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Sony a700, Sony 50mm f/1.4

 

Salvation Mountain, Salton Sea, CA

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JUST ANOTHER DAY IN PARADISE

 

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She takes a hit of caffeine to revitalize the brain

Another day in paradise to anaesthetise the pain

As he sits across the table with his hands so tightly clenched

The wreak of wall mart after shave, she coughs to fight the stench

 

And his eyes they burn into her soul as not a word is spoken

You cannot put together what for so long has been broken

A marriage bed of blood and guts, vitriolic spewed

A love that died so long ago can never be renewed

 

As the eggs cook over easy and the bacon crispy, fries

The sadness in her broken heart is reflected in her eyes

For the colour left her hair a while back when she gave a damn

Now she tolerates the violence and still dreams her master plan

 

For the bruises of her saddened soul are patched by hopes and dreams

But the bruises to her flesh won't heal and within her soul she screams

Testosterone and alcohol within those bones that age

Repression of the underclass now fuel his drunken rage

 

Coffee cups and breakfast plates, cutlery and glass

Fading love and poverty, in life all things must pass

Wedding vows and happiness just memories of a life

An atmosphere so deep and dark, to break you'd cut with knife

 

She longs for how it used to be, before the punches came

When life and love were kind to her before the anguished shame

Now the monster living in her house and sleeping in her bed

Controls her life and rules her actions, fucking with her head

 

The waitress brings the breakfast plates and notices the bruises

Inwardly dismissive of the woman's life she chooses

But chains they bind us from the very cradle to the grave

And rules and common sense can so dictate how we behave

 

They eat in silence at the same old diner every day

A life less ordinary once the world is stripped away

Sometimes in life the pathways that we follow bring us down

Just another sordid story in this God foresaken town

 

Today is just another in a world that's turned to shit

If Hell on Earth existed then she's sure that she's in it

As she sips another mouthful to forget life's bitter taste

How she married at her leisure and now so repents in haste

  

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Rewritten on July 17th 2012

Photograph taken of my sister in Law Jean at 08:50am on August 31st 2011 in a restaurant in Newport on the Oregon Coast Highway 101, Oregon State, USA.

   

Nikon D700 28mm 1/15s f/2.8 iso200

 

Nikkor AF-S 24-70G ED IF. UV filter.

  

Jeonju, august 2014.

Cathédrale Sainte-Cécile à Albi : Le repentir de Saint-Pierre, fin du 17ème siècle.

Diez años después de la conquista de México, el día 9 de diciembre de 1531, Juan Diego iba rumbo al Convento de Tlaltelolco para oír misa. Al amanecer llegó al pie del Tepeyac. De repente oyó música que parecía el gorjeo de miles de pájaros. Muy sorprendido se paró, alzó su vista a la cima del cerro y vio que estaba iluminado con una luz extraña. Cesó la música y en seguida oyó una dulce voz procedente de lo alto de la colina, llamándole: "Juanito; querido Juan Dieguito". Juan subió presurosamente y al llegar a la cumbre vio a la Santísima Virgen María en medio de un arco iris, ataviada con esplendor celestial. Su hermosura y mirada bondadosa llenaron su corazón de gozo infinito mientras escuchó las palabras tiernas que ella le dirigió a él. Ella habló en azteca. Le dijo que ella era la Inmaculada Virgen María, Madre del Verdadero Dios. Le reveló cómo era su deseo más vehemente tener un templo allá en el llano donde, como madre piadosa, mostraría todo su amor y misericordia a él y a los suyos y a cuantos solicitaren su amparo. "Y para realizar lo que mi clemencia pretende, irás a la casa del Obispo de México y le dirás que yo te envío a manifestarle lo que mucho deseo; que aquí en el llano me edifique un templo. Le contarás cuanto has visto y admirado, y lo que has oído. Ten por seguro que le agradeceré bien y lo pagaré, porque te haré feliz y merecerás que yo te recompense el trabajo y fatiga con que vas a procurar lo que te encomiendo. Ya has oído mi mandato, hijo mío, el más pequeño: anda y pon todo tu esfuerzo".

 

Juan se inclinó ante ella y le dijo: "Señora mía: ya voy a cumplir tu mandato; me despido de ti, yo, tu humilde siervo".

 

Cuando Juan llegó a la casa del Obispo Zumárraga y fue llevado a su presencia, le dijo todo lo que la Madre de Dios le había dicho. Pero el Obispo parecía dudar de sus palabras, pidiéndole volver otro día para escucharle más despacio.

 

Ese mismo día regresó a la cumbre de la colina y encontró a la Santísima Virgen que le estaba esperando. Con lágrimas de tristeza le contó cómo había fracasado su empresa. Ella le pidió volver a ver al Sr. Obispo el día siguiente. Juan Diego cumplió con el mandato de la Santísima Virgen. Esta vez tuvo mejor éxito; el Sr. Obispo pidió una señal.

 

Juan regresó a la colina, dio el recado a María Santísima y ella prometió darle una señal al siguiente día en la mañana. Pero Juan Diego no podía cumplir este encargo porque un tío suyo, llamado Juan Bernardino había enfermado gravemente.

 

Dos días más tarde, el día doce de diciembre, Juan Bernardino estaba moribundo y Juan Diego se apresuró a traerle un sacerdote de Tlaltelolco. Llegó a la ladera del cerro y optó ir por el lado oriente para evitar que la Virgen Santísima le viera pasar. Primero quería atender a su tío. Con grande sorpresa la vio bajar y salir a su encuentro. Juan le dio su disculpa por no haber venido el día anterior. Después de oír las palabras de Juan Diego, ella le respondió: "Oye y ten entendido, hijo mío el más pequeño, que es nada lo que te asusta y aflige. No se turbe tu corazón, no temas esa ni ninguna otra enfermedad o angustia. ¿Acaso no estoy aquí yo, que soy tu madre? ¿No estás bajo mi sombra? ¿No soy tu salud? ¿Qué más te falta? No te aflija la enfermedad de tu tío, que no morirá ahora de ella; está seguro de que ya sanó".

 

Cuando Juan Diego oyó estas palabras se sintió contento. Le rogó que le despachara a ver al Señor Obispo para llevarle alguna señal y prueba a fin de que le creyera. Ella le dijo:

 

"Sube, hijo mío el más pequeño, a la cumbre donde me viste y te di órdenes, hallarás que hay diferentes flores; córtalas, recógelas y en seguida baja y tráelas a mi presencia".

 

Juan Diego subió y cuando llegó a la cumbre, se asombró mucho de que hubieran brotado tan hermosas flores. En sus corolas fragantes, el rocío de la noche semejaba perlas preciosas. Presto empezó a córtalas, las echó en su regazo y las llevó ante la Virgen. Ella tomó las flores en sus manos, las arregló en la tilma y dijo: "Hijo mío el más pequeño, aquí tienes la señal que debes llevar al Señor Obispo. Le dirás en mi nombre que vea en ella mi voluntad y que él tiene que cumplirla. Tú eres mi embajador muy digno de confianza. Rigurosamente te ordeno que sólo delante del Obispo despliegues tu tilma y descubras lo que llevas".

 

Cuando Juan Diego estuvo ante el Obispo Fray Juan de Zumárraga, y le contó los detalles de la cuarta aparición de la Santísima Virgen, abrió su tilma para mostrarle las flores, las cuales cayeron al suelo. En este instante, ante la inmensa sorpresa del Señor Obispo y sus compañeros, apareció la imagen de la Santísima Virgen María maravillosamente pintada con los más hermosos colores sobre la burda tela de su manto.

 

LA CURACIÓN DE JUAN BERNARDINO

 

El mismo día, doce de diciembre, muy temprano, la Santísima Virgen se presentó en la choza de Juan Bernardino para curarle de su mortal enfermedad. Su corazón se llenó de gozo cuando ella le dio el feliz mensaje de que su retrato milagrosamente aparecido en la tilma de Juan Diego, iba a ser el instrumento que aplastara la religión idólatra de sus hermanos por medio de la enseñanza que el divino códice-pintura encerraba.

 

Te-coa-tla-xope en la lengua Azteca quiere decir "aplastará la serpiente de piedra". Los españoles oyeron la palabra de los labios de Juan Bernardino. Sonó como "de Guadalupe. Sorprendidos se preguntaron el por qué de este nombre español, pero los hijos predilectos de América, conocían bien el sentido de la frase en su lengua nativa. Así fue como la imagen y el santuario adquirieron el nombre de Guadalupe, título que ha llevado por cuatro siglos.

 

Se lee en la Sagrada Escritura que en tiempo de Moisés y muchos años después un gran cometa recorría el espacio. Tenía la apariencia de una serpiente de fuego. Los indios de México le dieron el nombre de Quetzalcoatl, serpiente con plumas. Le tenían mucho temor e hicieron ídolos de piedra, en forma de serpiente emplumada, a los cuales adoraban, ofreciéndoles sacrificios humanos. Después de ver la sagrada imagen y leer lo que les dijo, los indios abandonaron sus falsos dioses y abrazaron la Fe Católica. Ocho millones de indígenas se convirtieron en sólo siete años después de la aparición de la imagen.

   

LA TILMA DE JUAN DIEGO

 

La tilma en la cual la imagen de la Santísima Virgen apareció, está hecha de fibra de maguey. La duración ordinaria de esta tela es de veinte años a lo máximo. Tiene 195 centímetros de largo por 105 de ancho con una sutura en medio que va de arriba a abajo.

 

Impresa directamente sobre esta tela, se encuentra la hermosa figura de Nuestra Señora. El cuerpo de ella mide 140 centímetros de alto.

 

Esta imagen de la Santísima Virgen es el único retrato auténtico que tenemos de ella. Su conservación en estado fresco y hermoso por más de cuatro siglos, debe considerarse milagrosa. Se venera en la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe en la Ciudad de México, donde ocupa el sitio de honor en el altar mayor.

 

La Sagrada Imagen duró en su primera ermita desde el 26 de diciembre, 1535 hasta el ano de 1622.

 

La segunda iglesia ocupó el mismo lugar donde se encuentra hoy la Basílica. Esta duró hasta 1695. Unos pocos años antes fue construida la llamada Iglesia de los Indios junto a la primera ermita, la cual sirvió entonces de sacristía para el nuevo templo. En 1695, cuando fue demolido el segundo templo, la milagrosa imagen fue llevada a la Iglesia de los Indios donde se quedó hasta 1709 fecha en que se dedicó el nuevo hermoso templo que todavía despierta la admiración de Mexicanos y extranjeros.

   

LA CORONACIÓN

 

El doce de octubre de 1895 la bendita imagen de la Santísima Virgen fue coronada por decreto del Santo Padre, León XIII, y el doce de octubre de 1945, cincuentenario de la coronación, su Santidad Pío XII en su célebre radio mensaje a los Mexicanos le aplicó el titulo de Emperatriz de las Américas.

 

Muy recientemente, el doce de octubre de 1961, su Santidad Juan XXIII, dirigió un radio mensaje a los Congresistas del II Congreso Interamericano Mariano quienes se encontraron presentes dentro de la Nacional e Insigne Basílica de Guadalupe. En este día, a las doce en punto, se escuchó la sonora voz del Santo Padre quien pronunció las siguientes palabras:

 

Amadísimos Congresistas y fieles todos de América:

 

María, Madre de Dios y Madre nuestra, esa tierna palabra que estos días vuestros labios repiten sin fin con el título bendito de Madre de Guadalupe, abre este nuestro saludo que dirigimos a cuantos tomáis parte en el Segundo Congreso Mariano Interamericano y a todos los países de América.

 

Feliz oportunidad ésta del 50 aniversario del Patronato de María Santísima de Guadalupe sobre toda la América Latina, que tanto bien ha producido entre los pueblos del Continente, para alentaros en vuestras manifestaciones de mutuo amor y de devoción a la que es Madre de vida y Fuente de gracia.

 

Día histórico aquél doce de octubre en que el grito "tierra" anunciaba la unión de dos mundos, hasta entonces desconocidos entre sí, y señalaba el nacimiento a la fe de esos dos continentes; a la fe en Cristo -"luz verdadera que ilumina a todo hombre"- (Jo. 1, 9.) de la cual María es como la "aurora consurgens" que precede la claridad del día. Más adelante "la siempre Virgen Santa María, Madre del verdadero Dios por quien se vive", derrama su ternura y delicadeza maternal en la colina, del Tepeyac, confiando al indio Juan Diego con su mensaje unas rosas que de su tilma caen mientras en ésta queda aquél retrato suyo dulcísimo que manos humanos no pintaran.

 

Así quería Nuestra Señora continuar mostrando su oficio de Madre: Santa María de Guadalupe, siempre símbolo y artífice de esta fusión que formaría la nacionalidad mexicana y, en expansión cargada de sentidos, rebasaría las fronteras para ofrecer al mundo ese coro magnífico de pueblos que rezan en español.

 

Primero Madre y Patrona de México, luego de América y de Filipinas: el sentido histórico de su mensaje iba cobrando así plenitud, mientras abría sus brazos a todos los horizontes en un anhelo universal de amor.

 

Abre el alma a la esperanza cuando en ese mismo Continente se viene estudiando y poniendo en práctica para elevar el nivel de vidas de los pueblos humanos. Vemos con aplauso las iniciativas encaminadas a procurar personal preparado para el apostolado a los países escasos de clero o de religiosos en el deseo de sostener su fe y de continuar la misión salvadora de la Iglesia.

 

¡Cuánto podrá ayudar a mantener vivos estos ideales cristianos de fraternidad vuestro Congreso! Qué altura y qué nobleza adquieren las relaciones entre los individuos y los pueblos cuando se las contempla a la luz de nuestra fraternidad en Cristo: "onmes vos fratres estis" (Mat. 23,8) según proclama el lema de vuestro Congreso. .

 

Y cuanto en esta convivencia alienta el amor y la consideración de una Madre común, entonces los vínculos de la familia humana adquieren la eficacia de algo más vital, más sentido que sublima el poder y la fuerza de cualquier ley.

 

Tenéis ahí a María, la Madre común, puesto que es Madre de Cristo, la que con su solicitud y compasión maternal ha contribuido a que se nos devuelva la vida divina y sobrenatural, la que en la persona del discípulo amado nos fue donada como Madre espiritual por Cristo mismo en la cruz.

 

Salve Madre de América! Celestial Misionera del nuevo Mundo, que desde el Santuario del Tepeyac has sido, durante más de cuatro Siglos Madre y Maestra en la fe de los pueblos de América. Sé también su amparo y sálvalos oh Inmaculada María; asiste a sus gobernantes, infunde nuevo celo a sus Prelados, aumenta las virtudes en el clero; y conserva siempre la fe en el pueblo.

 

Oiga María estos votos para que los presente a Cristo en cuyo nombre y con el más vivo afecto de nuestro corazón de Padre os bendecimos.

   

SAN JUAN DIEGO

 

San Juan Diego nació en 1474 en el "calpulli" de Tlayacac en Cuauhtitlán, México, establecido en 1168 por la tribu nahua y conquistado por el jefe Azteca Axayacatl en 1467. Cuando nació recibió el nombre de Cuauhtlatoatzin, que quiere decir "el que habla como águila" o "águila que habla".Juan Diego perteneció a la más numerosa y baja clase del Imperio Azteca, sin llegar a ser esclavo. Se dedicó a trabajar la tierra y fabricar matas las que luego vendía. Poseía un terreno en el que construyó una pequeña vivienda. Contrajo matrimonio con una nativa pero no tuvo hijos.

 

Entre 1524 y 1525 se convierte al cristianismo y fue bautizado junto a su esposa, él recibió el nombre de Juan Diego y ella el de María Lucía. Fueron bautizados por el misionero franciscano Fray Toribio de Benavente, llamado por los indios "Motolinia" o " el pobre".

 

Antes de su conversión Juan Diego ya era un hombre piadoso y religioso. Era muy reservado y de carácter místico, le gustaba el silencio y solía caminar desde su poblado hasta Tenochtitlán, a 20 kilómetros de distancia, para recibir instrucción religiosa. Su esposa María Lucía falleció en 1529. En ese momento Juan Diego se fue a vivir con su tío Juan Bernardino en Tolpetlac, a sólo 14 kilómetros de la iglesia de Tlatilolco, Tenochtitlán. Durante una de sus caminatas camino a Tenochtitlán, que solían durar tres horas a través de montañas y poblados, ocurre la primera aparición de Nuestra Señora, en el lugar ahora conocido como "Capilla del Cerrito", donde la Virgen María le habló en su idioma, el náhuatl.

 

Juan Diego tenía 57 años en el momento de las apariciones, ciertamente una edad avanzada en un lugar y época donde la expectativa de vida masculina apenas sobrepasaba los 40 años.Luego del milagro de Guadalupe Juan Diego fue a vivir a un pequeño cuarto pegado a la capilla que alojaba la santa imagen, tras dejar todas sus pertenencias a su tío Juan Bernardino. Pasó el resto de su vida dedicado a la difusión del relato de las apariciones entre la gente de su pueblo.

 

Murió el 30 de mayo de 1548, a la edad de 74 años. Juan Diego fue beatificado en abril de 1990 por el Papa Juan Pablo II y proclamado santo el 31 de Julio de 2002 . (Biografía extraída de la agencia católica de noticias ACIPRENSA).

   

Nada melhor para piorar uma segunda feira do que ser acordado ao som da Banda Calypso.

Gên’ducéu, coisdilôco sô. É muita sacanagem, uai.

Sonhava um sonho tão bom, mas tão bom... quando de repente: “Acelerou, acelerou, acelerou, acelerou meu coração... “

Sonhava que estava em Recife. Praia da Boa Viagem. Tomava uma aguinha de coco enquanto conversava animadamente com a Bruna Lombardi e a Luiza Brunet (lembro vagamente que estávamos combinando e marcando alguma coisa...) quando alguém me cutuca nas costas; viro e dou de cara com o Chimbinha. No rosto, aquele sorriso ma-ra-vi-lho-so.... e para que o susto fosse completo, surge no meio de um fumacê dos diabo, Joelma! TÔ BÃO NÃO.

E a celebridade equilibrava-se sobre umas botas de uns 30cm de altura (uma na cor laranja e outra azul) e, naquela gestual “virada de cabeça” que só ela sabe fazer, dá-me uma “chicotada” com aquele cabelão e começa a cantar:

“Acelerou, acelerou, acelerou, acelerou meu coração... não dá pra’ segurar! Acelerou, acelerou, acelerou, acelerou meu coração... quero te amar!”.

Mininaducéu... acordei com o coração acelerado! Na minha cabeça ainda a imagem do Chimbinha com aquele sorriso ma-ra-vi-lho-so. Côisdilôco... TÔ BÃO NÃO.

Olha, xôfaláprocê... nada contra, mas também nada a favor... perdoe-me quem gosta do Calypso.

Pelo visto meu vizinho “ADORA” (era da casa dele que vinha a música, em plena madruga de s%$~#*< feira, umas 11:30h...) e o pior de tudo é que eu não consigo lembrar o que é que ficou acertado entre eu e minhas duas amigas, a Bruna e a Luiza...

Quando eu falo procês que S%$~#*< feira é dia de pesadelo, cês acham que é implicância minha. Mas é verdadeiramente um dia chato, amargurado, avinagrado, desaforado, empoeirado, engordurado... um dia mais engordurado do que telefone de açougueiro. TÔ BÃO NÃO...

E foi Calypso a manhã inteira...

Já que fui acordado dessa forma agressiva, arresorví levantar de vez (prá variar, metí a canela na beirada do criado mudo, soltei um berro enquanto saía “acelerado” pulando num só pé... e de maneira alguma consegui lembrar do vasinho de cactos da Sra. Abranches...). Preciso dizer mais alguma coisa? TÔ BÃO NÃO.

Mas consegui lembrar que hoje teria a minha primeira aula de Yoga e (não sei porque) pensei em desistir.

Sabe aquela sensação súbita... aquele trem esquisito que sentimos quando estamos entrando no “looping” de uma montanha russa? Poizé, igualzím.

Havia me informado o suficiente sobre o Yoga e estava muitíssimo empolgado para desistir por causa de... de... de uma bobagem de um arrepio.

Não se sabe como surgiu o Yoga (muito menos quem foi seu criador). Dizem que sua origem remonta ao período pré-histórico, sendo que a maioria dos livros afirmam que surgiu na Índia cerca de 3.000 anos a.C., sendo Shiva o seu criador.

Em 1952 houve uma grande descoberta arqueológica e passaram a ter a comprovação que a origem do Yoga é europeia (aproximadamente de 10.000 a 15.000 anos a.C.). Foram encontrados desenhos com posturas de Yoga gravados numa gruta de Addaura, na Sícilia, Itália. Vários milênios depois o Yoga teria sido levado à Índia pelos povos mediterrâneos (drávidas) e foi conservado até hoje como o conhecemos (ainda bem, pois se dependesse da cultura ocidental o Yoga já teria desaparecido há muito tempo).

Eu diria, numa forma comparativa, que o Brasil é considerado a Terra do Futebol (sendo que o futebol nasceu na Inglaterra), assim como a Índia é considerada a “Terra do Yoga”.

É uma coisa impressionante, mas todo indiano pratica Yoga... e é um povo educadíssimo! São tão educados que lá quem dirige é o carona. Côisdilôco.

E os exercícios?

E as posições que eles conseguem fazer? Jesuzamado...!!!

Olha, eu tenho o péssimo hábito de roer as unhas, mas lá eles conseguem roer as unhas dos pés... é cada posição maluca que ocê acaba por não entender onde é o pé, o que é braço e onde fica a cabeça do yogue. E conseguem meditar por longos períodos.

Sei de um caso verídico de três Yogues que estavam a meditar numa caverna.

Um deles disse:

_ Ví um tigre.

Dois anos depois o segundo Yogue respondeu:

_ Não era tigre... era leão!.

Mais um ano se passou quando de repente o terceiro disse:

_ Olha... se ficarem discutindo, vou embora!.

É... eles levam a sério esse negócio de meditação, transe, concentração, nénão? Agora já sei porque que todo Yogue só bebe suco “concentrado”... e não comem carne. Nunca! (exceto quando mordem a língua... hehehehe)

 

HoooOOOOOMMMMMooooooo ... foi com esse barulho que eu e a Sra. Abranches fomos recebidos quando entramos no salão do Centro de Convivência. Achei que fosse ouvir o dddddDDDDOOOOooooissss... mas ficou só no “UM” mêssss.

_ Namastê. Me saudou a atendente que, depois de confirmada a minha inscrição, cedeu-me uma camiseta lilás com o nome do grupo e me indicou o vestuário.

Sra. Abranches ficaria me aguardando na recepção e lá fui eu fazer a troca da camiseta e vestir o meu “colant” preto, presente da minha digníssima esposa.

Mininaducéu... a impressão que tive foi que o colant reduziu uns 3 números, ou então eu tinha engordado uns 6kg de quinta feira para cá (será que foram os empadões e a bacalhoada? impossível... comi tão pouco!).

Estava quase certo de que fizeram uma troca quando foram embrulhar a peça comprada, afinal de contas, experimentei tanto colant naquele dia... só podia ser isso.

Com um enorme esforço e bastante jeitinho, consegui finalmente me enfiar na peça.

Quando me olhei no espelho, levei um susto! Parecia uma berinjela gigante... TÔ BÃO NÃO.

Saí do vestuário num passinho miúdo e me dirigi ao salão principal (tinha medo de esticar muito as pernas e o colant se abrir ao meio).

Lá fui eu... fantasiado de berinjela para o salão.

A professora, muito linda, de cabelos escuros, com uma tez de um verde claro (?), uns olhos penetrantes e brilhantes, portadora de um bumbum torneado, terminava a sessão com a primeira turma.

No ambiente reinava uma paz deliciosa... uma música suave emanava das caixas de som estrategicamente colocadas em vários pontos do salão, quando então a voz doce da professora convoca a entrada da 2ª turma.

Fui me aproximando, naquele passinho miúdo, me instalando perto de um dos inúmeros colchonetes que estavam estendidos no chão. Na minha frente, a parede recoberta de espelhos, mostrava o bumbum da professora e só então é que eu consegui visualizar todos os outros alunos... todas MULHERES!

Fiquei estarrecido e envergonhado ao perceber que eu era o único homem da turma. Era o Homem Berinjela no meio de umas 20 senhoras com idade entre 60 e 80 anos...

E a professora, microfone na mão, anuncia com uma alegria incontida(que deixou-me ainda mais envergonhado), minha presença unica. Todos os olhos se voltaram para o Berinjelão. TÔ BÃO NÃO.

Explicou o que era Yoga... sua suposta origem... os inúmeros benefícios para o corpo e a para a mente, inclusive afirmando que era muito bom para a memória e para uma outra coisa que ela não lembrava no momento.

E o colant começava a me incomodar... o trem cismava em querer sair fora dos trilhos, com a parte de trás invadindo uma área territorial pouco habitada, entrando entre as minhas nádegas. Pela primeira vez na vida pude sentir e entender a sensação que uma mulher tem em usar um fio dental. TÔ BÃO NÃO.

Começou com exercício de relaxamento mental... aquela voz doce comandava e direcionava o pensamento de todos para lugares paradisíacos... menos o meu, que não conseguia ir para lugar algum com aquele trem entrando cada vez mais na minha bunda (fiquei imaginando a cena com que as Senhorinhas deparavam tendo-me à sua frente...) Coisdilôco.

Passamos a executar exercícios leves... levanta um braço... o outro... os dois... Levanta uma perna... a outra... (achei fosse pedir para levantar as duas, mas ela foi muito consciente...).

Ficamos em várias posturas leves (afinal de contas a idade média do grupo era de 70 anos...). Fizemos a posição do Galo (Kukkutasana), ficamos na posição da Cara de Vaca (Gomukhasana), a da Rã (Mandukasana), a do Leão Rugindo (Shimhasana) e outros bichos mais. E eu lá... apavorado com a possível posição da “Faca na Berinjela”.

De repente ela avisa que executaríamos o TRICONASANA. Uma coisa simples e ela nos mostra como deveria ser executado.

Estando em pé, afaste as pernas. Deixe o pé esquerdo virado para frente e o direito para o lado. Abra os braços formando um ângulo de 180º e tente tocar o pé direito com a mão direita, sem curvar as costas ou dobrar os joelhos. Tudo respeitando o limite de cada um, claro... Se não for possível apoie a mão direita na perna. Depois era para repetir para o outro lado.

Simples assim...

Bom, a primeira e a segunda parte eu consegui fazer, mas quando fui tentar tocar com a mão esquerda o pé direito, mininaducéu... eu só escutei o barulho “raaaaaaaasssgggg” e tive a certeza de que a retaguarda estava desguarnecida. E havia ainda algo mais agravante: não conseguia voltar à posição normal: TRAVEI!

Foi um alvoroço daqueles... com a Professora "Fiona" tentando acudir... com todas as meninas atrás de mim dando palpites absurdos para que eu pudesse voltar à posição normal, do tipo: “puxa a cabeça dele...”, “não... não... cada uma pega de um lado e põe ele sentado...”, uma outra disse “sopra a orelha dele”... e eu não entendi de que serviria "soprar" a minha orelha numa situação dessas...

Teve uma outra que sugeriu colocar uma cadeira para apoiar a minha cabeça, enquanto massageavam a minha coluna... e uma outra sugeriu fazer um chazinho de berinjela para eu tomar.TÔ BÃO NÃO.

Chamaram a Sra. Abranches e só escutei quando ela gritou: “Jesus Amado, você não está usando cueca?”.

Bem, resumindo a tragédia: umas quatro senhoras (cujo resultado do somatório das suas idades deveria ultrapassar os 340 anos), auxiliaram minha digníssima esposa a me conduzir até o carro... eu, Homem Berinjela... saindo num passinho miúdo... com a bunda de fora. TÔ BÃO NÃO.

Já estou bem melhor. Agora já dá para escrever e virar os olhos para os dois lados.

A dor maior... é a moral.

 

Decidi comprar o “Tudo sobre Yoga em 48 lições. 2 DVD´s + CD Brinde” e praticarei em casa mêsss... sem colant.

 

Beijos e uma semaninha de muita luz e trabalho profícuo procê.

Namastê.

õ[õ Jota-A

The Dying of Will

 

Tafseer e Tustari: "Hazrat Sahl (ra) was [then] asked about a man who repents and renounces a certain sin, but then it occurs to his heart, or he sees it or hears of it and finds sweetness in that vile sin. What is to be done in such a case?

 

He replied: The feeling of sweetness pertains to [his] nature (ṭabʿ) and is not susceptible of change, such that a thing which is loved could become something detestable.

 

However, the heart’s determination can be coerced so that he can return to God, Mighty and Majestic is He, and place his dilemma before Him. Then he should force on himself and on his heart a state of rejection [of that sin] which should never leave him, for if he becomes inattentive to that state of rejection for just the blinking of the eye, it is to be feared that he will not remain safe from it."

 

Ramzan! The month Allah calls His Own. When Satan is shackled and the nafs is bound, at least superficially, through fasting. My routine per instruction from Qari Sahib was set; Reading the Quran as much as possible. My intention was to write one piece for the month.

 

The choice of topic was spectacular; the Quran. I had collected a gazillion gems for it from different lectures by Uzair. I wanted to post it on the 27th night, Laila tul Qadr. The night that the first verse was revealed upon the heart of the Beloved (peace be upon him) in the Cave of Hira where he went to meditate for years and where his beloved wife, Bibi Khadija (ratu) brought him his food.

 

عَنْ أَبِي هُرَيْرَةَ رضي الله عنه قَالَ: أَتَي جِبْرِيْلُ النَّبِيَّ صلي الله عليه وآله وسلم

فَقَالَ : يَا رَسُوْلَ اﷲِ، هَذِهِ خَدِيْجَةُ قَد أَتَتْ مَعَهَا إِنَاءٌ فِيْهِ إِدَامٌ أَوْ طَعَامٌ أَوْ شَرَابٌ،

فَإِذَا هِيَ أَتَتْکَ فَاقْرَأْ عَلَيْهَا السَّلْامَ مِنْ رَّبِّهَا وَمِنِّي،

وَ بَشِّرْهَا بِبَيْتٍ فِي الْجَنَّةِ مِنْ قَصَبٍ، لَا صَخَبَ فِيْهِ وَلَا نَصَبَ

 

As narrated by Hazrat Abu Huraira (ratu):

Hazrat Gibrael (as) came to the Prophet Muhammad (peace be upon him) and said, “Ya Rasool Allah (peace be upon you)!

This is Khadija (ratu) who is bringing with her a bowl with soup or food or drink.

When she comes to you, say to her that her Lord God sends upon her Salam and so do I and give her glad tidings of a palace in Paradise wherein there will be no noise or any fatigue.”

 

I honed in on the words “noise and fatigue” and how they were the harbingers of difficulty in the world.

 

The incident of the revelation in recorded in the following manner in Fatih ul Bari ;

 

Begin excerpt “The Softest Heart”

 

أَنَّ النَّبِيَّ صَلَّى اللَّهُ عَلَيْهِ وَسَلَّمَ قَالَ:

أَتَانِي جِبْرِيلُ بِنَمَطٍ مِنْ دِيبَاجٍ فِيهِ كِتَابٌ قَالَ اقْرَأْ

قُلْتُ: مَا أَنَا بِقَارِئ

 

Said the Prophet Muhammad (peace be upon him), “Gibrael came to me with a book placed on a sheet of silk, and said, ‘Read!’

 

I said, “I do not have a reader.”

 

It is true that as soon as the Quran was recited by the Prophet of God (peace be upon him) in front of the Kuffar who felt spellbound by its beauty, the first accusation they leveled against him was that he was a poet, then that he was a magician, then that he was Majnun.

 

ن ۚ وَالْقَلَمِ وَمَا يَسْطُرُونَ

مَا أَنتَ بِنِعْمَةِ رَبِّكَ بِمَجْنُونٍ

وَإِنَّ لَكَ لَأَجْرًا غَيْرَ مَمْنُونٍ

وَإِنَّكَ لَعَلَىٰ خُلُقٍ عَظِيمٍ

بِأَييِّكُمُ الْمَفْتُونُ فَسَتُبْصِرُ وَيُبْصِرُونَ

 

Nun. (I swear) by the pen, and all that which they write (therewith)! You are not, by your Sustainer's grace, a madman! And, verily, yours shall be a reward never ending.

And you (stand) on an exalted standard of character. And (one day) you will see, and they (who now deride you) shall see which of you is afflicted with madness.

Surah Al Qalam, Verses 1-4

 

The most common understanding of the incident of the first revelation to the Prophet Muhammad (peace be upon him) is different from what I have written above.

 

It is that when Hazrat Gibrael (as) came to him and said, “Iqra,”

 

“Read,” he replied, “I cannot read” as opposed to “I do not have a reader.”

 

After the dialogue repeating thrice, Hazrat Gibrael (as) said:

 

اقْرَأ باسم رَبك

 

“Read in the Name of your Lord God.”

 

People have never understood why the Prophet Muhammad (peace be upon him) was an Ummi,’ the one who does not read or write. They don’t understand that the God who can do anything, if He chooses to make His Beloved (peace be upon him), the manifestation of perfection, then there has to be a significant reason behind it. The trite explanation for this that I have seen is that he didn’t read or write so that when he would reveal the Quran to the Meccans, he would not be accused of writing it himself. But he was accused of thinking it up himself regardless so what’s the difference?

 

Pir Naseeruddin Naseer (ra) offers another explanation for why the Prophet (peace be upon him) is created as Ummi’ by God:

 

God makes His Last Messenger (peace be upon him) share His own Sunnah (habit/actions): God also does not read, He has others do it for Him. He does not write, others do it for Him. He wanted the Prophet Muhammad (peace be upon him), the one who he created in His Image more than anyone else, to share that attribute with Him.

 

It’s a very subtle point that only a certain kind of mind can appreciate. Personally I love it! It reminds me of a line of a couplet of Jigar Muradabadi.

 

میری کیا مجال جو دخل دوں ، میں کسی کے راز ونیاز میں

 

Who am I to interfere in His Secrets and His Bestowing, how much to whom?

 

Another Sufi thought that I heard behind why the one who possesses all the knowledge and wisdom of the Universe since its Creation does not write is that it is simply a matter of love. If The Beloved (peace be upon him) did write, what he would write most is the word “Allah.” Since the pen would be above and the word written below it, it was not acceptable again in the realm of adab, regard.

 

Later in the year, I would read in the Tafseer e Jilani the explanation for the verse in which Allah Ar-Rafi’, The Elevating One, says to His Prophet (peace be upon him):

 

سَنُقْرِئُكَ فَلَا تَنسَىٰ

 

We shall teach you, O Muhammad (peace be upon you) and you will not forget (of what you have been taught).

Surah Al-A’la, Verse 6

 

Tafseer e Jilani: We will make you from Ourself a reader who watches and reads Our Revelations and Inspirations even though you are an Ummi’ for I created you to be above the norms of reading and writing. So you will memorize and safeguard all of it and you will express your gratitude continuously for it so that there will never be any lessening or addition or alteration to it.

 

End excerpt “The Softest Heart”

 

In any case, those who think of the angel Gibrael (as) as the Prophet’s (peace be upon him) teacher have not read the following hadith again invoking the same verse.

 

سَنُقْرِئُكَ فَلَا تَنسَىٰ

 

We shall teach you, O Muhammad (peace be upon you)

and you will not forget (of what you have been taught).

Surah Al-A’la, Verse 6

  

The exegesis of the verse in the Tafseer Ruh Al Bayan is as follows: When Gibrael (as) came to the Holy Prophet (peace be upon him) with the verse of Surah Maryam and recited it, (the first verse being four letters of the Arabic language);

 

كهيعص

 

Kaf, Ha, Ya, 'Ayn, Sad.

Surah Maryam, Verse 1

 

the Holy Prophet (peace be upon him) said, “I know its meaning and intent.”

 

Gibrael (as) said, “Kaaf.”

 

The Holy Prophet (peace be upon him) said, “I know its meaning and intent.”

 

Gibrael (as) said, “Haa.”

 

The Holy Prophet (peace be upon him) said, “I know its meaning and intent.”

 

Gibrael (as) said, “Yaa.”

 

The Holy Prophet (peace be upon him) said, “I know its meaning and intent.”

 

Gibrael (as) said, “‘Ain.”

 

The Holy Prophet (peace be upon him) said, “I know its meaning and intent.”

 

Gibrael (as) said, “Suaad.”

The Holy Prophet (peace be upon him) said, “I know its meaning and intent.”

 

Gibrael (as) said, “O Prophet of Allah (peace be upon you)! What majesty is this? I myself don't know the meaning of this and you know it.”

 

But nothing I had planned for the month came to pass. For starters Qari Sahib got Corona. That alone sent me into a tailspin. My ablutions became more intense. I couldn’t write anything. He is the one who helps me with my references. I need the original text which is in Arabic or Urdu books in his online archive. Then I always need to study and translate the tafaseer with him.

 

The second happening that threw a wrench into the desire of worship was my building outdoor table tennis tables in a local park in Lahore. It wasn’t just any park either. It was the Kohinoor of all 800 parks in the city; Bagh e Jinnah. I had pitched the idea to the PHA (Parks and Horticultural Authority) on April 10th. They had been extremely enthusiastic about it. Two weeks later on the 27th I presented them with my plan and another two weeks later, a day after Ramzan started, we broke ground.

 

I went to the site every day at 7:30 am and stayed there for hours. I didn’t know the first thing about construction so my input was zero. I sat there like a dummy. The contractor and other workers would say, “Baji, go home” but I stayed. I don’t know why. I felt like I should be there. It felt hotter because of the fast but the heat wasn’t unbearable. I don’t mind heat. If I was an animal I would be a camel. Still, by the time I got home in the afternoon I was exhausted. I would collapse on my bed with alarms ringing an hour later for other stuff I had to do. For the first time in years I barely had time to even check email once a day.

 

For the next three weeks, I was deeply immersed in all things worldly. I joked with a friend of mine that I didn’t have a single experience at the site that motivated me to write even a sentence. Otherwise if I traveled anywhere for just a weekend, a story emerged from within me. The whole experience was physically arduous. But the real test of the month was spiritual and it came totally out of the blue.

 

The best I can explain what happened is this; a ghost from my past appeared. That’s all it was; an apparition. I was supposed to stay still. That was the test, my reaction was being watched. Instead of remaining where I was and letting destiny play itself out, caving to impulse, I ran towards it and all hell broke loose. Maulana (ra) writes about it perfectly;

 

What you seek is seeking you.

 

When I run after what I believe I want,

my days are a furnace of stress and tension.

 

But if I sit in my own place of patience,

what I need flows to me itself, without any pain.

 

From this I understand that

what I am seeking is also seeking me

is looking for me and attracting me.

 

There is a great (Divine) Secret here

for those who can comprehend it.

 

The weird thing is I had successfully applied the principle in the past. Usually I waited and watched. Precisely because of the poem and obeying the instruction given in it in no uncertain terms. But for some reason my zahir and batin, overt and inner beings, were in acute separation.

 

In all my writing for years I have been using the words zahir and batin without knowing exactly what they meant. My understanding of the two words was limited to the zahir being my superficial intention and the batin my deeper, real intention. The first could sometimes be falsehood but the latter was always the truth. The first was rooted in the nafs, the latter in the qalb, the seat of recognition of God in the heart.

 

Since they were never aligned, I felt the dichotomy between them when nothing went according to expectation. I thought I would be doing things for one reason but they would be for entirely another! This time they were moving in polar opposite directions, ripping me apart in the process.

 

I had recently come across the definitions of both words from Hazrat Najmuddin Qubra (ra), an honored disciple of Ghaus Pak (ra) in the Tafseer e Jilani;

 

“Know that for each thing that exists in the Universe there is a zahir and a batin.

 

The different forms of zahir: Sometimes it is the jism, a mass, because it has a length and a width and a height so it takes space and can be split into parts. Sometimes zahir is the duniya, the world, because it comes from the root donow, which means becoming near. Therefore the world is called duniya because it is near ehsaas, our feelings.

 

Sometimes zahir is the surat, the face, because it has a form and it can be felt through the five senses. Sometimes zahir is the shahadat, witnessing, because through it something can be testified to. Sometimes zahir can be mulk, a kingdom, because it comes in an ownership and it can be controlled and made subordinate.

 

The different forms of batin: The batin of each and every thing is sometimes called roohaniyat, spirituality, because it has no length, width and depth that takes space and splits into parts. Sometimes batin is called akhirat, because akhirat means that which comes after. In terms of sensing something, the inner (batin) becomes known after the overt (zahir), hence batin is called that which comes in the end.

 

Sometimes batin is called ma’ana, essence or reality, because it does not have an apparent form and it cannot be felt physically. Sometimes it is called ghaib, unseen, because it is absent for the overt senses. Sometimes it is called malakut, the kingdom where there is no possession or control, but it is connected with the outer world.”

 

As soon as I ran after what I believed I wanted, my days became “a furnace of stress and tension.” And I knew exactly why. Prior to taking the misstep, I had done an istakahara to know how to behave in the situation and the verse that had come for me was this;

 

وَإِذَا قَرَأْتَ الْقُرْآنَ جَعَلْنَا بَيْنَكَ وَبَيْنَ الَّذِينَ لَا يُؤْمِنُونَ بِالْآخِرَةِ حِجَابًا مَّسْتُورً

 

And when you recite the Quran, We place between you and between those who (do) not believe in the Hereafter a veil hidden.

Surah Al-Isra’, Verse 45

 

In the tafseer of the verse I read that Allah is saying that sometimes Nabi Kareem (peace be upon him) would be so deeply engrossed in reading the Quran, delving in its depths, searching for the pearls of benefits in Divine Commands, that he would forget about safeguarding himself from harm. Then Allah would, in order to protect him, from those who do not believe in the Afterlife, place a thick barrier between them and him as a veil. They would not be able to see him through that veil and therefore became unable to do him harm.

 

The only part of the verse that I felt was for me was the "veil." Allah had veiled me but in following my desire, I had ripped what was protecting me and exposed myself to a nightmare. For what, one might wonder? Nothing! Because when I did finally reach what I was chasing, it was literally nothing. The apparition disappeared like it was never even there but by then the veil was gone and for the first time in my life after decades, I felt alone. It was devastating because I live my life alone and have for a long time. But this was something else.

 

After that feeling came the real fruit of my disobedience; bitterness. I have been wayward most of my life yet never felt bitter. Or even felt punished. I realized then the difference was because in those days I was in the category of those who didn’t mean to be defiant.

 

ٱلَّذِينَ يَجْتَنِبُونَ كَبَـٰٓئِرَ ٱلْإِثْمِ وَٱلْفَوَٰحِشَ إِلَّا ٱللَّمَمَ ۚ

إِنَّ رَبَّكَ وَٰسِعُ ٱلْمَغْفِرَةِ ۚ

هُوَ أَعْلَمُ بِكُمْ إِذْ أَنشَأَكُم مِّنَ ٱلْأَرْضِ وَإِذْ أَنتُمْ أَجِنَّةٌ فِى بُطُونِ أُمَّهَـٰتِكُمْ ۖ

فَلَا تُزَكُّوٓا۟ أَنفُسَكُمْ ۖ

هُوَ أَعْلَمُ بِمَنِ ٱتَّقَىٰٓ

 

Those who avoid major sins and indecencies, except for minor lapses excepted.

Indeed, your Lord’s Forgiveness is vast.

He knows you well, ever since He created you from the earth and ever since you were embryos in your mothers’ wombs. So do not attest to your own virtues. He knows best as to who is conscious of Him.

