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El Palacio Real de Madrid es la residencia oficial del rey de España; no obstante, los actuales reyes no habitan en él, sino en el Palacio de la Zarzuela, por lo que es utilizado para ceremonias de Estado y actos solemnes.

 

Con una extensión de 135 000 m² y 3418 habitaciones (en superficie, casi el doble que el Palacio de Buckingham o el Palacio de Versalles), es el palacio real más grande de Europa Occidental,​ y uno de los más grandes del mundo. Alberga un valioso patrimonio histórico-artístico, destacando el conjunto de instrumentos musicales conocido como los Stradivarius Palatinos, y colecciones muy relevantes de otras disciplinas como pintura, escultura y tapicería. Las salas de Estado y las colecciones artísticas están abiertas a las visitas siempre que no haya actos oficiales.

 

Es conocido también como Palacio de Oriente, a pesar de estar situado en la parte más occidental de Madrid, debido a su ubicación en la plaza de Oriente, llamada así al estar situada al este del palacio. A eje con el palacio, y enfrentado, se encuentra al otro extremo de la plaza el Teatro Real.

 

El palacio fue construido por orden del rey Felipe V, sobre el solar dejado por el Real Alcázar, destruido casi del todo por un incendio en 1734. Tanto los cimentos del antiguo alcázar como alguna de sus estructuras fueron utilizadas para la construcción del nuevo palacio. El episodio del incendio sirvió para justificar la sustitución del viejo edificio por un palacio acorde al gusto de la época. Su construcción comenzó en 1738, según trazas del arquitecto Filippo Juvara, quien proponía un palacio mayor pero en una ubicación diferente. Al morir Juvara, se encomendó el proyecto a su discípulo Juan Bautista Sachetti, a quien se exigió adaptar los planos de Juvara al solar del antiguo Alcázar. Otros distinguidos arquitectos españoles como Ventura Rodríguez participaron y se formaron en la cantera del nuevo palacio, a él se debe la configuración de la Real Capilla.​ Francesco Sabatini se encargó de la conclusión del edificio, así como de obras secundarias de reforma, ampliación y decoración. Carlos III fue el primer monarca que habitó de forma continua el palacio.

 

El último monarca que vivió en palacio fue Alfonso XIII, aunque Manuel Azaña, presidente de la Segunda República, también habitó en el mismo, ocupando las habitaciones que anteriormente había ocupado la reina María Cristina y siendo, por tanto, el último jefe de Estado que lo hizo. Durante ese periodo fue conocido como Palacio Nacional. Todavía hay una sala, al lado de la Real Capilla, que se conoce por el nombre de «despacho de Azaña».

 

El interior del palacio destaca por su riqueza artística, tanto en lo que se refiere al uso de toda clase de materiales nobles en su construcción como a la decoración de sus salones con obras de arte de todo tipo, como pinturas de artistas de la importancia de Caravaggio, Velázquez, Francisco de Goya y frescos de Corrado Giaquinto, Giovanni Battista Tiepolo o Anton Raphael Mengs.7​ Otras colecciones destacables que se conservan en el edificio son las de la Armería Real, porcelana, relojería, mobiliario y platería.​

 

Actualmente Patrimonio Nacional, organismo autónomo dependiente del Ministerio de la Presidencia, gestiona los bienes de titularidad pública puestos al servicio de la Corona, entre ellos el Palacio Real.

 

El antecedente directo del Palacio de Oriente fue el Real Alcázar, fortaleza levantada en el mismo solar donde hoy se alza la construcción barroca. Su estructura fue objeto de varias reformas —sobre todo la fachada—, pues el rey Enrique III de Castilla lo convirtió en una de sus más frecuentadas residencias, tras lo que el recinto obtiene el adjetivo de «real». Su hijo Juan II edificó la Capilla Real y varias dependencias. Sin embargo, durante la guerra de Sucesión castellana (1476) las tropas de Juana la Beltraneja fueron sitiadas en el alcázar, lo que ocasionó algunos destrozos en el viejo castillo.

