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Ya comentaba hace unos días que los niños ceuteros aprenden a nadar antes que a andar, esto es debido a que la homónima población palafítica de Ceuta de Agua, está levantada sobre las aguas del lago Maracaibo y el líquido elemento es su medio natural.
En la foto de hoy podemos apreciar como unos chiquillos tras fabricarse una rudimentaria tabla de surf intentaban hacer tomar las pequeñas olas que se forman con la subida de la marea en la barra de arena que se forma en la desembocadura del Caño Ceuta, convirtiendo esta actividad en una de las principales diversiones que tienen en este apartado pueblito de la costa suroccidental del lago.
MAS INFORMACION AL RESPECTO:
Las viviendas palafíticas del poblado lacustre de CEUTA DE AGUA, Estado Zulia (Venezuela), están construidas sobre horcones ( de madera o cemento) y se alzan un metro o metro y medio por encima de la superficie del lago, altitud suficiente para que las crecidas originadas por las abundantes lluvias no sean un problema para sus moradores, ni para sus escasas propiedades.
El trazado urbano está definido por un eje espacial longitudinal norte-sur, paralelo a la linea de costa que permite su particular caracteristica de emplazamiento y disposición, la ventilación e iluminación natural de las viviendas, así como la creación de espacios muy agradables.
Históricamente el crecimiento del poblado fue desmarcándose virtualmente en un trazado reticular de cuadrícula, por medio de la unión de caminerías perpendiculares a la principal para el emplazamiento de nuevas viviendas, creando todo un circuito interior entre las mismas.
El estado actual de las citadas caminerías y pasarelas, que lógicamente son las verdaderas calles del pueblo, es desastroso. La mayoría de los tablones están sueltos o rotos, convirtiendo en una aventrua el deambular sobre ellas, además de ser un peligro potencial para los muchos niños que juegan encima.
Nota: Ceuta de Agua está situada a orillas del lago Maracaibo, en su costa suroccidental, pertenece al municipio de Baralt, Estado de Zulia, en el noroeste de Venezuela.
Datos obtenidos de la publicación "CEUTA EN AMERICA (II) Venezuela, Colombia y Cuba", cuyos autores son José Gutiérrez Alvarez (fotógrafo) y Rocío Gutiérrez Micó (periodista).
En la imagen anterior comentaba que los varaderos suelen ser sitios en los que el orden y la limpieza brillan por su ausencia. Esta foto es una prueba más de lo que uno puede encontrarse en cualquier rincón : una caja de herramientas desvencijada, aplastada , llena de mugre y de la que nadie se ha ocupado desde hace mucho tiempo.
Muchos, al comentarles sobre la torre ENTEL, me quedan mirando con cara segura de estar hablando de Santiago, pero al decirles que les hablo de una en Concepción, me quedan mirando con un asombro y confusión.
Luego del devastador terremoto que experimento la zona en 1960, y que este mismo dejara en paupérrimas condiciones las telecomunicaciones telegráficas alámbricas, el gobierno de Alessandri junto con la Corfo crean ENTEL, con el objetivo de prestar servicios inalámbricos en el país de forma de no quedar descomunicados por los grandes accidentes geográficos y las condiciones telúricas que presenta nuestra larga y angosta faja de tierra. Pero muchos piensan que esta historia nace con la típica torre ENTEL en Santiago, pero no es así. Hacia mediados del año 66' de da inicio a la construcción de la torre de telecomunicaciones en el cerro Caracol, se eligió este cerro por su cercanía a Conce además de tener vista directa con Cayumanqui (la cual tiene contacto directo con Chillán y la red troncal hasta Santiago) y la zona de Arauco. La base de la torre posee un forma de arquitectura inspirada en una embarcación artesanal, y en su parte superior diversas antenas de microondas reciben y mandan información. Si bien se puede acceder a ella a pie, no es posible ver el mirador que tiene y que da una mirada espectacular a todo el Gran Concepción, desde Penco a San Pedro en toda su extensión.
Hace poco salió la noticia sobre el "Parque Metropolitano" el cual estaba en ejecución y el cual convertirá a esta pequeña antena en un mirador. ¿Sera que tendremos una torre con mirador como las ciudades "ricas"? ¿O solo será un recuerdo como el mirador Alemán? solo el tiempo, la paciencia y el desarrollo de la ciudad lo permitiría en un futuro.
PD. esta torre es más antigua que su hermana mayor en Santiago y posee una forma algo futurista, típica de los años 60's. Esta foto es de 1981.
Agradecimientos a "Fotos Históricas de Chile"
Derechos reservados.
Fernando me comentaba que esta es una empresa de las grandes de Argentina y que se encuentran facilmente en la ruta... conocidos por "HB", de años que circulan y de hecho el tiene algunas fotos de sus antiguas unidades...
Comentó que será un lugar que invite a las familias a convivir con gimnasios, canchas deportivas, talleres, con instalaciones seguras y funcionales, en las que los adolescentes encuentren oportunidades para entretenerse sanamente.
Mencionó que el interés de implementar este proyecto de prevención es porque los adolescentes son un grupo social fundamental para el desarrollo de Aguascalientes, pues son ellos los que formarán las futuras familias, por lo cual deben crecer con oportunidades para que tengan mayor estabilidad emocional.
En la reunión, el Secretario de Salud, Francisco Esparza Parada, informó que el suicidio es multifactorial, por lo cual la autoridad ya se está ocupando en la atención del problema, mismo que es considerado como de salud pública.
Refirió que los principales factores son abandono, maltrato, abuso, trastornos de género, problemas de disciplina, consumo de alcohol y drogas, trastornos de personalidad, no tolerancia a la frustración, alteraciones en concentraciones de neurotransmisores, entre otros.
Asimismo comentó que hay otro tipo de situaciones que orillan al suicidio como malas relaciones de pareja, la crisis, y la depresión.
A su vez, Armando Barriguete, Asesor del Secretario de Educación Federal, manifestó que esta casa es un acierto porque todas las áreas de gobierno trabajarán bajo la misma línea, además de que actualmente es necesario reconocer que no existen espacios definidos en donde los adolescentes se puedan recargar en una situación de crisis.
En este contexto, añadió que a la par de la Casa del Adolescente se debe crear una red de apoyo y un observatorio estatal con vocación regional que levante datos sobre este grupo social.
El psicoanalista Michel Botbol señaló que en la sociedad es terrible un suicidio, pero cuando se trata de adolescentes y niños se multiplica la culpa en la familia, y lo que se hace en Aguascalientes por atender este problema es realmente importante porque aborda esta situación que en muchas partes se trata de ocultar.
Explicó que en la sociología moderna el suicidio es un fenómeno social, en el cual existen asuntos psiquiátricos y cotidianos, pero es difícil abordar porque los interesados no quieren pedir ayuda para detectar el origen del suicidio.
Destacó que ser niño significa ser dependiente de los padres, y por lo mismo, en esta etapa de vulnerabilidad en la que se encuentran los adolescentes es imprescindible que existan sitios en los cuales se les atienda sus necesidades biológicas y afectivas.
Comentó que los adolescentes se enfrentan a una exigencia social para que sean independientes y autónomos, pero cuando sienten ellos que no pueden cubrir estas expectativas vienen los conflictos de autoestima por ese sentimiento de incapacidad, y por lo tanto el menor sufre, por lo que tiene que ser guiado para que sepa encauzar esa emoción que le lastima.
Cuando un adolescente sufre, va a adoptar una conducta para tapar el sufrimiento, y ésta puede ser un riesgo, pero entre ellos, puede ser el morir, por lo cual las instituciones en unión con las familias deben brindar una atención acaparante para que mantengan ese contacto con quien tiene el conflicto emocional.