Surah An-Najm, Verse 32

 

But knowing something, following it and then being disobedient, striving towards closeness with God and then turning away from Him, that had consequences unforeseen.

 

One might then ask, “So what is bitterness like?”

 

For me it was two things. First I became unable to be happy for someone else. Even when what happened to them was something I myself had wished for them for ages. Like this one friend of mine who called me and said there was shift in her marriage. For the better. After a decade of misery and anger flung around the house, trapping the spouses and the children in its ugly vortex. My reaction to the news was totally muted.

 

It was so unlike me I noticed it immediately. I didn’t say one positive thing to her. All that left my mouth was “You know you could have done this sooner.” And perhaps more strictly, “Obedience is the prerequisite for guidance” which is a fact but there was no need to say it. It was such a happy occasion. Instead of laughing with her about it and congratulating her, I was numb. Caught up in my feelings of misery. I was too busy gouging my soul.

 

روی نفس مطمئنه در جسد

زخم ناخنهای فکرت می‌کشد

 

Like nails, evil thoughts scratch the face of the Nafs e Mutmainna, your soul.

 

فکرت بد ناخن پر زهر دان

می‌خراشد در تعمق روی جان

 

Know that your wicked thoughts are as if dipped in poison.

Delving into them deeper only damages the face of the soul more.

 

I wonder if the reverse applied. Does bitterness prevent one from being able to feel another person’s sadness as well?

 

The other manifestation of the feeling for me was the appearance of badgumani, a word I had been unfamiliar with personally here to forth. It loosely translates as misunderstanding. For me it was the insertion of paranoia into my own heart by my own self, sowing seeds of mistrust and doubt about the sincerity of another person. Except when bitterness prevails, then the badgumani starts applying to everyone.

 

I have been on the receiving end of the emotion but not felt the emotion myself. Or if I had I couldn’t remember when it last happened. Without question, distrust is one of the heaviest, most negative feelings in the world. Being suspicious about others, second guessing their motive and intention, the whole thing was exhausting, both physically and mentally.

 

Taking that one step on my own made me feel more alone than when members of my family died in succession within months of each other. Because then I was under that veil. Difficulty ceased to exist or was always bearable. Then it would always pass.

 

In these days, I was reading Surah Al-An’am when I got the chance. When I reached the end, I came across a line that explained what was happening.

 

قُلْ أَغَيْرَ اللَّهِ أَبْغِي رَبًّا

وَهُوَ رَبُّ كُلِّ شَيْءٍ

وَهُوَ رَبُّ كُلِّ شَيْءٍ وَلَا تَكْسِبُ كُلُّ نَفْسٍ إِلَّا عَلَيْهَا

 

Say, “Why would I look for a lord other than God when He is the Lord of all things?”

Each soul is responsible for its own actions and no one bearer of burdens will bear the burdens of another.

Surah Al-An’am, Verse 164

 

Hazrat Najumiddin Kubra (ra) in the Tafseer e Jilani; “O you who is unaware! Why would I want anyone other than Allah when He is my Beloved and the lover never wants anyone else except their beloved. If the lover happens then to desire anything other, then Allah is still the Lord of each thing. When the Lord is mine, then the thing is also mine. Whereas if I embrace anyone or anything other than Him, I will never attain it. Even if I gain some goodness from it, it will eventually become a difficulty upon me.”

 

Subhan Allah!

 

Even when I wasn’t religious I had a relationship with Allah in which He protected me. Now when I look back at the hardest times, I see how I brought them all upon myself. But then I didn’t know how to behave. My E.Q. was zero. I was all bravado caught up in a repetition of patterns that continually deepened the grooves of my dysfunction.

 

I can’t say that through this experience I didn’t gain wisdom. Confucius’ promise finally came true; Wisdom can be gained through experience, as opposed to emulation which is easy or reflection, hard, but only with bitterness. I had never chosen “experience” before. I focus all my attention on the stress-free route; emulation.

 

Tafseer e Tustari: "Sahl (ra) was asked about the words of the Prophet , ‘Seeking knowledge is an obligation (farīḍa) for every Muslim’.

 

He said, ‘This refers to the knowledge of [one’s] state (ḥāl).’

 

He was asked, ‘What is the knowledge of [one’s] state?’

 

He replied: 'Inwardly it is sincerity (ikhlāṣ) and outwardly it is emulation (iqtidāʾ). Moreover, unless a person’s outward [self] (ẓāhir) is leading his inner [self] (bāṭin), and his inner self is the perfection (kamāl) of his outward self, he will merely be fatiguing his body.'"

 

I related to a friend of mine my experience of the week. She looked at me amazed.

 

“It sounds like magic.”

 

I didn’t understand what she meant.

 

“Magic?”

 

“Yes. For all that to happen in days. For you to realize what was happening so quickly. People live in that state for so long.”

 

I pondered upon her words. Then I realized at least one reason why I had been so quick to understand what was going on. At the end of the day what saved me was that I’m a wuss, an emotional weakling. I cannot bear or sustain emotional pressure for very long. I think it runs in my family.

 

My mother had weak nerves. She was prone to nervous breakdowns from a young age. She couldn’t sustain emotional pressure at all. Maybe that’s why she was married thrice during a time when a single divorce carried heavy stigma in society. Even her family, her father and brother, despite being from an extremely conservative feudal background, never forced her to stay in a situation that was unhappy for her. That made a huge impact on my life in terms of moulding my personal outlook. In my relationships, if I felt lovelessness making roots, I had no choice but to exit. Long-term facades were not happening for me.

 

In this case, my bitterness and badgumaani, my silent reproach, didn’t last more than four days. It was by far the worst four days of my life. Worse than the times I felt intense depression and couldn’t get out of bed for weeks. Because that was more self-pity than anything else. There was little recognition, much less admission, of any personal transgression.

 

This trial ended because I couldn’t stop crying about what I had done wrong. There it was again appearing as the savior; repentance. Who would have thought just feeling truly badly about doing something brought with it the heavenly ease of salvation.

 

I was reminded that one of Iblis’ favourite tactics of misguiding is not letting people admit their error and instead just buckling down obstinately on their position. I had heard a story in one of Uzair’s lectures that once Iblis came to Pharoah and said to him, “What is it that you think you have come to possess that you have claimed to be god? I have immeasurable knowledge and much more power than you but never have I even thought to make such a claim.”

 

His words alarmed Pharoah. He thought about it in the night and made a decision. The next day when Iblis came he said to him, “I have decided that I will continue everything as is. Do whatever I wish to whoever I want. But I will no longer call myself god.”

 

Iblis looked at him sorrowfully and said, “I think it’s too late for such a reversal. If you now say that, you will lose much more than your credibility. If I were you, I would now just continue as you have been.”

 

Strangely enough, a lot of clerics have the same attitude as well. I know of people who went to many in Lahore, one after another, looking for redemption, seeking forgiveness, wanting to express repentance, explore change and instead were told that it was too late. They were older in years so they heard the same thing Iblis said to Pharoah. “You're too far gone. You may as well just stay as you are.”

 

I recalled a hadith which I have otherwise only focused on again and again in my writing because of the first part; controlling the tongue. But there it was; redemption and deliverance lay in crying in recognition of a mistake.

 

عَنْ عُقْبَةَ بْنِ عَامِرٍ، قَالَ:‏‏‏‏ قُلْتُ:‏‏‏‏ يَا رَسُولَ اللَّهِ،‏‏‏‏ مَا النَّجَاةُ؟

قَالَ:‏‏‏‏ أَمْسِكْ عَلَيْكَ لِسَانَكَ وَلْيَسَعْكَ بَيْتُكَ وَابْكِ عَلَى خَطِيئَتِكَ

 

As narrated by Hazrat Uqba Bin Amir (ratu):

 

I asked, ”Ya Rasool Allah (peace be upon you)! Where lies salvation?”

 

He replied, “Keep your tongue in control, have your home capable of holding you and shed tears upon your mistakes.”

 

Then I remembered the line I had used in the video I had made for Maulana (ra) from the Masnavi;

 

تا نگرید ابر کے خندد چمن

تا نگرید طفل کے جوشد لبن

 

Till rain doesn’t fall from the clouds, the deadness of the earth remains.

Till the child doesn’t cry, the mother doesn’t nurse it.

 

گفت "ولیبکوا کثیرا " گوش دار

تا بریزد شیر فضل کردگار

 

And remember that Allah said, “they should weep a lot,”

so that the Mercy of God is showered upon them.

 

My test really ended when I wrote a letter to God. I told Him that I felt like I had been in a boat by myself, sailing blissfully through an ocean calm, then rowed myself into a vortex voluntarily. Now I needed help to get out of it because I was drowning with no end in sight. I wasn’t alive and I wasn’t dead. I wept and wept and invoked Nabi Kareem (peace be upon him) asking for forgiveness for the sake of His Beloved. That is when feeling of being distraught dissipated and I felt calm.

 

And thus I returned under the veil. I started feeling like myself again. The hardness of my heart cracked. I wrote to my friend whose marriage was changing and told her how elated I was for her. I felt happy. I sang out loud and twirled around in my room.

 

In the days after when someone I loved disappointed me, I noticed my reaction became different. Before I would be irritated for sure, even if I was able to exercise silence and not react. My heart thought badly of them because what they did was unprovoked and clearly unfair.

 

Now, though, having taken a ride on the train that they were spending most of their time on in their present, I didn’t think of them negatively. I would just stare at them and think how it was exactly like how I had been feeling and behaving. Perhaps there was no other way for me to soften my stance towards them without being exactly the same as them.

 

Later I thought about what happened deeply. I wondered why I had regressed so badly after so long. After all that blissful while that I had sat in my place of not wanting anything and seeing what I needed flow to me. A thought occurred to me. I had been brandishing my latest video as my “masterpiece.” There was a line in it that went a little something like this; whatever you pursue and make your destiny, the striving for it will not let you have any peace in your life.

 

No wonder Nabi Pak (peace be upon him) and all the Auliya Karam in his emulation, prayed fervently for their free will to be taken from them forever.

 

اللَّهُمَّ رَحْمَتَكَ أَرْجُو فَلَا تَكِلْنِي إِلَى نَفْسِي طَرْفَةَ عَيْنٍ

وَأَصْلِحْ لِي شَأْنِي كُلَّهُ لَا إِلَهَ إِلَا أَنْتَ

 

The most honored Prophet of Allah (peace be upon him) said, “O Allah, it is Your mercy that I hope for so do not leave me in charge of my affairs even for a blink of an eye and rectify for me all of my affairs.

None has the right to be worshiped except You.

 

Even for a blink of an eye!

 

I wondered with sadness what would happen to the ensuing generations who can’t seem do anything except what they want, when they want, impatient for full charge of their affairs as early as possible.

 

The “veil” I keep referring to is in fact the prize of surrendering one’s free will. Submerging one’s wishes into the irada, Will, of Allah and following that lead.

 

Ghaus Pak (ra) in Al-Fath Ar-Rabbani; “When the possibility of rejecting destiny, changing it, erasing it, going against it doesn’t exist, then why do you make a will contradicting Allah’s Will? When only that reaches you which He wills, then you should not want anything at all yourself. And when that cannot happen which He does not wish for you, then don’t put your nafs and your qalb, your self and your heart within the heart, in baseless difficulty by desiring it.

 

Surrender everything to your Lord. Turn your focus towards Him and with the hand of repentance hold on to His Mercy. Then you will always be in the state when bearing all the hardships of the world will become easy. Leaving desires and lusts will become easy and you will not complain about it and you will not be stung by it.”

 

I guess in that state then it doesn’t matter what comes one’s way. If it is happiness one is grateful. If it’s sadness, one is patient while not thinking of the ordeal as difficult and not wanting it to end. And if it happens to be humiliation, then even that has its upside most supreme.

 

Hazrat Bayazid Bastami (ra) sought His Lord for 40 years.

 

“I tried everything I knew to find My Lord but I did not find Him. Finally one night, during Tahajjud, I went into sajda (prostration) and continuously wept. And I said to Him;

 

ما وجدت شياء يتقرب به اليه تعالى إذ رأيت كل نعمت يتقرب به للا لوهية فيه مدخل

 

“I did not find anything that drew me closer to my Lord when I saw that all blessings that create closeness to Allah have, in them, some distortion."

 

فقلت يا رب بماذا أتقرب إليك؟

 

So I said, “O Lord! By what do I come closer to You?”

 

That night was the first time I heard The Voice and He said to me;

 

تقرب الي بما ليس لي

 

“Come towards Me with that which is not Mine and not for Me.”

 

I was astonished by the words and I asked;

 

ما الذي ليس لك يا رب

 

“What is there in this Universe that is not You and not for You?”

 

He said;

 

الذلة و الافتقار

 

“Humiliation and humility."

 

When I first heard the story I couldn’t get over the first word; humiliation. But there is a difference between humiliation borne for the self and the zillat borne for Allah’s Sake. In the first, which is part of everyone’s life in one relationship or another, there is martyrdom, then self-righteousness and almost always a limit of tolerance.

 

When crossed one explodes and retreats, sometimes forever. Or stays and repeats the cycle becoming even harder than before. In the second, there is surrender to Divine Will and therefore infinite patience even when the pain is intense. That is gifted for the chosen few who know that the source of all things is only God.

 

I learnt from Ghaus Pak (ra) the reason to lend understanding to anyone who is overtly doing something wrong.

 

“For example, when you see someone who doesn’t pray, then you tell them to do so because it is the command of the Sharia’ but understand that in the Knowledge of Allah, if the person had been written as a Namazi, the one who says their prayers, then for sure they would have done so. But they are ma’zoor i.e. they are excused because no one has the ability to go against their taqdeer, their ordained destiny.

 

So in this way, when they were not able to listen and obey to advice and orders and instruction, whether it was given gently or firmly, then in the rank of your own knowledge, know that they are ma’zoor, not accepting guidance, so don’t become prideful on your own deeds (for having been granted ability) and stay firm in your belief of having been chosen.”

 

The read, which was actually a footnote, was a remarkable find for me who has trouble not interfering in other people’s spiritual journeys. Again it was about surrender! Except this time it’s not for one’s own self but in the acceptance of the journey of another. That if it is incongruent to one’s own, it’s ok.

 

Qari Sahib explained it wonderfully. “Think of it like the Azaan,” he said. “Some come to pray, others don’t and the call of the Azaan continues.”

 

And of course there was a reference from the Quran. The verse was different because in it Allah has Nabi Kareem (peace be upon him) address not the Muslims but every single human being.

 

قُلْ يَا أَيُّهَا النَّاسُ قَدْ جَاءَكُمُ الْحَقُّ مِن رَّبِّكُمْ

فَمَنِ اهْتَدَىٰ فَإِنَّمَا يَهْتَدِي لِنَفْسِهِ

وَمَن ضَلَّ فَإِنَّمَا يَضِلُّ عَلَيْهَا

وَمَا أَنَا عَلَيْكُم بِوَكِيل

 

Say, “O Mankind! The Truth has come to you from your Lord.

Whoever chooses to follow the path of guidance, it is for his own good. And whoever chooses to go astray, does so to his own loss. I am not responsible for your conduct."

Surah Yunus, Verse 108

 

Funnily enough is the hard thing was supposed to be the tables in the park. Everything about the execution of the project was unknown to me. We were doing something for the first time. There was nothing but X factors from start to finish. But for that Qari Sahib had me read two nafal on Day One surrendering everything to Allah and Nabi Pak (peace be upon him). After that even when things seemingly didn’t go right, I didn’t feel bad or angry or worried. Everything about it was fine with me.

 

In the end everything is in a balance whether we see that or not. Everything is placed in the place it deserves to be placed in; that is the classical definition of adl, justice. Each single thing is held accountable for its own actions. Even inside the same person different parts, like the nafs and the qalb, cannot be blamed for one another.

 

Hazrat Najmuddin Kubra (ra) in the Tafseer e Jilani; “By its nature, the ease and satisfaction of the nafs lies in the world and its artificial and false adornments. The nafs desires the opposite of that which is commanded by God and this is what becomes its burden. In this state, it travels towards the most base of ranks and none other than the nafs can carry the weight of its weakness.

 

The qalb will not be held accountable or answerable for the encumbrances of the nafs as long as it is safeguarded from the regretful negativity of the nafs and possesses the light of imaan, faith. For in the intrinsic nature of the qalb is placed the love and desire of Allah.

 

Only when the qalb follows the nafs does Allah, in His Wrath, make the two equal. In this case, the mirror of the qalb becomes rusted by the habits and attributes of the nafs. When the qalb follows in the footsteps of the desires of the nafs and becomes trapped by its lusts, it loses its original intended purpose.

 

By Allah’s Command it was supposed to be the seat of taharat (purity), safa (cleansing), salamati (peace), zikr (remembrance), fikar (reflection), tauheed (One-ness), imaan (faith), tawakul (reliance), sidq (truth), ikhlas (sincerity) and bandagi (obedience). When it rejected this Command and fell into waywardness, it became liable for the burden of its sins.

 

Just as Allah has said;

 

كَلَّا بَلْ رَانَ عَلَىٰ قُلُوبِهِم مَّا كَانُوا يَكْسِبُون

 

Nay! But, their hearts have been corroded by what they do (earn).”

Surah Al-Mutaffifin, Verse 14

 

In my 30s I used to say to people if there was something that wiped the slate clean, no matter what someone did before, it was marriage. In my 50s, I learn repentance does the same. Within that it’s one thing when someone apologizes for something and entirely another when they do so with tears. It’s unlikely I will ever know the feeling of being the vice-regent of Allah on Earth, having been “created in the best mould” but this Ramzan I certainly experienced the asfala safileen, the depths of despair;

 

ثُمَّ رَدَدْنَاهُ أَسْفَلَ سَافِلِين

 

Then We returned him to the lowest of the low.

Surah At-Teen, Verse 5

 

Tafseer e Jilani; “Because of their own misdeeds, when Our Will decided it, we deprived Man from his highly exalted status and relegated him to the lowest of states where his fulfillment, desires and hopes are tied to the world.”

 

Still in the last ashara’, last 10 days of the month, which is exclusively for escape from the fires of Hell, I experienced Allah as Al-Ghafoor and Al-Wadood.

 

وَهُوَ الْغَفُورُ الْوَدُود

 

And He is Oft-Forgiving, the Most Loving.

Surah Al-Burooj, Verse 14

 

Tafseer e Jilani; “He is bound by His Mercy to be the Forgiver and The One who hides sins. He erases the sins of those who repent with sincerity and become obedient, no matter what the sins are, in number or type. He loves the repentance of the sinner who asks for forgiveness with sincerity. When they plead before Him, when they are bent in fear and shame, when they are regretful of their sins, that ask for forgiveness is beloved to Him.

 

In the end, I felt sad that on the 27th of Ramzan I was not able to post the piece on the Quran that I had intended. Qari Sahib was still not well. Still we managed a phone call and I discussed some of my translations for this writing. Instead, I read the Quran. It so happened that I reached the last verse of Surah Al-An’am.

 

وَهُوَ الَّذِي جَعَلَكُمْ خَلَائِفَ الْأَرْضِ

وَرَفَعَ بَعْضَكُمْ فَوْقَ بَعْضٍ دَرَجَاتٍ لِّيَبْلُوَكُمْ فِي مَا آتَاكُمْ

إِنَّ رَبَّكَ سَرِيعُ الْعِقَابِ

وَإِنَّهُ لَغَفُورٌ رَّحِيم

 

It is He who has made you His Vice-regent on this Earth and has raised some of you in rank above others so that He might test you by means of what He has given you.

Your Lord is swift in punishment but He is also forgiving and Merciful to all.

 

My eyes read the tafseer of the verse and wept as I translated it, the words piercing my heart.

 

وَهُوَ الَّذِي جَعَلَكُمْ خَلَائِفَ الْأَرْضِ

 

“It is God who has sent you as His Appointee on this Earth as the one who is able to become the reflection of His Attributes.

 

وَرَفَعَ بَعْضَكُمْ فَوْقَ بَعْضٍ دَرَجَاتٍ

 

In gaining those Attributes He has made given some of you preference over others.

 

لِّيَبْلُوَكُمْ فِي مَا آتَاكُمْ

 

So you will be tested on the capabilities and strengths that were bestowed upon you to see if you are using them to consummate the purpose of your creation or for other means.

 

إِنَّ رَبَّكَ سَرِيعُ الْعِقَابِ

 

The one who destroys their natural ability without purpose will be punished swiftly.

 

وَإِنَّهُ لَغَفُورٌ رَّحِيم

 

Similarly, the one who heeds advice and seeks forgiveness and makes the intent to come towards the right path through repentance will find that Allah is Benevolent towards them.”

 

The road towards Tauheed, the One-ness of Allah, is paved with the dying of the will. Over and over, again and again. This Ramzan I learnt that quite literally. I experienced Hell but for an instant and it was unbearable. Prayers I uttered entirely in obedience to Nabi Kareem (peace be upon him), copying his words exactly, saved me from myself. The one that became my favourite was this;

 

قُلْ إِنَّ صَلَاتِي وَنُسُكِي وَمَحْيَايَ وَمَمَاتِي لِلَّهِ رَبِّ الْعَالَمِين

 

Say, O Beloved (peace be upon you), "Indeed, my prayer and worship, and my living and my dying are for Allah, Lord of the worlds.”

 

The words were so intense I had to look up Ghaus Pak’s (ra) tafseer of it.

 

Tafseer e Jilani: “Oh Messenger who completes prophet-hood, who is the reflection of the essence of Allah’s Tauheed, One-ness, say, while entrusting your entire affairs and all that which is happening with you and by you to your Lord, “Indeed, the inclination of all my organs and parts, my entire being (zahir and batin) and all my worship, which is the means of my gaining closeness and connection with my Lord in my life in this world and the Hereafter, are only and only for Allah, The One who is The Controller of all His Kingdoms by His Will in every aspect, for everything belongs to Him and He is the Lord of all the Worlds.”

 

It was a comforting relief for me to discover that which I love cannot become detestable to me. A feeling my nature considers sweet is not susceptible to change. The apparition was not my enemy. I did not have to dislike it if I loved it. My "sin" was my lunging towards it for the umpteenth time instead of patiently standing where I was and letting the ghost play its test out, whatever it was. After all, it appeared for a reason.

 

At each point in the journey when one stumbles, hope appears. If one is attached to those who stand at the destination as a result of being guided by Allah's Beloved (peace be upon him), there is always a beckoning from them to get up and move forward. There is no prolonged self-pity. There is no extended distress.

 

Ghaus Pak (ra) says that the batin is the bird, the qalb its cage. The qalb a bird, the body its cage. The body a bird, the grave its cage. The grave is the cage for all creation that everyone has to enter. Before that dying come a thousand deaths for the seeker. And as I learnt, a thousand lives. Only through each does one edge towards fulfillment of purpose.

 

Sahel Tustari (ra): "The heart has a thousand deaths, of which the ultimate is being cut off (qaṭīʿa) from God, Mighty and Majestic is He; and the heart has a thousand lives, of which the ultimate is the encounter (liqāʾ) with God, Mighty and Majestic is He. Furthermore, with each sinful act the heart undergoes a death, and with each act of obedience it receives [new] life."

 

That Allah is His Infinite Generosity offers vice-regency to all human beings astonishes me. Even acquiring a single attribute of The Divine seems invisibly far. The hand of repentance, however, that reaches His Mercy via Nabi Kareem (peace be upon him) brings everything in one's reach. Fresh starts, clean slates, new choices, different endings. In every moment, in every day. In the end, inspired by the hadith Qudsi I have learnt recently, I will find myself to be only that which I think I am.

 

Tafseer e Tustari: "Hazrat Sahel (ra) said: Struggle against your lower self with the sword of opposition! Place upon its [back] the burdens of remorse (nadam), and guide it through the desert plains of fear (khawf), so that you may turn it back to the path of repentance (tawba) and contrition (ināba). Repentance is not acceptable except from one who feels perplexed at his plight, grief-stricken at this situation, and confounded in his heart at what has happened to him."

 

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"The Kingdom of God is at hand: repent and believe in the Gospel." Mark 1:15

 

"Lord Jesus, fill me with Your Holy Spirit and transform me into the Christ-like holiness You desire. Increase my zeal for Your kingdom and instill in me a holy desire to live for Your Greater Glory." ~ www.dailyscripture.net

 

“Lord, I offer my life to You. I want to join all Your saints in building Your kingdom.” www.wau.org

 

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Sharon 🌻

 

God's Beauty In Nature is calling us into a deeper relationship with Him...

 

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Eis que de repente deu vontade de um rosinha queimado (o fato de ter visto várias fotos de esmaltes desse tom contribuiu para isso). Aproveitei então para estrear o lindo do Energia, comprado há pouco tempo.

Tá um friozinho delicioso em São Paulo e achei que esse tom casou muito bem com o tempo. Foram duas camadinhas do esmalte e uma do top coat da Ideal. O brilho ficou maravilhoso, bem espelhado, mas em algumas unhas ficaram uns sulcos e eu DETESTO quando isso acontece. Também não gosto de passar um mundo de top coat, acho terrível de limpar. Bom, pelo menos isso serviu para eu lembrar por que o Ideal tava encostado, ainda mais depois de ter usado o Seche Vite na última esmaltação. Seche, nunca mais te abandono!

Nada melhor do que satisfazer uma vontade com um esmalte lindo. Estou mega apaixonada!

Diez años después de la conquista de México, el día 9 de diciembre de 1531, Juan Diego iba rumbo al Convento de Tlaltelolco para oír misa. Al amanecer llegó al pie del Tepeyac. De repente oyó música que parecía el gorjeo de miles de pájaros. Muy sorprendido se paró, alzó su vista a la cima del cerro y vio que estaba iluminado con una luz extraña. Cesó la música y en seguida oyó una dulce voz procedente de lo alto de la colina, llamándole: "Juanito; querido Juan Dieguito". Juan subió presurosamente y al llegar a la cumbre vio a la Santísima Virgen María en medio de un arco iris, ataviada con esplendor celestial. Su hermosura y mirada bondadosa llenaron su corazón de gozo infinito mientras escuchó las palabras tiernas que ella le dirigió a él. Ella habló en azteca. Le dijo que ella era la Inmaculada Virgen María, Madre del Verdadero Dios. Le reveló cómo era su deseo más vehemente tener un templo allá en el llano donde, como madre piadosa, mostraría todo su amor y misericordia a él y a los suyos y a cuantos solicitaren su amparo. "Y para realizar lo que mi clemencia pretende, irás a la casa del Obispo de México y le dirás que yo te envío a manifestarle lo que mucho deseo; que aquí en el llano me edifique un templo. Le contarás cuanto has visto y admirado, y lo que has oído. Ten por seguro que le agradeceré bien y lo pagaré, porque te haré feliz y merecerás que yo te recompense el trabajo y fatiga con que vas a procurar lo que te encomiendo. Ya has oído mi mandato, hijo mío, el más pequeño: anda y pon todo tu esfuerzo".

 

Juan se inclinó ante ella y le dijo: "Señora mía: ya voy a cumplir tu mandato; me despido de ti, yo, tu humilde siervo".

 

Cuando Juan llegó a la casa del Obispo Zumárraga y fue llevado a su presencia, le dijo todo lo que la Madre de Dios le había dicho. Pero el Obispo parecía dudar de sus palabras, pidiéndole volver otro día para escucharle más despacio.

 

Ese mismo día regresó a la cumbre de la colina y encontró a la Santísima Virgen que le estaba esperando. Con lágrimas de tristeza le contó cómo había fracasado su empresa. Ella le pidió volver a ver al Sr. Obispo el día siguiente. Juan Diego cumplió con el mandato de la Santísima Virgen. Esta vez tuvo mejor éxito; el Sr. Obispo pidió una señal.

 

Juan regresó a la colina, dio el recado a María Santísima y ella prometió darle una señal al siguiente día en la mañana. Pero Juan Diego no podía cumplir este encargo porque un tío suyo, llamado Juan Bernardino había enfermado gravemente.

 

Dos días más tarde, el día doce de diciembre, Juan Bernardino estaba moribundo y Juan Diego se apresuró a traerle un sacerdote de Tlaltelolco. Llegó a la ladera del cerro y optó ir por el lado oriente para evitar que la Virgen Santísima le viera pasar. Primero quería atender a su tío. Con grande sorpresa la vio bajar y salir a su encuentro. Juan le dio su disculpa por no haber venido el día anterior. Después de oír las palabras de Juan Diego, ella le respondió: "Oye y ten entendido, hijo mío el más pequeño, que es nada lo que te asusta y aflige. No se turbe tu corazón, no temas esa ni ninguna otra enfermedad o angustia. ¿Acaso no estoy aquí yo, que soy tu madre? ¿No estás bajo mi sombra? ¿No soy tu salud? ¿Qué más te falta? No te aflija la enfermedad de tu tío, que no morirá ahora de ella; está seguro de que ya sanó".

 

Cuando Juan Diego oyó estas palabras se sintió contento. Le rogó que le despachara a ver al Señor Obispo para llevarle alguna señal y prueba a fin de que le creyera. Ella le dijo:

 

"Sube, hijo mío el más pequeño, a la cumbre donde me viste y te di órdenes, hallarás que hay diferentes flores; córtalas, recógelas y en seguida baja y tráelas a mi presencia".

 

Juan Diego subió y cuando llegó a la cumbre, se asombró mucho de que hubieran brotado tan hermosas flores. En sus corolas fragantes, el rocío de la noche semejaba perlas preciosas. Presto empezó a córtalas, las echó en su regazo y las llevó ante la Virgen. Ella tomó las flores en sus manos, las arregló en la tilma y dijo: "Hijo mío el más pequeño, aquí tienes la señal que debes llevar al Señor Obispo. Le dirás en mi nombre que vea en ella mi voluntad y que él tiene que cumplirla. Tú eres mi embajador muy digno de confianza. Rigurosamente te ordeno que sólo delante del Obispo despliegues tu tilma y descubras lo que llevas".

 

Cuando Juan Diego estuvo ante el Obispo Fray Juan de Zumárraga, y le contó los detalles de la cuarta aparición de la Santísima Virgen, abrió su tilma para mostrarle las flores, las cuales cayeron al suelo. En este instante, ante la inmensa sorpresa del Señor Obispo y sus compañeros, apareció la imagen de la Santísima Virgen María maravillosamente pintada con los más hermosos colores sobre la burda tela de su manto.

 

LA CURACIÓN DE JUAN BERNARDINO

 

El mismo día, doce de diciembre, muy temprano, la Santísima Virgen se presentó en la choza de Juan Bernardino para curarle de su mortal enfermedad. Su corazón se llenó de gozo cuando ella le dio el feliz mensaje de que su retrato milagrosamente aparecido en la tilma de Juan Diego, iba a ser el instrumento que aplastara la religión idólatra de sus hermanos por medio de la enseñanza que el divino códice-pintura encerraba.

 

Te-coa-tla-xope en la lengua Azteca quiere decir "aplastará la serpiente de piedra". Los españoles oyeron la palabra de los labios de Juan Bernardino. Sonó como "de Guadalupe. Sorprendidos se preguntaron el por qué de este nombre español, pero los hijos predilectos de América, conocían bien el sentido de la frase en su lengua nativa. Así fue como la imagen y el santuario adquirieron el nombre de Guadalupe, título que ha llevado por cuatro siglos.

 

Se lee en la Sagrada Escritura que en tiempo de Moisés y muchos años después un gran cometa recorría el espacio. Tenía la apariencia de una serpiente de fuego. Los indios de México le dieron el nombre de Quetzalcoatl, serpiente con plumas. Le tenían mucho temor e hicieron ídolos de piedra, en forma de serpiente emplumada, a los cuales adoraban, ofreciéndoles sacrificios humanos. Después de ver la sagrada imagen y leer lo que les dijo, los indios abandonaron sus falsos dioses y abrazaron la Fe Católica. Ocho millones de indígenas se convirtieron en sólo siete años después de la aparición de la imagen.

   

LA TILMA DE JUAN DIEGO

 

La tilma en la cual la imagen de la Santísima Virgen apareció, está hecha de fibra de maguey. La duración ordinaria de esta tela es de veinte años a lo máximo. Tiene 195 centímetros de largo por 105 de ancho con una sutura en medio que va de arriba a abajo.

 

Impresa directamente sobre esta tela, se encuentra la hermosa figura de Nuestra Señora. El cuerpo de ella mide 140 centímetros de alto.

 

Esta imagen de la Santísima Virgen es el único retrato auténtico que tenemos de ella. Su conservación en estado fresco y hermoso por más de cuatro siglos, debe considerarse milagrosa. Se venera en la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe en la Ciudad de México, donde ocupa el sitio de honor en el altar mayor.

 

La Sagrada Imagen duró en su primera ermita desde el 26 de diciembre, 1535 hasta el ano de 1622.

 

La segunda iglesia ocupó el mismo lugar donde se encuentra hoy la Basílica. Esta duró hasta 1695. Unos pocos años antes fue construida la llamada Iglesia de los Indios junto a la primera ermita, la cual sirvió entonces de sacristía para el nuevo templo. En 1695, cuando fue demolido el segundo templo, la milagrosa imagen fue llevada a la Iglesia de los Indios donde se quedó hasta 1709 fecha en que se dedicó el nuevo hermoso templo que todavía despierta la admiración de Mexicanos y extranjeros.

   

LA CORONACIÓN

 

El doce de octubre de 1895 la bendita imagen de la Santísima Virgen fue coronada por decreto del Santo Padre, León XIII, y el doce de octubre de 1945, cincuentenario de la coronación, su Santidad Pío XII en su célebre radio mensaje a los Mexicanos le aplicó el titulo de Emperatriz de las Américas.

 

Muy recientemente, el doce de octubre de 1961, su Santidad Juan XXIII, dirigió un radio mensaje a los Congresistas del II Congreso Interamericano Mariano quienes se encontraron presentes dentro de la Nacional e Insigne Basílica de Guadalupe. En este día, a las doce en punto, se escuchó la sonora voz del Santo Padre quien pronunció las siguientes palabras:

 

Amadísimos Congresistas y fieles todos de América:

 

María, Madre de Dios y Madre nuestra, esa tierna palabra que estos días vuestros labios repiten sin fin con el título bendito de Madre de Guadalupe, abre este nuestro saludo que dirigimos a cuantos tomáis parte en el Segundo Congreso Mariano Interamericano y a todos los países de América.

 

Feliz oportunidad ésta del 50 aniversario del Patronato de María Santísima de Guadalupe sobre toda la América Latina, que tanto bien ha producido entre los pueblos del Continente, para alentaros en vuestras manifestaciones de mutuo amor y de devoción a la que es Madre de vida y Fuente de gracia.

 

Día histórico aquél doce de octubre en que el grito "tierra" anunciaba la unión de dos mundos, hasta entonces desconocidos entre sí, y señalaba el nacimiento a la fe de esos dos continentes; a la fe en Cristo -"luz verdadera que ilumina a todo hombre"- (Jo. 1, 9.) de la cual María es como la "aurora consurgens" que precede la claridad del día. Más adelante "la siempre Virgen Santa María, Madre del verdadero Dios por quien se vive", derrama su ternura y delicadeza maternal en la colina, del Tepeyac, confiando al indio Juan Diego con su mensaje unas rosas que de su tilma caen mientras en ésta queda aquél retrato suyo dulcísimo que manos humanos no pintaran.

 

Así quería Nuestra Señora continuar mostrando su oficio de Madre: Santa María de Guadalupe, siempre símbolo y artífice de esta fusión que formaría la nacionalidad mexicana y, en expansión cargada de sentidos, rebasaría las fronteras para ofrecer al mundo ese coro magnífico de pueblos que rezan en español.

 

Primero Madre y Patrona de México, luego de América y de Filipinas: el sentido histórico de su mensaje iba cobrando así plenitud, mientras abría sus brazos a todos los horizontes en un anhelo universal de amor.

 

Abre el alma a la esperanza cuando en ese mismo Continente se viene estudiando y poniendo en práctica para elevar el nivel de vidas de los pueblos humanos. Vemos con aplauso las iniciativas encaminadas a procurar personal preparado para el apostolado a los países escasos de clero o de religiosos en el deseo de sostener su fe y de continuar la misión salvadora de la Iglesia.

 

¡Cuánto podrá ayudar a mantener vivos estos ideales cristianos de fraternidad vuestro Congreso! Qué altura y qué nobleza adquieren las relaciones entre los individuos y los pueblos cuando se las contempla a la luz de nuestra fraternidad en Cristo: "onmes vos fratres estis" (Mat. 23,8) según proclama el lema de vuestro Congreso. .

 

Y cuanto en esta convivencia alienta el amor y la consideración de una Madre común, entonces los vínculos de la familia humana adquieren la eficacia de algo más vital, más sentido que sublima el poder y la fuerza de cualquier ley.

 

Tenéis ahí a María, la Madre común, puesto que es Madre de Cristo, la que con su solicitud y compasión maternal ha contribuido a que se nos devuelva la vida divina y sobrenatural, la que en la persona del discípulo amado nos fue donada como Madre espiritual por Cristo mismo en la cruz.

 

Salve Madre de América! Celestial Misionera del nuevo Mundo, que desde el Santuario del Tepeyac has sido, durante más de cuatro Siglos Madre y Maestra en la fe de los pueblos de América. Sé también su amparo y sálvalos oh Inmaculada María; asiste a sus gobernantes, infunde nuevo celo a sus Prelados, aumenta las virtudes en el clero; y conserva siempre la fe en el pueblo.

 

Oiga María estos votos para que los presente a Cristo en cuyo nombre y con el más vivo afecto de nuestro corazón de Padre os bendecimos.

   

SAN JUAN DIEGO

 

San Juan Diego nació en 1474 en el "calpulli" de Tlayacac en Cuauhtitlán, México, establecido en 1168 por la tribu nahua y conquistado por el jefe Azteca Axayacatl en 1467. Cuando nació recibió el nombre de Cuauhtlatoatzin, que quiere decir "el que habla como águila" o "águila que habla".Juan Diego perteneció a la más numerosa y baja clase del Imperio Azteca, sin llegar a ser esclavo. Se dedicó a trabajar la tierra y fabricar matas las que luego vendía. Poseía un terreno en el que construyó una pequeña vivienda. Contrajo matrimonio con una nativa pero no tuvo hijos.

 

Entre 1524 y 1525 se convierte al cristianismo y fue bautizado junto a su esposa, él recibió el nombre de Juan Diego y ella el de María Lucía. Fueron bautizados por el misionero franciscano Fray Toribio de Benavente, llamado por los indios "Motolinia" o " el pobre".

 

Antes de su conversión Juan Diego ya era un hombre piadoso y religioso. Era muy reservado y de carácter místico, le gustaba el silencio y solía caminar desde su poblado hasta Tenochtitlán, a 20 kilómetros de distancia, para recibir instrucción religiosa. Su esposa María Lucía falleció en 1529. En ese momento Juan Diego se fue a vivir con su tío Juan Bernardino en Tolpetlac, a sólo 14 kilómetros de la iglesia de Tlatilolco, Tenochtitlán. Durante una de sus caminatas camino a Tenochtitlán, que solían durar tres horas a través de montañas y poblados, ocurre la primera aparición de Nuestra Señora, en el lugar ahora conocido como "Capilla del Cerrito", donde la Virgen María le habló en su idioma, el náhuatl.

 

Juan Diego tenía 57 años en el momento de las apariciones, ciertamente una edad avanzada en un lugar y época donde la expectativa de vida masculina apenas sobrepasaba los 40 años.Luego del milagro de Guadalupe Juan Diego fue a vivir a un pequeño cuarto pegado a la capilla que alojaba la santa imagen, tras dejar todas sus pertenencias a su tío Juan Bernardino. Pasó el resto de su vida dedicado a la difusión del relato de las apariciones entre la gente de su pueblo.

 

Murió el 30 de mayo de 1548, a la edad de 74 años. Juan Diego fue beatificado en abril de 1990 por el Papa Juan Pablo II y proclamado santo el 31 de Julio de 2002 . (Biografía extraída de la agencia católica de noticias ACIPRENSA).

   

Diez años después de la conquista de México, el día 9 de diciembre de 1531, Juan Diego iba rumbo al Convento de Tlaltelolco para oír misa. Al amanecer llegó al pie del Tepeyac. De repente oyó música que parecía el gorjeo de miles de pájaros. Muy sorprendido se paró, alzó su vista a la cima del cerro y vio que estaba iluminado con una luz extraña. Cesó la música y en seguida oyó una dulce voz procedente de lo alto de la colina, llamándole: "Juanito; querido Juan Dieguito". Juan subió presurosamente y al llegar a la cumbre vio a la Santísima Virgen María en medio de un arco iris, ataviada con esplendor celestial. Su hermosura y mirada bondadosa llenaron su corazón de gozo infinito mientras escuchó las palabras tiernas que ella le dirigió a él. Ella habló en azteca. Le dijo que ella era la Inmaculada Virgen María, Madre del Verdadero Dios. Le reveló cómo era su deseo más vehemente tener un templo allá en el llano donde, como madre piadosa, mostraría todo su amor y misericordia a él y a los suyos y a cuantos solicitaren su amparo. "Y para realizar lo que mi clemencia pretende, irás a la casa del Obispo de México y le dirás que yo te envío a manifestarle lo que mucho deseo; que aquí en el llano me edifique un templo. Le contarás cuanto has visto y admirado, y lo que has oído. Ten por seguro que le agradeceré bien y lo pagaré, porque te haré feliz y merecerás que yo te recompense el trabajo y fatiga con que vas a procurar lo que te encomiendo. Ya has oído mi mandato, hijo mío, el más pequeño: anda y pon todo tu esfuerzo".

 

Juan se inclinó ante ella y le dijo: "Señora mía: ya voy a cumplir tu mandato; me despido de ti, yo, tu humilde siervo".

 

Cuando Juan llegó a la casa del Obispo Zumárraga y fue llevado a su presencia, le dijo todo lo que la Madre de Dios le había dicho. Pero el Obispo parecía dudar de sus palabras, pidiéndole volver otro día para escucharle más despacio.

 

Ese mismo día regresó a la cumbre de la colina y encontró a la Santísima Virgen que le estaba esperando. Con lágrimas de tristeza le contó cómo había fracasado su empresa. Ella le pidió volver a ver al Sr. Obispo el día siguiente. Juan Diego cumplió con el mandato de la Santísima Virgen. Esta vez tuvo mejor éxito; el Sr. Obispo pidió una señal.

 

Juan regresó a la colina, dio el recado a María Santísima y ella prometió darle una señal al siguiente día en la mañana. Pero Juan Diego no podía cumplir este encargo porque un tío suyo, llamado Juan Bernardino había enfermado gravemente.

 

Dos días más tarde, el día doce de diciembre, Juan Bernardino estaba moribundo y Juan Diego se apresuró a traerle un sacerdote de Tlaltelolco. Llegó a la ladera del cerro y optó ir por el lado oriente para evitar que la Virgen Santísima le viera pasar. Primero quería atender a su tío. Con grande sorpresa la vio bajar y salir a su encuentro. Juan le dio su disculpa por no haber venido el día anterior. Después de oír las palabras de Juan Diego, ella le respondió: "Oye y ten entendido, hijo mío el más pequeño, que es nada lo que te asusta y aflige. No se turbe tu corazón, no temas esa ni ninguna otra enfermedad o angustia. ¿Acaso no estoy aquí yo, que soy tu madre? ¿No estás bajo mi sombra? ¿No soy tu salud? ¿Qué más te falta? No te aflija la enfermedad de tu tío, que no morirá ahora de ella; está seguro de que ya sanó".