 

El emperador Carlos I comenzó con reformas en el alcázar, empleando ya una arquitectura renacentista, pero fue realmente Felipe II quien impulsó mayores obras contratando a artistas de Italia, Francia y los Países Bajos. Fue por entonces cuando se construyó la llamada Torre Dorada y la Real Armería, derribada en 1894. Felipe III, Felipe IV y Carlos II continuaron con este proyecto.

 

Cuando llegó al trono Felipe V de Borbón en 1700 consideró que el antiguo alcázar era demasiado austero y estaba anticuado por lo que acometió nuevas reformas. La reina María Luisa Gabriela de Saboya por su parte y la Princesa de los Ursinos redecoraron las estancias al gusto francés. El incendio parcial del Alcázar en la Nochebuena de 1734 fue una buena excusa para demolerlo casi por completo (exceptuando parte de los cimientos y algunas estructuras) y construir un nuevo palacio más acorde al gusto de la época y la nueva dinastía.

 

La construcción del nuevo palacio se inició en 1738. Para evitar futuros incendios el nuevo palacio sería enteramente de fábrica, con cubiertas abovedadas, limitando el uso de madera únicamente a carpinterías y estructuras de cubierta.

 

El palacio barroco

 

El arquitecto Filippo Juvara, uno de los más destacados de su época, fue el encargado de dirigir los trabajos del nuevo palacio.12​

 

El italiano ideó un monumental proyecto de enormes dimensiones, inspirado en los proyectos de Bernini para el Palacio del Louvre de París; el plan de Juvara no llegó a realizarse debido a su repentina muerte. Juan Bautista Sachetti, discípulo de Juvara, fue elegido para continuar la obra de su maestro;​ planteó una estructura de planta cuadrada, centrada por un gran patio también cuadrado y resolviendo los distintos ángulos con cuerpos salientes, estructura que recordaba tanto el antiguo Alcázar como la tradicional forma palacial española.​

 

Las obras concluyeron en el reinado de Fernando VI. El programa escultórico de la fachada, pensada por el Padre Sarmiento y que contó con la mano de numerosos escultores, consistía en la coronación de la balaustrada superior con las estatuas de todos los reyes de España desde tiempos de los Visigodos, así como la instalación de cuatro emperadores romanos flanqueando la portada principal. El programa de Sarmiento, que concebía el Palacio como efigie de la «España Armada» y nuevo Templo de Salomón, fue siendo adaptado sobre la marcha, dada la complejidad y el elevado número de esculturas que requería.

 

Felipe de Castro y Juan Domingo Olivieri se encargaron, a partir de 1749, de ejecutar la decoración escultórica del Palacio, conforme al programa proporcionado por Sarmiento. Para la serie de noventa y cuatro reyes de España, destinada a coronar la balaustrada, Olivieri y Castro se sirvieron de un elevado número de escultores que trabajaron bajo su dirección, entre ellos Luis Salvador Carmona, Felipe del Corral, Juan de Villanueva Barbales, Alejandro Carnicero, Roberto Michel, Juan Porcel y Juan Pascual de Mena. Para abaratar costes se empleó piedra caliza de Colmenar en lugar de mármol y las estatuas se hicieron en dos piezas. En la fachada principal y sobre el balcón se situaron las estatuas de Felipe V y su esposa, María Luisa de Saboya, que empezaron la construcción del palacio, y Fernando VI con Bárbara de Braganza, que lo terminaron, cuya ejecución se reservaron Olivieri y Castro, correspondiendo a Castro las efigies de los monarcas reinantes.

 

Un segundo conjunto era el situado en el nivel del piso principal, en el que ya Filippo Juvara había incluido catorce pedestales. Conforme al proyecto de Sarmiento, se incluyeron en él reyes representativos de los reinos de la nación española, incluidos Portugal y América, representada por Moctezuma y Atahualpa, a los que se agregaban los patrones de España y Castilla, Santiago y san Millán. La serie fue adjudicada también a Olivieri y Castro el mismo año 1749 y desmontada con el resto en 1760, aunque algunas de las estatuas han vuelto luego a su lugar original.

 

Para el frente de la triple portada del mediodía se proyectaron cuatro estatuas colosales de emperadores romanos de cuya ejecución se encargaron personalmente Olivieri y Castro: Arcadio, Trajano, realizadas por Castro, y Teodosio y Honorio, labradas por Olivieri.