En esta reunión estuvieron presentes el Secretario de Gobierno, Sergio Reynoso Talamantes, el Presidente del Supremo Tribunal de Justicia, Fernando González de Luna, el Procurador de Justicia del Estado, Felipe Muñoz Vázquez, la Directora del DIF Estatal, Gabriela Ibeth Navarro Díaz de León, la Procuradora de la Defensa del Menor y la Familia, Silvia Méndez Mendoza, el Coordinador Estatal de Salud Mental y Adicciones, Gerardo Macías López, así como el Director de Servicios Médicos del DIF Estatal, Eduardo Lenin Ruelas Olvera.
También participaron el Secretario de Infraestructura y Comunicaciones, Miguel Ángel Romero, el Secretario de Bienestar y Desarrollo Social, Armando Romero Rosales, el Coordinador Estatal de Planeación y Proyectos, Carlos Ruvalcaba Arellano, el Director del Instituto de Educación, Francisco Chávez Rangel, y el representante de Inbursa, Fernando Esparza.
Asistieron el Secretario del Medio Ambiente, Jorge Durán Romo, el Encargado de Despacho de la Secretaría de Finanzas, Alejandro Díaz Lozano, el Director del Instituto del Deporte, Jesús García Campos, el Encargado de Despacho del Instituto de la Juventud, José de Jesús Ruvalcaba Esqueda, el Director de Servicios de Salud del ISEA, Enrique Flores Bolaños y el arquitecto responsable de la obra José Luis Jiménez.
(Brasília - DF, 14/05/2018) O Subsecretário da Dívida Pública do Tesouro Nacional, José Franco Medeiros de Morais, e o Gerente Global de Finanças de Longo Prazo do Banco Mundial, Anderson Caputo Silva, concedeu entrevista coletiva nesta segunda-feira, para comentar o lançamento do processo seletivo do gestor do Fundo de Índice de Renda Fixa apoiado pelo emissor, o ID ETF.
Fotos: Gustavo Raniere/MF
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o seu comentário e muito importante nesse momento
estou muito feliz por ter chego ate 3.000 views e quero
poder ir além obrigadoo a todos que sempre comentarão
e me ajudaram .
Queridos Amigos e Amigas,
Me desculpem nao comentar as vossas fotos
Mas tenho estado a usufruir o que os DEUSES nos oferecem de bom
Estou no MEXICO, Playa del Carmen
hoje me vou para Cidade do Mexico
a la 5 da tarde
com saudades daqui
levo playa del carmen no coração
Comentando en un foro la posibilidad de usar a la vez el visor electrónico "de zapata" y un flash externo, en las cámaras Olympus Pen Digital que incorporan flash integrado, aporté ésta solución que he usado muchas veces.
El conjunto es (casi) totalmente funcional, digo "casi" por que se pierde el control del zoom del cabezal de flash sincronizado con el del objetivo y se pierde la luz de ayuda al AF pero a efectos de control de destello de flash no hay ningún problema pudiendo dispararse tanto en TTL como en Auto como en modo M.
La única condición es que la regleta o grip de flash que empleemos, permita que la célula RC del flash externo "vea" el destello del flash integrado y por tanto reciba la comunicación por parte de la cámara.
Como veis dicha comunicación no es muy complicada pues aún quedando el flash algo adelantado y no del todo girado, la funcionalidad es satisfactoria.
¡OJO! En ésta foto el flash integrado no está levantado, lo que es obviamente necesario para que exista comunicación.
Aún así y con todo, aunque la regleta sujeta todo firmemente, la configuración presentada resulta "debil y fragil" en según que tipo de eventos, no sólo a posibles empujones de la gente sino también al "mete-saca" del conjunto en la bolsa al utilizarse a la vez con más conjuntos cámara-flash (focales intermedias y focales largas) y por eso finalmente decidí hacerme con otro cuerpo más del E-System cuyo visor óptico permite dejar la zapata libre para el flash mostrado y recuperar las funciones de zoom del cabezal y ayuda al AF y como ya he dicho, ganar en comodidad, compacidad y resistencia.
Gracias por comentar y un abrazo a tod@s
Exposición0,005 sec (1/200)
Aperturef/4.0
Lente105 mm
Velocidad ISO400
Tendencia de exposición0 EV
FlashNo Flash
Comentada en mi blog Toledo Olvidado en la entrada toledoolvidado.blogspot.com.es/2014/02/la-escuela-normal-...
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www.flickr.com/photos/stylia/4328287957/sizes/l/ (por si quieres verla en grande)
¿Blanco, color, las dos?
para los que estéis en el foro: www.pullipspain.com/showthread.php?924-Sorteo-pullip-jinx-!!!
Para los que no:
La muñeca incluye outfit por ninia´s shop "VISTEME", Armas, maquillaje por Lydioteision , carving, zapatos, peluca de calidad peinada y obitsu con sus tatuajes.
¡¡En este sorteo habrá varias normas y pasos que se han de tener muy en cuenta. Por favor, LEEDLAS QUE NO CUESTA NADA.!!
-habrá 100 papeletas de 00 a 99.
-cada papeleta tiene un coste de 2 euros.
-el ganador lo dirán las últimas dos cifras del sorteo de la ONCE (el día lo pondré una vez efectuados los pagos TODOS ELLOS)
-primero se harán las reservas de los números que se quieran, comentándolo en esta publicación. Y cuando no haya papeletas SE EFECTUARÁN LOS PAGOS SOLO POR PAYPAL.
-NO HAY LIMITE DE PAPELETAS POR PERSONA!
-se tendrá en cuenta los números comentados antes. Es decir, si alguien comenta “numero 13” y el mismo número lo cogió alguien antes que esa persona, el numero será del que comentó primero.
-la persona que haya reservado un numero que ya se ha dicho podrá elegir otro comentando nuevamente un número no ocupado o bien dejarme la elección aleatoria de este (hay que avisarlo comentando “mi numero ya fue escogido, ponme uno aleatoriamente”.
-si no se sabe los números que se quiere, comenten “aleatorio X cantidad”
-una vez hechas todas las reservas se realizarán los pagos. SE PAGA POR PAYPAL. y el plazo para pagar será de 7 días (desde que se empiecen a aceptar)
-si los pagos terminasen antes del 7º día comentaría avisando del día que se realizará el sorteo de la ONCE.
-una vez reservados o pagados los números no está permitido retirarse.
-ATENCION: SI RESERVAS UN NÚMERO NO SE PUEDE CAMBIAR! (exceptuando aquellos que ya se hayan cogido u equivocaciones)
-El paypal para pagar se dará cuando todas las papeletas hayan sido reservadas.
GRACIAS POR PARTICIPAR EN EL SEGUNDO SORTEO DE GRIMM SISTERS DESIGNS!!!
(las papeletas serán apuntadas en el foro, os apuntaré ahí con vuestro nick de flickr)
Comentada en mi blog Toledo Olvidado en la entrada toledoolvidado.blogspot.com/2010/11/angel-del-campo-una-e...
Teo es un lindo dibujo rodeado de mucha alegría y que llega al corazon de todo niño.
En esta ocasión Dulce Decoración se hizo presente con una tarta para 30 personas, bizcocho de vainilla, relleno de mousse de chocolate y fondant de vainilla.
Para mas información escribenos a dulcedecoracion@gmail.com
Spaudo nos comenta que conversando con su padre, que tiene más de 80 años, le cuenta que en Concepción, específicamente en la Avda. O"Higgins, frente al Teatro Concepción, se instaló la primera bencinera! Luego coincide con el aspecto de la edificación al fondo de la fotografía que puede ser el Odeón de la Plaza que para esa época ya había sidso construido luego del terremoto del 39. Me cuenta además que esta bencinera corrió un grave peligro durante el incendio del Portal Cruz y que bomberos de la época hicieron grandes esgfuerzo para mantener controladas las llamas lejos de los estanques.
