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Arriba: Puan, una de las nuevas estaciones inauguradas el 22 de Diciembre pasado que cuentan con andenes de 110 metros de largo, como Carabobo y Plaza de Mayo. Abajo a la izquierda, formación de coches Le Brugeoise dirigiéndose a Carabobo, la nueva actual terminal de la línea A de subtes.
Foto: Propia (cualquier copia o reproducción requiere del previo permiso y/o consulta al autor).
Si querés la foto, primero consultame por correo a nicofoxfiles@hotmail.com
Texto: Mirador nacional.
El precandidato a legislador porteño por la UCR, Marcelo Montero, encargó a su equipo de colaboradores el análisis de la problemática de transporte de los usuarios de la línea “A” de subte. En general, los usuarios de esta línea son vecinos de los barrios de Flores, Caballito, Boedo, Once, Congreso y Monserrat. A su vez, mediante la combinación con líneas de colectivo o tren, se suman al “subte A” vecinos de Floresta, Villa Luro, Liniers y barrios del oeste del conurbano.
El análisis realizado por el equipo de Montero se basa en cifras oficiales y en relevamientos propios que sus colaboradores realizaron en distintas estaciones de la línea “A”. Con la misma dinámica, el equipo del precandidato va a analizar el funcionamiento de las restantes líneas para realizar un diagnóstico y diagramar soluciones concretas a los problemas de transporte de los vecinos de la ciudad.
INFRAESTRUCTURA DE LA LÍNEA A
Actualmente se encuentran habilitadas 16 estaciones (desde Plaza de Mayo hasta Carabobo).
Durante los días hábiles viajan 250.000 usuarios, de los cuales, el 80% lo hace en horas pico.
Los días hábiles, hay 200.000 personas que entre las 8.00 hs y las 10.30 hs viajan hacia Plaza de Mayo o estaciones intermedias. Esas mismas personas, entre las 16.30 hs y 20.00 hs viajan hacia Carabobo o estaciones intermedias.
En horas pico la frecuencia de los subtes es de 2.55 minutos, Metrovías menciona que no se puede ampliar esa frecuencia por cuestiones de seguridad.
Hay 13 estaciones en las que el largo de los andenes no supera los 100 metros (sólo Plaza de Mayo, Puán y Carabobo cuentan andenes de 110 metros de largo aproximadamente). Por tal razón, no se pueden armar formaciones de más de 6 vagones.
No existe una coordinación adecuada entre el funcionamiento de las líneas de colectivo, tren y subte. En otras ciudades del mundo estos medios funcionan de manera coordinada y los usuarios pagan una tarifa única por la utilización de los dos servicios.
LIMITACIONES DE LA INFRAESTRUCTURA
Durante las “horas pico” la línea “A” colapsa y no hay formas de mitigar ese colapso en lo inmediato. Los factores limitantes son los siguientes:
La frecuencia de los subtes no se puede aumentar por cuestiones de seguridad.
Las formaciones no se pueden ampliar por el largo de los andenes.
Ese colapso es de una magnitud tal que sólo es posible subir al subte en la estación de cabecera. Por el grado de amontonamiento, quienes suben en las estaciones siguientes sólo lo pueden hacer “a presión” poniendo en riesgo su integridad física y la del resto de los pasajeros.
En este contexto, la inauguración de una nueva estación es recibida como una buena noticia por los vecinos cercanos a esa estación y como una mala noticia para los vecinos cercanos al resto de las estaciones.
LOS ERRORES DE IBARRA, TELERMAN Y MACRI
Por las ambiciones políticas de Macri, Telerman e Ibarra, se trabajó más para la foto de la inauguración de las nuevas estaciones que para la mejora concreta y sostenible de la calidad del transporte.
Un hecho positivo como la extensión de la línea “A” (inauguración de las estaciones Puán y Carabobo), tuvo un fuerte impacto en los medios, pero no generó mejoras significativas en la calidad de vida de los vecinos. Los vecinos cercanos a esas estaciones celebraron la extensión y el resto la desaprobaron por completo.
La idea es arribar a soluciones integrales y sostenibles que beneficien a todos los vecinos por igual. Por eso, el alargamiento de la red de subtes debe ir acompañado del alargamiento de los andenes para incorporar más vagones por formación, y de ese modo, mitigar la congestión que generara la incorporación de nuevos usuarios.
LA VISIÓN DE MARCELO MONTERO
El precandidato a legislador porteño por la UCR, Marcelo Montero, entiende que la línea “A” debería llegar hasta Liniers, para que los vecinos de Flores, Floresta, Villa Luro y Liniers puedan llegar a su trabajo de la misma manera que lo hacen los vecinos de Caballito y Boedo.
Sin embargo, Montero enfatiza que la extensión de la línea “A” debe materializarse de manera ordenada, con el correspondiente alargamiento de los andenes, para permitir mayor cantidad de vagones en las formaciones, y de ese modo, mitigar la congestión que genera la incorporación de nuevos usuarios. De lo contrario, sólo se contribuye al colapso de transporte.
Como ejemplo de los efectos positivos que genera el hecho de contar con más vagones por formación, Montero destaca el funcionamiento de las redes de metro de Paris, Nueva York y Londres, por las que transitan muchísimos más usuarios que por las redes de la Ciudad.
A su vez, el precandidato radical destaca que con mucho menos dinero que los $ 250 millones que Macri utilizó para extender la red por 2 estaciones (Puán y Carabobo) se podrían haber alargado los andenes de las 13 estaciones que lo requieren, y de ese modo, sentar las bases para una expansión sostenible de la línea “A”.
Por todo lo expuesto, uno de los temas clave en la agenda política de Marcelo Montero es generar un debate legislativo que obligue al ejecutivo de la Ciudad a tratar los temas de transporte con una visión integradora y sostenible en el largo plazo, enfocándose sobre lo siguiente:
Exigir que las futuras extensiones de las líneas de subte se lleven a cabo de manera ordenada, realizando los correspondientes alargamientos de andenes y exigiendo a Metrovías mayor cantidad de vagones por formación.
Articular un espacio de diálogo entre el Gobierno de la Ciudad, Metrovías, las empresas de colectivos y trenes para trabajar hacia la coordinación del funcionamiento de los servicios y el establecimiento de un boleto que permita realizar combinaciones de distintos medios con una tarifa única.
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I figli addolciscono le fatiche, ma rendono le sventure più amare; aumentano le preoccupazioni della vita, ma mitigano il ricordo della morte.
Francis Bacon
De vuelta a casa, y aprovechando el camino, he visitado esta "fervenza" que me ha mitigado todo el cansancio acumulado del día.
Lugar de Entrecruces, Fervenza de San Paio, con buena cantidad de agua y con un tramo de rápidos, además de la propia "fervenza", muy llamativos.
Éste es uno de ellos.
♫♪ONLY YOU – Richard Clayderman♫♪.
No temas mi señor:
estoy alerta mientras tú de la tierra te desligas
y con el sueño tu dolor mitigas,
dejando el alma a la esperanza abierta.
Vendrá la aurora y te diré:
¡despierta!, huyeron ya las sombras enemigas.
Soy compañero fiel de tus fatigas,
y celoso guardián junto a tu puerta.
Manuel José Othón
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La imagen que hoy os muestro es una versión más clásica de este conocido icono lisboeta.Imposible abstenerse de no llevarse en la tarjeta esta escena, con la cantidad de buenísimas imágenes que hemos visto del lugar espero que almenos mi imagen le haga justicia y sepais reconocer en ella mi estilo, creo que me daría más que satisfecha y no es poco.
-Técnica: Para la imagen de hoy usé el ND 400 de Kenko, el degradado inverso de dos pasos de Hi Tech para controlar las altas luces de la salida del sol y la black card, que a la postre fue un acierto pues con su uso oscurecí algo la parte alta del cielo y resultó un efecto óptico que me agrada.
Los datos exif los podreis encontrar en la WEB.
Como sois muchos los que me habeis preguntado cómo encontrar los datos Exif en la WEB sólo comentaros que colocando el ratón sobre la foto (dentro de la galería de NEWS os aparecerá el botón de INFO , clicais y listo.
-COMPOSICIÓN: Sin otro mérito que intentar cuadrar la linea del puente que se pierde en el infinito con la pequeña pasarela de la derecha, ya digo que es una compo muy repetida, porque realmente ahí arriba es la que pide el puente, aunque hay otras variantes también buenas creo que esta es la más acertada.
-EDICIÓN: En el DPP balance de blancos, alinear horizonte y ligero recorte, contraste general con curvas.En el PS,corrección selectiva del color para intentar mitigar al máximo la dominante azulada sobre el puente y la pasarela,contraste por zonas,uso de pincel negro sobre máscara de capa al 50% de gris para acentuar el oscurecimiento de la nube en ciertas zonas y cerrar visualmente la imagen oscureciendo en ligero viñeteo el agua por la parte baja. Ligero enfoque para la WEB.
Terreno ghiaioso
Quando la percentuale di ghiaia supera il 40% nel mix della struttura del terreno, si è in presenza di un suolo ghiaioso. In realtà, tutti i terreni possono essere ghiaiosi, a seconda di quanta ghiaia venga integrata. Di certo, però, un terreno naturalmente ghiaioso non potrà essere modificato nella struttura.
In tal caso è sconsigliata l’utilizzo di questo suolo per la coltivazione di piante ed alberi ad alto fusto poichè esattamente come quello sabbioso tende a non trattenere l’umidità. Tuttavia, in agricoltura, la presenza di piccole pietre è un vantaggio poichè mitiga le escursioni termiche e trattiene il calore rilasciandolo durante le ore notturne. Ottimo, quindi, per la coltivazione della vite e di alberi da frutto, come ciliegio e melo.
Lungo La Piave a Maserada
Capitolo 6
Album completo: Cuba 6: Verso Trinidad
IL PETROLIO DI CUBA
Non è facile mandare avanti un paese, quasi senza energia...
Cuba, in questi anni, lo ha fatto con grande dignità,
e molte difficoltà.
Ho visto, più volte, cataste di legna da ardere...e,
in un paese caldo, non è certo per mitigare inverni freddi...
E' ovvio che, per cucinare, quello,
è l'unico mezzo che hanno...
Ma una vita a respirar fumo non è certo indolore...
Non credete anche voi?
Non ho mai visto un trattore funzionante,
per i campi ci sono le vacche, i cavalli... i piccoli,
ma tenaci asinelli... a sopportare questo carico immane di pesante lavoro...
Tutto il petrolio che "raggranellano",
è per far funzionare gli aerei, i treni e le migliaia di vecchie auto e camion che scorrazzano, ciondolando, per il paese.
Durante un trasferimento, ho visto qualche pozzo di petrolio, qua e la...
Che tristezza, vedere quelle decrepite postazioni petrolifere, estrarre le poche gocce dell'oro nero che riescono faticosamente a trovare sull'isola.
Il Venezuela... e pochi altri paesi, lo inviano a Cuba.
Per il resto...
L'embargo. lo vieta ai più...
Spero che questi stenti siano, finalmente, finiti.
Mi arrabbio, quando nel mondo vedo, possenti multinazionali, che ci tengono sotto ricatto, sfruttando il petrolio per meri giochi di potere...
Guerre e altro, sono causate, quasi esclusivamente, dal petrolio...
Lo sapevate vero?
Spero che questa ingiustizia, sia, finalmente terminata, con la fine dell'embargo imposto dagli USA.
Ma forse corro troppo...
Vedremo...
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© La foto è di esclusiva proprietà dell'autore Stefano Paradossi che ne detiene i diritti e ne vieta qualsiasi utilizzo da parte di terzi.
© The photo is of exclusive property of the author Stefano Paradossi who owns the rights and prohibits any use by third parties.
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Fiorire – è lo scopo – chi incontra un fiore e lo guarda senza pensare
a malapena potrà sospettare la circostanza minore
Partecipare alla faccenda della luce così complicata
che poi al meriggio come una farfalla viene donata –
Disporre il bocciolo – combattere il verme – ottenere la giusta rugiada – mitigare il calore – eludere il vento – sfuggire all’ape furfante
Non deludere la grande Natura che quel giorno l’attenderà –
essere un fiore, è una profonda responsabilità –
Emily Dickinson
Este puente por donde ahora nos acomodamos los turistas que queremos ver el castillo desde este singular mirador , fue construido para que Luis ll apodado “Ell rey loco”, pudiese controlar la construcción de este bello palacio que en su momento fue criticado ya que el castillo de Neuschwanstein se construyó en una época en que estas edificaciones eran innecesrias , estratégicamente hablando …Pero este castillo como los otros de este período nacieron en la imaginación de Luis II como una pura fantasía romántica de un castillo medieval idealizado e inspirado por las obras de Wagner , al que él admiraba profundamente…. ´En la actualidad pasan por este lugar un millón y medio de visitantes de todo el mundo , es Patrimonio de la Humanidad y pasó a ser propiedad del estado de Baviera…
La gigantesca construcción fue por dos décadas el mayor empleador de la región de Baviera . Este equipo de trabajadores se componía de doscientos y en algunos casos trescientos , la cantidad de artesanos que trabajaban hasta de noche en algunos casos . Sin luz eléctrica además, ya que en ésta obra se colocó la primera iluminación eléctrica de la zona
La gente que trabajaba en la monumental obra arquitectónica, gozaba de una pensión , en caso de accidente o muerte…Algo novedoso para el año 1870 El rey se encargó de esta especie de “seguro” para contribuir a mitigar el dolor de la pérdida del trabajador accidentado… bien inusual en esa época.