 

Sobre el balcón principal se proyectó un relieve de la «España Armígera», con las figuras de España como matrona armada y Plutón con el cuerno de la abundancia, ejecutado en mármol por Olivieri, quien también proporcionó el modelo para el relieve del ático de la fachada principal.

 

Carlos III a la muerte de su hermano en Madrid, abandonó el reino de Nápoles, y se instaló en Madrid como nuevo rey de España. La moda, que en Italia avanzaba hacia el nuevo clasicismo, influyó al rey que decidió retirar en 1760 todas las esculturas de la cornisa, que fueron almacenadas hasta que a partir de 1787 comenzaron a distribuirse por distintos jardines y parques españoles. El nutrido conjunto, concebido para ser visto de lejos y alguna vez criticado, presenta un aire barroco «berninesco» con la variedad de posturas y vestimentas. Unos años más tarde, el rey encargó una ampliación del edificio a su arquitecto Francesco Sabatini, que ya dirigía las decoraciones de las habitaciones del Palacio. De esa ampliación solo se llevó a cabo el cuerpo conocido como Ala de San Gil, en el ángulo Sureste.

 

Carlos IV a la muerte de su padre hizo mover la Escalera Principal de lugar al simétrico opuesto, para no tener que trasladar sus aposentos principescos.

 

Fernando VII, que estuvo muchos años preso en Francia, en el castillo de Valençay, inició una nueva remodelación de la decoración del Palacio en el siglo XIX. El objetivo de esta reforma era convertir el anticuado edificio construido a la italiana en un moderno palacio al estilo francés.​ Según las malas lenguas, este cambio decorativo propició la fundación del actual Museo del Prado: el rey quería decorar sus salones con colgaduras de seda a la moda francesa, para lo cual retiró numerosos cuadros antiguos, que quedaron almacenados. Sería su esposa Isabel de Braganza quien impulsó la recopilación de muchos cuadros para el futuro museo.

 

Posteriormente el nieto de Fernando VII, Alfonso XII, siguiendo la tradición de acomodarse al gusto imperante trató de convertir el palacio en una residencia al estilo victoriano. Las obras fueron dirigidas por el arquitecto José Segundo de Lema y consistieron en la transformación de varias habitaciones, la sustitución de pavimentos de mármol por parqué y la adición de mobiliario de la época.

 

Las restauraciones efectuadas durante la segunda mitad del siglo XX tuvieron que reparar los daños causados durante la Guerra Civil, instalar o reinstalar nuevos conjuntos decorativos y sustituir los entelados de las paredes dañados por reproducciones fieles al original.

 

El alzado del Palacio se compone de un basamento almohadillado, sobre el que se eleva el cuerpo principal de la construcción, estructurado por pilastras dóricas de orden gigante entre las que se abren ventanas y balcones. Rematando la cornisa del edificio se planificó la imponente balaustrada con la serie de reyes españoles, que Carlos III hizo bajar, como ya se ha contado, con el fin de dotar a la construcción de un aire más clasicista.

 

La restauración de las fachadas en 1973, que repuso algunas esculturas, permitió apreciar el diseño trazado por Sachetti.​ En su día, el italiano dispuso catorce jarrones y ubicó en las esquinas, entre otras, las estatuas del tlatoani azteca Moctezuma II y del inca Atahualpa, obras de Juan Pascual de Mena y Domingo Martínez, respectivamente.​

 

La fachada meridional se distingue como principal por la presencia de un cuerpo central añadido sobre la balaustrada, llamado ático, en el que figuran las estatuas de Felipe V y su primera mujer María Luisa Gabriela de Saboya en los extremos, y las de Fernando VI y su esposa Bárbara de Braganza en el centro. Entre las esculturas situadas sobre los órdenes de columnas quedan tres paneles sobre el ático que originalmente representaban el Sol recorriendo el Zodiaco. Sin embargo solo se conservan los dos paneles laterales, ya que el central fue desmantelado para instalar el actual reloj. El panel central con el sol en su zenit también acogía una alegoría a la monarquía española con un castillo en alto relieve y dos columnas de Hércules, un león exentos. Las columnas y el león fueron reutilizados por Isidro González Velázquez en la cabecera del Real Canal de Manzanares.