Spaudo.
ahora sabemos que era la Plaza Chacabuco, una plaza de Santiago de Chile, en la comuna de Independencia, es la bomba Copec que existió en los años 60. A veces esta bomba la atendía su concesionario; Estanislao Loayza, el "Tany" un grande entre los grandes boxeadores de Chile. Peleó el Titulo mundial en U.S.A (año 1925). y el arbitro lo pisó lesionandolo.
Es una rotonda ovalada de 4300 m², inserta en la Avenida Independencia. En sus cercanías se encuentran el Estadio Santa Laura y el Hipódromo Chile.
Antiguamente, un tranvía daba la vuelta y volvía al centro de Santiago después de dejar a los pasajeros en la Plaza.
La estructura del sector de Plaza Chacabuco se puede entender básicamente como un conjunto de macromanzanas especializadas con el quehacer deportivo más los conjuntos habitacionales, constituyendo elementos bien definidos que aportan a la construcción de la imagen física comunal.
Fue bautizada como Chacabuco ya que el 13 de febrero de 1818 se estableció allí el Ejército Libertador luego de que, el día anterior, venciera en la Batalla de Chacabuco.
aun quedan los restos del teatro Valencia.
Comentada en mi blog Toledo Olvidado en la entrada toledoolvidado.blogspot.com/2009/06/el-sepulcro-de-fray-f...
CALLE SACRAMENTO
El decano cronista madrileño Ramón de Mesonero Romanos en sus paseos por El antiguo Madrid comenta que «esta calle, la primera y tal vez única del Madrid antiguo, que iba por terreno llano en una regular extensión, debió estar formada, en sus principios, por un caserío insignificante o de escasa importancia, que desapareció, sin dejar rastro alguno de su existencia, para dar lugar a otras construcciones más importantes, hechas en los siglos XVI y XVII, con destino a casas principales de algunas familias de la nobleza, y de ellas quedan aún en pie las de los Coallas, después de los marqueses de San Juan (que hoy posee el señor Marqués de Bélgida), con frente a Puerta Cerrada; la de Alfaro, número 1, manzana 178, al frente de la plazuela del Cordón, con los costados a la calle del mismo nombre y a la costanilla de San Justo, y la del señor Marqués de Revillagijedo, esquina a la misma plazoleta»
Aparece tanto en el plano de Texeira de 1656, por entonces con el nombre «de Santa María», como en el de Antonio Espinosa de los Monteros de 1769, ya con la denominación actual.2 En 1889 se conservaban antecedentes de construcciones particulares desde 1658.2 En el número 2 presenta fachada la casa de Cisneros. En el número 5 vivió Augusto Ulloa, donde murió el 26 de agosto de 1879.2 En los números 3 y 5 se levanta el palacio de O'Reilly (o de Lezcano).
Mesonero describe otros edificios religiosos y glosa la alcurnia de esta calle en estos párrafos:
La iglesia parroquial de San Justo (a la que se incorporó la de San Miguel, demolida en los principios de este siglo) es de antiquísima fundación; pero el templo actual es moderno y fue construido, en el pasado siglo, sobre el mismo sitio que ocupaba el antiguo, a expensas del infante D. Luis; siendo lástima que la estrechez de la calle en que está situado no permita la vista a su elegante fachada convexa, con dos torres laterales y de una considerable elevación. El otro templo que ennoblece esta calle, a su final, ya en la plazuela de los Consejos, es el del convento de monjas del Sacramento, fundado en los principios del siglo XVII, por la piedad y grandeza del duque de Uceda, D. Cristóbal Gómez de Sandoval, el mismo que construyó el suntuoso palacio de los Consejos; si bien el templo actual es más moderno, de mediados del siglo anterior, y de buena forma y proporciones. También cedió el mismo fundador al propio convento, y formaron parte de la fundación, las grandes casas contiguas, llamadas del Sacramento, hasta la esquina de la calle del Rollo. Por último, el palacio arzobispal, sito al otro extremo de la misma calle, a su salida a Puerta Cerrada, es un edificio también moderno, construido en el siglo pasado, durante los arzobispados de los señores infante D. Luis y Lorenzana.
Se ve, por lo dicho, que la expresada calle está compuesta exclusivamente de templos, palacios o casas principales de la nobleza madrileña, y que ha llegado hasta nosotros con su aspecto severo y sus pretensiones heráldicas, sin que ni una sola tienda de comercio, símbolo de la animación y movimiento de la moderna villa, haya venido todavía a interrumpir aquel grave continente de sus fachadas austeras y monótonas. Su inmediación a la casa de los Consejos y Tribunales superiores, su apartamiento del bullicio mercantil y cortesano, y la espaciosidad y clásica distribución de aquellos vetustos caserones, les hicieron muy propios para albergar, después de la nobleza del siglo XVII, a la alta magistratura del siguiente y el actual; y muchos nombres, célebres en aquélla, y señalados en los fastos de nuestro foro, figuraron en la calle del Sacramento, tales como los Macanazes, Rodas, Tovares, Campomanes y otros muchos, hasta los últimos gobernadores de Castilla, Martínez de Villela y Puig-Samper, que en ella vivieron y murieron.
MADRID DE LOS AUSTRIAS
Por Madrid de los Austrias, también llamado barrio de los Austrias, se conoce una amplia zona de la capital española, sin entidad administrativa, correspondiente al primitivo trazado medieval de la ciudad y a la expansión urbanística iniciada por los monarcas de la Casa de Austria, a partir de los reinados de Carlos I y, especialmente, de Felipe II, que, en el año 1561, estableció la Corte en Madrid. A efectos turísticos, el nombre se emplea para promocionar los conjuntos monumentales de una gran parte de los barrios administrativos de Sol y Palacio, que representa aproximadamente una cuarta parte de la citada zona. Además de su acepción geográfica, el término Madrid de los Austrias también tiene una acepción histórica. Según esta perspectiva, la expresión se emplea para designar la evolución, preferentemente urbanística, de la ciudad entre los reinados de Carlos I (r. 1516–1556), el primero de los Austrias, y Carlos II (r. 1665–1700), con el que se extinguió la rama española de esta dinastía.
Los límites del Madrid de los Austrias difieren significativamente según el punto de vista adoptado, ya sea histórico o turístico.
Límites históricos
Durante el reinado de Carlos I, Madrid estaba integrado por dos núcleos principales: el recinto comprendido dentro de la muralla cristiana, de origen medieval, y los arrabales. El casco urbano se extendía, de oeste a este, desde el Palacio Real hasta la Puerta del Sol; y, de norte a sur, desde la plaza de Santo Domingo hasta la plaza de la Cebada.
A partir de 1561, con la capitalidad, la ciudad creció de forma vertiginosa, expandiéndose principalmente hacia el este. El plano de Madrid realizado por Pedro Teixeira en el año 1656, casi un siglo después del establecimiento de la Corte, da una idea precisa de las dimensiones del casco urbano, en tiempos de Felipe IV (r. 1621–1665).
La villa estaba rodeada por una cerca, mandada construir por el citado monarca en el año 1625, levantada, hacia el norte, sobre las actuales calles de Génova, Sagasta, Carranza y Alberto Aguilera (conocidas popularmente como los bulevares); hacia el sur, sobre las rondas de Toledo, Valencia y Embajadores; hacia el este, sobre los paseos del Prado y Recoletos; y hacia el oeste, sobre los terraplenes del valle del río Manzanares.
Extramuros, se situaban los jardines, parajes agrestes y recintos palaciegos del Buen Retiro, en la parte oriental de la ciudad; de la Casa de Campo, en la occidental; y del El Pardo, en la noroccidental.
La cerca de Felipe IV sustituyó a una anterior, promovida por Felipe II (r. 1556–1598) y que enseguida quedó obsoleta. Fue erigida para detener el crecimiento desordenado que estaba experimentando la ciudad y actuó como una auténtica barrera urbanística, que limitó la expansión de la urbe hasta el siglo XIX. Fue derribada en 1868.
