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Ávila - Navarredonda de Gredos - Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción

www.navarredondadegredos.net/iglesianava.html

 

Templo del Siglo XVI, es obra del gótico tardío con fábrica de sillería. En el lienzo sur, enlucido, se abre una puerta de arco de medio punto, retraída respecto a un pequeño atrio encuadrado por dos machones y cubierta de doble vertiente.

 

La cabecera es poligonal, de cinco lados con grandes contrafuertes, típicos del gótico final.

 

En el lienzo norte, el templo esta unido a una cerca de piedra. Por último, a los pies, en el lado meridional, se yergue la torre-campanario, compuesto por dos cuerpos de sillería y con ocho vanos en el superior. Al campanario se accede por una puerta, desde el exterior de la iglesia, pues la torre es exenta, aunque luego se haya unido a la iglesia mediante un muro que se pretende derribar en la actualidad.

 

El templo consta de tres naves, marcadas en el exterior. Los formeros, de medio punto, se apoyan sobre grandes columnas tipo toscano. El arco de triunfo, por su parte, apoya sobre semicolumnas de la misma tipología que las columnas de las naves.

 

El presbiterio se cubre con bóveda gótica de combados, mientras la nave central luce un alfarje nuevo con somera decoración de gramiles en las jácenas, geométrica en los tirantes, canes y arrocabe. Data de los '80 según restauración de Gerardo Luciano; las naves laterales, en cambio, se cubren con armadura de ladrillo encalado y vigas de hierro.

 

A los pies de la iglesia se alza un coro de madera, sobre tres columnas rústicas tipo jónico. Con remate de balaustrada sobre canes lobulados, la decoración se reduce a motivos geométricos en el frente.

 

En el extremo derecho del coro se encuentra el baptisterio, cubierto con el alfarje que forma el sotocoro.

 

Una pequeña puerta abierta en el lado de la epístola, da acceso a la sacristía, cubierta con bóveda muy rebajada.

 

Por último, una mención a una imposta de madera dorada que recorre el presbiterio a gran altura, con decoración muy barroca del S. XVII.Capítulo aparte son las lápidas que se encuentran en el interior de la iglesia. En el presbiterio se conserva una lápida casi ilegible, en la que aparece un escudo, una pequeña inscripción "ION FDZ CORANZ", y la sol y la luna.

 

En la nave hay un buen número de lápidas. Dos de ellas son casi idénticas, con el mismo motivo de crátera con ramos, y bajo ellas, una corona, ambas se enmarcan con cinta sogueada.

 

Una cuarta lápida, también en la nave, presenta una inscripción que dice "ES DE DON JULIO HERNANDEZ CARRETERO Y DE SUS HERMANOS"; bajo esta inscripción aparece el motivo decorativo de una doble voluta.

 

ESCULTURA

 

Presbiterio

En el presbiterio, adaptado a la forma poligonal del testero, hay un retablo del siglo XVII, compuesto por dos cuerpos y ático, todo en tres calles, separadas entre sí por pares de columnas corintias, además de las columnas, también entorchadas de los extremos. Los cuerpos se separan mediante bandas de decoración floral tallada policromada.

 

En el centro del retablo, un tabernáculo en madera dorada, con abundante decoración a base de querubines, alerones, rocallas y pequeñas columnas corintias que enmarcan el Sagrario propiamente dicho. Este luce cristalera entre retícula de madera dorada.

 

A la izquierda, se sitúa una talla estofada y policromada de La Inmaculada según el tipo iconográfico corriente, le cobija una hornacina avenerada con decoración vegetal y fondo de pintura.

 

En la calle derecha de este primer cuerpo hay una talla de un santo no identificado.En el segundo cuerpo, en la calle derecha se representa a Sta. Teresa de Jesús con un libro y un águila, en una talla policromada.

 

En el centro aparece la talla de la Asunción. Representa a la Virgen sobre media luna con los brazos abierto sobre cabezas de querubines.

 

A la izquierda, San Juan Bautista con sus atributos iconográficos característicos. Y en el ático, Santiago sobre el caballo blanco, el Crucificado rematado por un frontón con el busto del Padre Eterno; y San Miguel de guerrero, matando a un demonio, de derecha a izquierda.

 

El frontal del retablo es de madera dorada y decorado con el sol, la luna y pájaros que picotean racimos.Junto al altar hay un cirial de madera con base triangular y ástil anillado con nudo de formas vegetales.

 

NAVE EPISTOLA

  

En el frontispicio de la nave hay un retablo del siglo XVII, en madera dorada deteriorado. Es de un sólo cuerpo de tres calles y remate a modo de entablamento con roleos policromados en el friso, las columnas que separan las naves son corintias y con el fuste entorchado en el tercio inferior.

  

En la calle central del retablo, cobijada en una hornacina con fondo de pintura, hay una peana de madera dorada y policromada escalonada, y decorada con angelitos y hojarasca conforme al estilo barroco. El Cristo crucificado que ocuparía esta hornacina se encuentra en la actualidad en el Albergue Aidamar.

  

Las calles laterales del retablo, muy'estrechas, se decoran con pintura, pero están ocupadas igualmente por tallas de santos, así en la calle derecha se coloca la talla policromada barroca de San Sebastián dirigiendo su mirada hacia el cielo.. Y la calle izquierda luce la talla policromada y estofada de San Blas, también del siglo XVII.

  

Hay también en esta nave otro retablo, muy pequeño, en madera dorada y policromada del siglo XX. Lo preside la imagen de la Virgen del Carmen, coronada y con Niño, a su izquierda la imagen de Santa Rita, Y Santa Teresita del niño Jesús en la derecha, todas modernas.

  

Por último dos pilas de agua bendita, ambas en piedra con copa y pedículo circular sin labrar, se sitúan junto a sendos pilares de la nave y tienen uso en la actualidad.

 

NAVE EVANGELIO

 

Retablo del siglo XVII compuesto por un cuerpo de tres calles, separadas por columnas corintias, y ático, todo dorado. El ático se enmarca por columnas de capitel corintio y fuste entorchado, y/ se remata con frontón semicircular con relieve de Padre Eterno. Una inscripción en el mueble afirma cómo "SE RETOCO ESTE ALTAR SIENDO CURA EN EL AÑO 1901 ANTONIO DOMINGUEZ".

 

En la calle derecha se coloca la imagen de Santa Lucía, vestida de blanco y con sus atributos. La calle central la ocupa una imagen de vestir de la Virgen cobijada bajo hornacina avenerada. En la izquierda, por último, una talla barroca de San Antonio de Padua con el Niño vestido.

 

También en la nave del Evangelio, adosado al muro hay un retablo churrigueresco de madera dorada y policromada. Es de calle única entre pares de estípites y ático. Rica decoración de hojarasca recorre la mazonería del conjunto conforme al estilo del siglo XVIII. El Sagrario es de madera dorada y policromada con relieve central de la Virgen, enmarcada por dos columnas corintias propias del siglo XVII.Preside el retablo la talla barroca policromada de San Antón con bastón, libro abierto en la mano izquierda y cerdito a los pies.

 

El último retablo del Evangelio se situa en el frontispicio de la nave. Es también churrigueresco, del siglo XVIII, decorado profusamente con hojarasca, cortinas, angelitos y roleos. Está compuesto por un cuerpo único de tres calles y ático. La calle central está flanqueada por columnas de capitel corintio y fuste enguirnaldado, estipites son los soportes de los extremos, faltando uno, y del ático.

 

En la hornacina acasetonada de la calle de la derecha se coloca la talla policromada barroca de un santo franciscano sin atributos diferenciadores, En la calle del centro, presidiendo, una talla barroca policromada de Virgen con el Niño bendiciente, bajo hornacina avenerada; y en la calle izquierda santo dominico con el mismo físico que el franciscano, s6lo diferenciándoles por el color de las vestiduras y por los atributos. Un libro y un perrito a los pies lo identifican como Santo Tomás.El ático lo ocupa la talla barroca policromada de San Ramón Non Nato con custodia en la diestra y palma en la siniestra.

 

Sobre el frontal de altar de este retablo hay dos tallas de bulto redondo. La primera representa a San Pedro de Alcántara, policromado, con libro abierto en la mano izquierda y hábito. La otra talla es una Inmaculada, policromada y dorada, en actitud orante, sobre nube y cabezas de querubines.

 

El frontal del altar luce una magnífica decoración barroca a base de volutas, cabezas de angelitos, aves, hojarasca y medallones policromados.

 

Adosado al arco de triunfo de la cabecera, en el lado del Evangelio, se levanta un púlpito de piedra al que se accede por una escalera también de piedra con gran balaustrada. El cuerpo presenta tres bandas sogueadas con hendiduras entre ellas, mientras que el pedículo luce sogueado en las aristas y mensulón en la unión con el cuerpo.

   

PINTURA

  

NAVE EVANGELIO

 

El retablo de la Dolorosa de la nave luce siete tablas con pintura. En la parte inferior de la calle lateral derecha, se representa un santo de cuerpo entero dificil de distinguir, con vestimenta dominica y libro abierto en la mano izquierda responde a iconografía de Santo Tomás o Santo Domingo.Sobre esta tabla, otra de menores proporciones en la que se distingue un santo sedente con los brazos extendidos, dificil de identificar por el mal estado de conservación.

 

En la calle izquierda aparecen otras dos tablas en mejor estado de conservación. En la inferior, y de cuerpo entero, un santo escribiente, con libro abierto en la izquierda y pluma en la derecha, y junto a él arrodillado el donante con típico atavío del siglo XVII. Sobre ésta, otra en la que aparece el busto de un santo, probablemente San Francisco de Asis en el momento de la estigmación.

 

En el ático aparece una representación de la Sagrada Familia, María hilando, San José y el Niño en el taller de carpintería. A ambos lados de esta última tabla, en el espacio correspondiente a los aletones, hay sendas tablas totalmente perdidas, sólo en la de la derecha se aprecian restos de dos personajes.

 

El ático del retablo de San Antón se decora con pintura del siglo XVIII representando a María con el Niño. El Hijo bendice con la mano derecha, mientras con la siniestra sostiene un libro cerrado, está dentro de un modelo muy próximo a formas bizantinas de Theotokos, con nimbos luminosos dorados y cenefa dorada en la túnica.

  

NAVE EPISTOLA

 

El retablo del frontispicio de esta nave también cuenta con decoración de pintura. La hornacina central recibe pintura sobre tabla con las figuras de San Juan y la Virgen en composición de Calvario, muy deteriorado. Es pintura del siglo XVII se completaría con la talla de Cristo crucificado que hoy se guarda en el Albergue Aidamar.

 

Las calles laterales de este retablo son muy estrechas, y se decoran cada una de ellas con tres tablas. En la calle derecha, de abajo a arriba, encontramos en mal estado de conservación representación de la Oración en el huerto, el Prendimiento y un Ecce Homo. En la calle izquierda, también de abajo a arriba, se encuentran representados Cristo camino del Calvario y dos Ecce Homos de gran belleza sobre fondo oscuro.

  

SACRISTIA

 

Lienzo del siglo XVIII que representa a la Inmaculada. La Virgen aparece con la vestimenta habitual de este tipo iconográfico, blanco y azul, rodeada de querubines de cuerpo entero.

  

MOBILIARIO

 

Merecen atención las dos cancelas del templo, en madera tallada a base de casetones cuadrados y rectangulares alternativamente. presentan motivos decorativos de espirales inscritas en círculos o rombos y estrellas.

 

La otra obra de mobiliario es el confesionario, de madera y con motivos decorativos tallados unos y pintados otros, fundamentalmente vegetales de guirnaldas y capullos abiertos. La puerta tiene su parte inferior de perfil poligonal, mientras la superior forma una celosía con el motivo decorativo de abanico vegetal sobre ella.

CALLE DE LOS YESEROS

 

Entre las calles de la Redondilla y de la Morería. Se cree que el nombre se debe a las yeserías que hubo aquí y de los carros de los yeseros que venían a cargar.

  

CORRAL DE LA MORERIA

 

El Corral de la Morería es un tablao flamenco situado en el número 17 de la calle de la Morería en el barrio de la Morería del Madrid de los Austrias, en el distrito Centro. Inaugurado en 1956,​ fue, junto con Zambra (1954-1975), que había abierto sus puertas dos años antes, uno de los más populares locales que relevaron a los antiguos «cafés cantantes».

Instalado en una antigua vaquería,​ su diseño fue encargado a un arquitecto italiano y la decoración al pintor Juan Barba,4​ que firma el gran lienzo que sirve de telón de fondo al tablao. Se inauguró la noche del 20 de mayo de 1956, con la presencia de la actriz y bailaora Pastora Imperio,​ (que volvió de su semiretiro para actuar en el local), además de profesionales del flamenco, como Regla Ortega, Porrinas de Badajoz,​ Salvador El Chaqueta,​ Andrés Heredia,​ Rita Ortega,​ y La Chunga que debutaba así en Madrid,​ y que seguiría actuando en la Morería formando pareja con el bailaor Mario Maya.

