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Jeje primer intento de youwhatwhat , en #Venezuela les solemos decir al #Gecko , #tuqueque :) se les suele ver de noche trepando las paredes en busca de insectos #origami #diseño de Ricardo Foschi Plegado por mi desde CP:) #papiroflexia #art #design

Orden:Falconiformes

Familia:Falconidae

Género:Phalcoboenus

Nombres comunes: Matamico andino, matamico cordillero, carancho andino, corequenque, caracara cordillerano, caracara andino, caracara montañero y carancho cordillerano, Chinalinda.

Nombre cientifico :Phalcoboenus megalopterus

Nombre ingles:Mountain caracara

Lugar de captura: Farellones, Chile

Por: Cimarron mayor Panta

  

Preso por la melacolía cimarrónica. Uno de los días más hermosos de mi vida gracias a Sergio Bitran y compañía!!No olviden que la melancolía cimarrónica es la alegría de estar triste y sentirse lejos.

  

EL DULCE ABISMO ( S. Rodriguez)

 

www.youtube.com/watch?v=Xl8flnlGMKc

 

Amada,

supón que me voy lejos

tan lejos que olvidaré mi nombre

amada,

quizás soy otro hombre

más alto y menos viejo

que espera por si mismo

allá lejos,

allá trepando el dulce abismo

allá lejos,

allá trepando el dulce abismo

 

Amada,

supón que no hay remedio

remedio es todo lo que intento

amada.

toma este pensamiento

colócalo en el centro de todo el egoísmo

y ve que no hay ausencia para el dulce abismo

y ve que no hay ausencia para el dulce abismo

 

Amada,

supón que en el olvido

la noche me deja prisionero

amada,

habrá un lucero nuevo

que no estará vencido de luz y de optimismo

y habrá un sinfín latente bajo el dulce abismo

y habrá un sinfín latente bajo el dulce abismo

 

Amada,

la claridad me cerca

yo parto, tu guardarás el huerto

amada,

regresaré despierto

otra mañana terca de música y lirismo

regresaré del sol que alumbra el dulce abismo

regresaré del sol que alumbra el dulce abismo

  

Un gran abrazo y las gracias infinitas a mi amigo Sergio Bitran por ese hermoso día en Farellones

  

Cimarrón mayor Panta.

Trepo, por tu recuerdo ...

como una enredadera,

que no enuentra ventanas,

donde agarrarse, soy ...

esa absurda epidemia,

que sufren los pasillos ...

si quieres encontrarme ...

ya sabes, donde estoy ...

   

Nikon D700

Nikon 85mm 1.4

Nikon 24-70 2.8 AF-S

 

© Manuel Orero

All rights reserved

Todos los derechos reservados

 

Trepador azul

Sitta europaea

Familia: Sítidos – Sittidae

Aspecto: Ave pequeña de aspecto inusual que habitualmente se ve trepando troncos de árboles. Trepa igualmente bien con su cabeza hacia arriba como hacia abajo. Las partes superiores son de color gris azulado, las partes inferiores blancas. La franja ocular negra angosta se extiende desde el pico a la parte posterior del cuello. Las cobertoras caudales son de color marrón rojizo con punta blanca.

Tamaño: Largo 12-14,5 cm, peso 17-28 g.

Nido: En un viejo agujero de un pájaro carpintero. Las hembras remiendan la abertura del agujero del nido con arcilla para que tenga el tamaño pequeño adecuado. Está hecho de fragmentos de madera en descomposición, recubierto de fragmentos de corteza de pino y hojas secas.

Reproducción: 6 a 8 huevos que pone de abril a mayo, incubados por la hembra durante 13 a 18 días. Los polluelos permanecen en el nido durante 23 a 26 días.

Distribución: Solo en contadas ocasiones anida en Finlandia, donde la población reproductora se estima en 0 a 20 parejas. Las aves que se observan en Finlandia pueden ser de la especie nombrada (que se reproduce en los países bálticos y al sur de Suecia, o la especie del este (S. e. asiatica) que algunas veces llega a Finlandia en cantidades, y algunas aves se quedan aquí para nidificar.

Migración: Puede viajar a lugares nuevos entre agosto y octubre. Se quedará durante el invierno en zonas donde las aves se alimentan, y desaparecen de nuevo habitualmente en abril.

Alimentación: Invertebrados, semillas, nueces, bellotas. También visitarán comederos de aves.

Sonidos: Un “psee” agudo, un “psit psit psrit psrrt” más sosegado y también un sonido como chasquido.

El trepador azul es el único miembro de su género o familia que se encuentra en Finlandia. Estas pequeñas aves robustas pueden trepar troncos y ramas de árboles con gran agilidad, mirando hacia arriba o hacia abajo. Las partes superiores son de color gris azulado y las partes inferiores son de color blanco. Una franja ocular negra angosta se extiende desde su pico a su cuello. Sus cobertoras caudales son de color marrón rojizo con punta blanca. Las aves de la especie nombrada tienen flancos de color marrón rojizo más extensos. Las aves de la especie más oriental tienen manchas blancas en la frente y arriba de la franja ocular. Las patas del trepador azul son de color amarillo pardusco, su pico es gris oscuro y el iris es marrón oscuro.

 

El camaleón verrugoso se encuentra solo en la isla de Madagascar. Es una especie terrestre y también trepa en arbustos bajos. Cuando hace calor, a veces se retira a una madriguera de arena para mantenerse fresco.

Warty chameleon

Camaleón verrugoso

(Furcifer verrucosus)

Subiendo al Montcau. Después de haber superado una ligera subida, quedaba llegar al collado (Coll d'Eres), y desde allí, grimpando, (Trepando) hacer cima. (Sin dificultad)

Parque natural de San Llorenç y L'Obac.

Todo ojo es luz, la luz este ojo entenebrado

que trepa por el brazo de los doce, bebiendo

la verdad inutilísima de las nubes y su hermosura joven.

!Labio de ojo, boca de beso todo pestañas de diente

donde se enreda la vía láctea la tormenta!

 

Ay pero yo pozo

agazapado con su sapo abajo cantando

y que cantas sapito guitarrero en esta negra

kodak devoradora, qué succiones extremas

para que de fuera te caiga la cocacola de la luna,

el martes, el teléfono, el repórter esso,

un pétalo marcado por la rabia

de otros ojos con sapos

vomitadores: gente empleada, seres útiles

que miran, ordenan, clasifican, devuelven

y así va el mundo.

 

A veces un versito y se lo traga.

Vive como se ve, de prestado y a saltos

por eso sigamos mirando, no se me muera un día.

     

Julio Cortázar - Salvo el Crepúsculo

        

***

  

Poisoned and hopeless

 

View On Black :D

 

Sleeping Beauty

Ojos que quieren escapar de una calle bulliciosa,

que trepan por balcones ocupados por amantes,

que se desvanecen en el aire de la mañana,

que se olvidan con la luz del día...

 

Escapar, volar, olvidar...

 

Ojos que vuelan sobre edificios vacíos,

que buscan el sentido a esa fatua realidad,

que llueven sobre hombres de oro,

que mojan gnomos de ciudad...

 

Escapar, volar, olvidar...

 

Ojos cegados por soles amarillos,

que se estiran en sábanas de nubes,

que huyen buscando el olvido,

que olvidan el día, la noche, a sí mismos...

 

Escapar, volar, olvidar...

hoje e festa da arvore ta ? so vai quem trepa

Los camaleones (Chamaeleonidae) son una familia, de pequeños saurópsidos (reptiles) escamosos. Existen cerca de 161 especies de camaleones, la mayor parte de ellas en África al sur del Sáhara. En América se llama a menudo camaleones a lagartos de las familias Polychrotidae y Dactyloidae, que aunque pueden cambiar de color, no guardan ningún parentesco con los verdaderos camaleones.

Son famosos por su habilidad de cambiar de color según las circunstancias, por su lengua rápida y alargada, y por sus ojos, que pueden ser movidos independientemente el uno del otro.

En 2015, Glaw reelaboró la división familiar en dos subfamilias:

Familia Chamaeleonidae: Subfamilia Chamaeleoninae (camaleones típicos, de los Géneros Bradypodion, Calumma, Chamaeleo, Furcifer, Kinyongia, Nadzikambia, Archaius, Trioceros)

y Subfamilia Brookesiinae (camaleones enanos, de los Géneros Brookesia, Rhampholeon y Rieppeleon)

Los camaleones varían grandemente en tamaño, desde los pequeños camaleones de la familia Brookesia que miden menos de 3 cm de largo hasta los grandes de 80 cm como el Calumna parsonii. La especie más pequeña vive en la isla de Nosy-bé en Madagascar es Brookesia minima y en su fase adulta difícilmente supera el centímetro y medio. Muchos de ellos tienen adornos en la cabeza o en la cara como protuberancias nasales e incluso cuernos como en el caso de Trioceros jacksonii o largas crestas en la parte superior de la cabeza como Chamaeleo calyptratus. Muchas especies presentan dimorfismo sexual y los machos suelen estar más adornados.

Las características principales que son compartidas por toda la familia son la estructura de sus patas, los ojos, la falta de oído y la lengua. Aunque no tengan oído externo son capaces de detectar vibraciones y sonidos de baja frecuencia, de unos 200Hz.

La familia tiene cada pata dividida en dos "dedos" principales con un suave recubrimiento al centro. Estos dedos están equipados con fuertes garras que le permiten trepar por troncos y ramas. Algo interesante es que tienen dos garras en la parte exterior y tres en la parte interior en las patas delanteras. Y en cambio, tres garras en la parte exterior y dos en la parte interior en las patas traseras.

Se mueven con extrema lentitud. Para atrapar a su presa utilizan la lengua, la cual puede ser extremadamente larga y muchas veces supera en longitud a su propio cuerpo. Consiguen lanzar su larguísima lengua protráctil como un proyectil, con una velocidad y distancia sorprendentes, hasta casi un metro en algunas especies. Con su punta pegajosa atrapan los pequeños animales, principalmente insectos, de los que se alimentan, ingiriéndolos inmediatamente enteros, como es común en los reptiles. Sólo con la ayuda de la fotografías de alta velocidad es posible observar ese proceso en detalle.

Su piel es rica en queratina, lo que presenta una serie de ventajas (en especial, la resistencia), pero igual que en otros reptiles, exige mudas periódicas como única forma de restaurarla.