Según los registros fueron 39 familias que recibieron esta pensión por muerte accidental, lo que es bastante poco en relación a lo riesgoso del lugar donde se construyó esta monumental edificación…
Cuando empece en esto del macro no había horarios, ni difusores, ni reflectores, ni trípode..
Solo ilusión y muchas ganas. Salia con mi cámara colgada al cuello. Quizá alguna bateria de reemplazo por si acaso...y nada mas. No importaba si daban las 12 o la 1 de la tarde. Era igual a las 4 que a las 8...
El calor se mitigaba con agua, y sobretodo con ganas. En los mejores días caia un litro de tinto de verano, o de sangria, o de cerveza.
Se perseguia a los bichos lo que hiciese falta hasta perderlos de vista...
Hoy todo eso ha cambiado. Llevo tropecientos instrumentos, las horas son las puntuales, y el trípode es imprescindible...
Y como casi todas eran una castaña, pues ni había compo, ni buenas luces ni a veces foco...se pulia mediante horas de photoshop, tratando de curar y hacer bueno a un mal raw..
Y esta es un poco lo mismo...una castaña producto de un calentón. A las 12 de la mañana, a pulso con la olympus y el sigma 180 macro...sol de justicia y pulido severo en photoshop...
Pero a veces...que a gusto queda uno. Va a ser cierto de que sarna con gusto no pica.
Un saludo
Aquí os comparto una O. fusca si no me equivoco. A ras de suelo al atardecer contraluz suave mitigado por los pinos que la rodeaban.
Pentacon AV 80mm 2.8.
si ahora mismo lloviera sería genial para todas las que están a punto de nacer y florecer por esta zona alta.
Saludos
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Ya hace mucho que no ponía nada por aquí, volveré a intentar diversificar mis trabajos, sobretodo para los que echáis de menos mis fotos ;) , no prometo nada , pero si consigo mostrados una foto por semana me daré por satisfecha.
Esta foto tiene ya algún tiempo, sin embargo permanecía en el disco duro abandonada y no se por qué, el otro día haciendo limpieza me dio tanto a la vista la miniatura que no pude por mas que darle una oportunidad, y la verdad es que me encanta, muchos elementos a repartir por la escena, la luz difusa por la niebla, los verdes, los ligeros contrastes de color que aportan esas pocas hojas rojas, un bonito día de niebla seca, de esos que pocas veces se disfrutan en el hayedo.Poder trabajar sin paraguas es una bicoca, para estar todo el día y que pasen y pasen las horas....
-TÉCNICA: En el bosque el equipo a usar es bien sencillo, si el suelo y árboles están húmedos, usar el polarizador es un imprescindible, como es el caso, elimina los brillos de luz en las superficies mojadas y por tanto se satura los colores.Pero cuidado si polarizáis a tope perderéis parte del efecto niebla, pues se incrementa el contraste y se pierde parte de este bonito efecto místico que tanta profundidad aporta, en el equilibrio está la medida justa. Supongo que usaría un degradado soft de un paso para la parte alta de la escena sujetado a mano, como siempre que lo hago en el bosque, para mitigar un poco esas luces altas de la escena.
-COMPOSICIÓN: Con los elementos disponibles en el lugar siempre trato de contar una historia, esa que imagino en mi cabeza, estas dos hayas enfrentadas entre sí, con los restos desperdigados de sí mismas, u otros ejemplares a su alrededor me hicieron pensar en una lucha , aunque la simetría de ambas bien pudiera sugerir un efecto "espejo" nooo????.Ay lo que hubiese dado porque no se solapase el tronco caído de la izquierda con el hayita del fondo, pero, me da a mi que por mas que lo intentara o bien perdía ese "enfrentamiento" entre las hayas o éste era el mal menor...., aun así parece haber un buen equilibrio de elementos alrededor de este eje principal que conforma el haya del primer término.
-EDICIÓN: En el DPP de Canon, curvas, ajuste de temperatura de color.EN PS CS3 ligero enfoque para la web.
En el rincón oscuro de la red, donde las sombras bailan al compás de la amargura y la frustración, se ocultan aquellos seres que destilan su veneno sin compasión, como si fueran alquimistas de la maldad, mezclando sus propias penas con el dolor ajeno. Son mujeres, sí, mujeres que han olvidado el camino de la compasión y se aferran al odio como única compañía en su camino tortuoso. Dieciséis años de reproches, de veneno destilado con maestría, y aún no han aprendido la lección más importante: que el verdadero crecimiento radica en dejar atrás el rencor y abrirse al cambio.
No conocen la empatía, ni mucho menos la conciencia de la humanidad que yace en cada ser. Sus vidas, envueltas en el manto de la envidia y el resentimiento, se consumen en una vorágine de rencor, horas tras horas, detrás de una pantalla, tejiendo sus telarañas de malicia en el vasto universo digital. Pero, ¿acaso saben lo que es luchar en la batalla cotidiana de la existencia? ¿Acaso entienden el peso de la carga que cada uno lleva sobre sus hombros?
Pobres almas perdidas en el laberinto de su propia amargura, dedicando su existencia a sembrar el sufrimiento en los campos ajenos. Sí, dan lástima, dan pena, pero su tristeza se enmascara tras la máscara de la crueldad, como si el dolor propio pudiera mitigarse con el dolor ajeno. Y luego, como hipócritas de la desdicha, levantan la bandera de la preocupación por la salud mental, como si su propia contribución al caos no fuera más que una gota en el océano de la desesperación.
En este mundo de contradicciones y doble moral, donde la bondad se disfraza de maldad y la maldad se camufla bajo el velo de la preocupación, cada quien carga con su cruz de desdicha, sin entender que el verdadero camino hacia la paz interior comienza con un acto de compasión y autenticidad. Pero para estas mujeres frustradas en la vida, atrapadas en el laberinto de su propio odio, parece que el camino hacia la redención está perdido en las sombras de su propio tormento.
En el telar de la existencia, donde los hilos del destino se entrelazan en una danza eterna, estas mujeres, con sus lamentos ácidos y sus palabras punzantes, parecen haberse estancado en un bucle de amargura que se prolonga más allá del tiempo.
Come già accennato altrove, negli interessi che coltivo sono un'autodidatta, anzi una dilettante allo sbaraglio. Di alcuni argomenti ho conoscenze parziali, di altri cerco di seguire le orme, uno fra tanti la poesia; da adolescente avevo dedicato a queste mie ricerche, che oggi potrei definire d'anima, un quaderno foderato di bianco per distinguerlo da quelli scolastici. Lì ricopiavo poesie e pensieri vari alla ricerca di un qualcosa che potesse dare lenimento alla vena di malinconia che mi seguiva come un'ombra ovunque andassi. Ricordo di aver annotato e amato alcune poesie di Rainer Maria Rilke, non le capivo del tutto, però parlavano una lingua che nella confusione in cui vivevo riuscivano a mitigare punture di ferite nascoste.
Il quaderno si è perduto nei vari falò cui la soffitta della mia casa natia è andata incontro, mia madre ogni tanto per fare spazio eliminava, bruciandoli, giornali, riviste, persino libri. Poiché in quelle annotazioni speravo di ritrovare e forse comprendere la ragazza infelice che ero stata, l'ho cercato per molto tempo, soprattutto nelle scatole che nascondevo sotto il comò nel tentativo di sottrarle alla vista di familiari indiscreti, ma con dispiacere ho dovuto rassegnarmi alla sua perdita.
Ho continuato nel tempo a cercare, specializzandomi sempre di più nel capire cosa volessi, è stato un lavoro pieno di deviazioni e di strade tortuose, infine, con l'ostinazione che mi distingue, sono riuscita a creare una biblioteca di oltre quattromila libri.
In una di queste indagini, alcuni anni fa, scoprii in rete i frammenti di un piccolo poema di Peter Handke “Canto alla durata” che mi aprì alcune porte finora rimaste socchiuse; parlavano della dimensione del tempo, di come lo percepiamo, del senso da dare al nostro esserci, di quelle sensazioni vaghe che ad un tratto ci fanno sentire svegli e con tutti i sensi vigili. Il libro non era più in vendita, lo andai a cercare in una biblioteca pubblica e lo fotocopiai, eccone alcuni brani:
“Quante volte ho avvertito la durata
nei primi segni di primavera alla Fontaine Sainte-Marie,
nel vento notturno della Porte d'Auteil,
nel sole estivo del Carso,
nell'incamminarmi all'alba verso casa dopo un'intesa.
Quel senso di durata, cos'era?
Era un periodo di tempo?
Qualcosa di misurabile? Una certezza?”
[…]
e mi venne così di descrivere
la sensazione della durata
come il momento in cui ci si mette in ascolto,
il momento in cui ci si sente raggiungere
da cosa? Da un sole in più,
da un vento fresco,
da un delicato accordo senza suono,
in cui tutte le dissonanze si compongono e si fondono assieme.
[…]
la durata ha a che fare con gli anni,
con i decenni, con il tempo della nostra vita:
ecco, la durata è la sensazione di vivere.”
I primi segnali di primavera, un vento notturno, un'alba solitaria mentre ci si incammina verso casa, la luce del sole, un alito di vento, sensazioni fugaci che destano la comprensione del nostro esserci nel corpo e nell'anima; sentire che tutto è in movimento e mutamento; in quei rari attimi di grazia siamo un tutt'uno con lo spazio e con il tempo, riusciamo quasi ad avvertire il movimento della terra, l'instancabile astronave che ruotando e “rivoluzionando” ci fa vivere il giorno e la notte, i mesi e gli anni. Il suo andare è il nostro andare, anche se non lo percepiamo, sappiamo che lei è viva, ci trasporta nello spazio, ci fa vivere stagioni e anni.
Canto alla durata fu pubblicato nel 1986, un anno dopo uscì l'indimenticabile film di Wenders “Il cielo sopra Berlino” cui Handke aveva collaborato per la sceneggiatura. Anche se il canto è passato quasi inosservato e non ha certo l'impatto del film, entrambe le opere sono connotate da un sentimento nostalgico del tempo e di quello che “succede” nel tempo stesso. Il film in parte ispirato dalle elegie duinesi di Rilke, prese in prestito da queste il volo degli angeli, inoltre, come dichiarò il regista stesso egli si ispirò alla quantità di statue di angeli disseminate nella città divisa da un muro; solo il cielo univa le due parti e in questo cielo Wenders immaginò due angeli, Bruno Ganz e Peter Falk, che osservano dall'alto la vita delle persone, ne percepiscono i pensieri, i sentimenti, i desideri, le speranze, spesso scendendo fin dentro le case, gli uffici, le biblioteche, seduti accanto agli umani assorti, in ascolto delle loro mute parole, pieni di compassione e di comprensione.
Il muro, chissà, forse anche grazie a questo film, cadde due anni dopo, nel 1989; sono rimaste impresse nel nostro immaginario le sequenze televisive delle migliaia di persone che si riversavano incredule e felici attraverso i varchi.
In questo collage di foto, scattate durante la visita alla mostra L'Istante e l'Eternità, due potenti figure stanno a rassicurare gli umani con la loro presenza simbolica, un po' come succede ne “Il cielo sopra Berlino”. A sinistra, Osiride Chronokrator avvolto dalle spire di un serpente - il fluire del tempo per i Romani - è fermo, solenne; egli è il creatore del tempo e come tale sovrintende al ciclo delle stagioni e dei lavori agrari.
A destra una giovane figura alata simile, ma più complessa e più esplicita nella distribuzione dei numerosi attributi. Si tratta di Aion, il tempo eterno, e in quanto tale, completamente avvolto dalle spire di un serpente, vale a dire quel tempo che non ha fine, il tempo dell'eternità.
Simbolo antichissimo il serpente attraversò tutta l'antichità portando con sé una molteplicità di significati; col suo strisciare sembrava nascere dalla terra e fu onorato come personificazione della Terra stessa; con il mutare della pelle rappresentava il mutamento ciclico - morte e rinascita - e con la rapidità e la sinuosità del suo procedere illustrava magnificamente lo scorrere del tempo. Nella evoluta società minoica del secondo millennio avanti Cristo, fu trovata, nel 1800, nel palazzo di Cnosso, una statuetta raffigurante la dea madre con un abito che le scendeva fino ai piedi ornato di balze e il seno scoperto; la dea teneva in entrambe le mani un serpente. Un millennio più tardi la dracena, ovvero la pitonessa, il serpente femmina, ancestrale oracolo di Gea, la Madre Terra avente sede a Delfi, fu uccisa da Apollo, testimoniando, con la sua fine, l'avvento del patriarcato; nell'Olimpo si era già insediato Zeus, ma la potenza oracolare della pitonessa doveva essere annientata dal “luminoso” e crudele dio della logica e del pensiero razionale.