 

A lo largo de la historia del local, la lista de cantaores, bailaores y músicos diversos que han actuado en él incluye a Manuela Vargas,​ las hermanas Bernarda y Fernanda de Utrera,​ Víctor Monje, Serranito, Antonio Gades,Arcángel,​ Lucero Tena​ La Paquera de Jerez, que hizo su debut en Madrid en este tablao flamenco,​ y el guitarrista Félix de Utrera, asociado con el local durante más de 30 años

Tras el fallecimiento en 2006 de su fundador, Manuel del Rey,​ el establecimiento lo dirige su esposa, la cantaora cordobesa Blanca del Rey, y el hijo de la pareja.

 

En 2018 recibe el Premio Nacional de Gastronomía, tras tener una estrella Michelín

De entre las muchas y quizá legendarias anécdotas que se guardan sobre el tablao y sus visitantes, puede mencionarse una que –con cierta tendencia a la ubicuidad– puede escucharse también como ocurrida en otros “divinos antros” del Madrid nocturno (como el bar de Perico Chicote, u otros tablaos y cafés cantantes como Los Gabrieles o Villa Rosa). Ocurrió al parecer una de las muchas noches en que la actriz Ava Gardner se encontraba entre el público...«Un hombre que apuraba un whisky en la barra le clavó la mirada y la llamó con el dedo índice. La actriz fue hasta él y casi al instante los dos comenzaron a discutir. Antes de irse, él le dio una bofetada a ella. Ese hombre era Frank Sinatra, quizá molesto por los rumores que relacionaban al “animal más bello del mundo” con el torero Luis Miguel Dominguín».

El tablao o escenario del Corral de la Morería se asienta sobre un bloque de hormigón apoyado a su vez en vigas de acero, y cuya superficie total está cubierta por una «gruesa cama de goma».​ Encima se estructura el tablado propiamente dicho, «diseñado como instrumento de percusión que amplifica la intensidad de quienes zapatean encima», y que debido a tal uso es necesario renovar una vez al mes.

 

MADRID DE LOS AUSTRIAS

 

Por Madrid de los Austrias, también llamado barrio de los Austrias, se conoce una amplia zona de la capital española, sin entidad administrativa, correspondiente al primitivo trazado medieval de la ciudad y a la expansión urbanística iniciada por los monarcas de la Casa de Austria, a partir de los reinados de Carlos I y, especialmente, de Felipe II, que, en el año 1561, estableció la Corte en Madrid. A efectos turísticos, el nombre se emplea para promocionar los conjuntos monumentales de una gran parte de los barrios administrativos de Sol y Palacio, que representa aproximadamente una cuarta parte de la citada zona. Además de su acepción geográfica, el término Madrid de los Austrias también tiene una acepción histórica. Según esta perspectiva, la expresión se emplea para designar la evolución, preferentemente urbanística, de la ciudad entre los reinados de Carlos I (r. 1516–1556), el primero de los Austrias, y Carlos II (r. 1665–1700), con el que se extinguió la rama española de esta dinastía.

Los límites del Madrid de los Austrias difieren significativamente según el punto de vista adoptado, ya sea histórico o turístico.

 

Límites históricos

  

Durante el reinado de Carlos I, Madrid estaba integrado por dos núcleos principales: el recinto comprendido dentro de la muralla cristiana, de origen medieval, y los arrabales. El casco urbano se extendía, de oeste a este, desde el Palacio Real hasta la Puerta del Sol; y, de norte a sur, desde la plaza de Santo Domingo hasta la plaza de la Cebada.

 

A partir de 1561, con la capitalidad, la ciudad creció de forma vertiginosa, expandiéndose principalmente hacia el este. El plano de Madrid realizado por Pedro Teixeira en el año 1656, casi un siglo después del establecimiento de la Corte, da una idea precisa de las dimensiones del casco urbano, en tiempos de Felipe IV (r. 1621–1665).​

 

La villa estaba rodeada por una cerca, mandada construir por el citado monarca en el año 1625, levantada, hacia el norte, sobre las actuales calles de Génova, Sagasta, Carranza y Alberto Aguilera (conocidas popularmente como los bulevares); hacia el sur, sobre las rondas de Toledo, Valencia y Embajadores; hacia el este, sobre los paseos del Prado y Recoletos; y hacia el oeste, sobre los terraplenes del valle del río Manzanares.

 

Extramuros,​ se situaban los jardines, parajes agrestes y recintos palaciegos del Buen Retiro, en la parte oriental de la ciudad; de la Casa de Campo, en la occidental; y del El Pardo, en la noroccidental.

 

La cerca de Felipe IV sustituyó a una anterior, promovida por Felipe II (r. 1556–1598) y que enseguida quedó obsoleta. Fue erigida para detener el crecimiento desordenado que estaba experimentando la ciudad y actuó como una auténtica barrera urbanística, que limitó la expansión de la urbe hasta el siglo XIX. Fue derribada en 1868.

 

A grandes rasgos, el espacio comprendido dentro de la cerca de Felipe IV se corresponde en la actualidad con el distrito Centro. Su superficie es de 523,73 hectáreas y comprende los barrios administrativos de Cortes, Embajadores, Justicia, Palacio, Sol y Universidad.

 

Límites turísticos

 

A diferencia de los límites históricos, perfectamente establecidos a través de la cerca de Felipe IV, la zona promocionada turísticamente como Madrid de los Austrias carece de una delimitación precisa. Se circunscribe a un ámbito sensiblemente menor, que comprende parcialmente los barrios administrativos de Sol y Palacio, pertenecientes al distrito Centro de la capital.

 

Se estaría hablando de las áreas de influencia de las calles Mayor, Arenal, Segovia, carrera de San Francisco, Bailén y Toledo y de las plazas de la Cebada, de la Paja, Mayor, Puerta del Sol y de Oriente, donde se hallan barrios y áreas sin entidad administrativa, como La Latina, Ópera o Las Vistillas.

 

Aquí se encuentran conjuntos monumentales construidos tanto en los siglos XVI y XVII, cuando reinó en España la dinastía Habsburgo, como en épocas anteriores y posteriores. Por lo general, todos ellos quedan incluidos en los itinerarios turísticos que utilizan la expresión Madrid de los Austrias. Es el caso de las iglesias medievales de san Nicolás de los Servitas y san Pedro el Viejo, de los siglos XII y XIV, respectivamente, y del Palacio Real, erigido en el siglo XVIII.

 

En orden inverso, existen monumentos promovidos por los Austrias no integrados en las citadas rutas, al situarse fuera de los barrios de Sol y Palacio. Algunos ejemplos son el Salón de Reinos y el Casón del Buen Retiro, que formaron parte del desaparecido Palacio del Buen Retiro, y los jardines homónimos.

 

También quedan excluidas de esta clasificación turística zonas de menor valor monumental, pero con un gran significado histórico en la época de los Austrias. Es el caso del barrio de las Letras, articulado alrededor de la calle de las Huertas, donde coincidieron algunos de los literatos más destacados del Siglo de Oro español, tales como Félix Lope de Vega, Miguel de Cervantes o Francisco de Quevedo; o de la Casa de Campo, concebida por Felipe II como una finca de recreo y reserva de caza. En la primera mitad del siglo XVI, antes de su designación como capital, Madrid era una villa de tamaño medio entre las urbes castellanas, con cierta relevancia social e influencia política. Tenía entre 10 000 y 20 000 habitantes y formaba parte del grupo de dieciocho ciudades que disfrutaban del privilegio de tener voz y voto en las Cortes de Castilla.​

 

Había acogido en numerosas ocasiones las Cortes del Reino y, desde la época de los Trastámara, era frecuentada por la monarquía, atraída por su riqueza cinegética. Además, uno de sus templos religiosos, San Jerónimo el Real, fue elegido por la monarquía como escenario oficial del acto de jura de los príncipes de Asturias como herederos de la Corona.​ El primero en hacerlo fue Felipe II (18 de abril de 1528), que 33 años después fijaría la Corte en Madrid, y la última Isabel II (20 de junio de 1883).

Carlos I (r. 1516–1556), el primer monarca de la Casa de Austria, mostró un interés especial por la villa, tal vez con la intención de establecer de forma definitiva la Corte en Madrid. Así sostiene el cronista Luis Cabrera de Córdoba (1559–1623), en un escrito referido a Felipe II

El emperador impulsó diferentes obras arquitectónicas y urbanísticas en Madrid. A él se debe la conversión del primitivo castillo de El Pardo en palacio, situado en las afueras del casco urbano. Las obras, dirigidas por el arquitecto Luis de Vega, se iniciaron en 1547 y concluyeron en 1558, durante el reinado de Felipe II. De este proyecto sólo se conservan algunos elementos que, como el Patio de los Austrias, quedaron integrados en la estructura definitiva del Palacio Real de El Pardo, fruto de la reconstrucción llevada a cabo en el siglo XVIII, tras el incendio de 1604.

 

Otro de los edificios que el monarca ordenó reformar fue el Real Alcázar de Madrid, un castillo de origen medieval, que fue pasto de las llamas en 1734 y en cuyo solar se levanta en la actualidad el Palacio Real. Duplicó su superficie con diferentes añadidos, entre los que destacan el Patio y las Salas de la Reina y la llamada Torre de Carlos I, a partir de un diseño de Luis de Vega y Alonso de Covarrubias.

 

Entre los proyectos urbanísticos promovidos por Carlos I, figura la demolición de la Puerta de Guadalaxara, el acceso principal de la antigua muralla cristiana de Madrid, y su sustitución por una más monumental, con tres arcos. Fue levantada hacia 1535 a la altura del número 49 de la actual calle Mayor y el 2 de septiembre de 1582 desapareció en un incendio.​

 

Durante su reinado, se inauguraron algunos templos religiosos, entre ellos el santuario de Nuestra Señora de Atocha, que data de 1523. Fue derribado en 1888, ante su mal estado, y reconstruido como basílica en el siglo XX.

 

En 1541, se dispuso la ampliación de la Iglesia de San Ginés, situada en la calle del Arenal, mediante un anejo parroquial en la calle de la Montera, que recibió el nombre de San Luis Obispo. Abrió sus puertas en 1689, en tiempos de Carlos II, y fue incendiado en 1935. Sólo se conserva su fachada principal, que fue trasladada e integrada en la estructura de la Iglesia de Nuestra Señora del Carmen, en la calle del Carmen.

 

El Convento de San Felipe el Real, de 1547, fue uno de los puntos de encuentro más importantes del Madrid de los Austrias. Su lonja recibió el sobrenombre de mentidero de la villa, por los rumores que allí se fraguaban.​ El edificio, destruido en 1838, poseía un relevante claustro renacentista, compuesto por 28 arcos en cada una de sus dos galerías.

 

Otro templo de la época es la Iglesia de San Sebastián (1554–1575), que tuvo que ser reconstruida tras ser alcanzada por una bomba durante la Guerra Civil.

 

La Capilla del Obispo es, sin duda, la construcción religiosa de mayor interés arquitectónico llevada a cabo en Madrid, en tiempos de Carlos I.​ Fue levantada entre 1520 y 1535, como un anejo de la iglesia medieval de San Andrés. Responde a una iniciativa de la familia de los Vargas, una de las más poderosas del Madrid medieval y renacentista. Debe su nombre a Gutierre de Vargas y Carvajal, obispo de Plasencia, su principal impulsor.

 

En el terreno social, el religioso Antón Martín creó en 1552 el Hospital de Nuestra Señora del Amor de Dios, que estuvo en la calle de Atocha, cerca de la plaza que lleva el nombre de su fundador.

 

En 1529, Carlos I ordenó que el Real Hospital de la Corte, de carácter itinerante ya que acompañaba a la Corte en sus desplazamientos, quedara establecido de forma fija en Madrid. Su edificio, conocido como Hospital del Buen Suceso, estaba integrado por un recinto hospitalario y una iglesia, que fueron concluidos en 1607. A mediados del siglo XIX, se procedió a su derribo dentro de las obras de ampliación de la Puerta del Sol, donde se encontraba.

 

En cuanto a las residencias palaciegas, cabe mencionar la de Alonso Gutiérrez de Madrid, tesorero del emperador, cuya estructura fue aprovechada, durante el reinado de Felipe II, para la fundación del Monasterio de las Descalzas Reales. Recientes intervenciones en este edificio han puesto al descubierto elementos originales del patio principal del citado palacio.​

 

El Palacio de los condes de Paredes de Nava o Casa de San Isidro, donde tiene sus instalaciones el Museo de los Orígenes, se encuentra en la plaza de San Andrés. Fue construido en el solar de un antiguo edificio donde, según la tradición, vivió Iván de Vargas, quien, en el siglo XI, dio alojamiento y trabajo a san Isidro. Data de la primera mitad del siglo XVI.

 

Por su parte, la Casa de Cisneros data del año 1537 y está construida en estilo plateresco. Situada entre la calle del Sacramento y la plaza de la Villa, su primer propietario fue Benito Jiménez de Cisneros, sobrino del cardenal Cisneros (1436–1517), de quien toma su nombre.

 

Reinado de Felipe II

 

En 1561, Felipe II (r. 1556–1598) estableció la Corte en Madrid. Tal designación provocó un aumento de la población vertiginoso: de los 10 000 - 20 000 habitantes que podía haber en la villa antes de la capitalidad se pasó a 35 000 - 45 000 en el año 1575 y a más de 100 000 a finales del siglo XVI.