 

Los cuatro emperadores que flanqueaban originalmente la portada principal —Honorio, Teodosio, Arcadio y Trajano— fueron sustituidos por unas columnas toscanas que soportan una gran balconada, fruto de los cambios introducidos por Carlos III, y trasladados al interior del patio central, donde se encuentran actualmente.

 

Es muy destacable la intervención de Juan Domingo Olivieri y su taller, quienes labraron más de la mitad de las esculturas que ornaban el palacio en tiempos de Fernando VI. También fue autor de muchos motivos heráldicos, mascarones y otras figuras alegóricas, situadas en lugares menos destacados.

  

Plaza de la Armería

 

En ella se encuentra la catedral de Santa María la Real de la Almudena, cuya construcción fue patrocinada por el rey Alfonso XII para albergar los restos de su esposa María de las Mercedes de Orleans. Las obras de edificación del templo comenzaron en 1878 y concluyeron en 1992. Esta plaza limita hacia el este con los Jardines de Lepanto en la plaza de Oriente.

 

Narciso Pascual Colomer, el mismo arquitecto que trazó la Plaza de Oriente, diseñó el trazado de la plaza en 1879, aunque no llegó a realizarse. La ejecución se produjo finalmente en 1892, según un nuevo proyecto del arquitecto Enrique María Repullés.

 

Los antecedentes de esta plaza se remontan a 1553, año en que Felipe II ordenó levantar un edificio para alojar las caballerizas reales, reformado en 1670 por José del Olmo. La construcción sobrevivió hasta 1884, un incendio hizo imprescindible su derrumbe.​

 

El solar que hoy ocupa la plaza de la Armería fue usado durante muchas décadas como anteplaza de armas. Sachetti intentó construir una catedral que rematara la cornisa del Manzanares, y Sabatini propuso unir dicho edificio con el Palacio Real, a fin de formar un solo bloque. Ambos proyectos fueron ignorados por Carlos III.​

 

Ángel Fernández de los Ríos propuso en 1868 la creación de un gran espacio arbolado que recorrería todo el contorno de la plaza de Oriente, con el propósito de dar una mejor vista al Palacio Real. Una década más tarde Segundo de Lema añadió una escalinata al diseño original de Fernández, lo que desembocó en la idea de Francisco de Cubas para dar más importancia a la incipiente iglesia neogótica de la Almudena, cuya construcción historicista y clásica armoniza con el estilo del Palacio Real.​

 

Plaza de Oriente

 

Se trata de una plaza rectangular de cabecera curvada, de carácter monumental, cuyo trazado definitivo responde a un diseño de 1844 de Narciso Pascual y Colomer. Uno de sus principales impulsores fue el rey José I Bonaparte, quien ordenó la demolición del caserío existente sobre su solar para abrir una gran avenida desde el palacio hasta la Puerta del Sol, precursora de operaciones urbanas como las que el Barón Hausmann haría posteriormente en París. Esta avenida nunca se realizó, y el vacío dejado ante el palacio permitió esta nueva plaza.

 

La plaza de Oriente es de forma irregular, si bien su cabecera, situada al este, se cierra formando una curva, presidida por el Teatro Real. Pueden distinguirse tres grandes cuadrantes: los jardines centrales, los Jardines del Cabo Noval y los Jardines de Lepanto.

 

Los jardines centrales están dispuestos alrededor del monumento a Felipe IV, en forma de cuadrícula, siguiendo el modelo barroco de jardinería. Están conformados por siete parterres, poblados por setos de boj, formas de cipreses, tejos y magnolios de pequeño tamaño, así como por plantaciones florales, de carácter temporal.​ Se encuentran delimitados a ambos lados por sendas hileras de estatuas que actúan como línea de división de los otros dos cuadrantes.

 

La plaza alberga una colección escultórica de veinte reyes españoles, correspondientes a cinco visigodos y a quince monarcas de los primeros reinos cristianos de la Reconquista.​ Estas estatuas, realizadas en piedra caliza, se distribuyen en dos hileras, que surcan el recinto en dirección este-oeste, a ambos lados de los jardines centrales. Conocidas popularmente como los «reyes godos», marcan la línea de división entre el cuerpo central de la plaza y los Jardines del cabo Noval, al norte, y de Lepanto, al sur. El grupo de estatuas forma parte de la serie dedicada a todos los monarcas de España, mandada hacer para la decoración del Palacio Real de Madrid durante el reinado de Fernando VI. Se ejecutaron entre 1750 y 1753.