 

Cuando Juan Diego oyó estas palabras se sintió contento. Le rogó que le despachara a ver al Señor Obispo para llevarle alguna señal y prueba a fin de que le creyera. Ella le dijo:

 

"Sube, hijo mío el más pequeño, a la cumbre donde me viste y te di órdenes, hallarás que hay diferentes flores; córtalas, recógelas y en seguida baja y tráelas a mi presencia".

 

Juan Diego subió y cuando llegó a la cumbre, se asombró mucho de que hubieran brotado tan hermosas flores. En sus corolas fragantes, el rocío de la noche semejaba perlas preciosas. Presto empezó a córtalas, las echó en su regazo y las llevó ante la Virgen. Ella tomó las flores en sus manos, las arregló en la tilma y dijo: "Hijo mío el más pequeño, aquí tienes la señal que debes llevar al Señor Obispo. Le dirás en mi nombre que vea en ella mi voluntad y que él tiene que cumplirla. Tú eres mi embajador muy digno de confianza. Rigurosamente te ordeno que sólo delante del Obispo despliegues tu tilma y descubras lo que llevas".

 

Cuando Juan Diego estuvo ante el Obispo Fray Juan de Zumárraga, y le contó los detalles de la cuarta aparición de la Santísima Virgen, abrió su tilma para mostrarle las flores, las cuales cayeron al suelo. En este instante, ante la inmensa sorpresa del Señor Obispo y sus compañeros, apareció la imagen de la Santísima Virgen María maravillosamente pintada con los más hermosos colores sobre la burda tela de su manto.

 

LA CURACIÓN DE JUAN BERNARDINO

 

El mismo día, doce de diciembre, muy temprano, la Santísima Virgen se presentó en la choza de Juan Bernardino para curarle de su mortal enfermedad. Su corazón se llenó de gozo cuando ella le dio el feliz mensaje de que su retrato milagrosamente aparecido en la tilma de Juan Diego, iba a ser el instrumento que aplastara la religión idólatra de sus hermanos por medio de la enseñanza que el divino códice-pintura encerraba.

 

Te-coa-tla-xope en la lengua Azteca quiere decir "aplastará la serpiente de piedra". Los españoles oyeron la palabra de los labios de Juan Bernardino. Sonó como "de Guadalupe. Sorprendidos se preguntaron el por qué de este nombre español, pero los hijos predilectos de América, conocían bien el sentido de la frase en su lengua nativa. Así fue como la imagen y el santuario adquirieron el nombre de Guadalupe, título que ha llevado por cuatro siglos.

 

Se lee en la Sagrada Escritura que en tiempo de Moisés y muchos años después un gran cometa recorría el espacio. Tenía la apariencia de una serpiente de fuego. Los indios de México le dieron el nombre de Quetzalcoatl, serpiente con plumas. Le tenían mucho temor e hicieron ídolos de piedra, en forma de serpiente emplumada, a los cuales adoraban, ofreciéndoles sacrificios humanos. Después de ver la sagrada imagen y leer lo que les dijo, los indios abandonaron sus falsos dioses y abrazaron la Fe Católica. Ocho millones de indígenas se convirtieron en sólo siete años después de la aparición de la imagen.

   

LA TILMA DE JUAN DIEGO

 

La tilma en la cual la imagen de la Santísima Virgen apareció, está hecha de fibra de maguey. La duración ordinaria de esta tela es de veinte años a lo máximo. Tiene 195 centímetros de largo por 105 de ancho con una sutura en medio que va de arriba a abajo.

 

Impresa directamente sobre esta tela, se encuentra la hermosa figura de Nuestra Señora. El cuerpo de ella mide 140 centímetros de alto.

 

Esta imagen de la Santísima Virgen es el único retrato auténtico que tenemos de ella. Su conservación en estado fresco y hermoso por más de cuatro siglos, debe considerarse milagrosa. Se venera en la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe en la Ciudad de México, donde ocupa el sitio de honor en el altar mayor.

 

La Sagrada Imagen duró en su primera ermita desde el 26 de diciembre, 1535 hasta el ano de 1622.

 

La segunda iglesia ocupó el mismo lugar donde se encuentra hoy la Basílica. Esta duró hasta 1695. Unos pocos años antes fue construida la llamada Iglesia de los Indios junto a la primera ermita, la cual sirvió entonces de sacristía para el nuevo templo. En 1695, cuando fue demolido el segundo templo, la milagrosa imagen fue llevada a la Iglesia de los Indios donde se quedó hasta 1709 fecha en que se dedicó el nuevo hermoso templo que todavía despierta la admiración de Mexicanos y extranjeros.

   

LA CORONACIÓN

 

El doce de octubre de 1895 la bendita imagen de la Santísima Virgen fue coronada por decreto del Santo Padre, León XIII, y el doce de octubre de 1945, cincuentenario de la coronación, su Santidad Pío XII en su célebre radio mensaje a los Mexicanos le aplicó el titulo de Emperatriz de las Américas.

 

Muy recientemente, el doce de octubre de 1961, su Santidad Juan XXIII, dirigió un radio mensaje a los Congresistas del II Congreso Interamericano Mariano quienes se encontraron presentes dentro de la Nacional e Insigne Basílica de Guadalupe. En este día, a las doce en punto, se escuchó la sonora voz del Santo Padre quien pronunció las siguientes palabras:

 

Amadísimos Congresistas y fieles todos de América:

 

María, Madre de Dios y Madre nuestra, esa tierna palabra que estos días vuestros labios repiten sin fin con el título bendito de Madre de Guadalupe, abre este nuestro saludo que dirigimos a cuantos tomáis parte en el Segundo Congreso Mariano Interamericano y a todos los países de América.

 

Feliz oportunidad ésta del 50 aniversario del Patronato de María Santísima de Guadalupe sobre toda la América Latina, que tanto bien ha producido entre los pueblos del Continente, para alentaros en vuestras manifestaciones de mutuo amor y de devoción a la que es Madre de vida y Fuente de gracia.

 

Día histórico aquél doce de octubre en que el grito "tierra" anunciaba la unión de dos mundos, hasta entonces desconocidos entre sí, y señalaba el nacimiento a la fe de esos dos continentes; a la fe en Cristo -"luz verdadera que ilumina a todo hombre"- (Jo. 1, 9.) de la cual María es como la "aurora consurgens" que precede la claridad del día. Más adelante "la siempre Virgen Santa María, Madre del verdadero Dios por quien se vive", derrama su ternura y delicadeza maternal en la colina, del Tepeyac, confiando al indio Juan Diego con su mensaje unas rosas que de su tilma caen mientras en ésta queda aquél retrato suyo dulcísimo que manos humanos no pintaran.

 

Así quería Nuestra Señora continuar mostrando su oficio de Madre: Santa María de Guadalupe, siempre símbolo y artífice de esta fusión que formaría la nacionalidad mexicana y, en expansión cargada de sentidos, rebasaría las fronteras para ofrecer al mundo ese coro magnífico de pueblos que rezan en español.

 

Primero Madre y Patrona de México, luego de América y de Filipinas: el sentido histórico de su mensaje iba cobrando así plenitud, mientras abría sus brazos a todos los horizontes en un anhelo universal de amor.

 

Abre el alma a la esperanza cuando en ese mismo Continente se viene estudiando y poniendo en práctica para elevar el nivel de vidas de los pueblos humanos. Vemos con aplauso las iniciativas encaminadas a procurar personal preparado para el apostolado a los países escasos de clero o de religiosos en el deseo de sostener su fe y de continuar la misión salvadora de la Iglesia.

 

¡Cuánto podrá ayudar a mantener vivos estos ideales cristianos de fraternidad vuestro Congreso! Qué altura y qué nobleza adquieren las relaciones entre los individuos y los pueblos cuando se las contempla a la luz de nuestra fraternidad en Cristo: "onmes vos fratres estis" (Mat. 23,8) según proclama el lema de vuestro Congreso. .

 

Y cuanto en esta convivencia alienta el amor y la consideración de una Madre común, entonces los vínculos de la familia humana adquieren la eficacia de algo más vital, más sentido que sublima el poder y la fuerza de cualquier ley.

 

Tenéis ahí a María, la Madre común, puesto que es Madre de Cristo, la que con su solicitud y compasión maternal ha contribuido a que se nos devuelva la vida divina y sobrenatural, la que en la persona del discípulo amado nos fue donada como Madre espiritual por Cristo mismo en la cruz.

 

Salve Madre de América! Celestial Misionera del nuevo Mundo, que desde el Santuario del Tepeyac has sido, durante más de cuatro Siglos Madre y Maestra en la fe de los pueblos de América. Sé también su amparo y sálvalos oh Inmaculada María; asiste a sus gobernantes, infunde nuevo celo a sus Prelados, aumenta las virtudes en el clero; y conserva siempre la fe en el pueblo.

 

Oiga María estos votos para que los presente a Cristo en cuyo nombre y con el más vivo afecto de nuestro corazón de Padre os bendecimos.

   

SAN JUAN DIEGO

 

San Juan Diego nació en 1474 en el "calpulli" de Tlayacac en Cuauhtitlán, México, establecido en 1168 por la tribu nahua y conquistado por el jefe Azteca Axayacatl en 1467. Cuando nació recibió el nombre de Cuauhtlatoatzin, que quiere decir "el que habla como águila" o "águila que habla".Juan Diego perteneció a la más numerosa y baja clase del Imperio Azteca, sin llegar a ser esclavo. Se dedicó a trabajar la tierra y fabricar matas las que luego vendía. Poseía un terreno en el que construyó una pequeña vivienda. Contrajo matrimonio con una nativa pero no tuvo hijos.

 

Entre 1524 y 1525 se convierte al cristianismo y fue bautizado junto a su esposa, él recibió el nombre de Juan Diego y ella el de María Lucía. Fueron bautizados por el misionero franciscano Fray Toribio de Benavente, llamado por los indios "Motolinia" o " el pobre".

 

Antes de su conversión Juan Diego ya era un hombre piadoso y religioso. Era muy reservado y de carácter místico, le gustaba el silencio y solía caminar desde su poblado hasta Tenochtitlán, a 20 kilómetros de distancia, para recibir instrucción religiosa. Su esposa María Lucía falleció en 1529. En ese momento Juan Diego se fue a vivir con su tío Juan Bernardino en Tolpetlac, a sólo 14 kilómetros de la iglesia de Tlatilolco, Tenochtitlán. Durante una de sus caminatas camino a Tenochtitlán, que solían durar tres horas a través de montañas y poblados, ocurre la primera aparición de Nuestra Señora, en el lugar ahora conocido como "Capilla del Cerrito", donde la Virgen María le habló en su idioma, el náhuatl.

 

Juan Diego tenía 57 años en el momento de las apariciones, ciertamente una edad avanzada en un lugar y época donde la expectativa de vida masculina apenas sobrepasaba los 40 años.Luego del milagro de Guadalupe Juan Diego fue a vivir a un pequeño cuarto pegado a la capilla que alojaba la santa imagen, tras dejar todas sus pertenencias a su tío Juan Bernardino. Pasó el resto de su vida dedicado a la difusión del relato de las apariciones entre la gente de su pueblo.

 

Murió el 30 de mayo de 1548, a la edad de 74 años. Juan Diego fue beatificado en abril de 1990 por el Papa Juan Pablo II y proclamado santo el 31 de Julio de 2002 . (Biografía extraída de la agencia católica de noticias ACIPRENSA).

   

De repente la ví, hablando por su celular pero agarrando bien fuerte y firme la foto de sus padres...

Fue conmovedor, ya que ella tenía motivos de estar ahí...

 

Su única bandera, lo único que la representaba era esa foto.

   

Plaza de Mayo. Manifestación para conmemorar el día de la Memoria, Verdad y Justicia a 33 años del último golpe militar en la Argentina. 2009.

Friday night I'm going nowhere

All the lights are changing green to red.

 

The first 2 lines of David Gray's song "Babylon" were strangly correct at the moment. Except it was Friday at noon...

Diez años después de la conquista de México, el día 9 de diciembre de 1531, Juan Diego iba rumbo al Convento de Tlaltelolco para oír misa. Al amanecer llegó al pie del Tepeyac. De repente oyó música que parecía el gorjeo de miles de pájaros. Muy sorprendido se paró, alzó su vista a la cima del cerro y vio que estaba iluminado con una luz extraña. Cesó la música y en seguida oyó una dulce voz procedente de lo alto de la colina, llamándole: "Juanito; querido Juan Dieguito". Juan subió presurosamente y al llegar a la cumbre vio a la Santísima Virgen María en medio de un arco iris, ataviada con esplendor celestial. Su hermosura y mirada bondadosa llenaron su corazón de gozo infinito mientras escuchó las palabras tiernas que ella le dirigió a él. Ella habló en azteca. Le dijo que ella era la Inmaculada Virgen María, Madre del Verdadero Dios. Le reveló cómo era su deseo más vehemente tener un templo allá en el llano donde, como madre piadosa, mostraría todo su amor y misericordia a él y a los suyos y a cuantos solicitaren su amparo. "Y para realizar lo que mi clemencia pretende, irás a la casa del Obispo de México y le dirás que yo te envío a manifestarle lo que mucho deseo; que aquí en el llano me edifique un templo. Le contarás cuanto has visto y admirado, y lo que has oído. Ten por seguro que le agradeceré bien y lo pagaré, porque te haré feliz y merecerás que yo te recompense el trabajo y fatiga con que vas a procurar lo que te encomiendo. Ya has oído mi mandato, hijo mío, el más pequeño: anda y pon todo tu esfuerzo".

 

Juan se inclinó ante ella y le dijo: "Señora mía: ya voy a cumplir tu mandato; me despido de ti, yo, tu humilde siervo".

 

Cuando Juan llegó a la casa del Obispo Zumárraga y fue llevado a su presencia, le dijo todo lo que la Madre de Dios le había dicho. Pero el Obispo parecía dudar de sus palabras, pidiéndole volver otro día para escucharle más despacio.

 

Ese mismo día regresó a la cumbre de la colina y encontró a la Santísima Virgen que le estaba esperando. Con lágrimas de tristeza le contó cómo había fracasado su empresa. Ella le pidió volver a ver al Sr. Obispo el día siguiente. Juan Diego cumplió con el mandato de la Santísima Virgen. Esta vez tuvo mejor éxito; el Sr. Obispo pidió una señal.

 

Juan regresó a la colina, dio el recado a María Santísima y ella prometió darle una señal al siguiente día en la mañana. Pero Juan Diego no podía cumplir este encargo porque un tío suyo, llamado Juan Bernardino había enfermado gravemente.

 

Dos días más tarde, el día doce de diciembre, Juan Bernardino estaba moribundo y Juan Diego se apresuró a traerle un sacerdote de Tlaltelolco. Llegó a la ladera del cerro y optó ir por el lado oriente para evitar que la Virgen Santísima le viera pasar. Primero quería atender a su tío. Con grande sorpresa la vio bajar y salir a su encuentro. Juan le dio su disculpa por no haber venido el día anterior. Después de oír las palabras de Juan Diego, ella le respondió: "Oye y ten entendido, hijo mío el más pequeño, que es nada lo que te asusta y aflige. No se turbe tu corazón, no temas esa ni ninguna otra enfermedad o angustia. ¿Acaso no estoy aquí yo, que soy tu madre? ¿No estás bajo mi sombra? ¿No soy tu salud? ¿Qué más te falta? No te aflija la enfermedad de tu tío, que no morirá ahora de ella; está seguro de que ya sanó".

 

Cuando Juan Diego oyó estas palabras se sintió contento. Le rogó que le despachara a ver al Señor Obispo para llevarle alguna señal y prueba a fin de que le creyera. Ella le dijo:

 

"Sube, hijo mío el más pequeño, a la cumbre donde me viste y te di órdenes, hallarás que hay diferentes flores; córtalas, recógelas y en seguida baja y tráelas a mi presencia".

 

Juan Diego subió y cuando llegó a la cumbre, se asombró mucho de que hubieran brotado tan hermosas flores. En sus corolas fragantes, el rocío de la noche semejaba perlas preciosas. Presto empezó a córtalas, las echó en su regazo y las llevó ante la Virgen. Ella tomó las flores en sus manos, las arregló en la tilma y dijo: "Hijo mío el más pequeño, aquí tienes la señal que debes llevar al Señor Obispo. Le dirás en mi nombre que vea en ella mi voluntad y que él tiene que cumplirla. Tú eres mi embajador muy digno de confianza. Rigurosamente te ordeno que sólo delante del Obispo despliegues tu tilma y descubras lo que llevas".

 

Cuando Juan Diego estuvo ante el Obispo Fray Juan de Zumárraga, y le contó los detalles de la cuarta aparición de la Santísima Virgen, abrió su tilma para mostrarle las flores, las cuales cayeron al suelo. En este instante, ante la inmensa sorpresa del Señor Obispo y sus compañeros, apareció la imagen de la Santísima Virgen María maravillosamente pintada con los más hermosos colores sobre la burda tela de su manto.

 

LA CURACIÓN DE JUAN BERNARDINO

 

El mismo día, doce de diciembre, muy temprano, la Santísima Virgen se presentó en la choza de Juan Bernardino para curarle de su mortal enfermedad. Su corazón se llenó de gozo cuando ella le dio el feliz mensaje de que su retrato milagrosamente aparecido en la tilma de Juan Diego, iba a ser el instrumento que aplastara la religión idólatra de sus hermanos por medio de la enseñanza que el divino códice-pintura encerraba.

 

Te-coa-tla-xope en la lengua Azteca quiere decir "aplastará la serpiente de piedra". Los españoles oyeron la palabra de los labios de Juan Bernardino. Sonó como "de Guadalupe. Sorprendidos se preguntaron el por qué de este nombre español, pero los hijos predilectos de América, conocían bien el sentido de la frase en su lengua nativa. Así fue como la imagen y el santuario adquirieron el nombre de Guadalupe, título que ha llevado por cuatro siglos.

 

Se lee en la Sagrada Escritura que en tiempo de Moisés y muchos años después un gran cometa recorría el espacio. Tenía la apariencia de una serpiente de fuego. Los indios de México le dieron el nombre de Quetzalcoatl, serpiente con plumas. Le tenían mucho temor e hicieron ídolos de piedra, en forma de serpiente emplumada, a los cuales adoraban, ofreciéndoles sacrificios humanos. Después de ver la sagrada imagen y leer lo que les dijo, los indios abandonaron sus falsos dioses y abrazaron la Fe Católica. Ocho millones de indígenas se convirtieron en sólo siete años después de la aparición de la imagen.

   

LA TILMA DE JUAN DIEGO

 

La tilma en la cual la imagen de la Santísima Virgen apareció, está hecha de fibra de maguey. La duración ordinaria de esta tela es de veinte años a lo máximo. Tiene 195 centímetros de largo por 105 de ancho con una sutura en medio que va de arriba a abajo.

 

Impresa directamente sobre esta tela, se encuentra la hermosa figura de Nuestra Señora. El cuerpo de ella mide 140 centímetros de alto.

 

Esta imagen de la Santísima Virgen es el único retrato auténtico que tenemos de ella. Su conservación en estado fresco y hermoso por más de cuatro siglos, debe considerarse milagrosa. Se venera en la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe en la Ciudad de México, donde ocupa el sitio de honor en el altar mayor.

 

La Sagrada Imagen duró en su primera ermita desde el 26 de diciembre, 1535 hasta el ano de 1622.

 

La segunda iglesia ocupó el mismo lugar donde se encuentra hoy la Basílica. Esta duró hasta 1695. Unos pocos años antes fue construida la llamada Iglesia de los Indios junto a la primera ermita, la cual sirvió entonces de sacristía para el nuevo templo. En 1695, cuando fue demolido el segundo templo, la milagrosa imagen fue llevada a la Iglesia de los Indios donde se quedó hasta 1709 fecha en que se dedicó el nuevo hermoso templo que todavía despierta la admiración de Mexicanos y extranjeros.

   

LA CORONACIÓN

 

El doce de octubre de 1895 la bendita imagen de la Santísima Virgen fue coronada por decreto del Santo Padre, León XIII, y el doce de octubre de 1945, cincuentenario de la coronación, su Santidad Pío XII en su célebre radio mensaje a los Mexicanos le aplicó el titulo de Emperatriz de las Américas.

 

Muy recientemente, el doce de octubre de 1961, su Santidad Juan XXIII, dirigió un radio mensaje a los Congresistas del II Congreso Interamericano Mariano quienes se encontraron presentes dentro de la Nacional e Insigne Basílica de Guadalupe. En este día, a las doce en punto, se escuchó la sonora voz del Santo Padre quien pronunció las siguientes palabras:

 

Amadísimos Congresistas y fieles todos de América:

 

María, Madre de Dios y Madre nuestra, esa tierna palabra que estos días vuestros labios repiten sin fin con el título bendito de Madre de Guadalupe, abre este nuestro saludo que dirigimos a cuantos tomáis parte en el Segundo Congreso Mariano Interamericano y a todos los países de América.

 

Feliz oportunidad ésta del 50 aniversario del Patronato de María Santísima de Guadalupe sobre toda la América Latina, que tanto bien ha producido entre los pueblos del Continente, para alentaros en vuestras manifestaciones de mutuo amor y de devoción a la que es Madre de vida y Fuente de gracia.

 

Día histórico aquél doce de octubre en que el grito "tierra" anunciaba la unión de dos mundos, hasta entonces desconocidos entre sí, y señalaba el nacimiento a la fe de esos dos continentes; a la fe en Cristo -"luz verdadera que ilumina a todo hombre"- (Jo. 1, 9.) de la cual María es como la "aurora consurgens" que precede la claridad del día. Más adelante "la siempre Virgen Santa María, Madre del verdadero Dios por quien se vive", derrama su ternura y delicadeza maternal en la colina, del Tepeyac, confiando al indio Juan Diego con su mensaje unas rosas que de su tilma caen mientras en ésta queda aquél retrato suyo dulcísimo que manos humanos no pintaran.

 

Así quería Nuestra Señora continuar mostrando su oficio de Madre: Santa María de Guadalupe, siempre símbolo y artífice de esta fusión que formaría la nacionalidad mexicana y, en expansión cargada de sentidos, rebasaría las fronteras para ofrecer al mundo ese coro magnífico de pueblos que rezan en español.

 

Primero Madre y Patrona de México, luego de América y de Filipinas: el sentido histórico de su mensaje iba cobrando así plenitud, mientras abría sus brazos a todos los horizontes en un anhelo universal de amor.

 

Abre el alma a la esperanza cuando en ese mismo Continente se viene estudiando y poniendo en práctica para elevar el nivel de vidas de los pueblos humanos. Vemos con aplauso las iniciativas encaminadas a procurar personal preparado para el apostolado a los países escasos de clero o de religiosos en el deseo de sostener su fe y de continuar la misión salvadora de la Iglesia.

 

¡Cuánto podrá ayudar a mantener vivos estos ideales cristianos de fraternidad vuestro Congreso! Qué altura y qué nobleza adquieren las relaciones entre los individuos y los pueblos cuando se las contempla a la luz de nuestra fraternidad en Cristo: "onmes vos fratres estis" (Mat. 23,8) según proclama el lema de vuestro Congreso. .

 

Y cuanto en esta convivencia alienta el amor y la consideración de una Madre común, entonces los vínculos de la familia humana adquieren la eficacia de algo más vital, más sentido que sublima el poder y la fuerza de cualquier ley.

 

Tenéis ahí a María, la Madre común, puesto que es Madre de Cristo, la que con su solicitud y compasión maternal ha contribuido a que se nos devuelva la vida divina y sobrenatural, la que en la persona del discípulo amado nos fue donada como Madre espiritual por Cristo mismo en la cruz.

 

Salve Madre de América! Celestial Misionera del nuevo Mundo, que desde el Santuario del Tepeyac has sido, durante más de cuatro Siglos Madre y Maestra en la fe de los pueblos de América. Sé también su amparo y sálvalos oh Inmaculada María; asiste a sus gobernantes, infunde nuevo celo a sus Prelados, aumenta las virtudes en el clero; y conserva siempre la fe en el pueblo.

 

Oiga María estos votos para que los presente a Cristo en cuyo nombre y con el más vivo afecto de nuestro corazón de Padre os bendecimos.

   

SAN JUAN DIEGO

 

San Juan Diego nació en 1474 en el "calpulli" de Tlayacac en Cuauhtitlán, México, establecido en 1168 por la tribu nahua y conquistado por el jefe Azteca Axayacatl en 1467. Cuando nació recibió el nombre de Cuauhtlatoatzin, que quiere decir "el que habla como águila" o "águila que habla".Juan Diego perteneció a la más numerosa y baja clase del Imperio Azteca, sin llegar a ser esclavo. Se dedicó a trabajar la tierra y fabricar matas las que luego vendía. Poseía un terreno en el que construyó una pequeña vivienda. Contrajo matrimonio con una nativa pero no tuvo hijos.

 

Entre 1524 y 1525 se convierte al cristianismo y fue bautizado junto a su esposa, él recibió el nombre de Juan Diego y ella el de María Lucía. Fueron bautizados por el misionero franciscano Fray Toribio de Benavente, llamado por los indios "Motolinia" o " el pobre".

 

Antes de su conversión Juan Diego ya era un hombre piadoso y religioso. Era muy reservado y de carácter místico, le gustaba el silencio y solía caminar desde su poblado hasta Tenochtitlán, a 20 kilómetros de distancia, para recibir instrucción religiosa. Su esposa María Lucía falleció en 1529. En ese momento Juan Diego se fue a vivir con su tío Juan Bernardino en Tolpetlac, a sólo 14 kilómetros de la iglesia de Tlatilolco, Tenochtitlán. Durante una de sus caminatas camino a Tenochtitlán, que solían durar tres horas a través de montañas y poblados, ocurre la primera aparición de Nuestra Señora, en el lugar ahora conocido como "Capilla del Cerrito", donde la Virgen María le habló en su idioma, el náhuatl.

 

Juan Diego tenía 57 años en el momento de las apariciones, ciertamente una edad avanzada en un lugar y época donde la expectativa de vida masculina apenas sobrepasaba los 40 años.Luego del milagro de Guadalupe Juan Diego fue a vivir a un pequeño cuarto pegado a la capilla que alojaba la santa imagen, tras dejar todas sus pertenencias a su tío Juan Bernardino. Pasó el resto de su vida dedicado a la difusión del relato de las apariciones entre la gente de su pueblo.

 

Murió el 30 de mayo de 1548, a la edad de 74 años. Juan Diego fue beatificado en abril de 1990 por el Papa Juan Pablo II y proclamado santo el 31 de Julio de 2002 . (Biografía extraída de la agencia católica de noticias ACIPRENSA).

   

Diez años después de la conquista de México, el día 9 de diciembre de 1531, Juan Diego iba rumbo al Convento de Tlaltelolco para oír misa. Al amanecer llegó al pie del Tepeyac. De repente oyó música que parecía el gorjeo de miles de pájaros. Muy sorprendido se paró, alzó su vista a la cima del cerro y vio que estaba iluminado con una luz extraña. Cesó la música y en seguida oyó una dulce voz procedente de lo alto de la colina, llamándole: "Juanito; querido Juan Dieguito". Juan subió presurosamente y al llegar a la cumbre vio a la Santísima Virgen María en medio de un arco iris, ataviada con esplendor celestial. Su hermosura y mirada bondadosa llenaron su corazón de gozo infinito mientras escuchó las palabras tiernas que ella le dirigió a él. Ella habló en azteca. Le dijo que ella era la Inmaculada Virgen María, Madre del Verdadero Dios. Le reveló cómo era su deseo más vehemente tener un templo allá en el llano donde, como madre piadosa, mostraría todo su amor y misericordia a él y a los suyos y a cuantos solicitaren su amparo. "Y para realizar lo que mi clemencia pretende, irás a la casa del Obispo de México y le dirás que yo te envío a manifestarle lo que mucho deseo; que aquí en el llano me edifique un templo. Le contarás cuanto has visto y admirado, y lo que has oído. Ten por seguro que le agradeceré bien y lo pagaré, porque te haré feliz y merecerás que yo te recompense el trabajo y fatiga con que vas a procurar lo que te encomiendo. Ya has oído mi mandato, hijo mío, el más pequeño: anda y pon todo tu esfuerzo".

 

Juan se inclinó ante ella y le dijo: "Señora mía: ya voy a cumplir tu mandato; me despido de ti, yo, tu humilde siervo".

 

Cuando Juan llegó a la casa del Obispo Zumárraga y fue llevado a su presencia, le dijo todo lo que la Madre de Dios le había dicho. Pero el Obispo parecía dudar de sus palabras, pidiéndole volver otro día para escucharle más despacio.

 

Ese mismo día regresó a la cumbre de la colina y encontró a la Santísima Virgen que le estaba esperando. Con lágrimas de tristeza le contó cómo había fracasado su empresa. Ella le pidió volver a ver al Sr. Obispo el día siguiente. Juan Diego cumplió con el mandato de la Santísima Virgen. Esta vez tuvo mejor éxito; el Sr. Obispo pidió una señal.

 

Juan regresó a la colina, dio el recado a María Santísima y ella prometió darle una señal al siguiente día en la mañana. Pero Juan Diego no podía cumplir este encargo porque un tío suyo, llamado Juan Bernardino había enfermado gravemente.

 

Dos días más tarde, el día doce de diciembre, Juan Bernardino estaba moribundo y Juan Diego se apresuró a traerle un sacerdote de Tlaltelolco. Llegó a la ladera del cerro y optó ir por el lado oriente para evitar que la Virgen Santísima le viera pasar. Primero quería atender a su tío. Con grande sorpresa la vio bajar y salir a su encuentro. Juan le dio su disculpa por no haber venido el día anterior. Después de oír las palabras de Juan Diego, ella le respondió: "Oye y ten entendido, hijo mío el más pequeño, que es nada lo que te asusta y aflige. No se turbe tu corazón, no temas esa ni ninguna otra enfermedad o angustia. ¿Acaso no estoy aquí yo, que soy tu madre? ¿No estás bajo mi sombra? ¿No soy tu salud? ¿Qué más te falta? No te aflija la enfermedad de tu tío, que no morirá ahora de ella; está seguro de que ya sanó".

 

Cuando Juan Diego oyó estas palabras se sintió contento. Le rogó que le despachara a ver al Señor Obispo para llevarle alguna señal y prueba a fin de que le creyera. Ella le dijo:

 

"Sube, hijo mío el más pequeño, a la cumbre donde me viste y te di órdenes, hallarás que hay diferentes flores; córtalas, recógelas y en seguida baja y tráelas a mi presencia".

 

Juan Diego subió y cuando llegó a la cumbre, se asombró mucho de que hubieran brotado tan hermosas flores. En sus corolas fragantes, el rocío de la noche semejaba perlas preciosas. Presto empezó a córtalas, las echó en su regazo y las llevó ante la Virgen. Ella tomó las flores en sus manos, las arregló en la tilma y dijo: "Hijo mío el más pequeño, aquí tienes la señal que debes llevar al Señor Obispo. Le dirás en mi nombre que vea en ella mi voluntad y que él tiene que cumplirla. Tú eres mi embajador muy digno de confianza. Rigurosamente te ordeno que sólo delante del Obispo despliegues tu tilma y descubras lo que llevas".

 

Cuando Juan Diego estuvo ante el Obispo Fray Juan de Zumárraga, y le contó los detalles de la cuarta aparición de la Santísima Virgen, abrió su tilma para mostrarle las flores, las cuales cayeron al suelo. En este instante, ante la inmensa sorpresa del Señor Obispo y sus compañeros, apareció la imagen de la Santísima Virgen María maravillosamente pintada con los más hermosos colores sobre la burda tela de su manto.

 

LA CURACIÓN DE JUAN BERNARDINO

 

El mismo día, doce de diciembre, muy temprano, la Santísima Virgen se presentó en la choza de Juan Bernardino para curarle de su mortal enfermedad. Su corazón se llenó de gozo cuando ella le dio el feliz mensaje de que su retrato milagrosamente aparecido en la tilma de Juan Diego, iba a ser el instrumento que aplastara la religión idólatra de sus hermanos por medio de la enseñanza que el divino códice-pintura encerraba.

 

Te-coa-tla-xope en la lengua Azteca quiere decir "aplastará la serpiente de piedra". Los españoles oyeron la palabra de los labios de Juan Bernardino. Sonó como "de Guadalupe. Sorprendidos se preguntaron el por qué de este nombre español, pero los hijos predilectos de América, conocían bien el sentido de la frase en su lengua nativa. Así fue como la imagen y el santuario adquirieron el nombre de Guadalupe, título que ha llevado por cuatro siglos.

 

Se lee en la Sagrada Escritura que en tiempo de Moisés y muchos años después un gran cometa recorría el espacio. Tenía la apariencia de una serpiente de fuego. Los indios de México le dieron el nombre de Quetzalcoatl, serpiente con plumas. Le tenían mucho temor e hicieron ídolos de piedra, en forma de serpiente emplumada, a los cuales adoraban, ofreciéndoles sacrificios humanos. Después de ver la sagrada imagen y leer lo que les dijo, los indios abandonaron sus falsos dioses y abrazaron la Fe Católica. Ocho millones de indígenas se convirtieron en sólo siete años después de la aparición de la imagen.

   

LA TILMA DE JUAN DIEGO

 

La tilma en la cual la imagen de la Santísima Virgen apareció, está hecha de fibra de maguey. La duración ordinaria de esta tela es de veinte años a lo máximo. Tiene 195 centímetros de largo por 105 de ancho con una sutura en medio que va de arriba a abajo.

 

Impresa directamente sobre esta tela, se encuentra la hermosa figura de Nuestra Señora. El cuerpo de ella mide 140 centímetros de alto.

 

Esta imagen de la Santísima Virgen es el único retrato auténtico que tenemos de ella. Su conservación en estado fresco y hermoso por más de cuatro siglos, debe considerarse milagrosa. Se venera en la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe en la Ciudad de México, donde ocupa el sitio de honor en el altar mayor.

 

La Sagrada Imagen duró en su primera ermita desde el 26 de diciembre, 1535 hasta el ano de 1622.

 

La segunda iglesia ocupó el mismo lugar donde se encuentra hoy la Basílica. Esta duró hasta 1695. Unos pocos años antes fue construida la llamada Iglesia de los Indios junto a la primera ermita, la cual sirvió entonces de sacristía para el nuevo templo. En 1695, cuando fue demolido el segundo templo, la milagrosa imagen fue llevada a la Iglesia de los Indios donde se quedó hasta 1709 fecha en que se dedicó el nuevo hermoso templo que todavía despierta la admiración de Mexicanos y extranjeros.

   

LA CORONACIÓN

 

El doce de octubre de 1895 la bendita imagen de la Santísima Virgen fue coronada por decreto del Santo Padre, León XIII, y el doce de octubre de 1945, cincuentenario de la coronación, su Santidad Pío XII en su célebre radio mensaje a los Mexicanos le aplicó el titulo de Emperatriz de las Américas.

 

Muy recientemente, el doce de octubre de 1961, su Santidad Juan XXIII, dirigió un radio mensaje a los Congresistas del II Congreso Interamericano Mariano quienes se encontraron presentes dentro de la Nacional e Insigne Basílica de Guadalupe. En este día, a las doce en punto, se escuchó la sonora voz del Santo Padre quien pronunció las siguientes palabras:

 

Amadísimos Congresistas y fieles todos de América:

 

María, Madre de Dios y Madre nuestra, esa tierna palabra que estos días vuestros labios repiten sin fin con el título bendito de Madre de Guadalupe, abre este nuestro saludo que dirigimos a cuantos tomáis parte en el Segundo Congreso Mariano Interamericano y a todos los países de América.

 

Feliz oportunidad ésta del 50 aniversario del Patronato de María Santísima de Guadalupe sobre toda la América Latina, que tanto bien ha producido entre los pueblos del Continente, para alentaros en vuestras manifestaciones de mutuo amor y de devoción a la que es Madre de vida y Fuente de gracia.

 

Día histórico aquél doce de octubre en que el grito "tierra" anunciaba la unión de dos mundos, hasta entonces desconocidos entre sí, y señalaba el nacimiento a la fe de esos dos continentes; a la fe en Cristo -"luz verdadera que ilumina a todo hombre"- (Jo. 1, 9.) de la cual María es como la "aurora consurgens" que precede la claridad del día. Más adelante "la siempre Virgen Santa María, Madre del verdadero Dios por quien se vive", derrama su ternura y delicadeza maternal en la colina, del Tepeyac, confiando al indio Juan Diego con su mensaje unas rosas que de su tilma caen mientras en ésta queda aquél retrato suyo dulcísimo que manos humanos no pintaran.

 

Así quería Nuestra Señora continuar mostrando su oficio de Madre: Santa María de Guadalupe, siempre símbolo y artífice de esta fusión que formaría la nacionalidad mexicana y, en expansión cargada de sentidos, rebasaría las fronteras para ofrecer al mundo ese coro magnífico de pueblos que rezan en español.

 

Primero Madre y Patrona de México, luego de América y de Filipinas: el sentido histórico de su mensaje iba cobrando así plenitud, mientras abría sus brazos a todos los horizontes en un anhelo universal de amor.

 

Abre el alma a la esperanza cuando en ese mismo Continente se viene estudiando y poniendo en práctica para elevar el nivel de vidas de los pueblos humanos. Vemos con aplauso las iniciativas encaminadas a procurar personal preparado para el apostolado a los países escasos de clero o de religiosos en el deseo de sostener su fe y de continuar la misión salvadora de la Iglesia.

 

¡Cuánto podrá ayudar a mantener vivos estos ideales cristianos de fraternidad vuestro Congreso! Qué altura y qué nobleza adquieren las relaciones entre los individuos y los pueblos cuando se las contempla a la luz de nuestra fraternidad en Cristo: "onmes vos fratres estis" (Mat. 23,8) según proclama el lema de vuestro Congreso. .

 

Y cuanto en esta convivencia alienta el amor y la consideración de una Madre común, entonces los vínculos de la familia humana adquieren la eficacia de algo más vital, más sentido que sublima el poder y la fuerza de cualquier ley.

 

Tenéis ahí a María, la Madre común, puesto que es Madre de Cristo, la que con su solicitud y compasión maternal ha contribuido a que se nos devuelva la vida divina y sobrenatural, la que en la persona del discípulo amado nos fue donada como Madre espiritual por Cristo mismo en la cruz.

 

Salve Madre de América! Celestial Misionera del nuevo Mundo, que desde el Santuario del Tepeyac has sido, durante más de cuatro Siglos Madre y Maestra en la fe de los pueblos de América. Sé también su amparo y sálvalos oh Inmaculada María; asiste a sus gobernantes, infunde nuevo celo a sus Prelados, aumenta las virtudes en el clero; y conserva siempre la fe en el pueblo.

 

Oiga María estos votos para que los presente a Cristo en cuyo nombre y con el más vivo afecto de nuestro corazón de Padre os bendecimos.

   

SAN JUAN DIEGO

 

San Juan Diego nació en 1474 en el "calpulli" de Tlayacac en Cuauhtitlán, México, establecido en 1168 por la tribu nahua y conquistado por el jefe Azteca Axayacatl en 1467. Cuando nació recibió el nombre de Cuauhtlatoatzin, que quiere decir "el que habla como águila" o "águila que habla".Juan Diego perteneció a la más numerosa y baja clase del Imperio Azteca, sin llegar a ser esclavo. Se dedicó a trabajar la tierra y fabricar matas las que luego vendía. Poseía un terreno en el que construyó una pequeña vivienda. Contrajo matrimonio con una nativa pero no tuvo hijos.

 

Entre 1524 y 1525 se convierte al cristianismo y fue bautizado junto a su esposa, él recibió el nombre de Juan Diego y ella el de María Lucía. Fueron bautizados por el misionero franciscano Fray Toribio de Benavente, llamado por los indios "Motolinia" o " el pobre".

 

Antes de su conversión Juan Diego ya era un hombre piadoso y religioso. Era muy reservado y de carácter místico, le gustaba el silencio y solía caminar desde su poblado hasta Tenochtitlán, a 20 kilómetros de distancia, para recibir instrucción religiosa. Su esposa María Lucía falleció en 1529. En ese momento Juan Diego se fue a vivir con su tío Juan Bernardino en Tolpetlac, a sólo 14 kilómetros de la iglesia de Tlatilolco, Tenochtitlán. Durante una de sus caminatas camino a Tenochtitlán, que solían durar tres horas a través de montañas y poblados, ocurre la primera aparición de Nuestra Señora, en el lugar ahora conocido como "Capilla del Cerrito", donde la Virgen María le habló en su idioma, el náhuatl.

 

Juan Diego tenía 57 años en el momento de las apariciones, ciertamente una edad avanzada en un lugar y época donde la expectativa de vida masculina apenas sobrepasaba los 40 años.Luego del milagro de Guadalupe Juan Diego fue a vivir a un pequeño cuarto pegado a la capilla que alojaba la santa imagen, tras dejar todas sus pertenencias a su tío Juan Bernardino. Pasó el resto de su vida dedicado a la difusión del relato de las apariciones entre la gente de su pueblo.

 

Murió el 30 de mayo de 1548, a la edad de 74 años. Juan Diego fue beatificado en abril de 1990 por el Papa Juan Pablo II y proclamado santo el 31 de Julio de 2002 . (Biografía extraída de la agencia católica de noticias ACIPRENSA).

   

Diez años después de la conquista de México, el día 9 de diciembre de 1531, Juan Diego iba rumbo al Convento de Tlaltelolco para oír misa. Al amanecer llegó al pie del Tepeyac. De repente oyó música que parecía el gorjeo de miles de pájaros. Muy sorprendido se paró, alzó su vista a la cima del cerro y vio que estaba iluminado con una luz extraña. Cesó la música y en seguida oyó una dulce voz procedente de lo alto de la colina, llamándole: "Juanito; querido Juan Dieguito". Juan subió presurosamente y al llegar a la cumbre vio a la Santísima Virgen María en medio de un arco iris, ataviada con esplendor celestial. Su hermosura y mirada bondadosa llenaron su corazón de gozo infinito mientras escuchó las palabras tiernas que ella le dirigió a él. Ella habló en azteca. Le dijo que ella era la Inmaculada Virgen María, Madre del Verdadero Dios. Le reveló cómo era su deseo más vehemente tener un templo allá en el llano donde, como madre piadosa, mostraría todo su amor y misericordia a él y a los suyos y a cuantos solicitaren su amparo. "Y para realizar lo que mi clemencia pretende, irás a la casa del Obispo de México y le dirás que yo te envío a manifestarle lo que mucho deseo; que aquí en el llano me edifique un templo. Le contarás cuanto has visto y admirado, y lo que has oído. Ten por seguro que le agradeceré bien y lo pagaré, porque te haré feliz y merecerás que yo te recompense el trabajo y fatiga con que vas a procurar lo que te encomiendo. Ya has oído mi mandato, hijo mío, el más pequeño: anda y pon todo tu esfuerzo".

 

Juan se inclinó ante ella y le dijo: "Señora mía: ya voy a cumplir tu mandato; me despido de ti, yo, tu humilde siervo".

 

Cuando Juan llegó a la casa del Obispo Zumárraga y fue llevado a su presencia, le dijo todo lo que la Madre de Dios le había dicho. Pero el Obispo parecía dudar de sus palabras, pidiéndole volver otro día para escucharle más despacio.

 

Ese mismo día regresó a la cumbre de la colina y encontró a la Santísima Virgen que le estaba esperando. Con lágrimas de tristeza le contó cómo había fracasado su empresa. Ella le pidió volver a ver al Sr. Obispo el día siguiente. Juan Diego cumplió con el mandato de la Santísima Virgen. Esta vez tuvo mejor éxito; el Sr. Obispo pidió una señal.