 

Para hacer frente a este crecimiento demográfico, el Concejo de Madrid, respaldado por la Corona, elaboró un proyecto de ordenación urbanística, consistente en la alineación y ensanchamiento de calles, el derribo de la antigua muralla medieval, la adecuación de la plaza del Arrabal (antecedente de la actual Plaza Mayor) y la construcción de edificios públicos como hospitales, hospicios, orfanatos, instalaciones de abastos y templos religiosos.

 

Felipe II puso al frente de este plan al arquitecto Juan Bautista de Toledo. Sin embargo, la falta de medios y lentitud burocrática del consistorio y el desinterés mostrado por la Corona en la aportación de recursos ralentizaron su desarrollo. La consecuencia fue un crecimiento urbano rápido y desordenado, que se realizó preferentemente hacia el este del centro histórico, dada la accidentada orografía de la parte occidental, orientada a los barrancos y terraplenes del valle del río Manzanares.

 

Los nuevos edificios se construyeron siguiendo la dirección de los caminos que partían de la villa y, a su alrededor, surgió un entramado de calles estrechas, aunque dispuestas hipodámicamente. El que conducía hasta Alcalá de Henares (hoy calle de Alcalá) vertebró el crecimiento urbano hacia el este, al igual que el camino que llevaba a San Jerónimo el Real, sobre el que se originó la carrera de San Jerónimo. Por el sudeste, la expansión tomó como eje principal el camino del santuario de Nuestra Señora de Atocha (actual calle de Atocha).

 

Hacia el sur, las nuevas casas se alinearon alrededor del camino de Toledo (calle de Toledo) y, por el norte, la referencia urbanística estuvo marcada por los caminos de Hortaleza y de Fuencarral (con sus respectivas calles homónimas), si bien hay que tener en cuenta que, en estos dos lados de la ciudad, el crecimiento fue más moderado.

 

Antes de la capitalidad, en 1535, la superficie de Madrid era de 72 hectáreas, cifra que aumentó hasta 134 en 1565, sólo cuatro años después de establecerse la Corte en la villa. A finales del reinado de Felipe II, el casco urbano ocupaba 282 hectáreas y tenía unos 7590 inmuebles, tres veces más que en 1563 (2250), al poco tiempo de la designación de Madrid como capital.

 

La intensa actividad inmobiliaria de este periodo no fue suficiente para satisfacer la demanda de viviendas, por parte de cortesanos y sirvientes de la Corona. Tal situación llevó al monarca a promulgar el edicto conocido como Regalía de Aposento, mediante el cual los propietarios de inmuebles de más de una planta estaban obligados a ceder una de ellas a una familia cortesana.

 

Este decreto favoreció el desarrollo de las llamadas casas a la malicia, un tipo de vivienda con el que sus propietarios intentaban evitar el cumplimiento de la norma, mediante diferentes soluciones (una única planta, compartimentación excesiva de los interiores, ocultación a la vía pública del piso superior...).

 

En 1590, la Corona y el Concejo crearon la Junta de Policía y Ornato, organismo presidido por el arquitecto Francisco de Mora, con el que se intentó poner fin a los desarreglos urbanísticos provocados por la rápida expansión de la ciudad. La correcta alineación de las calles, mediante la supresión de los recovecos existentes entre los inmuebles, fue uno de sus objetivos.

 

Felipe II promovió la realización de diferentes infraestructuras urbanas, caso del Puente de Segovia, la calle Real Nueva (actual calle de Segovia) y la Plaza Mayor. Los proyectos inicialmente previstos para estas tres obras no pudieron llevarse a cabo plenamente, adoptándose soluciones menos ambiciosas, ante las limitaciones presupuestarias.

 

Las dos primeras se enmarcaban dentro del mismo plan, consistente en la creación de una gran avenida, de aire monumental, que, salvando el río Manzanares por el oeste, conectase el antiguo camino de Segovia con el Real Alcázar. Finalmente, sólo pudo ejecutarse el puente (1582–1584), atribuido a Juan de Herrera, mientras que la avenida quedó reducida a unas nivelaciones del terreno sobre el barranco del arroyo de San Pedro y al derribo de varios edificios, que dieron origen a la calle de Segovia, terminada en 1577.

 

Con respecto a la Plaza Mayor, levantada sobre la antigua plaza del Arrabal, el centro comercial de la villa en aquel entonces, el monarca encargó su diseño a Juan de Herrera en el año 1580. Durante su reinado, se demolieron los edificios primitivos y dieron comienzo las obras de la Casa de la Panadería (1590), proyectada por Diego Sillero. Fue su sucesor, Felipe III, quien dio el impulso definitivo al recinto.

 

Felipe II continuó con las reformas y ampliaciones del Real Alcázar, iniciadas por su padre, con la edificación de la Torre Dorada, obra de Juan Bautista de Toledo, y la decoración de las distintas dependencias. También ordenó la construcción, en las inmediaciones del palacio, de la Casa del Tesoro, las Caballerizas Reales y la Armería Real. Todos estos conjuntos han desaparecido.

 

Pero tal vez su proyecto más personal fuese la Casa de Campo, paraje que convirtió en un recinto palaciego y ajardinado para su recreo. Se debe a un diseño de Juan Bautista de Toledo, que siguió el modelo de naturaleza urbanizada, acorde con el gusto renacentista de la época, a modo de conexión con el Monte de El Pardo.​ De este proyecto sólo se conservan partes del trazado de los jardines y algunos restos del palacete.

 

Asimismo, fueron levantados distintos edificios religiosos y civiles. El Monasterio de las Descalzas Reales fue fundado en 1559 por Juana de Austria, hermana del monarca, y en 1561 comenzaron las obras del Convento de la Victoria, que, como aquel, también estuvo muy vinculado con la Corona.

 

En 1583 abrió su puertas el corral de comedias del Teatro del Príncipe (en cuyo solar se levanta ahora el Teatro Español), institución clave en el Siglo de Oro español.15​ En 1590, fue inaugurado el Colegio de María de Córdoba y Aragón (actual Palacio del Senado), que toma su nombre de una dama de la reina Ana de Austria, principal impulsora del proyecto.

 

Entre los palacios nobiliarios, hay que destacar la Casa de las Siete Chimeneas (1574–1577), actual sede del Ministerio de Cultura, situada en la plaza del Rey. Su primer propietario fue Pedro de Ledesma, secretario de Antonio Pérez.

 

En la calle de Atocha se encontraban las casas de Antonio Pérez y en la plaza de la Paja se halla el Palacio de los Vargas, cuya fachada fue transformada en el siglo XX, adoptándose una solución historicista, a modo de continuación de la contigua Capilla del Obispo.

Reinado de Felipe III

En 1601, pocos años después de subir al trono Felipe III (r. 1598–1621), Madrid perdió la capitalidad a favor de Valladolid. Consiguió recuperarla cinco años después, tras el pago a la Corona de 250 000 ducados y el compromiso por parte del Concejo de abastecer de agua potable al Real Alcázar, entre otras infraestructuras.

 

Con tal fin, el consistorio realizó los denominados viajes de agua (conducciones desde manantiales cercanos a la villa), entre los cuales cabe destacar el de Amaniel (1614–1616). De ellos también se beneficiaron algunos conventos y palacios, además de los propios vecinos, a través de las fuentes públicas.​ En 1617 fue creada la llamada Junta de Fuentes, organismo encargado de su mantenimiento y conservación.

 

Bajo el reinado de Felipe III, se proyectaron numerosos edificios religiosos y civiles, algunos de los cuales fueron inaugurados en la época de Felipe IV. Es el caso de la Colegiata de San Isidro; de la nueva fachada del Real Alcázar (1610–1636), obra de Juan Gómez de Mora, que perduró hasta el incendio del palacio en 1734;​ y del Convento de los Padres Capuchinos, en El Pardo, fundado por el rey en 1612, cuyo edificio definitivo no pudo comenzarse hasta 1638.

 

Las nuevas edificaciones se construyeron con mayor calidad arquitectónica que en los periodos anteriores, al tiempo que se impuso un estilo propio, típicamente madrileño, de aire clasicista y de clara influencia herreriana,​ aunque también se observan rasgos prebarrocos.

 

Además, se establecieron arquetipos arquitectónicos, que, en relación con las casas palaciegas, quedaron definidos en un trazado de planta rectangular, dos o más alturas de órdenes, portadas manieristas, cubiertas abuhardilladas de pizarra y torres cuadrangulares, por lo general dos, con chapiteles rematados en punta, en la línea escurialense.

 

Este esquema, uno de los que mejor definen la arquitectura madrileña de los Austrias y de periodos posteriores, empezó a gestarse en tiempos de Felipe III, con ejemplos tan notables como las Casas de la Panadería y de la Carnicería, en la Plaza Mayor; el Palacio del marqués de Camarasa, ubicado en la calle Mayor y sede actual de diferentes dependencias municipales; el proyecto de reconstrucción del Palacio Real de El Pardo, incendiado el 13 de marzo de 1604; y la ya citada fachada del Real Alcázar. No obstante, fue con Felipe IV cuando alcanzó su máxima expresión.

 

Por su parte, el Palacio de los Consejos (también llamado del duque de Uceda) puede ser considerado un precedente en lo que respecta a la organización del espacio y fachadas, si bien carece de las torres de inspiración herreriana. Fue diseñado por Francisco de Mora, quien contó con la colaboración de Alonso de Trujillo, al frente las obras entre 1608 y 1613.

 

En cuanto a los templos religiosos, la mayoría de las construcciones utilizó como referencia el modelo jesuítico, de planta de cruz latina, que tiene su origen en la Iglesia del Gesú (Roma, Italia). La Colegiata de San Isidro, que, como se ha referido, fue diseñada en tiempos de Felipe III y terminada con Felipe IV, responde a esta pauta.

 

Mención especial merece el Real Monasterio de la Encarnación (1611–1616), fundado por Margarita de Austria, esposa del rey. Su fachada, obra de Juan Gómez de Mora (aunque posiblemente proyectada por su tío, Francisco de Mora), fue una de las más imitadas en la arquitectura castellana del siglo XVII y buena parte del XVIII.​

 

Un ejemplo es el Monasterio de la Inmaculada Concepción, en Loeches (Madrid), que, como aquel, presenta fachada rectangular con pórtico, pilastras a ambos lados y frontón en la parte superior.

 

La lista de edificios religiosos levantados durante el reinado de Felipe III es amplia. El Convento de San Ildefonso de las Trinitarias Descalzas (o, sencillamente, de las Trinitarias), del año 1609, se encuentra en el Barrio de las Letras y en él fue enterrado Miguel de Cervantes. Del Convento del Santísimo Sacramento, fundado en 1615 por Cristóbal Gómez de Sandoval y de la Cerda, valido del rey, sólo se conserva su iglesia (actual Catedral Arzobispal Castrense), levantada en tiempos de Carlos II.

 

El Monasterio del Corpus Christi o de las Carboneras y la Iglesia de Nuestra Señora del Carmen fueron empezados en 1607 y 1611, respectivamente, y ambos se deben a Miguel de Soria. La Iglesia de San Antonio de los Alemanes, de 1606, es una de las más singulares del primer tercio del siglo XVII, por su planta oval.21​ Su interior está decorado al fresco por Lucas Jordán, Juan Carreño de Miranda y Francisco Rizi.

 

Las iglesias de San Ildefonso (1619) y de Santos Justo y Pastor (hacia 1620) se encuentran entre las últimas fundaciones religiosas llevadas a cabo antes de la muerte del monarca en 1621. La primera, destruida completamente durante la Guerra Civil Española, fue reconstruida en la década de 1950.

 

Pero, sin duda, el proyecto urbanístico más importante llevado a cabo por el monarca fue la Plaza Mayor. En 1619, Felipe III finalizó las obras, que había iniciado su antecesor, con un nuevo diseño, firmado y desarrollado por Juan Gómez de Mora. Este arquitecto fue también responsable de la Casa de la Panadería, que preside el conjunto, si bien su aspecto actual corresponde a la reconstrucción realizada por Tomás Román, tras el incendio acaecido en 1672.

 

Además de este recinto, se procedió a adecuar otras plazas, como la de la Cebada y la desaparecida de Valnadú, esta última resultado de la demolición en el año 1567 de la puerta homónima, en la época de Felipe II. Otro de sus logros urbanísticos fue la reorganización del territorio en las riberas del río Manzanares y en el Real Camino de Valladolid, mediante la eliminación de las compartimentaciones internas y la estructuración de los plantíos.​

 

En el terreno de la escultura, destaca la estatua ecuestre del propio rey, traída desde Italia como obsequio del Gran Duque de Florencia. Realizada en bronce, fue comenzada por Juan de Bolonia y terminada por su discípulo, Pietro Tacca, en 1616.

 

Estuvo emplazada en la Casa de Campo, recinto que fue objeto de una especial atención por parte del monarca con la construcción de nuevas salas en el palacete (del Mosaico y de las Burlas) y la instalación de diferentes fuentes y adornos en los jardines. En 1848, la escultura fue trasladada al centro de la Plaza Mayor, donde actualmente se exhibe, por orden de Isabel II.