Los ojos es lo que más los distingue entre los reptiles. Los camaleones poseen un rango oculomotor muy grande de unos 180° horizontalmente y 90° verticalmente. Los párpados están unidos entre sí por una estructura circular única de ápice redondeado, que rodea por completo el ojo, adoptando así una forma cónica. Cada ojo está recubierto por un párpado que se fusiona con el globo ocular siguiendo de cerca sus movimientos y deja libre solo una pequeña área circular en el centro, la correspondiente al iris y la pupila. Sus ojos se encuentran colocados en los laterales de la cabeza lo que les permite tener una vista panorámica. Pueden mover sus ojos, grandes y globosos, de manera independiente, lo que les brinda una visión de casi 360°, con un pequeño punto ciego tras la cabeza. Cuando la presa es localizada ambos ojos convergen en la misma dirección dándoles una visión estereoscópica y una percepción de profundidad.

En su retina solo poseen conos y no bastones, lo que les permite una buena visión diurna y excelente percepción de los colores, pero una deficiencia en la vista nocturna. Por esta razón los camaleones solo cazan durante el día.

La mayoría de camaleones son ovíparos, pero existen también especies ovovivíparas (normalmente del género Trioceros) . Una vez que la hembra está lista para poner los huevos (3-6 semanas después de la fecundación), desciende hacia el suelo y comienza a excavar un hueco de 5 a 30 centímetros dependiendo la especie. Luego, entierra los huevos y deja el lugar. La cantidad de huevos depositados varía de especie en especie desde el Brookesia con 2 a 4 huevos hasta el Chamaeleo calyptratus que pone de 30 a 60 huevos. Los huevos tardan en incubar de 6 a 8 meses, a excepción de Calumma parsonii, en cuya especie la incubación dura 18 meses. Los camaleones alcanzan la madurez sexual entre 4/5 meses y 8/10 meses (aunque el Calumma Parsonii llegan a su madurez sexual entre los dos y tres años). Pueden vivir entre 4 o 5 años, si bien algunas especies de gran tamaño como los Trioceros melleri y los Calumma parsonii pueden llegar a vivir hasta los 15 años.

La mayor parte de los camaleones habitan en África y en Madagascar, aunque algunas especies también se encuentran en partes del sur de Europa, Sri Lanka, India y Asia Menor. Diferentes especies habitan diferentes ambientes, como montañas, junglas, sabanas y a veces desiertos y estepas. Se cree que los individuos que viven en los sectores mediterráneos europeos derivan de ejemplares introducidos por el hombre en épocas remotas.

Los camaleones viven, en su mayor parte, en ambientes forestales, pero también se hallan algunos en matorrales, y algunas especies viven en el suelo, debajo de las hojas. Pueden pasar de un árbol a otro gracias a la habilidad prensil de su cola y de sus patas.

En la península ibérica sólo vive el camaleón común (Chamaeleo chamaeleon), que se encuentra en puntos muy concretos de la geografía española, como en Andalucía (en la costa desde Huelva hasta Almería existen poblaciones fragmentadas en varios puntos) o la Región de Murcia y en Portugal, concretamente en el Algarve; también hay poblaciones en Italia y Creta. Otra especie que se puede encontrar en Europa es el camaleón africano (Chamaeleo africanus) con algunas pequeñas poblaciones al suroeste del Peloponeso en el sur de Grecia, donde se cree que es una introducción desde la antigüedad, posiblemente desde Egipto.

Todos los camaleones son animales diurnos. Su periodo de mayor actividad es la mañana y el crepúsculo. Los camaleones no son cazadores activos. En vez de eso, prefieren quedarse horas inmóviles, esperando que una presa pase por allí. Se alimentan básicamente de artrópodos y de pequeños vertebrados. En cautividad, también comen frutas como papayas, plátanos, y hasta crías de roedores. Pero esa dieta solo es válida para animales adultos: las crías son casi exclusivamente insectívoras.

Los camaleones viven la mayor parte de sus vidas en solitario, y son bastante agresivos contra otros miembros de su misma especie. El hábito solitario solo es abandonado en la época de apareamiento, cuando el macho desciende de los árboles en busca de hembras.

Los camaleones pueden morder cuando se les provoca, pero el mordisco no es muy doloroso y en caso de que se produzca no reviste ningún riesgo, basta con desinfectar la zona como cualquier otra herida o rasguño.

Algunas especies de camaleón son capaces de cambiar de color, lo que es su característica más famosa.

Al contrario de lo que algunos creen, no son incoloros, ni mudan de color solo de acuerdo con el del ambiente; en realidad, el cambio de su color básico expresa más a menudo una condición fisiológica (relacionada con la temperatura o la hora del día) o una condición psicológica (provocada por la proximidad de un eventual adversario o pareja).

El cambio de color también tiene un papel importante en la comunicación durante las luchas entre camaleones: los colores indican si el oponente está asustado o furioso. Pueden variar los colores, desde rojizo hasta verdoso.

 

Accidentalmente, el cambio de color puede ayudar a la ocultación del animal, aunque esta no es una ocurrencia frecuente, y sí ocasional.

Los camaleones tienen células pigmentarias especializadas en varias capas de la dermis, bajo su epidermis externa y transparente. Las células de la capa superior, llamadas cromatóforos, contienen pigmentos amarillos y rojos. Bajo la de los cromatóforos hay otra capa cuyas células pigmentarias, los guanóforos, contienen una sustancia cristalina e incolora, la guanina. Los guanóforos reflejan, entre otras cosas, el color azul de la luz incidente. Cuando la capa superior con sus cromatóforos determina un color amarillo, la luz azul reflejada por los guanóforos se tiñe de verde (azul + amarillo). Aún más abajo se encuentra una capa rica en melanóforos, cargados del pigmento oscuro llamado eumelanina que también tiñe la piel humana. Estos melanóforos regulan el brillo, es decir la cantidad de luz reflejada. Todas estas células pigmentarias pueden regular la distribución de los pigmentos que contienen, ampliándola o contrayéndola, lo que da lugar su vez a las diferencias de brillo, tonalidad y dibujo que distinguen a los camaleones.

En la simbología de algunas tribus africanas, el camaleón es un animal sagrado, visto como el creador de la raza humana. Nunca muere, y cuando se encuentran alguno en el camino, lo apartan con precaución, con miedo a las maldiciones.

En el mercado de mascotas, Trioceros jacksonii y Chamaeleo calyptratus son de lejos los más comunes y se los encuentra frecuentemente criados en cautiverio. También podemos encontrar Furcifer pardalis, Furcifer lateralis, Calumma parsonii, Trioceros quadricornis y Trioceros melleri.

La mayoría de las especies está listada en el CITES, lo cual indica que su exportación está prohibida o sujeta a estrictas cuotas de exportación en sus países nativos. Sin embargo, la falta de órganos de control en los países nativos hace que esta lista pierda efectividad.

 

es.wikipedia.org/wiki/Chamaeleonidae

 

Chameleons or chamaeleons (family Chamaeleonidae) are a distinctive and highly specialized clade of Old World lizards with 200 species described as of June 2015. The members of this family are best known for their distinct range of colors, being capable of shifting to different hues and degrees of brightness. The large number of species in the family exhibit considerable variability in their capacity to change color. For some, it is more of a shift of brightness (shades of brown); for others, a plethora of color-combinations (reds, yellows, greens, blues) can be seen.

Chameleons are distinguished by their zygodactylous feet, their prehensile tail, their laterally compressed bodies, their head casques, their projectile tongues, their swaying gait, and crests or horns on their brow and snout. Chameleons' eyes are independently mobile, and because of this the chameleon’s brain is constantly analyzing two separate, individual images of its environment. When hunting prey, the eyes focus forward in coordination, affording the animal stereoscopic vision.

Chameleons are adapted for climbing and visual hunting. The use of their prehensile tail offers stability when they are moving or resting while on a branch in the canopy; because of this, their tail is often referred to as a "fifth limb". Another character that is advantageous for being arboreal is how laterally compressed their bodies are; it is important for them to distribute their weight as evenly as possible as it confers stability on twigs and branches in the trees. They live in warm habitats that range from rainforest to desert conditions, with various species occurring in Africa, Madagascar, southern Europe, and across southern Asia as far as Sri Lanka. They have been introduced to Hawaii, California, and Florida.

In 1986, the family Chamaeleonidae was divided into two subfamilies, Brookesiinae and Chamaeleoninae.

Under this classification, Brookesiinae included the genera Brookesia and Rhampholeon, as well as the genera later split off from them (Palleon and Rieppeleon), while Chamaeleoninae included the genera Bradypodion, Calumma, Chamaeleo, Furcifer and Trioceros, as well as the genera later split off from them (Archaius, Nadzikambia and Kinyongia). Since that time, however, the validity of this subfamily designation has been the subject of much debate, although most phylogenetic studies support the notion that the pygmy chameleons of the subfamily Brookesiinae are not a monophyletic group.

While some authorities have previously preferred to use this subfamilial classification on the basis of the absence of evidence principle, these authorities later abandoned this subfamilial division, no longer recognizing any subfamilies with the family Chamaeleonidae.

In 2015, however, Glaw reworked the subfamilial division by placing only the genera Brookesia and Palleon within the Brookesiinae subfamily, with all other genera being placed in Chamaeleoninae.

Some chameleon species are able to change their skin coloration. Different chameleon species are able to vary their coloration and pattern through combinations of pink, blue, red, orange, green, black, brown, light blue, yellow, turquoise, and purple. Chameleon skin has a superficial layer which contains pigments, and under the layer are cells with very small (nanoscale) guanine crystals. Chameleons change color by "actively tuning the photonic response of a lattice of small guanine nanocrystals in the s-iridophores". This tuning, by an unknown molecular mechanism, changes the wavelength of light reflected off the crystals which changes the color of the skin. The color change was duplicated ex vivo by modifying the osmolarity of pieces of white skin.

Color change in chameleons has functions in camouflage, but most commonly in social signaling and in reactions to temperature and other conditions. The relative importance of these functions varies with the circumstances, as well as the species. Color change signals a chameleon's physiological condition and intentions to other chameleons. Because chameleons are ectothermic, another reason why they change color is to regulate their body temperatures, either to a darker color to absorb light and heat to raise their temperature, or to a lighter color to reflect light and heat, thereby either stabilizing or lowering their body temperature.