 

Jardines del Campo del Moro

 

Estos jardines deben su nombre a que supuestamente en este lugar acamparon las tropas del caudillo musulmán Alí ibn Yúsuf en 1109 durante un intento de reconquista de la plaza de Madrid.​ Las primeras obras para acondicionar la zona se deben a Felipe IV, durante cuyo reinado se construyeron fuentes y se plantaron diferentes tipos de vegetación, aunque el aspecto general del lugar siguió bastante descuidado. Durante la construcción del nuevo palacio se realizaron diversos proyectos de ajardinamiento basados en los jardines del palacio de la Granja, pero no se llegó a realizar nada por la falta de fondos, no siendo hasta el reinado de Isabel II en que se comienza un ajardinamiento más serio.​ En esta época se diseña un gran parque de tipo romántico y se instalan fuentes traídas desde el palacio de Aranjuez. Con la caída de Isabel II los jardines sufren un periodo de abandono y descuido en el que se pierde una parte del diseño y no es hasta la regencia de María Cristina de Habsburgo-Lorena cuando se inician una serie de obras de recuperación, otorgándole el diseño actual, que sigue el trazado de los parques ingleses del siglo XIX.

 

De forma ocasional a lo largo de su reinado, para celebrar su onomástica el día de San Juan, el rey Juan Carlos ha celebrado recepciones en estos jardines.

 

Jardines de Sabatini

 

Situados en la parte norte, entre el Palacio Real, la calle de Bailén y la cuesta de San Vicente. De diseño francés, son unos jardines de carácter monumental, creados en los años treinta del siglo XX.​ Reciben la denominación de Sabatini debido a que en este lugar se ubicaron las caballerizas construidas por este arquitecto para servicio del Palacio.​ Estos jardines están adornados con un estanque a cuyo alrededor se sitúan algunas de las estatuas de los reyes españoles que en un principio estaban destinadas a coronar el Palacio Real. Situadas de modo geométrico entre sus paseos, se encuentran varias fuentes.

 

El gobierno republicano ordenó la incautación de diferentes bienes de la Familia Real Española, entre ellos este, cediéndolo al Ayuntamiento de Madrid para poder levantar un parque público. El proyecto fue adjudicado al arquitecto zaragozano Fernando García Mercadal tras resultar ganador en el concurso convocado. En 1972 se reformaron los jardines, construyéndose las escaleras monumentales.

   

El extraño incidente . Francisco Porcel 2015

Burgos es un municipio y una ciudad española situada en la parte norte de la península ibérica. La ciudad es la capital de la provincia homónima integrada en la comunidad autónoma de Castilla y León. En 2020 contaba con una población empadronada de 176 418 habitantes repartidos en una superficie de 107,06 km², lo que lo convierte en el 36.º municipio más poblado del país y el segundo de la comunidad autónoma. Su área metropolitana, formada por un alto número de municipios de reducida extensión, cuenta con unos 20 000 habitantes, que junto con el municipio central forman un área urbana de unos 200 000 habitantes.

Cuenta con un anillo verde periférico extenso, dos parques lineales en torno a los dos principales ríos que lo atraviesan y un amplio conjunto monumental, entre los cuales destacan la catedral de Santa María, exponente de la arquitectura gótica declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, extendido al centro histórico en 2014, el monasterio de Santa María la Real de Las Huelgas y la cartuja de Miraflores. Además, la ciudad es atravesada por el Camino de Santiago, otro Patrimonio de la Humanidad y se encuentra a menos de 15 km del yacimiento de Atapuerca, también bajo la protección de la UNESCO desde el año 2000. El 13 de julio de 2010, abrió sus puertas en la ciudad el Museo de la Evolución Humana, que expone los fósiles más importantes hallados en el yacimiento. Actualmente se encuentra entre los diez museos más visitados del país.