 

Reinado de Felipe IV

Felipe IV (r. 1621–1665) accedió al trono a la edad de dieciséis años, tras la inesperada muerte de su padre. Tradicionalmente ha sido considerado como un mecenas de las letras y de las artes, principalmente de la pintura.​ Durante su reinado, Madrid se convirtió en uno de los principales focos culturales de Europa y en el escenario donde se fraguaron muchas de las grandes creaciones del Siglo de Oro español. Además, la ciudad albergó la mayor parte de la colección pictórica del monarca, una de las más importantes de la historia del coleccionismo español

 

En el ámbito de la arquitectura, se levantaron numerosos edificios civiles y religiosos, al tiempo que se construyó una nueva residencia regia en el entorno del Prado de los Jerónimos, en el lado oriental del casco urbano. El Palacio del Buen Retiro desplazó hacia el este buena parte de la actividad política, social y cultural de la villa, que hasta entonces gravitaba únicamente sobre el Real Alcázar, situado en el extremo occidental.

En líneas generales, la arquitectura palaciega del reinado de Felipe IV siguió el modelo post-escurialense, de rasgos barrocos contenidos, que comenzó a forjarse con Felipe III. Este estándar aparecía en estado puro en el desaparecido Palacio del Buen Retiro, cuyo origen fue el llamado Cuarto Real, un anexo del Monasterio de los Jerónimos, que, desde tiempos de los Reyes Católicos, era frecuentado por la realeza para su descanso y retiro.

 

Siguiendo una iniciativa del Conde-Duque de Olivares,29​ en 1632 Felipe IV ordenó al arquitecto Alonso Carbonel la ampliación del recinto y su conversión en residencia veraniega. El palacio fue concebido como un lugar de recreo, función que quedó remarcada mediante una configuración articulada alrededor de dos grandes patios, diseñados a modo de plazas urbanas.30​ La Plaza Principal estaba reservada a la Familia Real, mientras que la Plaza Grande, de mayores dimensiones, era utilizada para la celebración de fiestas, actos lúdico-culturales y eventos taurinos.

 

La primera fase, correspondiente al núcleo central (Plaza Principal), se concluyó en 1633, sólo un año después de realizarse el encargo. Por su parte, las obras de la Plaza Grande, el Picadero, el Salón de Baile, el Coliseo y los jardines se prolongaron, a lo largo de diferentes etapas, hasta 1640.

 

El recinto palaciego sufrió graves desperfectos durante la Guerra de la Independencia y, finalmente, fue demolido en la época de Isabel II, ante la imposibilidad de recuperación. Sólo se conservan el Salón de Reinos y el Salón de Baile (o Casón del Buen Retiro), si bien con importantes transformaciones en relación con el diseño original.

 

En lo que respecta a los jardines, el Parque de El Retiro es heredero del trazado llevado a cabo en la época de Felipe IV, aunque su fisonomía actual responde a múltiples remodelaciones ejecutadas en periodos posteriores, principalmente en los siglos XVIII y XIX. Entre los elementos primitivos que aún se mantienen, cabe citar algunos complejos hidráulicos, como el Estanque Grande y la Ría Chica.

 

Además del Buen Retiro, el monarca mostró una especial predilección por el Real Sitio de El Pardo, donde mandó construir el Palacio de la Zarzuela, actual residencia de la Familia Real, y ampliar la Torre de la Parada, a partir de un diseño de Juan Gómez de Mora. Este último edificio fue erigido como pabellón de caza por Felipe II y resultó completamente destruido en el siglo XVIII.

 

La arquitectura civil tiene en el Palacio de Santa Cruz y en la Casa de la Villa, ambos proyectados por Juan Gómez de Mora en el año 1629, dos notables exponentes.

 

El primero albergó la Sala de Alcaldes de Casa y Corte y la Cárcel de Corte y, en la actualidad, acoge al Ministerio de Asuntos Exteriores. Se estructura alrededor de dos patios cuadrangulares simétricos, unidos mediante un eje central que sirve de distribuidor y acceso al edificio. La horizontalidad de su fachada principal, que da a la Plaza de la Provincia, queda rota por los torreones laterales de inspiración herreriana y la portada con dos niveles de triple vano. Fue terminado en 1636 y ha sido objeto de numerosas reformas en siglos posteriores.

 

Por su parte, la Casa de la Villa fue diseñada como sede del gobierno municipal y Cárcel de Villa. Sus obras comenzaron en 1644, quince años después de realizarse el proyecto, y finalizaron en 1696. Junto a Gómez de Mora, colaboraron José de Villarreal, a quien se debe el patio central, Teodoro Ardemans y José del Olmo.

 

Entre las residencias nobiliarias, figuran el Palacio del duque de Abrantes, construido por Juan Maza entre 1653 y 1655 y transformado sustancialmente en el siglo XIX, y el Palacio de la Moncloa. Este último fue erigido en el año 1642, a iniciativa de Melchor Antonio Portocarrero y Lasso de la Vega, conde de Monclova y virrey del Perú, su primer propietario. La estructura actual corresponde a la reconstrucción y ampliación llevadas a cabo en el siglo XX, tras los daños sufridos durante la Guerra Civil.

La arquitectura religiosa del reinado de Felipe IV presenta dos fases, coincidentes con los procesos evolutivos que se dieron en el arte barroco español a lo largo del siglo XVII.

 

En la primera mitad, se mantuvo la austeridad geométrica y espacial, arrastrada del estilo herreriano, con escasos y calculados motivos ornamentales, salvo en los interiores, que, en clara contraposición, aparecían profusamente decorados. En la segunda mitad del siglo, el gusto por las formas favoreció un progresivo alejamiento del clasicismo y la incorporación de motivos naturalistas en las fachadas.

 

Dentro de la primera corriente, que puede ser denominada como barroco clasicista, se encuentran la Colegiata de San Isidro, la Ermita de San Antonio de los Portugueses y el Convento de San Plácido.

 

La Colegiata de San Isidro (1622–1664) fue fundada como iglesia del antiguo Colegio Imperial,​ situado dentro del mismo complejo. El templo se debe a un proyecto del hermano jesuita Pedro Sánchez de hacia 1620, iniciándose su construcción en 1622. A su muerte, en 1633, se hará cargo de la obra el hermano Francisco Bautista junto con Melchor de Bueras. Es de planta de cruz latina y destaca por su fachada monumental, realizada en piedra de granito y flanqueada por dos torres en los lados. Fue la catedral provisional de Madrid desde 1885 hasta 1993.

 

La Ermita de San Antonio de los Portugueses estuvo ubicada en una isla artificial, en medio de un estanque lobulado, dentro de los Jardines del Buen Retiro. Fue edificada entre 1635 y 1637 por Alonso Carbonel y derribada en 1761, para levantar, sobre su solar, la Real Fábrica de Porcelana de la China, igualmente desaparecida. Su torre cuadrangular, rematada con chapitel herreriano, y su suntuosa portada, configurada por cuatro grandes columnas de mármol blanco y capiteles de mármol negro, eran sus elementos más notables.

 

El edificio actual del Convento de San Plácido, obra de Lorenzo de San Nicolás, data de 1641. La decoración interior es la parte más sobresaliente y en él se conserva un Cristo yacente de Gregorio Fernández.

 

Conforme fue avanzando el siglo XVII, los exteriores sobrios fueron perdiendo vigencia y se impuso un estilo plenamente barroco, sin apenas concesiones al clasicismo. Esta evolución puede apreciarse en la ya citada Casa de la Villa, que, dado su prolongado proceso de construcción (el diseño se hizo en 1629 y el edificio se terminó en 1696), fue incorporando diferentes elementos ornamentales en su fachada clasicista, acordes con las nuevas tendencias.

 

La Capilla de San Isidro ejemplifica el apogeo del barroco. Fue construida como un anejo de la iglesia de origen medieval de San Andrés para albergar los restos mortales de san Isidro. La primera piedra se puso en 1642, a partir de un proyecto de Pedro de la Torre. En 1657, José de Villarreal realizó un segundo proyecto, cuyas obras fueron inauguradas por Felipe IV y su esposa Mariana de Austria en un acto institucional. Fue terminada en 1699.

 

Junto a la basílica neoclásica de San Francisco el Grande (siglo XVIII), se halla la Capilla del santo Cristo de los Dolores para la Venerable Orden Tercera de San Francisco (1662–1668), realizada por el arquitecto Francisco Bautista. En su interior sobresale la decoración barroca, con especial mención al baldaquino, hecho en maderas, jaspes y mármoles, donde se guarda la talla del Cristo de los Dolores.

 

El Convento de Nuestra Señora de la Concepción o de las Góngoras es otro ejemplo del barroco madrileño. Debe su nombre a Juan Jiménez de Góngora, ministro del Consejo de Castilla, quien procedió a su creación, por encargo directo del rey, como ofrenda por el nacimiento de su hijo Carlos (a la postre Carlos II). Fue inaugurado en 1665 y ampliado en 1669, según un proyecto de Manuel del Olmo.

 

Dentro del capítulo de arquitectura religiosa, también hay que destacar la reconstrucción de la iglesia medieval de San Ginés, llevada a cabo, a partir de 1645, por el arquitecto Juan Ruiz. Es de planta de cruz latina, de tres naves, con crucero y cúpula.

 

Escultura

Las numerosas fundaciones religiosas llevadas a cabo con Felipe IV generaron una importante actividad escultórica, destinada a la realización de tallas y retablos. Hacia 1646 se estableció en la Corte Manuel Pereira, a quien se debe el retablo de la Iglesia de San Andrés, desaparecido durante la Guerra Civil, y la estatua de San Bruno, considerada una de sus obras maestras, que se conserva en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.

 

Fuera del ámbito religioso, la producción escultórica se desarrolló a través de dos vías: la ornamentación de calles y plazas, mediante la construcción de fuentes artísticas (es el caso de la Fuente de Orfeo, diseñada por Juan Gómez de Mora y terminada en 1629), y los encargos reales, entre los que sobresale la estatua ecuestre de Felipe IV (1634–1640).

 

Se trata de las primera escultura a caballo del mundo en la que éste se sostiene únicamente sobre sus patas traseras.34​ Es obra de Pietro Tacca, quien trabajó sobre unos bocetos hechos por Velázquez y, según la tradición, contó con el asesoramiento científico de Galileo Galilei. Conocida como el caballo de bronce, estuvo inialmente en el Palacio del Buen Retiro y, en tiempos de Isabel II, fue trasladada a la Plaza de Oriente, su actual ubicación.

En el terreno urbanístico, Felipe IV ordenó la construcción de una cerca alrededor del casco urbano, mediante la cual quedaron establecidos los nuevos límites de la villa, tras los procesos expansivos de los periodos anteriores. Desde la fundación de Madrid en el siglo IX, había sido costumbre cercar el caserío, bien con una finalidad defensiva (murallas musulmana y cristiana), bien para el control fiscal de los abastos e inmigración (cerca medieval de los arrabales y Cerca de Felipe II).

 

La Cerca de Felipe IV provocó varios efectos en el desarrollo urbano: por un lado, impidió la expansión horizontal de Madrid hasta bien entrado el siglo XIX, cuando fue demolida y pudieron acometerse los primeros ensanches; y, por otro, favoreció un cierto crecimiento vertical, dando lugar a las corralas, viviendas dispuestas en varias alturas y organizadas en corredera, alrededor de un gran patio común.

 

De la citada cerca, realizada en ladrillo y mampostería, aún se mantienen en pie algunos restos, como los situados en la Ronda de Segovia, en los alrededores de la Puerta de Toledo.

 

El Puente de Toledo es otro de los proyectos urbanísticos impulsados por el rey. Su función era enlazar directamente el casco urbano con el camino de Toledo, salvando el río Manzanares por la parte suroccidental de la ciudad. Fue construido por José de Villarreal entre 1649 y 1660, a partir de un proyecto de Juan Gómez de Mora.

 

El puente quedó destruido en una riada y en 1671, durante el reinado de Carlos II, se levantó uno nuevo, que también desapareció por los mismos motivos. La estructura definitiva que ha llegado a la actualidad corresponde al primer tercio del siglo XVIII y es obra de Pedro de Ribera.

Reinado de Carlos II

Con la llegada al trono de Carlos II (r. 1665–1700), se frenó el ritmo constructor del reinado anterior, sobre todo en lo que respecta a las edificaciones civiles. Entre éstas, tan sólo cabe mencionar la Puerta de Felipe IV (1680), que, pese a su nombre, fue erigida en honor de María Luisa de Orleáns, primera esposa de Carlos II. Trazada por Melchor Bueras, estuvo inicialmente emplazada en la Carrera de San Jerónimo, hasta su traslado, a mediados del siglo XIX, a la calle de Alfonso XII, donde sirve de acceso al Parque de El Retiro.

 

En cuanto a las fundaciones religiosas, se levantaron algunos templos de interés artístico, que abandonaron definitivamente el aspecto austero de la primera mitad del siglo XVII e incorporaron plenamente las tendencias barrocas.

 

Es el caso de la Iglesia de Nuestra Señora de Montserrat, que forma parte del convento homónimo.​ Fue trazada en el año 1668 por el arquitecto Sebastián Herrera Barnuevo, si bien su proyecto fue transformado por Gaspar de la Peña, Juan de Torija, Pedro de la Torre, Francisco Aspur y Pedro de Ribera, que intervinieron, en diferentes fases, hasta la conclusión del conjunto en 1720. El edificio destaca por su exterior profusamente ornamentado, en especial la torre que flanquea uno de sus lados, con abundantes motivos naturalistas en su parte superior y alrededor de los vanos.