Chameleons tend to show brighter colors when displaying aggression to other chameleons, and darker colors when they submit or "give up". Some species, particularly those of Madagascar and some African genera in rainforest habitats, have blue fluorescence in their skull tubercles, deriving from bones and possibly serving a signaling role.

Some species, such as Smith's dwarf chameleon, adjust their colors for camouflage by the vision of the specific predator species (bird or snake) by which they are being threatened.

Chameleons have two superimposed layers within their skin that control their color and thermoregulation. The top layer contains a lattice of guanine nanocrystals, and by exciting this lattice the spacing between the nanocrystals can be manipulated, which in turn affects which wavelengths of light are reflected and which are absorbed. Exciting the lattice increases the distance between the nanocrystals, and the skin reflects longer wavelengths of light. Thus, in a relaxed state the crystals reflect blue and green, but in an excited state the longer wavelengths such as yellow, orange, green, and red are reflected.

The skin of a chameleon also contains some yellow pigments, which combined with the blue reflected by a relaxed crystal lattice results in the characteristic green color which is common of many chameleons in their relaxed state. Chameleon color palettes have evolved through evolution and the environment. Chameleons living in the forest have a more defined and colorful palette compared to those living in the desert or savanna, which have more of a basic, brown, and charred palette.

Chameleons primarily live in the mainland of sub-Saharan Africa and on the island of Madagascar, although a few species live in northern Africa, southern Europe (Portugal, Spain, Italy, Greece), the Middle East, southern India, Sri Lanka, and several smaller islands in the western Indian Ocean.

Chameleons inhabit all kinds of tropical and mountain rain forests, savannas, and sometimes deserts and

steppes.

The typical chameleons from the subfamily Chamaeleoninae are arboreal, usually living in trees or bushes, although a few (notably the Namaqua chameleon) are partially or largely terrestrial. Most species from the subfamily Brookesiinae, which includes the genera Brookesia, Rieppeleon, and Rhampholeon, live low in vegetation or on the ground among leaf litter. Many species of chameleons are threatened by extinction. Declining chameleon numbers are due to habitat loss.

Chameleons are preyed upon by a variety of other animals. Birds and snakes are the most important predators of adult chameleons. Invertebrates, especially ants, put a high predation pressure on chameleon eggs and juveniles. Chameleons are unlikely to be able to flee from predators and rely on crypsis as their primary defense. Chameleons can change both their colors and their patterns (to varying extents) to resemble their surroundings or disrupt the body outline and remain hidden from a potential enemy's sight. Only if detected, chameleons actively defend themselves. They adopt a defensive body posture, present an attacker with a laterally flattened body to appear larger, warn with an open mouth, and, if needed, utilize feet and jaws to fight back. Vocalization is sometimes incorporated into threat displays.

Chameleons are popular reptile pets, mostly imported from African countries like Madagascar, Tanzania, and Togo. The most common in the trade are the Senegal chameleon (Chamaeleo senegalensis), the Yemen or veiled chameleon (Chamaeleo calyptratus), the panther chameleon (Furcifer pardalis), and Jackson's chameleon (Trioceros jacksonii). Other chameleons seen in captivity (albeit on an irregular basis) include such species as the carpet chameleon (Furcifer lateralis), Meller’s chameleon (Trioceros melleri), Parson’s chameleon (Calumma parsonii), and several species of pygmy and leaf-tailed chameleons, mostly of the genuses Brookesia, Rhampholeon, or Rieppeleon. These are among the most sensitive reptiles one can own, requiring specialized attention and care.

The U.S. has been the main importer of chameleons since the early 1980s accounting for 69% of African reptile exports. However, there have been large declines due to tougher regulations to protect species from being taken from the wild and due to many becoming invasive in places like Florida. They have remained popular though which may be due to the captive-breeding in the U.S. which has increased to the point that the U.S. can fulfill its demand, and has now even become a major exporter as well. In the U.S. they are so popular, that despite Florida having six invasive chameleon species due to the pet trade, reptile hobbyists in these areas search for chameleons to keep as pets or to breed and sell them, with some selling for up to a thousand dollars.

 

en.wikipedia.org/wiki/Chameleon

 

Quand le soleil a rendez vous avec le phare...

En las patas delanteras, los camaleones tienen dos garras en la parte exterior y tres en la parte interior, mientras que en las patas traseras tienen tres garras en la parte exterior y dos en la parte interior.

 

On the front legs, chameleons have two claws on the outside and three on the inside, while on the hind legs they have three claws on the outside and two on the inside.

 

Les caméléons ont deux griffes à l'extérieur et trois à l'intérieur des pattes avant, tandis que les pattes arrière ont trois griffes à l'extérieur et deux à l'intérieur.

  

Los camaleones (Chamaeleonidae) son una familia, de pequeños saurópsidos (reptiles) escamosos. Existen cerca de 161 especies de camaleones, la mayor parte de ellas en África al sur del Sáhara. En América se llama a menudo camaleones a lagartos de las familias Polychrotidae y Dactyloidae, que aunque pueden cambiar de color, no guardan ningún parentesco con los verdaderos camaleones.

Son famosos por su habilidad de cambiar de color según las circunstancias, por su lengua rápida y alargada, y por sus ojos, que pueden ser movidos independientemente el uno del otro.

En 2015, Glaw reelaboró la división familiar en dos subfamilias:

Familia Chamaeleonidae: Subfamilia Chamaeleoninae (camaleones típicos, de los Géneros Bradypodion, Calumma, Chamaeleo, Furcifer, Kinyongia, Nadzikambia, Archaius, Trioceros)

y Subfamilia Brookesiinae (camaleones enanos, de los Géneros Brookesia, Rhampholeon y Rieppeleon)

Los camaleones varían grandemente en tamaño, desde los pequeños camaleones de la familia Brookesia que miden menos de 3 cm de largo hasta los grandes de 80 cm como el Calumna parsonii. La especie más pequeña vive en la isla de Nosy-bé en Madagascar es Brookesia minima y en su fase adulta difícilmente supera el centímetro y medio. Muchos de ellos tienen adornos en la cabeza o en la cara como protuberancias nasales e incluso cuernos como en el caso de Trioceros jacksonii o largas crestas en la parte superior de la cabeza como Chamaeleo calyptratus. Muchas especies presentan dimorfismo sexual y los machos suelen estar más adornados.

Las características principales que son compartidas por toda la familia son la estructura de sus patas, los ojos, la falta de oído y la lengua. Aunque no tengan oído externo son capaces de detectar vibraciones y sonidos de baja frecuencia, de unos 200Hz.

La familia tiene cada pata dividida en dos "dedos" principales con un suave recubrimiento al centro. Estos dedos están equipados con fuertes garras que le permiten trepar por troncos y ramas. Algo interesante es que tienen dos garras en la parte exterior y tres en la parte interior en las patas delanteras. Y en cambio, tres garras en la parte exterior y dos en la parte interior en las patas traseras.

Se mueven con extrema lentitud. Para atrapar a su presa utilizan la lengua, la cual puede ser extremadamente larga y muchas veces supera en longitud a su propio cuerpo. Consiguen lanzar su larguísima lengua protráctil como un proyectil, con una velocidad y distancia sorprendentes, hasta casi un metro en algunas especies. Con su punta pegajosa atrapan los pequeños animales, principalmente insectos, de los que se alimentan, ingiriéndolos inmediatamente enteros, como es común en los reptiles. Sólo con la ayuda de la fotografías de alta velocidad es posible observar ese proceso en detalle.

Su piel es rica en queratina, lo que presenta una serie de ventajas (en especial, la resistencia), pero igual que en otros reptiles, exige mudas periódicas como única forma de restaurarla.

Los ojos es lo que más los distingue entre los reptiles. Los camaleones poseen un rango oculomotor muy grande de unos 180° horizontalmente y 90° verticalmente. Los párpados están unidos entre sí por una estructura circular única de ápice redondeado, que rodea por completo el ojo, adoptando así una forma cónica. Cada ojo está recubierto por un párpado que se fusiona con el globo ocular siguiendo de cerca sus movimientos y deja libre solo una pequeña área circular en el centro, la correspondiente al iris y la pupila. Sus ojos se encuentran colocados en los laterales de la cabeza lo que les permite tener una vista panorámica. Pueden mover sus ojos, grandes y globosos, de manera independiente, lo que les brinda una visión de casi 360°, con un pequeño punto ciego tras la cabeza. Cuando la presa es localizada ambos ojos convergen en la misma dirección dándoles una visión estereoscópica y una percepción de profundidad.

En su retina solo poseen conos y no bastones, lo que les permite una buena visión diurna y excelente percepción de los colores, pero una deficiencia en la vista nocturna. Por esta razón los camaleones solo cazan durante el día.

La mayoría de camaleones son ovíparos, pero existen también especies ovovivíparas (normalmente del género Trioceros) . Una vez que la hembra está lista para poner los huevos (3-6 semanas después de la fecundación), desciende hacia el suelo y comienza a excavar un hueco de 5 a 30 centímetros dependiendo la especie. Luego, entierra los huevos y deja el lugar. La cantidad de huevos depositados varía de especie en especie desde el Brookesia con 2 a 4 huevos hasta el Chamaeleo calyptratus que pone de 30 a 60 huevos. Los huevos tardan en incubar de 6 a 8 meses, a excepción de Calumma parsonii, en cuya especie la incubación dura 18 meses. Los camaleones alcanzan la madurez sexual entre 4/5 meses y 8/10 meses (aunque el Calumma Parsonii llegan a su madurez sexual entre los dos y tres años). Pueden vivir entre 4 o 5 años, si bien algunas especies de gran tamaño como los Trioceros melleri y los Calumma parsonii pueden llegar a vivir hasta los 15 años.

La mayor parte de los camaleones habitan en África y en Madagascar, aunque algunas especies también se encuentran en partes del sur de Europa, Sri Lanka, India y Asia Menor. Diferentes especies habitan diferentes ambientes, como montañas, junglas, sabanas y a veces desiertos y estepas. Se cree que los individuos que viven en los sectores mediterráneos europeos derivan de ejemplares introducidos por el hombre en épocas remotas.

Los camaleones viven, en su mayor parte, en ambientes forestales, pero también se hallan algunos en matorrales, y algunas especies viven en el suelo, debajo de las hojas. Pueden pasar de un árbol a otro gracias a la habilidad prensil de su cola y de sus patas.

