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Cemetery in Penasco, Northern New Mexico

Artist: Amara Por Dios, around Leonard and Blackall Street, London

Taken @ CalExpo, Sacramento, California.

August 2, 1983.

Canon AE-1, 80-200 zoom, no flash, 1000 ASA.

I really do not understand this but it blows my mind. There seems to be a graffiti war in Chile between the Nationalist Punks, who have taken the Swastika as their symbol, and the Anarchist Punks, who paint crossed-out Swastikas. It's unclear to me who, or if both groups, tagged this wall. "Los de Abajo" means "Those from below."" "los de Abajo is a fan group for the soccer team of the University of Chile.

Puente de Dios en Tamasopo, Poza Azul.

Concierto de Extremoduro en Beniparrell

Dio

Master Of The Moon

Cargo A17 0023362 LP

2004

 

www.youtube.com/watch?v=04eP1px7ZdY

  

Camera 360

Predica Dominical del Pastora Sonia Luna en Iglesia cristiana Casa de Dios Guatemala. Domingo 03 de Octubre de 2010.

Mi interpretación de esa Palabra.

Gust

Pedro de Dios, de Guadalupe Plata, en un momento álgido de la actuación demostrando su buen hacer a la guitarra.

Qualcosa ci sarà...

In the car on the way to puppy class

Honda Dio is equipped with trailing-link type suspension at the front, and a hydraulic monoshock at the rear.

Sin Edición . Ne Ŝanĝita . Not Edited

 

Capilla de Nuestra Señora del Carmen

 

Playa del Carmen, Quintana Roo, México

 

Progetto bestemmia il tuo dio. A modo mio.

EL TE SOSTENDRA.....

 

Hoy es el día de levantar tu cabeza y reconocer que Tu Socorro viene de Jehová que hizo Los cielos y la Tierra, que Aunque la respuesta parezca no llegar “Espérala porque sin duda vendrá y no mentira”, Aliéntese tu corazón y continua adelante, no es Tiempo de rendirse, no es Tiempo de bajar Los brazos, no es Tiempo de retroceder; antes bien, estos son tiempos de Creer, Accionar en Fe, Tocar puertas y Confiar plenamente en el Dios que Te formó dentro de su corazón, en el vientre de tu madre y más aún el que sopló vida sobre ti para que hoy Estés sobre esta Tierra....

 

El Te sostendrá de tu mano derecha aún cuando los demás te hayan soltado, El quitará las piedras que la gente haya puesto delante de ti para que tropezaras.

  

El confundirá y desvanecerá los planes que van en contra de su voluntad; en medio de tus calamidades recuerda que tus limitaciones no son más grandes que Tu Dios, que los problemas tienen solución y que si Estás en el desierto No Estas solo, El Te llevo allí para Caminar contigo no para que perezcas en el olvido.

 

Si te arrebató de las Garras de las tinieblas no es para dejarte Morir de hambre, de sed o Soledad en el desierto, Sino para mostrar su Gloria en ti.

 

DECLARALO: ACUERDATE DE MI, DIOS MIO, PARA BIEN..!

 

DIOS LES BENDIGA.!!!!

EL RODAJE DE ORGULLO Y PASIÓN Y EL CINE ESPAÑOL DE LOS CINCUENTA. y II

(viene de la ventana anterior)

 

- ¿Qué supone Orgullo y pasión en este momento?

 

Además de la efeméride que pretendemos celebrar con la exposición que se ha instalado en este Archivo Provincial y en la Biblioteca de la ciudad, gracias a la generosidad de José Luis Pajares, queremos resaltar qué significa como tal la película para Ávila y para España.