Su privilegiada situación, aproximadamente en el centro del norte peninsular, la sitúa como ciudad de paso obligado de la meseta hacia País Vasco y Francia, además de suponer el punto de partida de dos de los principales accesos a Cantabria.

Se sitúa a 91 kilómetros de Palencia, 114 kilómetros de Logroño, a 115 kilómetros de Vitoria, a 127 kilómetros de Valladolid, a 142 kilómetros de Soria, a 162 kilómetros de Santander, a 197 kilómetros de Segovia y a 244 kilómetros de Madrid.

 

es.wikipedia.org/wiki/Burgos

 

Burgos is a city of Spain located in the autonomous community of Castile and León. It is the capital and most populated municipality of the province of Burgos.

It is situated in the north of the Iberian Peninsula, on the confluence of the Arlanzón river tributaries, at the edge of the central plateau. The municipality has a population of about 180,000 inhabitants. It forms part of the Camino de Santiago.

Founded in 884 by Diego Rodríguez Porcelos, Burgos soon became the leading city of the embryonic County of Castile. 11th century chieftain Rodrigo Díaz de Vivar (El Cid) is connected to the city, as he was born near Burgos and was raised and educated there.

The Museum of Human Evolution opened here in 2010. The museum features remains of the first hominins in Europe, which lived in this area 750,000-800,000 years ago. The Cathedral of Burgos is a World Heritage Site. Burgos was selected as the "Spanish Gastronomy Capital" of 2013. In 2015 it was named "City of Gastronomy" by UNESCO and has been part of the Creative Cities Network since then.

 

en.wikipedia.org/wiki/Burgos

 

A tiny crab up to 2cms long found in the Indo-Pacific. Porcelain crabs are very delicate as the name inplies and can be distinguished from true crabs by having only three pairs of walking legs as opposed to four. Here it is living on a seapen, another marine animal, which lives with its base in the substrate. It stands upright and projects its polyps into the current to catch passing particles for food.

before 1805

The painting was first exhibited in 1805 at the Royal Academy of San Fernando in Madrid. It was then fashionable

for aristocratic or noble women to dress as majas,young women of the city who wore the elaborate mantilla (lace shawl and head-dress) as Doña Isabel wears here. X-ray have revelated that Goya painted this portrait over a male portrait: the dark curve of the man´s eyebrown can still be seen on Doña Isabel´s chin.

Oil on canvas

Realizado antes de 1805

La pintura fue exhibida primero en la Real Academia de San Fernando de Madrid. Entonces estaba de moda que las mujeres de la aristocracia o nobleza vistiesen como las majas ( muchachas de la ciudad con una mantilla elaborada) (cabeza y vestido cubiertos por un chal de encaje) como el que lleva aquí Doña Isabel.

Los rayos X revelaron que Goya pintó este retrato sobre el retrato masculino: la curva oscura de los ojos marrones del hombre se puede apreciar sobre la barbilla de Doña Isabel.

Oleo sobre lienzo

(Información National Gallery. London)

Burgos es un municipio y una ciudad española situada en la parte norte de la península ibérica. La ciudad es la capital de la provincia homónima integrada en la comunidad autónoma de Castilla y León. En 2020 contaba con una población empadronada de 176 418 habitantes repartidos en una superficie de 107,06 km², lo que lo convierte en el 36.º municipio más poblado del país y el segundo de la comunidad autónoma. Su área metropolitana, formada por un alto número de municipios de reducida extensión, cuenta con unos 20 000 habitantes, que junto con el municipio central forman un área urbana de unos 200 000 habitantes.

Cuenta con un anillo verde periférico extenso, dos parques lineales en torno a los dos principales ríos que lo atraviesan y un amplio conjunto monumental, entre los cuales destacan la catedral de Santa María, exponente de la arquitectura gótica declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, extendido al centro histórico en 2014, el monasterio de Santa María la Real de Las Huelgas y la cartuja de Miraflores. Además, la ciudad es atravesada por el Camino de Santiago, otro Patrimonio de la Humanidad y se encuentra a menos de 15 km del yacimiento de Atapuerca, también bajo la protección de la UNESCO desde el año 2000. El 13 de julio de 2010, abrió sus puertas en la ciudad el Museo de la Evolución Humana, que expone los fósiles más importantes hallados en el yacimiento. Actualmente se encuentra entre los diez museos más visitados del país.