 

Juan regresó a la colina, dio el recado a María Santísima y ella prometió darle una señal al siguiente día en la mañana. Pero Juan Diego no podía cumplir este encargo porque un tío suyo, llamado Juan Bernardino había enfermado gravemente.

 

Dos días más tarde, el día doce de diciembre, Juan Bernardino estaba moribundo y Juan Diego se apresuró a traerle un sacerdote de Tlaltelolco. Llegó a la ladera del cerro y optó ir por el lado oriente para evitar que la Virgen Santísima le viera pasar. Primero quería atender a su tío. Con grande sorpresa la vio bajar y salir a su encuentro. Juan le dio su disculpa por no haber venido el día anterior. Después de oír las palabras de Juan Diego, ella le respondió: "Oye y ten entendido, hijo mío el más pequeño, que es nada lo que te asusta y aflige. No se turbe tu corazón, no temas esa ni ninguna otra enfermedad o angustia. ¿Acaso no estoy aquí yo, que soy tu madre? ¿No estás bajo mi sombra? ¿No soy tu salud? ¿Qué más te falta? No te aflija la enfermedad de tu tío, que no morirá ahora de ella; está seguro de que ya sanó".

 

Cuando Juan Diego oyó estas palabras se sintió contento. Le rogó que le despachara a ver al Señor Obispo para llevarle alguna señal y prueba a fin de que le creyera. Ella le dijo:

 

"Sube, hijo mío el más pequeño, a la cumbre donde me viste y te di órdenes, hallarás que hay diferentes flores; córtalas, recógelas y en seguida baja y tráelas a mi presencia".

 

Juan Diego subió y cuando llegó a la cumbre, se asombró mucho de que hubieran brotado tan hermosas flores. En sus corolas fragantes, el rocío de la noche semejaba perlas preciosas. Presto empezó a córtalas, las echó en su regazo y las llevó ante la Virgen. Ella tomó las flores en sus manos, las arregló en la tilma y dijo: "Hijo mío el más pequeño, aquí tienes la señal que debes llevar al Señor Obispo. Le dirás en mi nombre que vea en ella mi voluntad y que él tiene que cumplirla. Tú eres mi embajador muy digno de confianza. Rigurosamente te ordeno que sólo delante del Obispo despliegues tu tilma y descubras lo que llevas".

 

Cuando Juan Diego estuvo ante el Obispo Fray Juan de Zumárraga, y le contó los detalles de la cuarta aparición de la Santísima Virgen, abrió su tilma para mostrarle las flores, las cuales cayeron al suelo. En este instante, ante la inmensa sorpresa del Señor Obispo y sus compañeros, apareció la imagen de la Santísima Virgen María maravillosamente pintada con los más hermosos colores sobre la burda tela de su manto.

 

LA CURACIÓN DE JUAN BERNARDINO

 

El mismo día, doce de diciembre, muy temprano, la Santísima Virgen se presentó en la choza de Juan Bernardino para curarle de su mortal enfermedad. Su corazón se llenó de gozo cuando ella le dio el feliz mensaje de que su retrato milagrosamente aparecido en la tilma de Juan Diego, iba a ser el instrumento que aplastara la religión idólatra de sus hermanos por medio de la enseñanza que el divino códice-pintura encerraba.

 

Te-coa-tla-xope en la lengua Azteca quiere decir "aplastará la serpiente de piedra". Los españoles oyeron la palabra de los labios de Juan Bernardino. Sonó como "de Guadalupe. Sorprendidos se preguntaron el por qué de este nombre español, pero los hijos predilectos de América, conocían bien el sentido de la frase en su lengua nativa. Así fue como la imagen y el santuario adquirieron el nombre de Guadalupe, título que ha llevado por cuatro siglos.

 

Se lee en la Sagrada Escritura que en tiempo de Moisés y muchos años después un gran cometa recorría el espacio. Tenía la apariencia de una serpiente de fuego. Los indios de México le dieron el nombre de Quetzalcoatl, serpiente con plumas. Le tenían mucho temor e hicieron ídolos de piedra, en forma de serpiente emplumada, a los cuales adoraban, ofreciéndoles sacrificios humanos. Después de ver la sagrada imagen y leer lo que les dijo, los indios abandonaron sus falsos dioses y abrazaron la Fe Católica. Ocho millones de indígenas se convirtieron en sólo siete años después de la aparición de la imagen.

   

LA TILMA DE JUAN DIEGO

 

La tilma en la cual la imagen de la Santísima Virgen apareció, está hecha de fibra de maguey. La duración ordinaria de esta tela es de veinte años a lo máximo. Tiene 195 centímetros de largo por 105 de ancho con una sutura en medio que va de arriba a abajo.

 

Impresa directamente sobre esta tela, se encuentra la hermosa figura de Nuestra Señora. El cuerpo de ella mide 140 centímetros de alto.

 

Esta imagen de la Santísima Virgen es el único retrato auténtico que tenemos de ella. Su conservación en estado fresco y hermoso por más de cuatro siglos, debe considerarse milagrosa. Se venera en la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe en la Ciudad de México, donde ocupa el sitio de honor en el altar mayor.

 

La Sagrada Imagen duró en su primera ermita desde el 26 de diciembre, 1535 hasta el ano de 1622.

 

La segunda iglesia ocupó el mismo lugar donde se encuentra hoy la Basílica. Esta duró hasta 1695. Unos pocos años antes fue construida la llamada Iglesia de los Indios junto a la primera ermita, la cual sirvió entonces de sacristía para el nuevo templo. En 1695, cuando fue demolido el segundo templo, la milagrosa imagen fue llevada a la Iglesia de los Indios donde se quedó hasta 1709 fecha en que se dedicó el nuevo hermoso templo que todavía despierta la admiración de Mexicanos y extranjeros.

   

LA CORONACIÓN

 

El doce de octubre de 1895 la bendita imagen de la Santísima Virgen fue coronada por decreto del Santo Padre, León XIII, y el doce de octubre de 1945, cincuentenario de la coronación, su Santidad Pío XII en su célebre radio mensaje a los Mexicanos le aplicó el titulo de Emperatriz de las Américas.

 

Muy recientemente, el doce de octubre de 1961, su Santidad Juan XXIII, dirigió un radio mensaje a los Congresistas del II Congreso Interamericano Mariano quienes se encontraron presentes dentro de la Nacional e Insigne Basílica de Guadalupe. En este día, a las doce en punto, se escuchó la sonora voz del Santo Padre quien pronunció las siguientes palabras:

 

Amadísimos Congresistas y fieles todos de América:

 

María, Madre de Dios y Madre nuestra, esa tierna palabra que estos días vuestros labios repiten sin fin con el título bendito de Madre de Guadalupe, abre este nuestro saludo que dirigimos a cuantos tomáis parte en el Segundo Congreso Mariano Interamericano y a todos los países de América.

 

Feliz oportunidad ésta del 50 aniversario del Patronato de María Santísima de Guadalupe sobre toda la América Latina, que tanto bien ha producido entre los pueblos del Continente, para alentaros en vuestras manifestaciones de mutuo amor y de devoción a la que es Madre de vida y Fuente de gracia.

 

Día histórico aquél doce de octubre en que el grito "tierra" anunciaba la unión de dos mundos, hasta entonces desconocidos entre sí, y señalaba el nacimiento a la fe de esos dos continentes; a la fe en Cristo -"luz verdadera que ilumina a todo hombre"- (Jo. 1, 9.) de la cual María es como la "aurora consurgens" que precede la claridad del día. Más adelante "la siempre Virgen Santa María, Madre del verdadero Dios por quien se vive", derrama su ternura y delicadeza maternal en la colina, del Tepeyac, confiando al indio Juan Diego con su mensaje unas rosas que de su tilma caen mientras en ésta queda aquél retrato suyo dulcísimo que manos humanos no pintaran.

 

Así quería Nuestra Señora continuar mostrando su oficio de Madre: Santa María de Guadalupe, siempre símbolo y artífice de esta fusión que formaría la nacionalidad mexicana y, en expansión cargada de sentidos, rebasaría las fronteras para ofrecer al mundo ese coro magnífico de pueblos que rezan en español.

 

Primero Madre y Patrona de México, luego de América y de Filipinas: el sentido histórico de su mensaje iba cobrando así plenitud, mientras abría sus brazos a todos los horizontes en un anhelo universal de amor.

 

Abre el alma a la esperanza cuando en ese mismo Continente se viene estudiando y poniendo en práctica para elevar el nivel de vidas de los pueblos humanos. Vemos con aplauso las iniciativas encaminadas a procurar personal preparado para el apostolado a los países escasos de clero o de religiosos en el deseo de sostener su fe y de continuar la misión salvadora de la Iglesia.

 

¡Cuánto podrá ayudar a mantener vivos estos ideales cristianos de fraternidad vuestro Congreso! Qué altura y qué nobleza adquieren las relaciones entre los individuos y los pueblos cuando se las contempla a la luz de nuestra fraternidad en Cristo: "onmes vos fratres estis" (Mat. 23,8) según proclama el lema de vuestro Congreso. .

 

Y cuanto en esta convivencia alienta el amor y la consideración de una Madre común, entonces los vínculos de la familia humana adquieren la eficacia de algo más vital, más sentido que sublima el poder y la fuerza de cualquier ley.

 

Tenéis ahí a María, la Madre común, puesto que es Madre de Cristo, la que con su solicitud y compasión maternal ha contribuido a que se nos devuelva la vida divina y sobrenatural, la que en la persona del discípulo amado nos fue donada como Madre espiritual por Cristo mismo en la cruz.

 

Salve Madre de América! Celestial Misionera del nuevo Mundo, que desde el Santuario del Tepeyac has sido, durante más de cuatro Siglos Madre y Maestra en la fe de los pueblos de América. Sé también su amparo y sálvalos oh Inmaculada María; asiste a sus gobernantes, infunde nuevo celo a sus Prelados, aumenta las virtudes en el clero; y conserva siempre la fe en el pueblo.

 

Oiga María estos votos para que los presente a Cristo en cuyo nombre y con el más vivo afecto de nuestro corazón de Padre os bendecimos.

   

SAN JUAN DIEGO

 

San Juan Diego nació en 1474 en el "calpulli" de Tlayacac en Cuauhtitlán, México, establecido en 1168 por la tribu nahua y conquistado por el jefe Azteca Axayacatl en 1467. Cuando nació recibió el nombre de Cuauhtlatoatzin, que quiere decir "el que habla como águila" o "águila que habla".Juan Diego perteneció a la más numerosa y baja clase del Imperio Azteca, sin llegar a ser esclavo. Se dedicó a trabajar la tierra y fabricar matas las que luego vendía. Poseía un terreno en el que construyó una pequeña vivienda. Contrajo matrimonio con una nativa pero no tuvo hijos.

 

Entre 1524 y 1525 se convierte al cristianismo y fue bautizado junto a su esposa, él recibió el nombre de Juan Diego y ella el de María Lucía. Fueron bautizados por el misionero franciscano Fray Toribio de Benavente, llamado por los indios "Motolinia" o " el pobre".

 

Antes de su conversión Juan Diego ya era un hombre piadoso y religioso. Era muy reservado y de carácter místico, le gustaba el silencio y solía caminar desde su poblado hasta Tenochtitlán, a 20 kilómetros de distancia, para recibir instrucción religiosa. Su esposa María Lucía falleció en 1529. En ese momento Juan Diego se fue a vivir con su tío Juan Bernardino en Tolpetlac, a sólo 14 kilómetros de la iglesia de Tlatilolco, Tenochtitlán. Durante una de sus caminatas camino a Tenochtitlán, que solían durar tres horas a través de montañas y poblados, ocurre la primera aparición de Nuestra Señora, en el lugar ahora conocido como "Capilla del Cerrito", donde la Virgen María le habló en su idioma, el náhuatl.

 

Juan Diego tenía 57 años en el momento de las apariciones, ciertamente una edad avanzada en un lugar y época donde la expectativa de vida masculina apenas sobrepasaba los 40 años.Luego del milagro de Guadalupe Juan Diego fue a vivir a un pequeño cuarto pegado a la capilla que alojaba la santa imagen, tras dejar todas sus pertenencias a su tío Juan Bernardino. Pasó el resto de su vida dedicado a la difusión del relato de las apariciones entre la gente de su pueblo.

 

Murió el 30 de mayo de 1548, a la edad de 74 años. Juan Diego fue beatificado en abril de 1990 por el Papa Juan Pablo II y proclamado santo el 31 de Julio de 2002 . (Biografía extraída de la agencia católica de noticias ACIPRENSA).

   

De repente, você se pega triste, confuso, sem muita fé, nem esperança, por causa de muitos problemas acontecendo ao mesmo tempo, ou mesmo por causa da ausência deles.

Sente como se estivesse vivendo dentro de uma noite eterna. Cansativa.

Seu coração já não bate mais com força.. Bate fraco, por conveniência, por obrigação..

Esta noite escura, sem perspectiva de luz, lhe dá a sensação de quase-morte..

Mas chega!!!

Chega de sofrimento, de dor, de desespero..

Chega de escuridão.. E noites que nunca acabam..

Deixe seu coração amanhecer!

Deixe a luz entrar..

E volte a viver..

Intensamente..

   

Para Monnik...

    

Um beijo.

    

Claudia Fernandes ®

Ceilândia, Brasília, DF, Brasil 26/7/2016 Foto: Andre Borges/Agência Brasília.

 

Um chamamento público para seleção de duplas de repentistas e de trios de forró pé de serra foi publicado nesta quinta-feira (28) no Diário Oficial do Distrito Federal. Os artistas farão parte dos eventos Sexta do Repente e Sabadão do Forró, que serão celebrados de agosto a dezembro na Casa do Cantador, em Ceilândia.

  

Leia a matéria no site da Agência Brasília: bit.ly/2azAZdw

Diez años después de la conquista de México, el día 9 de diciembre de 1531, Juan Diego iba rumbo al Convento de Tlaltelolco para oír misa. Al amanecer llegó al pie del Tepeyac. De repente oyó música que parecía el gorjeo de miles de pájaros. Muy sorprendido se paró, alzó su vista a la cima del cerro y vio que estaba iluminado con una luz extraña. Cesó la música y en seguida oyó una dulce voz procedente de lo alto de la colina, llamándole: "Juanito; querido Juan Dieguito". Juan subió presurosamente y al llegar a la cumbre vio a la Santísima Virgen María en medio de un arco iris, ataviada con esplendor celestial. Su hermosura y mirada bondadosa llenaron su corazón de gozo infinito mientras escuchó las palabras tiernas que ella le dirigió a él. Ella habló en azteca. Le dijo que ella era la Inmaculada Virgen María, Madre del Verdadero Dios. Le reveló cómo era su deseo más vehemente tener un templo allá en el llano donde, como madre piadosa, mostraría todo su amor y misericordia a él y a los suyos y a cuantos solicitaren su amparo. "Y para realizar lo que mi clemencia pretende, irás a la casa del Obispo de México y le dirás que yo te envío a manifestarle lo que mucho deseo; que aquí en el llano me edifique un templo. Le contarás cuanto has visto y admirado, y lo que has oído. Ten por seguro que le agradeceré bien y lo pagaré, porque te haré feliz y merecerás que yo te recompense el trabajo y fatiga con que vas a procurar lo que te encomiendo. Ya has oído mi mandato, hijo mío, el más pequeño: anda y pon todo tu esfuerzo".

 

Juan se inclinó ante ella y le dijo: "Señora mía: ya voy a cumplir tu mandato; me despido de ti, yo, tu humilde siervo".

 

Cuando Juan llegó a la casa del Obispo Zumárraga y fue llevado a su presencia, le dijo todo lo que la Madre de Dios le había dicho. Pero el Obispo parecía dudar de sus palabras, pidiéndole volver otro día para escucharle más despacio.

 

Ese mismo día regresó a la cumbre de la colina y encontró a la Santísima Virgen que le estaba esperando. Con lágrimas de tristeza le contó cómo había fracasado su empresa. Ella le pidió volver a ver al Sr. Obispo el día siguiente. Juan Diego cumplió con el mandato de la Santísima Virgen. Esta vez tuvo mejor éxito; el Sr. Obispo pidió una señal.

 

Juan regresó a la colina, dio el recado a María Santísima y ella prometió darle una señal al siguiente día en la mañana. Pero Juan Diego no podía cumplir este encargo porque un tío suyo, llamado Juan Bernardino había enfermado gravemente.

 

Dos días más tarde, el día doce de diciembre, Juan Bernardino estaba moribundo y Juan Diego se apresuró a traerle un sacerdote de Tlaltelolco. Llegó a la ladera del cerro y optó ir por el lado oriente para evitar que la Virgen Santísima le viera pasar. Primero quería atender a su tío. Con grande sorpresa la vio bajar y salir a su encuentro. Juan le dio su disculpa por no haber venido el día anterior. Después de oír las palabras de Juan Diego, ella le respondió: "Oye y ten entendido, hijo mío el más pequeño, que es nada lo que te asusta y aflige. No se turbe tu corazón, no temas esa ni ninguna otra enfermedad o angustia. ¿Acaso no estoy aquí yo, que soy tu madre? ¿No estás bajo mi sombra? ¿No soy tu salud? ¿Qué más te falta? No te aflija la enfermedad de tu tío, que no morirá ahora de ella; está seguro de que ya sanó".

 

Cuando Juan Diego oyó estas palabras se sintió contento. Le rogó que le despachara a ver al Señor Obispo para llevarle alguna señal y prueba a fin de que le creyera. Ella le dijo:

 

"Sube, hijo mío el más pequeño, a la cumbre donde me viste y te di órdenes, hallarás que hay diferentes flores; córtalas, recógelas y en seguida baja y tráelas a mi presencia".

 

Juan Diego subió y cuando llegó a la cumbre, se asombró mucho de que hubieran brotado tan hermosas flores. En sus corolas fragantes, el rocío de la noche semejaba perlas preciosas. Presto empezó a córtalas, las echó en su regazo y las llevó ante la Virgen. Ella tomó las flores en sus manos, las arregló en la tilma y dijo: "Hijo mío el más pequeño, aquí tienes la señal que debes llevar al Señor Obispo. Le dirás en mi nombre que vea en ella mi voluntad y que él tiene que cumplirla. Tú eres mi embajador muy digno de confianza. Rigurosamente te ordeno que sólo delante del Obispo despliegues tu tilma y descubras lo que llevas".

 

Cuando Juan Diego estuvo ante el Obispo Fray Juan de Zumárraga, y le contó los detalles de la cuarta aparición de la Santísima Virgen, abrió su tilma para mostrarle las flores, las cuales cayeron al suelo. En este instante, ante la inmensa sorpresa del Señor Obispo y sus compañeros, apareció la imagen de la Santísima Virgen María maravillosamente pintada con los más hermosos colores sobre la burda tela de su manto.

 

LA CURACIÓN DE JUAN BERNARDINO

 

El mismo día, doce de diciembre, muy temprano, la Santísima Virgen se presentó en la choza de Juan Bernardino para curarle de su mortal enfermedad. Su corazón se llenó de gozo cuando ella le dio el feliz mensaje de que su retrato milagrosamente aparecido en la tilma de Juan Diego, iba a ser el instrumento que aplastara la religión idólatra de sus hermanos por medio de la enseñanza que el divino códice-pintura encerraba.

 

Te-coa-tla-xope en la lengua Azteca quiere decir "aplastará la serpiente de piedra". Los españoles oyeron la palabra de los labios de Juan Bernardino. Sonó como "de Guadalupe. Sorprendidos se preguntaron el por qué de este nombre español, pero los hijos predilectos de América, conocían bien el sentido de la frase en su lengua nativa. Así fue como la imagen y el santuario adquirieron el nombre de Guadalupe, título que ha llevado por cuatro siglos.

 

Se lee en la Sagrada Escritura que en tiempo de Moisés y muchos años después un gran cometa recorría el espacio. Tenía la apariencia de una serpiente de fuego. Los indios de México le dieron el nombre de Quetzalcoatl, serpiente con plumas. Le tenían mucho temor e hicieron ídolos de piedra, en forma de serpiente emplumada, a los cuales adoraban, ofreciéndoles sacrificios humanos. Después de ver la sagrada imagen y leer lo que les dijo, los indios abandonaron sus falsos dioses y abrazaron la Fe Católica. Ocho millones de indígenas se convirtieron en sólo siete años después de la aparición de la imagen.

   

LA TILMA DE JUAN DIEGO

 

La tilma en la cual la imagen de la Santísima Virgen apareció, está hecha de fibra de maguey. La duración ordinaria de esta tela es de veinte años a lo máximo. Tiene 195 centímetros de largo por 105 de ancho con una sutura en medio que va de arriba a abajo.

 

Impresa directamente sobre esta tela, se encuentra la hermosa figura de Nuestra Señora. El cuerpo de ella mide 140 centímetros de alto.

 

Esta imagen de la Santísima Virgen es el único retrato auténtico que tenemos de ella. Su conservación en estado fresco y hermoso por más de cuatro siglos, debe considerarse milagrosa. Se venera en la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe en la Ciudad de México, donde ocupa el sitio de honor en el altar mayor.

 

La Sagrada Imagen duró en su primera ermita desde el 26 de diciembre, 1535 hasta el ano de 1622.

 

La segunda iglesia ocupó el mismo lugar donde se encuentra hoy la Basílica. Esta duró hasta 1695. Unos pocos años antes fue construida la llamada Iglesia de los Indios junto a la primera ermita, la cual sirvió entonces de sacristía para el nuevo templo. En 1695, cuando fue demolido el segundo templo, la milagrosa imagen fue llevada a la Iglesia de los Indios donde se quedó hasta 1709 fecha en que se dedicó el nuevo hermoso templo que todavía despierta la admiración de Mexicanos y extranjeros.

   

LA CORONACIÓN

 

El doce de octubre de 1895 la bendita imagen de la Santísima Virgen fue coronada por decreto del Santo Padre, León XIII, y el doce de octubre de 1945, cincuentenario de la coronación, su Santidad Pío XII en su célebre radio mensaje a los Mexicanos le aplicó el titulo de Emperatriz de las Américas.

 

Muy recientemente, el doce de octubre de 1961, su Santidad Juan XXIII, dirigió un radio mensaje a los Congresistas del II Congreso Interamericano Mariano quienes se encontraron presentes dentro de la Nacional e Insigne Basílica de Guadalupe. En este día, a las doce en punto, se escuchó la sonora voz del Santo Padre quien pronunció las siguientes palabras:

 

Amadísimos Congresistas y fieles todos de América:

 

María, Madre de Dios y Madre nuestra, esa tierna palabra que estos días vuestros labios repiten sin fin con el título bendito de Madre de Guadalupe, abre este nuestro saludo que dirigimos a cuantos tomáis parte en el Segundo Congreso Mariano Interamericano y a todos los países de América.

 

Feliz oportunidad ésta del 50 aniversario del Patronato de María Santísima de Guadalupe sobre toda la América Latina, que tanto bien ha producido entre los pueblos del Continente, para alentaros en vuestras manifestaciones de mutuo amor y de devoción a la que es Madre de vida y Fuente de gracia.

 

Día histórico aquél doce de octubre en que el grito "tierra" anunciaba la unión de dos mundos, hasta entonces desconocidos entre sí, y señalaba el nacimiento a la fe de esos dos continentes; a la fe en Cristo -"luz verdadera que ilumina a todo hombre"- (Jo. 1, 9.) de la cual María es como la "aurora consurgens" que precede la claridad del día. Más adelante "la siempre Virgen Santa María, Madre del verdadero Dios por quien se vive", derrama su ternura y delicadeza maternal en la colina, del Tepeyac, confiando al indio Juan Diego con su mensaje unas rosas que de su tilma caen mientras en ésta queda aquél retrato suyo dulcísimo que manos humanos no pintaran.

 

Así quería Nuestra Señora continuar mostrando su oficio de Madre: Santa María de Guadalupe, siempre símbolo y artífice de esta fusión que formaría la nacionalidad mexicana y, en expansión cargada de sentidos, rebasaría las fronteras para ofrecer al mundo ese coro magnífico de pueblos que rezan en español.

 

Primero Madre y Patrona de México, luego de América y de Filipinas: el sentido histórico de su mensaje iba cobrando así plenitud, mientras abría sus brazos a todos los horizontes en un anhelo universal de amor.

 

Abre el alma a la esperanza cuando en ese mismo Continente se viene estudiando y poniendo en práctica para elevar el nivel de vidas de los pueblos humanos. Vemos con aplauso las iniciativas encaminadas a procurar personal preparado para el apostolado a los países escasos de clero o de religiosos en el deseo de sostener su fe y de continuar la misión salvadora de la Iglesia.

 

¡Cuánto podrá ayudar a mantener vivos estos ideales cristianos de fraternidad vuestro Congreso! Qué altura y qué nobleza adquieren las relaciones entre los individuos y los pueblos cuando se las contempla a la luz de nuestra fraternidad en Cristo: "onmes vos fratres estis" (Mat. 23,8) según proclama el lema de vuestro Congreso. .

 

Y cuanto en esta convivencia alienta el amor y la consideración de una Madre común, entonces los vínculos de la familia humana adquieren la eficacia de algo más vital, más sentido que sublima el poder y la fuerza de cualquier ley.

 

Tenéis ahí a María, la Madre común, puesto que es Madre de Cristo, la que con su solicitud y compasión maternal ha contribuido a que se nos devuelva la vida divina y sobrenatural, la que en la persona del discípulo amado nos fue donada como Madre espiritual por Cristo mismo en la cruz.

 

Salve Madre de América! Celestial Misionera del nuevo Mundo, que desde el Santuario del Tepeyac has sido, durante más de cuatro Siglos Madre y Maestra en la fe de los pueblos de América. Sé también su amparo y sálvalos oh Inmaculada María; asiste a sus gobernantes, infunde nuevo celo a sus Prelados, aumenta las virtudes en el clero; y conserva siempre la fe en el pueblo.

 

Oiga María estos votos para que los presente a Cristo en cuyo nombre y con el más vivo afecto de nuestro corazón de Padre os bendecimos.

   

SAN JUAN DIEGO

 

San Juan Diego nació en 1474 en el "calpulli" de Tlayacac en Cuauhtitlán, México, establecido en 1168 por la tribu nahua y conquistado por el jefe Azteca Axayacatl en 1467. Cuando nació recibió el nombre de Cuauhtlatoatzin, que quiere decir "el que habla como águila" o "águila que habla".Juan Diego perteneció a la más numerosa y baja clase del Imperio Azteca, sin llegar a ser esclavo. Se dedicó a trabajar la tierra y fabricar matas las que luego vendía. Poseía un terreno en el que construyó una pequeña vivienda. Contrajo matrimonio con una nativa pero no tuvo hijos.

 

Entre 1524 y 1525 se convierte al cristianismo y fue bautizado junto a su esposa, él recibió el nombre de Juan Diego y ella el de María Lucía. Fueron bautizados por el misionero franciscano Fray Toribio de Benavente, llamado por los indios "Motolinia" o " el pobre".

 

Antes de su conversión Juan Diego ya era un hombre piadoso y religioso. Era muy reservado y de carácter místico, le gustaba el silencio y solía caminar desde su poblado hasta Tenochtitlán, a 20 kilómetros de distancia, para recibir instrucción religiosa. Su esposa María Lucía falleció en 1529. En ese momento Juan Diego se fue a vivir con su tío Juan Bernardino en Tolpetlac, a sólo 14 kilómetros de la iglesia de Tlatilolco, Tenochtitlán. Durante una de sus caminatas camino a Tenochtitlán, que solían durar tres horas a través de montañas y poblados, ocurre la primera aparición de Nuestra Señora, en el lugar ahora conocido como "Capilla del Cerrito", donde la Virgen María le habló en su idioma, el náhuatl.

 

Juan Diego tenía 57 años en el momento de las apariciones, ciertamente una edad avanzada en un lugar y época donde la expectativa de vida masculina apenas sobrepasaba los 40 años.Luego del milagro de Guadalupe Juan Diego fue a vivir a un pequeño cuarto pegado a la capilla que alojaba la santa imagen, tras dejar todas sus pertenencias a su tío Juan Bernardino. Pasó el resto de su vida dedicado a la difusión del relato de las apariciones entre la gente de su pueblo.

 

Murió el 30 de mayo de 1548, a la edad de 74 años. Juan Diego fue beatificado en abril de 1990 por el Papa Juan Pablo II y proclamado santo el 31 de Julio de 2002 . (Biografía extraída de la agencia católica de noticias ACIPRENSA).

   

An Annoying Eschatologist

 

Diez años después de la conquista de México, el día 9 de diciembre de 1531, Juan Diego iba rumbo al Convento de Tlaltelolco para oír misa. Al amanecer llegó al pie del Tepeyac. De repente oyó música que parecía el gorjeo de miles de pájaros. Muy sorprendido se paró, alzó su vista a la cima del cerro y vio que estaba iluminado con una luz extraña. Cesó la música y en seguida oyó una dulce voz procedente de lo alto de la colina, llamándole: "Juanito; querido Juan Dieguito". Juan subió presurosamente y al llegar a la cumbre vio a la Santísima Virgen María en medio de un arco iris, ataviada con esplendor celestial. Su hermosura y mirada bondadosa llenaron su corazón de gozo infinito mientras escuchó las palabras tiernas que ella le dirigió a él. Ella habló en azteca. Le dijo que ella era la Inmaculada Virgen María, Madre del Verdadero Dios. Le reveló cómo era su deseo más vehemente tener un templo allá en el llano donde, como madre piadosa, mostraría todo su amor y misericordia a él y a los suyos y a cuantos solicitaren su amparo. "Y para realizar lo que mi clemencia pretende, irás a la casa del Obispo de México y le dirás que yo te envío a manifestarle lo que mucho deseo; que aquí en el llano me edifique un templo. Le contarás cuanto has visto y admirado, y lo que has oído. Ten por seguro que le agradeceré bien y lo pagaré, porque te haré feliz y merecerás que yo te recompense el trabajo y fatiga con que vas a procurar lo que te encomiendo. Ya has oído mi mandato, hijo mío, el más pequeño: anda y pon todo tu esfuerzo".

 

Juan se inclinó ante ella y le dijo: "Señora mía: ya voy a cumplir tu mandato; me despido de ti, yo, tu humilde siervo".

 

Cuando Juan llegó a la casa del Obispo Zumárraga y fue llevado a su presencia, le dijo todo lo que la Madre de Dios le había dicho. Pero el Obispo parecía dudar de sus palabras, pidiéndole volver otro día para escucharle más despacio.

 

Ese mismo día regresó a la cumbre de la colina y encontró a la Santísima Virgen que le estaba esperando. Con lágrimas de tristeza le contó cómo había fracasado su empresa. Ella le pidió volver a ver al Sr. Obispo el día siguiente. Juan Diego cumplió con el mandato de la Santísima Virgen. Esta vez tuvo mejor éxito; el Sr. Obispo pidió una señal.

 

Juan regresó a la colina, dio el recado a María Santísima y ella prometió darle una señal al siguiente día en la mañana. Pero Juan Diego no podía cumplir este encargo porque un tío suyo, llamado Juan Bernardino había enfermado gravemente.

 

Dos días más tarde, el día doce de diciembre, Juan Bernardino estaba moribundo y Juan Diego se apresuró a traerle un sacerdote de Tlaltelolco. Llegó a la ladera del cerro y optó ir por el lado oriente para evitar que la Virgen Santísima le viera pasar. Primero quería atender a su tío. Con grande sorpresa la vio bajar y salir a su encuentro. Juan le dio su disculpa por no haber venido el día anterior. Después de oír las palabras de Juan Diego, ella le respondió: "Oye y ten entendido, hijo mío el más pequeño, que es nada lo que te asusta y aflige. No se turbe tu corazón, no temas esa ni ninguna otra enfermedad o angustia. ¿Acaso no estoy aquí yo, que soy tu madre? ¿No estás bajo mi sombra? ¿No soy tu salud? ¿Qué más te falta? No te aflija la enfermedad de tu tío, que no morirá ahora de ella; está seguro de que ya sanó".

 

Cuando Juan Diego oyó estas palabras se sintió contento. Le rogó que le despachara a ver al Señor Obispo para llevarle alguna señal y prueba a fin de que le creyera. Ella le dijo:

 

"Sube, hijo mío el más pequeño, a la cumbre donde me viste y te di órdenes, hallarás que hay diferentes flores; córtalas, recógelas y en seguida baja y tráelas a mi presencia".

 

Juan Diego subió y cuando llegó a la cumbre, se asombró mucho de que hubieran brotado tan hermosas flores. En sus corolas fragantes, el rocío de la noche semejaba perlas preciosas. Presto empezó a córtalas, las echó en su regazo y las llevó ante la Virgen. Ella tomó las flores en sus manos, las arregló en la tilma y dijo: "Hijo mío el más pequeño, aquí tienes la señal que debes llevar al Señor Obispo. Le dirás en mi nombre que vea en ella mi voluntad y que él tiene que cumplirla. Tú eres mi embajador muy digno de confianza. Rigurosamente te ordeno que sólo delante del Obispo despliegues tu tilma y descubras lo que llevas".

 

Cuando Juan Diego estuvo ante el Obispo Fray Juan de Zumárraga, y le contó los detalles de la cuarta aparición de la Santísima Virgen, abrió su tilma para mostrarle las flores, las cuales cayeron al suelo. En este instante, ante la inmensa sorpresa del Señor Obispo y sus compañeros, apareció la imagen de la Santísima Virgen María maravillosamente pintada con los más hermosos colores sobre la burda tela de su manto.

 

LA CURACIÓN DE JUAN BERNARDINO

 

El mismo día, doce de diciembre, muy temprano, la Santísima Virgen se presentó en la choza de Juan Bernardino para curarle de su mortal enfermedad. Su corazón se llenó de gozo cuando ella le dio el feliz mensaje de que su retrato milagrosamente aparecido en la tilma de Juan Diego, iba a ser el instrumento que aplastara la religión idólatra de sus hermanos por medio de la enseñanza que el divino códice-pintura encerraba.

 

Te-coa-tla-xope en la lengua Azteca quiere decir "aplastará la serpiente de piedra". Los españoles oyeron la palabra de los labios de Juan Bernardino. Sonó como "de Guadalupe. Sorprendidos se preguntaron el por qué de este nombre español, pero los hijos predilectos de América, conocían bien el sentido de la frase en su lengua nativa. Así fue como la imagen y el santuario adquirieron el nombre de Guadalupe, título que ha llevado por cuatro siglos.

 

Se lee en la Sagrada Escritura que en tiempo de Moisés y muchos años después un gran cometa recorría el espacio. Tenía la apariencia de una serpiente de fuego. Los indios de México le dieron el nombre de Quetzalcoatl, serpiente con plumas. Le tenían mucho temor e hicieron ídolos de piedra, en forma de serpiente emplumada, a los cuales adoraban, ofreciéndoles sacrificios humanos. Después de ver la sagrada imagen y leer lo que les dijo, los indios abandonaron sus falsos dioses y abrazaron la Fe Católica. Ocho millones de indígenas se convirtieron en sólo siete años después de la aparición de la imagen.

   

LA TILMA DE JUAN DIEGO

 

La tilma en la cual la imagen de la Santísima Virgen apareció, está hecha de fibra de maguey. La duración ordinaria de esta tela es de veinte años a lo máximo. Tiene 195 centímetros de largo por 105 de ancho con una sutura en medio que va de arriba a abajo.

 

Impresa directamente sobre esta tela, se encuentra la hermosa figura de Nuestra Señora. El cuerpo de ella mide 140 centímetros de alto.

 

Esta imagen de la Santísima Virgen es el único retrato auténtico que tenemos de ella. Su conservación en estado fresco y hermoso por más de cuatro siglos, debe considerarse milagrosa. Se venera en la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe en la Ciudad de México, donde ocupa el sitio de honor en el altar mayor.

 

La Sagrada Imagen duró en su primera ermita desde el 26 de diciembre, 1535 hasta el ano de 1622.

 

La segunda iglesia ocupó el mismo lugar donde se encuentra hoy la Basílica. Esta duró hasta 1695. Unos pocos años antes fue construida la llamada Iglesia de los Indios junto a la primera ermita, la cual sirvió entonces de sacristía para el nuevo templo. En 1695, cuando fue demolido el segundo templo, la milagrosa imagen fue llevada a la Iglesia de los Indios donde se quedó hasta 1709 fecha en que se dedicó el nuevo hermoso templo que todavía despierta la admiración de Mexicanos y extranjeros.

   

LA CORONACIÓN

 

El doce de octubre de 1895 la bendita imagen de la Santísima Virgen fue coronada por decreto del Santo Padre, León XIII, y el doce de octubre de 1945, cincuentenario de la coronación, su Santidad Pío XII en su célebre radio mensaje a los Mexicanos le aplicó el titulo de Emperatriz de las Américas.

 

Muy recientemente, el doce de octubre de 1961, su Santidad Juan XXIII, dirigió un radio mensaje a los Congresistas del II Congreso Interamericano Mariano quienes se encontraron presentes dentro de la Nacional e Insigne Basílica de Guadalupe. En este día, a las doce en punto, se escuchó la sonora voz del Santo Padre quien pronunció las siguientes palabras:

 

Amadísimos Congresistas y fieles todos de América:

 

María, Madre de Dios y Madre nuestra, esa tierna palabra que estos días vuestros labios repiten sin fin con el título bendito de Madre de Guadalupe, abre este nuestro saludo que dirigimos a cuantos tomáis parte en el Segundo Congreso Mariano Interamericano y a todos los países de América.

 

Feliz oportunidad ésta del 50 aniversario del Patronato de María Santísima de Guadalupe sobre toda la América Latina, que tanto bien ha producido entre los pueblos del Continente, para alentaros en vuestras manifestaciones de mutuo amor y de devoción a la que es Madre de vida y Fuente de gracia.

 

Día histórico aquél doce de octubre en que el grito "tierra" anunciaba la unión de dos mundos, hasta entonces desconocidos entre sí, y señalaba el nacimiento a la fe de esos dos continentes; a la fe en Cristo -"luz verdadera que ilumina a todo hombre"- (Jo. 1, 9.) de la cual María es como la "aurora consurgens" que precede la claridad del día. Más adelante "la siempre Virgen Santa María, Madre del verdadero Dios por quien se vive", derrama su ternura y delicadeza maternal en la colina, del Tepeyac, confiando al indio Juan Diego con su mensaje unas rosas que de su tilma caen mientras en ésta queda aquél retrato suyo dulcísimo que manos humanos no pintaran.

 

Así quería Nuestra Señora continuar mostrando su oficio de Madre: Santa María de Guadalupe, siempre símbolo y artífice de esta fusión que formaría la nacionalidad mexicana y, en expansión cargada de sentidos, rebasaría las fronteras para ofrecer al mundo ese coro magnífico de pueblos que rezan en español.

 

Primero Madre y Patrona de México, luego de América y de Filipinas: el sentido histórico de su mensaje iba cobrando así plenitud, mientras abría sus brazos a todos los horizontes en un anhelo universal de amor.

 

Abre el alma a la esperanza cuando en ese mismo Continente se viene estudiando y poniendo en práctica para elevar el nivel de vidas de los pueblos humanos. Vemos con aplauso las iniciativas encaminadas a procurar personal preparado para el apostolado a los países escasos de clero o de religiosos en el deseo de sostener su fe y de continuar la misión salvadora de la Iglesia.

 

¡Cuánto podrá ayudar a mantener vivos estos ideales cristianos de fraternidad vuestro Congreso! Qué altura y qué nobleza adquieren las relaciones entre los individuos y los pueblos cuando se las contempla a la luz de nuestra fraternidad en Cristo: "onmes vos fratres estis" (Mat. 23,8) según proclama el lema de vuestro Congreso. .

 

Y cuanto en esta convivencia alienta el amor y la consideración de una Madre común, entonces los vínculos de la familia humana adquieren la eficacia de algo más vital, más sentido que sublima el poder y la fuerza de cualquier ley.

 

Tenéis ahí a María, la Madre común, puesto que es Madre de Cristo, la que con su solicitud y compasión maternal ha contribuido a que se nos devuelva la vida divina y sobrenatural, la que en la persona del discípulo amado nos fue donada como Madre espiritual por Cristo mismo en la cruz.

 

Salve Madre de América! Celestial Misionera del nuevo Mundo, que desde el Santuario del Tepeyac has sido, durante más de cuatro Siglos Madre y Maestra en la fe de los pueblos de América. Sé también su amparo y sálvalos oh Inmaculada María; asiste a sus gobernantes, infunde nuevo celo a sus Prelados, aumenta las virtudes en el clero; y conserva siempre la fe en el pueblo.

 

Oiga María estos votos para que los presente a Cristo en cuyo nombre y con el más vivo afecto de nuestro corazón de Padre os bendecimos.

   

SAN JUAN DIEGO

 

San Juan Diego nació en 1474 en el "calpulli" de Tlayacac en Cuauhtitlán, México, establecido en 1168 por la tribu nahua y conquistado por el jefe Azteca Axayacatl en 1467. Cuando nació recibió el nombre de Cuauhtlatoatzin, que quiere decir "el que habla como águila" o "águila que habla".Juan Diego perteneció a la más numerosa y baja clase del Imperio Azteca, sin llegar a ser esclavo. Se dedicó a trabajar la tierra y fabricar matas las que luego vendía. Poseía un terreno en el que construyó una pequeña vivienda. Contrajo matrimonio con una nativa pero no tuvo hijos.

 

Entre 1524 y 1525 se convierte al cristianismo y fue bautizado junto a su esposa, él recibió el nombre de Juan Diego y ella el de María Lucía. Fueron bautizados por el misionero franciscano Fray Toribio de Benavente, llamado por los indios "Motolinia" o " el pobre".

 

Antes de su conversión Juan Diego ya era un hombre piadoso y religioso. Era muy reservado y de carácter místico, le gustaba el silencio y solía caminar desde su poblado hasta Tenochtitlán, a 20 kilómetros de distancia, para recibir instrucción religiosa. Su esposa María Lucía falleció en 1529. En ese momento Juan Diego se fue a vivir con su tío Juan Bernardino en Tolpetlac, a sólo 14 kilómetros de la iglesia de Tlatilolco, Tenochtitlán. Durante una de sus caminatas camino a Tenochtitlán, que solían durar tres horas a través de montañas y poblados, ocurre la primera aparición de Nuestra Señora, en el lugar ahora conocido como "Capilla del Cerrito", donde la Virgen María le habló en su idioma, el náhuatl.

 

Juan Diego tenía 57 años en el momento de las apariciones, ciertamente una edad avanzada en un lugar y época donde la expectativa de vida masculina apenas sobrepasaba los 40 años.Luego del milagro de Guadalupe Juan Diego fue a vivir a un pequeño cuarto pegado a la capilla que alojaba la santa imagen, tras dejar todas sus pertenencias a su tío Juan Bernardino. Pasó el resto de su vida dedicado a la difusión del relato de las apariciones entre la gente de su pueblo.

 

Murió el 30 de mayo de 1548, a la edad de 74 años. Juan Diego fue beatificado en abril de 1990 por el Papa Juan Pablo II y proclamado santo el 31 de Julio de 2002 . (Biografía extraída de la agencia católica de noticias ACIPRENSA).

   

Improvisación de piratas, bucaneros y tesoros

 

La muerte está en los catres:

en los colchones lentos, en las frazadas negras

vive tendida, y de repente sopla:

sopla un sonido oscuro que hincha sábanas,

y hay camas navegando a un puerto

en donde está esperando, vestida de almirante.