En la península ibérica sólo vive el camaleón común (Chamaeleo chamaeleon), que se encuentra en puntos muy concretos de la geografía española, como en Andalucía (en la costa desde Huelva hasta Almería existen poblaciones fragmentadas en varios puntos) o la Región de Murcia y en Portugal, concretamente en el Algarve; también hay poblaciones en Italia y Creta. Otra especie que se puede encontrar en Europa es el camaleón africano (Chamaeleo africanus) con algunas pequeñas poblaciones al suroeste del Peloponeso en el sur de Grecia, donde se cree que es una introducción desde la antigüedad, posiblemente desde Egipto.

Todos los camaleones son animales diurnos. Su periodo de mayor actividad es la mañana y el crepúsculo. Los camaleones no son cazadores activos. En vez de eso, prefieren quedarse horas inmóviles, esperando que una presa pase por allí. Se alimentan básicamente de artrópodos y de pequeños vertebrados. En cautividad, también comen frutas como papayas, plátanos, y hasta crías de roedores. Pero esa dieta solo es válida para animales adultos: las crías son casi exclusivamente insectívoras.

Los camaleones viven la mayor parte de sus vidas en solitario, y son bastante agresivos contra otros miembros de su misma especie. El hábito solitario solo es abandonado en la época de apareamiento, cuando el macho desciende de los árboles en busca de hembras.

Los camaleones pueden morder cuando se les provoca, pero el mordisco no es muy doloroso y en caso de que se produzca no reviste ningún riesgo, basta con desinfectar la zona como cualquier otra herida o rasguño.

Algunas especies de camaleón son capaces de cambiar de color, lo que es su característica más famosa.

Al contrario de lo que algunos creen, no son incoloros, ni mudan de color solo de acuerdo con el del ambiente; en realidad, el cambio de su color básico expresa más a menudo una condición fisiológica (relacionada con la temperatura o la hora del día) o una condición psicológica (provocada por la proximidad de un eventual adversario o pareja).

El cambio de color también tiene un papel importante en la comunicación durante las luchas entre camaleones: los colores indican si el oponente está asustado o furioso. Pueden variar los colores, desde rojizo hasta verdoso.

 

Accidentalmente, el cambio de color puede ayudar a la ocultación del animal, aunque esta no es una ocurrencia frecuente, y sí ocasional.

Los camaleones tienen células pigmentarias especializadas en varias capas de la dermis, bajo su epidermis externa y transparente. Las células de la capa superior, llamadas cromatóforos, contienen pigmentos amarillos y rojos. Bajo la de los cromatóforos hay otra capa cuyas células pigmentarias, los guanóforos, contienen una sustancia cristalina e incolora, la guanina. Los guanóforos reflejan, entre otras cosas, el color azul de la luz incidente. Cuando la capa superior con sus cromatóforos determina un color amarillo, la luz azul reflejada por los guanóforos se tiñe de verde (azul + amarillo). Aún más abajo se encuentra una capa rica en melanóforos, cargados del pigmento oscuro llamado eumelanina que también tiñe la piel humana. Estos melanóforos regulan el brillo, es decir la cantidad de luz reflejada. Todas estas células pigmentarias pueden regular la distribución de los pigmentos que contienen, ampliándola o contrayéndola, lo que da lugar su vez a las diferencias de brillo, tonalidad y dibujo que distinguen a los camaleones.

En la simbología de algunas tribus africanas, el camaleón es un animal sagrado, visto como el creador de la raza humana. Nunca muere, y cuando se encuentran alguno en el camino, lo apartan con precaución, con miedo a las maldiciones.

En el mercado de mascotas, Trioceros jacksonii y Chamaeleo calyptratus son de lejos los más comunes y se los encuentra frecuentemente criados en cautiverio. También podemos encontrar Furcifer pardalis, Furcifer lateralis, Calumma parsonii, Trioceros quadricornis y Trioceros melleri.

La mayoría de las especies está listada en el CITES, lo cual indica que su exportación está prohibida o sujeta a estrictas cuotas de exportación en sus países nativos. Sin embargo, la falta de órganos de control en los países nativos hace que esta lista pierda efectividad.

 

es.wikipedia.org/wiki/Chamaeleonidae

 

Chameleons or chamaeleons (family Chamaeleonidae) are a distinctive and highly specialized clade of Old World lizards with 200 species described as of June 2015. The members of this family are best known for their distinct range of colors, being capable of shifting to different hues and degrees of brightness. The large number of species in the family exhibit considerable variability in their capacity to change color. For some, it is more of a shift of brightness (shades of brown); for others, a plethora of color-combinations (reds, yellows, greens, blues) can be seen.

Chameleons are distinguished by their zygodactylous feet, their prehensile tail, their laterally compressed bodies, their head casques, their projectile tongues, their swaying gait, and crests or horns on their brow and snout. Chameleons' eyes are independently mobile, and because of this the chameleon’s brain is constantly analyzing two separate, individual images of its environment. When hunting prey, the eyes focus forward in coordination, affording the animal stereoscopic vision.

Chameleons are adapted for climbing and visual hunting. The use of their prehensile tail offers stability when they are moving or resting while on a branch in the canopy; because of this, their tail is often referred to as a "fifth limb". Another character that is advantageous for being arboreal is how laterally compressed their bodies are; it is important for them to distribute their weight as evenly as possible as it confers stability on twigs and branches in the trees. They live in warm habitats that range from rainforest to desert conditions, with various species occurring in Africa, Madagascar, southern Europe, and across southern Asia as far as Sri Lanka. They have been introduced to Hawaii, California, and Florida.

In 1986, the family Chamaeleonidae was divided into two subfamilies, Brookesiinae and Chamaeleoninae.

Under this classification, Brookesiinae included the genera Brookesia and Rhampholeon, as well as the genera later split off from them (Palleon and Rieppeleon), while Chamaeleoninae included the genera Bradypodion, Calumma, Chamaeleo, Furcifer and Trioceros, as well as the genera later split off from them (Archaius, Nadzikambia and Kinyongia). Since that time, however, the validity of this subfamily designation has been the subject of much debate, although most phylogenetic studies support the notion that the pygmy chameleons of the subfamily Brookesiinae are not a monophyletic group.

While some authorities have previously preferred to use this subfamilial classification on the basis of the absence of evidence principle, these authorities later abandoned this subfamilial division, no longer recognizing any subfamilies with the family Chamaeleonidae.

In 2015, however, Glaw reworked the subfamilial division by placing only the genera Brookesia and Palleon within the Brookesiinae subfamily, with all other genera being placed in Chamaeleoninae.

Some chameleon species are able to change their skin coloration. Different chameleon species are able to vary their coloration and pattern through combinations of pink, blue, red, orange, green, black, brown, light blue, yellow, turquoise, and purple. Chameleon skin has a superficial layer which contains pigments, and under the layer are cells with very small (nanoscale) guanine crystals. Chameleons change color by "actively tuning the photonic response of a lattice of small guanine nanocrystals in the s-iridophores". This tuning, by an unknown molecular mechanism, changes the wavelength of light reflected off the crystals which changes the color of the skin. The color change was duplicated ex vivo by modifying the osmolarity of pieces of white skin.

Color change in chameleons has functions in camouflage, but most commonly in social signaling and in reactions to temperature and other conditions. The relative importance of these functions varies with the circumstances, as well as the species. Color change signals a chameleon's physiological condition and intentions to other chameleons. Because chameleons are ectothermic, another reason why they change color is to regulate their body temperatures, either to a darker color to absorb light and heat to raise their temperature, or to a lighter color to reflect light and heat, thereby either stabilizing or lowering their body temperature.

Chameleons tend to show brighter colors when displaying aggression to other chameleons, and darker colors when they submit or "give up". Some species, particularly those of Madagascar and some African genera in rainforest habitats, have blue fluorescence in their skull tubercles, deriving from bones and possibly serving a signaling role.

Some species, such as Smith's dwarf chameleon, adjust their colors for camouflage by the vision of the specific predator species (bird or snake) by which they are being threatened.

Chameleons have two superimposed layers within their skin that control their color and thermoregulation. The top layer contains a lattice of guanine nanocrystals, and by exciting this lattice the spacing between the nanocrystals can be manipulated, which in turn affects which wavelengths of light are reflected and which are absorbed. Exciting the lattice increases the distance between the nanocrystals, and the skin reflects longer wavelengths of light. Thus, in a relaxed state the crystals reflect blue and green, but in an excited state the longer wavelengths such as yellow, orange, green, and red are reflected.

The skin of a chameleon also contains some yellow pigments, which combined with the blue reflected by a relaxed crystal lattice results in the characteristic green color which is common of many chameleons in their relaxed state. Chameleon color palettes have evolved through evolution and the environment. Chameleons living in the forest have a more defined and colorful palette compared to those living in the desert or savanna, which have more of a basic, brown, and charred palette.

Chameleons primarily live in the mainland of sub-Saharan Africa and on the island of Madagascar, although a few species live in northern Africa, southern Europe (Portugal, Spain, Italy, Greece), the Middle East, southern India, Sri Lanka, and several smaller islands in the western Indian Ocean.

Chameleons inhabit all kinds of tropical and mountain rain forests, savannas, and sometimes deserts and

steppes.

The typical chameleons from the subfamily Chamaeleoninae are arboreal, usually living in trees or bushes, although a few (notably the Namaqua chameleon) are partially or largely terrestrial. Most species from the subfamily Brookesiinae, which includes the genera Brookesia, Rieppeleon, and Rhampholeon, live low in vegetation or on the ground among leaf litter. Many species of chameleons are threatened by extinction. Declining chameleon numbers are due to habitat loss.

Chameleons are preyed upon by a variety of other animals. Birds and snakes are the most important predators of adult chameleons. Invertebrates, especially ants, put a high predation pressure on chameleon eggs and juveniles. Chameleons are unlikely to be able to flee from predators and rely on crypsis as their primary defense. Chameleons can change both their colors and their patterns (to varying extents) to resemble their surroundings or disrupt the body outline and remain hidden from a potential enemy's sight. Only if detected, chameleons actively defend themselves. They adopt a defensive body posture, present an attacker with a laterally flattened body to appear larger, warn with an open mouth, and, if needed, utilize feet and jaws to fight back. Vocalization is sometimes incorporated into threat displays.