A grandes rasgos, el espacio comprendido dentro de la cerca de Felipe IV se corresponde en la actualidad con el distrito Centro. Su superficie es de 523,73 hectáreas y comprende los barrios administrativos de Cortes, Embajadores, Justicia, Palacio, Sol y Universidad.
Límites turísticos
A diferencia de los límites históricos, perfectamente establecidos a través de la cerca de Felipe IV, la zona promocionada turísticamente como Madrid de los Austrias carece de una delimitación precisa. Se circunscribe a un ámbito sensiblemente menor, que comprende parcialmente los barrios administrativos de Sol y Palacio, pertenecientes al distrito Centro de la capital.
Se estaría hablando de las áreas de influencia de las calles Mayor, Arenal, Segovia, carrera de San Francisco, Bailén y Toledo y de las plazas de la Cebada, de la Paja, Mayor, Puerta del Sol y de Oriente, donde se hallan barrios y áreas sin entidad administrativa, como La Latina, Ópera o Las Vistillas.
Aquí se encuentran conjuntos monumentales construidos tanto en los siglos XVI y XVII, cuando reinó en España la dinastía Habsburgo, como en épocas anteriores y posteriores. Por lo general, todos ellos quedan incluidos en los itinerarios turísticos que utilizan la expresión Madrid de los Austrias. Es el caso de las iglesias medievales de san Nicolás de los Servitas y san Pedro el Viejo, de los siglos XII y XIV, respectivamente, y del Palacio Real, erigido en el siglo XVIII.
En orden inverso, existen monumentos promovidos por los Austrias no integrados en las citadas rutas, al situarse fuera de los barrios de Sol y Palacio. Algunos ejemplos son el Salón de Reinos y el Casón del Buen Retiro, que formaron parte del desaparecido Palacio del Buen Retiro, y los jardines homónimos.
También quedan excluidas de esta clasificación turística zonas de menor valor monumental, pero con un gran significado histórico en la época de los Austrias. Es el caso del barrio de las Letras, articulado alrededor de la calle de las Huertas, donde coincidieron algunos de los literatos más destacados del Siglo de Oro español, tales como Félix Lope de Vega, Miguel de Cervantes o Francisco de Quevedo; o de la Casa de Campo, concebida por Felipe II como una finca de recreo y reserva de caza. En la primera mitad del siglo XVI, antes de su designación como capital, Madrid era una villa de tamaño medio entre las urbes castellanas, con cierta relevancia social e influencia política. Tenía entre 10 000 y 20 000 habitantes y formaba parte del grupo de dieciocho ciudades que disfrutaban del privilegio de tener voz y voto en las Cortes de Castilla.
Había acogido en numerosas ocasiones las Cortes del Reino y, desde la época de los Trastámara, era frecuentada por la monarquía, atraída por su riqueza cinegética. Además, uno de sus templos religiosos, San Jerónimo el Real, fue elegido por la monarquía como escenario oficial del acto de jura de los príncipes de Asturias como herederos de la Corona. El primero en hacerlo fue Felipe II (18 de abril de 1528), que 33 años después fijaría la Corte en Madrid, y la última Isabel II (20 de junio de 1883).
Carlos I (r. 1516–1556), el primer monarca de la Casa de Austria, mostró un interés especial por la villa, tal vez con la intención de establecer de forma definitiva la Corte en Madrid. Así sostiene el cronista Luis Cabrera de Córdoba (1559–1623), en un escrito referido a Felipe II
El emperador impulsó diferentes obras arquitectónicas y urbanísticas en Madrid. A él se debe la conversión del primitivo castillo de El Pardo en palacio, situado en las afueras del casco urbano. Las obras, dirigidas por el arquitecto Luis de Vega, se iniciaron en 1547 y concluyeron en 1558, durante el reinado de Felipe II. De este proyecto sólo se conservan algunos elementos que, como el Patio de los Austrias, quedaron integrados en la estructura definitiva del Palacio Real de El Pardo, fruto de la reconstrucción llevada a cabo en el siglo XVIII, tras el incendio de 1604.
Otro de los edificios que el monarca ordenó reformar fue el Real Alcázar de Madrid, un castillo de origen medieval, que fue pasto de las llamas en 1734 y en cuyo solar se levanta en la actualidad el Palacio Real. Duplicó su superficie con diferentes añadidos, entre los que destacan el Patio y las Salas de la Reina y la llamada Torre de Carlos I, a partir de un diseño de Luis de Vega y Alonso de Covarrubias.
Entre los proyectos urbanísticos promovidos por Carlos I, figura la demolición de la Puerta de Guadalaxara, el acceso principal de la antigua muralla cristiana de Madrid, y su sustitución por una más monumental, con tres arcos. Fue levantada hacia 1535 a la altura del número 49 de la actual calle Mayor y el 2 de septiembre de 1582 desapareció en un incendio.
Durante su reinado, se inauguraron algunos templos religiosos, entre ellos el santuario de Nuestra Señora de Atocha, que data de 1523. Fue derribado en 1888, ante su mal estado, y reconstruido como basílica en el siglo XX.
En 1541, se dispuso la ampliación de la Iglesia de San Ginés, situada en la calle del Arenal, mediante un anejo parroquial en la calle de la Montera, que recibió el nombre de San Luis Obispo. Abrió sus puertas en 1689, en tiempos de Carlos II, y fue incendiado en 1935. Sólo se conserva su fachada principal, que fue trasladada e integrada en la estructura de la Iglesia de Nuestra Señora del Carmen, en la calle del Carmen.
El Convento de San Felipe el Real, de 1547, fue uno de los puntos de encuentro más importantes del Madrid de los Austrias. Su lonja recibió el sobrenombre de mentidero de la villa, por los rumores que allí se fraguaban. El edificio, destruido en 1838, poseía un relevante claustro renacentista, compuesto por 28 arcos en cada una de sus dos galerías.
Otro templo de la época es la Iglesia de San Sebastián (1554–1575), que tuvo que ser reconstruida tras ser alcanzada por una bomba durante la Guerra Civil.
La Capilla del Obispo es, sin duda, la construcción religiosa de mayor interés arquitectónico llevada a cabo en Madrid, en tiempos de Carlos I. Fue levantada entre 1520 y 1535, como un anejo de la iglesia medieval de San Andrés. Responde a una iniciativa de la familia de los Vargas, una de las más poderosas del Madrid medieval y renacentista. Debe su nombre a Gutierre de Vargas y Carvajal, obispo de Plasencia, su principal impulsor.
En el terreno social, el religioso Antón Martín creó en 1552 el Hospital de Nuestra Señora del Amor de Dios, que estuvo en la calle de Atocha, cerca de la plaza que lleva el nombre de su fundador.
En 1529, Carlos I ordenó que el Real Hospital de la Corte, de carácter itinerante ya que acompañaba a la Corte en sus desplazamientos, quedara establecido de forma fija en Madrid. Su edificio, conocido como Hospital del Buen Suceso, estaba integrado por un recinto hospitalario y una iglesia, que fueron concluidos en 1607. A mediados del siglo XIX, se procedió a su derribo dentro de las obras de ampliación de la Puerta del Sol, donde se encontraba.
En cuanto a las residencias palaciegas, cabe mencionar la de Alonso Gutiérrez de Madrid, tesorero del emperador, cuya estructura fue aprovechada, durante el reinado de Felipe II, para la fundación del Monasterio de las Descalzas Reales. Recientes intervenciones en este edificio han puesto al descubierto elementos originales del patio principal del citado palacio.