Su privilegiada situación, aproximadamente en el centro del norte peninsular, la sitúa como ciudad de paso obligado de la meseta hacia País Vasco y Francia, además de suponer el punto de partida de dos de los principales accesos a Cantabria.

Se sitúa a 91 kilómetros de Palencia, 114 kilómetros de Logroño, a 115 kilómetros de Vitoria, a 127 kilómetros de Valladolid, a 142 kilómetros de Soria, a 162 kilómetros de Santander, a 197 kilómetros de Segovia y a 244 kilómetros de Madrid.

 

es.wikipedia.org/wiki/Burgos

 

Burgos is a city of Spain located in the autonomous community of Castile and León. It is the capital and most populated municipality of the province of Burgos.

It is situated in the north of the Iberian Peninsula, on the confluence of the Arlanzón river tributaries, at the edge of the central plateau. The municipality has a population of about 180,000 inhabitants. It forms part of the Camino de Santiago.

Founded in 884 by Diego Rodríguez Porcelos, Burgos soon became the leading city of the embryonic County of Castile. 11th century chieftain Rodrigo Díaz de Vivar (El Cid) is connected to the city, as he was born near Burgos and was raised and educated there.

The Museum of Human Evolution opened here in 2010. The museum features remains of the first hominins in Europe, which lived in this area 750,000-800,000 years ago. The Cathedral of Burgos is a World Heritage Site. Burgos was selected as the "Spanish Gastronomy Capital" of 2013. In 2015 it was named "City of Gastronomy" by UNESCO and has been part of the Creative Cities Network since then.

 

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Gasteiz Calling festival 2017

Iradier Arena, Vitoria-gasteiz

Noviembre 2017

www.metalcry.com

Scania Higer A30 DE Dedmar Bus sl de Sant Quirze del Vallés (Barcelona)

 

El veiem el 24 Febrer 2022 al seu pas per la Avda.Meridiana amb Baltasar Porcel de Barcelona

 

Procedeix de Exportació

Este Arco es uno de los doce que disponia la entrada a la ciudad, su construccion a modo de arco triunfal, tiene en su portada seis hornacinas dedicadas a importantes personajes tanto de Burgos como relacionados con ella, son dos jueces Nuño Rasura y Laín Calvo, dos condes Fernán González primer conde de Castilla y el Code Diego Porcelos, fundador de Burgos tambien esta El Cid (Rodrigo Díaz de Vivar) y el Emperador Carlos I, a quien se dedico el monumento para congraciarse con el tras las sangrientas revueltas comuneras. Encima de las hornacinas esta la imagen del Angel Custodio con una representacion de la ciudad en sus manos y rematando todo el conjunto la imagen de la Virgen María, que da nombre a este arco.

La jolie boule de graines plumeuses du salsifis des près (dit aussi barbe-de-bouc). Un coup de vent et tout s'envole comme de petits parachutes.

DOUX - Aysha Hairstyle [L]

Addams // Bunny Off Shoulder Sweater // Maitreya

 

Visit this location at Traditional Face in Second Life

Casa Joan Anglada

 

1913

 

Architect: Ezequiel Porcel i Alabau

Burgos es un municipio y una ciudad española situada en la parte norte de la península ibérica. La ciudad es la capital de la provincia homónima integrada en la comunidad autónoma de Castilla y León. En 2020 contaba con una población empadronada de 176 418 habitantes repartidos en una superficie de 107,06 km², lo que lo convierte en el 36.º municipio más poblado del país y el segundo de la comunidad autónoma. Su área metropolitana, formada por un alto número de municipios de reducida extensión, cuenta con unos 20 000 habitantes, que junto con el municipio central forman un área urbana de unos 200 000 habitantes.

Cuenta con un anillo verde periférico extenso, dos parques lineales en torno a los dos principales ríos que lo atraviesan y un amplio conjunto monumental, entre los cuales destacan la catedral de Santa María, exponente de la arquitectura gótica declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, extendido al centro histórico en 2014, el monasterio de Santa María la Real de Las Huelgas y la cartuja de Miraflores. Además, la ciudad es atravesada por el Camino de Santiago, otro Patrimonio de la Humanidad y se encuentra a menos de 15 km del yacimiento de Atapuerca, también bajo la protección de la UNESCO desde el año 2000. El 13 de julio de 2010, abrió sus puertas en la ciudad el Museo de la Evolución Humana, que expone los fósiles más importantes hallados en el yacimiento. Actualmente se encuentra entre los diez museos más visitados del país.