Chameleons are popular reptile pets, mostly imported from African countries like Madagascar, Tanzania, and Togo. The most common in the trade are the Senegal chameleon (Chamaeleo senegalensis), the Yemen or veiled chameleon (Chamaeleo calyptratus), the panther chameleon (Furcifer pardalis), and Jackson's chameleon (Trioceros jacksonii). Other chameleons seen in captivity (albeit on an irregular basis) include such species as the carpet chameleon (Furcifer lateralis), Meller’s chameleon (Trioceros melleri), Parson’s chameleon (Calumma parsonii), and several species of pygmy and leaf-tailed chameleons, mostly of the genuses Brookesia, Rhampholeon, or Rieppeleon. These are among the most sensitive reptiles one can own, requiring specialized attention and care.

The U.S. has been the main importer of chameleons since the early 1980s accounting for 69% of African reptile exports. However, there have been large declines due to tougher regulations to protect species from being taken from the wild and due to many becoming invasive in places like Florida. They have remained popular though which may be due to the captive-breeding in the U.S. which has increased to the point that the U.S. can fulfill its demand, and has now even become a major exporter as well. In the U.S. they are so popular, that despite Florida having six invasive chameleon species due to the pet trade, reptile hobbyists in these areas search for chameleons to keep as pets or to breed and sell them, with some selling for up to a thousand dollars.

 

en.wikipedia.org/wiki/Chameleon

 

Passer de vie à trépas dans les cuisines d'Ubere.

aquarelle sur papier arches 300 grs grain fin, 38 x 28.5 cm

 

Poema A Orillas Del Duero de Antonio Machado

Mediaba el mes de julio. Era un hermoso día.

Yo, solo, por las quiebras del pedregal subía,

buscando los recodos de sombra, lentamente.

A trechos me paraba para enjugar mi frente

y dar algún respiro al pecho jadeante;

o bien, ahincando el paso, el cuerpo hacia adelante

y hacia la mano diestra vencido y apoyado

en un bastón, a guisa de pastoril cayado,

trepaba por los cerros que habitan las rapaces

aves de altura, hollando las hierbas montaraces

de fuerte olor ?romero, tomillo, salvia, espliego?.

Sobre los agrios campos caía un sol de fuego.

Un buitre de anchas alas con majestuoso vuelo

cruzaba solitario el puro azul del cielo.

Yo divisaba, lejos, un monte alto y agudo,

y una redonda loma cual recamado escudo,

y cárdenos alcores sobre la parda tierra

?harapos esparcidos de un viejo arnés de guerra?,

las serrezuelas calvas por donde tuerce el Duero

para formar la corva ballesta de un arquero

en torno a Soria. ?Soria es una barbacana,

hacia Aragón, que tiene la torre castellana?.

Veía el horizonte cerrado por colinas

oscuras, coronadas de robles y de encinas;

desnudos peñascales, algún humilde prado

donde el merino pace y el toro, arrodillado

sobre la hierba, rumia; las márgenes de río

lucir sus verdes álamos al claro sol de estío,

y, silenciosamente, lejanos pasajeros,

¡tan diminutos! ?carros, jinetes y arrieros?,

cruzar el largo puente, y bajo las arcadas

de piedra ensombrecerse las aguas plateadas

del Duero.

El Duero cruza el corazón de roble

de Iberia y de Castilla.

¡Oh, tierra triste y noble,

la de los altos llanos y yermos y roquedas,

de campos sin arados, regatos ni arboledas;

decrépitas ciudades, caminos sin mesones,

y atónitos palurdos sin danzas ni canciones

que aún van, abandonando el mortecino hogar,

como tus largos ríos, Castilla, hacia la mar!

Castilla miserable, ayer dominadora,

envuelta en sus andrajos desprecia cuanto ignora.

¿Espera, duerme o sueña? ¿La sangre derramada

recuerda, cuando tuvo la fiebre de la espada?

Todo se mueve, fluye, discurre, corre o gira;

cambian la mar y el monte y el ojo que los mira.

¿Pasó? Sobre sus campos aún el fantasma yerta

de un pueblo que ponía a Dios sobre la guerra.

La madre en otro tiempo fecunda en capitanes,

madrastra es hoy apenas de humildes ganapanes.

Castilla no es aquella tan generosa un día,

cuando Myo Cid Rodrigo el de Vivar volvía,

ufano de su nueva fortuna, y su opulencia,

a regalar a Alfonso los huertos de Valencia;

o que, tras la aventura que acreditó sus bríos,

pedía la conquista de los inmensos ríos

indianos a la corte, la madre de soldados,

guerreros y adalides que han de tornar, cargados

de plata y oro, a España, en regios galeones,

para la presa cuervos, para la lid leones.

Filósofos nutridos de sopa de convento

contemplan impasibles el amplio firmamento;

y si les llega en sueños, como un rumor distante,

clamor de mercaderes de muelles de Levante,

no acudirán siquiera a preguntar ¿qué pasa?

Y ya la guerra ha abierto las puertas de su casa.

Castilla miserable, ayer dominadora,

envuelta en sus harapos desprecia cuanto ignora.

El sol va declinando. De la ciudad lejana

me llega un armonioso tañido de campana

?ya irán a su rosario las enlutadas viejas?.

De entre las peñas salen dos lindas comadrejas;

me miran y se alejan, huyendo, y aparecen

de nuevo, ¡tan curiosas!… Los campos se obscurecen.

Hacia el camino blanco está el mesón abierto

al campo ensombrecido y al pedregal desierto

Ruta en bici desde Sotres hasta hoyos de lloroza, subida al verónica y trepada a la cima de Horcados Rojos y vuelta a Sotres.

 

Es un lagarto de hábitos diurnos, arborícola aunque también se puede encontrar en matorrales espinosos , en selvas húmedas tropicales, bosques deciduos, semideciduos y bosques secos (CBC. 2017).

Usualmente se encuentra en ramas bajas de los árboles, y al sentirse amenazado abre la boca y expone un paladar oscuro a la vez que distiende el abanico gular para parecer de mayor tamaño o trepa rápidamente hasta lo mas alto del árbol, sin embargo, normalmente es de movimientos lentos. Para evitar ser visto pega su cuerpo el lado opuesto de las ramas donde se encuentran sus observadores y gracias a su coloración puede pasar desapercibido; su coloración puede cambiar a un café-gris oscuro dependiendo de su temperamento. En las noches duerme perchado en las ramas de la vegetación baja y para capturar a sus presas este espera pasivamente a que ellas pasen cerca para poder atraparlas (CBC. 2017).

Esta mañana he tenido esta visita trepando por las púas de un cactus.

Los camaleones (Chamaeleonidae) son una familia, de pequeños saurópsidos (reptiles) escamosos. Existen cerca de 161 especies de camaleones, la mayor parte de ellas en África al sur del Sáhara. En América se llama a menudo camaleones a lagartos de las familias Polychrotidae y Dactyloidae, que aunque pueden cambiar de color, no guardan ningún parentesco con los verdaderos camaleones.

Son famosos por su habilidad de cambiar de color según las circunstancias, por su lengua rápida y alargada, y por sus ojos, que pueden ser movidos independientemente el uno del otro.

En 2015, Glaw reelaboró la división familiar en dos subfamilias:

Familia Chamaeleonidae: Subfamilia Chamaeleoninae (camaleones típicos, de los Géneros Bradypodion, Calumma, Chamaeleo, Furcifer, Kinyongia, Nadzikambia, Archaius, Trioceros)

y Subfamilia Brookesiinae (camaleones enanos, de los Géneros Brookesia, Rhampholeon y Rieppeleon)

Los camaleones varían grandemente en tamaño, desde los pequeños camaleones de la familia Brookesia que miden menos de 3 cm de largo hasta los grandes de 80 cm como el Calumna parsonii. La especie más pequeña vive en la isla de Nosy-bé en Madagascar es Brookesia minima y en su fase adulta difícilmente supera el centímetro y medio. Muchos de ellos tienen adornos en la cabeza o en la cara como protuberancias nasales e incluso cuernos como en el caso de Trioceros jacksonii o largas crestas en la parte superior de la cabeza como Chamaeleo calyptratus. Muchas especies presentan dimorfismo sexual y los machos suelen estar más adornados.

Las características principales que son compartidas por toda la familia son la estructura de sus patas, los ojos, la falta de oído y la lengua. Aunque no tengan oído externo son capaces de detectar vibraciones y sonidos de baja frecuencia, de unos 200Hz.

La familia tiene cada pata dividida en dos "dedos" principales con un suave recubrimiento al centro. Estos dedos están equipados con fuertes garras que le permiten trepar por troncos y ramas. Algo interesante es que tienen dos garras en la parte exterior y tres en la parte interior en las patas delanteras. Y en cambio, tres garras en la parte exterior y dos en la parte interior en las patas traseras.

Se mueven con extrema lentitud. Para atrapar a su presa utilizan la lengua, la cual puede ser extremadamente larga y muchas veces supera en longitud a su propio cuerpo. Consiguen lanzar su larguísima lengua protráctil como un proyectil, con una velocidad y distancia sorprendentes, hasta casi un metro en algunas especies. Con su punta pegajosa atrapan los pequeños animales, principalmente insectos, de los que se alimentan, ingiriéndolos inmediatamente enteros, como es común en los reptiles. Sólo con la ayuda de la fotografías de alta velocidad es posible observar ese proceso en detalle.

Su piel es rica en queratina, lo que presenta una serie de ventajas (en especial, la resistencia), pero igual que en otros reptiles, exige mudas periódicas como única forma de restaurarla.

Los ojos es lo que más los distingue entre los reptiles. Los camaleones poseen un rango oculomotor muy grande de unos 180° horizontalmente y 90° verticalmente. Los párpados están unidos entre sí por una estructura circular única de ápice redondeado, que rodea por completo el ojo, adoptando así una forma cónica. Cada ojo está recubierto por un párpado que se fusiona con el globo ocular siguiendo de cerca sus movimientos y deja libre solo una pequeña área circular en el centro, la correspondiente al iris y la pupila. Sus ojos se encuentran colocados en los laterales de la cabeza lo que les permite tener una vista panorámica. Pueden mover sus ojos, grandes y globosos, de manera independiente, lo que les brinda una visión de casi 360°, con un pequeño punto ciego tras la cabeza. Cuando la presa es localizada ambos ojos convergen en la misma dirección dándoles una visión estereoscópica y una percepción de profundidad.