 

El gusto por las formas también está presente en la Iglesia de las Calatravas (1670–1678), situada en la calle de Alcalá. Se debe a un diseño de fray Lorenzo de San Nicolás, terminado por Isidro Martínez y Gregorio Garrote. Presenta planta de cruz latina y, en su crucero, se alza una cúpula con tambor de ocho vanos, cuatro abiertos y cuatro cegados. La capilla mayor está adornada con un retablo de José Benito de Churriguera, realizado en tiempos de Felipe V.

 

Del Monasterio del santísimo Sacramento, fundado por Cristóbal Gómez de Sandoval en la época de Felipe IV, sólo se conserva su iglesia, actual Catedral Arzobispal Castrense. El templo se construyó con Carlos II, entre 1671 y 1744, a partir de un proyecto firmado por Francisco Bautista, Manuel del Olmo y Bartolomé Hurtado García.

 

Su fachada, labrada en sillares de granito, se estructura en tres niveles horizontales y está rematada por un frontón circular. La decoración exterior consiste en diferentes molduras que recorren los vanos, con motivos naturales, y en un relieve dedicado a san Benito y san Bernardo, instalado en el nivel intermedio.

 

Pese a las corrientes barrocas del momento, el Convento de las Comendadoras de Santiago se aproxima más al arquetipo arquitectónico de la primera mitad del reinado de Felipe IV, caracterizado por su sobriedad. El edificio, que empezó a construirse en 1667, destaca por su iglesia, de planta de cruz griega, fachada inspirada en el modelo del Real Monasterio de la Encarnación y torres con chapiteles herrerianos en los lados.

 

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Centro de Exposiciones y Congresos Lienzo Norte

 

Avenida de Madrid, 102 Ávila

2005 (concurso de ideas) -2010

Francisco J. Mangado Arquitecto

 

El edificio define sus características fundamentales en relación con el recinto amurallado de la ciudad de Ávila y crea un gran espacio público de acceso orientado al mismo. Su organización permite la adaptación a los distintos requerimientos funcionales derivados de un amplio programa de actividades. Sus interiores se organizan según una secuencia donde los materiales y el uso de la luz ayudan a significar el valor del conjunto.

El proyecto propone una gran explanada, un lugar de encuentro al borde de las murallas “plaza del nuevo mercado lúdico”, con una superficie aproximada de 10.000 m2 orientada al sur, que permite organizar eventos culturales y expositivos al aire libre. La edificación ocupa básicamente el lateral norte de ese espacio público. En función de la topografía, el proyecto hace convivir dos geometrías diferentes que se adaptan al terreno desarrollando un volumen tallado y trabajado como si de una pieza que emerge del subsuelo granítico del entorno se tratara. La parte más ortogonal y alargada contiene los auditorios y salas principales. La parte más irregular y adaptada al suelo, alberga el área de exposiciones. Sus fachadas de granito rugoso se funden con el entorno asegurando mediante superficies vidriadas la relación visual entre el interior del edificio y los lienzos de las murallas que constituyen su horizonte.

La edificación se desarrolla de manera que a los auditorios principales se llega desde la plaza y por la parte más alta de su graderío, permitiendo una comprensión inmediata del espacio interior. El área de exposiciones tiene un acceso independiente desde las “quebradas” en las que se rompe la plataforma en el límite este.

Desde un punto de vista formal y constructivo, la actuación se inspira en la fuerza evocadora del paisaje, en la masa granítica que todo lo invade. Los volúmenes se piensan para ser vistos desde la distancia. El edificio se percibe desde lo alto de las murallas como una manipulación cincelada de la gran roca del terreno. Se trata de una yuxtaposición de volúmenes de granito. Resumida en una pieza, más ortogonal, que se esculpe de una manera precisa y otra algo más abrupta e irregular que aloja el volumen de las exposiciones. Son esos pliegues los que generan grietas para el paso de la luz natural y el acceso independiente a esta zona.

Los distintos auditorios, salas y áreas de exposición, se suceden en su interior organizados según recorridos donde la riqueza espacial constituye un objetivo fundamental. Destaca la gran Sala Sinfónica con una superficie de 1600 m2 y capacidad para 1390 espectadores, divisible en dos. Además se distribuyen sobre este bloque principal la denominada Sala Dorsal, la Sala de Cámara, 3 salas de conferencias, la Sala de Prensa y 3 salas multifuncionales, con sus correspondientes zonas de servicio, camerinos y almacenaje. Los vestíbulos han sido diseñados para facilitar el acceso a las salas y, en caso necesario, habilitarse para exposiciones o recepciones.

El complejo dispone además, con carácter independiente, de un volumen compuesto una sala de Exposiciones y un conjunto de 6 Salas para Congresos.

En lugar prominente del edificio principal, con vistas directas a la muralla, se sitúan las áreas de cafetería y restaurante, que presentan una gran fachada de vidrio, reforzando el tratamiento especular del recinto amurallado.

Various winter impressions in and around Lienz in East Tyrol in Austria. AdventureAustria are based in this beautiful region and organise winter holidays for guests seeking adventure and fun!

The Roman Catholic parish church Lienz to St. Andrä, is located north of the city center on the Pfarrbichl at 692 meters above sea level. It is in the architectural core of a Gothic building and was rebuilt several times during various periods. It is the oldest parish church in Lienz and one of the oldest parishes in East Tyrol.

History

Already in the 5th century stood on the Pfarrbichl, north of Lienz, an early Christian church. In 1204, the Bishop of Pola consecrated a Romanesque church. It was single-nave, decorated with frescoes and probably with a flat ceiling. From this church come the two portal lions, who are still standing at the main gate today.

In 1430, the Görzer Bauhütte (builder's hut) began, on behalf of the resident in Lienz Gorizia noble family, with the generous conversion to a three-aisled Gothic basilica. It was also decorated with frescoes and received under the choir a crypt. The Innsbruck sculptor C. Geiger created from dark red marble the grave slabs for the last Görzer count Leonhard († April 12, 1500) and Michael von Wolkenstein Rodenegg and his wife Barbara von Thun.

1737 destroyed a lightning tower and church roof. The sanctuary was now Baroque. The main altar is the most magnificent Baroque altar in East Tyrol. The tower was given its present Gothic Revival appearance after the redesign of the upper part in 1907/09. At the end of 1949, after its "confiscation" in the Second World War, again a new bells, consisting of seven bells, could be bought and consecrated.

In the 19th century, the church furnishings (benches, pulpit, baptismal font, windows) were regothisized and received their present appearance during the last renovation from 1967 to 1969. In the north of the church was built in 1924/25 by architect Clemens Holzmeister the district war memorial with the war memorial chapel. Inside is a painting cycle by Albin Egger-Lienz. The artist is buried there.

After centuries of belonging to the Archdiocese of Salzburg, the parish was 1808 Brixen subordinated, for a few years Ljubljana, then Brixen again. After the First World War, the Apostolic Administration Innsbruck-Feldkirch was established, which was converted in 1964 into the Diocese of Innsbruck.

The organ on the west gallery was originally built in 1618 by the organ builder Andreas Butz from Passau. After a reconstruction by Franz II Reinisch in 1888, the preserved Butz housing since 1972 houses an organ work of the company Reinisch-Pirchner, in which some of the pipes have been integrated by Butz.

The Patrozinium is celebrated on the 30th of November.

Bells

There were already bells before the First World War, but they were taken down for military purposes. Foundry and casting date are unknown. Nine years after the end of the war (1927), seven bells were purchased by the bell foundry Grassmayr. These had to give way to war purposes again in 1942. It was not until 1949 that today's bells, again made up of seven bells and made by bell foundry Grassmayr, were acquired and consecrated. The interesting thing is that there are two documents certifying the blessing of the bells. One dates from June 24, 1949, the second from February 4, 1950. The reason for a second document was the impure bell disposition of the 1949 casting, so that in the following year bells three and six had to be recast. Bell 7 seems to be older. Probably it is the leftover bell from the year 1927.

Although the bells are repeatedly indicated on a lowed h0, bell experts agree by agreement. It sounds in a raised b0.

The belfry is two-storey and three-fold constructed. The system is electrified and all bells are equipped with clapper catchers.

 

Die römisch-katholische Stadtpfarrkirche Lienz zu St. Andrä, befindet sich nördlich des Stadtzentrums auf dem Pfarrbichl auf 692 Meter Seehöhe. Es handelt sich im architektonischen Kern um einen gotischen Bau und wurde während verschiedenster Epochen mehrmals umgebaut. Sie ist die älteste Pfarrkirche in Lienz und eine der ältesten Pfarren Osttirols.

Geschichte

Schon im 5. Jahrhundert stand auf dem Pfarrbichl, nördlich von Lienz, eine frühchristliche Kirche. 1204 weihte der Bischof von Pola eine romanische Kirche ein. Sie war einschiffig, mit Fresken geschmückt und wahrscheinlich mit einer Flachdecke versehen. Von diesem Gotteshaus stammen die zwei Portallöwen, die heute noch beim Haupttor stehen.

1430 begann die Görzer Bauhütte, im Auftrag des in Lienz residierenden Görzer Grafengeschlechts, mit dem großzügigen Umbau zu einer dreischiffigen gotischen Basilika. Auch sie wurde mit Fresken geschmückt und erhielt unter dem Chor eine Krypta. Der Innsbrucker Bildhauer C. Geiger schuf aus dunkelrotem Marmor die Grabplatten für den letzten Görzer Grafen Leonhard († 12. April 1500) und für Michael von Wolkenstein-Rodenegg und dessen Gemahlin Barbara von Thun.

1737 zerstörte ein Blitz Turm und Kirchendach. Der Altarraum wurde nun barockisiert. Der Hauptaltar ist der prunkvollste Barockaltar Osttirols. Seine heutige neugotische Form erhielt der Turm nach der Umgestaltung des oberen Teils im Zeitraum 1907/09. Ende 1949 konnte, nach dessen „Einziehung“ im Zweiten Weltkrieg, wieder ein neues Geläut, bestehend aus sieben Glocken, angeschafft und geweiht werden.

Im 19. Jahrhundert wurde die Kircheneinrichtung (Bänke, Kanzel, Taufstein, Fenster) regotisiert und erhielt bei der letzten Renovierung von 1967 bis 1969 ihr heutiges Aussehen. Im Norden der Kirche wurde 1924/25 durch Architekt Clemens Holzmeister das Bezirkskriegerdenkmal mit der Kriegergedächtniskapelle errichtet. Darin befindet sich ein Gemäldezyklus von Albin Egger-Lienz. Der Künstler ist dort bestattet.

Nach jahrhundertelanger Zugehörigkeit zum Erzbistum Salzburg wurde die Pfarre 1808 Brixen unterstellt, für wenige Jahre Laibach, daraufhin wieder Brixen. Nach dem Ersten Weltkrieg wurde die Apostolische Administratur Innsbruck-Feldkirch eingerichtet, die 1964 in die Diözese Innsbruck umgewandelt wurde.

Die Orgel auf der Westempore wurde ursprünglich 1618 von dem Passauer Orgelbauer Andreas Butz erbaut. Nach einem Umbau durch Franz II. Reinisch 1888 beherbergt das erhaltene Butz-Gehäuse seit 1972 ein Orgelwerk der Firma Reinisch-Pirchner, in das einige erhaltene Pfeifen von Butz integriert wurden.

Das Patrozinium wird am 30. November gefeiert.

Glocken

Es gab bereits Glocken vor dem Ersten Weltkrieg, die jedoch zu Kriegszwecken abgenommen wurden. Gießer und Gussdatum sind nicht bekannt. Neun Jahre nach Ende des Krieges (1927) konnten sieben Glocken, durch die Glockengießerei Grassmayr, angeschafft werden. Diese mussten 1942 erneut Kriegszwecken weichen. Erst 1949 konnte das heutige Geläut, wiederum aus sieben Glocken bestehend und von Glockengießerei Grassmayr angefertigt, angeschafft und geweiht werden. Interessant hierbei ist, dass es zwei Glockenweihurkunden gibt. Eine stammt vom 24. Juni 1949, die zweite vom 4. Februar 1950. Grund für eine zweite Urkunde bestand in der unreinen Glockendisposition vom Guss 1949, sodass im Jahre darauf die Glocken drei und sechs umgegossen werden mussten. Glocke 7 scheint älteren Datums zu sein. Vermutlich ist sie die übrig gebliebene Glocke aus dem Geläut vom Jahr 1927.

Obwohl das Geläut immer wieder auf einem vertieften h0 angegeben wird, sind sich Glockenexperten durch Absprache einig. Es erklingt in einem erhöhten b0.

Der Glockenstuhl ist zweigeschossig und dreifächrig aufgebaut. Die Anlage ist elektrifiziert und alle Glocken sind mit Klöppelfängern ausgestattet.

de.wikipedia.org/wiki/Stadtpfarrkirche_Lienz

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2005 (concurso de ideas) -2010

Francisco J. Mangado Arquitecto

 

El edificio define sus características fundamentales en relación con el recinto amurallado de la ciudad de Ávila y crea un gran espacio público de acceso orientado al mismo. Su organización permite la adaptación a los distintos requerimientos funcionales derivados de un amplio programa de actividades. Sus interiores se organizan según una secuencia donde los materiales y el uso de la luz ayudan a significar el valor del conjunto.

