aux naufrageurs locaux l'origine de ce nom.

Enfin, une tradition celtique rapporte que cette baie était le lieu d'embarquement des druides morts en partance pour l'île de Sein1.

La baie, ouverte plein ouest face à l'Atlantique et recevant tout au long de l'année un vent assez fort, parfois violent assorti d'une grosse houle déferlante, constitue un spot de surfassez réputé dans toute la Bretagne.

 

Mniotilta varia

Reinita Trepadora (Zebrita)

 

Historia Natural

 

Alimentación

 

Forrajea al trepar hacia arriba y abajo por los troncos y a lo largo de las ramas grandes, generalmente a buena distancia del suelo, mientras rebusca en la corteza insectos, sus huevos, y pupas y arañas. No utiliza la cola como soporte. En raras ocasiones revolotea para atrapar una presa de la superficie inferior de una rama.

 

Comportamiento

 

Son solitarios y evidentemente establecen territorios individuales durante el invierno, aunque algunos individuos a menudo acompañan a las bandadas mixtas de reinitas, verdillos, mieleros y otras aves pequeñas que forrajean por el dosel.

 

Ciclo anual

 

Es una especie migratoria neártica.

 

Habitat y Distribución

 

Habitat

 

Habita prácticamente en cualquier matorral alto durante la migración, aunque en invierno prefiere los árboles de buen tamaño en el bosque, áreas parcialmente despejadas, de crecimiento secundario viejo, parques y jardines.

 

Distribución

 

Es una especie migratoria de otoño (principalmente entre fines de agosto a octubre) común esporádicamente, desde las bajuras hasta por lo menos los 2500 m. en ambas vertientes. Durante el invierno es residente de amplia distribución, aunque es poco común desde el nivel del mar hasta cerca de los 2000 m. Su centro de abundancia se localiza entre los 450 y los 1500 m. y es más numerosa en el lado del Pacífico, sobre todo a lo largo de la Cordillera de Guanacaste y la Cordillera de Talamanca. Emigra entre fines de marzo y mediados de abril.

 

Distribución fuera de Costa Rica

 

Se reproduce desde el noroeste y el este de Canadá hasta el sureste de E.U.A. Invierna desde el extremo sur de E.U.A. y las Antillas hasta el norte de América del Sur.

 

Distribución de Area de conservación

 

Amistad CaribeAmistad PacificoArenalCordillera Volcanica CentralOsaPacifico CentralTempisqueTortugueroHuetar NorteIsla del CocoGuanacaste

 

Descripción

 

Descripción científica

 

Mide 13 cm. y pesa 11 grs. Es la única ave pequeña, con un listado llamativo, que trepa troncos y ramas.

Ostenta un listado blanco y negro sobresaliente en la cabeza. La espalda es negra con listas blancas y las alas negras con 2 barras alares blancas. Las mejillas y la garganta son negras, y el resto de la región inferior es blanca, con abundantes listas negras en el pecho, el costado y las coberteras infracaudales. La cobertera del álula es negra con la punta blanca.

La hembra es similar, pero con las mejillas grises, la garganta y el pecho de color blanco y el listado del costado negruzco opaco. Los flancos, y con frecuencia la cara, están teñidas de ante. La maxila es negruzca, la mandíbula color cuerno, el gonio fusco y las patas parduzcas.

Los ejemplares inmaduros se parecen a la hembra adulta. Presentan la cobertera del álula negra opaca con manchas subterminales de color blanco. El macho muestra listas blancas y negro en el costado. El costado de la hembra exhibe un tinte ante o parduzco y un listado fusco.

 

Información taxonómica

 

Reino: Animalia

Filo: Chordata

Clase: Aves

Orden: Passeriformes

Familia: Parulidae

Género: Mniotilta

Irene no céu desmente: deixou de

trepar aos 45 anos

Entretanto sou moça

estreando um bico fino que anda feio,

pisa mais que deve,

me leva indesejável pra perto das

botas pretas

pudera

 

ana cristina c.

Baie des Trépassés - Cleden-Cap-Sizun

Copyright : Mathieu Rivrin

 

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Une image qui date de novembre dernier, c'est la seule que j'ai fait ce soir là, faute de temps. Des conditions assez sympas avec des enchainements de pluie et de soleil.

 

Bonne journée à toutes et à tous.

 

Mathieu

Desde la carcel del alma

 

Antes de que trepara la mañana anónima, y en una

sigilosa tardanza, todo el arrebato fue un prolongado

suspiro,

 

con el ademán devastado desde mis dedos de mármol

adelgaza una mentira, y veo en sueños la caricia

donde ningún sol brilla, como adornando la estupidez

en la mezquindad del tímpano,

 

en el lugar que yace tranquilo mi mar silencioso, un

balbuceo de truenos en mi oído decrépito, desde este

cuerpo hirsuto donde las horas buceaban y crepitaba

la hojarasca,

 

soy un hombre desgarrado en las antípodas, en una

enferma vejez con estrategia, y el azahar ya es

un hechizo rústico,

 

donde lo áspero del viento navega, un diluvio

cruzaba la visión como seccionando la pena en el

camino translúcido, y desbordaban ahorcadas manecillas,

 

escribir y correr tras la última inquietud recordando

toda una magia detrás de los barrotes, y una ausencia

de manos en el día incipiente,

 

desde sus manos que brincan la ilusión, intentaré una

tarde con cosquillas espumosas, en los pliegues del

paraíso,

 

pero cruzó el corazón la sombra de un demonio y enmascaró

la razón, que explotó en un atardecer de serpientes,

 

y en una guerra de meñiques y anulares aflojaron las

piernas el perdón y la pasión,

 

nudillos en tu hombro relucieron al anochecer dejando

solo fragmentos del momento,

 

eres tu, noche, intentando disfrazarte... y al alejarse

de mi vista durmió su propio ocaso para destronar

lo deslumbrante,

 

una noche quieta llena de faltantes, dócilmente en favor

de la agonía, he perdido la alegría en la vehemencia

de lágrimas,

 

la lógica dictaba que no escapara la esperanza, y desde

una penumbra sin fríos, solo me arropó una cálida

sensación.

 

Jorge Rosso

 

Y un deleite musical...

 

www.youtube.com/watch?v=EXD9XOgs2F8

Près de la Pointe du Raz et de la Baie des Trépassés. (Finistère Sud).

 

Symbole du Cap-Sizun elle surplombe la mer à quelques mètres seulement des falaises vertigineuses de la pointe du Van.

Autrefois, lors des pardons, les procession faisaient le tour de l'enclos mais en prenant soin de border la falaise d'un tour de mottes coupées sur la lande voisine afin d'éloigner le mauvais sort.

Aujourd'hui, il serait difficile d'en faire autant tellement la mer a gagné du terrain et la falaise s'est approchée de la chapelle.

Le jour où nous l'avons visitée, elle était quasiment entièrement rénovée sur le plan architectural, mais encore en réfection picturale par des Artistes des Beaux Arts.

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