 

Como ya apuntamos en nuestro trabajo sobre la relación de Ávila con el cine, “En la provincia abulense convergen una serie de circunstancias que la hacen propicia a las cámaras cinematográficas. En primer lugar, su conjunto histórico-artístico que desde la capital se extiende por la provincia a través de los castillos, palacios y casas solariegas; por otro lado, su geografía tan variada como sugerente, frondosa y agreste a la vez, que permite encontrar rincones urbanos y rústicos así como escenarios apropiados para temas diversos; en tercer lugar, y desde el punto de vista industrial quizás el más importante, su cercanía con Madrid, centro básico de producción del cine español”. 1

 

Los rodajes en la provincia y capital abulense se inician con Don Quintín el amargao (1925), de Manuel Noriega y llegan hasta nuestros días con uno de los últimos trabajos que tiene como referencia la geografía provincial: Tres días en Pedro Bernardo (2015), de Daniel Andrés Sánchez. Además, se contabilizan numerosos trabajos de todo tipo sobre los personajes históricos más relevantes y son numerosos los cortos, medios y largometrajes de ficción y documentales que han rodado secuencias en esta capital y provincia, y me alegra saber que una de las últimas producciones de Televisión Española presentada en la ciudad fuera Teresa (2015), dirigida por Jorge Dorado, uno de mis alumnos.

 

Y si es importante el volumen de trabajo realizado en la provincia por la industria cinematográfica española, relevante es la imagen que se ha captado en otras producciones internacionales, de las que no podemos hablar por salirnos de nuestro centro de atención. Y en este sentido, cabe señalar lo que realmente ha aportado Orgullo y pasión con las secuencias rodadas en Ávila y en el conjunto de Castilla y León.

 

Partimos del texto que dio origen a la película. Cecil Scott Forester (1889-1966), escritor de origen egipcio afincado en Estados Unidos, fue el autor de la novela “The Gun” (1933), en una adaptación cinematográfica impulsada por el productor Stanley Kramer (los autores del guión fueron Edna y Edward Anhalt).

 

Forester, el escritor, no era extraño al cine en aquel momento, dado que fue también el autor de las novelas que dieron origen a películas como La reina de África (The African Queen, 1951), de John Huston, con la excepcional pareja Humphrey Bogart y Katharine Hepburn, y El hidalgo de los mares (Captain Hotario Hornblower, 1951), de Raoul Wlash, interpretada por el siempre impecable Gregory Peck.

 

La producción de las major estadounidenses se sitúa en la línea de trabajos que buscan una proyección internacional a partir de un reparto de altura, conocido por el público de todo el mundo y con la intención de alcanzar el éxito tras el estreno. Por eso hay que enmarcar Orgullo y pasión (The Pride and the Passion, 1957), de Stanley Kramer, en este contexto y dinámica industrial y creativa.

 

El punto de partida es la trama y los escenarios. La Guerra de Independencia de España (1808-1814), el enfrentamiento de un grupo de guerrilleros (encabezados por Frank Sinatra) y un militar inglés (Cary Grant) con los franceses en 1810, utilizando para ello un gigantesco cañón que había que transportar por el territorio español superando todo tipo de obstáculos. Sofía Loren encarnó a Juana, cuyo papel fue suavizado atendiendo a las demandas de The Motion Picture Association of America, porque entendía que identificarla como prostituta no era lo más adecuado.

 