El proyecto propone una gran explanada, un lugar de encuentro al borde de las murallas “plaza del nuevo mercado lúdico”, con una superficie aproximada de 10.000 m2 orientada al sur, que permite organizar eventos culturales y expositivos al aire libre. La edificación ocupa básicamente el lateral norte de ese espacio público. En función de la topografía, el proyecto hace convivir dos geometrías diferentes que se adaptan al terreno desarrollando un volumen tallado y trabajado como si de una pieza que emerge del subsuelo granítico del entorno se tratara. La parte más ortogonal y alargada contiene los auditorios y salas principales. La parte más irregular y adaptada al suelo, alberga el área de exposiciones. Sus fachadas de granito rugoso se funden con el entorno asegurando mediante superficies vidriadas la relación visual entre el interior del edificio y los lienzos de las murallas que constituyen su horizonte.

La edificación se desarrolla de manera que a los auditorios principales se llega desde la plaza y por la parte más alta de su graderío, permitiendo una comprensión inmediata del espacio interior. El área de exposiciones tiene un acceso independiente desde las “quebradas” en las que se rompe la plataforma en el límite este.

Desde un punto de vista formal y constructivo, la actuación se inspira en la fuerza evocadora del paisaje, en la masa granítica que todo lo invade. Los volúmenes se piensan para ser vistos desde la distancia. El edificio se percibe desde lo alto de las murallas como una manipulación cincelada de la gran roca del terreno. Se trata de una yuxtaposición de volúmenes de granito. Resumida en una pieza, más ortogonal, que se esculpe de una manera precisa y otra algo más abrupta e irregular que aloja el volumen de las exposiciones. Son esos pliegues los que generan grietas para el paso de la luz natural y el acceso independiente a esta zona.

Los distintos auditorios, salas y áreas de exposición, se suceden en su interior organizados según recorridos donde la riqueza espacial constituye un objetivo fundamental. Destaca la gran Sala Sinfónica con una superficie de 1600 m2 y capacidad para 1390 espectadores, divisible en dos. Además se distribuyen sobre este bloque principal la denominada Sala Dorsal, la Sala de Cámara, 3 salas de conferencias, la Sala de Prensa y 3 salas multifuncionales, con sus correspondientes zonas de servicio, camerinos y almacenaje. Los vestíbulos han sido diseñados para facilitar el acceso a las salas y, en caso necesario, habilitarse para exposiciones o recepciones.

El complejo dispone además, con carácter independiente, de un volumen compuesto una sala de Exposiciones y un conjunto de 6 Salas para Congresos.

En lugar prominente del edificio principal, con vistas directas a la muralla, se sitúan las áreas de cafetería y restaurante, que presentan una gran fachada de vidrio, reforzando el tratamiento especular del recinto amurallado.

VESTIDO REALIZADO EN LIENZO NATURAL, MANGAS LARGAS CANASTERAS, CON CASCADA DE VOLANTES CANASTEROS DESGRADADOS Y ESTAMPADOS ARTESANALMENTE

 

FOTOGRAFIA MIGUEL MOYANO

MODELO M.JOSE ROMERO

The Roman Catholic parish church Lienz to St. Andrä, is located north of the city center on the Pfarrbichl at 692 meters above sea level. It is in the architectural core of a Gothic building and was rebuilt several times during various periods. It is the oldest parish church in Lienz and one of the oldest parishes in East Tyrol.

History

Already in the 5th century stood on the Pfarrbichl, north of Lienz, an early Christian church. In 1204, the Bishop of Pola consecrated a Romanesque church. It was single-nave, decorated with frescoes and probably with a flat ceiling. From this church come the two portal lions, who are still standing at the main gate today.

In 1430, the Görzer Bauhütte (builder's hut) began, on behalf of the resident in Lienz Gorizia noble family, with the generous conversion to a three-aisled Gothic basilica. It was also decorated with frescoes and received under the choir a crypt. The Innsbruck sculptor C. Geiger created from dark red marble the grave slabs for the last Görzer count Leonhard († April 12, 1500) and Michael von Wolkenstein Rodenegg and his wife Barbara von Thun.

1737 destroyed a lightning tower and church roof. The sanctuary was now Baroque. The main altar is the most magnificent Baroque altar in East Tyrol. The tower was given its present Gothic Revival appearance after the redesign of the upper part in 1907/09. At the end of 1949, after its "confiscation" in the Second World War, again a new bells, consisting of seven bells, could be bought and consecrated.

In the 19th century, the church furnishings (benches, pulpit, baptismal font, windows) were regothisized and received their present appearance during the last renovation from 1967 to 1969. In the north of the church was built in 1924/25 by architect Clemens Holzmeister the district war memorial with the war memorial chapel. Inside is a painting cycle by Albin Egger-Lienz. The artist is buried there.

After centuries of belonging to the Archdiocese of Salzburg, the parish was 1808 Brixen subordinated, for a few years Ljubljana, then Brixen again. After the First World War, the Apostolic Administration Innsbruck-Feldkirch was established, which was converted in 1964 into the Diocese of Innsbruck.

The organ on the west gallery was originally built in 1618 by the organ builder Andreas Butz from Passau. After a reconstruction by Franz II Reinisch in 1888, the preserved Butz housing since 1972 houses an organ work of the company Reinisch-Pirchner, in which some of the pipes have been integrated by Butz.

The Patrozinium is celebrated on the 30th of November.

Bells

There were already bells before the First World War, but they were taken down for military purposes. Foundry and casting date are unknown. Nine years after the end of the war (1927), seven bells were purchased by the bell foundry Grassmayr. These had to give way to war purposes again in 1942. It was not until 1949 that today's bells, again made up of seven bells and made by bell foundry Grassmayr, were acquired and consecrated. The interesting thing is that there are two documents certifying the blessing of the bells. One dates from June 24, 1949, the second from February 4, 1950. The reason for a second document was the impure bell disposition of the 1949 casting, so that in the following year bells three and six had to be recast. Bell 7 seems to be older. Probably it is the leftover bell from the year 1927.

Although the bells are repeatedly indicated on a lowed h0, bell experts agree by agreement. It sounds in a raised b0.

The belfry is two-storey and three-fold constructed. The system is electrified and all bells are equipped with clapper catchers.

 

Die römisch-katholische Stadtpfarrkirche Lienz zu St. Andrä, befindet sich nördlich des Stadtzentrums auf dem Pfarrbichl auf 692 Meter Seehöhe. Es handelt sich im architektonischen Kern um einen gotischen Bau und wurde während verschiedenster Epochen mehrmals umgebaut. Sie ist die älteste Pfarrkirche in Lienz und eine der ältesten Pfarren Osttirols.

Geschichte

Schon im 5. Jahrhundert stand auf dem Pfarrbichl, nördlich von Lienz, eine frühchristliche Kirche. 1204 weihte der Bischof von Pola eine romanische Kirche ein. Sie war einschiffig, mit Fresken geschmückt und wahrscheinlich mit einer Flachdecke versehen. Von diesem Gotteshaus stammen die zwei Portallöwen, die heute noch beim Haupttor stehen.

1430 begann die Görzer Bauhütte, im Auftrag des in Lienz residierenden Görzer Grafengeschlechts, mit dem großzügigen Umbau zu einer dreischiffigen gotischen Basilika. Auch sie wurde mit Fresken geschmückt und erhielt unter dem Chor eine Krypta. Der Innsbrucker Bildhauer C. Geiger schuf aus dunkelrotem Marmor die Grabplatten für den letzten Görzer Grafen Leonhard († 12. April 1500) und für Michael von Wolkenstein-Rodenegg und dessen Gemahlin Barbara von Thun.

1737 zerstörte ein Blitz Turm und Kirchendach. Der Altarraum wurde nun barockisiert. Der Hauptaltar ist der prunkvollste Barockaltar Osttirols. Seine heutige neugotische Form erhielt der Turm nach der Umgestaltung des oberen Teils im Zeitraum 1907/09. Ende 1949 konnte, nach dessen „Einziehung“ im Zweiten Weltkrieg, wieder ein neues Geläut, bestehend aus sieben Glocken, angeschafft und geweiht werden.

Im 19. Jahrhundert wurde die Kircheneinrichtung (Bänke, Kanzel, Taufstein, Fenster) regotisiert und erhielt bei der letzten Renovierung von 1967 bis 1969 ihr heutiges Aussehen. Im Norden der Kirche wurde 1924/25 durch Architekt Clemens Holzmeister das Bezirkskriegerdenkmal mit der Kriegergedächtniskapelle errichtet. Darin befindet sich ein Gemäldezyklus von Albin Egger-Lienz. Der Künstler ist dort bestattet.

Nach jahrhundertelanger Zugehörigkeit zum Erzbistum Salzburg wurde die Pfarre 1808 Brixen unterstellt, für wenige Jahre Laibach, daraufhin wieder Brixen. Nach dem Ersten Weltkrieg wurde die Apostolische Administratur Innsbruck-Feldkirch eingerichtet, die 1964 in die Diözese Innsbruck umgewandelt wurde.

Die Orgel auf der Westempore wurde ursprünglich 1618 von dem Passauer Orgelbauer Andreas Butz erbaut. Nach einem Umbau durch Franz II. Reinisch 1888 beherbergt das erhaltene Butz-Gehäuse seit 1972 ein Orgelwerk der Firma Reinisch-Pirchner, in das einige erhaltene Pfeifen von Butz integriert wurden.

Das Patrozinium wird am 30. November gefeiert.

Glocken

Es gab bereits Glocken vor dem Ersten Weltkrieg, die jedoch zu Kriegszwecken abgenommen wurden. Gießer und Gussdatum sind nicht bekannt. Neun Jahre nach Ende des Krieges (1927) konnten sieben Glocken, durch die Glockengießerei Grassmayr, angeschafft werden. Diese mussten 1942 erneut Kriegszwecken weichen. Erst 1949 konnte das heutige Geläut, wiederum aus sieben Glocken bestehend und von Glockengießerei Grassmayr angefertigt, angeschafft und geweiht werden. Interessant hierbei ist, dass es zwei Glockenweihurkunden gibt. Eine stammt vom 24. Juni 1949, die zweite vom 4. Februar 1950. Grund für eine zweite Urkunde bestand in der unreinen Glockendisposition vom Guss 1949, sodass im Jahre darauf die Glocken drei und sechs umgegossen werden mussten. Glocke 7 scheint älteren Datums zu sein. Vermutlich ist sie die übrig gebliebene Glocke aus dem Geläut vom Jahr 1927.

Obwohl das Geläut immer wieder auf einem vertieften h0 angegeben wird, sind sich Glockenexperten durch Absprache einig. Es erklingt in einem erhöhten b0.

Der Glockenstuhl ist zweigeschossig und dreifächrig aufgebaut. Die Anlage ist elektrifiziert und alle Glocken sind mit Klöppelfängern ausgestattet.

de.wikipedia.org/wiki/Stadtpfarrkirche_Lienz

LIENZO CHARRO EL PEDREGAL, IXTLAHUACAN DEL RIO, JALISCO.

Oleo sobre lienzo.

Oil on canvas.

Pintura al oleo.

Esta idea de composicion la hice mia despues de haberla visto en algun sitio asi que la plasme en el lienzo y quedo mejor de lo que esperaba.

an other chapter of our actioncam test

Impresión en lienzo de tus fotos favoritas

 

Eisenbahnfreunde Lienz Rh 1020 018-6 mit Sonderzug "Ötztal - Bludenz" im Bahnhof Braz.

Acrilico sobre lienzo (acrylic on canvas) 55x46 cm

Dios es nuestro más elevado instinto de conocernos a nosotros mismos.

 

Deepak Chopra

  

Este sitio que los paseantes del siglo XXI las más de las ocasiones solamente advierten como destino turístico de sol y playas, tiene el orgullo de ser el primer punto en donde se sembraron el arroz y el cocotero llegados del archipiélago filipino durante la época colonial, para de aquí extender su cultivo por todas las costas mexicanas, y complementar el consumo de cereales básicos que la naturaleza le brindó a la humanidad.

   

De las milenarias culturas asiático-polinesicas tenemos que por aquí llegaron vía marítima la novísima costumbre de cocción del pescado con limón, el asado de mariscos y pescados, la preparación de la tuba, que es una bebida que se deja fermentar proveniente del corte prematuro de las pencas en flor del cocotero, y el famoso relleno de puerco. Recordando en este punto que las poblaciones de Coyuca de Benítez hasta Cacalutla se repoblaron durante el Coloniaje con nativos de Filipinas, India y Sangleyes.

   

De acuerdo con la afirmación hecha por el sabio Alexander Von Humboldt, quien nos visitó durante la expedición científica más importante que se haya llevado a cabo por la humanidad hasta el siglo XIX, Acapulco es el Precursor de las Ferias Internacionales desde 1571, ya que a nuestra tierra concurrían viajeros de tres continentes, como son Europa, Asia y América, para comprar, vender o trocar artículos de diversa índole. Von Humboldt la denominó entonces como: La feria más grande del mundo, toda vez que hasta 1803 no existía otra en su tipo en toda Europa que alcanzara similar dimensión.