En su retina solo poseen conos y no bastones, lo que les permite una buena visión diurna y excelente percepción de los colores, pero una deficiencia en la vista nocturna. Por esta razón los camaleones solo cazan durante el día.

La mayoría de camaleones son ovíparos, pero existen también especies ovovivíparas (normalmente del género Trioceros) . Una vez que la hembra está lista para poner los huevos (3-6 semanas después de la fecundación), desciende hacia el suelo y comienza a excavar un hueco de 5 a 30 centímetros dependiendo la especie. Luego, entierra los huevos y deja el lugar. La cantidad de huevos depositados varía de especie en especie desde el Brookesia con 2 a 4 huevos hasta el Chamaeleo calyptratus que pone de 30 a 60 huevos. Los huevos tardan en incubar de 6 a 8 meses, a excepción de Calumma parsonii, en cuya especie la incubación dura 18 meses. Los camaleones alcanzan la madurez sexual entre 4/5 meses y 8/10 meses (aunque el Calumma Parsonii llegan a su madurez sexual entre los dos y tres años). Pueden vivir entre 4 o 5 años, si bien algunas especies de gran tamaño como los Trioceros melleri y los Calumma parsonii pueden llegar a vivir hasta los 15 años.

La mayor parte de los camaleones habitan en África y en Madagascar, aunque algunas especies también se encuentran en partes del sur de Europa, Sri Lanka, India y Asia Menor. Diferentes especies habitan diferentes ambientes, como montañas, junglas, sabanas y a veces desiertos y estepas. Se cree que los individuos que viven en los sectores mediterráneos europeos derivan de ejemplares introducidos por el hombre en épocas remotas.

Los camaleones viven, en su mayor parte, en ambientes forestales, pero también se hallan algunos en matorrales, y algunas especies viven en el suelo, debajo de las hojas. Pueden pasar de un árbol a otro gracias a la habilidad prensil de su cola y de sus patas.

En la península ibérica sólo vive el camaleón común (Chamaeleo chamaeleon), que se encuentra en puntos muy concretos de la geografía española, como en Andalucía (en la costa desde Huelva hasta Almería existen poblaciones fragmentadas en varios puntos) o la Región de Murcia y en Portugal, concretamente en el Algarve; también hay poblaciones en Italia y Creta. Otra especie que se puede encontrar en Europa es el camaleón africano (Chamaeleo africanus) con algunas pequeñas poblaciones al suroeste del Peloponeso en el sur de Grecia, donde se cree que es una introducción desde la antigüedad, posiblemente desde Egipto.

Todos los camaleones son animales diurnos. Su periodo de mayor actividad es la mañana y el crepúsculo. Los camaleones no son cazadores activos. En vez de eso, prefieren quedarse horas inmóviles, esperando que una presa pase por allí. Se alimentan básicamente de artrópodos y de pequeños vertebrados. En cautividad, también comen frutas como papayas, plátanos, y hasta crías de roedores. Pero esa dieta solo es válida para animales adultos: las crías son casi exclusivamente insectívoras.

Los camaleones viven la mayor parte de sus vidas en solitario, y son bastante agresivos contra otros miembros de su misma especie. El hábito solitario solo es abandonado en la época de apareamiento, cuando el macho desciende de los árboles en busca de hembras.

Los camaleones pueden morder cuando se les provoca, pero el mordisco no es muy doloroso y en caso de que se produzca no reviste ningún riesgo, basta con desinfectar la zona como cualquier otra herida o rasguño.

Algunas especies de camaleón son capaces de cambiar de color, lo que es su característica más famosa.

Al contrario de lo que algunos creen, no son incoloros, ni mudan de color solo de acuerdo con el del ambiente; en realidad, el cambio de su color básico expresa más a menudo una condición fisiológica (relacionada con la temperatura o la hora del día) o una condición psicológica (provocada por la proximidad de un eventual adversario o pareja).

El cambio de color también tiene un papel importante en la comunicación durante las luchas entre camaleones: los colores indican si el oponente está asustado o furioso. Pueden variar los colores, desde rojizo hasta verdoso.

 

Accidentalmente, el cambio de color puede ayudar a la ocultación del animal, aunque esta no es una ocurrencia frecuente, y sí ocasional.

Los camaleones tienen células pigmentarias especializadas en varias capas de la dermis, bajo su epidermis externa y transparente. Las células de la capa superior, llamadas cromatóforos, contienen pigmentos amarillos y rojos. Bajo la de los cromatóforos hay otra capa cuyas células pigmentarias, los guanóforos, contienen una sustancia cristalina e incolora, la guanina. Los guanóforos reflejan, entre otras cosas, el color azul de la luz incidente. Cuando la capa superior con sus cromatóforos determina un color amarillo, la luz azul reflejada por los guanóforos se tiñe de verde (azul + amarillo). Aún más abajo se encuentra una capa rica en melanóforos, cargados del pigmento oscuro llamado eumelanina que también tiñe la piel humana. Estos melanóforos regulan el brillo, es decir la cantidad de luz reflejada. Todas estas células pigmentarias pueden regular la distribución de los pigmentos que contienen, ampliándola o contrayéndola, lo que da lugar su vez a las diferencias de brillo, tonalidad y dibujo que distinguen a los camaleones.

En la simbología de algunas tribus africanas, el camaleón es un animal sagrado, visto como el creador de la raza humana. Nunca muere, y cuando se encuentran alguno en el camino, lo apartan con precaución, con miedo a las maldiciones.

En el mercado de mascotas, Trioceros jacksonii y Chamaeleo calyptratus son de lejos los más comunes y se los encuentra frecuentemente criados en cautiverio. También podemos encontrar Furcifer pardalis, Furcifer lateralis, Calumma parsonii, Trioceros quadricornis y Trioceros melleri.

La mayoría de las especies está listada en el CITES, lo cual indica que su exportación está prohibida o sujeta a estrictas cuotas de exportación en sus países nativos. Sin embargo, la falta de órganos de control en los países nativos hace que esta lista pierda efectividad.

 

es.wikipedia.org/wiki/Chamaeleonidae

 

Chameleons or chamaeleons (family Chamaeleonidae) are a distinctive and highly specialized clade of Old World lizards with 200 species described as of June 2015. The members of this family are best known for their distinct range of colors, being capable of shifting to different hues and degrees of brightness. The large number of species in the family exhibit considerable variability in their capacity to change color. For some, it is more of a shift of brightness (shades of brown); for others, a plethora of color-combinations (reds, yellows, greens, blues) can be seen.

Chameleons are distinguished by their zygodactylous feet, their prehensile tail, their laterally compressed bodies, their head casques, their projectile tongues, their swaying gait, and crests or horns on their brow and snout. Chameleons' eyes are independently mobile, and because of this the chameleon’s brain is constantly analyzing two separate, individual images of its environment. When hunting prey, the eyes focus forward in coordination, affording the animal stereoscopic vision.

Chameleons are adapted for climbing and visual hunting. The use of their prehensile tail offers stability when they are moving or resting while on a branch in the canopy; because of this, their tail is often referred to as a "fifth limb". Another character that is advantageous for being arboreal is how laterally compressed their bodies are; it is important for them to distribute their weight as evenly as possible as it confers stability on twigs and branches in the trees. They live in warm habitats that range from rainforest to desert conditions, with various species occurring in Africa, Madagascar, southern Europe, and across southern Asia as far as Sri Lanka. They have been introduced to Hawaii, California, and Florida.

In 1986, the family Chamaeleonidae was divided into two subfamilies, Brookesiinae and Chamaeleoninae.

Under this classification, Brookesiinae included the genera Brookesia and Rhampholeon, as well as the genera later split off from them (Palleon and Rieppeleon), while Chamaeleoninae included the genera Bradypodion, Calumma, Chamaeleo, Furcifer and Trioceros, as well as the genera later split off from them (Archaius, Nadzikambia and Kinyongia). Since that time, however, the validity of this subfamily designation has been the subject of much debate, although most phylogenetic studies support the notion that the pygmy chameleons of the subfamily Brookesiinae are not a monophyletic group.

While some authorities have previously preferred to use this subfamilial classification on the basis of the absence of evidence principle, these authorities later abandoned this subfamilial division, no longer recognizing any subfamilies with the family Chamaeleonidae.

In 2015, however, Glaw reworked the subfamilial division by placing only the genera Brookesia and Palleon within the Brookesiinae subfamily, with all other genera being placed in Chamaeleoninae.

Some chameleon species are able to change their skin coloration. Different chameleon species are able to vary their coloration and pattern through combinations of pink, blue, red, orange, green, black, brown, light blue, yellow, turquoise, and purple. Chameleon skin has a superficial layer which contains pigments, and under the layer are cells with very small (nanoscale) guanine crystals. Chameleons change color by "actively tuning the photonic response of a lattice of small guanine nanocrystals in the s-iridophores". This tuning, by an unknown molecular mechanism, changes the wavelength of light reflected off the crystals which changes the color of the skin. The color change was duplicated ex vivo by modifying the osmolarity of pieces of white skin.

Color change in chameleons has functions in camouflage, but most commonly in social signaling and in reactions to temperature and other conditions. The relative importance of these functions varies with the circumstances, as well as the species. Color change signals a chameleon's physiological condition and intentions to other chameleons. Because chameleons are ectothermic, another reason why they change color is to regulate their body temperatures, either to a darker color to absorb light and heat to raise their temperature, or to a lighter color to reflect light and heat, thereby either stabilizing or lowering their body temperature.

Chameleons tend to show brighter colors when displaying aggression to other chameleons, and darker colors when they submit or "give up". Some species, particularly those of Madagascar and some African genera in rainforest habitats, have blue fluorescence in their skull tubercles, deriving from bones and possibly serving a signaling role.

Some species, such as Smith's dwarf chameleon, adjust their colors for camouflage by the vision of the specific predator species (bird or snake) by which they are being threatened.

Chameleons have two superimposed layers within their skin that control their color and thermoregulation. The top layer contains a lattice of guanine nanocrystals, and by exciting this lattice the spacing between the nanocrystals can be manipulated, which in turn affects which wavelengths of light are reflected and which are absorbed. Exciting the lattice increases the distance between the nanocrystals, and the skin reflects longer wavelengths of light. Thus, in a relaxed state the crystals reflect blue and green, but in an excited state the longer wavelengths such as yellow, orange, green, and red are reflected.