La statua dell'angelo (sarebbe più corretto chiamarlo dèmone) Aion/Phanes, in cui convergono miti di origine orfica e mitraica, è al centro dell'ovale - l'uovo cosmico da cui nasce l'orfico Phanes, il protogonos ovvero il “primo nato” - circondato dai segni delle costellazioni; il cielo, altro grande laboratorio, per gli antichi, dentro cui codificare lo scorrere del tempo. Ai quattro angoli teste raffiguranti personificazioni dei venti, anch'essi simbolo di movimento, mentre al centro del torace di Aion emerge la testa di un leone, simbolo del tempo divorante, ai lati del quale una testa d'ariete e una di capro rappresentano la forza e la potenza animale. Il dio poggia su un recipiente a forma di mezzo uovo da cui scaturiscono fiamme, così come dal suo capo si irraggiano lingue di fuoco che alludono alla smisurata energia della stella che ci tiene in vita, il sole da cui il tutto emerge fin dalle origini, l'astro al centro del culto mitraico importato dall'oriente e molto diffuso a Roma dal primo secolo dopo Cristo in poi.
L'Osiride Chronokrator e l'Aion/Phanes si situano in un periodo storico dove la forza dell'immaginazione si appoggiava al desiderio di conoscere, dando forma ad opere dense di significato che sapevano parlare alla gente stimolandone rispetto e devozione verso ogni forma di manifestazione della natura; sentimenti che dovremmo recuperare per non finire travolti dai nostri miserabili rifiuti, sparsi ovunque a significare la totale ignoranza raggiunta contemporaneamente al benessere.
Moucherolle phébi | Eastern Phoebe | Sayornis phoebe
Vive le printemps!
Lundi 10 avril, un soleil radieux, 26°C, plus de 15° au dessus de la normale pour cette période-ci de l'année... Je viens à la rencontre d'Amandine et Victor en cette fin d'après-midi aux allures estivales. Quel contraste, il y a à peine dix jours le Parc gisait, littéralement, sous un couvert complet de neige. Surpris, déçu, je constate que les abords des deux trous sont vides. Tout à coup je remarque beaucoup de mouvement autour de moi, le boisé baigné d'une douce lumière m'apparaît soudainement animé par de belles et de surprenantes espèces de tout genre, deux papillons orangés, des Robert-le-Diable, virevoltent dans les airs pendant qu'un groupe de Juncos ardoisés fuient rapidement devant mes pas, les feuilles bien humides qui jonchent le sol boueux se soulèvent poussées vivement par une bande de merles qui scrutent le sol avec grand plaisir, un autre papillon, un Morio celui-là, me passe sous le nez pendant que j'aperçois quatre ou cinq Roitelets à couronne dorée, peine perdue je les laisse filer sans chercher à les capter, ils ne font que passer dans ce bois trop denses... tout comme le Grimpereau brun qui, encore une fois, me nargue en montant trop vite sur l'écorce d'un arbre, où je remarque plus loin un Grand Pic qui fouille frénétiquement les troncs d'arbres pourris juchés ça et là sur le sol, c'est à ce moment que je vois, un peu trop loin, perché sur des branches basses d'un jeune arbre, un symbole fort de l'arrivée des beaux jours au Parc, le Moucherolle phébi, que je pourchasserai avec un succès mitigé, mais oh! combien grisant, afin d'en tirer une première image de la saison que voici...
Fabuleuse et inspirante visite qui aura durée qu'une trentaine de minutes où le ciel bleu ensoleillé fit place à de gris nuages précédent l'orage annoncé... En quelques minutes le boisé s'est vidé, toutes les espèces vivantes qui animaient si bien le lieu se sont tues et se sont cachées... Soudainement c'était le calme plat. J'ai quitté, enivré et repu par cette courte et merveilleuse vision qui aura enchanté ma vrai première visite printanière au Parc... Le printemps est bel et bien en place ici, la vie à définitivement repris ses aises! Vive le printemps!
France, Région Auvergne-Rhône-Alpes, Rhône, Monts du Lyonnais, commune de Larajasse/ L'Aubépin
...
Perspectives gérées à la pdv au Canon 24mm TS-E version 1
...
Nouvelle technique de dérawtisation, j'ai utilisé:
Sony Image Data Converter / version 4.2.5.02020
...
Je viens de passer une période de doute qui concerne une partie de mes images publiées récemment.
Une partie seulement, car je suis "sur" 2 marques: Canon et Sony.
Ce doute ne concerne que la marque Sony.
Mon ancien dérawtiseur pour les raw Sony (Capture One for Sony) m'a donné des résultats mitigés: un rendu inexplicablement "sans vie/ coincé" et ce, quels que soient les paramètres appliqués.
Je repars donc sur un nouveau dérawtiseur: Sony Image Data Converter.
...
En espérant que j'arriverai à trouver le graal du photographe, le rendu qui fait baigner le regard dans un ...
"émerveillement de l'image"
Ce nouveau dérawtiseur a des lacunes: pas de TT de correction des objectifs manuels non Sony (franges colorées, aberrations chromatiques, distorsions)
Mais je retrouve un naturel que je n'avais pas avant.
Filtro 0.9 Degradado inverso.
Apilamiento de enfoque de cuatro tomas.
Castro de las Gaviotas, Llanes, Asturias.
Una ola golpea con brutalidad en el acantilado.
Mientras, el incipiente sol es cubierto parcialmente por una nube, irradiando una tenue luz que esmerila los colores y mitiga los contrastes.
Creando un instante de "suavidad" en un paisaje realmente "rugoso".
© Pablo Moreno Moral.
Facebook: www.facebook.com/Pablo.Moreno.Moral/
À Saint Chamas, nombreux sont les coins pour cliquer les trains mais celui du Viaduc de Saint Léger qui franchit la Touloubre, fait parti d'un de mes coins préférés car on peut mettre en valeur les trains venant du nord, en intérieur de courbe avec vue sur les 386m du viaduc, reconnaissable avec ses 49 arches en plein cintre enchevêtrées!
Sous un temps mitigé en début d'après midi, la BB26110 Fantôme Hexafret était saisie peu de temps après être partie de Miramas, en étant à la traction d'un train de bâches shimms (bobines d'aciers) en direction de la frontière italienne : Vintimille, terminus qu'elle atteindra en tout début de soirée.
Train MA100 N°48331 : Miramas Triages - Vintimille.
27 octobre 2025, 14:37 au PK815 de la PLM (Saint Chamas, Viaduc Saint Léger, 13).
CONVENTO DE SAN FRANCISCO DE OLITE
HISTORIA
Convento de San Francisco de Olite
Quiere la leyenda que sea el propio San Francisco de Asís el fundador del convento de Olite, de paso en su peregrinación a Santiago de Compostela (h. 1213-1214). El primer documento que confirma la presencia de los “frayres menores” data de 1243 y figura en un testamento del archivo de la iglesia de San Pedro. La representación de San Francisco en un capitel de la portada de la iglesia de Santa María apoya la relación del santo con Olite.
Los monarcas navarros, muy presentes en Olite, eran devotos y favorecieron a la orden por medio de aportaciones económicas para las obras, manutención, ayudas para estudios en universidades francesas, fundaciones pías y funciones religiosas.
Desde sus orígenes formó parte de la Provincia de Aragón, dentro de la Custodia de Navarra, pasando en 1565 a formar parte de la de Burgos con el cambio de la regla mitigada del Conventualismo a la austeridad de la Observancia. En 1745 la comunidad se transforma en “Colegio Apostólico” para formar y enviar misioneros por diversos puntos de España y América.
También sufrió las transformaciones sociales y políticas de los tiempos. Fue utilizado como hospital durante la guerra de la Convención (1795) y en la segunda guerra Carlista (1872-1876), y conoció la exclaustración de los frailes y la destrucción parcial del convento durante la guerra de la Independencia. Nuevas medidas de exclaustración dictadas por gobiernos liberales (1836) convirtieron el convento en “Casa de Venerables” permaneciendo los frailes sexagenarios. En el momento de la restauración definitiva de la orden en 1880 solamente quedaban dos padres. Desde esa fecha el convento pasa a formar parte de la Provincia de Cantabria/Arantzazu, dedicándose como casa de estudios de teología y filosofía hasta 1976
... las palabras volaron hacia su destino
y se clavaron cual dagas en tu ser,
una telaraña atrapó
las espinas de la realidad creando
una prisiòn de alta seguridad
en la que el corazón sufre las heridas
de un futuro ignoto.
Atrapado sin remedio en un
remolino de sombras,
tu presencia abre y cierra
rendijas de esperanza
para un alma desesperanzada.
El mundo se derrumba a tu alrededor
y asistes impasible
al fin de los tiempos,
pues no hay dolor
que mitigue tu propio dolor ...
Tres dias pasaron desde que encontré aquella carta tan descorazonadora. Tres dias en los que no conseguía olvidarme de unas palabras que habían quedado colgadas del aire, dibujando el contorno inacabado del lienzo de la soledad.
Resuelto a descubrir el origen de aquel baúl pregunté a mi abuela por ese nombre - Julia - mientras abría el sobre. Apenas comencé a deshojar los pétalos de sus palabras escritas, se quedó mirando al infinito e hizo que cesara mi lectura cogiéndome del brazo con determinación. Conocía perfectamente esa carta.
Me miró fijamente a los ojos con la intensidad velada de los recuerdos.
______
Una tarde de primavera, una de esas tardes en que el aire se viste de luz descubriendo los mil colores de la vida, llamaron a la puerta. María salió a abrir. Frente a ella, de pie, serena, con el rostro marcado por los años - como ella - estaba su amiga, la que hacía tanto tiempo que no veía.. Se abrazaron largamente. Los años de ausencia no habían podido mitigar los recuerdos de juventud en que su amistad les llevó a compartir momentos inolvidables. Hablaron de esos tiempos, de sus vidas.
Después de reir abiertamente describiendo pasadas locuras, llegó el silencio.
- ¿Cómo está Luis?
- Está acostado, hace tiempo que ya no se levanta. Quizá ya no se acuerde de tí, últimamente ha perdido casi toda la memoria.
- María, quiero hablarte de algo..., hace unas semanas me llegó una inesperada carta, dentro había un sobre con mi nombre. Por eso estoy hoy aquí...
María fue leyendo despacio cada uno de los párrafos allí escritos. Cuando terminó dobló el papel y se lo devolvió. La miró con tranquila seriedad. En un momento, mil palabras de aceptación nacieron de las pupilas y quedaron escritas en el silencio sin que hubieran de pronunciarse. Sólo asintió con la mirada.
.
.
Por las rendijas de la ventana se filtraba un haz luminoso que conformaba figuras en las sábanas. Ya era de día. Miró en las penumbras y solo oyó al silencio. Pensó en María y María no estaba. La puerta se abrió despacio, una figura se acercó a la cama y le besó en la frente dejando sobre la mesita un ramillete de flores en un transparente jarrón. Ella olía diferente a María, era un dulce aroma a jazmín.
Se abrió ligeramente la cortina y pudo verla: esas facciones que él nunca hubiera podido imaginar volver a ver, que se le habían ido borrando con el paso de los años... Sonrió y su sonrisa le abrió de par en par el corazón, que ya se le salía por los ojos de tanto como querían decir. Pero Julia puso un dedo en sus labios y le cogió la mano, al tiempo que María terminaba de abrir la ventana y salía en silencio de la alcoba cerrando la puerta tras de sí...
Ya en el patio comenzó a regar los geranios, se acercó al rosal que apuntaba sus primeras flores, y aspiró profundamente el aroma, abriendo de nuevo su casi olvidada y anhelada sonrisa.
Abril germinaba sobre la tierra como si el invierno le hubiera ido preparando concienzudamente para exponer de golpe toda su alegría, todo su esplendor.
_______
MI abuela cerró los ojos recordando a su madre como si aún estuviera allí, su rostro sereno, su aroma dulce de jazmin. Luego sonrió mirándome. Ahora, aquello que tantos años guardó su corazón, había germinado como primavera en su descendencia.
Me asomé a la ventana.
Los árboles dejaban caer pacientemente sus hojas bajo una fina lluvia. Era un nuevo otoño, era otro otoño, y encontré que la vida tiene tantos matices, tantas metáforas, que un solo gesto, unas palabras, obran el milagro de unir tiempo y espacio en un solo y único corazón...
Sombrío y recogido, para mitigar el calor del verano mediterráneo, es el patio de uno de esos lujosos palacetes que aún se pueden ver en el casco histórico de Palma de Mallorca. Es el palacio Vivot.
Muchas gracias por la visita.
Foto 30: ritratto di Julio, el pescador, holbox, Mexico
Foto del 2009
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JULIO... EL PESCADOR 1° parte
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Siamo in dirittura d'arrivo, ancora qualche paragrafo
e poi concluderemo questo lungo e meraviglioso viaggio in Messico.
Prima di spegnere le luci della ribalta,
desidero raccontarvi la storia di un ultimo personaggio.
Uno dei tanti incontrati per caso sulla strada della vita.
Credetemi ne è pieno il mondo, sono gli invisibili.
Da qualche anno mi batto per un loro barlume di notorietà.
Julio è nato sull'isola di Holbox a metà degli anni 30 dello scorso secolo.
Neppure lui conosceva la data esatta.
Fino all'età di circa vent'anni,
nemmeno sapeva che al di la delle acque chiare,
potessero esserci tante altre terre.
Viveva di pesca nelle vaste lagune dell'arcipelago intorno ad Holbox.
Lo faceva in armonia col territorio senza mai forzare i "regali" che riceveva dalla natura.
