View allAll Photos Tagged che
Che Guevara on the façade of the Ministry of Interior building at Plaza de la Revolución (Revolution Square) in Havana, Cuba December 4, 2017. Photo by Tim Chong
Ogni vorta che s'avvicina fine marzo, me pija na specie de magone;
che so più vecchio dell'artr'anno e sta cosa me devasta;
me guardo intorno e nun capisco come,
potessi tirà avanti co sto monno infame.
Mo, poi co le guerre e er nucleare,
nun è che c'è da sta tanto allegri e festanti
li guai c'assillano da sempre e sempre peggio
se campa co sta banda de dilinquenti.
Me fermo n'attimo e ce penso sopra:
nun è che so io che me so invecchiato,
è chi Governa che c'ammazza, co tutta na serie de cazzate,
a facce crede che le stade bone,
so solo quelle che so asfartate.
Ma io n'idea me la so fatta, co tutti st'anni passati a guardalli in faccia,
le strade nun so quelle che se s'asfrartano,
er passo mio addà passà per artre vie,
più strette o larghe poco importa,
a me me basta che siano solo MIE!
Papá cuéntame otra vez by Ismael Serrano
Papá cuéntame otra vez esa historia tan bonita
de aquel guerrillero loco que mataron en Bolivia,
y cuyo fusil ya nadie se atrevió a tomar de nuevo,
y como desde aquel día todo parece más feo.
Press "L" please
Mini Diana - Fuji Velvia 100 - Cross Process - Quattro scatti in sequenza? - Talla - Agosto 2010
Lewoleba, Lembata island, East Nusa Tenggara, Indonesia.
Conosco delle barche
che restano nel porto per paura
che le correnti le trascinino via con troppa violenza.
Conosco delle barche che arrugginiscono in porto
per non aver mai rischiato una vela fuori.
Conosco delle barche che si dimenticano di partire
hanno paura del mare a furia di invecchiare
e le onde non le hanno mai portate altrove,
il loro viaggio è finito ancora prima di iniziare.
Conosco delle barche talmente incatenate
che hanno disimparato come liberarsi.
Conosco delle barche che restano ad ondeggiare
per essere veramente sicure di non capovolgersi.
Conosco delle barche che vanno in gruppo
ad affrontare il vento forte al di là della paura.
Conosco delle barche che si graffiano un po
sulle rotte delloceano ove le porta il loro gioco.
Conosco delle barche
che non hanno mai smesso di uscire una volta ancora,
ogni giorno della loro vita
e che non hanno paura a volte di lanciarsi
fianco a fianco in avanti a rischio di affondare.
Conosco delle barche
che tornano in porto lacerate dappertutto,
ma più coraggiose e più forti.
Conosco delle barche straboccanti di sole
perché hanno condiviso anni meravigliosi.
Conosco delle barche
che tornano sempre quando hanno navigato.
Fino al loro ultimo giorno,
e sono pronte a spiegare le loro ali di giganti
perché hanno un cuore a misura di oceano.
- Jacques Brel -
La imagen más conocida de Ernesto Guevara, el Che, la que inmortalizara Alberto Korda en su famosa foto, en la fachada del Ministerio del Interior cubano, en la Plaza de la Revolución de La Habana.
Se cumple ahora el 40 aniversario del asesinato del Che (octubre de 2007) y la polémica sobre el personaje resurge. Colmado de virtudes para unos, figura demoníaca para otros, particularmente me interesa la figura del Che como mito político, y como tal lo valoro. Poco me importa la persona que fue, si adoraba la literatura, amaba a sus hijos o si era o dejaba de ser un machista impenitente. Ante todo, el Che es un mito. Y los mitos están más cerca de lo sobrenatural que de la historia. Los mitos son seres sobrenaturales o héroes, tienen más que ver con las creencias religiosas que con la verdad objetiva. Son cuestión de fe.
El Che une en su figura varios mitos: el mito del mártir que muere joven, que se entrega por la causa; el mito de la santidad, del santo que se aleja de la realidad para cumplir su designio divino; el mito del “ausente”, del modelo que sirve de guía y ejemplo; y también el mito de la cultura de masas, un mito pop al estilo de los forjados en los años sesenta y setenta, con una imagen inconfundible en forma de fotografía. Es un mito romántico y religioso a la vez.
Lo importante en el caso de los mitos es analizar quién y para qué hace uso de ellos. En el caso del Che, el sistema político que lo utilizó, y utiliza, fue la dictadura cubana. El Che mantiene viva la llama de los ideales, de los principios sobre los que supuestamente se apoya el régimen castrista, y mientras Fidel construye un sistema a su medida, en un primer momento con el apoyo soviético y luego, tras la desaparición de éste, sobreviviendo y tratando de adaptarse a la nueva situación internacional. En España, por ejemplo, José Antonio Primo de Rivera encarnó los valores ideales del franquismo y fue también mito (santo, mártir y “ausente”) para la dictadura franquista.
Al final, lo que cuenta es la utilización del personaje, no la hermenéutica de quién fue en realidad. Eso es sólo materia para biógrafos. En Cuba, un sistema político de partido único que impide el desarrollo económico y las libertades políticas (de asociación, de reunión, de información...) se ha servido una y otra vez de esta figura para identificarse con sus valores: la lucha por un mundo mejor, el combate contra la injusticia, la rebeldía. Es sencillo identificarse con estos principios, pero no hay que dejarse engañar. A los sistemas políticos, como a las personas, hay que juzgarlos por lo que son, no por lo que dicen que son. Al Che hay que valorarlo por la utilización que de él se ha hecho, no por los valores que supuestamente encarna.
Do not use this photo without my consent. If you are interested in this picture, please contact me. Thanks. / Por favor no utilice esta fotografía sin mi autorización. Si está interesado en ella puede ponerse en contacto conmigo. Gracias.
© Ben Heine || Facebook || Twitter || www.benheine.com
_______________________________________________
For more information about my art: info@benheine.com
_______________________________________________