Pablo Neruda

  

Leonardo Bateau había nacido para ser marino. Los Bateu eran una de las familias fundadoras del pequeño pueblo costero de Land Som, su larga experiencia, eran la séptima generación que pescaba en aquel lugar, hacia que los Bateu supieran como nadie donde encontrar los mejores bancos, y que su pericia les hiciera los únicos capaces de pescar tanto en ensenadas tranquilas de dulces sueños como en mares revueltos de pesadillas. Su realidad se convertía día a día en leyenda y en todos los rincones de la isla de Sonno se hablaba de su capacidad para extraer con sus redes los sentimientos más profundos de las simas oscuras del mar abierto.

Pero Leonardo dejó a un lado la tradición familiar, se pasó al bando de los renegados, los fugitivos, Leonardo se hizo pirata.

 

Sucedió un día de Mayo, Leonardo contaba diecinueve años y unos pocos días. El Sender, bajel-cama de la familia, recogía sus redes, era última hora del atardecer y el sol desaparecía sobre el fondo azul. El padre permanecía al timón vigilando a sus dos hijos, orgulloso de ver la maestría de sus movimientos.

Cuando la red fue izada en su totalidad los sueños fueron vaciados en la bodega, bajo las sabanas, ese blanco contenedor hermético que los guardaba hasta llegar a puerto.

No estaban a demasiada distancia de la costa, así que la vuelta fue breve, mecánicamente izaron las colchas para que el innumerable corazón del viento latiera en la tela.

Arriaron los trapos al llegar a puerto, el padre y el hermano mayor de Leonardo se fueron a la taberna, a él como benjamín le tocaba el trabajo mecánico de sacar los sueños de la bodega y embotellarlos. Fue un accidente, un Azar, un descuido, ó fue solo el destino, nadie lo vio para poder juzgarlo pero todos están de acuerdo en que, de alguna manera, una botella se rompió y uno de los sueños se escapo y le tocó. Nadie podía creerlo cuando se supo en el pueblo. “¡Un Bateau había caído!”. Para Leonardo no fué nada traumático, lo sintió como un escalofrío, como un temblor que recorriera su espina dorsal erizando los pelos de su nuca. Solo supo gritar, pero no hacia afuera, los hizo para sí y, por primera vez, se escucho a sí mismo. Sintió deseos de salir, y no los reprimió, se olvido de la familia Bateau, de el orgullo de pescar, del pueblo, de su futuro confirmado. En un breve lapso de tiempo, y con la bodega a medio vaciar, se encontró en alta mar.

 

En la inmensidad del mar solo tuvo un momento para su pasado, recordó el cuento con que su madre le asustaba por las noches, cuando no quería ir a descansar, la isla del Crustáceo, hogar de piratas y hombres de vida disoluta.

El sextante, la luna y las estrellas oscuras le guiaron con prestancia hasta su destino. No le pareció un lugar peligroso, era diferente, en el puerto había grandes camas (incluso literas), nunca había soñado nada parecido, bajeles con cañones y grandes colchas decoradas con calaveras, bueno en realidad nunca había soñado. Su raza no estilaba esas cosas.

Por las calles sonaba música y se respiraba atmósfera de fiesta, que ni por un instante le recordó a su pueblo. Sin pensarlo mucho entró en la primera taberna y habló con el primer hombre de aspecto rudo que encontró, es decir con el primer hombre que encontró nada mas entrar.

Leonardo hablo de la pequeña cama de la familia, de su deseo de aventuras y llegaron a un acuerdo para que se enrolara en su bajel pirata. El hombre era el capitán Tod Böse, uno de los mas crueles y despreciables, temido por todos los hombres, por todos las camas de la mar y deseado por todas las camas de la ciudad. Vamos que era todo lo que un aventurero primerizo como Bateau deseaba llegar a ser.

 

Aquella noche, al acostarse, Leonardo descubrió algo mas. A sus diecinueve años y unos días fue el primer Bateu en tener un sueño. Desde aquella noche cultivo la costumbre de soñar, la mimó y la desarrolló, pero nunca pudo llegar a comprenderla en su totalidad.

Leonardo empezó como simple grumete, pero sus conocimientos de navegación y su saña en los combates le auparon en el escalafón. Los años pasaban entre raptos de princesas, peleas en tabernas y contrabando de especies. Leonardo vivía como nunca pudo imaginar, hoy era hoy, y mañana solo el mar lo diría. Se colgó un aro de su oreja y se tatúo en el brazo unos huesos y una calavera. El acero de las armas rozó varias veces su pecho y su cara reflejaba combates y tormentas, sexo y alcohol. Y en todas estas y otras ocasiones se encontraba al lado del capitán Böse.

Cuando Tod se encontró viejo tomó una decisión extraña para un pirata, decidió abandonar la mar y dejar su puesto a sangre joven. Leonardo, ya contramaestre, fue el elegido para heredar el bajel. La leyenda posterior cuenta que el viejo capitán volvió a por una de las princesas que había raptado, se casó con ella y dicen que vivió feliz y rumorean que sus hijos fueron nobles, reyes y gente de bien, hasta que, algún día, uno de sus herederos despertó y volvió a la profesión, por que el que es libre lo lleva en la sangre, y la sangre se hereda.

 

Leonardo era frío, calculador y sin escrúpulos, un capitán perfecto. A su cargo la tripulación siguió conquistando nueva fama. Pero un día, en una fría esquina de un puerto de paso, se encontró con la historia de un tesoro. No le fascinaba las riquezas prometidas, con su carrera ya tenia varios tesoros enterrados en diferentes islas. Lo que le movió a por aquel tesoro era la aventura, lo nunca encontrado. Aquel mapa contenía la forma de alcanzar un sembrador de nubes espesas. Solo pensarlo le fascinaba, podría llamar a la lluvia con solo quererlo, tender emboscadas en alta mar y fabricar nubes para tomar sombra en días de sol.

Compró el mapa a buen precio, puso rumbo a la isla del tesoro y prometió las riquezas a su tripulación. El solo quería aquella maquina sembradora.

El viaje era breve, solo se interpuso una tormenta en su camino. El capitán Leonardo la esquivó ágilmente con sus conocimientos de aguas bravas, aún así hubo de cambiar las finas sabanas de aguas tranquilas por negras frazadas.

A simple vista la isla no parecía nada de otro mundo, con una de las barcazas Leonardo, su contramaestre y una selecta compañía de marineros desembarcó. Una vez en la playa ordenó a los hombres hacer un pequeño campamento y siguiendo las indicaciones del mapa se aventuró sólo en la isla, covencido de que aquella era una aventura para solitarios.

La espesa vegetación sonaba a ritmos tropicales, aunque no vio nada vivo mas allá de las plantas. Solo tras adentrarse durante una hora divisó un animal, era un loro azul, pero la conversación no resulto fluida ya que el loro solo hablaba francés y el de Leonardo no era fespecialmente bueno, esta era su gran falta como pirata. Como indicaba el mapa, y el loro pareció reafirmar con una sucesión de ouis, la senda llego a un claro.

Allí encontró un corcel color caoba que pastaba junto a una fuente cercana a la entrada de una gruta. El caballo estaba ensillado, Leonardo sintió el olor de otra persona, y una mano sobre su hombro. Se giro lentamente y se vio cegado por una luz blanca, del contraluz surgió poco a poco la belleza, era esbelta, alta y de larga cabellera.

Aunque ella hablaba fluidamente el lenguaje de la naturaleza y el lo farfullaba, pudieron entenderse. Él le habló del tesoro, de la maquina de sembrar nubes espesas. Ella le contó cosas de la fuente de los peces de colores, de la gruta de los mil silencios, de los animales internacionalistas y de las almas solitarias y del mago Dro que había creado aquellas maravillas y muchas mas desde su torreón. Cuando él se intereso por el torreón donde moraba Dro ella solo le indico la gruta.

Leonardo se despidió gentilmente y atravesó el claro para entrar en la cueva, el silencio según entró se le hizo paulatinamente insoportable, incluso tarareó viejas canciones de piratas mientras caminaba hacia la profundidad, y las horas pasaban y su cerebro mascaba el silencio rozando la locura, la soledad profunda y el aislamiento le atenazaban. Pero tenia un amuleto que le protegía, en su zurrón llevaba los restos de la vieja botella azul del sueño que le cortó aquel día de Mayo. Solo mirar aquel cristal le recordaba su deseo de aventuras y le daba fuerzas para seguir adelante.

Cuando por fin vio la luz al final de la gruta sintió que habían pasado mil años, y podía ser posible, allí, al otro lado, el mundo era de colores vivos y trastocados, el sol brillaba verde en el cielo, el suelo era de hierba roja, los bosques eran azules y, miraras donde miraras, veías una torre gris y torcida, todo parecía atrapado en una gema de cristal biselado. Andó hacia cualquiera de las torres, porque Leonardo sabia que todas eran la misma.

Cuando alcanzó la puerta, golpeó la madera blanca, nadie respondió. Cruzó el umbral con cuidado, todo parecía limpio, una escalera de caracol desaparecía hacia arriba, parecía infinitamente larga, sin embargo Leonardo habría jurado que desde fuera la torre no tenia más de cinco pisos. Subió y subió, los tramos se repetían con desorden matemático, al final como al principio la misma puerta blanca, pero al otro lado diferente. Una sala-biblioteca se aprestaba a ser descubierta, dentro Leonardo vió extraños aparatos, algunos le recordaban a sus instrumentos de navegación, pero aquellos no eran útiles marinos, tenían aspecto de instrumentos mágicos, los libros hablaban de la navegación de los sueños, ensayos de pesadillas y tratados de ensoñaciones. En un sofá oscuro, en un rincón de la sala estaba Dro ó sus restos, un nuevo creador de mundos que había fenecido antes que su creación. En sus manos el libro guía del fácil manejo de los sueños y en su regazo la maquina perfeccionada de crear nubes, eso ponía el cartelito grabado sobre el lateral del instrumento. Leonardo lo recogió y lo metió en su zurrón, cogió unos cuantos libros que le parecieron interesantes y salió presto de la biblioteca. Pensó que no le habría disgustado quedarse allí, pero en última instancia era hombre de acción y aquello olía a cerrado.

Volvió atravesar la ruta de los mil silencios, como camino repetido, la salida se le hizo más breve que la entrada. El mundo seguía hay fuera, la fuente y el camino de retorno, Leonardo se dirigió hacia su barco, la vegetación tropical le agobiaba y llegó a la costa acalorado y sudoroso.

Un soplo de desolación sonó en su corazón, su barco no estaba en la bahía. Su rabia aumentó, los marineros le habían dejado en tierra, atado a una isla. En su desesperanza oyó una voz conocida, era su contramaestre, pero estaba mas anciano, por su rostro habían pasado lo menos diez años. Leonardo se dio cuenta rápidamente que la cueva había deformado el tiempo y que allí afuera habían pasado varios años en esas pocas horas. El viejo contramaestre le explicó que los marineros se habían amotinado y le habían dejado en la isla. Leonardo se quedo mirando al contramaestre, por primera vez en muchas aventuras no sabía que hacer.

Tras unos momentos la amazona apareció tras su compañero, estaba tan bella como la última vez. El contramaestre la presentó, vivían con otros de su raza en un poblado un poco mas allá al borde de la playa. Leonardo fue con ellos, en el camino la chica le preguntó por su aventura, por el mago Dro y el otro lado.

El pueblo era pequeño, la gente de tez morena, afable y espigada, Leonardo, al igual que anteriormente su contramaestre, no tuvo problemas de integración y convivió con aquellos curiosos habitantes. Esa raza hablaba con los animales, acariciaba a las plantas y comían agua de lluvia a veces con sabor a miel y otras a hiel. Pero en el fondo conservaban un alma independiente y liberal que les impulsaba a desaparecer de vez en cuando por la majestuosa selva de la isla. Leonardo se adaptó a aquella vida y se acostumbró a saludar a los reaparecidos como si tal cosa y guardar la curiosidad en su interior. La belleza de aquel pueblo fascino a Bateu, pero sobre todo la de Alianora, la mujer que vió en su primer día en la isla. Una tarde, bajo la lluvia salada, Leonardo y Alianora se besaron y desde entonces compartieron choza.

Al cabo de unos meses de felicidad y sol, Leonardo comenzó a sufrir dolores en su mano. Era una punzada en la cicatriz que le produjo la botella, de la que aún conservaba restos de cristales. Aquello solo se podía traducir en el oculto anhelo de salir de aquel paraíso. En sus sueños magnificaba sus anteriores aventuras y despertaba deseando partir a por nuevas vivencias. Acabó por construir secretamente una cama para salir de la isla y por las noches sacaba la maquina de hacer nubes, y los libros de sueños aprendiendo todo lo que aquellos podían enseñar sobre como controlar y navegar por el mundo de los sueños. Le resultaba paradójico que él, que pertenecía a una raza que no soñaba, fuera un experto en aquel arte oscuro y nocturno.

Cuando la cama estuvo lista abandonó la isla, no sin antes llevarse a la amazona puesta en su brazo a navegar los mares. El mar le hizo bien a sus sueños, descansaba mejor, y por su sangre volvía a correr la libertad.

Los días pasaban plácidamente, tenía bastantes víveres. Súbitamente una noche una sombra negra se introdujo en sus sueños y se quedo allí. En lo sucesivo apareció en los momentos inoportunos, siempre le rondaba, y acariciaba su espalda, no la distinguía bien pero sentía que estaba allí. También sabia que aquella sombra escapaba de su control, los libros de Dro no advertían nada a su respecto, solo el ultimo, el inacabado, el que descansaba sobre su regazo cuando lo encontró hablaba de una sombra, pero el capitulo estaba inacabado y apenas reflejaba los síntomas que sus sueños mostraban.

El tiempo le parecía corto, de no ser por la reducción paulatina de sus víveres y las quemaduras en su piel. Un día se acabo la comida, pero no se preocupó, empezó a vislumbrar tierra a lo lejos y a ella puso rumbo. Calculó que aún tardaría unas cuantas noches en alcanzar la tierra divisada así que siguió soñando. La figura negra se aparecía cada vez mas cerca, perdía el control aprendido de los libros del mago Dro.

Un día por fin alcanzó la tierra, sus últimos esfuerzos le acercaron a un puerto que se veía desierto, solo allí sobre el espigón le esperaba ella, la sombra, una negra figura vestida de almirante.

 

FIN

Dulces Sueños

 

De repente empiezas a escuchar a tu alrededor: "¡cómo has cambiado!" "¡no pareces tú!" "¿qué han hecho contigo?" "¡Vaya cambio!" "¡Te han dado la vuelta...!".

 

Soy... soy yo. Soy la misma de siempre. Quizás más segura de mi misma, quizás más valiente que antes, quizás menos tímida, quizás más yo. ¡Pero YO! ¿O no?

 

He tardado tanto en llegar hasta aquí y ha sido un cambio tan DE REPENTE que me asusta el escuchar continuamente esas palabras a mi alrededor. Me hace pensar que en el fondo no ha sido para bien... Aunque, ¿por qué voy a pensar eso? Si realmente, por primera vez en mucho tiempo, me siento feliz...

Manic street preacher at Times Square NY.

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His text is an alteration from Matthew 3:2 ...:

"Repent, for the kingdom of heaven is at hand." (New American Standard Version (1995))

Captured in Mazon, Illinois. Hasselblad FlexBody. July 2007.

Water & Light at Sassi Mazar Balochistan May30, 2015

 

SUN SHINES IN THE NIGHT

Sassi punnu mausoleum got Solar Energy

Every year thousands of peoples from various parts of Sindh, Baluchistan and Punjab gather at the shrine of Sassi and Punnu in Singher village to attend a 3 days carnival. Singher village is , 52 Kilometers away from Hub town. Singher means chain, as the village is surrounded by the chain of hills where it is believed that Sassi and Punnu were buried under a landslide.

Before the monsoon a carnival organizing committee receives donation from the Baloch tribal chiefs of Sindh and Balochistan to bear the expenditures of the event. Collected funds are mostly used for providing food, water and accommodation to all the devotees there. Sufi Faqirs (singers) from Sindh, Balochistan and Punjab travel to perform songs on the occasion to pay homage to Sassi Punnu, the popular tragic romance of Sindh and Balochistan. Besides folk songs, a traditional Sindhi game malakhro similar to Japanese wrestling sumo also attracts a large number of the people to come there.

 

Lands from mountains with old graves scattered in the area and rainy water ways are quite difficult to cross for the travellers. Despite this, devotees, males and females, travel long distance to visit the site the entire year. For the local people, camel is the only means of transport and people gather there during the occasion.

 

There is only one well, which is useful for the communities otherwise the entire area underground water level is unsafe for human consumption. In case the area receives monsoon rains the people use rainy water from ponds.

 

For the benefit of peoples living in surroundings as well as devotees who visit during carnival and over the year, Masood Lohar, country Manager UNDP, GEF small grant program decided to use solar energy for providing clean and safe water and lighting on the mausoleum.

 

On 30th May 2015, Shaan Technologies Private Limited installed a 3 HP Solar Powered pump on a 250 ft deep well that is located near the tomb. Operating on a 3 kilowatt solar panel bank this pump provide 30 Gallon water per minutes & eliminates requirement of diesel generator operated pump that organizing committee previously used to supply water during the festival.

 

Now solar pump serves as a continuous source of clean water without any additional cost. A water tank is provided to store pumped water. This tank helped as a 24 hours ready source of water for the local people.

 

In addition to that 2 solar powered floodlights were also installed in front yard of tomb. These 14 watt LED lights runs on a 35 watt solar panel that provide sufficient power to run LED lamps up to 12 hours. Dusk to Dawn photo sensors is also used in the system that automatically turns on the light just before the sunset and turns off at dawn. This project was financed by the UNDP GEF Small grant program. Lodhie foundation contributed 10% cost of the project under its poverty alleviation initiative.

  

Project Summary

 

Location: Sassi Punnu Moseleum, Singher Village, Near Hub Dam, Baluchistan

Coordinates: 25°18'41"N 66°53'21"E

Nearby cities: Karachi, Hub City, Sonmiani / Winder city

Initiated By: UNDP, GEF Small Grant Program in association of Lodhie Foundation

Implemented by: Shaan Technologies Private Limited Karachi

Implantation Date: 30Th May 2015

Equipment installed:

(1) One 3HP DC Submersible water pump with 3KW Solar panels and Pump Controller

(2) Two Solar Powered LED Floodlights

Beneficiaries: Up to 2500 people living in the Singher village and surroundings

    

Folktale of Sassi & Punnu

 

Sassi Punnu is a famous folktale of love told in the length and breadth of Sindh, Pakistan. The story is about a faithful wife who is ready to undergo all kinds of troubles that would come her way while seeking her beloved husband who was separated from her by the rivals

Sassi was the daughter of a Brahman Hindu Rajah from Rohri . Upon Sassui's birth, astrologers predicted that she was a curse for the royal family’s prestige. The Raja ordered that the child be put in a wooden box and thrown in the Sindhu, present day’s river Indus. However, she was saved by a washer-man belonging to Bhanbhor, near Gharo district, Thatta . The washer-man raised her as his own daughter.

When Sassui became a young girl, she was as beautiful as the fairies of heaven. Stories of her beauty reached Punhun a prince from Kech Makran Balochistan and he became desperate to meet Sassi. The handsome young Prince therefore travelled to Bhambore. He sent his clothes to Sassi's father (a washerman) so that he could catch a glimpse of Sassi. When he visited the washerman's house, they fell in love at first sight. Sassui's father was dispirited, hoping that Sassi would marry a washerman and no one else. He asked Punnhun to prove that he was worthy of Sassui by passing the test as a washerman. Punnhun agreed to prove his love. While washing, he tore all the clothes as, being a prince, he had never washed any clothes; he thus failed the agreement. But before he returned those clothes, he hid gold coins in the pockets of all the clothes, hoping this would keep the villagers quiet. The trick worked, and Sassui's father agreed to the marriage.

At last Punnu (Punhoon) married her. However, his father, Ari, the King of Ketch, did not like his son getting married to a low-caste girl, so he instructed his other sons to go to Bhanbhor and bring back Punnu at any cost. They visited Punnu as his guests and during the night they intoxicated him and his wife. Later, they put their brother on one of the camels and left. When Sassi woke up in the morning, she was shocked to find Punnu missing and all his brothers gone. She understood their trickery. She left Bhambhor immediately to Kech Makran on foot in search of him. The Kech Makran is located along the Makran Coastal Highway in Baluchistan, Pakistan.

After crossing Pab Mountain, she reached the Harho range. She could not proceed further when her path was blocked by the Phor River. So she started retracing her steps. Soon she was accosted by a beastly goatherd who intended to molest her. Sassi prayed to God for protection. Immediately the ground below her feet started caving in like quicksand and she disappeared within seconds. Seeing the miracle, the goatherd repented sincerely, and to make amends for his misconduct, he made a grave in the site and became its custodian.

Punnu found no peace of mind at Kech. He languished and soon became an invalid. Under the circumstances, his father allowed him to return to Bhambhor.

During his return journey, Punnu happened to pass by the site where Sassi had met her death. When the goatherd came to know his story, he told him as to what had happened to Sassi. Punnu was beside himself on hearing the horrible news.

He prayed to God to unite him with Sassi. Again the ground became quicksand and he soon disappeared into the bowels of the earth. So came to an end the tragic love story of Sassi and Punnu. The legendary grave still exists in this valley.

The famous Sufi saint and poet Shah Abdul Latif Bhittai sings this historic tale in his sufi poetry “Shah jo Risalo” as an example of eternal love and union with Divine.

Sassi’s resting place is said to be about 45 miles away in the Pub range to the west of Karachi. A local man of some importance constructed a simple mausoleum in 1980 over the joint grave of Sassi and Punnu. It is often visited by tourists.

Water & Light at Sassi Mazar Balochistan May30, 2015

 

SUN SHINES IN THE NIGHT

Sassi punnu mausoleum got Solar Energy

Every year thousands of peoples from various parts of Sindh, Baluchistan and Punjab gather at the shrine of Sassi and Punnu in Singher village to attend a 3 days carnival. Singher village is , 52 Kilometers away from Hub town. Singher means chain, as the village is surrounded by the chain of hills where it is believed that Sassi and Punnu were buried under a landslide.

Before the monsoon a carnival organizing committee receives donation from the Baloch tribal chiefs of Sindh and Balochistan to bear the expenditures of the event. Collected funds are mostly used for providing food, water and accommodation to all the devotees there. Sufi Faqirs (singers) from Sindh, Balochistan and Punjab travel to perform songs on the occasion to pay homage to Sassi Punnu, the popular tragic romance of Sindh and Balochistan. Besides folk songs, a traditional Sindhi game malakhro similar to Japanese wrestling sumo also attracts a large number of the people to come there.

 

Lands from mountains with old graves scattered in the area and rainy water ways are quite difficult to cross for the travellers. Despite this, devotees, males and females, travel long distance to visit the site the entire year. For the local people, camel is the only means of transport and people gather there during the occasion.

 

There is only one well, which is useful for the communities otherwise the entire area underground water level is unsafe for human consumption. In case the area receives monsoon rains the people use rainy water from ponds.

 

For the benefit of peoples living in surroundings as well as devotees who visit during carnival and over the year, Masood Lohar, country Manager UNDP, GEF small grant program decided to use solar energy for providing clean and safe water and lighting on the mausoleum.

 

On 30th May 2015, Shaan Technologies Private Limited installed a 3 HP Solar Powered pump on a 250 ft deep well that is located near the tomb. Operating on a 3 kilowatt solar panel bank this pump provide 30 Gallon water per minutes & eliminates requirement of diesel generator operated pump that organizing committee previously used to supply water during the festival.

 

Now solar pump serves as a continuous source of clean water without any additional cost. A water tank is provided to store pumped water. This tank helped as a 24 hours ready source of water for the local people.

 

In addition to that 2 solar powered floodlights were also installed in front yard of tomb. These 14 watt LED lights runs on a 35 watt solar panel that provide sufficient power to run LED lamps up to 12 hours. Dusk to Dawn photo sensors is also used in the system that automatically turns on the light just before the sunset and turns off at dawn. This project was financed by the UNDP GEF Small grant program. Lodhie foundation contributed 10% cost of the project under its poverty alleviation initiative.

  

Project Summary

 

Location: Sassi Punnu Moseleum, Singher Village, Near Hub Dam, Baluchistan

Coordinates: 25°18'41"N 66°53'21"E

Nearby cities: Karachi, Hub City, Sonmiani / Winder city

Initiated By: UNDP, GEF Small Grant Program in association of Lodhie Foundation

Implemented by: Shaan Technologies Private Limited Karachi

Implantation Date: 30Th May 2015

Equipment installed:

(1) One 3HP DC Submersible water pump with 3KW Solar panels and Pump Controller

(2) Two Solar Powered LED Floodlights

Beneficiaries: Up to 2500 people living in the Singher village and surroundings

    

Folktale of Sassi & Punnu

 

Sassi Punnu is a famous folktale of love told in the length and breadth of Sindh, Pakistan. The story is about a faithful wife who is ready to undergo all kinds of troubles that would come her way while seeking her beloved husband who was separated from her by the rivals

Sassi was the daughter of a Brahman Hindu Rajah from Rohri . Upon Sassui's birth, astrologers predicted that she was a curse for the royal family’s prestige. The Raja ordered that the child be put in a wooden box and thrown in the Sindhu, present day’s river Indus. However, she was saved by a washer-man belonging to Bhanbhor, near Gharo district, Thatta . The washer-man raised her as his own daughter.

When Sassui became a young girl, she was as beautiful as the fairies of heaven. Stories of her beauty reached Punhun a prince from Kech Makran Balochistan and he became desperate to meet Sassi. The handsome young Prince therefore travelled to Bhambore. He sent his clothes to Sassi's father (a washerman) so that he could catch a glimpse of Sassi. When he visited the washerman's house, they fell in love at first sight. Sassui's father was dispirited, hoping that Sassi would marry a washerman and no one else. He asked Punnhun to prove that he was worthy of Sassui by passing the test as a washerman. Punnhun agreed to prove his love. While washing, he tore all the clothes as, being a prince, he had never washed any clothes; he thus failed the agreement. But before he returned those clothes, he hid gold coins in the pockets of all the clothes, hoping this would keep the villagers quiet. The trick worked, and Sassui's father agreed to the marriage.

At last Punnu (Punhoon) married her. However, his father, Ari, the King of Ketch, did not like his son getting married to a low-caste girl, so he instructed his other sons to go to Bhanbhor and bring back Punnu at any cost. They visited Punnu as his guests and during the night they intoxicated him and his wife. Later, they put their brother on one of the camels and left. When Sassi woke up in the morning, she was shocked to find Punnu missing and all his brothers gone. She understood their trickery. She left Bhambhor immediately to Kech Makran on foot in search of him. The Kech Makran is located along the Makran Coastal Highway in Baluchistan, Pakistan.

After crossing Pab Mountain, she reached the Harho range. She could not proceed further when her path was blocked by the Phor River. So she started retracing her steps. Soon she was accosted by a beastly goatherd who intended to molest her. Sassi prayed to God for protection. Immediately the ground below her feet started caving in like quicksand and she disappeared within seconds. Seeing the miracle, the goatherd repented sincerely, and to make amends for his misconduct, he made a grave in the site and became its custodian.

Punnu found no peace of mind at Kech. He languished and soon became an invalid. Under the circumstances, his father allowed him to return to Bhambhor.

During his return journey, Punnu happened to pass by the site where Sassi had met her death. When the goatherd came to know his story, he told him as to what had happened to Sassi. Punnu was beside himself on hearing the horrible news.

He prayed to God to unite him with Sassi. Again the ground became quicksand and he soon disappeared into the bowels of the earth. So came to an end the tragic love story of Sassi and Punnu. The legendary grave still exists in this valley.

The famous Sufi saint and poet Shah Abdul Latif Bhittai sings this historic tale in his sufi poetry “Shah jo Risalo” as an example of eternal love and union with Divine.

Sassi’s resting place is said to be about 45 miles away in the Pub range to the west of Karachi. A local man of some importance constructed a simple mausoleum in 1980 over the joint grave of Sassi and Punnu. It is often visited by tourists.

get the feeling someone is

trying to tell you something...

What would it look like to walk to the gate of someone else's mind?

 

What would be inside?

 

What would their dreams be made of?

 

Second in a series.

 

I played with half a dozen different way to light the scene - I couldn't get past a lot of them - I may upload some other lighting options I went through to my photostream. Thanks for looking and thanks Mex for the inspiration for this series.

 

Oh and I recommend enlarging it - as it is very detailed.

 

original iPad finger sketch

Sketchbook Pro

around 13-15 hours

I had just gotten a takeout coffee when I saw this person hurriedly walking up the royal mile in Edinburgh… was he in a hurry to repent his sins?

© Copyright Eric Johnson 2016 Unauthorized use Prohibited

  

an old medieval church.

Eastman 5222 in Ilfosol 1:9

OM-4, 100mm f/2

Democratic National Convention in Denver, Colorado

Un día, de repente, te preguntas si tienes sentimientos. Si es cierto que quieres, que amas, que añoras, que odias, que extrañas, que olvidas. Y si podrías cambiarlo.

¿Por qué no puedo enamorarme de aquél de la acera de enfrente? Ese que tiene gafas y mira la vida con un ceño fruncido que me hace sonreír. Ese que camina sin prisas y sin preocupaciones, que sonríe y no sabe por qué.

¿Por qué no puedo odiar a ese otro, que, desgarbado, va por la vida sin pensar en nada y me tiene al borde del abismo - como la política estadounidense pero sin bombas-?

¿Por qué si le sonrío a aquel otro que va con las manos en los bolsillos leyendo los carteles publicitarios y silbando soy rara?

¿Por qué no puedo gritarle al imbécil que se salta el semáforo?

¿Por qué?

 

¿Por qué tengo que quererte? Hay alrededor de 6.972.688.217 personas en el mundo, y tengo que quererte precisamente a ti. Unos están naciendo en este preciso instante. Otros, tumbados en una colina belga, miran las estrellas y sueñan con volar. Alguien pedalea en una bicicleta en Montmatre y otro piensa en ese alguien. Seguramente alguien come tortitas hechas con cariño. Una mamá acaba de besar a su bebé y alguien acaba de pedir perdón a otro alguien. Un te quiero se desvanece en una cortina y un jarrón se estampa en una pared. Alguien acaba de enamorarse por una sonrisa, un pelo que ondea al viento, unas manos o una mirada. Otro acaba de descubrir que odia, con todas sus fuerzas. Alguien recuerda a sus abuelos y un ancianito, sentado en un escaparate, saca una bola de anís de su bolsillo derecho para dársela a su nieto. Una mujer se pinta los labios con carmín y un mechón de pelo largo, rizado y rubio es barrido en una peluquería y tirado a una basura. Una mujer llora porque ve el mundo entre rejas mientras una ejecutiva se aprieta el moño y manda despedir a la secretaria. Un marido trae rosas a su mujer y una niña regala un dibujo a su papá. Una loca hace budismo sin ser profesional y otra pobre está en su casita malita con fiebre - más quisiéramos...-. Otra sueña cosas raras, que qué cosas? quién sabe. Cada día cambian de color y de textura, pero siempre son maravillosas. La ecuación de cuarto, quinto o sexto grado ronda la cabeza de algún estudiante y otro anda buscando reglas por debajo de la cama. Un vecino cree haber sacado un 10 en matemáticas pero se la van a dar por madridista. Un bebé llora por primera vez y alguien expira sonriendo. Yo me veo reflejada en el rocío mañanero del trébol de mi jardín. Un notario firma y una monja ordena canicas.

Millones de personas, sentimientos, acciones y emociones.

Y yo, tonta e indeleble de mi, me quedo contigo. Me quedo contigo y con tu voz, con tu sonrisa y con tu pelo. Me quedo contigo y con tus manías, con tus tonterías y con tu silencio. Me quedo con tu risa. Me quedo con tu ausencia. Me quedo con tus ganas de vivir la vida y de lograr tus sueños. Me quedo con tu ironía. Me quedo con tu luz. Me quedo con tu "Está Pilar?". Me quedo con tu ausencia de memoria. Me quedo con tus ojos abiertos de par en par. Me quedo con tu sonrisa torcida. Me quedo con tus comparaciones optimistas. Me quedo, a pesar de todo, contigo y con nadie más.

CALLE DEL TORO

 

Pasadizo atemporal, que conecta la Plaza del Alamillo con el comienzo de la Costanilla de San Andrés, bastante ignorado que esconde 2 historias muy curiosas.

La primera hace referencia a las hazañas que habría hecho el Cid Campeador al alancear un toro es la Plaza del Alamillo y posteriormente exponer la cabeza con sus cuernos en esta calle.

 

La otra es más veraz y nos cuenta como en esta calle había una casa con una cabeza de toro expuesta en el exterior, que provenía de un toro alanceado en un evento real y que era conocido por la bravura que poseía en vida. Hasta ahí todo bien, los problemas vinieron despues. De repente, a la hora que había muerto el toro, se escuchaba como salía un sonido de la cabeza muerta, como si estuviera aún viva. Con el tiempo la gente curioseaba y era una de los eventos averiguar el porque pasaba esto. Finalmente se descubrió que detrás de dicho acontecimiento estaba un niño que usaba uno de los cuernos de dicha casa (ya que había muchos y de gran variedad) para hacer este ruido.

 

MADRID DE LOS AUSTRIAS

 

Por Madrid de los Austrias, también llamado barrio de los Austrias, se conoce una amplia zona de la capital española, sin entidad administrativa, correspondiente al primitivo trazado medieval de la ciudad y a la expansión urbanística iniciada por los monarcas de la Casa de Austria, a partir de los reinados de Carlos I y, especialmente, de Felipe II, que, en el año 1561, estableció la Corte en Madrid. A efectos turísticos, el nombre se emplea para promocionar los conjuntos monumentales de una gran parte de los barrios administrativos de Sol y Palacio, que representa aproximadamente una cuarta parte de la citada zona. Además de su acepción geográfica, el término Madrid de los Austrias también tiene una acepción histórica. Según esta perspectiva, la expresión se emplea para designar la evolución, preferentemente urbanística, de la ciudad entre los reinados de Carlos I (r. 1516–1556), el primero de los Austrias, y Carlos II (r. 1665–1700), con el que se extinguió la rama española de esta dinastía.

Los límites del Madrid de los Austrias difieren significativamente según el punto de vista adoptado, ya sea histórico o turístico.

 

Límites históricos

  

Durante el reinado de Carlos I, Madrid estaba integrado por dos núcleos principales: el recinto comprendido dentro de la muralla cristiana, de origen medieval, y los arrabales. El casco urbano se extendía, de oeste a este, desde el Palacio Real hasta la Puerta del Sol; y, de norte a sur, desde la plaza de Santo Domingo hasta la plaza de la Cebada.

 

A partir de 1561, con la capitalidad, la ciudad creció de forma vertiginosa, expandiéndose principalmente hacia el este. El plano de Madrid realizado por Pedro Teixeira en el año 1656, casi un siglo después del establecimiento de la Corte, da una idea precisa de las dimensiones del casco urbano, en tiempos de Felipe IV (r. 1621–1665).​

 

La villa estaba rodeada por una cerca, mandada construir por el citado monarca en el año 1625, levantada, hacia el norte, sobre las actuales calles de Génova, Sagasta, Carranza y Alberto Aguilera (conocidas popularmente como los bulevares); hacia el sur, sobre las rondas de Toledo, Valencia y Embajadores; hacia el este, sobre los paseos del Prado y Recoletos; y hacia el oeste, sobre los terraplenes del valle del río Manzanares.

 

Extramuros,​ se situaban los jardines, parajes agrestes y recintos palaciegos del Buen Retiro, en la parte oriental de la ciudad; de la Casa de Campo, en la occidental; y del El Pardo, en la noroccidental.

 

La cerca de Felipe IV sustituyó a una anterior, promovida por Felipe II (r. 1556–1598) y que enseguida quedó obsoleta. Fue erigida para detener el crecimiento desordenado que estaba experimentando la ciudad y actuó como una auténtica barrera urbanística, que limitó la expansión de la urbe hasta el siglo XIX. Fue derribada en 1868.

 

A grandes rasgos, el espacio comprendido dentro de la cerca de Felipe IV se corresponde en la actualidad con el distrito Centro. Su superficie es de 523,73 hectáreas y comprende los barrios administrativos de Cortes, Embajadores, Justicia, Palacio, Sol y Universidad.

 

Límites turísticos

 

A diferencia de los límites históricos, perfectamente establecidos a través de la cerca de Felipe IV, la zona promocionada turísticamente como Madrid de los Austrias carece de una delimitación precisa. Se circunscribe a un ámbito sensiblemente menor, que comprende parcialmente los barrios administrativos de Sol y Palacio, pertenecientes al distrito Centro de la capital.

 

Se estaría hablando de las áreas de influencia de las calles Mayor, Arenal, Segovia, carrera de San Francisco, Bailén y Toledo y de las plazas de la Cebada, de la Paja, Mayor, Puerta del Sol y de Oriente, donde se hallan barrios y áreas sin entidad administrativa, como La Latina, Ópera o Las Vistillas.

 

Aquí se encuentran conjuntos monumentales construidos tanto en los siglos XVI y XVII, cuando reinó en España la dinastía Habsburgo, como en épocas anteriores y posteriores. Por lo general, todos ellos quedan incluidos en los itinerarios turísticos que utilizan la expresión Madrid de los Austrias. Es el caso de las iglesias medievales de san Nicolás de los Servitas y san Pedro el Viejo, de los siglos XII y XIV, respectivamente, y del Palacio Real, erigido en el siglo XVIII.

 

En orden inverso, existen monumentos promovidos por los Austrias no integrados en las citadas rutas, al situarse fuera de los barrios de Sol y Palacio. Algunos ejemplos son el Salón de Reinos y el Casón del Buen Retiro, que formaron parte del desaparecido Palacio del Buen Retiro, y los jardines homónimos.

 

También quedan excluidas de esta clasificación turística zonas de menor valor monumental, pero con un gran significado histórico en la época de los Austrias. Es el caso del barrio de las Letras, articulado alrededor de la calle de las Huertas, donde coincidieron algunos de los literatos más destacados del Siglo de Oro español, tales como Félix Lope de Vega, Miguel de Cervantes o Francisco de Quevedo; o de la Casa de Campo, concebida por Felipe II como una finca de recreo y reserva de caza. En la primera mitad del siglo XVI, antes de su designación como capital, Madrid era una villa de tamaño medio entre las urbes castellanas, con cierta relevancia social e influencia política. Tenía entre 10 000 y 20 000 habitantes y formaba parte del grupo de dieciocho ciudades que disfrutaban del privilegio de tener voz y voto en las Cortes de Castilla.​

 

Había acogido en numerosas ocasiones las Cortes del Reino y, desde la época de los Trastámara, era frecuentada por la monarquía, atraída por su riqueza cinegética. Además, uno de sus templos religiosos, San Jerónimo el Real, fue elegido por la monarquía como escenario oficial del acto de jura de los príncipes de Asturias como herederos de la Corona.​ El primero en hacerlo fue Felipe II (18 de abril de 1528), que 33 años después fijaría la Corte en Madrid, y la última Isabel II (20 de junio de 1883).

Carlos I (r. 1516–1556), el primer monarca de la Casa de Austria, mostró un interés especial por la villa, tal vez con la intención de establecer de forma definitiva la Corte en Madrid. Así sostiene el cronista Luis Cabrera de Córdoba (1559–1623), en un escrito referido a Felipe II

El emperador impulsó diferentes obras arquitectónicas y urbanísticas en Madrid. A él se debe la conversión del primitivo castillo de El Pardo en palacio, situado en las afueras del casco urbano. Las obras, dirigidas por el arquitecto Luis de Vega, se iniciaron en 1547 y concluyeron en 1558, durante el reinado de Felipe II. De este proyecto sólo se conservan algunos elementos que, como el Patio de los Austrias, quedaron integrados en la estructura definitiva del Palacio Real de El Pardo, fruto de la reconstrucción llevada a cabo en el siglo XVIII, tras el incendio de 1604.

 

Otro de los edificios que el monarca ordenó reformar fue el Real Alcázar de Madrid, un castillo de origen medieval, que fue pasto de las llamas en 1734 y en cuyo solar se levanta en la actualidad el Palacio Real. Duplicó su superficie con diferentes añadidos, entre los que destacan el Patio y las Salas de la Reina y la llamada Torre de Carlos I, a partir de un diseño de Luis de Vega y Alonso de Covarrubias.

 

Entre los proyectos urbanísticos promovidos por Carlos I, figura la demolición de la Puerta de Guadalaxara, el acceso principal de la antigua muralla cristiana de Madrid, y su sustitución por una más monumental, con tres arcos. Fue levantada hacia 1535 a la altura del número 49 de la actual calle Mayor y el 2 de septiembre de 1582 desapareció en un incendio.​

 

Durante su reinado, se inauguraron algunos templos religiosos, entre ellos el santuario de Nuestra Señora de Atocha, que data de 1523. Fue derribado en 1888, ante su mal estado, y reconstruido como basílica en el siglo XX.

 

En 1541, se dispuso la ampliación de la Iglesia de San Ginés, situada en la calle del Arenal, mediante un anejo parroquial en la calle de la Montera, que recibió el nombre de San Luis Obispo. Abrió sus puertas en 1689, en tiempos de Carlos II, y fue incendiado en 1935. Sólo se conserva su fachada principal, que fue trasladada e integrada en la estructura de la Iglesia de Nuestra Señora del Carmen, en la calle del Carmen.

 

El Convento de San Felipe el Real, de 1547, fue uno de los puntos de encuentro más importantes del Madrid de los Austrias. Su lonja recibió el sobrenombre de mentidero de la villa, por los rumores que allí se fraguaban.​ El edificio, destruido en 1838, poseía un relevante claustro renacentista, compuesto por 28 arcos en cada una de sus dos galerías.

 

Otro templo de la época es la Iglesia de San Sebastián (1554–1575), que tuvo que ser reconstruida tras ser alcanzada por una bomba durante la Guerra Civil.

 

La Capilla del Obispo es, sin duda, la construcción religiosa de mayor interés arquitectónico llevada a cabo en Madrid, en tiempos de Carlos I.​ Fue levantada entre 1520 y 1535, como un anejo de la iglesia medieval de San Andrés. Responde a una iniciativa de la familia de los Vargas, una de las más poderosas del Madrid medieval y renacentista. Debe su nombre a Gutierre de Vargas y Carvajal, obispo de Plasencia, su principal impulsor.

 

En el terreno social, el religioso Antón Martín creó en 1552 el Hospital de Nuestra Señora del Amor de Dios, que estuvo en la calle de Atocha, cerca de la plaza que lleva el nombre de su fundador.

 

En 1529, Carlos I ordenó que el Real Hospital de la Corte, de carácter itinerante ya que acompañaba a la Corte en sus desplazamientos, quedara establecido de forma fija en Madrid. Su edificio, conocido como Hospital del Buen Suceso, estaba integrado por un recinto hospitalario y una iglesia, que fueron concluidos en 1607. A mediados del siglo XIX, se procedió a su derribo dentro de las obras de ampliación de la Puerta del Sol, donde se encontraba.