Cabe recordar, dentro del anecdotario, que inicialmente el jefe de los guerrilleros españoles estaba pensado para Marlon Brando, pero al desistir del mismo se propuso a Frank Sinatra. Este cambio obligó a que Ava Gardner, que residía en España desde hacía un tiempo por querer alejarse precisamente de Sinatra, desistiera de interpretar a Juana, papel que fue destinado a Sofía Loren, gracias a la insistencia del productor italiano Carlo Ponti quien, a la postre, se convertiría en su marido. Y si el pasado cercano de la relación entre Sinatra y Gardner estuvo presente durante el rodaje , por cuanto Sinatra quería volver a reencontrarse con su anterior amor, cuestión que planteó una serie de problemas de producción (especialmente por sus continuos viajes a Madrid desde el lugar de rodaje), no menos fue el debut de Sofía Loren en el cine estadounidense, lo que supuso su lanzamiento internacional a partir de tierras españolas. Y nadie duda, en palabras de García de Dueñas, que su presencia “provocó una verdadera conmoción en nuestros coetáneos por su aparatosa exuberancia” . Es más, la Loren parece que se encariñó con Cary Grant, un galán mucho mayor que ella que hizo correr ríos de tinta en la época y provocó problemas varios en sus respectivos ambientes familiares (se destacó este encuentro en los medios como un “gran romance”, “un amor imposible”). Sobre Sinatra, sólo decir que no fue un actor amable con el equipo y que se marchó de la película mucho antes del tiempo acordado, asunto que obligó a Kramer a rodar planos en Hollywood para finalizar adecuadamente diálogos que tenía que mantener con Grant. Lo protagonizado por estas tres estrellas durante las semanas de rodaje, ya está recogido en el anecdotario de la época y hoy sería un asunto que daría para muchas horas de televisión.

 

La producción de Orgullo y pasión fue todo un reto por el volumen de personas y materiales utilizados a lo largo de las numerosas localizaciones. Se apunta que fueron casi 300 personas las que estaban en el equipo técnico (muy internacional, pues había profesionales italianos, alemanes, franceses, ingleses y estadounidenses) a quien la producción trataba especialmente al poner a su disposición numerosos conductores para que los trasladaran de un lugar a otro diariamente. Además hay que imaginarse lo que supuso en aquel momento mover todo el material de un escenario a otro: el despliegue de camiones fue muy llamativo allá por donde anduvieron. El número de figurantes que fue necesario para algunas de las grandes secuencias alcanzó la sorprendente cifra de diez mil personas (recordemos que el joven Adolfo Suárez, según cuenta García Maroto, fue uno de ellos). Como señaló la periodista de “Los Angeles Examiner”, Ruth Waterbury, en su crónica del rodaje publicada el 26 de agosto de 1956, “rodar en España es una verdadera locura” .

 

Más allá del volumen global de trabajo que genera Orgullo y pasión, cabe recordar lo que dijo en cierta ocasión Tedy Villalba: “… ya es otro mundo, es la cara y la cruz de lo que había sido la película anterior [Alejandro Magno]. Porque quiero insistir en lo espectacular y en la rapidez del control por parte española. Es decir: la diferencia de una película a otra es tan brutal… Orgullo y pasión ya es una película en donde se cumplen los planes de trabajo perfectamente” .

 

Si los técnicos españoles obtuvieron unos ingresos importantes por su participación en la película (algo que será una constante en todas las producciones norteamericanas rodadas en España), no fue menos llamativo el sueldo que muchos de los figurantes consiguieron en los días de rodaje contratados, en un momento que el suelo rondaba las ocho pesetas cobrar 50 o 100 era muy llamativo. He hablado con algunos vecinos abulenses que vivieron aquella experiencia y la recuerdan con especial cariño y sorpresa, no sólo por lo que cobraron por su trabajo, sino también por el revuelo que supuso la presencia de todo el equipo y los actores en la ciudad, por más que algunos profesionales se trasladaran diariamente a Madrid. Juan Ruiz Ayúcar nos recordó como la dirección del Diocesano llevó a todos los muchachos a ver cómo derribaban la muralla, cosa que, como todos sabemos, no sucedió la primera vez.