Sempre appresso al padre,
un vecchio Maya dentro e fuori.
A fine giornata si recavano in riva al mare ed in ginocchio sulla sabbia, ringraziavano il Dio Sole nella speranza che tornasse a splendere ancora.
Palme delle mani rivolte verso gli ultimi languidi raggi a captarne il tepore.
Gli occhi chiusi in segno di raccoglimento.
Poi.
la ruota della vita, inesorabile, gli strappò il padre.
Quel dolore atroce, negli anni fu mitigato da una missione.
Fu il genitore morente a supplicarlo:
"Julio, figlio mio,
non lasciare che il popolo degli "indifferenti" deturpi la nostra isola.
Fai in modo di preservarla al meglio alle generazioni future.
Quella sera Julio andò lo stesso a pregare sulla spiaggia.
Lo fece col cuore infranto, ma con un piglio diverso.
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La 2° parte nel prossimo paragrafo.
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© Il testo e la foto sono di esclusiva proprietà dell'autore, Stefano Paradossi, che ne detiene i diritti e ne vieta qualsiasi utilizzo da parte di terzi. La foto fa parte dell'Archivio Fotografico della famiglia Paradossi.
© The text and the picture are of exclusive property of the author, Stefano Paradossi, who owns the rights and prohibits any use by third parties. The image is part of the Photo Archive of the Paradossi family.
Con la porta della cabina aperta per cercare di mitigare il calore prodotto dalla frenatura elettrica, sul ripido binario di discesa del Frejus con un treno di carri vuoti per il trasporto di coils diretto a Torino Orbassano.
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Fraîchement rentré de mon séjour aux Îles Lofoten en Norvège ; et je dois bien vous avouer que je reste sur un sentiment mitigé au goût d'inachevé :/
Cette région est vraiment très belle et propose des paysages absolument splendides : fjords, montagnes, plages, lacs, villages typiques de pêcheurs et surtout la possibilité d'observer des aurores boréales ... mais c'était sans compter sur la météo (très) capricieuse à laquelle j'allais faire face.
Malgré tout, je pense revenir avec quelques images intéressantes dans les cartes mémoires :) ... mais pour la lumière et les couleurs, il faudra y revenir ;)
Je vous présente ici la plage d'Haukland : une plage magnifique dans un environnement qui l'est tout autant ... certainement un de mes endroits préférés dans la région de Leknes.
La misión del autobús comida es para promover la recuperación de alimentos en aras de mitigar el hambre mediante la recopilación de usar y sin abrir los restos de comida de los almuerzos escolares elementales y su distribución a las despensas de alimentos.
Después de ver una enorme cantidad de alimento que se está casado en una escuela primaria local, fundamos una organización no lucrativa para conectar las escuelas con despensas. Alimentación Bus es una caridad pública que diseña, implementa y mantiene sistemas por los cuales no utilizada de sobra / sin abrir la comida de los almuerzos escolares elementales se salvó de ser expulsado como un residuo y luego se distribuye a los bancos de alimentos locales.
Acerca de los residuos de alimentos en las escuelas
comida desperdiciada desde almuerzos de escuela primaria cuesta a la economía de más de 2 mil millones de dólares al año. Casi una cuarta parte de todos los almuerzos de la escuela primaria en los Estados Unidos se tiran a la basura; Bus de Alimentos fue creado con el fin de hacer frente a esta trágica pérdida de la nutrición para los hambrientos.
A finales de 1990 las concesiones federales se distribuyeron a 12 distritos escolares con el fin de averiguar un sistema para conectar las escuelas y despensas de alimentos tan poco acostumbrado podría ser recuperado y colectivos. Estos programas tuvieron éxito en el corto plazo, pero todos los distritos informaron que el principal problema de encontrar la manera de distribuir la comida no se abordó. Ninguno de los programas se han renovado. Alimentos autobús está trabajando para cerrar esta brecha de distribución entre las escuelas primarias y despensas de alimentos.
Con el lanzamiento de los datos con respecto a los hambrientos en nuestro país, incluyendo el hecho de que 1 de cada 6 estadounidenses viven en un hogar de inseguridad alimentaria del USDA, sentimos que nuestra misión sea más importante que nunca. Hay muy fuertes leyes federales y estatales que protegen los donantes de alimentos de responsabilidad. De hecho, la Ley del Buen Samaritano Bill Emerson se ha iniciado sesión en ley en 1996 con el fin de animar a los ciudadanos de Estados Unidos para recuperar y recoger la comida ( www.law.cornell.edu/uscode/text/42/1791 ). Además, dado que los alimentos se incorpora autobús, cualquier posible responsabilidad recae en la organización, no cualquier persona u organización de otro.
Visita mi WEB
¿Os dais cuenta????, el verano parece haber llegado a su fin, los días comienzan a ser un poco más cortos, por las tardes ya comienza a refrescar y... !! gracias a dios ¡¡¡, ya no es un acto de fe levantarse tan temprano para poder pillar las luces del amanecer.
Viendo una foto de un contacto de Flickr en las que unas hojas secas de colores ocres reposaban inertes sobre una balsa de agua ,vinieron a mi recuerdo impresiones aun vívidas sobre el pasado otoño .!!! No hay nada como una fresca mañana de otoño para dar un paseo por el bosque ,y disfrutar , si la niebla hace acto de presencia , de una atmósfera tan mágica como bella ¡¡¡¡
Retomo esta imagen que tanto me gusta, es de una mañana que me acerqué con los chicos de NORTH PHOTO TOUR en busca de localizaciones en el P.N de Urbasa, estaban preparando el próximo photo tour que tendrá lugar del 2 al 4 de noviembre, cómo no , no podía dejar de escapar la oportunidad de disfrutar esta experiencia.
Espero que os guste.
COMENTARIO DE LA FOTO:
-TÉCNICA: La fotografía en el bosque requiere de pocos aditivos técnicos, como en este caso la niebla estaba presente y suelo y árboles no estaban mojados opté por no utilizar el polarizador ,pues éste aunque tiene la particularidad de concentrar más el color , también suele mitigar el efecto difusor de la niebla por lo que evito su uso si no es realmente necesario.
Los datos exif los podeis encontrar en la WEB.
-COMPOSICIÓN: Un único árbol con sus otoñadas hojas luchando por no abandonar su compañía me sirvieron de pretexto a la hora de componer esta imagen.La disposición de este grupo de jóvenes hayas era perfecta para trabajar en torno a la perspectiva y la profundidad, colocados en diferentes planos de forma lineal sólo cabe esperar que el cerebro reconozca la escala, ésta es enfatizada por la niebla que actúa como un filtro: reduce el contraste en las partes lejanas de la escena y aclara el tono, aumentando esta sensación de profundidad.
-EDICIÓN: En el DPP de Canon, sólo curvas ,para hacer más brillante la luz del fondo de la escena toqué un poco los tonos medios.El balance de blancos lo dejé tan cual.
En el PS aumenté el contraste (un efecto de más nitidez) en el haya protagonista y el grupito que se encuentra a la derecha para enfatizar la sensación de profundidad. Ligero enfoque para la web.
Ya estoy trabajando en mi nueva serie de fotos para la galería de novedades ,espero sacar algo de tiempo para poder mostraos próximamente estos trabajos.
Dopo un Sabato mattina contraddistinto da una débâcle "mercifera" in quel di Alessandria ho cercato conforto nella divisione Pax sulla linea storica dei Giovi sperando di incontrare il Frecciargento che da qualche giorno espletava l' ES 35764 (9764) Roma T.ni - Torino P.N. ....devo dire che anche quest'incontro è andato a buca, però la delusione è stata mitigata dalla presenza dell'ETR460.24, l'ultimo Pendolino ancora con la livrea originale, che correva tra i monti dell' Appennino Ligure ormai a poca distanza dalla sua mèta
La RTM Ferroviaire (Ex-RDT13) assure depuis quelques années le train poubelle (Gadou) entre Marseille et l'incinérateur de Fos mais pas que ! Il fût un temps où l'entreprise faisait de nombreux trains comme :
Les navettes citernes gaz entre Miramas Clesud et Martigues, la desserte de Pas des Lanciers - Miramas en 2023, un autre train de bois qui reliait le sud ouest à Gardanne aussi en 2023, un train pour le terminal de Bregaillon à La Seyne sur Mer en 2021 et enfin le Deltarail au départ de Fos Graveleau pour Châlons sur Saône durant la même année.
Cependant, depuis le mois d'avril 2025, la RTM s'est vue confiée un nouveau trafic pour le transport de bois brulé et scolyté pour le client GazelEnergie (producteur et fournisseur d'énergie qui s'est converti du charbon à la biomasse) situé à Gardanne-Meyreuil avec sa centrale thermique.
À la traction, pour le moment du moins, aucune des quelques Vossloh G2000 de la régie n'ont fait le train, c'est les 2 Vossloh DE18 que possède la régie qui assurent ces trains entre Portes lès Valence et la centrale de GazelEnergie en passant par Arles avec rebroussement à Aubagne.
Pour illustrer ces propos, voici une récente photo de ce train très intéressant dans un coin le mettant très bien en valeur :
En cette après-midi assez mitigé de fin octobre, peu de temps après être partie de Miramas, la DE18 N°2376 avec sa robe d'origine, était immortalisée en venant de franchir le viaduc Saint Léger en tête d'un convoi boisé de 13 wagons grumiers sur une courte liaison reliant le faisceau relais de Miramas à Aubagne, au lieu d'avoir comme origine Portes lès Valence.
Une fois arrivé au faisceau d'Aubagne, le train fera rebroussement pour repartir sur Marseille afin d'emprunter la bifurcation de la ligne du Val de Durance (ligne Marseille - Briançon) au niveau de Saint Barthélémy jusqu'à Gardanne, terminus du train.
Depuis la reprise du trafic ferroviaire sur cet itinéraire qui a été interrompu au cours de l'année 2023 (comme cité dans le 1er paragraphe), le train de bois circule 1x par semaine : le lundi plus précisément.
Le bois brûlé provient de l'incendie de la Teste de Buch (bassin d'Arcachon), le bois scolyté provient des forêts du nord-est de la France, plus précisément du Jura.
Pour la RTM Ferroviaire, en optant pour le fret ferroviaire, l'objectif est de réduire le flux routier grâce à un report modal massif et efficace vers le rail, c'est une vingtaine de camions en moins sur les routes !
Train MA100 N°421201 : Miramas (Faisceau Réception) - Aubagne.
27 octobre 2025, 13:27 au PK815 de la PLM (Viaduc Saint Léger, Saint Chamas, 13).
Passi
(Two years ago, and it's like today)
Le nubi sono il tappeto sul pavimento di un mondo capovolto. A guardarle così, con la testa voltata all'insù, si fatica a camminare. Forse i piedi arrancano, privati della vista. Tengono il tempo con il cuore e la strada con gl'occhi, e battono il passo quando le palpebre s'abbassano. E se gl'occhi guardano il cielo allora i piedi non sanno più cosa fare, schiavi della terra come i treni dei binari.
Sembrano promettere, le nuvole. Fresco, vento, pioggia. Invece non ne verrà nulla. E' il primo fine settimana di Luglio, fa caldo sin dal mattino, e se un soffio di vento evade dalla prigione dell'estate è vento caldo, scaldato, accaldato.
Chissà le prostitute, sulla strada per Carugo. E' una strada dritta e pianeggiante, una stringa d'asfalto tra relitti di prato e cadaveri di fabbriche. Le prostitute se ne stanno all'imbocco degli sterrati che prima portavano ai campi e poi alle fabbriche ed ora ai rifiuti. Se ne stanno sotto agl'alberi, ombrelli vegetali. Vuoi scopare?, dicono. Posso farti le coccole?, m'aveva chiesto a Torino, sulla strada che l'attraversa tutta, una prostituta di colore. Altra educazione, altra terra. Camminavo, cammino pure ora.
Casa non è lontana, ma la strada s'è già mangiata la stima delle distanze. Colpa delle macchine, pure della mia. Sono vicino a casa, razionalmente a forse due chilometri. Ma in macchina avrei detto che è un chilometro solo, e invece le gambe dicono di più, più di uno, più di due.
E' il lavoro.
La fabbrica.
La fabbrica non smette di lavorare dopo che i cancelli chiudono per la notte, per il fine settimana. La fabbrica inizia il suo lavoro, quello che ama, proprio allora. Non ci guadagna nulla, non denaro: quello lo guadagna tutti i giorni della settimana, undici mesi e mezzo all'anno. Quest'altro lavoro, quello sporco, lo fa solo per sadico diletto: aggrapparsi sulle ossa di chi lavora più di quel che gli si chiede, prendergliele lunedì e restituirgliele domenica crepate, pesanti, e insudiciargli di fatica i muscoli, l'animo. Rubargli il tempo. Quando finiscono le settimane, quando iniziano le estati, quando arriva la sera.
Così cammino. Ci son stanchezze migliori di quella, anche se sono così stanco che non so se riuscirò a procurarmene una.
Calpesto l'erba del colle, qui non ci passa mai nessuno perché usano, usiamo, tutti la macchina. Ci vanno giusto i cani a fare i bisogni loro, e i miei gatti a prendere il fresco. Poi piglio la strada che non percorro quasi mai, perché a lavorare ci vado dalla parte opposta. Mezzo chilometro di rettilineo, sale appena. Un altro mezzo chilometro tra le case, poi due tornanti quando la strada già scende.