   

Durante su visita a la Nueva España, el dottore napolitano Giovanni Francesco Gemelli Carreri redactó en su obra el Giro del Mondo que en Acapulco ya se celebraba el Carnaval en 1697, lo cual lo confirma como el más antiguo de América.

   

Por las costumbres de los filipinos que aquí se asentaron tenemos que, en Acapulco tomó carta de naturalización El Juego de Gallos, actividad exótica que inmortalizó en uno de sus lienzos el ilustre pintor español Tomás de Suria. De aquí pues, se extendió este divertimiento para todo el continente americano, y que ahora es aprovechado y figura como símbolo de otras ferias de nuestro país.

   

En las arenas de Acapulco posó por primera ocasión sus plantas en América, una princesa hindú de nombre Mirra que a través de su curiosa vestimenta modificó determinadas prendas de vestir y al paso del tiempo se convirtió en emblemática para el estado de Puebla, a quien se le denominó popularmente como China Poblana.

   

Es sabido en nuestro país que, Acapulco ha sido durante algo más de 400 años la simiente desde donde marcharon en el pasado miles de nuestros coterráneos para integrarse a otros desarrollos turísticos y formar una efectiva escuela de profesionistas, técnicos, servidores y comerciantes de esta necesarísima industria nacional.

   

Conforme lo señalan registros de USA, durante la Fiebre del Oro cursaron cientos de buques por las aguas del Mar Pacífico que transportaron a California a millones de personas y dólares en oro, mismos que iban a enrolarse como gambusinos y regresaban cargados del áureo metal. Se calcula que en ese periodo estuvieron aquí de paso, y prácticamente como turistas alrededor de 600 mil europeos a quienes se les atendió con diligencia, afinidad y suficiencia. Por todo lo anterior, es que Acapulco es el primer puerto turístico de América, porque aquí nació el turismo formal del continente desde la época colonial.

   

Después de la capital de la república, Acapulco es la ciudad más fotografiada de México, porque aquí se han filmado en distintos escenarios naturales alrededor de 256 películas nacionales, aparte de las extranjeras, telenovelas y fotonovelas de las cuales no tenemos un registro histórico detallado y confiable.

   

Mención aparte en lo que corresponde a la ciudad de México, aquí se han celebrado más congresos nacionales e internacionales de distintas ramas del conocimiento que en cualquira otra ciudad mexicana; una final de Miss Universo. Acapulco ha sido subsede de Juegos Olímpicos, escenario de competencias internacionales de vela y pesca deportiva. Esto nos ha permitido la oportunidad de atender oficialmente a miles de celebridades, como son deportistas, magnates, artistas y jefes de estado de diferentes países, algunos de los cuales regresaron a celebrar sus bodas o a radicar definitivamente en este destino turístico.

 

Eisenbahnfreunde Lienz Rh 1020 018-6 mit Sonderzug "Nendeln - Lienz" in Nendeln.

Eisenbahnfreunde Lienz Rh 1020 018-6 mit Sonderzug "Bregenz - Braz" in Sulz-Röthis.

Lienzer Bergbahnen - Zettersfeld

  

LIENZER BERGBAHNEN - 686 - 2.278m

 

Este lienzo aparece en varias páginas webs de casas de subasta como «Vista de Pueblo», pero se trata de Écija, siendo esa monumental iglesia la de Santo Domingo. Salió a la venta con una Estimación: 1.500-2.250 euros y se vendió en 1.670 euros, precio que nos parece bastante módico, esa es la verdad.

 

Este cuadrito (28,5 x 22,5 cm) representa una escena que el artista pintó en 1908 y de la que realizó varias versiones. En el razonado catálogo escrito por su hijo José Fernando, aparece un cuadro prácticamente igual, identificado con el número 307. Esta es su descripción

 

«66 x 55 cm. Málaga. Colección Particular. Réplica libre del cuadro del mismo título, pintado en 1908 (nº 66 del catálogo). Terminando en 1973 y pintado para Joaquín Cano, de Málaga.»

 

El cuadro -el primero de la serie- fue pintado en casa de una tal Valle, tía del pintor (era hermana de su abuela materna) en los primeros meses del año citado. Esta precisión no deja de tener interés, porque el cuadro que nos ocupa es, claramente, una panorámica invernal, parece que pintada al atardecer. Es muy posible que el pintor se colocara en un mirador o altana como el que se ve tras la cúpula del camarín de la Virgen del Rosario. La casa del primer plano ya no existe, aunque parece que subsistió hasta el 2004. Labrada inmortalizó otros ángulos de ese patio en otros lienzos.

 

El cuadro de 1908 (el nº 66) carece de nubes y el campanario casi roza el borde superior del cuadro. El de 1973 (¡rematado con 85 años!) tampoco tiene celaje y aparecen varias ventanas en la blanca pared del primer plano. El que nos ocupa parece ser el lienzo más logrado, tal vez el original o la primera copia. También parece el peor conservado. En fin, el artista realizaría un aguafuerte con el mismo tema en 1911.

 

El catálogo citado es el siguiente:

 

José Fernando Labrada Chercoles: «Fernando Labrada, pintor y grabador»,1993, Valladolid : Gráficas Andrés Martín.

 

La imagen procede de la siguiente página:

 

invertirenarte.es/index.php/ventas/111-ventas-pasadas/376...

Título: "Florero-mujer"

Técnica: óleo sobre lienzo

Medidas: 30 cm x 70 cm

Fecha: 12/2006

Eisenbahnfreunde Lienz Rh 1020 018-6 mit Sonderzug "Braz - Bregenz" in Schlins-Beschling.

Via ferrata Madonnen, Galital Alps in Austria.

 

Read more on my blog: majatravels.com/via-ferrata-trails-in-lienz-dolomites

Foto y Información por Cortesia de Alejandro Blanco

CAPILLA DE SAN ILDEFONSO

En la calle Pedro Gumiel, nombre del arquitecto que diseñó la capilla universitaria, vemos la fachada de este interesante templo. Se trata de una construcción de sillería realizada por Juan Ballesteros entre los años 1599 y 1601 sobre

una de ladrillo donde, como en otras partes de la Universidad, se cumple lo que Cisneros profetizó al rey Fernando el Católico, que sus sucesores trabajarían en piedra lo que él había hecho en barro. Sobre el arco de la portada observamos un bajorrelieve que representa la Imposición de la Casulla a San IIdefonso, santo al que está encomendada la iglesia y emblema de los arzobispos de Toledo, que fueron, hasta el 6 de agosto de 1811, señores de Alcalá. En la espadaña, que alegra nuestra mirada con el paso de las cigüeñas, se hace notar, por contra, los huecos vacíos sin las campanas; el conde de Quinto, propietario del edificio en el siglo XIX, se las llevó a colegios de Aragón. El bronce de éstas procedía de los cañones de la ciudad de Orán, plaza que el mismo Cisneros conquistó en persona.

 

Entrando al interior de la iglesia vemos el más antiguo de los edificios universitarios, que se conserva prácticamente como fue concebido en vida del fundador. Su planta de salón está compuesta por dos elementos yuxtapuestos, separados por un arco toral, que se cubren por sendos artesonados mudéjares de madera. Estas techumbres están realizadas con la técnica de par y nudillo y policromadas con dibujos «a candelieri». El diseño geométrico es de lazo de a ocho, describiéndose estrellas de ocho puntas, octógonos regulares y formas cuadrangulares. Las esquinas se rematan en ochavos decorados con el escudo de Cisneros. La transición entre el muro y el artesonado se hace sobre un friso de madera o arrocabe, decorado con cruces arbóreas y representaciones de la Imposición de la Casulla a San Ildefonso. todo ello custodiado por arpias.

 

Los muros se cubren por yesos trabajados a gubia o cuchillo. Esta técnica morisca se aplica no sólo como elemento decorativo, sino incluso los ritmo geométricos con que se concatenan los diferentes motivos decorativos recuerdan las trazas de lacería musulmana y su característico horror al vacío. El lado de la Epístola sigue un estilo gótico tardío conocido como hispano-flamenco o isabelino. Los arcos describen formas mixtilíneas, trilobuladas, florenzadas y conopiales acompañadas por dibujos vegetales y sargas. El lado del Evangelio dibuja vanos adintelados enmarcados por pilastras decoradas a cancíellieri. Sobre ellos prosigue el delirio geométrico caracterizado por los arcos mixtilíneos que encuadran escudos del fundador. Ambos laterales están coronados por cresterías en yeso rematadas por cruces arbóreas. Todo el conjunto está rodeado por el cordón franciscano. En los extremos de las yeserías, dos arcos rebajados sujetaban simbólicamente el coro que estaba instalado sobre cuatro columnas a los pies del templo y que desapareció en el siglo XIX.

 

En la capilla mayor triunfa el Renacimiento, pudiéndose apreciar elementos diversos como una fachada de vuelta redonda toledana, pilastras a candellieri y arcos trilobulados. Estaba separada de la nave por una soberbia reja de Juan Francés desaparecida tras la desamortización de Mendizábal. El retablo está considerado obra de la escuela navarra de Juan de Ancheta y se atribuye a su discípulo, Ambrosio de Bengoechea. Procede de la iglesia de Quintanilla de Onésimo (Valladolid), siendo su cuerpo inferior y sagrario obra moderna que sigue la misma línea decorativa, aunque incluyendo el escudo del fundador. Sustituye al original que el conde de Quinto hizo desaparecer en el siglo XIX.

 

De las pinturas que decoraban la capilla nos queda una reproducción de la Imposición de la Casulla a San Ildefonso. El original se encuentra en Dallas ( Estados Unidos de América). La tabla original es obra de Juan de Borgoña, autor del retablo de la Almudena de Madrid y de las pinturas de la capilla mozárabe de la Catedral Primada de Toledo. Lo más sorprendente del cuadro es el rostro de San Ildefonso. Se trata en realidad de su sucesor, Cisneros, mecenas del pintor. Lo podemos comprobar comparándolo con el sepulcro o con el retrato del fundador que tenemos enfrente, lienzo del siglo XX que está basado en obras de la época. También se sospecha que los angelitos del cuadro son las hijas de Borgoña, que el autor quiso inmortalizar.

 

La capilla sirvió como lugar de enterramiento para personajes ilustres de la Universidad, entre los que se encuentran los arquitectos José Sopeña y Pedro Gumiel, el célebre médico de Felipe II Francisco Valles, el gramático Antonio de Nebrija, gran parte de los profesores y estudiantes de los primeros años universitarios y muchos de los autores de la Biblia Políglota, sin olvidar que también estuvo enterrado el propio fundador cuyo sepulcro merece un capítulo aparte.

La belleza artística del templo hace que sea el marco ideal para bodas, privilegio que sólo disfrutan los antiguos universitarios.

 

The Roman Catholic parish church Lienz to St. Andrä, is located north of the city center on the Pfarrbichl at 692 meters above sea level. It is in the architectural core of a Gothic building and was rebuilt several times during various periods. It is the oldest parish church in Lienz and one of the oldest parishes in East Tyrol.

History

Already in the 5th century stood on the Pfarrbichl, north of Lienz, an early Christian church. In 1204, the Bishop of Pola consecrated a Romanesque church. It was single-nave, decorated with frescoes and probably with a flat ceiling. From this church come the two portal lions, who are still standing at the main gate today.

In 1430, the Görzer Bauhütte (builder's hut) began, on behalf of the resident in Lienz Gorizia noble family, with the generous conversion to a three-aisled Gothic basilica. It was also decorated with frescoes and received under the choir a crypt. The Innsbruck sculptor C. Geiger created from dark red marble the grave slabs for the last Görzer count Leonhard († April 12, 1500) and Michael von Wolkenstein Rodenegg and his wife Barbara von Thun.

1737 destroyed a lightning tower and church roof. The sanctuary was now Baroque. The main altar is the most magnificent Baroque altar in East Tyrol. The tower was given its present Gothic Revival appearance after the redesign of the upper part in 1907/09. At the end of 1949, after its "confiscation" in the Second World War, again a new bells, consisting of seven bells, could be bought and consecrated.

In the 19th century, the church furnishings (benches, pulpit, baptismal font, windows) were regothisized and received their present appearance during the last renovation from 1967 to 1969. In the north of the church was built in 1924/25 by architect Clemens Holzmeister the district war memorial with the war memorial chapel. Inside is a painting cycle by Albin Egger-Lienz. The artist is buried there.

After centuries of belonging to the Archdiocese of Salzburg, the parish was 1808 Brixen subordinated, for a few years Ljubljana, then Brixen again. After the First World War, the Apostolic Administration Innsbruck-Feldkirch was established, which was converted in 1964 into the Diocese of Innsbruck.

The organ on the west gallery was originally built in 1618 by the organ builder Andreas Butz from Passau. After a reconstruction by Franz II Reinisch in 1888, the preserved Butz housing since 1972 houses an organ work of the company Reinisch-Pirchner, in which some of the pipes have been integrated by Butz.

The Patrozinium is celebrated on the 30th of November.