 

Cabe recordar que las relaciones del Estado con este tipo de producciones permitió que ocasionalmente participara el Ejército, la Guardia Civil y otros miembros de las fuerzas de seguridad, aunque para determinadas secuencias de masas, finalmente, no se concretara su participación debido a diversas circunstancias, lo que incrementó el presupuesto en este capítulo. García Maroto, persona fundamental en el departamento de producción de la película, señala en sus memorias que “para Segovia, esta película fue muy oportuna ya que dejó bastante dinero” pudiendo muchas de las personas contratadas recuperar buena parte de sus empeños y llevar una cierta tranquilidad al ambiente familiar . Comentario que, sin duda, se puede extrapolar a Ávila, pues muchos abulenses de los alrededores de la capital se pusieron de acuerdo para alquilar una furgoneta o camión para venir a trabajar como figurantes en dicha película. [En este sentido, si me permiten el inciso, sería bueno impulsar la iniciativa de recogida de testimonios de las personas que vivieron aquella experiencia con el fin de tener una visión más exacta de lo sucedido, iniciativa que se podría coordinar desde este Archivo Histórico Provincial.

 

Volviendo a nuestra película, Orgullo y pasión concentró toda la actividad de producción y rodaje en los Estudios CEA de Madrid. Se apunta que la preparación del proyecto en España necesitó de 20 semanas (cinco meses) –y ya llevaban dos años en EE.UU. escribiendo el guión y estudiando el proyecto- y el rodaje de 25 (seis meses), y que el presupuesto inicial se situó en los 4 millones de dólares, aunque se invertirían dos más por imprevistos.

 

El cañón se convirtió en protagonista indiscutible de la historia, lo que obligó a realizar nuevas infraestructuras y pistas para poder moverlo por algunos lugares junto con el resto del equipo y así poder acceder más fácilmente a determinados escenarios. En cuanto a su traslado por carretera siempre se contó con la ayuda de la Guardia Civil de Tráfico y a horas en las que no se molestara al tráfico diario. También se construyeron varios cañones de distinto tamaño con el fin de poder maniobrarlo adecuadamente y facilitar el rodaje de algunos planos. El principal medía 4,20 metros de alto por 7,20 de largo y pesaba una tonelada y tuvo varias réplicas similares que se fueron utilizando en cada fase del rodaje para mostrar el deterioro que se producía en el mismo al transitar de un lugar a otro.

 

Si tomamos como punto de partida los títulos de crédito de la película, podemos comprender hasta qué punto los profesionales españoles sostienen la producción y el trabajo artístico y creativo que trasciende en la pantalla.

 

En el equipo de producción, junto con Eduardo García Maroto, se encontraban Agustín Pastor y Fernando Novarro. Como Ayudantes de dirección participaron Alfonso Acebal, José María Ochoa e Isidoro Ferry. Como Segundo Operador una figura indiscutible de la profesión: Manuel Berenguer. En el maquillaje estuvo José María Sánchez y en la coreografía Francisco Reyes. Como asesor militar estuvo el coronel Luis Cano y en la parte legal Gregorio Marañón Moya, hijo del científico español. Además, entre los protagonistas internacionales se encuentran los actores españoles José Nieto, Carlos Larrañaga, Paco el Laberinto, Julián Ugarte, Féliz de Pomés, Carlos Casaravilla, Juan Olaguiver, Nana de Herrera, Carlos de Mendoza y Luis Guedes entre otros muchos sin acreditar.

 

Si los retos de producción fueron numerosos para la industria y los profesionales españoles, también lo fueron algunos de los momentos más importantes del rodaje para todo el conjunto de técnicos que trabajaron en la película. Los que estuvieron presentes en el equipo recuerdan la secuencia del interior de la Basílica de El Escorial, cuando los guerrilleros entran con el cañón; o la gran batalla rodada en Hoyo de Manzanares.

 

En nuestro caso, nos interesa centrar la atención en el rodaje que tuvo lugar en Ávila, especialmente porque lo vivido en el asalto a las murallas supuso uno de los momentos y retos más importantes de un rodaje repleto de acontecimientos e imprevistos . Baste señalar que la secuencia ocuparía, aproximadamente, tres minutos de imagen tras el montaje final. La secuencia se desarrolla en el Lienzo Norte, con planos generales en los que se aprecia el número de figurantes que van ascendiendo hacia la muralla una vez que supuestamente es derribada por los disparos del cañón. El que fuera nuestro buen amigo y gran reportero gráfico Antonio Mayoral se encargó de captar todas las imágenes de cómo fue el rodaje: preparación de los actores, revisión del guion, ambiente previo vivido desde las miradas de Sinatra, Sofía y otros protagonistas, así como algunas tomas del decorado.