Una volta, qui, all'altezza del primo, una macchina ha filato dritto. C'erano dentro due cretini e le loro amiche. La gente della frazione s'era messa a guardare di sotto, nel fosso, come fosse un balcone panoramico sull'anteprima di un cimitero. Televisione. Inquadratura sulla morte, sulla sofferenza. Dolore in divenire, decessi prossimi venturi, almeno amputazioni imminenti. La macchina se ne stava venti metri più sotto, contro al muro di un capannone. Non c'era arrivata in volo, non aveva volato, non era decollata. Aveva solo percorso il declivio del fosso invece che staccarsene, e contro al capannone c'era arrivata già quasi ferma, nemmeno l'aveva sfondato, solo urtato un po'. Nessun morto, nessun ferito, nessuno stridore di lamiere e scintillare di fiamma ossidrica per tagliarle. Nessun urlo di dolore disperato. Tutti a casa.
Dopo i tornanti la strada raddrizza di nuovo, nel nulla di ricordi di lamiera e cemento tra i prati.
Credevo facesse più fresco, appena uscito, e invece già la temperatura s'alza. Un chilometro di rettilineo, di lavori in corso. Le imprese s'affannano a far profitti, le braccia in subappalto s'affannano a lavorare per pochi soldi. Boschi e prati e strade finiscono a fette per far posto alla strada che porterà al centro commerciale, quando tra un anno sarà costruito.
Guardo all'insù. Pipistrello capovolto aggrappato con le zampe al soffitto d'asfalto bollente. Oltrepasso le prostitute, il fresco dei loro alberi, la ruggine di vecchie recinzioni. Alla rotonda volto le spalle al Nord degl'alberi, dei laghi, delle montagne, e vado a Sud.
Inutile romanticheria delle parole, figlia abbandonata delle letture di quand'ero bambino, dei romanzi di Verne e di Salgari e di Stevenson. Nord, Sud. Non è così che ci si orienta, non sono quelle le direzioni che si prendono, le mete, i punti di riferimento.
Alle spalle mi lascio le colline ed i piccoli laghi tra i due rami del lago grande, di fronte, per chilometri, scendo verso la pianura in direzione di una città squallida che getta i suoi miasmi fin qui, nell'animo quanto nell'aria, e che invece che incubo è diventata modello, ricca di denaro quanto vorrebbe esserlo la gente di qui, povera nell'animo come la gente, qui, lo è da sempre.
Inizia un altro rettilineo. Uguale a quello che l'ha preceduto, solo più lungo. Stesso panorama, intorno. Prati, l'intera provincia ne è piena. Ma fabbriche ovunque a macchiarli e ovunque strade a lacerarli. Tutte figlie della presunzione avida di chi viveva per fare soldi ed ora sopravvive aggrappandocisi. Ignaro allora della propria stupidità e ignaro ora della propria squallida decadenza.
Dagl'auricolari mi s'infila musica nelle orecchie. L'ho accesa sin dai tornanti, appena fuori di casa. Questa provincia ha un suono che non voglio ascoltare più. Il lettore mp3, nella tasca dei jeans, l'ho comprato solo per questo.
E' dall'asfalto e dal sole e dalle rocce e dalla sabbia che viene questa musica.
Adolescenza elettrica, i sensi accesi dal timore, pronti a sentire il sussurro di quel silenzio, a scorgere appena fuori dallo sguardo l'ombra che beffarda allunga le zampe dai capannoni.
Incontrare la musica in questo momento, diventa catarsi.
L'alternativa è illudersi. Ascoltare sogni fasulli, consolazioni orecchiabili. Come le bollicine dello scoppiato, albechiare da cantare in coro senza che dicano nulla e senza che nulla capiscano. Prima c'era lui, inutile, vuoto. C'era l'ipocrisia punk, che almeno c'aveva lasciato un'estetica violentemente sporca, disordinata. C'era la musica delle classifiche, per chi aveva la macchina di papà e l'autoradio con l'estraibile e si divertiva a passare davanti ai bar con il volume alto e gl'occhiali da sole di marca.
Fuori dal coro c'era l'heavy metal, per chiamare le cose per nome e uscire da una menzogna sorda che l'ignorava ridendo. E c'erano i Kyuss. Che suonavano il deserto, con chitarre e birra e marijuana e generatori di corrente, e suonavano quel che il deserto faceva suonar loro, quel che veniva loro dalle rocce, dal sole, dal sudore, dalla noia della città. Noia silenziosa, quando il sole batte forte.
Pensandoci ora, perfino nei garage dove suonavamo si vedeva entrare lo squallore impostore. Nelle discussioni tra chi voleva scrivere della musica, comporne, suonarla, e chi invece voleva solo imparare a suonare le canzoni che tutti cantavano e andare a suonarle davanti agli altri e chissà domani in quale futuro radioso fare il grano.
Così non suonammo quasi mai stoner rock. Eravamo chiusi l'uno all'altro, allora come ora. Io più degl'altri. Forse la faccia con cui chiudevamo la porta della condivisione nascondeva imbarazzo, vergogna. Potrei pensarlo della mia, immaginarlo di quella degli altri. Passammo più tempo a star zitti che a parlare, e il tempo mutò il silenzio che mettevamo in scena. Se prima era la pretesa d'una vicinanza silenziosa, era l'inutilità delle parole quando si è compari, poi divenne l'assenza di qualcosa da dirsi, l'atrofia delle parole, l'inganno svelato: aveva vinto lo squallore, ci stava prendendo tutti, stavamo ancora zitti come prima ma adesso quasi nessuno ne ricordava il nobile e ostinato perché. Se prima il silenzio era catarsi, era resistenza, poi divenne eroina. L'anestesia chimica che colava come piscio denso dalle gambe del vecchio nemico, e se li era presi tutti quando io andavo a cercare parole e strade e non m'accorgevo che ci stavamo perdendo tutti quanti.
Finirono pure i Kyuss, intanto.
Il mercato per batterli, suoi nemici, li fagocitò. La libertà e la creatività loro, quali che fossero, che fossero consapevoli o invece perfino involontarie, erano un insulto. Andò a mangiarseli, su una tovaglia di soldi e contratti, il mercato.
E abbiamo continuato a guardare le nostre città, le nostre strade, come in una televisione. Una televisione in movimento su quattro ruote, quelle delle nostre automobili. E adesso, a camminarci, le stesse strade, le stesse città, sono diverse.
John Garcia canta, io canto nella mia mente, e non m'accorgo che sto facendo la stessa strada che farei in macchina. Asfalto. I piedi possono andare altrove, trovare prati e canali e sentieri, ma la memoria della strada li porta dove corrono i copertoni.
E fa caldo. Di più, ora.
Finiscono le agonizzanti fabbriche dell'agonia.
Ci sono concessionarie d'automobili, ora, e autolavaggi, e pompe di benzina. I potenti fingono di preoccuparsi per il clima e intanto chiedono più petrolio ai paesi estrattori. E' il piscio del sistema. Veleno che vale oro.
Eroina agl'operai, cocaina ai presuntuosi, petrolio alle macchine.
Come fosse tutto un treno, ed ogni vagone provvedesse per sè. Pure per morire. Ma non è un treno di vagoni solitari, questo, è un convoglio di morituri a cui hanno insegnato divisioni e non promiscuità. La promiscuità che il destino ha in serbo per loro.
Una signora molto figa scende da un suv, prima le gambe nude poi la minigonna poi il decolleté abbronzato poi il viso truccato. Dice qualcosa al benzinaio, gli mostra la tessera per lo sconto sulla benzina.
E vuoi pure lo sconto?, penso.
La tessera la danno a chi abita di qua dal confine svizzero, per dissuaderlo dal passare la dogana e fare il pieno altrove. Non guardano reddito o automobile o consumi. Pure una zoccola piena di grano a cavallo di un mostro da settantamila inquinanti euro ha diritto alla tessera per lo sconto. Democrazia dello scempio.
John Garcia canta Son Of A Bitch.
Bitch.
Bravo John. Dei figli della signora però non so. Magari nemmeno ne ha.
Un altro rettilineo.
Lontani dai colli e dai laghi è tutto un rettilineo. L'anticamera di quel che succede a Milano, nella presunzione sua. Rettilinei. Traffico, inquinamento, e rettilinei. Dritti come quelli, inesistenti, che percorrono le promesse dei ricchi imprenditori milanesi. Altrettanto dritti, altrettanto inquinati. Altrettanto affollati.
Un chilometro più avanti c'è il centro commerciale. Lo si vede già da qui. Il sole, intanto, ha trovato nel traffico il suo compare: la strada è bollente, l'aria pesante, asfissiata e asfissiante per gli scarichi delle automobili. Tante, qui. Nemmeno m'ero accorto, prima, di non averne incontrate per chilometri. Vanno tutte al centro commerciale.
Da casa mia dovrebbero essere otto chilometri. E' passata un'ora e dieci, e fatico a far tornare i conti, perché sui manuali e nei consigli di chi cammina risulta che in un'ora si fa un po' meno strada di questa. Si cammina, senza fretta. Io non avevo mica fretta, eppure sono già arrivato. E non è nemmeno qui che volevo arrivare.
L'aria è condizionata, dentro. E condiziona: mitiga l'effetto asfissiante e bollente dei gas-serra producendo gas-serra. La temperatura non è particolarmente bassa, ma passare dal caldo umido e sporco di là fuori al freddo asciutto e asettico di qui dentro riempie la schiena di crampi e dolori. Bisogna respirare a metà per non sentire male.
Compro una spazzola per Penelope, una scodella nuova per Silvestro. Una rivista per me. Perché sulla copertina c'ho visto titoli che parlano della Via Francigena, di viaggiatori pedestri. E' un'idea. Cammino da una vita senza andare da nessuna parte, un giorno potrei camminare su strade diverse da queste.
Vado al bar. Chiedo un caffè freddo. Anche se a quest'ora la memoria gastrica chiede aperitivi e alcool che l'altra memoria, quella conscia, cerca di ignorare.
Sarebbe bello, sì. Andare a Roma a piedi. Da qui. La Via Francigena passa più giù, dovrei andare ad incrociarla ad Ivrea, o Vercelli, o Piacenza. E poi non ci sarebbe che da camminare. Ignorando la religione di chi c'incontrerei. Non è la mia, certo non quella. La mia è nelle scarpe e fuori dagli edifici. Si tratterebbe solo di camminare, per me, passi laici. E sicuramente non tutti quelli che la percorrono lo fanno per motivi spirituali. Nessuno, anzi, credo lo faccia per quei motivi. Nemmeno chi lo crede. O crede di crederlo. Se l'eroina ed il petrolio sono il piscio del sistema, la religione è il fiato suo. Quello che gli esce di sotto.
Arriva il caffè.
Mi domando perché si sovrappongano i pensieri l'uno all'altro. Pensieri pesanti e astiosi ad altri che di leggero, pure loro, non avevano nulla. E' questo il carico che mi fa male alla schiena, forse. Quanto e più che il lavoro.
Leggo.
Ma non fa per me, quel percorso, quel viaggio. Nessuno simile, forse, anche se è proprio quello che invece vorrei, fatto di sole scarpe e notti a cielo aperto. Non fa per me perché già ora, leggendo di tappe di venticinque chilometri da percorrere in sei ore, penso, senza farci quasi caso, che no, è troppo, che quello è andar piano, e già leggendo medito d'unire due tappe alla volta, camminare otto o dieci o dodici ore al giorno. Trasformando, però, il viaggio in una cavalcata, in un sorpasso continuo. Sorpasserei gl'altri, sorpasserei la strada, gl'argini, le case, i colli. Cosa ne resterebbe?
Sono immune alla competizione ma del tutto ammorbato dal timore di non fare in tempo, credo. Ho aggredito il mese di Luglio ed il trasloco dei reparti, in fabbrica, come se il tempo non dovesse bastarmi mai, mentre gl'altri se la prendono con calma. Partissi lungo la Via Francigena, a piedi, finirei per percorrerla allo stesso modo, senza goderla, viverla, respirarla. Tornerei a casa con due bagagli: lo zaino della partenza, la stanchezza affrettata dell'arrivo.
Quand'è successo?, mi chiedo. Quand'è che son diventato così schiavo dell'urgenza? E' papà? Così alacre, così lavoratore, sempre di corsa per mantenerci, fino ad ammalarsi? E' questo? Correre e affaticarmi per dimostrarmi di valerlo? Per ripagare con i dolori del corpo e la stanchezza i suoi sacrifici? Ringraziarlo imitandolo, perché a voce non so farlo? Psicologia da quattro soldi. Non porta da nessuna parte. Fosse pure davvero tutto così, nemmeno lo saprei. Ed in effetti non lo so.
Chiudo la rivista, ascolto due signore chiacchierare bevendo il caffè e mangiando pasticcini. Tengono le tazzine con la mano destra ma con il manico voltato a sinistra. Quindi non sono mancine: fanno così perché i mancini sono pochi, e quindi è certo che quasi tutti, impugnando la tazzina con la destra, bevano dallo stesso lato. Cosa che loro riescono ad evitare prendendo le tazzine in quel modo. Lo noto solo perché lo faccio anch'io, per lo schifo che mi fa chi prova schifo in quel modo.