The skin of a chameleon also contains some yellow pigments, which combined with the blue reflected by a relaxed crystal lattice results in the characteristic green color which is common of many chameleons in their relaxed state. Chameleon color palettes have evolved through evolution and the environment. Chameleons living in the forest have a more defined and colorful palette compared to those living in the desert or savanna, which have more of a basic, brown, and charred palette.

Chameleons primarily live in the mainland of sub-Saharan Africa and on the island of Madagascar, although a few species live in northern Africa, southern Europe (Portugal, Spain, Italy, Greece), the Middle East, southern India, Sri Lanka, and several smaller islands in the western Indian Ocean.

Chameleons inhabit all kinds of tropical and mountain rain forests, savannas, and sometimes deserts and

steppes.

The typical chameleons from the subfamily Chamaeleoninae are arboreal, usually living in trees or bushes, although a few (notably the Namaqua chameleon) are partially or largely terrestrial. Most species from the subfamily Brookesiinae, which includes the genera Brookesia, Rieppeleon, and Rhampholeon, live low in vegetation or on the ground among leaf litter. Many species of chameleons are threatened by extinction. Declining chameleon numbers are due to habitat loss.

Chameleons are preyed upon by a variety of other animals. Birds and snakes are the most important predators of adult chameleons. Invertebrates, especially ants, put a high predation pressure on chameleon eggs and juveniles. Chameleons are unlikely to be able to flee from predators and rely on crypsis as their primary defense. Chameleons can change both their colors and their patterns (to varying extents) to resemble their surroundings or disrupt the body outline and remain hidden from a potential enemy's sight. Only if detected, chameleons actively defend themselves. They adopt a defensive body posture, present an attacker with a laterally flattened body to appear larger, warn with an open mouth, and, if needed, utilize feet and jaws to fight back. Vocalization is sometimes incorporated into threat displays.

Chameleons are popular reptile pets, mostly imported from African countries like Madagascar, Tanzania, and Togo. The most common in the trade are the Senegal chameleon (Chamaeleo senegalensis), the Yemen or veiled chameleon (Chamaeleo calyptratus), the panther chameleon (Furcifer pardalis), and Jackson's chameleon (Trioceros jacksonii). Other chameleons seen in captivity (albeit on an irregular basis) include such species as the carpet chameleon (Furcifer lateralis), Meller’s chameleon (Trioceros melleri), Parson’s chameleon (Calumma parsonii), and several species of pygmy and leaf-tailed chameleons, mostly of the genuses Brookesia, Rhampholeon, or Rieppeleon. These are among the most sensitive reptiles one can own, requiring specialized attention and care.

The U.S. has been the main importer of chameleons since the early 1980s accounting for 69% of African reptile exports. However, there have been large declines due to tougher regulations to protect species from being taken from the wild and due to many becoming invasive in places like Florida. They have remained popular though which may be due to the captive-breeding in the U.S. which has increased to the point that the U.S. can fulfill its demand, and has now even become a major exporter as well. In the U.S. they are so popular, that despite Florida having six invasive chameleon species due to the pet trade, reptile hobbyists in these areas search for chameleons to keep as pets or to breed and sell them, with some selling for up to a thousand dollars.

 

en.wikipedia.org/wiki/Chameleon

 

Dirigidas por una hembra adulta experimentada, que es la que se coloca al frente del rebaño marcándole los pasos a seguir, las hembras de cabras montés se agrupan en grupos matriarcales durante todos el año excepto en la época de celo en que permiten la presencia de los machos en su territorio, resultando sorprende comprobar la agilidad que tienen estos animales para trepar por las paredes más empinadas con asombrosa facilidad.

Foto tomada en el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido (Huesca, España), durante el ascenso a la cascada conocida como "Cola de Caballo",... trepa que te trepa andábamos un grupo de intrépidos "pseudo-montañeros"...estábamos prácticamente solos por este difícil camino, pero mereció tanto la pena... ;)

PIQUITUERTO COMÚN ( Loxia curvirostra ) El Piquituerto Común ( Loxia curvirostra ) mide unos 16 cm y destaca por su aparente corpulencia, cabeza ancha y mandíbulas entrecruzadas.

Pesa entre 32 y 39 gramos .

Su nido, de forma esférica, lo sitúa a media altura en los pinos, siendo la puesta de entre 3 y 5 huevos.

Suelen criar varias veces en el mismo año e, incluso, en pleno invierno se han detectado nidos.

Se calculan entre 140.000 y 190.000 parejas reproductoras en España, si bien la población se ve aumentada en invierno con la llegada de ejemplares del norte de los pirineos.

Este fenómeno es especialmente intenso en algunos años.

Su forma de alimentarse está estrechamente unida al desarrollo de las

piñas y brotes tiernos de pino. Muchas veces lo vemos dando vueltas y vueltas a la misma piña, hasta que logra abrirla por completo.

La presencia de esta curiosa ave se detecta por la gran cantidad de piñas trabajadas y que aparecen diseminadas debajo de los pinos.

Se diferencia el macho de la hembra por su colorido, siendo el macho de color rojizo y la hembra de un color oliváceo. Los jóvenes presentan unas pequeñas manchas por todo el plumaje que les hace camuflarse con gran facilidad.

El canto de este fringílido podría recordar al del Verderón común ( Carduelis chloris ), aunque repite notas más chirriantes y entrelazando el chip-chip-chip . Este canto ayuda a mantener el grupo familiar unido.

Si nos proveemos de paciencia les podremos ver y oír cerca de balsas de agua, antes de bajar a beber. Cuando bajan los primeros, el bando va detrás, organizándose un gran movimiento de pájaros que entran y salen de las charcas bebiendo y lavándose. Esto es más habitual en las horas centrales de más calor en verano.

Algunas aves cuando caen en las redes que usan los ornitólogos para anillarlas, consiguen liberarse trepando poco a poco por la red e, incluso, otros piquituertos embisten en repetidas ocasiones a la red, consiguiendo liberar a los atrapados.

Un depredador clásico es el Gavilán ( Accipiter nisus ) que les ataca desde la espesura, donde vigila los puntos de agua en que se suelen concentrar, como hemos dicho. Un trabajo pionero en España, que realiza el ornitólogo navarro Daniel Alonso Urmeneta, está comprobando si existe más de una subespecie en la península.

Se trata de una Especie Protegida y declarada de "Interés Especial".

  

Petite vue surplombante sur la Baie des Trépassés, sur le sentier côtier en provenance de la Pointe du Raz...

 

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Mediaba el mes de julio. Era un hermoso día.

Yo, solo, por las quiebras del pedregal subía,

buscando los recodos de sombra, lentamente.

 

A trechos me paraba para enjugar mi frente

y dar algún respiro al pecho jadeante;

o bien, ahincando el paso, el cuerpo hacia adelante

y hacia la mano diestra vencido y apoyado

en un bastón, a guisa de pastoril cayado,

trepaba por los cerros que habitan las rapaces

aves de altura, hollando las hierbas montaraces

de fuerte olor a romero, tomillo, salvia, espliego.

Sobre los agrios campos caía un sol de fuego.

Un buitre de anchas alas con majestuoso vuelo

cruzaba solitario el puro azul del cielo.

 

Fragmento de Antonio Machado.

La place Jamaa Alfna « place de la mosquée des trépassés ») est une célèbre place publique au sud-ouest de la médina de Marrakech au Maroc. Ce haut-lieu traditionnel, populaire et animé notamment la nuit qui attire plus d'un million de visiteurs chaque année.

 

Jemaa el-Fna incarne la diversité de l’identité marocaine en raison de la présence de représentants des différentes cultures qui constituent le Maroc : Arabes, Berbères, Gnaouas. « L'espace culturel de la place Jemaa el-Fna » est inscrit patrimoine culturel immatériel depuis 2008 (proclamation en 2001) et au patrimoine mondial depuis 1985 par l'Unesco.

 

D'après diapositive.

Trepadeira-dos-muros / Trepa-fragas

Tichodroma muraria

Wallcreeper

 

2015-01-03

Pampilhosa-da-Serra

 

Na excelente companhia do Paulo Leite, Francisco Bernardo, Bruno Novo e Geraldo Santos.

La encontré hoy por casualidad, agilmente cual gato trepaba por el tejado, a esa edad los niños no le temen a nada, sus pequeñas manitas se aferraban a la vieja y desgastada madera que cubría quizá el techo de su casa o el de alguna vecina. Por un momento me quedé observandola...

  

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Un poco de Historia e hipótesis.

 

"Es sabido que el origen más arraigado de la palabra "Montevideo" la hace provenir de una exclamación del vigía que venía trepado en el palo mayor de de la nave de Magallanes, al divisar nuestro cerro. (...) Para los más, el grito debe haber sido: "¡Monte vide eu!". Otra de las hipótesis afirma que el nombre proviene del latín "motem video" (veo un monte); y de ahí a nuestro nombre hay sólo una "m" sobrante. Según Francisco Albo, integrante de la tripulación de Magallanes, en su diario de viaje, lo que exclamó el vigía fue "Motem vidi".

El término "Motem video" fue utilizado en alguna ocasión por el propio Zabala, y aparece también en documentos del Consejo de Indias; en algunos decretos del propio Rey; en crónicas de viajeros; en escritos de ingenieros militares; en planos de fortificaciones, etc.

En un principio la palabra se escribía con sus dos términos separados; más adelante se las unió con un guión; hasta que más tarde los dos términos se fusionaron y desapareció el acento de "video".

En cualquier caso, no se resuelve el enigma del extraño nombre de nuestra ciudad, y con el tendremos que cargar hasta el fin de los tiempos."

Extraído del libro "Boulevard Sarandí. Memoria anecdótica de Montevideo" de Milton Schinca.

Lá consegui ver e fotografar a Tichodroma muraria. Esteve sempre longe e o detalhe da imagem ressente-se. De qualquer modo fiquei contente. Foi no dia 12 de Janeiro de 2011.

Os meus agradecimentos aos "descobridores" e em particular ao Joaquim Antunes que me deu algumas indicações muito úteis.

 

I finally managed to see and photograph the Tichodroma muraria. He was always far away and picture detail resents. Anyway I was glad. It was on January 12, 2011.

My thanks to the "discoverers"and in particular to Joaquim Antunes that gave me some very useful indications.