El Palacio de los condes de Paredes de Nava o Casa de San Isidro, donde tiene sus instalaciones el Museo de los Orígenes, se encuentra en la plaza de San Andrés. Fue construido en el solar de un antiguo edificio donde, según la tradición, vivió Iván de Vargas, quien, en el siglo XI, dio alojamiento y trabajo a san Isidro. Data de la primera mitad del siglo XVI.
Por su parte, la Casa de Cisneros data del año 1537 y está construida en estilo plateresco. Situada entre la calle del Sacramento y la plaza de la Villa, su primer propietario fue Benito Jiménez de Cisneros, sobrino del cardenal Cisneros (1436–1517), de quien toma su nombre.
Reinado de Felipe II
En 1561, Felipe II (r. 1556–1598) estableció la Corte en Madrid. Tal designación provocó un aumento de la población vertiginoso: de los 10 000 - 20 000 habitantes que podía haber en la villa antes de la capitalidad se pasó a 35 000 - 45 000 en el año 1575 y a más de 100 000 a finales del siglo XVI.
Para hacer frente a este crecimiento demográfico, el Concejo de Madrid, respaldado por la Corona, elaboró un proyecto de ordenación urbanística, consistente en la alineación y ensanchamiento de calles, el derribo de la antigua muralla medieval, la adecuación de la plaza del Arrabal (antecedente de la actual Plaza Mayor) y la construcción de edificios públicos como hospitales, hospicios, orfanatos, instalaciones de abastos y templos religiosos.
Felipe II puso al frente de este plan al arquitecto Juan Bautista de Toledo. Sin embargo, la falta de medios y lentitud burocrática del consistorio y el desinterés mostrado por la Corona en la aportación de recursos ralentizaron su desarrollo. La consecuencia fue un crecimiento urbano rápido y desordenado, que se realizó preferentemente hacia el este del centro histórico, dada la accidentada orografía de la parte occidental, orientada a los barrancos y terraplenes del valle del río Manzanares.
Los nuevos edificios se construyeron siguiendo la dirección de los caminos que partían de la villa y, a su alrededor, surgió un entramado de calles estrechas, aunque dispuestas hipodámicamente. El que conducía hasta Alcalá de Henares (hoy calle de Alcalá) vertebró el crecimiento urbano hacia el este, al igual que el camino que llevaba a San Jerónimo el Real, sobre el que se originó la carrera de San Jerónimo. Por el sudeste, la expansión tomó como eje principal el camino del santuario de Nuestra Señora de Atocha (actual calle de Atocha).
Hacia el sur, las nuevas casas se alinearon alrededor del camino de Toledo (calle de Toledo) y, por el norte, la referencia urbanística estuvo marcada por los caminos de Hortaleza y de Fuencarral (con sus respectivas calles homónimas), si bien hay que tener en cuenta que, en estos dos lados de la ciudad, el crecimiento fue más moderado.
Antes de la capitalidad, en 1535, la superficie de Madrid era de 72 hectáreas, cifra que aumentó hasta 134 en 1565, sólo cuatro años después de establecerse la Corte en la villa. A finales del reinado de Felipe II, el casco urbano ocupaba 282 hectáreas y tenía unos 7590 inmuebles, tres veces más que en 1563 (2250), al poco tiempo de la designación de Madrid como capital.
La intensa actividad inmobiliaria de este periodo no fue suficiente para satisfacer la demanda de viviendas, por parte de cortesanos y sirvientes de la Corona. Tal situación llevó al monarca a promulgar el edicto conocido como Regalía de Aposento, mediante el cual los propietarios de inmuebles de más de una planta estaban obligados a ceder una de ellas a una familia cortesana.
Este decreto favoreció el desarrollo de las llamadas casas a la malicia, un tipo de vivienda con el que sus propietarios intentaban evitar el cumplimiento de la norma, mediante diferentes soluciones (una única planta, compartimentación excesiva de los interiores, ocultación a la vía pública del piso superior...).
En 1590, la Corona y el Concejo crearon la Junta de Policía y Ornato, organismo presidido por el arquitecto Francisco de Mora, con el que se intentó poner fin a los desarreglos urbanísticos provocados por la rápida expansión de la ciudad. La correcta alineación de las calles, mediante la supresión de los recovecos existentes entre los inmuebles, fue uno de sus objetivos.
Felipe II promovió la realización de diferentes infraestructuras urbanas, caso del Puente de Segovia, la calle Real Nueva (actual calle de Segovia) y la Plaza Mayor. Los proyectos inicialmente previstos para estas tres obras no pudieron llevarse a cabo plenamente, adoptándose soluciones menos ambiciosas, ante las limitaciones presupuestarias.
Las dos primeras se enmarcaban dentro del mismo plan, consistente en la creación de una gran avenida, de aire monumental, que, salvando el río Manzanares por el oeste, conectase el antiguo camino de Segovia con el Real Alcázar. Finalmente, sólo pudo ejecutarse el puente (1582–1584), atribuido a Juan de Herrera, mientras que la avenida quedó reducida a unas nivelaciones del terreno sobre el barranco del arroyo de San Pedro y al derribo de varios edificios, que dieron origen a la calle de Segovia, terminada en 1577.
Con respecto a la Plaza Mayor, levantada sobre la antigua plaza del Arrabal, el centro comercial de la villa en aquel entonces, el monarca encargó su diseño a Juan de Herrera en el año 1580. Durante su reinado, se demolieron los edificios primitivos y dieron comienzo las obras de la Casa de la Panadería (1590), proyectada por Diego Sillero. Fue su sucesor, Felipe III, quien dio el impulso definitivo al recinto.
Felipe II continuó con las reformas y ampliaciones del Real Alcázar, iniciadas por su padre, con la edificación de la Torre Dorada, obra de Juan Bautista de Toledo, y la decoración de las distintas dependencias. También ordenó la construcción, en las inmediaciones del palacio, de la Casa del Tesoro, las Caballerizas Reales y la Armería Real. Todos estos conjuntos han desaparecido.
Pero tal vez su proyecto más personal fuese la Casa de Campo, paraje que convirtió en un recinto palaciego y ajardinado para su recreo. Se debe a un diseño de Juan Bautista de Toledo, que siguió el modelo de naturaleza urbanizada, acorde con el gusto renacentista de la época, a modo de conexión con el Monte de El Pardo. De este proyecto sólo se conservan partes del trazado de los jardines y algunos restos del palacete.
Asimismo, fueron levantados distintos edificios religiosos y civiles. El Monasterio de las Descalzas Reales fue fundado en 1559 por Juana de Austria, hermana del monarca, y en 1561 comenzaron las obras del Convento de la Victoria, que, como aquel, también estuvo muy vinculado con la Corona.
En 1583 abrió su puertas el corral de comedias del Teatro del Príncipe (en cuyo solar se levanta ahora el Teatro Español), institución clave en el Siglo de Oro español.15 En 1590, fue inaugurado el Colegio de María de Córdoba y Aragón (actual Palacio del Senado), que toma su nombre de una dama de la reina Ana de Austria, principal impulsora del proyecto.
Entre los palacios nobiliarios, hay que destacar la Casa de las Siete Chimeneas (1574–1577), actual sede del Ministerio de Cultura, situada en la plaza del Rey. Su primer propietario fue Pedro de Ledesma, secretario de Antonio Pérez.
En la calle de Atocha se encontraban las casas de Antonio Pérez y en la plaza de la Paja se halla el Palacio de los Vargas, cuya fachada fue transformada en el siglo XX, adoptándose una solución historicista, a modo de continuación de la contigua Capilla del Obispo.
Reinado de Felipe III
En 1601, pocos años después de subir al trono Felipe III (r. 1598–1621), Madrid perdió la capitalidad a favor de Valladolid. Consiguió recuperarla cinco años después, tras el pago a la Corona de 250 000 ducados y el compromiso por parte del Concejo de abastecer de agua potable al Real Alcázar, entre otras infraestructuras.