 

En cuanto a las residencias palaciegas, cabe mencionar la de Alonso Gutiérrez de Madrid, tesorero del emperador, cuya estructura fue aprovechada, durante el reinado de Felipe II, para la fundación del Monasterio de las Descalzas Reales. Recientes intervenciones en este edificio han puesto al descubierto elementos originales del patio principal del citado palacio.​

 

El Palacio de los condes de Paredes de Nava o Casa de San Isidro, donde tiene sus instalaciones el Museo de los Orígenes, se encuentra en la plaza de San Andrés. Fue construido en el solar de un antiguo edificio donde, según la tradición, vivió Iván de Vargas, quien, en el siglo XI, dio alojamiento y trabajo a san Isidro. Data de la primera mitad del siglo XVI.

 

Por su parte, la Casa de Cisneros data del año 1537 y está construida en estilo plateresco. Situada entre la calle del Sacramento y la plaza de la Villa, su primer propietario fue Benito Jiménez de Cisneros, sobrino del cardenal Cisneros (1436–1517), de quien toma su nombre.

 

Reinado de Felipe II

 

En 1561, Felipe II (r. 1556–1598) estableció la Corte en Madrid. Tal designación provocó un aumento de la población vertiginoso: de los 10 000 - 20 000 habitantes que podía haber en la villa antes de la capitalidad se pasó a 35 000 - 45 000 en el año 1575 y a más de 100 000 a finales del siglo XVI.

 

Para hacer frente a este crecimiento demográfico, el Concejo de Madrid, respaldado por la Corona, elaboró un proyecto de ordenación urbanística, consistente en la alineación y ensanchamiento de calles, el derribo de la antigua muralla medieval, la adecuación de la plaza del Arrabal (antecedente de la actual Plaza Mayor) y la construcción de edificios públicos como hospitales, hospicios, orfanatos, instalaciones de abastos y templos religiosos.

 

Felipe II puso al frente de este plan al arquitecto Juan Bautista de Toledo. Sin embargo, la falta de medios y lentitud burocrática del consistorio y el desinterés mostrado por la Corona en la aportación de recursos ralentizaron su desarrollo. La consecuencia fue un crecimiento urbano rápido y desordenado, que se realizó preferentemente hacia el este del centro histórico, dada la accidentada orografía de la parte occidental, orientada a los barrancos y terraplenes del valle del río Manzanares.

 

Los nuevos edificios se construyeron siguiendo la dirección de los caminos que partían de la villa y, a su alrededor, surgió un entramado de calles estrechas, aunque dispuestas hipodámicamente. El que conducía hasta Alcalá de Henares (hoy calle de Alcalá) vertebró el crecimiento urbano hacia el este, al igual que el camino que llevaba a San Jerónimo el Real, sobre el que se originó la carrera de San Jerónimo. Por el sudeste, la expansión tomó como eje principal el camino del santuario de Nuestra Señora de Atocha (actual calle de Atocha).

 

Hacia el sur, las nuevas casas se alinearon alrededor del camino de Toledo (calle de Toledo) y, por el norte, la referencia urbanística estuvo marcada por los caminos de Hortaleza y de Fuencarral (con sus respectivas calles homónimas), si bien hay que tener en cuenta que, en estos dos lados de la ciudad, el crecimiento fue más moderado.

 

Antes de la capitalidad, en 1535, la superficie de Madrid era de 72 hectáreas, cifra que aumentó hasta 134 en 1565, sólo cuatro años después de establecerse la Corte en la villa. A finales del reinado de Felipe II, el casco urbano ocupaba 282 hectáreas y tenía unos 7590 inmuebles, tres veces más que en 1563 (2250), al poco tiempo de la designación de Madrid como capital.

 

La intensa actividad inmobiliaria de este periodo no fue suficiente para satisfacer la demanda de viviendas, por parte de cortesanos y sirvientes de la Corona. Tal situación llevó al monarca a promulgar el edicto conocido como Regalía de Aposento, mediante el cual los propietarios de inmuebles de más de una planta estaban obligados a ceder una de ellas a una familia cortesana.

 

Este decreto favoreció el desarrollo de las llamadas casas a la malicia, un tipo de vivienda con el que sus propietarios intentaban evitar el cumplimiento de la norma, mediante diferentes soluciones (una única planta, compartimentación excesiva de los interiores, ocultación a la vía pública del piso superior...).

 

En 1590, la Corona y el Concejo crearon la Junta de Policía y Ornato, organismo presidido por el arquitecto Francisco de Mora, con el que se intentó poner fin a los desarreglos urbanísticos provocados por la rápida expansión de la ciudad. La correcta alineación de las calles, mediante la supresión de los recovecos existentes entre los inmuebles, fue uno de sus objetivos.

 

Felipe II promovió la realización de diferentes infraestructuras urbanas, caso del Puente de Segovia, la calle Real Nueva (actual calle de Segovia) y la Plaza Mayor. Los proyectos inicialmente previstos para estas tres obras no pudieron llevarse a cabo plenamente, adoptándose soluciones menos ambiciosas, ante las limitaciones presupuestarias.

 

Las dos primeras se enmarcaban dentro del mismo plan, consistente en la creación de una gran avenida, de aire monumental, que, salvando el río Manzanares por el oeste, conectase el antiguo camino de Segovia con el Real Alcázar. Finalmente, sólo pudo ejecutarse el puente (1582–1584), atribuido a Juan de Herrera, mientras que la avenida quedó reducida a unas nivelaciones del terreno sobre el barranco del arroyo de San Pedro y al derribo de varios edificios, que dieron origen a la calle de Segovia, terminada en 1577.

 

Con respecto a la Plaza Mayor, levantada sobre la antigua plaza del Arrabal, el centro comercial de la villa en aquel entonces, el monarca encargó su diseño a Juan de Herrera en el año 1580. Durante su reinado, se demolieron los edificios primitivos y dieron comienzo las obras de la Casa de la Panadería (1590), proyectada por Diego Sillero. Fue su sucesor, Felipe III, quien dio el impulso definitivo al recinto.

 

Felipe II continuó con las reformas y ampliaciones del Real Alcázar, iniciadas por su padre, con la edificación de la Torre Dorada, obra de Juan Bautista de Toledo, y la decoración de las distintas dependencias. También ordenó la construcción, en las inmediaciones del palacio, de la Casa del Tesoro, las Caballerizas Reales y la Armería Real. Todos estos conjuntos han desaparecido.

 

Pero tal vez su proyecto más personal fuese la Casa de Campo, paraje que convirtió en un recinto palaciego y ajardinado para su recreo. Se debe a un diseño de Juan Bautista de Toledo, que siguió el modelo de naturaleza urbanizada, acorde con el gusto renacentista de la época, a modo de conexión con el Monte de El Pardo.​ De este proyecto sólo se conservan partes del trazado de los jardines y algunos restos del palacete.

 

Asimismo, fueron levantados distintos edificios religiosos y civiles. El Monasterio de las Descalzas Reales fue fundado en 1559 por Juana de Austria, hermana del monarca, y en 1561 comenzaron las obras del Convento de la Victoria, que, como aquel, también estuvo muy vinculado con la Corona.

 

En 1583 abrió su puertas el corral de comedias del Teatro del Príncipe (en cuyo solar se levanta ahora el Teatro Español), institución clave en el Siglo de Oro español.15​ En 1590, fue inaugurado el Colegio de María de Córdoba y Aragón (actual Palacio del Senado), que toma su nombre de una dama de la reina Ana de Austria, principal impulsora del proyecto.

 

Entre los palacios nobiliarios, hay que destacar la Casa de las Siete Chimeneas (1574–1577), actual sede del Ministerio de Cultura, situada en la plaza del Rey. Su primer propietario fue Pedro de Ledesma, secretario de Antonio Pérez.

 

En la calle de Atocha se encontraban las casas de Antonio Pérez y en la plaza de la Paja se halla el Palacio de los Vargas, cuya fachada fue transformada en el siglo XX, adoptándose una solución historicista, a modo de continuación de la contigua Capilla del Obispo.

Reinado de Felipe III

En 1601, pocos años después de subir al trono Felipe III (r. 1598–1621), Madrid perdió la capitalidad a favor de Valladolid. Consiguió recuperarla cinco años después, tras el pago a la Corona de 250 000 ducados y el compromiso por parte del Concejo de abastecer de agua potable al Real Alcázar, entre otras infraestructuras.

 

Con tal fin, el consistorio realizó los denominados viajes de agua (conducciones desde manantiales cercanos a la villa), entre los cuales cabe destacar el de Amaniel (1614–1616). De ellos también se beneficiaron algunos conventos y palacios, además de los propios vecinos, a través de las fuentes públicas.​ En 1617 fue creada la llamada Junta de Fuentes, organismo encargado de su mantenimiento y conservación.

 

Bajo el reinado de Felipe III, se proyectaron numerosos edificios religiosos y civiles, algunos de los cuales fueron inaugurados en la época de Felipe IV. Es el caso de la Colegiata de San Isidro; de la nueva fachada del Real Alcázar (1610–1636), obra de Juan Gómez de Mora, que perduró hasta el incendio del palacio en 1734;​ y del Convento de los Padres Capuchinos, en El Pardo, fundado por el rey en 1612, cuyo edificio definitivo no pudo comenzarse hasta 1638.

 

Las nuevas edificaciones se construyeron con mayor calidad arquitectónica que en los periodos anteriores, al tiempo que se impuso un estilo propio, típicamente madrileño, de aire clasicista y de clara influencia herreriana,​ aunque también se observan rasgos prebarrocos.

 

Además, se establecieron arquetipos arquitectónicos, que, en relación con las casas palaciegas, quedaron definidos en un trazado de planta rectangular, dos o más alturas de órdenes, portadas manieristas, cubiertas abuhardilladas de pizarra y torres cuadrangulares, por lo general dos, con chapiteles rematados en punta, en la línea escurialense.

 

Este esquema, uno de los que mejor definen la arquitectura madrileña de los Austrias y de periodos posteriores, empezó a gestarse en tiempos de Felipe III, con ejemplos tan notables como las Casas de la Panadería y de la Carnicería, en la Plaza Mayor; el Palacio del marqués de Camarasa, ubicado en la calle Mayor y sede actual de diferentes dependencias municipales; el proyecto de reconstrucción del Palacio Real de El Pardo, incendiado el 13 de marzo de 1604; y la ya citada fachada del Real Alcázar. No obstante, fue con Felipe IV cuando alcanzó su máxima expresión.

 

Por su parte, el Palacio de los Consejos (también llamado del duque de Uceda) puede ser considerado un precedente en lo que respecta a la organización del espacio y fachadas, si bien carece de las torres de inspiración herreriana. Fue diseñado por Francisco de Mora, quien contó con la colaboración de Alonso de Trujillo, al frente las obras entre 1608 y 1613.

 

En cuanto a los templos religiosos, la mayoría de las construcciones utilizó como referencia el modelo jesuítico, de planta de cruz latina, que tiene su origen en la Iglesia del Gesú (Roma, Italia). La Colegiata de San Isidro, que, como se ha referido, fue diseñada en tiempos de Felipe III y terminada con Felipe IV, responde a esta pauta.

 

Mención especial merece el Real Monasterio de la Encarnación (1611–1616), fundado por Margarita de Austria, esposa del rey. Su fachada, obra de Juan Gómez de Mora (aunque posiblemente proyectada por su tío, Francisco de Mora), fue una de las más imitadas en la arquitectura castellana del siglo XVII y buena parte del XVIII.​

 

Un ejemplo es el Monasterio de la Inmaculada Concepción, en Loeches (Madrid), que, como aquel, presenta fachada rectangular con pórtico, pilastras a ambos lados y frontón en la parte superior.

 

La lista de edificios religiosos levantados durante el reinado de Felipe III es amplia. El Convento de San Ildefonso de las Trinitarias Descalzas (o, sencillamente, de las Trinitarias), del año 1609, se encuentra en el Barrio de las Letras y en él fue enterrado Miguel de Cervantes. Del Convento del Santísimo Sacramento, fundado en 1615 por Cristóbal Gómez de Sandoval y de la Cerda, valido del rey, sólo se conserva su iglesia (actual Catedral Arzobispal Castrense), levantada en tiempos de Carlos II.

 

El Monasterio del Corpus Christi o de las Carboneras y la Iglesia de Nuestra Señora del Carmen fueron empezados en 1607 y 1611, respectivamente, y ambos se deben a Miguel de Soria. La Iglesia de San Antonio de los Alemanes, de 1606, es una de las más singulares del primer tercio del siglo XVII, por su planta oval.21​ Su interior está decorado al fresco por Lucas Jordán, Juan Carreño de Miranda y Francisco Rizi.

 

Las iglesias de San Ildefonso (1619) y de Santos Justo y Pastor (hacia 1620) se encuentran entre las últimas fundaciones religiosas llevadas a cabo antes de la muerte del monarca en 1621. La primera, destruida completamente durante la Guerra Civil Española, fue reconstruida en la década de 1950.

 

Pero, sin duda, el proyecto urbanístico más importante llevado a cabo por el monarca fue la Plaza Mayor. En 1619, Felipe III finalizó las obras, que había iniciado su antecesor, con un nuevo diseño, firmado y desarrollado por Juan Gómez de Mora. Este arquitecto fue también responsable de la Casa de la Panadería, que preside el conjunto, si bien su aspecto actual corresponde a la reconstrucción realizada por Tomás Román, tras el incendio acaecido en 1672.

 

Además de este recinto, se procedió a adecuar otras plazas, como la de la Cebada y la desaparecida de Valnadú, esta última resultado de la demolición en el año 1567 de la puerta homónima, en la época de Felipe II. Otro de sus logros urbanísticos fue la reorganización del territorio en las riberas del río Manzanares y en el Real Camino de Valladolid, mediante la eliminación de las compartimentaciones internas y la estructuración de los plantíos.​

 

En el terreno de la escultura, destaca la estatua ecuestre del propio rey, traída desde Italia como obsequio del Gran Duque de Florencia. Realizada en bronce, fue comenzada por Juan de Bolonia y terminada por su discípulo, Pietro Tacca, en 1616.

 

Estuvo emplazada en la Casa de Campo, recinto que fue objeto de una especial atención por parte del monarca con la construcción de nuevas salas en el palacete (del Mosaico y de las Burlas) y la instalación de diferentes fuentes y adornos en los jardines. En 1848, la escultura fue trasladada al centro de la Plaza Mayor, donde actualmente se exhibe, por orden de Isabel II.

 

Reinado de Felipe IV

Felipe IV (r. 1621–1665) accedió al trono a la edad de dieciséis años, tras la inesperada muerte de su padre. Tradicionalmente ha sido considerado como un mecenas de las letras y de las artes, principalmente de la pintura.​ Durante su reinado, Madrid se convirtió en uno de los principales focos culturales de Europa y en el escenario donde se fraguaron muchas de las grandes creaciones del Siglo de Oro español. Además, la ciudad albergó la mayor parte de la colección pictórica del monarca, una de las más importantes de la historia del coleccionismo español

 

En el ámbito de la arquitectura, se levantaron numerosos edificios civiles y religiosos, al tiempo que se construyó una nueva residencia regia en el entorno del Prado de los Jerónimos, en el lado oriental del casco urbano. El Palacio del Buen Retiro desplazó hacia el este buena parte de la actividad política, social y cultural de la villa, que hasta entonces gravitaba únicamente sobre el Real Alcázar, situado en el extremo occidental.

En líneas generales, la arquitectura palaciega del reinado de Felipe IV siguió el modelo post-escurialense, de rasgos barrocos contenidos, que comenzó a forjarse con Felipe III. Este estándar aparecía en estado puro en el desaparecido Palacio del Buen Retiro, cuyo origen fue el llamado Cuarto Real, un anexo del Monasterio de los Jerónimos, que, desde tiempos de los Reyes Católicos, era frecuentado por la realeza para su descanso y retiro.

 

Siguiendo una iniciativa del Conde-Duque de Olivares,29​ en 1632 Felipe IV ordenó al arquitecto Alonso Carbonel la ampliación del recinto y su conversión en residencia veraniega. El palacio fue concebido como un lugar de recreo, función que quedó remarcada mediante una configuración articulada alrededor de dos grandes patios, diseñados a modo de plazas urbanas.30​ La Plaza Principal estaba reservada a la Familia Real, mientras que la Plaza Grande, de mayores dimensiones, era utilizada para la celebración de fiestas, actos lúdico-culturales y eventos taurinos.

 

La primera fase, correspondiente al núcleo central (Plaza Principal), se concluyó en 1633, sólo un año después de realizarse el encargo. Por su parte, las obras de la Plaza Grande, el Picadero, el Salón de Baile, el Coliseo y los jardines se prolongaron, a lo largo de diferentes etapas, hasta 1640.

 

El recinto palaciego sufrió graves desperfectos durante la Guerra de la Independencia y, finalmente, fue demolido en la época de Isabel II, ante la imposibilidad de recuperación. Sólo se conservan el Salón de Reinos y el Salón de Baile (o Casón del Buen Retiro), si bien con importantes transformaciones en relación con el diseño original.

 

En lo que respecta a los jardines, el Parque de El Retiro es heredero del trazado llevado a cabo en la época de Felipe IV, aunque su fisonomía actual responde a múltiples remodelaciones ejecutadas en periodos posteriores, principalmente en los siglos XVIII y XIX. Entre los elementos primitivos que aún se mantienen, cabe citar algunos complejos hidráulicos, como el Estanque Grande y la Ría Chica.

 

Además del Buen Retiro, el monarca mostró una especial predilección por el Real Sitio de El Pardo, donde mandó construir el Palacio de la Zarzuela, actual residencia de la Familia Real, y ampliar la Torre de la Parada, a partir de un diseño de Juan Gómez de Mora. Este último edificio fue erigido como pabellón de caza por Felipe II y resultó completamente destruido en el siglo XVIII.

 

La arquitectura civil tiene en el Palacio de Santa Cruz y en la Casa de la Villa, ambos proyectados por Juan Gómez de Mora en el año 1629, dos notables exponentes.

 

El primero albergó la Sala de Alcaldes de Casa y Corte y la Cárcel de Corte y, en la actualidad, acoge al Ministerio de Asuntos Exteriores. Se estructura alrededor de dos patios cuadrangulares simétricos, unidos mediante un eje central que sirve de distribuidor y acceso al edificio. La horizontalidad de su fachada principal, que da a la Plaza de la Provincia, queda rota por los torreones laterales de inspiración herreriana y la portada con dos niveles de triple vano. Fue terminado en 1636 y ha sido objeto de numerosas reformas en siglos posteriores.

 

Por su parte, la Casa de la Villa fue diseñada como sede del gobierno municipal y Cárcel de Villa. Sus obras comenzaron en 1644, quince años después de realizarse el proyecto, y finalizaron en 1696. Junto a Gómez de Mora, colaboraron José de Villarreal, a quien se debe el patio central, Teodoro Ardemans y José del Olmo.

 

Entre las residencias nobiliarias, figuran el Palacio del duque de Abrantes, construido por Juan Maza entre 1653 y 1655 y transformado sustancialmente en el siglo XIX, y el Palacio de la Moncloa. Este último fue erigido en el año 1642, a iniciativa de Melchor Antonio Portocarrero y Lasso de la Vega, conde de Monclova y virrey del Perú, su primer propietario. La estructura actual corresponde a la reconstrucción y ampliación llevadas a cabo en el siglo XX, tras los daños sufridos durante la Guerra Civil.

La arquitectura religiosa del reinado de Felipe IV presenta dos fases, coincidentes con los procesos evolutivos que se dieron en el arte barroco español a lo largo del siglo XVII.

 

En la primera mitad, se mantuvo la austeridad geométrica y espacial, arrastrada del estilo herreriano, con escasos y calculados motivos ornamentales, salvo en los interiores, que, en clara contraposición, aparecían profusamente decorados. En la segunda mitad del siglo, el gusto por las formas favoreció un progresivo alejamiento del clasicismo y la incorporación de motivos naturalistas en las fachadas.

 

Dentro de la primera corriente, que puede ser denominada como barroco clasicista, se encuentran la Colegiata de San Isidro, la Ermita de San Antonio de los Portugueses y el Convento de San Plácido.

 

La Colegiata de San Isidro (1622–1664) fue fundada como iglesia del antiguo Colegio Imperial,​ situado dentro del mismo complejo. El templo se debe a un proyecto del hermano jesuita Pedro Sánchez de hacia 1620, iniciándose su construcción en 1622. A su muerte, en 1633, se hará cargo de la obra el hermano Francisco Bautista junto con Melchor de Bueras. Es de planta de cruz latina y destaca por su fachada monumental, realizada en piedra de granito y flanqueada por dos torres en los lados. Fue la catedral provisional de Madrid desde 1885 hasta 1993.

 

La Ermita de San Antonio de los Portugueses estuvo ubicada en una isla artificial, en medio de un estanque lobulado, dentro de los Jardines del Buen Retiro. Fue edificada entre 1635 y 1637 por Alonso Carbonel y derribada en 1761, para levantar, sobre su solar, la Real Fábrica de Porcelana de la China, igualmente desaparecida. Su torre cuadrangular, rematada con chapitel herreriano, y su suntuosa portada, configurada por cuatro grandes columnas de mármol blanco y capiteles de mármol negro, eran sus elementos más notables.

 

El edificio actual del Convento de San Plácido, obra de Lorenzo de San Nicolás, data de 1641. La decoración interior es la parte más sobresaliente y en él se conserva un Cristo yacente de Gregorio Fernández.

 

Conforme fue avanzando el siglo XVII, los exteriores sobrios fueron perdiendo vigencia y se impuso un estilo plenamente barroco, sin apenas concesiones al clasicismo. Esta evolución puede apreciarse en la ya citada Casa de la Villa, que, dado su prolongado proceso de construcción (el diseño se hizo en 1629 y el edificio se terminó en 1696), fue incorporando diferentes elementos ornamentales en su fachada clasicista, acordes con las nuevas tendencias.

 

La Capilla de San Isidro ejemplifica el apogeo del barroco. Fue construida como un anejo de la iglesia de origen medieval de San Andrés para albergar los restos mortales de san Isidro. La primera piedra se puso en 1642, a partir de un proyecto de Pedro de la Torre. En 1657, José de Villarreal realizó un segundo proyecto, cuyas obras fueron inauguradas por Felipe IV y su esposa Mariana de Austria en un acto institucional. Fue terminada en 1699.

 

Junto a la basílica neoclásica de San Francisco el Grande (siglo XVIII), se halla la Capilla del santo Cristo de los Dolores para la Venerable Orden Tercera de San Francisco (1662–1668), realizada por el arquitecto Francisco Bautista. En su interior sobresale la decoración barroca, con especial mención al baldaquino, hecho en maderas, jaspes y mármoles, donde se guarda la talla del Cristo de los Dolores.

 

El Convento de Nuestra Señora de la Concepción o de las Góngoras es otro ejemplo del barroco madrileño. Debe su nombre a Juan Jiménez de Góngora, ministro del Consejo de Castilla, quien procedió a su creación, por encargo directo del rey, como ofrenda por el nacimiento de su hijo Carlos (a la postre Carlos II). Fue inaugurado en 1665 y ampliado en 1669, según un proyecto de Manuel del Olmo.

 

Dentro del capítulo de arquitectura religiosa, también hay que destacar la reconstrucción de la iglesia medieval de San Ginés, llevada a cabo, a partir de 1645, por el arquitecto Juan Ruiz. Es de planta de cruz latina, de tres naves, con crucero y cúpula.

 

Escultura

Las numerosas fundaciones religiosas llevadas a cabo con Felipe IV generaron una importante actividad escultórica, destinada a la realización de tallas y retablos. Hacia 1646 se estableció en la Corte Manuel Pereira, a quien se debe el retablo de la Iglesia de San Andrés, desaparecido durante la Guerra Civil, y la estatua de San Bruno, considerada una de sus obras maestras, que se conserva en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.

 

Fuera del ámbito religioso, la producción escultórica se desarrolló a través de dos vías: la ornamentación de calles y plazas, mediante la construcción de fuentes artísticas (es el caso de la Fuente de Orfeo, diseñada por Juan Gómez de Mora y terminada en 1629), y los encargos reales, entre los que sobresale la estatua ecuestre de Felipe IV (1634–1640).

 

Se trata de las primera escultura a caballo del mundo en la que éste se sostiene únicamente sobre sus patas traseras.34​ Es obra de Pietro Tacca, quien trabajó sobre unos bocetos hechos por Velázquez y, según la tradición, contó con el asesoramiento científico de Galileo Galilei. Conocida como el caballo de bronce, estuvo inialmente en el Palacio del Buen Retiro y, en tiempos de Isabel II, fue trasladada a la Plaza de Oriente, su actual ubicación.

En el terreno urbanístico, Felipe IV ordenó la construcción de una cerca alrededor del casco urbano, mediante la cual quedaron establecidos los nuevos límites de la villa, tras los procesos expansivos de los periodos anteriores. Desde la fundación de Madrid en el siglo IX, había sido costumbre cercar el caserío, bien con una finalidad defensiva (murallas musulmana y cristiana), bien para el control fiscal de los abastos e inmigración (cerca medieval de los arrabales y Cerca de Felipe II).

 

La Cerca de Felipe IV provocó varios efectos en el desarrollo urbano: por un lado, impidió la expansión horizontal de Madrid hasta bien entrado el siglo XIX, cuando fue demolida y pudieron acometerse los primeros ensanches; y, por otro, favoreció un cierto crecimiento vertical, dando lugar a las corralas, viviendas dispuestas en varias alturas y organizadas en corredera, alrededor de un gran patio común.

 

De la citada cerca, realizada en ladrillo y mampostería, aún se mantienen en pie algunos restos, como los situados en la Ronda de Segovia, en los alrededores de la Puerta de Toledo.

 

El Puente de Toledo es otro de los proyectos urbanísticos impulsados por el rey. Su función era enlazar directamente el casco urbano con el camino de Toledo, salvando el río Manzanares por la parte suroccidental de la ciudad. Fue construido por José de Villarreal entre 1649 y 1660, a partir de un proyecto de Juan Gómez de Mora.

 

El puente quedó destruido en una riada y en 1671, durante el reinado de Carlos II, se levantó uno nuevo, que también desapareció por los mismos motivos. La estructura definitiva que ha llegado a la actualidad corresponde al primer tercio del siglo XVIII y es obra de Pedro de Ribera.

Reinado de Carlos II

Con la llegada al trono de Carlos II (r. 1665–1700), se frenó el ritmo constructor del reinado anterior, sobre todo en lo que respecta a las edificaciones civiles. Entre éstas, tan sólo cabe mencionar la Puerta de Felipe IV (1680), que, pese a su nombre, fue erigida en honor de María Luisa de Orleáns, primera esposa de Carlos II. Trazada por Melchor Bueras, estuvo inicialmente emplazada en la Carrera de San Jerónimo, hasta su traslado, a mediados del siglo XIX, a la calle de Alfonso XII, donde sirve de acceso al Parque de El Retiro.

 

En cuanto a las fundaciones religiosas, se levantaron algunos templos de interés artístico, que abandonaron definitivamente el aspecto austero de la primera mitad del siglo XVII e incorporaron plenamente las tendencias barrocas.

 

Es el caso de la Iglesia de Nuestra Señora de Montserrat, que forma parte del convento homónimo.​ Fue trazada en el año 1668 por el arquitecto Sebastián Herrera Barnuevo, si bien su proyecto fue transformado por Gaspar de la Peña, Juan de Torija, Pedro de la Torre, Francisco Aspur y Pedro de Ribera, que intervinieron, en diferentes fases, hasta la conclusión del conjunto en 1720. El edificio destaca por su exterior profusamente ornamentado, en especial la torre que flanquea uno de sus lados, con abundantes motivos naturalistas en su parte superior y alrededor de los vanos.

 

El gusto por las formas también está presente en la Iglesia de las Calatravas (1670–1678), situada en la calle de Alcalá. Se debe a un diseño de fray Lorenzo de San Nicolás, terminado por Isidro Martínez y Gregorio Garrote. Presenta planta de cruz latina y, en su crucero, se alza una cúpula con tambor de ocho vanos, cuatro abiertos y cuatro cegados. La capilla mayor está adornada con un retablo de José Benito de Churriguera, realizado en tiempos de Felipe V.

 

Del Monasterio del santísimo Sacramento, fundado por Cristóbal Gómez de Sandoval en la época de Felipe IV, sólo se conserva su iglesia, actual Catedral Arzobispal Castrense. El templo se construyó con Carlos II, entre 1671 y 1744, a partir de un proyecto firmado por Francisco Bautista, Manuel del Olmo y Bartolomé Hurtado García.

 

Su fachada, labrada en sillares de granito, se estructura en tres niveles horizontales y está rematada por un frontón circular. La decoración exterior consiste en diferentes molduras que recorren los vanos, con motivos naturales, y en un relieve dedicado a san Benito y san Bernardo, instalado en el nivel intermedio.

 

Pese a las corrientes barrocas del momento, el Convento de las Comendadoras de Santiago se aproxima más al arquetipo arquitectónico de la primera mitad del reinado de Felipe IV, caracterizado por su sobriedad. El edificio, que empezó a construirse en 1667, destaca por su iglesia, de planta de cruz griega, fachada inspirada en el modelo del Real Monasterio de la Encarnación y torres con chapiteles herrerianos en los lados.

   

Diez años después de la conquista de México, el día 9 de diciembre de 1531, Juan Diego iba rumbo al Convento de Tlaltelolco para oír misa. Al amanecer llegó al pie del Tepeyac. De repente oyó música que parecía el gorjeo de miles de pájaros. Muy sorprendido se paró, alzó su vista a la cima del cerro y vio que estaba iluminado con una luz extraña. Cesó la música y en seguida oyó una dulce voz procedente de lo alto de la colina, llamándole: "Juanito; querido Juan Dieguito". Juan subió presurosamente y al llegar a la cumbre vio a la Santísima Virgen María en medio de un arco iris, ataviada con esplendor celestial. Su hermosura y mirada bondadosa llenaron su corazón de gozo infinito mientras escuchó las palabras tiernas que ella le dirigió a él. Ella habló en azteca. Le dijo que ella era la Inmaculada Virgen María, Madre del Verdadero Dios. Le reveló cómo era su deseo más vehemente tener un templo allá en el llano donde, como madre piadosa, mostraría todo su amor y misericordia a él y a los suyos y a cuantos solicitaren su amparo. "Y para realizar lo que mi clemencia pretende, irás a la casa del Obispo de México y le dirás que yo te envío a manifestarle lo que mucho deseo; que aquí en el llano me edifique un templo. Le contarás cuanto has visto y admirado, y lo que has oído. Ten por seguro que le agradeceré bien y lo pagaré, porque te haré feliz y merecerás que yo te recompense el trabajo y fatiga con que vas a procurar lo que te encomiendo. Ya has oído mi mandato, hijo mío, el más pequeño: anda y pon todo tu esfuerzo".

 

Juan se inclinó ante ella y le dijo: "Señora mía: ya voy a cumplir tu mandato; me despido de ti, yo, tu humilde siervo".

 

Cuando Juan llegó a la casa del Obispo Zumárraga y fue llevado a su presencia, le dijo todo lo que la Madre de Dios le había dicho. Pero el Obispo parecía dudar de sus palabras, pidiéndole volver otro día para escucharle más despacio.

 

Ese mismo día regresó a la cumbre de la colina y encontró a la Santísima Virgen que le estaba esperando. Con lágrimas de tristeza le contó cómo había fracasado su empresa. Ella le pidió volver a ver al Sr. Obispo el día siguiente. Juan Diego cumplió con el mandato de la Santísima Virgen. Esta vez tuvo mejor éxito; el Sr. Obispo pidió una señal.

 

Juan regresó a la colina, dio el recado a María Santísima y ella prometió darle una señal al siguiente día en la mañana. Pero Juan Diego no podía cumplir este encargo porque un tío suyo, llamado Juan Bernardino había enfermado gravemente.

 

Dos días más tarde, el día doce de diciembre, Juan Bernardino estaba moribundo y Juan Diego se apresuró a traerle un sacerdote de Tlaltelolco. Llegó a la ladera del cerro y optó ir por el lado oriente para evitar que la Virgen Santísima le viera pasar. Primero quería atender a su tío. Con grande sorpresa la vio bajar y salir a su encuentro. Juan le dio su disculpa por no haber venido el día anterior. Después de oír las palabras de Juan Diego, ella le respondió: "Oye y ten entendido, hijo mío el más pequeño, que es nada lo que te asusta y aflige. No se turbe tu corazón, no temas esa ni ninguna otra enfermedad o angustia. ¿Acaso no estoy aquí yo, que soy tu madre? ¿No estás bajo mi sombra? ¿No soy tu salud? ¿Qué más te falta? No te aflija la enfermedad de tu tío, que no morirá ahora de ella; está seguro de que ya sanó".

 

Cuando Juan Diego oyó estas palabras se sintió contento. Le rogó que le despachara a ver al Señor Obispo para llevarle alguna señal y prueba a fin de que le creyera. Ella le dijo:

 

"Sube, hijo mío el más pequeño, a la cumbre donde me viste y te di órdenes, hallarás que hay diferentes flores; córtalas, recógelas y en seguida baja y tráelas a mi presencia".

 

Juan Diego subió y cuando llegó a la cumbre, se asombró mucho de que hubieran brotado tan hermosas flores. En sus corolas fragantes, el rocío de la noche semejaba perlas preciosas. Presto empezó a córtalas, las echó en su regazo y las llevó ante la Virgen. Ella tomó las flores en sus manos, las arregló en la tilma y dijo: "Hijo mío el más pequeño, aquí tienes la señal que debes llevar al Señor Obispo. Le dirás en mi nombre que vea en ella mi voluntad y que él tiene que cumplirla. Tú eres mi embajador muy digno de confianza. Rigurosamente te ordeno que sólo delante del Obispo despliegues tu tilma y descubras lo que llevas".

 

Cuando Juan Diego estuvo ante el Obispo Fray Juan de Zumárraga, y le contó los detalles de la cuarta aparición de la Santísima Virgen, abrió su tilma para mostrarle las flores, las cuales cayeron al suelo. En este instante, ante la inmensa sorpresa del Señor Obispo y sus compañeros, apareció la imagen de la Santísima Virgen María maravillosamente pintada con los más hermosos colores sobre la burda tela de su manto.

 

LA CURACIÓN DE JUAN BERNARDINO

 

El mismo día, doce de diciembre, muy temprano, la Santísima Virgen se presentó en la choza de Juan Bernardino para curarle de su mortal enfermedad. Su corazón se llenó de gozo cuando ella le dio el feliz mensaje de que su retrato milagrosamente aparecido en la tilma de Juan Diego, iba a ser el instrumento que aplastara la religión idólatra de sus hermanos por medio de la enseñanza que el divino códice-pintura encerraba.

 

Te-coa-tla-xope en la lengua Azteca quiere decir "aplastará la serpiente de piedra". Los españoles oyeron la palabra de los labios de Juan Bernardino. Sonó como "de Guadalupe. Sorprendidos se preguntaron el por qué de este nombre español, pero los hijos predilectos de América, conocían bien el sentido de la frase en su lengua nativa. Así fue como la imagen y el santuario adquirieron el nombre de Guadalupe, título que ha llevado por cuatro siglos.

 

Se lee en la Sagrada Escritura que en tiempo de Moisés y muchos años después un gran cometa recorría el espacio. Tenía la apariencia de una serpiente de fuego. Los indios de México le dieron el nombre de Quetzalcoatl, serpiente con plumas. Le tenían mucho temor e hicieron ídolos de piedra, en forma de serpiente emplumada, a los cuales adoraban, ofreciéndoles sacrificios humanos. Después de ver la sagrada imagen y leer lo que les dijo, los indios abandonaron sus falsos dioses y abrazaron la Fe Católica. Ocho millones de indígenas se convirtieron en sólo siete años después de la aparición de la imagen.

   

LA TILMA DE JUAN DIEGO

 

La tilma en la cual la imagen de la Santísima Virgen apareció, está hecha de fibra de maguey. La duración ordinaria de esta tela es de veinte años a lo máximo. Tiene 195 centímetros de largo por 105 de ancho con una sutura en medio que va de arriba a abajo.

 

Impresa directamente sobre esta tela, se encuentra la hermosa figura de Nuestra Señora. El cuerpo de ella mide 140 centímetros de alto.

 

Esta imagen de la Santísima Virgen es el único retrato auténtico que tenemos de ella. Su conservación en estado fresco y hermoso por más de cuatro siglos, debe considerarse milagrosa. Se venera en la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe en la Ciudad de México, donde ocupa el sitio de honor en el altar mayor.

 

La Sagrada Imagen duró en su primera ermita desde el 26 de diciembre, 1535 hasta el ano de 1622.

 

La segunda iglesia ocupó el mismo lugar donde se encuentra hoy la Basílica. Esta duró hasta 1695. Unos pocos años antes fue construida la llamada Iglesia de los Indios junto a la primera ermita, la cual sirvió entonces de sacristía para el nuevo templo. En 1695, cuando fue demolido el segundo templo, la milagrosa imagen fue llevada a la Iglesia de los Indios donde se quedó hasta 1709 fecha en que se dedicó el nuevo hermoso templo que todavía despierta la admiración de Mexicanos y extranjeros.

   

LA CORONACIÓN

 

El doce de octubre de 1895 la bendita imagen de la Santísima Virgen fue coronada por decreto del Santo Padre, León XIII, y el doce de octubre de 1945, cincuentenario de la coronación, su Santidad Pío XII en su célebre radio mensaje a los Mexicanos le aplicó el titulo de Emperatriz de las Américas.

 

Muy recientemente, el doce de octubre de 1961, su Santidad Juan XXIII, dirigió un radio mensaje a los Congresistas del II Congreso Interamericano Mariano quienes se encontraron presentes dentro de la Nacional e Insigne Basílica de Guadalupe. En este día, a las doce en punto, se escuchó la sonora voz del Santo Padre quien pronunció las siguientes palabras:

 

Amadísimos Congresistas y fieles todos de América:

 

María, Madre de Dios y Madre nuestra, esa tierna palabra que estos días vuestros labios repiten sin fin con el título bendito de Madre de Guadalupe, abre este nuestro saludo que dirigimos a cuantos tomáis parte en el Segundo Congreso Mariano Interamericano y a todos los países de América.

 

Feliz oportunidad ésta del 50 aniversario del Patronato de María Santísima de Guadalupe sobre toda la América Latina, que tanto bien ha producido entre los pueblos del Continente, para alentaros en vuestras manifestaciones de mutuo amor y de devoción a la que es Madre de vida y Fuente de gracia.

 

Día histórico aquél doce de octubre en que el grito "tierra" anunciaba la unión de dos mundos, hasta entonces desconocidos entre sí, y señalaba el nacimiento a la fe de esos dos continentes; a la fe en Cristo -"luz verdadera que ilumina a todo hombre"- (Jo. 1, 9.) de la cual María es como la "aurora consurgens" que precede la claridad del día. Más adelante "la siempre Virgen Santa María, Madre del verdadero Dios por quien se vive", derrama su ternura y delicadeza maternal en la colina, del Tepeyac, confiando al indio Juan Diego con su mensaje unas rosas que de su tilma caen mientras en ésta queda aquél retrato suyo dulcísimo que manos humanos no pintaran.

 

Así quería Nuestra Señora continuar mostrando su oficio de Madre: Santa María de Guadalupe, siempre símbolo y artífice de esta fusión que formaría la nacionalidad mexicana y, en expansión cargada de sentidos, rebasaría las fronteras para ofrecer al mundo ese coro magnífico de pueblos que rezan en español.

 

Primero Madre y Patrona de México, luego de América y de Filipinas: el sentido histórico de su mensaje iba cobrando así plenitud, mientras abría sus brazos a todos los horizontes en un anhelo universal de amor.

 

Abre el alma a la esperanza cuando en ese mismo Continente se viene estudiando y poniendo en práctica para elevar el nivel de vidas de los pueblos humanos. Vemos con aplauso las iniciativas encaminadas a procurar personal preparado para el apostolado a los países escasos de clero o de religiosos en el deseo de sostener su fe y de continuar la misión salvadora de la Iglesia.

 

¡Cuánto podrá ayudar a mantener vivos estos ideales cristianos de fraternidad vuestro Congreso! Qué altura y qué nobleza adquieren las relaciones entre los individuos y los pueblos cuando se las contempla a la luz de nuestra fraternidad en Cristo: "onmes vos fratres estis" (Mat. 23,8) según proclama el lema de vuestro Congreso. .

 

Y cuanto en esta convivencia alienta el amor y la consideración de una Madre común, entonces los vínculos de la familia humana adquieren la eficacia de algo más vital, más sentido que sublima el poder y la fuerza de cualquier ley.

 

Tenéis ahí a María, la Madre común, puesto que es Madre de Cristo, la que con su solicitud y compasión maternal ha contribuido a que se nos devuelva la vida divina y sobrenatural, la que en la persona del discípulo amado nos fue donada como Madre espiritual por Cristo mismo en la cruz.

 

Salve Madre de América! Celestial Misionera del nuevo Mundo, que desde el Santuario del Tepeyac has sido, durante más de cuatro Siglos Madre y Maestra en la fe de los pueblos de América. Sé también su amparo y sálvalos oh Inmaculada María; asiste a sus gobernantes, infunde nuevo celo a sus Prelados, aumenta las virtudes en el clero; y conserva siempre la fe en el pueblo.

 

Oiga María estos votos para que los presente a Cristo en cuyo nombre y con el más vivo afecto de nuestro corazón de Padre os bendecimos.

   

SAN JUAN DIEGO

 

San Juan Diego nació en 1474 en el "calpulli" de Tlayacac en Cuauhtitlán, México, establecido en 1168 por la tribu nahua y conquistado por el jefe Azteca Axayacatl en 1467. Cuando nació recibió el nombre de Cuauhtlatoatzin, que quiere decir "el que habla como águila" o "águila que habla".Juan Diego perteneció a la más numerosa y baja clase del Imperio Azteca, sin llegar a ser esclavo. Se dedicó a trabajar la tierra y fabricar matas las que luego vendía. Poseía un terreno en el que construyó una pequeña vivienda. Contrajo matrimonio con una nativa pero no tuvo hijos.

 

Entre 1524 y 1525 se convierte al cristianismo y fue bautizado junto a su esposa, él recibió el nombre de Juan Diego y ella el de María Lucía. Fueron bautizados por el misionero franciscano Fray Toribio de Benavente, llamado por los indios "Motolinia" o " el pobre".

 

Antes de su conversión Juan Diego ya era un hombre piadoso y religioso. Era muy reservado y de carácter místico, le gustaba el silencio y solía caminar desde su poblado hasta Tenochtitlán, a 20 kilómetros de distancia, para recibir instrucción religiosa. Su esposa María Lucía falleció en 1529. En ese momento Juan Diego se fue a vivir con su tío Juan Bernardino en Tolpetlac, a sólo 14 kilómetros de la iglesia de Tlatilolco, Tenochtitlán. Durante una de sus caminatas camino a Tenochtitlán, que solían durar tres horas a través de montañas y poblados, ocurre la primera aparición de Nuestra Señora, en el lugar ahora conocido como "Capilla del Cerrito", donde la Virgen María le habló en su idioma, el náhuatl.

 

Juan Diego tenía 57 años en el momento de las apariciones, ciertamente una edad avanzada en un lugar y época donde la expectativa de vida masculina apenas sobrepasaba los 40 años.Luego del milagro de Guadalupe Juan Diego fue a vivir a un pequeño cuarto pegado a la capilla que alojaba la santa imagen, tras dejar todas sus pertenencias a su tío Juan Bernardino. Pasó el resto de su vida dedicado a la difusión del relato de las apariciones entre la gente de su pueblo.