 

DYNAMITTED BY THE ISLAMIC STATE IN AUGUST 2015

DINAMITADO POR EL ESTADO ISLAMICO EN AGOSTO DE 2015

  

El Templo de Bel mandado construir por Tiberio el año 19 d.C. para conmemorar y al mismo tiempo afianzar la anexión de Palmira al Imperio romano. Los arquitectos que lo afianzaron provenían probablemente de la gran ciudad de Antioquia.

 

Su arquitectura es grandiosa así como el refinamiento de su escultura y su decoración. Es un lugar santo.

 

El Templo de Bel es un hito fundacional, una cumbre artística surgida del vacío y sin precedentes en esta zona de Oriente. Y de él descendió toda Palmira, de él aprendieron el canon todos sus artífices; de sus grandes dimensiones derivó el sentido de la magnificencia que aplicaron los palmirenses a los sucesivos trazados de la urbe; la frondosidad abarrocada del follaje en pilastras, las viñas y piñas de sus frisos, las hojas de acanto de los capiteles, treparon por los muros y los desbordaron, sembrando el gusto por la ornamentación vegetal (que hace honor al nombre de Palmira), afiligranada y siempre imaginativa, que impregna todos los rincones de la ciudad.

 

De la nada se saltó a la cima, pues ningún monumento de Palmira igualó a este gigante primigenio del siglo I, iniciado en el año 19 d.C. y consagrado en el 32 d.C.

 

Este gran recinto sagrado de forma cuadrada albergó hasta principios de siglo casi la totalidad del pueblo de Tadmor, cuando, olvidados con el correr de los siglos de esplendor de la rica Palmira clásica, la población ya solo se componía de tribus beduinas alojadas en casas de adobe que tejían una intrincada medina árabe, apuntalada por los recios muros y fustes del templo pagano; era un oasis de columnas corintias despuntando por encima de un laberinto de barro, que si bien nunca pudo alcanzar las alturas del edificio original, se apoyó en su solidez, se acomodó a sus huecos y se ramificó por sus recovecos.

 

En 1929 el dédalo beduino fue desmantelado, y sus habitantes mudados por decreto al actual pueblo nuevo de Tadmor (urbanización de cemento, con un trazado ortogonal que sería la antítesis del laberinto). Y hoy, el espacio despejado del recinto sacro deja ver la grandeza de los muros que forman el descomunal cuadrilátero, la elegancia de los pórticos columnados que la enmarcan, y, no en el centro del cuadrado, sino algo desplazado el santuario propiamente dicho.

 

Este santuario es un caso único en la arquitectura clásica por diversos motivos. A primera vista parecería el habitual templo períptero, con un pórtico de columnas rodeando el perímetro exterior de la cella, pero al fijarse en los detalles, los elementos insólitos saltan por doquier. La puerta está en un muro lateral y tampoco centrada, sino abierta asimétricamente, lo que contraviene las normas clásicas de su tiempo (imperaba Tiberio, el sucesor de Augusto). La decoración escultórica de algunas pilastras interiores recuerda de alguna manera al estilo ptolemaico de la arquitectura egipcia de esa época. Al entrar por un lateral, el sancta sanctorum debería aparecer a la derecha o a la izquierda; aparece en los dos lados pues hay dos adyton en lugar de uno, dedicados a sendos dioses, Yarhibol y Aglibol, divinidades solar y lunar, ambos hijos del gran dios Bel; se trata de una triada de origen mesopotámico. Y de hecho, el mismo templo se superpone al exacto emplazamiento de un lugar de culto babilónico anterior, lo que explicaría la rareza de su distribución, forzada por la necesidad de mantener los altares en los mismos puntos que ocupaban antes. Algo parecido ocurre con el vecino Templo de Nebo y, en la misma Damasco, con el emplazamiento de la Gran Mezquita Omeya dentro del templo romano de Júpiter, levantado este a su vez sobre un anterior santuario de Hadad.

 

A duras penas se ven algunos frisos tallados debajo de unas enormes vigas monolíticas de mármol, que antaño unían el pórtico con la cella al tiempo que sostenían su parte de la techumbre, y hoy están recolocadas a pocos centímetros del suelo, vigas que en sus caras verticales despliegan unos interesantes bajorrelieves, con el dios local de la Luna Aglibol , camellos, palmeras, datileras, frisos de parras henchidas de uvas, y, ejemplar único, tres mujeres que participan en una procesión donde se transporta un betilo en camello, y que portan túnicas que les cubren completamente la cara: prueba material de que la costumbre del velo femenino tiene en Oriente Medio un origen preislámico.

 

Los adyton del interior de la cella son también piezas únicas. Son dos cámaras enfrentadas en los lados opuestos, elevadas a cierta altura, y enmarcadas por una extraña decoración, de elementos clásicos mezclados con fantasías orientales, y pilares adosados provistos de capiteles de hojas carnosas claramente derivados del Egipto de tiempo de los Ptolomeos. Pero lo más extraordinario son los techos de las cámaras, ambos monolíticos, cubriendo la totalidad de cada estancia. El del lado norte está tallado formando una falsa bóveda semiesférica, dividida en casetones con los retratos de los dioses olímpicos (en el centro, Zeus, asimilado a Bel ), y rodeada de una banda circular con relieves de los doce signos del Zodiaco. El techo de la cámara sur, ennegrecido por los humos, no es menos lujoso en su decoración esculpida, con un juego de círculos y octógonos combinados con motivos florales, abundando las hojas de acanto y -otra vez el toque egipcio- de loto.

 

El exterior de la cella ofrece otras curiosidades: el arquitrabe del lado. Este parece como volado sobre columnas torcidas, dando la sensación de que todo se va a derrumbar por la fuerza gravitatoria en cualquier momento. En el muro sur hay pilares adosados de estilo jónico -los únicos en Palmira-, pero las columnas corintias que se mantienen en pie, del pórtico que rodea al cuerpo central, están desprovistas de capiteles, y ostentan en su lugar cilindros lisos, como muñones, desnudos de acantos, que sostienen el entablamento; ocurre que en su tiempo fueron capiteles hechos en bronce (es fácil imaginarse su soberbio tamaño y lo pulento de sus formas), y ello forjó su perdición, pues en épocas posteriores se saquearon, para otros usos, todas las partes metálicas que podían encontrarse en los monumentos antiguos, y esto incluía no sólo los capiteles, sino las cinchas de plomo que sujetaban los sillares entre sí, lo que explica los agujeros que pueden verse perforando todos los muros con el fin de extraer el metal.

 

La cornisa del edificio central está coronada con una fila de extraños remates escalonados a moda de almenas, parecidos al elemento arquitectónico de origen asirio y usado también por los persas aqueménidas -que en Petra llaman "escalerillas de cuervo" y que tendrían una simbología solar: evocarían el recorrido del astro rey que asciende desde el alba, alcanza su cenit al mediodía y desciende por el ocaso hacia el otro lado. Este elemento decorativo no es sino una reconstrucción especulativa, basada en una hipótesis discutida por algunos estudiosos, pero su efecto es muy orientalizante. Más segura era la existencia de cuatro acróteras en las esquinas, pues al menos sus trozos han sido recompuestos y pueden contemplarse en el suelo; la recargada complejidad de su diseño para nada recuerda al arte griego o romano, es puramente oriental.

 

Es muy digna de admiración la calidad de la talla, el virtuosismo escultórico de las hojas de acanto que dan forma a los enormes capiteles corintios de las columnatas que rodean el anchísimo recinto. Su trabajo de calado parece de orfebres, se puede ver el cielo a través de los intersticios que se abren entre las hojas y esto confiere a los capiteles una delicadeza y una fragilidad que hace sorprendente el hecho de que en los veinte siglos transcurridos aún se mantengan intactos.

 

En la ancha explanada que encuadra el templo hay desperdigados centenares de tambores de fustes corintios, cuyo gran tamaño puede observarse aquí mejor que en las mismas columnas al poder medir con el propio cuerpo el diámetro de sus secciones.

 

Muchos de estos tambores de columna han sido utilizados a modo de sillares para elevar muros defensivos, en sustitución de los caídos, en la época medieval, cuando el Templo de Bel fue convertido en fortaleza por un tal Abdul Hassan Yusuf ibn Fairuz.

 

Otro resto de este castillo es el recio machón defensivo que, a modo de ciudadela, ocupa el lugar donde estuvieron antaño los propileos, es decir, el gran portal de entrada principal al complejo: encastrados en sus paredes pueden divisarse unas celosías inconfundiblemente musulmanas, una lápida con una inscripción en árabe (1132-1133) y unas estatuas (que claramente no son islámicas) de Hércules y Mercurio, que rompen la austeridad del conjunto.

 

Rodear el exterior del templo es una buena forma de apreciar en toda su forma las titánicas dimensiones del santuario. algunos paños de muro se mantienen intactos sobre su enorme plinto, pero otros, hundidos por el paso de dos milenios, están descuidadamente reconstruidos en épocas medievales, por el expeditivo procedimiento de apilar en hiladas los tambores de las columnas corintias del pórtico interno del recinto, puestos de canto. Otros paños del muro exhiben incrustados nichos con frontón, que no ocupan su lugar original, sino que han sido colocados a conveniencia de los reconstructores, sin tener para nada en cuenta el esmerado juego de proporciones que guardaban ventanas y nichos entre sí en el edificio original.

 

Entre la parte trasera del templo y la zona cultivada del oasis, pueden verse los basamentos de diversas casas patricias, que siguen el esquema constructivo de peristilo en torno a patio central, los suelos hermosamente pavimentados con losas de mármol blanco.

 

En el oasis se cultivan olivos, palmeras datileras y granados, en huertos cercanos de muros de adobe entre los que discurren y se ramifican los caminos de acceso. Hay más restos de ruinas clásicas por entre los cultivos, apilados y semiocultos bajo montones de tierra: fustes, sillares, capiteles de hojas de acanto, esquinas de basamento emergiendo entre los escombros.

 

Desde el gran portal de entrada al Templo de Bel parte oblicuamente una calle columnada que conduce al Arco del Triunfo.

  

N'y allez pas; C'est presque l'enfer de la Baie des Trépassés.

Baie des Trépassés : Déferlement le 6 Décembre 2014

www.jopensel.com

saludando sobre los techos, cerrando este año feo que siempre recordaremos... trepando sobre cada despedida, cada sufrimiento, recordando que aún hay luz.

El musgo trepa por el tronco y quiere tocar las nubes...

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