Con tal fin, el consistorio realizó los denominados viajes de agua (conducciones desde manantiales cercanos a la villa), entre los cuales cabe destacar el de Amaniel (1614–1616). De ellos también se beneficiaron algunos conventos y palacios, además de los propios vecinos, a través de las fuentes públicas. En 1617 fue creada la llamada Junta de Fuentes, organismo encargado de su mantenimiento y conservación.
Bajo el reinado de Felipe III, se proyectaron numerosos edificios religiosos y civiles, algunos de los cuales fueron inaugurados en la época de Felipe IV. Es el caso de la Colegiata de San Isidro; de la nueva fachada del Real Alcázar (1610–1636), obra de Juan Gómez de Mora, que perduró hasta el incendio del palacio en 1734; y del Convento de los Padres Capuchinos, en El Pardo, fundado por el rey en 1612, cuyo edificio definitivo no pudo comenzarse hasta 1638.
Las nuevas edificaciones se construyeron con mayor calidad arquitectónica que en los periodos anteriores, al tiempo que se impuso un estilo propio, típicamente madrileño, de aire clasicista y de clara influencia herreriana, aunque también se observan rasgos prebarrocos.
Además, se establecieron arquetipos arquitectónicos, que, en relación con las casas palaciegas, quedaron definidos en un trazado de planta rectangular, dos o más alturas de órdenes, portadas manieristas, cubiertas abuhardilladas de pizarra y torres cuadrangulares, por lo general dos, con chapiteles rematados en punta, en la línea escurialense.
Este esquema, uno de los que mejor definen la arquitectura madrileña de los Austrias y de periodos posteriores, empezó a gestarse en tiempos de Felipe III, con ejemplos tan notables como las Casas de la Panadería y de la Carnicería, en la Plaza Mayor; el Palacio del marqués de Camarasa, ubicado en la calle Mayor y sede actual de diferentes dependencias municipales; el proyecto de reconstrucción del Palacio Real de El Pardo, incendiado el 13 de marzo de 1604; y la ya citada fachada del Real Alcázar. No obstante, fue con Felipe IV cuando alcanzó su máxima expresión.
Por su parte, el Palacio de los Consejos (también llamado del duque de Uceda) puede ser considerado un precedente en lo que respecta a la organización del espacio y fachadas, si bien carece de las torres de inspiración herreriana. Fue diseñado por Francisco de Mora, quien contó con la colaboración de Alonso de Trujillo, al frente las obras entre 1608 y 1613.
En cuanto a los templos religiosos, la mayoría de las construcciones utilizó como referencia el modelo jesuítico, de planta de cruz latina, que tiene su origen en la Iglesia del Gesú (Roma, Italia). La Colegiata de San Isidro, que, como se ha referido, fue diseñada en tiempos de Felipe III y terminada con Felipe IV, responde a esta pauta.
Mención especial merece el Real Monasterio de la Encarnación (1611–1616), fundado por Margarita de Austria, esposa del rey. Su fachada, obra de Juan Gómez de Mora (aunque posiblemente proyectada por su tío, Francisco de Mora), fue una de las más imitadas en la arquitectura castellana del siglo XVII y buena parte del XVIII.
Un ejemplo es el Monasterio de la Inmaculada Concepción, en Loeches (Madrid), que, como aquel, presenta fachada rectangular con pórtico, pilastras a ambos lados y frontón en la parte superior.
La lista de edificios religiosos levantados durante el reinado de Felipe III es amplia. El Convento de San Ildefonso de las Trinitarias Descalzas (o, sencillamente, de las Trinitarias), del año 1609, se encuentra en el Barrio de las Letras y en él fue enterrado Miguel de Cervantes. Del Convento del Santísimo Sacramento, fundado en 1615 por Cristóbal Gómez de Sandoval y de la Cerda, valido del rey, sólo se conserva su iglesia (actual Catedral Arzobispal Castrense), levantada en tiempos de Carlos II.
El Monasterio del Corpus Christi o de las Carboneras y la Iglesia de Nuestra Señora del Carmen fueron empezados en 1607 y 1611, respectivamente, y ambos se deben a Miguel de Soria. La Iglesia de San Antonio de los Alemanes, de 1606, es una de las más singulares del primer tercio del siglo XVII, por su planta oval.21 Su interior está decorado al fresco por Lucas Jordán, Juan Carreño de Miranda y Francisco Rizi.
Las iglesias de San Ildefonso (1619) y de Santos Justo y Pastor (hacia 1620) se encuentran entre las últimas fundaciones religiosas llevadas a cabo antes de la muerte del monarca en 1621. La primera, destruida completamente durante la Guerra Civil Española, fue reconstruida en la década de 1950.
Pero, sin duda, el proyecto urbanístico más importante llevado a cabo por el monarca fue la Plaza Mayor. En 1619, Felipe III finalizó las obras, que había iniciado su antecesor, con un nuevo diseño, firmado y desarrollado por Juan Gómez de Mora. Este arquitecto fue también responsable de la Casa de la Panadería, que preside el conjunto, si bien su aspecto actual corresponde a la reconstrucción realizada por Tomás Román, tras el incendio acaecido en 1672.
Además de este recinto, se procedió a adecuar otras plazas, como la de la Cebada y la desaparecida de Valnadú, esta última resultado de la demolición en el año 1567 de la puerta homónima, en la época de Felipe II. Otro de sus logros urbanísticos fue la reorganización del territorio en las riberas del río Manzanares y en el Real Camino de Valladolid, mediante la eliminación de las compartimentaciones internas y la estructuración de los plantíos.
En el terreno de la escultura, destaca la estatua ecuestre del propio rey, traída desde Italia como obsequio del Gran Duque de Florencia. Realizada en bronce, fue comenzada por Juan de Bolonia y terminada por su discípulo, Pietro Tacca, en 1616.
Estuvo emplazada en la Casa de Campo, recinto que fue objeto de una especial atención por parte del monarca con la construcción de nuevas salas en el palacete (del Mosaico y de las Burlas) y la instalación de diferentes fuentes y adornos en los jardines. En 1848, la escultura fue trasladada al centro de la Plaza Mayor, donde actualmente se exhibe, por orden de Isabel II.
Reinado de Felipe IV
Felipe IV (r. 1621–1665) accedió al trono a la edad de dieciséis años, tras la inesperada muerte de su padre. Tradicionalmente ha sido considerado como un mecenas de las letras y de las artes, principalmente de la pintura. Durante su reinado, Madrid se convirtió en uno de los principales focos culturales de Europa y en el escenario donde se fraguaron muchas de las grandes creaciones del Siglo de Oro español. Además, la ciudad albergó la mayor parte de la colección pictórica del monarca, una de las más importantes de la historia del coleccionismo español
En el ámbito de la arquitectura, se levantaron numerosos edificios civiles y religiosos, al tiempo que se construyó una nueva residencia regia en el entorno del Prado de los Jerónimos, en el lado oriental del casco urbano. El Palacio del Buen Retiro desplazó hacia el este buena parte de la actividad política, social y cultural de la villa, que hasta entonces gravitaba únicamente sobre el Real Alcázar, situado en el extremo occidental.
En líneas generales, la arquitectura palaciega del reinado de Felipe IV siguió el modelo post-escurialense, de rasgos barrocos contenidos, que comenzó a forjarse con Felipe III. Este estándar aparecía en estado puro en el desaparecido Palacio del Buen Retiro, cuyo origen fue el llamado Cuarto Real, un anexo del Monasterio de los Jerónimos, que, desde tiempos de los Reyes Católicos, era frecuentado por la realeza para su descanso y retiro.