 

Murió el 30 de mayo de 1548, a la edad de 74 años. Juan Diego fue beatificado en abril de 1990 por el Papa Juan Pablo II y proclamado santo el 31 de Julio de 2002 . (Biografía extraída de la agencia católica de noticias ACIPRENSA).

   

De repente me deu vontade de usar um magnético. Aí eu lembrei do Onda, e fiquei com vontade de usar exatamente ele. Só não curto mto o íma de listras da Ludurana, talvez pq eu seja apaixonada pelo ímã de ondas da Claire´s. Passei o danadinho, e consciente de que o efeito poderia estragar com top coat, e mesmo não precisando dele, resolvi passar. Burra, né? Pq tirou, e mto, a definição do desenho. Mas achei que ficou com uma vibe meio 3D e resolvi deixar assim mesmo.

Até que gostei do resultado...

De repente, me acorde de ti…. y me alegre….. jajajajajaja.

 

Si es que con este tiempo loco de Valencia parece que ya estemos en primavera.

 

por aquí me tenéis

 

I learnt this past week that the punishment of pride, of arrogance, here in this world is loneliness. the most intense and root cause of misery in which nothing allows for happiness. Even the master of hypocrisy cannot deny the wretchedness of its burden.

 

This cause for loneliness will surprise some. They might consider themselves humble and well mannered. the arrogance then, if not with other human beings, is coming with the attitude one might have towards Allah's Chosen Ones, or in terms of rejection in favour of their own "beliefs." all the while knowing they are false, yet clinging to them out of habit and a sense of loyalty to what has already betrayed.

 

Iblis is the perfect manifestation of that loneliness. his arrogance renders him alone. he has followers and disciples, countless, and his "work" continues non-stop but he doesn't want to hang out with those followers and disciples. he wants to be with the one he loves; Subhanahu, and that is what he is deprived of. No, that is what he deprives himself of, in the trap that he is placed in by his own self.

 

The nafs cannot change on its own. it can identify its flaws and repent. continuously, constantly. but it moves a step forward, then regresses, alone, or with another. But the words of someone will change that. tonight might start ramadan and the words of Imam Zain ul Abedin (as) will change that for me as the one who will pray his prayers and those who he includes in those prayers for me. those i know and those i dont.

 

So if you have an anger you wish would dissipate, an ungratefulness that has become second skin, a denial that is hardened, a sadness that wont evaporate, an anxiety that worsens, a faith that seems invisible, a loneliness that is torturing, chose a dua from his book this month and free yourself just by reading it.

 

Ramadan Mubarik!

 

From the prayers of the blessed Imam Zain ul Abedin (as):

www.duas.org/mobile/sahifasajjadia-dua43-new-moon.html

 

When he looked at the crescent moon

 

أَيُّهَا ٱلْخَلْقُ ٱلْمُطِيعُ

ayyuha alkhalqu almuti`u

O obedient creature,

 

ٱلدَّائِبُ ٱلسَّرِيعُ

aldda'ibu alssari`u

speedy and untiring,

 

ٱلْمُتَرَدِّدُ فِي مَنَازِلِ ٱلتَّقْدِيرِ

almutaraddidu fi manazili alttaqdiri

frequenter of the mansions of determination,

 

ٱلْمُتَصَرِّفُ فِي فَلَكِ ٱلتَّدْبِيرِ

almutasarrifu fi falaki alttadbiri

moving about in the sphere of governance!

 

آمَنْتُ بِمَنْ نَوَّرَ بِكَ ٱلظُّلَمَ

amantu biman nawwara bika alzzulama

I have faith in Him Who lights up darkness through you,

 

وَأَوْضَحَ بِكَ ٱلْبُهَمَ

wa awdaha bika albuhama

illuminates jet-black shadows by you,

 

وَجَعَلَكَ آيَةً مِنْ آيَاتِ مُلْكِهِ

wa ja`alaka ayatan min ayati mulkihi

appointed you one of the signs of His kingdom

 

وَعَلاَمَةً مِنْ عَلاَمَاتِ سُلْطَانِهِ

wa `alamatan min `alamati sultanihi

and one of the marks of His authority,

 

فَحَدَّ بِكَ ٱلزَّمَانَ

fahadda bika alzzamana

so, He identified time through You,

 

وَٱمْتَهَنَكَ بِٱلْكَمَالِ وَٱلنُّقْصَانِ

wa imtahanaka bilkamali walnnuqsani

and humbled you through increase and decrease,

 

وَٱلطُّلُوعِ وَٱلأُفُولِ

walttulu`i wal-ufuli

and rising and setting,

 

وَٱلإِنَارَةِ وَٱلْكُسُوفِ

wal-inarati walkusufi

and illumination and eclipse.

 

فِي كُلِّ ذٰلِكَ أَنْتَ لَهُ مُطِيعٌ

fi kulli dhalika anta lahu muti`un

In all of this you are obedient to Him,

 

وَإِلَىٰ إِرَادَتِهِ سَرِيعٌ

wa ila iradatihi sari`un

and prompt toward His will.

 

سُبْحَانَهُ مَا أَعْجَبَ مَا دَبَّرَ مِنْ أَمْرِكَ

subhanahu ma a`jaba ma dabbara min amrika

Glory be to Him! How wonderful is what He has arranged in Your situation!

 

وَأَلْطَفَ مَا صَنَعَ فِي شَأْنِكَ

wa altafa ma sana`a fi sha'nika

How subtle what He has made for Your task!

 

جَعَلَكَ مِفْتَاحَ شَهْرٍ حَادِثٍ لأَمْرٍ حَادِثٍ

ja`alaka miftaha shahrin hadithin li'amrin hadithin

He has made You the key to a new month for a new situation.

 

فَأَسْأَلُ ٱللَّهَ رَبِّي وَرَبَّكَ

fa-as'alu allaha rabbi wa rabbaka

So I ask Allah, my Lord and Your Lord,

 

وَخَالِقِي وَخَالِقَكَ

wa khaliqi wa khaliqaka

my Creator and Your Creator,

 

وَمُقَدِّرِي وَمُقَدِّرَكَ

wa muqaddiri wa muqaddiraka

my Determiner and Your Determiner,

 

وَمُصَوِّرِي وَمُصَوِّرَكَ

wa musawwiri wa musawwiraka

my Form-giver and Your Form-giver,

 

أَنْ يُصَلِّيَ عَلَىٰ مُحَمَّدٍ وَآلِ مُحَمَّدٍ

an yusalliya `ala muhammadin wa ali muhammadin

that He bless Muhammad and his Household

 

وَأَنْ يَجْعَلَكَ هِلاَلَ بَرَكَةٍ لاَ تَمْحَقُهَا ٱلأَيَّامُ

wa an yaj`alaka hilala barakatin la tamhaquha al-ayyamu

and appoint You a crescent of blessings not effaced by days

 

وَطَهَارَةٍ لاَ تُدَنِّسُهَا ٱلآثَامُ

wa taharatin la tudannisuha al-athamu

and of purity not defiled by sins;

 

هِلاَلَ أَمْنٍ مِنَ ٱلآفَاتِ

hilala amnin min al-afati

a crescent of security from blights

 

وَسَلاَمَةٍ مِنَ ٱلسَّيِّئَاتِ

wa salamatin min alssayyi'ati

and of safety from evil deeds;

 

هِلاَلَ سَعْدٍ لاَ نَحْسَ فِيهِ

hilala sa`din la nahsa fihi

a crescent of auspiciousness containing no misfortune,

 

وَيُمْنٍ لاَ نَكَدَ مَعَهُ

wa yumnin la nakada ma`ahu

of prosperity accompanied by no adversity,

 

وَيُسْرٍ لاَ يُمَازِجُهُ عُسْرٌ

wa yusrin la yumazijuhu `usrun

of ease not mixed with difficulty,

 

وَخيْرٍ لاَ يَشُوبُهُ شَرٍّ

wa khayrin la yashubuhu sharrun

of good unstained by evil;

 

هِلالَ أَمْنٍ وَإِيـمَانٍ

hilala amnin wa imanin

a crescent of security and faith,

 

وَنِعْمَةٍ وَإِحْسَانٍ

wa ni`matin wa ihsanin

favor and good-doing,

 

وَسَلاَمَةٍ وَإِسْلاَمٍ

wa salamatin wa islamin

safety and submission!

 

اللَّهُمَّ صَلِّ عَلَىٰ مُحَمَّدٍ وَآلِ مُحَمَّدٍ

allahumma salli `ala muhammadin wa ali muhammadin

O Allah, bless Muhammad and his Household,

 

وَٱجْعَلْنَا مِنْ أَرْضَىٰ مَنْ طَلَعَ عَلَيْهِ

waj`alna min arda man tala`a `alayhi

place us among the most satisfied of those over whom the crescent has risen,

 

وَأَزْكَىٰ مَنْ نَظَرَ إِلَيْهِ

wa azka man nazara ilayhi

the purest of those who have looked upon it,

 

وَأَسْعَدَ مَنْ تَعَبَّدَ لَكَ فِيهِ

wa as`ada man ta`abbada laka fihi

the most fortunate of those who have worshiped You under it;

 

وَوَفِّقْنَا ٱللَّهُمَّ فِيهِ لِلطَّاعَةِ وَٱلتَّوْبَةِ

wa waffiqna allahumma fihi liltta`ati walttawbati

give us the success during [the new month] to repent,

 

وَٱعْصِمْنَا فِيهِ مِنَ ٱلآثَامِ وَٱلْحَوْبَةِ

wa`simna fihi min al-athami walhawbati

preserve us within it from misdeeds and exposition to punishment,

 

وَأَوْزِعْنَا فِيهِ شُكْرَ ٱلنِّعْمَةِ

wa awzi`na fihi shukra alnni`mati

allot to us within it thanksgiving for Your favor,

 

وَأَلْبِسْنَا فِيهِ جُنَنَ ٱلْعَافِيَةِ

wa albisna fihi junana al`afiyati

clothe us during it in the shields of well-being,

 

وَأَتْمِمْ عَلَيْنَا بِٱسْتِكْمَالِ طَاعَتِكَ فِيهِ ٱلْمِنَّةَ

wa atmim `alayna bistikmali ta`atika fihi alminnata

and complete for us Your kindness by perfecting therein obedience to You!

 

إِنَّكَ أَنْتَ ٱلْمَنَّانُ ٱلْحَمِيدُ

innaka anta almannanu alhamidu

Surely You are All-kind, Praiseworthy.

 

وَصَلَّىٰ ٱللَّهُ عَلَىٰ مُحَمَّدٍ وَآلِهِ ٱلطَّيِّبِينَ

wa salla allahu `ala muhammadin wa alihi alttayyibina

And bless Muhammad and his Household, the good, the pure.

 

وَٱجْعَلْ لَنَا فِيهِ عَوْناً مِنْكَ عَلَىٰ مَا نَدَبْتَنَا إِلَيْهِ

waj`al lana fihi `awnan minka `ala ma nadabtana ilayhi

And grant us aid from You to carry out that which You have ordered us to do in it;

 

مِنْ مُفْتَرَضِ طَاعَتِكَ

min muftaradi ta`atika

Such as the obedience to You which You have made incumbent upon us,

 

وَتَقَبَّلْهَا إِنَّكَ ٱلأَكْرَمُ مِنْ كُلِّ كَرِيمٍ

wa taqabbalha innaka al-akramu min kulli karimin

and accept them from us, for You are the most Generous of all those who show generosity

 

وَٱلأَرْحَمُ مِنْ كُلِّ رَحِيمٍ

wal-arhamu min kulli rahimin

and the most Merciful of all those who show mercy.

 

آمِينَ آمِينَ رَبَّ ٱلْعَالَمِينَ

amina amina rabba al`alamina

Respond! Respond! O Lord of the Worlds.

  

When he welcomed the month of Ramadan

www.duas.org/mobile/sahifasajjadia-dua44-coming-of-ramadh...

 

الْحَمْدُ للهِ الَّذِي هَدَانَا لِحَمْدِهِ

aal-h'amdu lil-laahil-lad'ee hadaanaa lih'am-dihee

Praise belongs to God who guided us to His praise

 

وَجَعَلَنَا مِنْ أَهْلِهِ، لِنَكُونَ لِإِحْسَانِهِ مِنَ الشَّاكِرِينَ

wa jaa'lanaa min ah-lih linakoona liih'-saanihee minash-shaakireen

and placed us among the people of praise, that we might be among the thankful for His beneficence

 

وَلِيَجْزِيَنَا عَلَى ذلِكَ جَزَآءَ الْمُحْسِنِينَ

wa leeaj-zeeanaa a'laa d'alika jazaaa-al-muh'-sineen

and that He might recompense us for that with the recompense of the good-doers!

 

وَالْحَمْدُ للهِ الَّذِي حَبَانَا بِدِينِهِ،

wal-h'am-du lil-laahil-lad'ee h'abaanaa bideenih

And praise belongs to God who showed favour to us through His religion,

 

وَاخْتَصَّنَا بِمِلَّتِهِ، وَسَبَّلَنَا فِي سُبُلِ إحْسَانِهِ،

wakh-tas'-s'anaa bimil-latih wa sab-balanaa fee subuli ih'-saanih

singled us out for His creed, and directed us onto the roads of His beneficence,

 

لِنَسْلُكَهَا بِمَنِّهِ إلَى رِضْوَانِهِ،

linas-lukahaa biman-niheee ilaa riz''-waanih

in order that through His kindness we might travel upon them to His good pleasure,

 

حَمْدَاً يَتَقَبَّلُهُ مِنَّا، وَيَرْضَى بِهِ عَنَّا.

h'am-day-yataqab-baluhoo min-naa wa yar-z''aa bihee a'n-naa

a praise which He will accept from us and through which He will be pleased with us!

 

وَالْحَمْدُ لِلّه الَّذِي جَعَلَ مِنْ تِلْكَ السُّبُلِ شَهْرَهُ شَهْرَ رَمَضَانَ،

wal-h'am-du lil-laahil-lad'ee jaa'la min til-kas-subuli shah-rah shah-ra ramaz''aan

And praise belongs to God who appointed among those roads His month, the month of Ramadan,

 

شَهْرَ الصِّيَامِ، وَشَهْرَ الإِسْلاَم، وَشَهْرَ الطَّهُورِ،

shah-ras'-s'eeaam wa shah-ral-is-laam wa shah-rat'-t'ahoor

the month of fasting, the month of submission, the month of purity,

 

وَشَهْرَ التَّمْحِيْصِ، وَشَهْرَ الْقِيَامِ،

wa shah-rat-tam-h'ees' wa shah-ral-qeeaam

the month of putting to test, the month of standing in prayer,

 

الَّذِي أُنْزِلَ فِيْهِ الْقُرْآنُ هُدىً لِلنَّاسِ،

(al-lad'eee unzila feehil-qur-aaanu hudana liln-naasi

"in which the Qur'an was sent down as guidance to the people,

 

وَبَيِّنَات مِنَ الْهُدى وَالْفُرْقَانِ،

wa bay-yinaatim-minal-hudaa wal-fur-qaan)

and as clear signs of the Guidance and the Separator" (2:185)!

 

فَأَبَانَ فَضِيْلَتَهُ عَلَى سَائِرِ الشُّهُورِ

faabaana faz''eelatahoo a'laa saaa-irish-shuhoori

He clarified its excellence over other months

 

بِمَا جَعَلَ لَهُ مِنَ الْحُرُمَاتِ الْمَوْفُورَةِ وَالْفَضَائِلِ الْمَشْهُورَةِ،

bimaa jaa'la lahoo minal-h'urumaatil-maw-foorati wal-faz''aaa-ilil-mash-hoorah

by the many sacred things and well-known excellencies which He placed therein,

 

فَحَرَّمَ فِيْهِ ما أَحَلَّ فِي غَيْرِهِ إعْظَاماً،

fah'ar-rama feehee maaa ah'al-la fee ghay-riheee ia'-z'aamaa

for He made unlawful in it what He declared lawful in others to magnify it,

 

وَحَجَرَ فِيْهِ الْمَطَاعِمَ وَالْمَشَارِبَ إكْرَاماً،

wa h'ajara feehil-mat'aai'ma wal-mashaariba ik-raamaa

He prohibited foods and drinks in it to honour it,

 

وَجَعَلَ لَهُ وَقْتاً بَيِّناً لاَ يُجِيزُ جَلَّ وَعَزَّ أَنْ يُقَدَّمَ قَبْلَهُ،

wa jaa'la lahoo waq-taa bay-yinaa laa yujeezu jal-la wa a'z-za ay-yuqad-dama qab-lah

and He appointed for it a clear time which He (majestic and mighty is He) allows not to be set forward

 

وَلا يَقْبَـلُ أَنْ يُؤَخَّرَ عَنْهُ،

wa laa yaq-balu ay-yoo-akh-khara a'n-h

and accepts not to be placed behind.

 

ثُمَّ فَضَّلَ لَيْلَةً وَاحِدَةً مِنْ لَيَالِيهِ عَلَى لَيَالِي أَلْفِ شَهْر،

thum-ma faz''-z''ala lay-lataw-waah'idatam-mil-layaaleehee a'laa layaaleee al-fi shah-ri

Then He made one of its nights surpass the nights of a thousand months

 

وَسَمَّاهَا لَيْلَةَ الْقَدْرِ،

wa sam-maahaa lay-latal-qad-r

and named it the Night of Decree;

 

تَنَزَّلُ الْمَلائِكَةُ وَالرُّوحُ فِيهَا بِإذْنِ رَبِّهِمْ مِنْ كُلِّ أَمْر،

(tanaz-zalul-malaaa-ikatu war-roohoo feehaa biid'-ni rab-bhim min kul-li am-rin)

"in it the angels and the Spirit descend by the leave of their Lord upon every command,

 

سَلاَمٌ دَائِمُ الْبَرَكَةِ إلَى طُلُوعِ الْفَجْرِ،

salaamun daaa-imul-barakati ilaa t'ulooi'l-faj-ri

a peace" (97:4-5) constant in blessings until the rising of the dawn

 

عَلَى مَنْ يَشَاءُ مِنْ عِبَادِهِ بِمَا أَحْكَمَ مِنْ قَضَائِهِ.

a'laa may-yashaaa-u min i'baadihee bimaaa ah'-kama min qaz''aaa-ih

upon whomsoever He will of His servants according to the decision He has made firm.

 

اللَّهُمَّ صَلِّ عَلَى مُحَمَّد وَآلِهِ،

al-laahum-ma s'al-li a'laa muh'am-madiw-wa aaalih

O God, bless Muhammad and his Household,

 

وَأَلْهِمْنَا مَعْرِفَةَ فَضْلِهِ وَإِجْلاَلَ حُرْمَتِهِ

wa al-him-naa maa'-rifata faz''-lih wa ij-laala h'ur-matih

inspire us with knowledge of its excellence, veneration of its inviolability,

 

وَالتَّحَفُّظَ مِمَّا حَظَرْتَ فِيهِ

wat-tah'af-fuz'a mim-maa h'az'ar-ta feeh

and caution against what You hast forbidden within it,

 

وَأَعِنَّـا عَلَى صِيَامِـهِ بِكَفِّ الْجَـوَارِحِ عَنْ مَعَاصِيْكَ،

wa ai'n-naa a'laa s'eeaamihee bikaf-fil-jawaarihee a'm-maa'as'eeka

and help us to fast in it by our restraining our limbs from acts of disobedience toward You

 

وَاسْتِعْمَالِهَا فِيهِ بِمَا يُرْضِيْكَ

was-tia'-maalihaa feehee bimaa yur-z''eek

and our employing them in that which pleases You,

 

حَتَّى لاَ نُصْغِىَ بِأَسْمَاعِنَا إلَى لَغْو،

h'at-taa laa nus'-gheea bi s-maai'naaa ilaa lagh-w

so that we lend not our ears to idle talk

 

وَلا نُسْرِعَ بِأَبْصَارِنَا إلَى لَهْو،

wa laa nus-ria' bi b-s'aarinaaa ilaa lah-w

and hurry not with our eyes to diversion,

 

وَحَتَّى لاَ نَبْسُطَ أَيْدِيَنَا إلَى مَحْظُور،

wa h'at-taa laa nab-sut'a ay-deeanaaa ilaa mah'-z'oor

we stretch not our hands toward the forbidden

 

وَلاَ نَخْطُوَ بِأَقْدَامِنَا إلَى مَحْجُور،

wa laa nakh-t'oo bi q-daaminaaa ilaa mah'-joor

and stride not with our feet toward the prohibited,

 

وَحَتَّى لاَ تَعِيَ بُطُونُنَا إلاَّ مَا أَحْلَلْتَ،

wa h'at-taa laa tae'ea but'oonunaaa il-laa maaa ah'-lal-t

our bellies hold only what You hast made lawful

 

وَلا تَنْطِقَ أَلْسِنَتُنَا إلاَّ بِمَا مَثَّلْتَ

wa laa tant'iqa al-sinatunaaa il-laa bimaa math-thal-t

and our tongues speak only what You hast exemplified,

 

وَلا نَتَكَلَّفَ إلاَّ ما يُدْنِي مِنْ ثَوَابِكَ،

wa laa natakal-lafa il-laa maa yud-nee min thawaabik

we undertake nothing but what brings close to Your reward

 

وَلاَ نَتَعَاطَى إلاّ الَّذِي يَقِيْ مِنْ عِقَابِكَ،

wa laa nataa'at'aaa il-laal-lad'ee yaqee min i'qaabik

and pursue nothing but what protects from Your punishment!

 

ثُمَّ خَلِّصْ ذَلِكَ كُلَّهُ مِنْ رِئآءِ الْمُرَائِينَ وَسُمْعَةِ الْمُسْمِعِينَ،

thum-ma khal-lis' d'alika kul-lahoo min reeaaa-il-muraaa-een wa sum-a'til-mus-mie'en

Then rid all of that from the false show of the false showers and the fame seeking of the fame seekers,

 

لاَ نَشْرَكُ فِيهِ أَحَداً دُونَكَ،

laa nash-raku feeheee ah'adana donak

lest we associate therein anything with You

 

وَلا نَبْتَغِيْ فِيهِ مُرَاداً سِوَاكَ.

wa laa nab-taghee bihee muraadana siwaak

or seek therein any object of desire but You!

 

أللَّهُمَّ صَلِّ عَلَى مُحَمَّد وَآلِهِ،

al-laahum-ma s'al-li a'laa muh'am-madiw-wa aaalih

O God, bless Muhammad and his Household,

 

وَقِفْنَـا فِيْـهِ عَلَى مَـوَاقِيْتِ

wa qif-naa feehee a'laa mawaaqeeti

in it make us attend to the appointed moments

 

الصَّلَوَاتِ الْخَمْس بِحُدُودِهَا الَّتِي حَدَّدْتَ،

s'alawaatil-kham-si bih'udoodihaal-latee h'ad-dat-t

of the five prayers within the bounds You hast set,

 

وَفُرُوضِهَا الَّتِي فَرَضْتَ وَوَظَائِفِهَا الَّتِي وَظَّفْتَ،

wa furooz''ihaal-latee faraz''-t wa waz'aaa-ifihaal-latee waz'-z'af-t

the obligations You hast decreed, the duties You hast assigned,

 

وَأَوْقَاتِهَا الَّتِي وَقَّتَّ،

wa aw-qaatihaal-latee waq-qat

and the times You hast specified;

 

وَأَنْزِلْنَا فِيهَا مَنْزِلَةَ الْمُصِيْبينَ لِمَنَازِلِهَا

wa anzil-naa feehaa manzilata al-mus'eebeena limanaazilihaa

and in the prayers make us alight in the station of the keepers of their stations,

 

الْحَافِظِينَ لاِرْكَانِهَا الْمُؤَدِّينَ لَهَـا

al-h'aafiz'eena liar-kaanihaa al-moo-ad-deena lahaa

the guardians of their pillars, their performers in their times,

 

فِي أَوْقَاتِهَـا عَلَى مَا سَنَّـهُ عَبْدُكَ وَرَسُـولُكَ صَلَوَاتُـكَ عَلَيْهِ وَآلِـهِ

feee aw-qaatihaa a'laa maa san-nahoo a'b-duka wa rasooluka s'alawaatuka a'lay-hee wa aaalihee

as Your servant and Your messenger set down in his Sunna (Your blessings be upon him and his Household)

 

فِي رُكُوعِهَا وَسُجُودِهَا وَجَمِيْعِ فَوَاضِلِهَا

fee rukooi'haa wasujoodihaa wa jameei' fawaaz''ilihaa

in their bowings, their prostrations, and all their excellent acts,

 

عَلى أَتَمِّ الطَّهُورِ، وَأَسْبَغِهِ وَأَبْيَنِ الْخُشُوعِ وَأَبْلَغِهِ،

a'laa atam-mit'-t'ahoori wa as-baghih wa ab-yanil-khushooi' wa ab-laghih

with the most complete and ample ritual purity and the most evident and intense humility!

 

وَوَفِّقْنَا فِيهِ لاِنْ نَصِلَ أَرْحَامَنَا بِالبِرِّ وَالصِّلَةِ

wa waf-fiq-naa feeh lian-nas'ila ar-h'aamanaa bil-bir-ri was'-s'ilah

Give us success in this month to tighten our bonds of kin with devotion and gifts,

 

وَأَنْ نَتَعَاهَدَ جِيرَانَنَابِالاِفْضَالِ وَالْعَطِيَّةِ

wa an-nataa'ahada jeeraananaa bil-if-z''aali wal-a't'ee-yah

attend to our neighbours with bestowal and giving,

 

وَأَنْ نُخَلِّصَ أَمْوَالَنَا مِنَ التَّبِعَاتِ،

wa an-nukhal-lis'a am-waalanaa minat-tabia'at

rid our possessions from claims,

 

وَأَنْ نُطَهِّرَهَا بِإخْرَاجِ الزَّكَوَاتِ،

wa an-nut'ah-hirahaa biikh-raajiz-zakawaat

purify them through paying the alms,

 

وَأَنْ نُرَاجِعَ مَنْ هَاجَرَنَـا

wa an-nuraajia' man haajaranaa

go back to him who has gone far from us,

 

وَأَنْ نُنْصِفَ مَنْ ظَلَمَنَا

wa an-nuns'ifa man z'alamanaa

treat justly him who has wronged us,

 

وَأَنْ نُسَـالِمَ مَنْ عَادَانَا

wa an-nusaalima man a'adaanaa

make peace with him who shows enmity toward us

 

حَاشَا مَنْ عُودِيَ فِيْكَ وَلَكَ،

h'aashaa man u'wdeea feeka wa laka

(except him who is regarded as an enemy in You and for You,

 

فَإنَّهُ الْعَدُوُّ الَّذِي لاَ نُوالِيهِ،

fa in-nahu al-a'doo-wul-lad'ee laa nuwaaleeh

for he is the enemy whom we will not befriend,

 

وَالحِزْبُ الَّذِي لاَ نُصَافِيهِ.

wal-h'iz-bul-lad'ee laa nus'aafeeh

the party whom we will not hold dear),

 

وَأَنْ نَتَقَرَّبَ إلَيْكَ فِيْهِ مِنَ الأَعْمَالِ الزَّاكِيَةِ بِمَا تُطَهِّرُنا بِهِ مِنَ الذُّنُوبِ،

wa an-nataqar-raba ilay-ka feehee minal-aa'-maaliz-zaakeeati bimaa tut'ah-hirunaa bihee minad'-d'unoob

and seek nearness to You through blameless works which will purify us from sins

 

وَتَعْصِمُنَا فِيهِ مِمَّا نَسْتَأنِفُ مِنَ الْعُيُوبِ،

wa taa'-s'imunaa feehee mim-maa nas-taa-nifu minal-u'yoob

and preserve us from renewing faults,

 

حَتَّى لا يُورِدَ عَلَيْكَ أَحَدٌ مِنْ مَلاَئِكَتِكَ

h'at-taa laa yoorida a'lay-ka ah'adum-mim-malaaa-ikatika

so that none of Your angels will bring for You

 

إلاّ دُونَ مَا نُورِدُ مِنْ أَبْوابِ الطَّاعَةِ لَكَ، وَأَنْوَاعِ القُرْبَةِ إلَيْكَ.

il-laa doona maa nooridu min ab-waabit'-t'aaa'ti laka wa anwaai'l-qur-bati ilay-k

the kinds of obedience and sorts of nearness-seeking unless they be less than what we bring!

 

أللَّهُمَّ إنِّي أَسْأَلُكَ بِحَقِّ هَذَا الشَّهْرِ،

al-laahum-ma in-neee as-aluka bih'aq-qi had'aash-shah-r

O God, I ask You by the right of this month

 

وَبِحَقِّ مَنْ تَعَبَّدَ لَكَ فِيهِ

wa bih'aq-qi man taa'b-bada laka feehee

and by the right of him who worships You within it

 

مِنِ ابْتِدَائِهِ إلَى وَقْتِ فَنَائِهِ

mini ab-tidaaa-iheee ilaa waq-ti fanaaa-ih

from its beginning to the time of its passing,

 

مِنْ مَلَك قَرَّبْتَهُ أَوْ نَبِيٍّ أَرْسَلْتَهُ

mim-malakin qar-rab-tah aw nabee-yin ar-sal-tah

whether angel You hast brought nigh to You, prophet You hast sent,

 

أَوْ عَبْد صَالِح اخْتَصَصْتَهُ

aw a'b-din s'aalih'in akh-tas'as'-tah

or righteous servant You hast singled out,

 

أَنْ تُصَلِّيَ عَلَى مُحَمَّد وَآلِهِ،

an tus'al-leea a'laa muh'am-madiw-wa aaalih

that You bless Muhammad and his Household,

 

وَأَهِّلْنَا فِيهِ لِمَا وَعَدْتَ أَوْلِياءَكَ مِنْ كَرَامَتِكَ،

wa ah-hil-naa feehee limaa waa't-ta aw-leeaaa-aka min karaamatik

make us worthy of the generosity You hast promised Your friends,

 

وَأَوْجِبْ لَنَا فِيهِ مَا أَوْجَبْتَ لأِهْلِ الْمُبَالَغَةِ فِي طَاعَتِكَ،

wa aw-jib lanaa feehee maaa aw-jab-ta liah-lil-mubaalaghati fee t'aaa'tik

make incumbent for us what You hast made incumbent for those who go to great lengths in obeying You,

 

وَاجْعَلْنَا فِي نَظْمِ مَنِ اسْتَحَقَّ الرَّفِيْعَ الأعْلَى بِرَحْمَتِكَ.

waj-a'l-naa fee naz'-mi mani as-tah'aq-qar-rafeea'l-aa'-laa birah'-matik

and place us in the ranks of those who deserve through Your mercy the highest elevation!

 

أللَّهُمَّ صَلِّ عَلَى مُحَمَّد وَآلِهِ،

al-laahum-ma s'al-li a'laa muh'am-madiw-wa aaalih

O God, bless Muhammad and his Household,

 

وَجَنِّبْنَا الإلْحَادَ فِي تَوْحِيدِكَ وَالتَّقْصِيرَ فِي تَمْجِيدِكَ

wa jan-nib-naa al-il-h'aada fee taw-h'eedik wat-taq-s'eera fee tam-jeedik

turn us aside from deviation in professing Your Unity, falling short in magnifying You,

 

وَالشَّكَّ فِي دِينِـكَ وَالْعَمَى عَنْ سَبِيْلِكَ وَالاغْفَالَ لِحُرْمَتِكَ،

wash-shak-ka fee deenik wal-a'maa a'n sabeelik wal-igh-faala lih'ur-matik

uncertainty in Your religion, blindness toward Your path, heedlessness of Your inviolability,

 

وَالانْخِدَاعَ لِعَدُوِّكَ الشَّيْطَانِ الرَّجِيمِ.

walin-khidaaa' lia'doo-wikash-shay-t'aanir-rajeem

and being deceived by Your enemy, the accursed Satan!

 

أللَّهُمَّ صَلِّ عَلَى مُحَمَّد وَآلِهِ

al-laahum-ma s'al-li a'laa muh'am-madiw-wa aaalih

O God, bless Muhammad and his Household,

 

وَإذَا كَانَ لَكَ فِيْ كُلِّ لَيْلَة مِنْ لَيَالِيْ شَهْرِنَا هَذَا

wa id'aa kaana laka fee kul-li lay-latim-mil-layaalee shah-rinaa had'aa

and when in every night of this month's nights

 

رِقَابٌ يُعْتِقُهَا عَفْوُكَ أَوْ يَهَبُهَا صَفْحُكَ

riqaabuy-yua'-tiquhaa a'f-wuka aw yahabuhaa s'af-h'uk

You hast necks which Your pardon will release and Your forgiveness disregard,

 

فَاجْعَلْ رِقَابَنَا مِنْ تِلْكَ الرِّقَابِ

faj-a'r-r-riqaabanaa min til-kar-riqaab

place our necks among those necks

 

وَاجْعَلْنَا لِشَهْرِنَا مِنْ خَيْرِ أَهْل وَأَصْحَاب.

waj-a'l-naa lishah-rinaa min khay-ri ah-liw-wa as'-h'aab

and place us among the best folk and companions of this our month!

 

أللَّهُمَّ صَلِّ عَلَى مُحَمَّد وَآلِهِ

al-laahum-ma s'al-li a'laa muh'am-madiw-wa aaalih

O God, bless Muhammad and his Household,

 

وَامْحَقْ ذُنُوبَنَا مَعَ امِّحاقِ هِلاَلِهِ

wam-h'aq d'unoobanaa maa' im-h'aaqi hilaalih

efface our sins along with the effacing of its crescent moon,

 

وَاسْلَخْ عَنَّا تَبِعَاتِنَا مَعَ انْسِلاَخِ أَيَّامِهِ

was-lakh a'n-naa tabia'atinaa maa' ansilaakhi ay-yaamih

and make us pass forth from the ill effects of our acts with the passing of its days,

 

حَتَّى يَنْقَضِي عَنَّا وَقَدْ صَفَّيْتَنَا فِيهِ مِنَ الْخَطِيئاتِ

h'at-taa yanqaz''eea a'n-naa waqad- s'af-fay-tanaa feehee minal-khat'ee-aat

until it leaves us behind, while within it You hast purified us of offenses

 

وَأَخْلَصْتَنَا فِيهِ مِنَ السَّيِّئاتِ

wa akh-las'-tanaa feehee minas-say-yi-aat

and rid us of evil deeds!

 

أللَّهُمَّ صَلِّ عَلَى مُحَمَّد وَآلِهِ،

al-laahum-ma s'al-li a'laa muh'am-madiw-wa aaalih

O God, bless Muhammad and his Household,

 

وَإنْ مِلْنَا فِيهِ فَعَدِّلْنا، وَإنْ زِغْنَا فِيهِ فَقَوِّمْنَا

wa im-mil-naa feehee faa'd-dil-naa wa in zugh-naa feehee faqaw-wim-naa

and should we go off to one side in this month, set us aright; should we swerve, point us straight;

 

وَإنِ اشْتَمَلَ عَلَيْنَا عَدُوُّكَ الشَّيْطَانُ فَاسْتَنْقِذْنَا مِنْهُ

wa ini ash-tamala a'lay-naa a'doo-wukash-shay-t'aanu fas-tanqid'-naa min-h

and should Your enemy Satan enwrap us, rescue us from him!

 

أللَهُمَّ اشْحَنْهُ بِعِبَادَتِنَا إيَّاكَ

al-laahum-ma ash-h'an-hoo bii'baadatinaaa ee-yaak

O God, fill this month with our worship of You,

 

وَزَيِّنْ أَوْقَاتَهُ بِطَاعَتِنَا لَكَ،

wa zay-yin aw-qaatahoo bit'aaa'tinaa laka

adorn its times with our obedience toward You,

 

وَأَعِنَّا فِي نَهَـارِهِ عَلَى صِيَـامِـهِ،

wa ai'n-naa fee nahaarihee a'laa s'eeaamih

help us during its daytime with its fast,

 

وَفِي لَيْلِهِ عَلَى الصَّـلاَةِ

wa fee lay-lihee a'laas'-s'alaati

and in its night with prayer

 

وَالتَّضَرُّعِ إلَيْكَ وَالخُشُوعِ لَكَ،

wat-taz''ar-rui' ilay-k wal-khushooi' laka

and pleading toward You, humility toward You,

 

وَالذِّلَّةِ بَيْنَ يَدَيْكَ

wad'-d'il-lati bay-na yaday-k

and lowliness before You,

 

حَتَّى لا يَشْهَدَ نَهَارُهُ عَلَيْنَا بِغَفْلَة، وَلا لَيْلُهُ بِتَفْرِيط.

h'at-taa laa yash-hada nahaaruhoo a'lay-naa bighaf-latiw-wa laa lay-luhoo bitaf-reet'

so that its daytime may not bear witness against our heedlessness, nor its night against our neglect!

 

أللَّهُمَّ وَاجْعَلْنَا فِي سَائِرِ الشُّهُورِ وَالأَيَّامِ كَذَلِكَ مَا عَمَّرْتَنَا،

al-laahum-ma waj-a'l-naa fee saaa-irish-shuhoori wal-ay-yaami kad'alika maa a'm-mar-tanaa

O God, make us like this in the other months and days as long as You givest us life,

 

وَاجْعَلْنَا مِنْ عِبَادِكَ الصَّالِحِينَ

waj-a'l-naa min i'baadikas'-s'aalih'een

and place us among Your righteous servants,

 

الَّذِينَ يَرِثُونَ الْفِرْدَوْسَ، هُمْ فِيهَا خَالِدُونَ،

(al-lad'eena yarithoonal-fir-daw-sa hum feehaa khaalidoon)

"those who shall inherit Paradise, therein dwelling forever" (23:11),

 

وَالَّذِينَ يُؤْتُونَ مَا آتَوْا وَقُلُوبُهُمْ

(wal-lad'eena yoo-toona maaa aaataw-a waquloobuhum

"those who give what they give, while their hearts quake,

 

وَجِلَةٌ أَنَّهُمْ إلَى رَبِّهِمْ رَاجِعُـونَ،

wajilatun an-nahum ilaa rab-bihim raajiu'wn)

that they are returning to their Lord" (23:60),

 

وَمِنَ الَّذِينَ يُسَارِعُونَ فِي الْخَيْرَاتِ وَهُمْ لَهَا سَابِقُونَ.

wa minal-lad'eena (yusaariu'wna fil-khay-raati wahum lahaa saabiqoon)

those who "..vie in good works, outracing to them" (23:61)!

 

أللَّهُمَّ صَلِّ عَلَى مُحَمَّد وَآلِهِ،

al-laahum-ma s'al-li a'laa muh'am-madiw-wa aaalih

O God, bless Muhammad and his Household

 

فِي كُلِّ وَقْت وَكُلِّ أَوَان وَعَلَى كُـلِّ حَال

fee kul-li waq-t wakul-li awaan wa a'laa kul-li h'aal

in every time, in all moments, and in every state,

 

عَـدَدَ مَا صَلَّيْتَ عَلَى مَنْ صَلَّيْتَ عَلَيْهِ،

a'dada maa s'al-lay-ta a'laa man s'al-lay-ta a'lay-h

to the number that You hast blessed whomsoever You hast blessed

 

وَأَضْعَافَ ذَلِكَ كُلِّهِ بِالاضْعافِ

wa az''-a'afa d'alika kul-lihee bil-az''-a'afi

and to multiples of all that, through multiples

 

الَّتِي لا يُحْصِيهَا غَيْرُكَ،

latee laa yuh'-s'eehaa ghay-ruk

which none can count but You!

 

إنَّكَ فَعَّالٌ لِمَا تُرِيدُ.

in-naka faa'-a'alul-limaa tureed

Surely You art Accomplisher of what You desirest.

  

His supplication in the Night Prayer

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أَللَّهُمَّ يَا ذَا الْمُلْكِ الْمُتأبِّدِ بِالْخُلُودِ وَالْسُلْطَانِ

al-laahum-ma yaa d'aal- mul-kil-mutaab-bidi bil-khulood was-sul-t'aan

1.O God, O Possessor of kingdom perpetual in everlastingness,

 

الْمُمْتَنِعِ بِغَيْرِ جُنُود وَلاَ أَعْوَان،

al-mum-tanii' bighay-ri junoodiw-wa laaa aa'-waan

2.authority invincible without armies or helpers,

 

وَالْعِزِّ الْبَاقِي عَلَى مَرِّ الدُّهُورِ،

wal-i'z-zil-baaqee a'laa mar-rid-duhoori

3.might abiding through aeons past,

 

وَخَوَالِي الأَعْوَامِ، وَمَوَاضِي الأَزْمَانِ وَالأيَّامِ،

wa khawaaleel-aa'-waami wamawaaz''eel-az-maani wal-ay-yaam

4.years gone by, times and days elapsed!

 

عَزَّ سُلْطَانُكَ عِزّاً لا حَدَّ لَهُ بِأَوَّلِيَّةٍ وَلاَ مُنْتَهَى لَهُ بِآخِرِيَّةٍ،

a'z-za sul-t'aanuka i'z-zal-laa h'ad-da lahoo biw-walee-yatiw-wa laa muntahaa lahoo biaakharee-yah

5.Your authority is mighty with a might that knows no bound by being first nor utmost end by being last!

 

وَاسْتَعْلَى مُلْكُكَ عُلُوّاً سَقَطَتِ الأشْيَاءُ دُونَ بُلُوغِ أَمَدِهِ

was-taa'-laa mul-kuka u'loo-wana saqat'atil-ash-yaaa-u doona bulooghi amadih

6.Your kingdom towers high with a towering before which all things fall down without reaching its term;

 

وَلاَ يَبْلُغُ أَدْنَى مَا اسْتَأثَرْتَ بِـهِ مِنْ ذَلِكَ أَقْصَى نَعْتِ النَّـاعِتِينَ.

wa laa yab-lughu ad-naa mas-taa-thar-ta bihee min d'alika aq-s'aa naa'-tin-naai'teen

7.the least of it which You hast kept to Yourself is not reached by the furthest description of the describers!

 

ضَلَّتْ فِيْـكَ الصِّفَاتُ وَتَفَسْخَتْ دُونَكَ النُّعُوتُ

z''al-lat feekas'-s'ifaat wa tafas-sakhat doonakan-nuu'wt

8.Attributes go astray in You, descriptions fall apart below You,

 

وَحَارَتْ فِي كِبْرِيِائِكَ لَطَائِفُ الأوْهَامِ،

wa h'aarat fee kib-reeaaa-ika lat'aaa-iful-aw-haami

9.the subtlest of imaginations are bewildered by Your magnificence!

 

كَذلِكَ أَنْتَ اللهُ الأَوَّلُ فِي أَوَّلِيَّتِكَ،

kad'alika antal-laahul-aw-walu feee aw-walee-yatik

10.So art Thou: God, the First in Your firstness,

 

وَعَلَى ذَلِكَ أَنْتَ دَائِمٌ لا تَزُولُ،

wa a'laa d'alika anta daaa-imul-laa tazool

11.and so art You everlastingly. You dost not pass away.

 

وَأَنَا الْعَبْدُ الضَّعِيْفُ عَمَلاً الجَسِيْمُ أَمَلاً،

wa anaal-a'b-d az''-z''ae'efu a'malaan al-jaseemu amalaa

12.But I am the slave, feeble in works, immense in hopes.