 

Eduardo García Maroto recoge en sus memorias todo lo referido al rodaje en Ávila:

 

“Otra escena difícil fue el ataque a las murallas de Ávila. Había que concentrar a cinco mil extras y dispusimos que unos autocares recogerían en los pueblos de los alrededores. También aquí el gobernador de la provincia don Fernando Herrero Tejedor, hizo posible el rodaje de esa secuencia tan complicada.

Los guerrilleros y los campesinos se encontraban situados detrás del gran cañón que debía abrir la brecha en la muralla para facilitarles la entrada. Cuando el cañón empezó a disparar, los impactos resultaron pequeños e insuficientes para abatir un trozo de la muralla. El departamento de efectos especiales americano no había cebado convenientemente las cargas y en lugar de romper por delante de las planchas de corcho lo hacía por detrás. Fue un rotundo fracaso. El cañón no lograba abrir el boquete calculado. Y llegó el momento en que los extras se agruparon frente a la muralla sin saber qué hacer, puesto que traspasarla les era imposible.

Kramer ordenó detener el rodaje. Aquel día había un gran número de invitados, en tribunas especiales destinadas a tal efecto…

El fracaso de Ávila le costó a la productora un par de millones de pesetas…” .

 

Este momento está recogido con más chispa en las explicaciones que dio Gil Parrondo sobre el rodaje y que se pueden escuchar en el vídeo que muestra José Luis Pajares en su excelente archivo gráfico, recuerda que también se instalaron una tribunas para las autoridades y personas relevantes de la ciudad: lo que él considera “Las fuerzas políticas de España en aquel momento”.

 

Seguro que muchos de los aquí presentes recuerdan comentarios sobre lo que se pretendió hacer con las murallas. La rumorología apunta en dos direcciones: una, que el productor americano quiso dinamitar directamente la muralla; la otra señala a las autoridades locales, que le dijeron que podía hacerlo, que luego la reconstruirían. La decisión final, creo que fue la más adecuada.

 

Como la distribuidora del empresario Casimiro Bori (C.B. Films) era la que tenía la exclusiva del material del United Artists, los vínculos entre producción española y estadounidense fue muy fluida no sólo en Alejandro el Magno, sino también en Orgullo y pasión y otras películas.

 

La película se estrenó en Estados Unidos el 10 de julio de 1957. En España su estreno tuvo lugar en el madrileño cine Avenida el 29 de septiembre de 1958. En Ávila se estrenó el 14 de octubre de 1958 en el cine Lagasca y, sorprendentemente, sin especial publicidad en el Diario de Ávila ; únicamente el día 11 aparece una reseña de Orgullo y pasión, similar a la de otras muchas películas comentadas en sus páginas, dentro de la sección “Allá películas”.

 

De todas formas, por lo que se puede leer en las páginas del diario local entre 1957 y 1959, en Ávila capital existe un problema con la programación cinematográfica en las salas existentes y de las que se da publicidad en la sección “Espectáculos”. Son varios los artículos publicados en los que se denuncia la dejadez de los empresarios al mantener artificialmente los títulos contratados y no programar películas más actuales, porque -señalan los firmantes- el público se aburre y, los que pueden, se ven obligados a desplazarse a Cebreros, Peñaranda o Arévalo . Llama la atención, como parte del anecdotario, que cuando la película se estrena en una sala de Elche, el Diario de Ávila sí destaca a un cuarto de columna y con el titular “Se cae la lámpara de un cine al sonar un cañonazo en la pantalla”, que “el suceso ocurrió durante la proyección de la película Orgullo y pasión” (17-3-1959).