Siguiendo una iniciativa del Conde-Duque de Olivares,29 en 1632 Felipe IV ordenó al arquitecto Alonso Carbonel la ampliación del recinto y su conversión en residencia veraniega. El palacio fue concebido como un lugar de recreo, función que quedó remarcada mediante una configuración articulada alrededor de dos grandes patios, diseñados a modo de plazas urbanas.30 La Plaza Principal estaba reservada a la Familia Real, mientras que la Plaza Grande, de mayores dimensiones, era utilizada para la celebración de fiestas, actos lúdico-culturales y eventos taurinos.
La primera fase, correspondiente al núcleo central (Plaza Principal), se concluyó en 1633, sólo un año después de realizarse el encargo. Por su parte, las obras de la Plaza Grande, el Picadero, el Salón de Baile, el Coliseo y los jardines se prolongaron, a lo largo de diferentes etapas, hasta 1640.
El recinto palaciego sufrió graves desperfectos durante la Guerra de la Independencia y, finalmente, fue demolido en la época de Isabel II, ante la imposibilidad de recuperación. Sólo se conservan el Salón de Reinos y el Salón de Baile (o Casón del Buen Retiro), si bien con importantes transformaciones en relación con el diseño original.
En lo que respecta a los jardines, el Parque de El Retiro es heredero del trazado llevado a cabo en la época de Felipe IV, aunque su fisonomía actual responde a múltiples remodelaciones ejecutadas en periodos posteriores, principalmente en los siglos XVIII y XIX. Entre los elementos primitivos que aún se mantienen, cabe citar algunos complejos hidráulicos, como el Estanque Grande y la Ría Chica.
Además del Buen Retiro, el monarca mostró una especial predilección por el Real Sitio de El Pardo, donde mandó construir el Palacio de la Zarzuela, actual residencia de la Familia Real, y ampliar la Torre de la Parada, a partir de un diseño de Juan Gómez de Mora. Este último edificio fue erigido como pabellón de caza por Felipe II y resultó completamente destruido en el siglo XVIII.
La arquitectura civil tiene en el Palacio de Santa Cruz y en la Casa de la Villa, ambos proyectados por Juan Gómez de Mora en el año 1629, dos notables exponentes.
El primero albergó la Sala de Alcaldes de Casa y Corte y la Cárcel de Corte y, en la actualidad, acoge al Ministerio de Asuntos Exteriores. Se estructura alrededor de dos patios cuadrangulares simétricos, unidos mediante un eje central que sirve de distribuidor y acceso al edificio. La horizontalidad de su fachada principal, que da a la Plaza de la Provincia, queda rota por los torreones laterales de inspiración herreriana y la portada con dos niveles de triple vano. Fue terminado en 1636 y ha sido objeto de numerosas reformas en siglos posteriores.
Por su parte, la Casa de la Villa fue diseñada como sede del gobierno municipal y Cárcel de Villa. Sus obras comenzaron en 1644, quince años después de realizarse el proyecto, y finalizaron en 1696. Junto a Gómez de Mora, colaboraron José de Villarreal, a quien se debe el patio central, Teodoro Ardemans y José del Olmo.
Entre las residencias nobiliarias, figuran el Palacio del duque de Abrantes, construido por Juan Maza entre 1653 y 1655 y transformado sustancialmente en el siglo XIX, y el Palacio de la Moncloa. Este último fue erigido en el año 1642, a iniciativa de Melchor Antonio Portocarrero y Lasso de la Vega, conde de Monclova y virrey del Perú, su primer propietario. La estructura actual corresponde a la reconstrucción y ampliación llevadas a cabo en el siglo XX, tras los daños sufridos durante la Guerra Civil.
La arquitectura religiosa del reinado de Felipe IV presenta dos fases, coincidentes con los procesos evolutivos que se dieron en el arte barroco español a lo largo del siglo XVII.
En la primera mitad, se mantuvo la austeridad geométrica y espacial, arrastrada del estilo herreriano, con escasos y calculados motivos ornamentales, salvo en los interiores, que, en clara contraposición, aparecían profusamente decorados. En la segunda mitad del siglo, el gusto por las formas favoreció un progresivo alejamiento del clasicismo y la incorporación de motivos naturalistas en las fachadas.
Dentro de la primera corriente, que puede ser denominada como barroco clasicista, se encuentran la Colegiata de San Isidro, la Ermita de San Antonio de los Portugueses y el Convento de San Plácido.
La Colegiata de San Isidro (1622–1664) fue fundada como iglesia del antiguo Colegio Imperial, situado dentro del mismo complejo. El templo se debe a un proyecto del hermano jesuita Pedro Sánchez de hacia 1620, iniciándose su construcción en 1622. A su muerte, en 1633, se hará cargo de la obra el hermano Francisco Bautista junto con Melchor de Bueras. Es de planta de cruz latina y destaca por su fachada monumental, realizada en piedra de granito y flanqueada por dos torres en los lados. Fue la catedral provisional de Madrid desde 1885 hasta 1993.
La Ermita de San Antonio de los Portugueses estuvo ubicada en una isla artificial, en medio de un estanque lobulado, dentro de los Jardines del Buen Retiro. Fue edificada entre 1635 y 1637 por Alonso Carbonel y derribada en 1761, para levantar, sobre su solar, la Real Fábrica de Porcelana de la China, igualmente desaparecida. Su torre cuadrangular, rematada con chapitel herreriano, y su suntuosa portada, configurada por cuatro grandes columnas de mármol blanco y capiteles de mármol negro, eran sus elementos más notables.
El edificio actual del Convento de San Plácido, obra de Lorenzo de San Nicolás, data de 1641. La decoración interior es la parte más sobresaliente y en él se conserva un Cristo yacente de Gregorio Fernández.
Conforme fue avanzando el siglo XVII, los exteriores sobrios fueron perdiendo vigencia y se impuso un estilo plenamente barroco, sin apenas concesiones al clasicismo. Esta evolución puede apreciarse en la ya citada Casa de la Villa, que, dado su prolongado proceso de construcción (el diseño se hizo en 1629 y el edificio se terminó en 1696), fue incorporando diferentes elementos ornamentales en su fachada clasicista, acordes con las nuevas tendencias.
La Capilla de San Isidro ejemplifica el apogeo del barroco. Fue construida como un anejo de la iglesia de origen medieval de San Andrés para albergar los restos mortales de san Isidro. La primera piedra se puso en 1642, a partir de un proyecto de Pedro de la Torre. En 1657, José de Villarreal realizó un segundo proyecto, cuyas obras fueron inauguradas por Felipe IV y su esposa Mariana de Austria en un acto institucional. Fue terminada en 1699.
Junto a la basílica neoclásica de San Francisco el Grande (siglo XVIII), se halla la Capilla del santo Cristo de los Dolores para la Venerable Orden Tercera de San Francisco (1662–1668), realizada por el arquitecto Francisco Bautista. En su interior sobresale la decoración barroca, con especial mención al baldaquino, hecho en maderas, jaspes y mármoles, donde se guarda la talla del Cristo de los Dolores.
El Convento de Nuestra Señora de la Concepción o de las Góngoras es otro ejemplo del barroco madrileño. Debe su nombre a Juan Jiménez de Góngora, ministro del Consejo de Castilla, quien procedió a su creación, por encargo directo del rey, como ofrenda por el nacimiento de su hijo Carlos (a la postre Carlos II). Fue inaugurado en 1665 y ampliado en 1669, según un proyecto de Manuel del Olmo.
Dentro del capítulo de arquitectura religiosa, también hay que destacar la reconstrucción de la iglesia medieval de San Ginés, llevada a cabo, a partir de 1645, por el arquitecto Juan Ruiz. Es de planta de cruz latina, de tres naves, con crucero y cúpula.
Escultura
Las numerosas fundaciones religiosas llevadas a cabo con Felipe IV generaron una importante actividad escultórica, destinada a la realización de tallas y retablos. Hacia 1646 se estableció en la Corte Manuel Pereira, a quien se debe el retablo de la Iglesia de San Andrés, desaparecido durante la Guerra Civil, y la estatua de San Bruno, considerada una de sus obras maestras, que se conserva en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.