 

خَرَجَتْ مِنْ يَدِي أَسْبَابُ الْوُصُلاَت إلاّ مَا وَصَلَهُ رَحْمَتُكَ ،

kharajat mee-yadeee as-baabul-wus'ulaati il-laa maa was'alahoo rah'-matuk

13.The tying links are outside my hand, except what is tied by Your mercy;

 

وَتَقَطَّعَتْ عَنِّي عِصَمُ الآمَالِ

wa taqat'-t'aa't a'n-nee i's'amul-aaamaali

14.the bonds of hopes have been cut away from me,

 

إلاّ مَا أَنَا مُعْتَصِمٌ بِهِ مِنْ عَفْوِكَ،

il-laa maaa ana mua'-tas'imum-bihee min a'f-wik

15.except the pardon to which I hold fast.

 

قَلَّ عِنْدِي مَا أَعْتَدُّ بِهِ مِنْ طَاعَتِكَ

qal-la i'ndee maaa aa'-tad-du bihee min t'aaa'tik

16.Little on my part is the obedience toward You upon which I count,

 

وَكَثُرَ عَلَيَّ مَا أَبُوءُ بِهِ مِنْ مَعْصِيَتِكَ،

wa kathura a'lay-ya maaa abooo-u bihee mim-maa'-s'eeatik

17.and great against me the disobedience toward You to which I have reverted.

 

وَلَنْ يَضِيْقَ عَلَيْكَ عَفْوٌ عَنْ عَبْدِكَ وَإنْ أَسَاءَ فَاعْفُ عَنِّي.

wa lay-yaz''eeqa a'lay-ka a'f-wun a'n a'b-dika wa in asaaa-a faa'-fu a'n-nee

18.But pardoning Your slave will not constrain You, even if he be bad, so pardon me!

 

أللَّهًمَّ وَقَدْ أَشْرَفَ عَلَى خَفَايَا الأَعْمَالِ عِلْمُكَ

al-laahum-ma waqad ash-rafa a'laa khafaayaal-aa'-maali i'l-muk

19.O God, Your knowledge watches over hidden works

 

وَانْكَشَفَ كُلُّ مَسْتُور دُونَ خُبْرِكَ

wankashafa kul-lu mas-toorin doona khub-rik

20.every covered thing is exposed before Your awareness,

 

وَلاَ تَنْطَوِي عَنْكَ دَقَائِقُ الأُمُورِ

wa laa tant'awee a'nka daqaaa-iqul-umoor

21.the intricacies of things are not concealed from You,

 

وَلاَ تَعْزُبُ عَنْكَ غَيِّبَاتُ السَّرَائِرِ،

wa laa taa'-zubu a'nka ghay-yibaatus-saraaa-ir

22.and unseen mysteries slip not away from You.

 

وَقَدِ اسْتَحْوَذَ عَلَيَّ عَدُوُّكَ الَّذِي اسْتَنْظَرَكَ لِغِوَايتِي فَأَنْظَرْتَهُ،

wa qadi as-tah'-wad'a a'lay-ya a'doo-wukal-lad'ee s-tanz'araka lighawaayatee faanz'ar-tah

23.But over me Your enemy has gained mastery: He asked a delay from You to lead me astray, and You gavest him the delay!

 

وَاسْتَمْهَلَكَ إلَى يَوْمِ الدِّيْنِ لاِضْلاَلِي فَأَمْهَلْتَهُ،

was-tam-halaka ilaa yaw-mid-deeni liiz''-laalee faam-hal-tah

24.He asked a respite from You until the Day of Doom to misguide me, and You gavest him the respite!

 

فَأوْقَعَنِيْ وَقَدْ هَرَبْتُ إلَيْكَ

faaw-qaa'nee wa qad harab-tu ilay-ka

25.So he threw me down, though I had fled to You

 

مِنْ صَغَائِرِ ذُنُوبٍ مُوبِقَةٍ

min- s'aghaaa-iri d'unoobim-moobiqah

26.from small, ruinous sins

 

وَكَبَائِرِ أَعْمَالٍ مُرْدِيَـةٍ

wa kabaaa-iri aa'-maalim-mur-deeah

27.and great, deadly works,

 

حَتَّى إذَا قَارَفْتُ مَعْصِيَتَـكَ

h'at-taaa id'aa qaaraf-tu maa'-s'eeatak

28.until, when I had yielded to disobeying You

 

وَاسْتَوْجَبْتُ بِسُوءِ سَعْيِي سَخْطَتَكَ

was-taw-jab-tu bisooo-i saa'-yee sakh-t'atak

29.and merited Your anger through my bad efforts,

 

فَتَلَ عَنِّي عِذَارَ غَدْرِهِ،

fatala a'n-nee i'd'aara ghad-rih

30.he turned the bridle of his treachery away from me,

 

وَتَلَقَّانِي بكَلِمَةِ كُفْرهِ،

wa talaq-qaanee bikalimati kuf-rih

31.met me with the word of his ingratitude,

 

وَتَوَلَّى الْبَراءَةَ مِنِّي وَأَدْبَرَ مُوَلِّيَاً عَنِّي،

wa tawal-laal-baraaa-ata min-nee wa ad-bara muwal-leeana a'n-nee

32.undertook to be quit of me, turned his back to flee from me,

 

فَأَصْحَرنِي لِغَضَبِكَ فَرِيداً،

faas'-h'aranee lighaz''abika fareedaa

33.threw me to the desert of Your wrath alone,

 

وَأَخْرَجَني إلى فِنَاءِ نَقِمَتِكَ طَرِيداً

wa akh-rajaneee ilaa finaaa-i naqimatika t'areedaa

34.and sent me as an outcast into the courtyard of Your vengeance.

 

لاَ شَفِيعٌ يَشْفَعُ لِيْ إلَيْـكَ،

laa shafeeu'y-yash-fau' leee ilay-k

35.There is no intercessor to intercede for me with You,

 

وَلاَ خَفِيـرٌ يُؤْمِنُنِي عَلَيْـكَ

wa laa khafeeruy-yoo-minunee a'lay-k

36.no protector to make me feel secure against You,

 

وَلاَ حِصْنٌ يَحْجُبُنِي عَنْكَ

wa laa h'is'-nuy-yah'-jubunee a'nk

37.no fortress to veil me from You,

 

وَلاَ مَلاَذٌ أَلْجَأُ إلَيْهِ مِنْكَ.

wa laa malaad'un al-jaa ilay-hee mink

38.no shelter in which to seek asylum apart from You!

 

فَهَذَا مَقَامُ الْعَائِذِ بِكَ، وَمَحَلُّ الْمُعْتَرِفِ لَكَ،

fahd'aa maqaamul-a'aa-id'i bika wa mah'al-lul-mua'-tarifi lak

39.This is the station of him who takes refuge with You, the place of the confessor to You:

 

فَلاَ يَضِيقَنَّ عَنِّي فَضْلُكَ، وَلا يَقْصُـرَنَّ دونِي عَفْوُكَ،

falaa yaz''eeqan-na a'n-nee faz''-luk wa laa yaq-s'uran-na doonee a'f-wuk

40.Let not Your bounty be too narrow for me, let not Your pardon fall short of me!

 

وَلا أكُنْ أَخْيَبَ عِبَادِكَ التَّائِبِينَ،

wa laaa akun akh-yaba i'baadikat-taaa-ibeen

41.Let me not be the most disappointed of Your repentant servants,

 

وَلاَ أَقْنَطَ وفُودِكَ الآمِلِينَ

wa laaa aq-nat'a wfoodikal-aaamileen

42.nor the most despairing of those who come to You with expectations!

 

وَاغْفِرْ لِي إنَّكَ خَيْرُ الْغَافِرِينَ.

wagh-fir leee in-naka khay-rul-ghaafireen

43.Forgive me, surely You art the best of the forgivers!

 

أللَّهُمَّ إنَّكَ أَمَرْتَنِي فَتَرَكْتُ، وَنَهَيْتَنِي فَرَكِبْتُ،

al-laahum-ma in-nak amar-tanee fatarak-t wa nahay-tanee farakib-t

44.O God, You commanded me, and I refrained, You prohibited me, and I committed.

 

وَسَوَّلَ لِيَ الْخَطَأَ خَاطِرُ السُّوءِ فَفَرَّطْتُ،

wa saw-wala leeal-khat'aaa-a khaat'irus-sooo-i fafar-rat'-t

45.evil thoughts tempted me to offend, and I was negligent.

 

وَلا أَسْتَشْهِدُ عَلَى صِيَامِي نَهَـاراً،

wa laaa as-tash-hidu a'laa s'eeaamee nahaaraa

46.I cannot call upon daytime to witness my fasting,

 

وَلاَ أَسْتَجِيرُ بِتَهَجُّدِي لَيْلاً،

wa laaa as-tajeeru bitahaj-judee lay-laa

47.nor can I seek sanctuary in night because of my vigil;

 

وَلاَ تُثْنِي عَلَيَّ بِإحْيَائِهَا سُنَّةٌ

wa laa tuth-nee a'lay-ya biih'-yaaa-ihaa sun-natun

48.no Sunna praises me for keeping it alive,

 

حَـاشَا فُرُوضِـكَ الَّتِي مَنْ ضَيَّعَها هَلَكَ،

h'aashaa furooz''ikal-latee man z''ay-yaa'haa halak

49.only Your obligations, he who neglects which has perished.

 

وَلَسْتُ أَتَوَسَّلُ إلَيْكَ بِفَضْلِ نَافِلَة

wa las-tu atawas-salu ilay-ka bifaz''-li naafilatin

50.I cannot seek access to You through the excellence of a supererogatory work,

 

مَعَ كَثِيرِ مَا أَغْفَلْتُ مِنْ وَظَائِفِ فُرُوضِكَ،

maa' katheeri maaa agh-fal-tu miw-waz'aaa-ifi furooz''ik

51.given the many duties of Your obligations of which I have been heedless

 

وَتَعَدَّيْتُ عَنْ مَقَامَاتِ حُدُودِكَ

wa taa'd-day-tu a'm-maqaamaati h'udoodika

52.and the stations of Your bounds which I have transgressed,

 

إلَى حُرُمَات انْتَهَكْتُهَا، وَكَبَائِرِ ذُنُوب اجْتَرَحْتُهَا

ilaa h'urumaatin antahak-tuhaa wa kabaaa-iri d'unoobin aj-tarah'-tuhaa

53.thereby violating sacred things and committing great sins,

 

كَانَتْ عَافِيَتُكَ لِي مِنْ فَضَائِحِهَا سِتْراً.

kaanat a'afeeatuka lee min faz''aaa-ih'ihaa sit-raa

54.though You hast given me safety from their disgraces as a covering.

 

وَهَذَا مَقَامُ مَنِ اسْتَحْيَى لِنَفْسِهِ مِنْكَ،

wa had'aa maqaamu man as-tah'-yaa linaf-sihee mink

55.This is the station of him who is ashamed of himself before You,

 

وَسَخِطَ عَلَيْهَا، وَرَضِيَ عَنْكَ

wa sakhit'a a'lay-haa wa raz''eea a'nka

56.angry with himself, and satisfied with You.

 

فَتَلَقَّاكَ بِنَفْس خَاشِعَة، وَرَقَبَة خَاضِعَة، وَظَهْر مُثْقَل مِنَ الْخَطَايَا

fatalaq-qaaka binaf-sin khaashia'h wa raqabatin khaaz''ia'h wa z'ah-rim-muth-qalim-mina alkhat'aayaa

57.He meets You with a humble soul, a neck bent down, a back heavy with offenses,

 

وَاقِفاً بَيْنَ الرَّغْبَةِ إلَيْكَ وَالرَّهْبَةِ مِنْكَ،

waaqifam-bay-nar-ragh-bati ilay-ka war-rah-bati mink

58.hesitating between longing for You and fear of You.

 

وَأَنْتَ أَوْلَى مَنْ رَجَـاهُ،

wa anta aw-laa mar-rajaahoo

59.You art the most worthy of those in whom he might hope,

 

وَأَحَقُّ مَنْ خَشِيَـهُ وَاتّقـاهُ،

wa ah'aq-qu man khasheeahoo wa at-taqaah

60.the most deserving for him to dread and fear.

 

فَاعْطِنِي يَا رَبِّ مَا رَجَوْتُ، وَآمِنِّي مَا حَذِرْتُ،

faaa'-t'inee yaa rab-bi maa rajaw-t wa aaamin-nee maa h'ad'ir-t

61.So give me, my Lord, what I hope for, make me secure against what frightens me,

 

وَعُدْ عَلَيَّ بِعَائِدَةِ رَحْمَتِكَ إنَّكَ أكْرَمُ الْمَسْؤُولِينَ.

wa u'd a'lay-ya bia'aa-idati rah'-matik in-naka ak-ramul-mas-ooleen

62.and act kindly toward me with the kindly act of mercy! Surely You art the most generous of those from whom are asked!

 

أللَّهُمَّ وَإذْ سَتَـرْتَنِي بِعَفْوِكَ وَتَغَمَّـدْتَنِي بِفَضْلِكَ

al-laahum-ma wa id' satar-tanee bia'f-wik wa tagham-mat-tanee bifaz''-lika

63.O God, since You hast covered me with Your pardon and shielded me with Your bounty

 

فِي دَارِ الْفَنَاءِ بِحَضرَةِ الأكْفَاءِ

fee daaril-fanaaa-i bih'az''-ratil-ak-faaa-i

64.in the abode of annihilation and the presence of equals

 

فَأَجِرْنِي مِنْ فَضِيحَاتِ دَارِ الْبَقَاءِ

faajir-nee min faz''eeh'aati daaril-baqaaa-i

65.grant me sanctuary from the disgraces of the Abode of Subsistence

 

عِنْدَ مَوَاقِفِ الأشْهَادِ مِنَ المَلائِكَةِ الْمُقَرَّبِينَ

i'nda mawaaqifil-ash-haad minal-malaaa-ikatil-muqar-rabeen

66.at the standing places of the Witnesses (the angels brought nigh,

 

وَالرُّسُلِ الْمُكَرَّمِينَ وَالشُّهَدَاءِ وَالصَّالِحِينَ،

war-rusulil-mukar-rameen wash-shuhadaaa-i was'-s'aalih'een

67.the messengers honoured, the martyrs, the righteous)

 

مِنْ جَار كُنْتُ أُكَاتِمُهُ سَيِّئاتِي

min jaarin kuntu ukaatimuhoo say-yi-aatee

68.before the neighbour from whom I have hidden my evil deeds

 

وَمِنْ ذِي رَحِم كُنْتُ أَحْتَشِمُ مِنْهُ فِي سَرِيرَاتِي،

wa min d'ee rah'imin kuntu ah'-tashimu min-hoo fee sareeraatee

69.and the womb relative before whom I feel ashamed in my secret thoughts!

 

لَمْ أَثِقْ بِهِمْ رَبِّ فِي السِّتْرِ عَلَيَّ،

lam athiq bihim rab-bi fis-sit-ri a'lay

70.I trust them not, my Lord, to cover me over,

 

وَوَثِقْتُ بِكَ رَبِّ فِي الْمَغفِرَةِ لِيْ،

wa wathiq-t bika rab-bi fil-magh-firati lee

71.but I trust You, my Lord, to forgive me!

 

وَأَنْتَ أوْلَى مَنْ وُثِقَ بِهِ وَأَعْطَى مَنْ رُغِبَ إلَيْهِ

wa anta aw-laa maw-wuthiqa bih wa aa'-t'aa mar-rughiba ilay-h

72.You art the most worthy of those in whom confidence is had, the most giving of those who are besought,

 

وَأَرْأَفُ مَنِ اسْتُرْحِمَ فَارْحَمْنِي.

wa ar-afu mani as-tur-h'im far-h'am-nee

73.and the most clement of those from whom mercy is asked. So have mercy upon me!

 

أللهُمَّ وَأنتَ حَدَرْتَنِي مَاءً مَهِيناً مِنْ صُلب،

al-laahum-ma wa anta h'adar-tanee maaa-am-maheenaa min s'ul-bim

74.O God, You caused me to descend as mean water from loins

 

مُتَضَائِقِ الْعِظَامِ حَرِجِ الْمَسَالِكِ

mutaz''aaa-iqil-i'z'aami h'arijil-masaalik

75.of narrow bones and tight passages

 

إلَى رَحِم ضَيِّقَة سَتَرْتَهَا بِالْحُجُبِ

ilaa rah'imin z''ay-yqatin satar-tahaa bil-h'ujub

76.into a constricted womb which You hadst covered with veils;

 

تُصَرِّفُنِي حَالاًَ عَنْ حَال حَتَّى انْتَهَيْتَ بِيْ إلَى تَمَامِ الصُّورَةِ

tus'ar-rifunee h'aalana a'n h'aalin h'at-taa antahay-ta beee ilaa tamaamis'-s'oorah

77.You turned me about from state to state until You tookest me to the completion of the form

 

وَأَثْبَتَّ فِيَّ الْجَوَارحَ

wa ath-bat-ta fee-yal-jawaarih'

78.and fixed within me the bodily parts,

 

كَمَا نَعَتَّ فِي كِتَابِكَ

kamaa naa't-ta fee kitaabik

79.as You hast described in Your Book:

 

نُطْفَةً ثُمَّ عَلَقَةً ثُمَّ مُضْغَةً ثُمَّ عِظَاماً

(nut'-fatan thum-ma a'laqatan thum-ma muz''-ghatan thum-ma i'z'aamana

80.a drop, then a clot, then a tissue, then bones,

 

ثُمَّ كَسَوْتَ الْعِظَامَ لَحْماً ثُمَّ أَنْشَأتَنِي خَلْقَاً آخَرَ كَمَا شِئْتَ،

thum-ma kasaw-tal-i'z'aama lah'-mana thum-ma anshaa-tanee khal-qan aaakhar) kamaa shi-t

81.then You garmented the bones with flesh, then You produced me as another creature as You willed (ref.23:12-14).

 

حَتَّى إذَا احْتَجْتُ إلَى رِزْقِكَ،

h'at-taaa id'aa ah'-taj-tu ilaa riz-qika

82.Then, when I needed Your provision,

 

وَلَمْ أَسْتَغْنِ عَنْ غِيَـاثِ فَضْلِكَ

wa lam as-tagh-ni a'n gheeaathi faz''-lik

83.and could not do without the aid of Your bounty,

 

جَعَلْتَ لِي قُـوتـاً مِنْ فَضْلِ طَعَام وَشَرَاب

jaa'l-ta lee qootam-min faz''-li t'aa'amiw-wa sharaabin

84.You appointed for me a nourishment from the bounty of the food and drink

 

أَجْرَيْتَهُ لاِمَتِكَ الَّتِيْ أَسْكَنْتَنِي جَوْفَهَا وَأَوْدَعْتَنِي قَرَارَ رَحِمِهَا،

aj-ray-tahoo liamatikal-latee as-kantanee jaw-fahaa wa aw-daa'-tanee qaraara rah'imihaa

85.which You bestowed upon Your handmaid in whose belly You gavest me to rest and in the lodging of whose womb You deposited me.

 

وَلَوْ تَكِلُنِي يَا رَبِّ فِي تِلْكَ الْحَـالاتِ إلَى حَوْلِي،

wa law takil-nee yaa rab-bi fee til-kal-h'aalaati ilaa h'aw-leee

86.Hadst You entrusted me in those states, my Lord, to my own force

 

أَوْ تَضْطَرُّنِي إلَى قُوّتي

aw taz''-t'ar-runeee ilaa qoo-watee

87.or driven me to have recourse to my own strength,

 

لَكَانَ الْحَوْلُ عَنِّي مُعْتَزِلاً، وَلَكَانَتِ الْقُوَّةُ مِنِّي بَعِيدَةً،

lakaanal-h'aw-lu a'n-nee mua'-tazilaa wa lakaanati alqoo-watu min-nee bae'edah

88.force would have been removed from me and strength taken far away.

 

فَغَذَوْتَنِي بِفَضْلِكَ غِذَاءَ البَرِّ اللَّطِيفِ ،

faghad'aw-tanee bifaz''-lika ghid'aaa-al-bar-ril-lat'eef

89.So You hast fed me through Your bounty with the food of the Good, the Gentle;

 

تَفْعَلُ ذَلِكَ بِي تَطَوُّلاً عَلَيَّ إلَى غَايَتِي هَذِهِ،

taf-a'lu d'alika bee tat'aw-wulana a'lay-ya ilaa ghaayatee had'ih

90.You hast done that for me in graciousness toward me up to this my present point.

 

لاَ أَعْدَمُ بِرَّكَ وَلاَ يُبْطِئُ بِي حُسْنُ صَنِيعِكَ،

laaa aa'-damu bir-rak wa laa yub-t'i-u bee h'us-nu s'aneei'k

91.I do not lack Your goodness nor does Your benefaction keep me waiting.

 

وَلاَ تَتَأكَّدُ مَعَ ذَلِكَ ثِقَتِي،

wa laa tataak-kadu maa' d'alika thiqatee

92.Yet with all that, my trust has not become firm enough

 

فَأَتَفَرَّغَ لِمَا هُوَ أَحْظَى لِيْ عِنْدَكَ،

faatafar-ragha limaa huwa ah'-z'a lee i'ndak

93.that I might free myself for that which is more favoured by You.

 

قَدْ مَلَكَ الشَّيْطَانُ عِنَانِي فِي سُوءِ الظَّنِّ وَضَعْفِ الْيَقِينِ،

qad malakash-shay-t'aanu i'naanee fee sooo-iz'-z'an-ni waz''aa'-fil-yaqeen

94.Satan has taken possession of my reins through my distrust and frail certainty.

 

فَأَنَا أَشْكُو سُوْءَ مُجَاوَرَتِهِ لِي وَطَـاعَةَ نَفْسِي لَـهُ،

faanaa ash-koo sooo-a mujaawaratihee lee wa t'aaa'ta naf-see lah

95.I complain of his evil neighbourhood with me and my soul's obedience toward him!

 

وَأَسْتَعْصِمُـكَ مِنْ مَلَكَتِهِ، وَأَتَضَـرَّعُ إلَيْكَ في صَرفِ كَيدِهِ عَنّي

wa as-taa'-s'imuka mim-malakatih wa ataz''ar-rau' ilay-ka fee s'arf-i kaydihee 'annee

96.I ask You to preserve me against his domination, and I plead with You to turn his trickery away from me!

 

و أسأَلُكَ فِي أَنْ تُسَهِّلَ إلَى رِزْقِي سَبِيلاً،

wa as-aluka feee an tusah-hila ilaa riz-qee sabeela

97.I ask You to make the path to my provision easy,

 

فَلَكَ الْحَمْدُ عَلَى ابْتِدَائِكَ بِالنِّعَمِ الْجِسَامِ،

falakal-h'am-du a'laa ab-tidaaa-ika bin-nia'mil-jisaami

98.since to You belongs praise for Your beginning with immense favours

 

وَإلْهَامِكَ الشُّكْرَ عَلَى الإحْسَانِ وَالإِنْعَامِ ،

haamikash-shuk-ra a'laal-ih'-saani wal-in-a'am

99.and Your inspiring gratitude for beneficence and bestowing favour!

 

فَصَلِّ عَلَى مُحَمَّد وَآلِهِ

fas'al-li a'laa muh'am-madiw-wa aaalih

100.Bless Muhammad and his Household,

 

وَسَهِّلْ عَلَيَّ رِزْقِي وَأَنْ تُقَنِّعَنِي بِتَقْدِيرِكَ لِيْ ،

wasah-hil a'lay-ya riz-qee wa an tuq-nia'nee bitaq-deerika lee

101.and make the way to my provision easy for me! [I ask You] to make me content with Your ordainment for me,

 

وَأَنْ تُرْضِيَنِي بِحِصَّتِيْ فِيمَا قَسَمْتَ لِيْ،

wa an tur-z''eeanee bih'is'-s'atee feemaa qasam-ta lee

102.to make me satisfied with my lot in that which You hast apportioned for me

 

وَأَنْ تَجْعَـلَ مَـا ذَهَبَ مِنْ جِسْمِيْ وَعُمُرِيْ

wa an taj-a'la maa d'ahaba min jis-mee wau'm-ree

103.and to place what has gone of my body and my life-span

 

فِي سَبِيْلِ طَاعَتِكَ إنَّكَ خَيْرُ الرَّازِقِينَ.

fee sabeeli t'aaa'tik in-naka khay-rur-raaziqeen

104.into the path of Your obedience! Surely You art the Best of providers!

 

أللَهُمَّ إنِّي أَعُوذُ بِكَ مَنْ نَارٍ تَغَلَّظْتَ بِهَا عَلَى مَنْ عَصَاكَ،

al-laahum-ma in-neee su'wd'u bika min-naar taghal-laz'-ta bihaa a'laa man a's'aak

105.O God, I seek refuge in You from the Fire through which You art harsh toward him who disobeys You

 

وَتَوَعَّدْتَ بِهَا مَنْ صَدَفَ عَنْ رِضَاكَ،

wa tawaa'-a't-ta bihaa man s'adafa a'r-riz''aak

106.and by which You hast threatened him who turns away from Your good pleasure;

 

وَمِنْ نَارٍ نورُهَا ظُلْمَة وَهَيِّنُهَا أَلِيمٌ، وَبَعِيدُهَا قَرِيبٌ،

wa min-naarin-nooruhaa z'ul-mah wa hay-yinuhaaa aleem wa bae'eduhaa qareeb

107.from the Fire whose light is darkness, whose ease is pain, and whose far is near;

 

وَمِنْ نَارٍ يَأْكُلُ بَعْضَهَا بَعْضٌ،

wa min-naaree-yaa-kulu baa'-z''ahaa baa'-z''

108.from the Fire parts of which devour parts

 

وَيَصُولُ بَعْضُهَا عَلَى بَعْض،

wa yas'oolu baa'-z''uhaa a'laa baa'-z''

109.and parts of which leap upon parts;

 

وَمِنْ نَارٍ تَذَرُ الْعِظَامَ رَمِيماً،

wa min-naarin tad'arul-i'z'aama rameemaa

110.from the Fire which leaves bones decayed

 

وَتَسْقِي أَهْلَهَا حَمِيماً ،

wa tas-qeee ah-lahaa h'ameemaa

111.and lets its people drink boiling water;

 

وَمِنْ نَارٍ لاَ تُبْقِي عَلَى مَنْ تَضَرَّعَ إلَيْهَا،

wa min-naaril-laa tub-qee a'laa man taz''ar-raa' ilay-haa

112.from the Fire which 'does not spare him who pleads to it,'

 

وَلاَ تَرْحَمُ مَنِ اسْتَعْطَفَهَا،

wa laa tar-h'amu mani as-taa'-t'afahaa

113.has no mercy on him who seeks sympathy from it,

 

وَلاَ تَقْدِرُ عَلَى التَّخْفِيفِ عَمَّنْ خَشَعَ لَهَا وَاسْتَسْلَمَ إلَيْهَا،

wa laa taq-diru a'laat-takh-feefi a'm-man khashaa' lahaa was-tas-lama ilay-haa

114.and has no power to relieve him who humbles himself before it and yields himself to it;

 

تَلْقَى سُكَّانَهَا بِأَحَرِّ مَا لَدَيْهَا مِنْ أَلِيْمِ النَّكَالِ وَشَدِيدِ الْوَبَالِ،

tal-qaa suk-kaanahaa bih'ar-ri maa laday-haa min aleemin-nakaali washadeedil-wabaal

115.it meets its inhabitants with the hottest that it possesses: painful punishment and intense noxiousness.

 

وَأَعُوذُ بكَ مِنْ عَقَارِبِهَا الْفَاغِرَةِ أَفْوَاهُهَا،

wa au'wd'u bika min- a'qaaribihaal-faaghirati af-waahuhaa

116.seek refuge in You from its gaping-jawed scorpions,

 

وَحَيّاتِهَا الصَّالِقَةِ بِأَنْيَابِهَا،

wa h'ay-yaatihaas'-s'aaliqati binyaabihaa

117.its scraping-toothed serpents,

 

وَشَرَابِهَا الَّذِي يُقَطِّعُ أَمْعَاءَ وَأَفْئِدَةَ سُكَّانِهَا، وَيَنْزِعُ قُلُوبَهُمْ،

wa sharaabihaal-lad'ee yuqat'-t'iu' am-a'aa-a wa af-idata suk-kaanihaa wa yanziu' quloobahum

118.and its drinks, which tear apart the intestines and hearts of its inhabitants and root out their marrows.

 

وَأَسْتَهْدِيْكَ لِمَا باعَدَ مِنْهَا وَأَخَّرَ عَنْهَا.

wa as-tah-deeka limaa baaa'da min-haa wa akh-khara a'n-haa

119.I ask guidance from You to that which will keep far from it and make it retreat!

 

أللَّهُمَّ صَلِّ عَلَى مُحَمَّد وَآلِـهِ

al-laahum-ma s'al-li a'laa muh'am-madiw-wa aaalih

120.O God, bless Muhammad and his Household,

 

وَأَجِرْنِي مِنْهَا بِفَضْل رَحْمَتِكَ،

wa ajir-nee min-haa bifaz''-li rah'-matik

121.grant me sanctuary from it through the bounty of Your mercy,

 

وَأَقِلْنِي عَثَرَاتِي بِحُسْنِ إقَالَتِكَ ،

wa aqil-nee a'tharaatee bih'us-ni iqaalatik

122.release me from my stumbles through Your good releasing,

 

وَلاَ تَخْذُلْنِي يَا خَيْرَ الْمُجيرِينَ

wa laa takh-d'ul-nee yaa khay-ral-mujeereen

123.and abandon me not, O Best of the sanctuary-granters!

 

أللَّهُمَّ إنَّكَ تَقِي الْكَرِيهَةَ ، وَتُعْطِي الْحَسَنَةَ ،

al-laahum-ma in-nak taqeel-kareehah wa tua'-t'eel-h'asanah

124.O God, You protectest from the disliked, givest the good,

 

وَتَفْعَلُ مَا تُرِيـدُ وَأَنْتَ عَلَى كُلِّ شَيْء قَدِيرٌ.

wa taf-a'lu maa tureed wa anta a'laa kul-li shay-in qadeer

125.dost what You wilt, and You art "powerful over everything" (3:26).

 

أللَّهُمَّ صَلِّ عَلَى مُحَمَّد وَآلِهِ، إذَا ذُكِرَ الأبْرَارُ،

al-laahum-ma s'al-li a'laa muh'am-madiw-wa aaaliheee id'aa d'ukiral-ab-raar

126.O God, bless Muhammad and his Household when the pious are mentioned

 

وَصَلِّ عَلَى مُحَمَّد وَآلِهِ مَا اخْتَلَفَ اللَّيْلُ وَالنَّهَارُ

wa s'al-li a'laa muh'am-madiw-wa aaalihee makh-talafal-lay-lu wan-nahaar

127.and bless Muhammad and his Household as long as night and day come

 

صَلاَةً لاَ يَنْقَطِعُ مَدَدُهَا،

s'alaatal-laa yanqat'iu' madaduhaa

128.and go with a blessing whose replenishment is never cut off

 

وَلاَ يُحْصَى عَدَدُهَا صَلاَةً تَشْحَنُ الْهَوَاءَ،

wa laa yuh'-s'aa a'daduhaa s'alaatan tash-h'anul-hawaaa-a

129.and whose number cannot be counted, a blessing that will fill up the air

 

وَتَمْلاُ الأرْضَ وَالسَّماءَ.

wa tam-laal-ar-z''a was-samaaa-

130.and crowd the earth and the heaven!

 

صَلَّى اللَّهُ عَلَيْهِ حَتَّى يَرْضَى،

s'al-laal-laahoo a'lay-hee h'at-taa yarz''aa

131.God bless him until he is well pleased

 

وَصَلَّى اللهُ عَلَيْهِ وَآلِهِ

wa s'al-laal-laahoo a'lay-hee wa aaalihee

132.and God bless him and his Household

 

بَعْدَ الرِّضَا صَلاَةً لا حَدَّ لَها

baa'-dar-riz''aa s'alaatal-laa h'ad-da lahaa

133.after good pleasure with a blessing that has neither bound

 

وَلاَ مُنْتَهَى يَا أَرْحَمَ الرَّاحِمِيْنَ.

wa laa muntahaa yaaa ar-h'amar-raah'imeen

134.nor utmost limit! O Most Merciful of the merciful!

   

De repente, estou só. Dentro do parque, dentro do bairro, dentro da cidade, dentro do estado, dentro do país, dentro do continente, dentro do hemisfério, do planeta, do sistema solar, da galáxia - dentro do universo, eu estou só. De repente. Com a mesma intensidade estou em mim. Dentro de mim e ao mesmo tempo de outras coisas, numa seqüência infinita que poderia me fazer sentir grão de areia. Mas estar dentro de mim é muito vasto. Minhas paredes se dissolvem. Não as vejo mais, e por um instante meu pensamento se expande, rompendo limites num percurso desenfreado. Nesse rápido espraiar, meu ser anexa a si as coisas externas. O parque, as árvores., o sol, as gentes deixam de ter existência privada e, dentro de mim, estão sob meu domínio. Como membros de meu corpo, ou pensamentos já feitos ou palavras já formuladas -eles se aninham em mim, fazendo parte do meu ser. Me torno em parque, em árvore, sol, em gentes. O processo é tão breve que sequer tenho tempo de regozijar-me com ele. Porque subitamente tudo volta.

E sou apenas um homem no parque - reduzido somente a minha condição de homem no parque. Espio para fora de mim e vejo as coisas que não são mais minhas. As árvores debaixo das quais estou, esta folha que há pouco deslizou pelo meu chapéu, escorregou por ombro, atingindo a mão onde a esmago, esta gente para quem sou um homem no parque. Na minha mão o contato da folha ferida é áspero. Mas não fere. Frente a meus olhos: hirta, seca, amarelada, é uma folha do inverno. As ramificações se expandem em mil caminhos até as bordas, na tentativa já inútil de levar a seiva aos pontos mais recuados, e ela é uma coisa morta. O pequeno talo vibra entre meus dedos como um ser vivo e agonizante num último espasmo. Olho as pontas reviradas e, num gesto, torno a esmagá-la. Já não é folha, já não é nada -somente um punhado de poeira que escorrega incômoda manga adentro do casaco. No entanto, não sou um assassino: sou um homem no parque! quase grito para que as outras pessoas escutem e olhem para mim e vejam como sou inteiramente normal trivial banal e até vulgar dentro deste terno escuro, antiquado -preciso que tomem consciência do meu ser e preciso eu mesmo tomar consciência do que sou e do que significo nesta brecha de tempo. Por isso baixo os olhos e, subindo-os desde o bico dos sapatos, vistorio todo o conjunto que forma o meu ser em exposição. Calças, casaco, chapéu eu sou um homem no parque! Novamente quase grito porque a realidade de repente oscila, ameaçando quebrar-se em fatias que ferem. Apoiado em minha segurança, que se revela precária, eu luto.

E eis que a luta finda. Eu cedo. Novamente as coisas se dissolvem e torno a escorregar para dentro de mim. Mas estar em mim já não é vasto. Minha extensão reduziu-se a este círculo acinzentado que é meu pensamento. Minha extensão é tão mínima que sufoco dentro dela. Tudo se resume a esta extensão. Não há mais nada fora de mim. Impossível a fuga. Meus membros se encolhem como um tecido ordinário, recém-levado, estendido ao sol. Tudo se comprime em torno de mim. Este círculo acinzentado apertando cada vez mais, repleto de arestas, de pontas aguçadas. Neste círculo estou em rotação. Meu ser vai girando, girando num lento corrupio, num movimento que é quase dança, quase ciranda. As arestas ferem leve, com jeito de carícia, as pontas apenas afagam enquanto o pensamento se esquiva, na esperança de sair ileso. Então tudo cessa.

E volta o parque com suas gentes passando, com aquela série de coisas que constituem o ser de um parque. Acendo um cigarro, minha mão treme, devolvida à segurança que em relação às coisas de fora novamente se revela eficiente. Nas minhas calças, o pó da folha é a lembrança do crime sem júri nem juiz, nem poluição. A meus pés, o trabalho das formigas é intenso neste outono quase inverno, repleto de folhas caídas. A longa fila se encaminha lenta, desviando-se de meus sapatos, folhas equilibradas sobre as cabeças, ultrapassando os pés do homem a meu lado, as pernas vagamente tortas daquela mulher mais adiante, as meias azuis daquela adolescente. Até o formigueiro, onde as despensas devem estar abarrotadas. Mas as cigarras já não cantam.

Tudo volta. Procuro retomar a meu último pensamento: tinha relação com infância e livro, eu sei. E busco. Por entre essa infinidade de formas, de signos desfeitos com que são construídos os pensamentos por entre esse amontoado de lembranças feitas de imagem incompletas como retratos rasgados; por entre essas idéias a que faltam braços, pernas, cabeças por entre os retalhos dessa caótica colcha de que é tecido o cérebro de um homem no parque, eu busco. Sem encontrar. A segurança das coisas fáceis e simples desliza entre meus dedos recusando fixar-se. E há o cigarro: essa tonalidade azulada é apenas a fumaça subindo em lentas espirais, cada vez mais densa, tomando conta de mim, eu sei, deve ser, porque as coisas não sendo o que são outra vez me jogarão num mundo de procuras e espantos.

E de novo estou em mim. Ainda preso nas engrenagens do círculo. Que desta vez não ferem. Dentro da minha pequena extensão me são permitido o movimento e o investigar. Movimento e investigar vãos, porque é tudo tão ínfimo que nem há mistérios pelos cantos. Não há perspectiva na espera de serem pressentidas. Não há sequer vértices nesta superfície despida de arestas: só a leve chama, em aceno trêmulo por entre o vazio. Mas eu não quero. Seria preciso abdicar de todas as minhas verdades essas estrutura das lentamente, dia após dia, quase minuto a minuto, suavizando os contornos da realidade quando esta se torna áspera. Seria preciso abdicar de meu ser cotidiano, construído em longo labor. Seria preciso abdicar de minha segurança, e eu a acumulei em paciência em tédio, mas a fiz forte, e se agora periclita é porque todos nós temos o nosso momento de queda. E este é o meu.

No vácuo de mim eu me despenco. Porque seria preciso também abdicar de mim mesmo para novamente reconstruir-me. Tornar a escolher os gestos, as palavras, em cada momento decidir qual dos meus seus assumir. Já esfacelei meu ser, já escolhi as porções que me são convenientes, esquecendo deliberado as outras. E são elas -serão elas? -que agora se movimentam revoltadas, pedindo passagem em gritos mudos, na ânsia de transcender limites, violentar fronteiras, arrebentando para a manhã de sol. O tremular da chama é um aceno, convite para chegar à verdade última e íntima de cada coisa.

Não quero. Não posso restar nu, despojado de mim mesmo. Não posso recomeçar porque tudo soaria falso e inútil. As minhas verdades me bastam, mesmo sendo mentiras. Não é mais tempo de reconstruir.

Em luta, meu ser se parte em dois. Um que foge, outro que aceita. O que aceita diz: não. Eu não quero pensar no que virá: quero pensar no que é. Agora. No que está sendo. Pensar no que ainda não veio é fugir, buscar apoio em coisas externas a mim, de cuja consistência não posso duvidar porque não a conheço. Pensar no que está sendo, ou antes, não, não pensar, mas enfrentar e penetrar no que está sendo é coragem. Pensar é ainda fuga: aprender subjetivamente a realidade de maneira a não assustar. Entrar nela significa viver .

Sôfrego, torno a anexar a mim esse monólogo rebelde, essa aceitação ingênua de quem não sabe que viver é, constantemente, construir, não derrubar. De quem não sabe que esse prolongado construir implica em erros, e saber viver implica em não valorizar esses erros, ou suavizá-los, distorcê-los ou mesmo eliminá-los para que o restante da construção não seja abalado. Basta uma pausa, um pensamento mais prolongado para que tudo caia por terra. Recomeçar é doloroso. Faz-se necessário investigar novas verdades, adequar novos valores e conceitos. Não cabe reconstruir duas vezes a mesma vida numa única existência. Por isso me esquivo, deslizo por entre as chamas do pequeno fogo, porque elas queimam. queimar também destrói.

Perplexidade, recusa e medo feitos em palavra fazem tudo recuar. O círculo abandona meus membros, a chama se apaga. A luta vai-se tomando lassidão. Revolta sufocada são rumores que abafo lentamente, com a delicadeza monstruosa de quem estrangula uma criança dormindo.

Eis que começo a voltar. Não de uma galáxia distante, de outro planeta, sequer de uma cidade ou um parque. De mim, volto. Em tomo as árvores principiam a ganhar consistência, negativo aos poucos revelado, água escorrendo da capa de obscuridade. São verdes, as árvores. Seus troncos nascem da terra, se alongam em braços recobertos pelas folhas que o outono amarelou. Troncos rugosos, feito de pequenos pedaços ásperos, de cor indefinida. Mas elas são verdes. Todos as vêem verdes, mesmo agora, com as folhas amareladas, com a cor-sem-cor de seus caules. O céu azul. Mesmo sendo cinzento ou incolor o ar que o faz. É preciso dar cor e forma às coisas porque desnudas elas apavoram.

Respiro. Fecho os olhos. O ar penetra as narinas abrindo caminhos pelo corpo num automatismo que não terá fim enquanto eu viver .

Estou de volta. Minhas mãos sobre os joelhos, os joelhos cobertos pelo pano preto das calças, o pano afunilando até os pés metidos em meias listradas de azul e branco, dentro do marrom dos sapatos. Tudo me diz que estou de volta. Aceito. Suspenso no meu pulso, o tempo tiquetaqueia no ritmo do relógio. Onze horas. Preciso ir andando. Há mulher há filhos há trabalho há a prestação da televisão que passará um bangue-bangue legal e pensando como qualquer homem neste ou noutro hoje à noite e eu gosto de bangue-bangue como um menino gosta de sorvete metido no meu pijama de bolinhas nas minhas chinelas às quais se amoldam meus pés como dentro de uma fôrma e a minha poltrona funda e o cachimbo e o jornal do lado. Tudo tão simples. Já vi mil vezes cenas iguais em filmes e livros e revistas. Tanto e tanto que duvido delas. Mas dúvida faz escorregar. E no fundo, depois do longo deslizar, no fundo é Úmido e frio, apesar da chama. Faz-se necessário testar, apalpar as massas que recusam definições. Faz-se necessário avançar. Mas tudo impede o avanço. E dói.

Não.

E eis então que caminho para rua, chamo um táxi, entro nele. Eis aí que olho pela janela, vejo o parque, o banco, as pipocas que não comprei. Eis assim que encosto a cabeça no banco, apanho um cigarro e trago longamente. Eis depois que solto a fumaça de um jeito que não sei se é sopro ou suspiro. Eis.

(Caio Fernando Abreu, Itinerário in "Inventário do Ir-remediável")

Seattle March for Marriage Equality in Seattle, WA.

 

To quote some bible:

 

Leviticus 25:44-46

44 " 'Your male and female slaves are to come from the nations around you; from them you may buy slaves. 45 You may also buy some of the temporary residents living among you and members of their clans born in your country, and they will become your property. 46 You can will them to your children as inherited property and can make them slaves for life, but you must not rule over your fellow Israelites ruthlessly.

 

So if the popular vote in southern states wanted to bring back slavery, would you abuse the bible to propogate your desire?

 

"But all in the seas or in the rivers that do not have fins and scales, all that move in the water or any living thing which is in the water, they are an abomination to you." (Leviticus 11:10)

 

"Repent of what you have done, repent of your sins, distance yourself from the Demon, let yourself be won over by the angels, the only ones who can bring you to the Saviour"

 

- from a Lenten sermon of 1499 by Girolamo Savonarola OP.

 

Detail of a most unusual stained glass window of the Dominican friar, Savonarola in Holy Trinity church in Stratford-upon-Avon.

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