Una dice che è ora di smetterla. Con gli zingari e gli extracomunitari. Tutta gente che chiede soldi e intanto invece ne ha fin troppi, chiede la carità e invece s'ingozza nel lusso.
“Sta parlando della messa cattolica?” chiedo alla signora.
Si voltano tutt'e due. M'alzo.
“No, di quelli che chiedono la carità e invece sono pieni di soldi”
“Appunto: la chiesa cattolica”.
Mollo la rivista sul tavolo delle signore. Ho nelle mani sberle che le rendono di colpo roventi e nessuno a cui darle.
Riaccendo la musica.
John canta.
I've got the demon within
I've got to brush them all away
I feel the demon's rage
I must clean them all away
Yeah...
L'ora del pranzo sta svuotando la strada, per fortuna. Me ne lascio alle spalle un altro pezzo. Di fronte a me, in fondo alla salita, c'è Cantù.
E c'è un piccolo bar.
Extracomunitari, dentro, e meridionali. Un bar di quelli che la gente di qui evita. Non è certo elegante, e da queste parti la mancanza di sfarzo sembra sempre sporcizia, anche quando non ce n'è. Aspetto il mio turno con i gomiti sul fresco del bancone. Il barista sta parlando con un paio di clienti. I ragazzi che quando sono entrato stavano fuori, seduti sui gradini a bere birra dalla bottiglia.
Alle mie spalle un uomo con i capelli grigi succhia un gelato.
E' una cosa che detesto. I rumori che la gente fa quando mangia. Perché sono evitabili quanto sono sgradevoli. Ci son tavole che ho lasciato per averne sentiti, persone a cui inutilmente chiesto di non farne, più bisognoso di mettere alla prova la mia temperanza che fiducioso di ricavarne qualcosa di diverso da un litigio.
Ma il barista m'anticipa chiedendomi cosa io voglia.
Chiedo un caffè freddo, pure qui. Non è il luogo dove mi sembra possibile che se ne si serva, e il barista, un uomo in sovrappeso, disordinato, con gl'occhi liquidi, non mi sembra sappia farne. Ma resto fedele al proposito di non ordinare l'alcool che mi serve.
Il barista mi chiede se il caffè freddo lo voglio con qualcosa di particolare, incassa la risposta che gli do e piglia dallo scaffale una bottiglia di whiskey. Prepara il caffè, e intanto cosparge un grosso bicchiere di cacao, infarinandone anche il bancone. Poi mescola caffè e whiskey e ghiaccio, a lungo, molto a lungo. Riempie il grosso bicchiere, e lo cosparge di nuovo con il cacao. I bordi del bicchiere ne sono colmi.
Il risultato ha una aspetto davvero invitante. Disordinato, provvidenzialmente privo di decoro.
E lo bevo.
Sulle labbra il cacao anticipa d'amaro il dolce che riempie cremoso il bicchiere. Non l'avevo mai bevuto un caffè freddo così generoso, così abbondante. E così buono. E' crema, ed è tanta.
“Cazzo!”
Il barista mi guarda. Severamente contento.
La bontà della crema fa sembrare enorme l'unico sorso che ne ho bevuto. Bevo qualsiasi cosa fino al fondo, ne sento il sapore solo alla fine, dopo che tutto m'è scorso in gola. Ora no, non riesco.
Un altro sorso. Ruoto il bicchiere per trovarci di nuovo del cacao sul bordo. Ce n'è anche dentro, tutto quello con cui il barista ha spolverato il bicchiere prima di riempirlo. Ce n'è sul fondo, quando c'arrivo.
Due euro. Per un caffè freddo buono come mai ne avevo bevuto. Averlo bevuto in un luogo tanto improbabile, preparato da mani tanto impreviste, lo rende perfino più buono. Compro dieci sigarette per il viaggio, e una bottiglia di birra che ficco nel tascapane insieme alla spazzola per Penelope ed alla scodella nuova per Silvestro.
In fondo alla salita, oltre al semaforo ed alla discesa che ne segue, c'è sempre Cantù. Città di mobili, di divani in pelle, di gente che ha fatto i soldi con la fatica ed ora a fatica cerca di aggrapparcisi. Gente che quando ce n'erano tanti non se li è mai goduti, perché la domenica lavorava, e d'estate pure. Ora non ce ne sono quasi più, soldi. Sono rimasti i capannoni, le case costruite dietro ai loro cancelli, dietro alle cucce dei loro cani da guardia.
L'attraverso, Cantù, mi ci fermo posando a terra la borsa e togliendomi la maglia, mi rimetto la borsa a tracolla e tiro avanti, tra piazze sgombre e chiese inutili, l'attraverso tutta e quando mi ricordo di esserci nato son già fuori, nelle frazioni, dove iniziano i boschi.
Sembra proprio questo: che ci spostiamo come dentro ad una televisione in movimento. Lo schermo è il lunotto delle nostre automobili. Le nostre città, le nostre strade, sono televisione, inquadrature, e non ce n'accorgiamo. Meno ancora c'accorgiamo che non è solo il mondo, il nostro, dentro ad un'inquadratura: lo siamo anche noi, siamo dentro ad una cinepresa. Tutto quel che vediamo è limitato, circoscritto.
Camminarci è diverso. Finire in boschi che si rivelano nuovi, sconosciuti, è perfino disarmante.
Trentaquattro anni che vivo qui. Che ci vivo, lavoro, guido, cammino. Com'è possibile che ci siano ancora boschi che io non abbia visto? Stappo con l'accendino la bottiglia di birra al limitare di uno di quei boschi. C'è un cartello che indica in bello stile i sentieri che partono da quel punto. Mai visto, quel cartello, passandoci vicino in macchina. Mai visti i boschi di là sotto.
Così ci vado. So di non sapere dove portino. Conosco quelli dove vado a correre, e quelli attorno ai laghi, e quelli del paese dove abitavo prima, ma questi no. Da qualche parte arriverò.
Ogni bivio è provvisto di cartelli che indicano nomi di sentieri e di località. Ma son tutti nomi nuovi, per me. Belli, e inutili. Scelgo ogni volta quelli che portano a sinistra. Politica involontaria, oggi. E' che, a spanne, sono anche quelli che più s'allontanano dalla direzione in cui si trova il mio paese.
Trovo sentieri freschi e silenziosi. Un ruscello imprevisto ne costeggia uno. Un temporale ha abbattuto un albero, l'ha fatto cadere di traverso tra le due sponde del ruscello, creando un ponte che non userà mai nessuno ed uno scorcio che nessun pittore vedrà mai. Marciranno, sia il ponte che lo scorcio.
Più avanti qualcuno ha creato un altare improbabile. Due piccoli rami di robinia legati con dello spago formano una croce, una madonna prega in un sacchetto di plastica trasparente e sporca, fiori di bosco bevono in una bottiglia di plastica decapitata. Ha una strana bellezza, tutto questo. Patetica, perché quella che ci vedo io non è la stessa che cercava di metterci chi l'ha composta. Ci penso in laico divertimento bevendo birra, poi infilo gemme acerbe di more nel collo della bottiglia vuota, la poso vicino a quell'altare tanto pagano quanto l'ignora chi l'ha creato, e la lascio ad aspettare la prossima pioggia perché la riempia. Il cielo, il poco che se ne vede tra i rami, lassù, promette di portarne entro sera.
Riprendo il sentiero. Poco più avanti ci trovo delle orme di zoccoli. Inizia una salita che mi sembra fin troppo dura perché un cavallo la percorra, ma le orme proseguono, ed io anche.
La sensazione continua.
Invadente.
Quella di una benedetta e fortunata ignoranza: così vicino a casa, forse dieci, dodici chilometri, eppure così ignaro del luogo in cui mi trovo, così nuovo questo panorama, così inesplorato.
Risalgo il sentiero, copro con le mie orme le orme del cavallo, nemmeno attento a non coprire qualche altro ricordo. se il cavallo ne ha lasciati. Ma non c'è altro, di suo, nient'altro che orme. Ce ne fosse l'odore, il profumo di sudore, d'alito caldo di fatica.
E non m'accorgo dell'assalto. Ch'è iniziato prima, prima ancora che io entrassi nel bosco, e adesso continua, senza possibilità che io lo vinca, e senza che io voglia vincerlo. E' l'assalto della natura, dell'irrazionale. Non c'è un solo suono che provenga da altrove, è tutto qui. Spalanco i polmoni, e sorridono loro al posto mio, un sorriso che non vedrebbe nessuno, pure se mi prendesse le labbra e diventasse suono.
Di chi è la terra?, penso. Di chi è la Terra? Non è di chi se ne fa randello per combattere chi non c'è nato. No, non è sua. Non è della sua ignoranza vigliacca. No, la terra, la Terra, è di chi la percorre, di chi la vince, di chi se ne fa scopare in questo modo, di chi se ne fa invadere.
E la Terra alza il boato morbido e impertinente della sua invasione, mi fotte più a fondo, mi mette in bocca parole e l'urgenza di pronunciarle, sensazioni e la necessità di morderle, trasforma tutto in un'urgenza finalmente priva di sofferenza, e il corpo cerca di interpretarla e risponderle, ma non ne ha il linguaggio, ce l'ha rubato la civiltà, le Terra percuote e scompiglia il corpo che prima se ne spaventa e poi, quando s'accorge d'esser tornato ad una casa che ignorava di cercare ancora, cerca una risposta senza saperla più dare.
Voglia di correre, sudare, ruzzolare, bagnarsi, sporcarsi, e spogliarsi e pisciare ruotando su un piede e finire nudo in un fiume e dire ti amo bagnato e freddo e divertito.
Di chi è la Terra?
E' di chi la vive?
Allora è di un magrebino la via delle Asturie, il cammino di Santiago, le Sierre, i Pirenei, le Alpi Marittime, è di un magrebino tutto questo, perché lui l'ha attraversato clandestino pulito nell'animo, e solo così si può farsene sporcare.
E il Mare che non conosco è di un albanese, che l'ha navigato quando ancora non aveva barba da radersi, l'ha navigato lasciandosi casa e ricordi alle spalle, e poi è sbarcato in un luogo dove lo chiamano straniero e lo fanno lavorare troppo per troppo poco, ma lui ha navigato il mare senza certezze, come nemmeno il magrebino le aveva, nessun'altra certezza che quella del momento, d'esser qui e ora, quand'era lì e allora.
Di chi è la Terra, che adesso mi fa sentire perfino padrone? Un padrone senza proprietà, ma solo legittimità? Di chi è la Terra se non di chi l'ama e attraversa e ne viene scopato e contaminato?
Attraverso prati e colli, mi son dimenticato di seguire le orme del cavallo. Chissà dov'è, chissà dove sono, chissà dove sono io. M'oriento sulle sensazioni, senza bussola razionale. Incrocio un leprotto, lo guardo guardarmi e voltarmi le spalle e scappare via. Ha la coda puntata verso il cielo, mentre corre. Ed è bianco, il lato della coda che vedo io, davvero bianco, un vezzo che i cartoni animati non hanno inventato ma solo copiato.
Poi finiscono i colli, iniziano, già li vedo, campi e orti. Dev'essere anche scorso un bel pezzo del pomeriggio ma non ne sono certo.
Ci sono ancora falde di bosco, prima delle case che scorgo più in là. Devo avere girato attorno alla città dove son nato, grosso modo. Proseguo sul sentiero che s'è fatto l'unico. Solo un paio di volte si dirama, verso coltivazioni e rimesse. Alla seconda incrocio un trattore che avanza adagio. Mi sposto tra l'erba alta, lo lascio passare. Il ragazzo che lo guida, sporco e con la barba sudata, mi guarda con un'espressione perplessa, e quasi infastidita. Buona creanza vuole che in cammino, per campagna e montagne, ci si saluti, anche tra sconosciuti. Ma sorrido in un modo, dentro di me, che guardo passare trattore e contadino senza fare un cenno, poi riparto voltandomi solo una volta a ridere di quella diffidenza violenta di cui qui son tutti orgogliosi e che invece a me sembra così stupida.
Il sentiero scende, fila a metà tra due cascine male in arnese. Vicino alla più vecchia c'è una fontana assediata da galline e capre. Mi c'avvicino e bevo. Gl'animali non se ne preoccupano. Un caprone annusa la mia borsa di tela e non mi sembra per nulla improbabile che adesso, senza preavviso e permesso, la morda e strappi. Decidesse di farlo, a poco varrebbe tirare per liberarmene. E allungare una mano sarebbe perfino stupido. Guardo il caprone, mi guarda. Una voce, dalla cascina, un suono nemmeno fatto parola, rompe il silenzio e lo scambio di sguardi.
Mi volto: è una vecchia donna, in vestaglia e bastone. Il caprone fila via, nel prato. Filo via anche io: non ho capito cos'abbia detto quella donna. Meno ancora ho capito, davvero, se abbia sgridato il caprone, salvando la mia borsa, o invece me, perché ho osato ficcar la testa sotto l'acqua della cascina.
La terra si fa asfalto, di nuovo. Le case fanno ombra, e me ne servo. Sono sudato, sento la pelle nuda delle spalle bruciare. Mi rimetto la maglia, per entrare in una drogheria a comprare una birra. Esito sulla porta: dentro è quasi buio, e a quest'ora i negozi son chiusi. Una voce dall'interno mi dice il contrario, così spingo la porta, ed entro spostando con il petto e la testa collane di perle di plastica che non vedevo più sin da quando, bambino, andavo nei negozi a rubare mele rosse.