Fuera del ámbito religioso, la producción escultórica se desarrolló a través de dos vías: la ornamentación de calles y plazas, mediante la construcción de fuentes artísticas (es el caso de la Fuente de Orfeo, diseñada por Juan Gómez de Mora y terminada en 1629), y los encargos reales, entre los que sobresale la estatua ecuestre de Felipe IV (1634–1640).
Se trata de las primera escultura a caballo del mundo en la que éste se sostiene únicamente sobre sus patas traseras.34 Es obra de Pietro Tacca, quien trabajó sobre unos bocetos hechos por Velázquez y, según la tradición, contó con el asesoramiento científico de Galileo Galilei. Conocida como el caballo de bronce, estuvo inialmente en el Palacio del Buen Retiro y, en tiempos de Isabel II, fue trasladada a la Plaza de Oriente, su actual ubicación.
En el terreno urbanístico, Felipe IV ordenó la construcción de una cerca alrededor del casco urbano, mediante la cual quedaron establecidos los nuevos límites de la villa, tras los procesos expansivos de los periodos anteriores. Desde la fundación de Madrid en el siglo IX, había sido costumbre cercar el caserío, bien con una finalidad defensiva (murallas musulmana y cristiana), bien para el control fiscal de los abastos e inmigración (cerca medieval de los arrabales y Cerca de Felipe II).
La Cerca de Felipe IV provocó varios efectos en el desarrollo urbano: por un lado, impidió la expansión horizontal de Madrid hasta bien entrado el siglo XIX, cuando fue demolida y pudieron acometerse los primeros ensanches; y, por otro, favoreció un cierto crecimiento vertical, dando lugar a las corralas, viviendas dispuestas en varias alturas y organizadas en corredera, alrededor de un gran patio común.
De la citada cerca, realizada en ladrillo y mampostería, aún se mantienen en pie algunos restos, como los situados en la Ronda de Segovia, en los alrededores de la Puerta de Toledo.
El Puente de Toledo es otro de los proyectos urbanísticos impulsados por el rey. Su función era enlazar directamente el casco urbano con el camino de Toledo, salvando el río Manzanares por la parte suroccidental de la ciudad. Fue construido por José de Villarreal entre 1649 y 1660, a partir de un proyecto de Juan Gómez de Mora.
El puente quedó destruido en una riada y en 1671, durante el reinado de Carlos II, se levantó uno nuevo, que también desapareció por los mismos motivos. La estructura definitiva que ha llegado a la actualidad corresponde al primer tercio del siglo XVIII y es obra de Pedro de Ribera.
Reinado de Carlos II
Con la llegada al trono de Carlos II (r. 1665–1700), se frenó el ritmo constructor del reinado anterior, sobre todo en lo que respecta a las edificaciones civiles. Entre éstas, tan sólo cabe mencionar la Puerta de Felipe IV (1680), que, pese a su nombre, fue erigida en honor de María Luisa de Orleáns, primera esposa de Carlos II. Trazada por Melchor Bueras, estuvo inicialmente emplazada en la Carrera de San Jerónimo, hasta su traslado, a mediados del siglo XIX, a la calle de Alfonso XII, donde sirve de acceso al Parque de El Retiro.
En cuanto a las fundaciones religiosas, se levantaron algunos templos de interés artístico, que abandonaron definitivamente el aspecto austero de la primera mitad del siglo XVII e incorporaron plenamente las tendencias barrocas.
Es el caso de la Iglesia de Nuestra Señora de Montserrat, que forma parte del convento homónimo. Fue trazada en el año 1668 por el arquitecto Sebastián Herrera Barnuevo, si bien su proyecto fue transformado por Gaspar de la Peña, Juan de Torija, Pedro de la Torre, Francisco Aspur y Pedro de Ribera, que intervinieron, en diferentes fases, hasta la conclusión del conjunto en 1720. El edificio destaca por su exterior profusamente ornamentado, en especial la torre que flanquea uno de sus lados, con abundantes motivos naturalistas en su parte superior y alrededor de los vanos.
El gusto por las formas también está presente en la Iglesia de las Calatravas (1670–1678), situada en la calle de Alcalá. Se debe a un diseño de fray Lorenzo de San Nicolás, terminado por Isidro Martínez y Gregorio Garrote. Presenta planta de cruz latina y, en su crucero, se alza una cúpula con tambor de ocho vanos, cuatro abiertos y cuatro cegados. La capilla mayor está adornada con un retablo de José Benito de Churriguera, realizado en tiempos de Felipe V.
Del Monasterio del santísimo Sacramento, fundado por Cristóbal Gómez de Sandoval en la época de Felipe IV, sólo se conserva su iglesia, actual Catedral Arzobispal Castrense. El templo se construyó con Carlos II, entre 1671 y 1744, a partir de un proyecto firmado por Francisco Bautista, Manuel del Olmo y Bartolomé Hurtado García.
Su fachada, labrada en sillares de granito, se estructura en tres niveles horizontales y está rematada por un frontón circular. La decoración exterior consiste en diferentes molduras que recorren los vanos, con motivos naturales, y en un relieve dedicado a san Benito y san Bernardo, instalado en el nivel intermedio.
Pese a las corrientes barrocas del momento, el Convento de las Comendadoras de Santiago se aproxima más al arquetipo arquitectónico de la primera mitad del reinado de Felipe IV, caracterizado por su sobriedad. El edificio, que empezó a construirse en 1667, destaca por su iglesia, de planta de cruz griega, fachada inspirada en el modelo del Real Monasterio de la Encarnación y torres con chapiteles herrerianos en los lados.
Eu, a anjinha da Halina, vim aqui pra agradecer todos vcs que passam por aqui pra dar uma olhadinha, pra admirar, pra espiar, pra tirar idéias e pra dar idéias (muito importante), pq vcs fazem parte das mais de 20.000 visualizações deste espaço VIVAAAAAAAAAA ... a Halina está muitoooooooooo feliz com tanta gente vendo suas coisinhas e fica IMAGINANDO COISAS e mais coisas pra presentear todos vcs ... mas o mais importante é q além de agradecer, quero dizer que eu e os meus milhões de amigos anjos da guarda estaremos sempre protegendo a todos para que nada de mal aconteça e para que tenham as mais lindas inspirações ... bjo e fiquem com Deus!!!!
Comentada en mi blog "Toledo Olvidado" en la entrada toledoolvidado.blogspot.com/2008/05/visitas-ilustres-y-no...
Aún no me han peinado... espera ...
Cuando comento a veces con amig@s que la vida del turista es muy cansada... se rien, pero es cierto, es cansada y a veces se necesitan unos días para descansar de las vacaciones...me refiero a cuando se realizan viajes, claro.
Esta foto está tomada en Xian, y está tomada tempranito, yo creo que no mas de las 6:45 am.
A las 7: am en la plaza del Ayuntamiento se izaba la bandera con una compañía militar rindiendo honores y a continuación los ciudadanos comenzaban sus ejercicios de Tai-Chi, aerobic, Tai-Chi con sable,... etc e incluso había quien llevaba a sus mascotas a pasear...
La verdad es que para nuestra mentalidad y cultura ver aquello es algo chocante y agradable a la vez... de todo se aprende.
Supongo que al animalito le sorprendió ver a unos "ojos de pez", vamos que, acostumbrad@ a ver ojos rasgados ...
Comentar, que esta parte del modelo original, sufrió en algún momento de su vida otro de tantos golpes en su manipulación, con lo cual se perdió alguna que otra pieza. El caso, es que se vio sometida a una ligera y chapucera restauración, en donde emplearon piezas de kits incorrectas, sin pintar, e incluso con exceso de pegamento.