 

Del estreno abulense estoy convencido de que muchos de los presentes recordarán lo sucedido en el cine Lagasca. Juan Ruiz Ayúcar nos comentó algo digno de señalar y que hemos podido comprobar en la conferencia impartida en la Biblioteca por José Luis Pajares, al inaugurar estos actos de celebración del rodaje de Orgullo y pasión en esta capital: durante al pase al que asistió siendo un niño recuerda como la película fue evolucionando en su proyección como cualquier otra hasta que, justo en el momento en que empieza toda la parte rodada en Ávila, aparece proyectado en la pantalla el nombre de la ciudad en grandes caracteres. En ese momento, como diciendo “ahora viene lo nuestro”, en una sala a rebosar, todo el mundo comienza a aplaudir y a chillar de tal manera que la sala no se vino debajo de milagro. Sin duda, se trata de un hecho insólito para el público abulense, pero que también se dio en otras ocasiones en España y que, la producción en concreto y en determinados pases y copias, hacía concesiones en los lugares en donde muchos vecinos intervinieron en rodajes.

 

Más allá del éxito de taquilla, que no lo fue, hay que destacar que Orgullo y pasión se convierte en referencia indiscutible del trabajo de los profesionales españoles a la hora de poner en marcha y solventar todas y cada una de las situaciones que pueden surgir en el rodaje de una superproducción. Como señaló el que fuera director general de producción en la película, Eduardo García Maroto, “Stanley Kramer declaró al término del rodaje su satisfacción por haber trabajado con unos niveles de calidad y de eficacia totalmente comparables con los que se alcanzaban en Hollywood” . Como también recordó José Luis Pajares, el productor tuvo el detalle de publicar en el Diario de Ávila, en su despedida, una nota agradeciendo la colaboración recibida por parte de todo el mundo:

 

“La productora cinematográfica Stanley Kramer Films, se complace en manifestar su más profundo agradecimiento a las autoridades civiles, militares, eclesiásticas y al pueblo abulense y provincia, por la magnífica colaboración prestada para el rodaje de su película Orgullo y pasión en esta capital.

Stanley Kramer y su equipo español-americano guardan el más grato recuerdo de su estancia en esta acogedora capital. Gracias.” .

 

Tedy Villalba, otra de las figuras fundamentales en las coproducciones realizadas en España, señaló que:

“Orgullo y pasión supone el debut en el organización de grupos de especialistas, y son en ese momento los que están en manos de universitarios, es el caso de Volpini, de Miguel de la Cuadra y Quique Herreros… Se organizaban en grupos de treinta o cuarenta personas, ellos son los cabezas visibles y ellos se encargan de llevar todo el tema de la acción de la película… Los especialistas americanos vienen pero para hacer de dobles en determinados momentos de los actores protagonistas, pero el especialista de a diario, de caerse, de tirarse del cañón, de saltar, y de todo eso, ya eran españoles…”

 

La difusión y promoción de España a través del cine

Hace apenas un año presentamos nuestra última investigación titulada “Marca e identidad del cine español. Proyección nacional e internacional entre 1980 y 2014”. Esta investigación quiere ahondar en el problema que viene arrastrando el cine español, su industria y sus profesionales en su conexión con el público nacional e internacional. Y no es un asunto derivado de la implantación de la Democracia en España. Tampoco tiene nada que ver con lo que se supone está haciendo el Estado con la “Marca España”, pues más que profundizar y consolidar los cimientos necesarios están pensando en lo superficial, similar a lo que se ha extendido como moda en los ámbitos autonómicos y provinciales.

 

Hay que decir en este sentido, que la proyección de España, de lo español, de la identidad de un pueblo tan diverso culturalmente en sus raíces como el que emerge en cualquier rincón de nuestra geografía, se ha proyectado con notable interés –con sus virtudes y defectos- desde los años cuarenta y, especialmente, a partir de las coproducciones internacionales de los años cincuenta.