C'è odore di antico, nella drogheria. Di detersivo per i piatti e latte, di lucido da scarpe. Dal retro, dove vedo un uomo mangiare in canottiera e una bottiglia di vino sul tavolo, arrivano odore di pasta al sugo e suoni di notiziari radiofonici. Prendo una birra, pago e ne ricevo un sorriso sdentato e buono.
La birra l'apro poco più avanti. Di fronte ad un passaggio a livello. So dove sono, ora, ci son passato in macchina tante volte. Ma ho un pensiero, ora, arrivato senza bussare e chissà da dove, che mi fa paura.
Bevo un sorso, guardo a sinistra ed a destra della strada.
Rotaie.
Quant'è folle?
Quant'è pericoloso?
Nei libri lo fanno, l'ho letto. Libri di una volta, avventure di una volta, personaggi di una volta. Ma adesso è diverso. Chissà quanti cavi elettrici scoperti e pericolosi, ci sono. Di là non ci passa nessuno, e così nessuno si preoccupa di mettere in sicurezza una strada che è solo per i treni. E ci saranno punti dove non c'è spazio che per i treni.
E se ne arriva uno?
Cosa faccio?
E che senso ha, farlo?
La strada è là, so qual è so dove porta. Un'ora, poco più, per arrivare a casa. E sono stanco, e fa caldo. Perché dovrei farlo?
E se questa fosse follia, se si cominciasse così?
E perché, cazzo, perché non riesco a non farlo?
Finisco la birra. Getto la bottiglia vuota nel cestino vicino al marciapiede. Scelgo la direzione senza bussola, non l'ho e non mi serve: sono le mie strade, queste, so da che parte è la mia casa. E' solo la strada, questa, che non conosco. Piglio verso sud, sui binari.
A terra, di fianco ai binari, i cavi elettrici ci sono davvero. Enormi. Serpi minacciose forse addormentate. Ma durano poco, finiscono appena mi lascio davvero alle spalle il passaggio a livello. Poi non c'è altro che binari, pietre, traversine di legno. E alberi.
Tutto attorno non ci sono altro che alberi.
Fossi andato nell'altra direzione avrei visto case, paesi. Ma in questa, la mia, ci sono solo boschi, e i binari li attraversano.
Procedo cauto. I timori, irrazionali, gli stessi che avevo prima di decidere, cercano di farsi concetti, parole, così sto attento a dove metto i piedi. Dei treni non mi preoccupo. In questo silenzio irreale li sentirei sin da lontano. Sono sicuro che ne sentirei la vibrazione sotto ai piedi, anzi. E dev'esser pure bello, penso.
E' una linea da nulla, poi, questa, ci passano pochi treni, per lo più trasportano merci, metallo. Quando ci penso, quando mi viene in mente che potrei incrociarne qualcuno, guardo a lato della massicciata, cerco di capire cosa deciderei di fare. Un metro al di là delle rotaie la massicciata scende ripida verso il bosco. Sui sassi sicuramente rischierei di cadere in mezzo ai rovi e magari in fondo a fossi di spine. Ma ci sono degli alti pali, ficcati in robusti basamenti di cemento, lungo la ferrovia. Quelli che guardo sfilare quando viaggio in treno. Userei quelli, dovesse passare un treno, mi metterei là aspettando che passi.
Chissà il macchinista, mi chiedo, non avrà mai visto nessuno camminare sulle rotaie: dovesse vedere me, sempre che la velocità gli permetta di vedermi, chiamerebbe forse le forze dell'ordine. Sai che novità.
Sentieri, ecco. Quelli, a lato della massicciata, proprio non ci sono. Fintanto che i timori, irrazionali, restano, allo stesso modo è presente anche un'istintiva ricerca di un modo per andarmene. Un sentiero. Ma non c'è, non ce n'è nemmeno uno.
E' bello, però, qui.
E' camminare senza vincoli e confini. Il fatto che la strada, il tracciato, siano obbligati, e senza possibilità di variarli, non basta a intaccare la sensazione di libertà. Per nulla.
Penso, di nuovo, a quella domanda: Di chi è la Terra?
Anzi: Di chi è il Mondo?
Ci cammino attraverso. L'avrà fatto, Tom Sawyer? E Huckelberry Finn? L'avrà fatto? Woody Guthrie, cantore dei camminatori, l'avrà fatto? Antonio Machado? Ernesto? E Bruce, Bruce Chatwin, anima inquieta e dolce e curiosa?
Sì, e molto di più. O non questo, ma molto altro, molto più che questo. Bisogna camminare la libertà per scriverla, per metterla in versi, per cantarla, suonarla.
Quanti pensieri, ora. Come nel bosco, prima. Diversi, ma allo stesso modo privi di un punto di riferimento che paragonandosi a loro possa farmeli definire lenti o veloci. Ci sono, e basta.
Scrivere, comporre versi, cantare, suonare.
John Garcia.
I Kyuss.
Quell'aggressione dei sensi nel bosco, questo fiume di libertà.
Gli scrittori cercano di descrivere tutto questo, i poeti cercano di metterlo in versi, di renderne la sensazione. La musica dovrebbe cercare, dovrebbe volerlo, di salire dove narrativa e poesia non sono arrivate: rendere il suono. Non della libertà, l'uomo non ne ha i mezzi, gli strumenti. Ed il linguaggio è solo convenzione, tentativo, codice. Ma il suono che la libertà dà, dentro, la vibrazione che ne viene, quella sì.
Magari accendendo menti e strumenti nel deserto.
E attorno, qui, null'altro che boschi. Rotaie davanti agli occhi, rotaie alle spalle, mi voltassi a guardarle. Lo faccio, non ignaro di quel che ne proverei, ma proprio per provarlo: non c'è ritorno, penso, la strada a questo punto è la stessa tanto davanti quanto indietro, così non c'è modo e verso di tornare sui miei passi, devo continuare.
E lo faccio. Perfino più libero. Ogni timore, sulla strada della libertà, scrolla di dosso il peso dei legami. Ad ogni timore, fattolo cascare sfidandolo, ci si ritrova perfino più leggeri e liberi di un attimo prima, quando pure ci s'era già stupiti di sentirsi liberati. E' sempre meglio, ogni passo libero procura libertà nuova.
I binari non li guardo più, non ho timore di posare il piede senza guardare dove lo metto. Guardo in alto, la striscia di cielo tra le sponde d'alberi che fanno da argini al mio fiume di rotaie. E' pomeriggio, ma chissà che ore sono. Poi guardo avanti. E ne resto spiazzato, tanto che se non inciampano i piedi lo fa, per un attimo, la razionalità.
Macchie di colore. In movimento.
Macchine.
Attraversano i binari.
Per un attimo, prima di decifrarle, ho istintivamente temuto per me. Come se già i binari m'han fatto loro, e mi sembra ovvio che a percorrerli non possano essere altro che i treni, così quel movimento laggiù dev'essere per forza un treno ed io devo mettermi al sicuro.
Invece son macchine. La ferrovia attraversa di nuovo una strada.
Sono a Brenna.
Quando la strada attraversa la ferrovia non c'è da guardar nulla, se le sbarre sono alzate. Ma a me tocca, adesso, guardar di qua e di là per non finir sotto ad una macchina. Potrei lasciarla ora, la ferrovia, rimettermi per strada. Ma mi dimentico di pensarci, di ricordarmelo, e vado avanti.
Non c'avevo pensato: fuori dalla geometria, dentro la realtà. la linea più breve che unisce due luoghi non è quasi mai una strada, quanto piuttosto la ferrovia.
Sto accorciando. Sì.
Solo a piedi, potessimo ovunque metterli, faremmo ancora prima, se ci fosse permesso di attraversare strade e proprietà e campi e giardini.
Se non ci fossero confini.
Finirà, tutto questo. Per un attimo ci penso. Sarà bello, bello essere arrivato a casa per una via così nuova. Ma poi sarà finito. Sarà più il piacere od il dispiacere?
Qui, almeno, non devo sentir parlare di melanomi e carcinomi. E non devo mostrare e dimostrare, maledire stanco la stanchezza che mi deruba.
Qui posso camminare.
E se lo facessi per sempre?
Dov'è il dio dei binari? Quello dei vagabondi? Quello della libertà? Quello dei parolai? Posso? Posso farlo per sempre? Compro uno zaino, un sacco a pelo, cammino da mattina a sera, guardo, penso, datemi solo di che lavarmi e mangiare e bere, io in cambio vi scrivo quello che ho visto, una volta al giorno, alla settimana, al mese. Ma dove cazzo siete? Non ve ne frega, vero? Di farvi raccontare quel che voi già sapete e noi no?
Nessun dio risponde.
La impareremo, la lezione?
Ce lo riprenderemo, il Mondo che ci spetta, legittimi padroni pro-tempore e non schiavi d'illegittimi predoni? E la Terra? E la libertà? Su sentieri di zoccoli e lepri, su rotaie vergini di scarpe e passi, ce le riprenderemo?
Perché intanto arriva un passaggio a livello, un altro. Rallento.
E se continuassi per sempre?
Posso?
Dove i binari affettano l'asfalto d'una strada percorsa ogni giorno in macchina ed in bicicletta volto il capo tra l'Oriente ed il Settentrione, nel collo il goniometro dell'aria di casa. Alzo gl'occhi ed è lui: il Monte Resegone.
Sono a casa, un chilometro ancora.
Lascio le rotaie, ripiglio la strada.
I Kyuss suonano Whitewater.
Ed è di nuovo vento e lava e cascate di suoni, come ogni volta, come quella prima volta da ragazzino.
John Garcia canta.
Spalanco le braccia, e i miei occhi si bagnano ancora, sulla strada di casa.
Oh, Sunshine,
The loving beauty pass me by
Should I waste my time
in your valley, beneath your sky?
Ah,
I am home
You move your own mountain
The trees have grown,
trees have grown
Now it's over
now it's over
And I'm coming home
Ah,
I am home...
FATICA E FAMIGLIA
Foto 22: Maschera in cartapesta, Carnevale di Viareggio.
Foto del 2012
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LA FATICA DI VIVERE
Sconcerto e rabbia, mitigati solo dai miei due amori.
Ma che volete farci, non mi piace vivere di compromessi,
ne di mezzucci per vivacchiare.
Vengo da lontano, da una famiglia ricca di virtù,
non posso rinnegare la mia storia.
Bei propositi ma in soldoni fa ZERO tondo tondo.
Che pazzo che sono,
ho buttato tutto alle ortiche ma non avrei resistito ancora per molto.
Meglio toglierselo subito questo dente,
seppur molto doloroso.
Ma quando riflettevo un po',
mi trovavo indifeso ed incompreso.
Il prossimo brano del foto libro parla di questo.
Lo fa con una remissività che non mi riconosco.
Alla soglia dei 40 anni,
se non sei ancora inserito nel difficile mondo del lavoro,
quasi tutti si sentono così.
Cocciuto e deluso, mi sfogo col mondo che non mi vuole.
LA MASCHERA
Non mi piegherò ai soprusi, alle ingiustizie.
Vivo ma potrei dire vegeto.
Questa situazione non mi piace, non mi gratifica.
Il tempo passa e la mia inquietudine aumenta con gli anni.
S'ingigantisce fino all'inverosimile.
Come posso tenere sulla faccia questa maschera così pesante, così inespressiva.
Non mi riconosco più.
Eppure mi piace la vita, l'amore, le belle cose, le piccole cose.
Il mondo, questa società d'oggi, ti tarpa le ali.
Non puoi permetterti di essere romantico.
Tutto scivola, inesorabilmente, verso un cinismo sfrenato.
Vige l'apparire.
La mia.
E' solo una maschera, ricordatelo.
Gennaio 1991
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© Il testo è di esclusiva proprietà dell'autore, Stefano Paradossi, che ne detiene i diritti e ne vieta qualsiasi utilizzo da parte di terzi. La foto fa parte dell'Archivio Fotografico della famiglia Paradossi.
© The text is of exclusive property of the author, Stefano Paradossi, who owns the rights and prohibits any use by third parties. The image is part of the Photo Archive of the Paradossi family.
Durant une journée d'avril 2023 qui était très mitigé entre ciel bleu et gros voile, la belle BB27006M qui fait partie des 20 premières BB27000 de FRET SNCF à posséder le pantographe MIDI, était immortalisée dans un des célèbres coins de Graveson Maillane, à l'ouest des Bouches-du-Rhône alors qu'elle assurait un magnifique train autoroute ferroviaire pour l'extrême nord de la France qui était totalement rempli de remorques.
Observez la longueur impressionnante de ce train, c'est encore plus impressionnant quand c'est rempli comme sur la photo, c'est tellement rare qu'il faut le souligner !
Train MA100 N°43982 Le Boulou Perthus (5h30) > Calais Ville (6h12).
7 avril 2023 à Graveson Maillane (13).
Tiempo hace que la primavera se fué, solo quedan recuerdos que mitigan la espera para un nuevo principio que traiga luz y color.