Bells

There were already bells before the First World War, but they were taken down for military purposes. Foundry and casting date are unknown. Nine years after the end of the war (1927), seven bells were purchased by the bell foundry Grassmayr. These had to give way to war purposes again in 1942. It was not until 1949 that today's bells, again made up of seven bells and made by bell foundry Grassmayr, were acquired and consecrated. The interesting thing is that there are two documents certifying the blessing of the bells. One dates from June 24, 1949, the second from February 4, 1950. The reason for a second document was the impure bell disposition of the 1949 casting, so that in the following year bells three and six had to be recast. Bell 7 seems to be older. Probably it is the leftover bell from the year 1927.

Although the bells are repeatedly indicated on a lowed h0, bell experts agree by agreement. It sounds in a raised b0.

The belfry is two-storey and three-fold constructed. The system is electrified and all bells are equipped with clapper catchers.

 

Die römisch-katholische Stadtpfarrkirche Lienz zu St. Andrä, befindet sich nördlich des Stadtzentrums auf dem Pfarrbichl auf 692 Meter Seehöhe. Es handelt sich im architektonischen Kern um einen gotischen Bau und wurde während verschiedenster Epochen mehrmals umgebaut. Sie ist die älteste Pfarrkirche in Lienz und eine der ältesten Pfarren Osttirols.

Geschichte

Schon im 5. Jahrhundert stand auf dem Pfarrbichl, nördlich von Lienz, eine frühchristliche Kirche. 1204 weihte der Bischof von Pola eine romanische Kirche ein. Sie war einschiffig, mit Fresken geschmückt und wahrscheinlich mit einer Flachdecke versehen. Von diesem Gotteshaus stammen die zwei Portallöwen, die heute noch beim Haupttor stehen.

1430 begann die Görzer Bauhütte, im Auftrag des in Lienz residierenden Görzer Grafengeschlechts, mit dem großzügigen Umbau zu einer dreischiffigen gotischen Basilika. Auch sie wurde mit Fresken geschmückt und erhielt unter dem Chor eine Krypta. Der Innsbrucker Bildhauer C. Geiger schuf aus dunkelrotem Marmor die Grabplatten für den letzten Görzer Grafen Leonhard († 12. April 1500) und für Michael von Wolkenstein-Rodenegg und dessen Gemahlin Barbara von Thun.

1737 zerstörte ein Blitz Turm und Kirchendach. Der Altarraum wurde nun barockisiert. Der Hauptaltar ist der prunkvollste Barockaltar Osttirols. Seine heutige neugotische Form erhielt der Turm nach der Umgestaltung des oberen Teils im Zeitraum 1907/09. Ende 1949 konnte, nach dessen „Einziehung“ im Zweiten Weltkrieg, wieder ein neues Geläut, bestehend aus sieben Glocken, angeschafft und geweiht werden.

Im 19. Jahrhundert wurde die Kircheneinrichtung (Bänke, Kanzel, Taufstein, Fenster) regotisiert und erhielt bei der letzten Renovierung von 1967 bis 1969 ihr heutiges Aussehen. Im Norden der Kirche wurde 1924/25 durch Architekt Clemens Holzmeister das Bezirkskriegerdenkmal mit der Kriegergedächtniskapelle errichtet. Darin befindet sich ein Gemäldezyklus von Albin Egger-Lienz. Der Künstler ist dort bestattet.

Nach jahrhundertelanger Zugehörigkeit zum Erzbistum Salzburg wurde die Pfarre 1808 Brixen unterstellt, für wenige Jahre Laibach, daraufhin wieder Brixen. Nach dem Ersten Weltkrieg wurde die Apostolische Administratur Innsbruck-Feldkirch eingerichtet, die 1964 in die Diözese Innsbruck umgewandelt wurde.

Die Orgel auf der Westempore wurde ursprünglich 1618 von dem Passauer Orgelbauer Andreas Butz erbaut. Nach einem Umbau durch Franz II. Reinisch 1888 beherbergt das erhaltene Butz-Gehäuse seit 1972 ein Orgelwerk der Firma Reinisch-Pirchner, in das einige erhaltene Pfeifen von Butz integriert wurden.

Das Patrozinium wird am 30. November gefeiert.

Glocken

Es gab bereits Glocken vor dem Ersten Weltkrieg, die jedoch zu Kriegszwecken abgenommen wurden. Gießer und Gussdatum sind nicht bekannt. Neun Jahre nach Ende des Krieges (1927) konnten sieben Glocken, durch die Glockengießerei Grassmayr, angeschafft werden. Diese mussten 1942 erneut Kriegszwecken weichen. Erst 1949 konnte das heutige Geläut, wiederum aus sieben Glocken bestehend und von Glockengießerei Grassmayr angefertigt, angeschafft und geweiht werden. Interessant hierbei ist, dass es zwei Glockenweihurkunden gibt. Eine stammt vom 24. Juni 1949, die zweite vom 4. Februar 1950. Grund für eine zweite Urkunde bestand in der unreinen Glockendisposition vom Guss 1949, sodass im Jahre darauf die Glocken drei und sechs umgegossen werden mussten. Glocke 7 scheint älteren Datums zu sein. Vermutlich ist sie die übrig gebliebene Glocke aus dem Geläut vom Jahr 1927.

Obwohl das Geläut immer wieder auf einem vertieften h0 angegeben wird, sind sich Glockenexperten durch Absprache einig. Es erklingt in einem erhöhten b0.

Der Glockenstuhl ist zweigeschossig und dreifächrig aufgebaut. Die Anlage ist elektrifiziert und alle Glocken sind mit Klöppelfängern ausgestattet.

de.wikipedia.org/wiki/Stadtpfarrkirche_Lienz

The Roman Catholic parish church Lienz to St. Andrä, is located north of the city center on the Pfarrbichl at 692 meters above sea level. It is in the architectural core of a Gothic building and was rebuilt several times during various periods. It is the oldest parish church in Lienz and one of the oldest parishes in East Tyrol.

History

Already in the 5th century stood on the Pfarrbichl, north of Lienz, an early Christian church. In 1204, the Bishop of Pola consecrated a Romanesque church. It was single-nave, decorated with frescoes and probably with a flat ceiling. From this church come the two portal lions, who are still standing at the main gate today.

In 1430, the Görzer Bauhütte (builder's hut) began, on behalf of the resident in Lienz Gorizia noble family, with the generous conversion to a three-aisled Gothic basilica. It was also decorated with frescoes and received under the choir a crypt. The Innsbruck sculptor C. Geiger created from dark red marble the grave slabs for the last Görzer count Leonhard († April 12, 1500) and Michael von Wolkenstein Rodenegg and his wife Barbara von Thun.

1737 destroyed a lightning tower and church roof. The sanctuary was now Baroque. The main altar is the most magnificent Baroque altar in East Tyrol. The tower was given its present Gothic Revival appearance after the redesign of the upper part in 1907/09. At the end of 1949, after its "confiscation" in the Second World War, again a new bells, consisting of seven bells, could be bought and consecrated.

In the 19th century, the church furnishings (benches, pulpit, baptismal font, windows) were regothisized and received their present appearance during the last renovation from 1967 to 1969. In the north of the church was built in 1924/25 by architect Clemens Holzmeister the district war memorial with the war memorial chapel. Inside is a painting cycle by Albin Egger-Lienz. The artist is buried there.

After centuries of belonging to the Archdiocese of Salzburg, the parish was 1808 Brixen subordinated, for a few years Ljubljana, then Brixen again. After the First World War, the Apostolic Administration Innsbruck-Feldkirch was established, which was converted in 1964 into the Diocese of Innsbruck.

The organ on the west gallery was originally built in 1618 by the organ builder Andreas Butz from Passau. After a reconstruction by Franz II Reinisch in 1888, the preserved Butz housing since 1972 houses an organ work of the company Reinisch-Pirchner, in which some of the pipes have been integrated by Butz.

The Patrozinium is celebrated on the 30th of November.

Bells

There were already bells before the First World War, but they were taken down for military purposes. Foundry and casting date are unknown. Nine years after the end of the war (1927), seven bells were purchased by the bell foundry Grassmayr. These had to give way to war purposes again in 1942. It was not until 1949 that today's bells, again made up of seven bells and made by bell foundry Grassmayr, were acquired and consecrated. The interesting thing is that there are two documents certifying the blessing of the bells. One dates from June 24, 1949, the second from February 4, 1950. The reason for a second document was the impure bell disposition of the 1949 casting, so that in the following year bells three and six had to be recast. Bell 7 seems to be older. Probably it is the leftover bell from the year 1927.

Although the bells are repeatedly indicated on a lowed h0, bell experts agree by agreement. It sounds in a raised b0.

The belfry is two-storey and three-fold constructed. The system is electrified and all bells are equipped with clapper catchers.

 

Die römisch-katholische Stadtpfarrkirche Lienz zu St. Andrä, befindet sich nördlich des Stadtzentrums auf dem Pfarrbichl auf 692 Meter Seehöhe. Es handelt sich im architektonischen Kern um einen gotischen Bau und wurde während verschiedenster Epochen mehrmals umgebaut. Sie ist die älteste Pfarrkirche in Lienz und eine der ältesten Pfarren Osttirols.

Geschichte

Schon im 5. Jahrhundert stand auf dem Pfarrbichl, nördlich von Lienz, eine frühchristliche Kirche. 1204 weihte der Bischof von Pola eine romanische Kirche ein. Sie war einschiffig, mit Fresken geschmückt und wahrscheinlich mit einer Flachdecke versehen. Von diesem Gotteshaus stammen die zwei Portallöwen, die heute noch beim Haupttor stehen.

1430 begann die Görzer Bauhütte, im Auftrag des in Lienz residierenden Görzer Grafengeschlechts, mit dem großzügigen Umbau zu einer dreischiffigen gotischen Basilika. Auch sie wurde mit Fresken geschmückt und erhielt unter dem Chor eine Krypta. Der Innsbrucker Bildhauer C. Geiger schuf aus dunkelrotem Marmor die Grabplatten für den letzten Görzer Grafen Leonhard († 12. April 1500) und für Michael von Wolkenstein-Rodenegg und dessen Gemahlin Barbara von Thun.

1737 zerstörte ein Blitz Turm und Kirchendach. Der Altarraum wurde nun barockisiert. Der Hauptaltar ist der prunkvollste Barockaltar Osttirols. Seine heutige neugotische Form erhielt der Turm nach der Umgestaltung des oberen Teils im Zeitraum 1907/09. Ende 1949 konnte, nach dessen „Einziehung“ im Zweiten Weltkrieg, wieder ein neues Geläut, bestehend aus sieben Glocken, angeschafft und geweiht werden.

Im 19. Jahrhundert wurde die Kircheneinrichtung (Bänke, Kanzel, Taufstein, Fenster) regotisiert und erhielt bei der letzten Renovierung von 1967 bis 1969 ihr heutiges Aussehen. Im Norden der Kirche wurde 1924/25 durch Architekt Clemens Holzmeister das Bezirkskriegerdenkmal mit der Kriegergedächtniskapelle errichtet. Darin befindet sich ein Gemäldezyklus von Albin Egger-Lienz. Der Künstler ist dort bestattet.

Nach jahrhundertelanger Zugehörigkeit zum Erzbistum Salzburg wurde die Pfarre 1808 Brixen unterstellt, für wenige Jahre Laibach, daraufhin wieder Brixen. Nach dem Ersten Weltkrieg wurde die Apostolische Administratur Innsbruck-Feldkirch eingerichtet, die 1964 in die Diözese Innsbruck umgewandelt wurde.

Die Orgel auf der Westempore wurde ursprünglich 1618 von dem Passauer Orgelbauer Andreas Butz erbaut. Nach einem Umbau durch Franz II. Reinisch 1888 beherbergt das erhaltene Butz-Gehäuse seit 1972 ein Orgelwerk der Firma Reinisch-Pirchner, in das einige erhaltene Pfeifen von Butz integriert wurden.

Das Patrozinium wird am 30. November gefeiert.

Glocken

Es gab bereits Glocken vor dem Ersten Weltkrieg, die jedoch zu Kriegszwecken abgenommen wurden. Gießer und Gussdatum sind nicht bekannt. Neun Jahre nach Ende des Krieges (1927) konnten sieben Glocken, durch die Glockengießerei Grassmayr, angeschafft werden. Diese mussten 1942 erneut Kriegszwecken weichen. Erst 1949 konnte das heutige Geläut, wiederum aus sieben Glocken bestehend und von Glockengießerei Grassmayr angefertigt, angeschafft und geweiht werden. Interessant hierbei ist, dass es zwei Glockenweihurkunden gibt. Eine stammt vom 24. Juni 1949, die zweite vom 4. Februar 1950. Grund für eine zweite Urkunde bestand in der unreinen Glockendisposition vom Guss 1949, sodass im Jahre darauf die Glocken drei und sechs umgegossen werden mussten. Glocke 7 scheint älteren Datums zu sein. Vermutlich ist sie die übrig gebliebene Glocke aus dem Geläut vom Jahr 1927.

Obwohl das Geläut immer wieder auf einem vertieften h0 angegeben wird, sind sich Glockenexperten durch Absprache einig. Es erklingt in einem erhöhten b0.

Der Glockenstuhl ist zweigeschossig und dreifächrig aufgebaut. Die Anlage ist elektrifiziert und alle Glocken sind mit Klöppelfängern ausgestattet.

de.wikipedia.org/wiki/Stadtpfarrkirche_Lienz

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