 

Orgullo y pasión ayudó, sin duda, a que España fuera una referencia en la geografía mundial para la fábrica de cine que era Hollywood. Desde aquellos años, España y los profesionales del cine español fueron tenidos en cuenta para abordar proyectos de envergadura que, indirectamente, estaban ayudando a difundir un país, una cultura, una tradición. En la mejor línea iniciada por Ernest Hemingway con los Sanfermines a partir de sus novelas, el cine estadounidense y las coproducciones españolas fueron abriendo una puerta que todavía sigue abierta hoy pero que hay que reforzar adecuadamente.

 

En aquellos años se supo aprovechar la oportunidad. No olvidemos que esa oportunidad no sólo tenía que ver con la inversión económica que suponía cada rodaje, ni tampoco con el aprendizaje que desarrollaron los profesionales españoles a la hora de conocer y aprehender las técnicas y el trabajo internacional, sino que lo que se estaba haciendo permitía aprovechar la presencia de grandes rostros de la pantalla norteamericana para que los medios de comunicación nacionales e internacionales hablaran de lo que se estaba haciendo en tierras españolas.

 

El revulsivo que supone hoy tener en España a los grandes rostros del cine internacional se confirma en los minutos y páginas que se le dedican en todos los medios de comunicación. Y este es el principal revulsivo, que ha tardado mucho tiempo en calar en la piel del profesional español quien, desde hace alguna década, ha comprendido que su mirada tiene que ser más abierta y que debe aprovechar todos los flujos que surgen de cualquier iniciativa profesional para proyectar su imagen y la de su país, cuestión que arrastra, hoy, numerosos inconvenientes desde la perspectiva política, social y religiosa, cuestión que adultera totalmente la actitud personal de muchos profesionales y, por ende, la percepción que se puede tener de su trabajo.

 

No obstante lo dicho, cabe lanzar la idea sobre la posibilidad de abrir y mantener una oficina Film Commission en Ávila, a semejanza de lo que existe en muchos otros lugares de España, y vincularse a la Red de Film Commission española con el fin de vender adecuadamente Ávila y su provincia como lugares de rodaje. Al final se trata de buscar una proyección y promoción de los espacios abulenses en el ámbito turístico y conseguir un revulsivo económico para la provincia.

 

Pero como este asunto es tema de otro día, queremos finalizar aquí la exposición de las ideas y cuestiones principales que nos ha suscitado la celebración de los 60 años del rodaje de una superproducción como fue Orgullo y pasión y que celebramos en Ávila.

 

Si me permiten, como cierre quiero finalizar con el agradecimiento, en primer lugar, al Archivo Histórico Provincial en la figura de su directora María del Carmen López Sanchidrián y a Jesús Ángel Clerencia, director de la Biblioteca por su colaboración, y especialmente a José Luis Pajares, maestro y amigo, por haber rescatado tanto material y haberlo puesto al alcance de todos los abulenses; un gesto, sin duda, que muy pocas personas tienen en la vida y que la sociedad abulense debe agradecer. En segundo lugar, quiero darles las gracias porque hayan pensado en que podía ser la persona adecuada para abordar estas cuestiones que consideraron interesantes para enmarcar el momento vivido en Ávila durante el rodaje de Orgullo y pasión.

 

Muchas gracias a todos por su atención.

 

( 1 ) García Fernández, Emilio C. (1995): "Ávila y el cine. Historia, documentos y filmografía". Ávila. Institución Gran Duque de Alba. Tomo II. Pág. 535.

 

Copyright del artículo © Emilio C. García Fernández.

 

On 22-11-2008 Dio - Distraught Overlord performed in Doornik, Belgium.

 

Photo's taken by me, with permission of the band and managers.

 

Larger version available on request, for non-profit use only.

 

The pictures will appear in our future magazine 'nipponzasshi'

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