*Inspiration through spring
L'ETA' DI MEZZO
Foto 62 - Antonella al mare, Marina di Pisa.
foto anno: 1981
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POMPEI... COME IN UN SOGNO 1° parte
Quasi le due del primo pomeriggio,
Pomigliano finalmente è raggiunto.
Lo zio, nonostante il sole a picco,
ci sta aspettando sul balcone.
Sembra un imperatore Romano, ama vestirsi in bianco.
Già piange... e non è certo da imperatori.
Fa sempre così quando si arriva e soprattutto,
quando si va via.
L'auto è nel grande spazio di fianco alla casa.
Nessun timore di furti inopportuni,
alte mura ed un cancello che pare quello di un castello la preserva.
Mi fa il segno OK con la mano destra,
con la sinistra mima di salire al primo piano.
Il suo sorriso mi addolcisce il cuore, finalmente aria di casa.
Sul tavolo di noce,
due bicchieri ed una bottiglia d'acqua fresca.
Buon giorno zio, hai visto? Siamo qua.
Mi abbraccia in lacrime.
La voce non gli esce di bocca.
Il ricordo della sua amata Rosanna aleggia e permea l'aria.
Non vuole cedere ed abbozza un benvenuti cari ragazzi miei.
Per lui, come aver avuto una visione paradisiaca.
Stefano e Antonella sposi... sì... è proprio il paradiso.
Spaghetti alla pummarola e fettine ai ferri sono nei piatti.
Era una mia espressa richiesta.
Altrimenti chissà quanto ci avrebbe fatto mangiare.
Lo zio premuroso,
mi aveva preso già due biglietti per andare a Pompei.
Ora andate a riposare, entrerete all'ultimo turno.
D'estate è il migliore di tutti, il sole basso, regala prospettive da sogno.
La cameretta si trova proprio di fianco al bagno.
L'aria calda è mitigata da un piccolo ventilatore in acciaio.
Il profumo di lavanda ci guida.
lo zio era stato sorprendente.
Lo era sempre ma questa volta si era superato.
Sembrava una camera della belle epoque,
di un romanticismo incredibile.
Sul comò, un vaso in cristallo con due calle bianche.
So il messaggio che voleva intendere.
Lo aveva detto tante volte, era il fiore preferito di zia Rosanna.
E' come se... idealmente... si fosse sposato lui.
Lo abbracciai senza parlare... troppo grande il magone alla gola.
Segue testo, foto successiva.
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Lloraba el invierno alegre
minúsculas gotas de hielo
que el amanecer dejaba
pegado como un abrazo
a ese fruto y a esas hojas
sostén de tantos anhelos.
¡Dónde reside, oh invierno,
esa crudeza que vistes
si pones bellos cristales
para que lloren contentos,
sintiendo cerca la vida,
y resbalen por el cuerpo
de esos frutos que mitigan
la seriedad de tu acento!
La BB67512 tractant la RRR 228 est aperçu à Hochfelden sous un temps mitigé. Le train se dirige en direction de Thionville pour le tour en fosse
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La Basílica de Nuestra Señora de la Merced (en catalán Basílica de la Mare de Déu de la Mercè), conocida simplemente como Basílica de la Merced (Basílica de la Mercè), es una iglesia de estilo barroco situada en la plaza de la Mercè, en el Barrio Gótico de Barcelona. Se construyó entre 1765 y 1775, siendo obra del arquitecto catalán Josep Mas i Dordal. Está dedicada a la Virgen de la Merced como patrona de Barcelona, siendo una de las iglesias más representativas de la ciudad condal.
La actual iglesia se levanta sobre una anterior de época medieval, construida entre 1249-1267, que tuvo una ampliación en estilo gótico en los siglos XIV-XV. Pertenecía a un conjunto de iglesia y convento perteneciente a la Orden Mercedaria, pero el edificio del convento fue objeto de desamortización en 1835, convirtiéndose primero en escuela y, actualmente, en sede de la Capitanía General de la Cuarta Región Militar.
La iglesia se construyó con planta contrarreformista, de cruz latina, con una nave central amplia y dos naves laterales delante de las capillas, situadas entre los contrafuertes, herederos del estilo gótico, y un transepto con cúpula sobre el crucero. El interior destaca por su monumentalidad, mitigada por su delicada decoración en estilo rococó, con ricos revestimientos en mármol y estuco y complicadas celosías en las tribunas altas.
La fachada presenta dos cuerpos de altura y está articulada por pilastras de orden corintio. Se caracteriza por su pared ondulante, de influencia borrominesca, para conseguir una mayor integración espacial y una mejor visibilidad en un espacio que en su origen era cerrado, ya que cuando se construyó no existía la actual plaza y la fachada daba a una calle bastante estrecha. Así, la utilización de formas cóncavas da espacialidad al conjunto, rompiendo la monotonía que habría significado la confrontación de dos superficies planas paralelas entre sí. Un amplio frontón triangular remata la parte superior de la fachada, reforzando así el carácter clásico de la misma. La parte escultórica de la fachada fue obra de Carles Grau.
En 1870 se instaló en el lateral de la iglesia perteneciente a la calle Ample una fachada de estilo gótico flamígero del siglo XV trasladada de la antigua iglesia de Sant Miquel. En 1888 se construyó una gran cúpula sobre el crucero, obra de Joan Martorell, así como la capilla del Santísimo en el lado del Evangelio y un camarín para el culto de la Virgen. La cúpula se coronó con una imagen de Nuestra Señora de la Merced, obra de Maximí Sala, derruida en 1936 y reconstruida en 1956 por los hermanos Oslé.
La Basílica de Nuestra Señora de la Merced is one of the most popular churches in the town because, among other things, it is the home of the Virgen de la Merce (patron saint of Barcelona). The Barca football players credit her with their wins. The original Gothic structure of the basilica was remodeled and enlarged during the 14th and 15th centuries. However, the definitive redesign of the building was carried out by Josep Mas i Cordal (1775) according to the Italian baroque style. It has just one nave with chapels on each side, a dome crowning the crossing and curved scrolls on the facade.
es.wikipedia.org/wiki/Bas%c3%adlica_de_la_Merced_(Barcelona)
Nei Vergini a Natale a Napoli.
L'aria è fredda e dalla mia sciarpa, avvolta intorno alla bocca, il respiro esce sotto forma di nuvolette di fumo. Cammino in mezzo a questo chiasso e persino l'aria fredda pare mitigarsi. Mi avvicino ad uno delle decine di fruttivendoli e chiedo in perfetto italiano il costo del "pendolo". Il ragazzo mi guarda e ride o' piennolo signo'? A sei euro al chilo.
Nel frattempo a destra e sinistra sfrecciano sui motorini ragazzi vestiti da stadio sciarpa, bandiere e cappellini con la N sull'azzurro. Il fruttivendolo si distrae un attimo per gridare Forza Napoli guaglio'
Napoli, 10 dicembre 2017
Il Bosco Verticale è un complesso di due palazzi residenziali a torre progettato da Boeri Studio situato nel Centro Direzionale di Milano, ai margini del quartiere Isola.
Peculiarità di queste costruzioni, ambedue inaugurate nel 2014, è la presenza di più di duemila essenze arboree, tra arbusti e alberi ad alto fusto, distribuite sui prospetti. Si tratta di un ambizioso progetto di riforestazione metropolitana che, attraverso la densificazione verticale del verde, si propone di incrementare la biodiversità vegetale e animale del capoluogo lombardo, riducendone l'espansione urbana e contribuendo anche alla mitigazione del microclima.
A testimonianza del suo riconoscimento architettonico, il Bosco Verticale è risultato vincitore di numerose competizioni: oltre all'International Highrise Award, di cui è stato insignito nel 2014, nel 2015 il Bosco Verticale si è aggiudicato il premio come «grattacielo più bello e innovativo del mondo», secondo una classificazione del Council on Tall Buildings and Urban Habitat.
Opuntia Ficus
tuna, nopal, higo chumbo, Prickly – pear (pera espinosa),
El fruto es una baya polisperma, carnosa, de forma ovoide esférica, sus dimensiones y coloración varían según la especie; presentan espinas finas y frágiles de 2 a 3 mm de longitud. Son comestibles, agradables y dulces. La pulpa es gelatinosa conteniendo numerosas semillas.
Propiedades terapéuticas y preparados:
Las culturas prehispánicas le dieron una gran importancia al uso medicinal de los nopales: para detener el flujo, las semillas de la tuna; la goma o mucílago templaba el calor de los riñones; para eliminar las fiebres ingerían el jugo. La fruta era útil para el exceso de bilis. La pulpa de la tuna y las pencas asadas se usaban como cataplasma. Para el tratamiento de hernia, hígado irritado, úlceras estomacales y erisipela, utilizaban la raíz. El mucílago o baba del nopal servía para manos y labios partidos. Las pencas mitigan el dolor y curan inflamaciones. Una pequeña plasta curaba el dolor de muelas. La pulpa de las tunas servía para la diarrea. La savia del nopal, contra las fiebres malignas; las pencas descortezadas ayudaban en el parto. Las espinas fueron usadas en la limpieza de infecciones.
El fruto posee un valor nutritivo superior al de otras frutas en varios de sus componentes: 100 gr de la parte comestible posee 58 a 66 unidades calóricas, 3 gr de proteínas, 0,20 gr de grasas, 15,50 gr de carbohidratos, 30 gr de calcio, 28 gr de fósforo y vitaminas (caroteno, niacina, tiamina, riboflavina y ácido ascórbico).
Es empleado directamente en la alimentación o para la fabricación de mermeladas y jaleas, néctar, tunas en almíbar, alcoholes, vinos y colorantes.
Se utiliza mezclada al barro en el tarrajeo de viviendas rurales y también en la industria para la fabricación de películas adherentes de gran finura. Hoy en día se sigue usando como base de pinturas para casas. Para conservar sus murales.
Es una especie muy usada en las prácticas agroforestales, asociado con cultivos con especies agrícolas y/o forrajeras, cercos vivos espinosos, barreras vivas para la retención de suelos, protección de taludes contra la erosión y, en general, como parte de prácticas de protección de suelos.
Existen diversos productos a base de nopal: shampoo, enjuagues capilares, crema para manos y cuerpo, jabón, acondicionador, mascarilla humectante, crema de noche, gel para el cabello, gel reductor, gel para la ducha, loción astringente, mascarilla estimulante y limpiadora, jabones, pomada y cosméticos: sombras para ojos, rubor, lápiz labial con cochinilla.
En Israel, aprovechan las corolas de la flor del nopal para el tratamiento del cáncer de próstata. El nopal se usa principalmente como forraje, pero igualmente se comercializan las pencas tiernas para venderse como verdura.
Las pencas tiernas del nopal se preparan en escabeche, salmuera y encurtidos; se cocinan caldos, cremas, sopas, ensaladas, guisados, o en empanadas, huevos, platos fuertes, salsas, "antojitos", bebidas y postres.
Para complementar una dieta adelgazante: jugo de nopal con xoconostle, piña, apio, perejil, toronja.
Sobre todo por la reducción de los niveles de colesterol, triglicéridos y glucosa resultante del consumo de nopal fresco o deshidratado en polvo, cápsulas, tabletas, trociscos o té. Parte de esas propiedades medicinales se deben al mucílago, pectina o "baba", que es un polisacárido complejo compuesto por arabinosa y xilosa. Es abundante en la planta y se utiliza para aumentar la viscosidad del pulque o para curar quemaduras.
Elaboración del Sorbete de Higos Chumbos:
Paso 1: Una vez pelados los higos se pasan por el chino para quitarle bien las pipas, se recoge la pulpa que a su vez se diluirá con un almíbar suave y frió hecho con el agua y el azúcar a fuego lento, se añade el zumo de limón.
Paso 2: se mete al congelador y se va dando vueltas de vez en cuando con cuchara de madera hasta que granice.
Paso 3: Cuando se vaya a servir se baten las claras apunto de nieve y se mezclan con suavidad con el granizado. Servir con una hojita de menta fresca.
Era un dia gris de invierno y en el lugar se respiraba mucha paz, acompañada por el sonido del agua al caer.
Utilicé un filtro polarizador para mitigar los reflejos y saturar los verdes, y un ND degradado de 3 pasos para compensar la luz del cielo, aproximadamente a 45 grados en la esquina superior derecha de la imagen.
Exposición de 4 seg. cerrando a f/22 y bajando la ISO a 64.
Dicen que el tiempo, todo lo cura.
Que con su paso, las cosas se olvidan, se mitiga el dolor, se borran los recuerdos.
Pero hay algunos que viven contigo toda tu vida,
que por muy dolorosos que sean, no quieres borrar,
porque sin ellos, tu vida no sería tu vida.
¿Y de qué sirve olvidar o borrar?, ¿hubiéramos sido diferentes?
¿Habríamos actuado distinto, seríamos otro yo? .
Eso no lo sabremos, porque no podemos borrar lo que fuimos, lo que somos,
pero si podemos cambiar lo que seremos,
el destino se forja con cada paso, y aunque a veces la vida,
te emborronar la mente y te nubla el sentido,
seguimos, porque eso es lo que nos mueve,
lo que nos hace ser como somos.
Y a pesar de todo, aquello que borramos,
más de una vez nos hubiera gustado desborrarlo.
El tiempo...... relativo y tangible.
La vida, única y con caducidad.
En nuestras manos está hacerla como queremos.