Su privilegiada situación, aproximadamente en el centro del norte peninsular, la sitúa como ciudad de paso obligado de la meseta hacia País Vasco y Francia, además de suponer el punto de partida de dos de los principales accesos a Cantabria.

Se sitúa a 91 kilómetros de Palencia, 114 kilómetros de Logroño, a 115 kilómetros de Vitoria, a 127 kilómetros de Valladolid, a 142 kilómetros de Soria, a 162 kilómetros de Santander, a 197 kilómetros de Segovia y a 244 kilómetros de Madrid.

 

es.wikipedia.org/wiki/Burgos

 

Burgos is a city of Spain located in the autonomous community of Castile and León. It is the capital and most populated municipality of the province of Burgos.

It is situated in the north of the Iberian Peninsula, on the confluence of the Arlanzón river tributaries, at the edge of the central plateau. The municipality has a population of about 180,000 inhabitants. It forms part of the Camino de Santiago.

Founded in 884 by Diego Rodríguez Porcelos, Burgos soon became the leading city of the embryonic County of Castile. 11th century chieftain Rodrigo Díaz de Vivar (El Cid) is connected to the city, as he was born near Burgos and was raised and educated there.

The Museum of Human Evolution opened here in 2010. The museum features remains of the first hominins in Europe, which lived in this area 750,000-800,000 years ago. The Cathedral of Burgos is a World Heritage Site. Burgos was selected as the "Spanish Gastronomy Capital" of 2013. In 2015 it was named "City of Gastronomy" by UNESCO and has been part of the Creative Cities Network since then.

 

en.wikipedia.org/wiki/Burgos

 

El Palacio Real de Madrid es la residencia oficial del rey de España; no obstante, los actuales reyes no habitan en él, sino en el Palacio de la Zarzuela, por lo que es utilizado para ceremonias de Estado y actos solemnes.

 

Con una extensión de 135 000 m² y 3418 habitaciones (en superficie, casi el doble que el Palacio de Buckingham o el Palacio de Versalles), es el palacio real más grande de Europa Occidental,​ y uno de los más grandes del mundo. Alberga un valioso patrimonio histórico-artístico, destacando el conjunto de instrumentos musicales conocido como los Stradivarius Palatinos, y colecciones muy relevantes de otras disciplinas como pintura, escultura y tapicería. Las salas de Estado y las colecciones artísticas están abiertas a las visitas siempre que no haya actos oficiales.

 

Es conocido también como Palacio de Oriente, a pesar de estar situado en la parte más occidental de Madrid, debido a su ubicación en la plaza de Oriente, llamada así al estar situada al este del palacio. A eje con el palacio, y enfrentado, se encuentra al otro extremo de la plaza el Teatro Real.

 

El palacio fue construido por orden del rey Felipe V, sobre el solar dejado por el Real Alcázar, destruido casi del todo por un incendio en 1734. Tanto los cimentos del antiguo alcázar como alguna de sus estructuras fueron utilizadas para la construcción del nuevo palacio. El episodio del incendio sirvió para justificar la sustitución del viejo edificio por un palacio acorde al gusto de la época. Su construcción comenzó en 1738, según trazas del arquitecto Filippo Juvara, quien proponía un palacio mayor pero en una ubicación diferente. Al morir Juvara, se encomendó el proyecto a su discípulo Juan Bautista Sachetti, a quien se exigió adaptar los planos de Juvara al solar del antiguo Alcázar. Otros distinguidos arquitectos españoles como Ventura Rodríguez participaron y se formaron en la cantera del nuevo palacio, a él se debe la configuración de la Real Capilla.​ Francesco Sabatini se encargó de la conclusión del edificio, así como de obras secundarias de reforma, ampliación y decoración. Carlos III fue el primer monarca que habitó de forma continua el palacio.

 

El último monarca que vivió en palacio fue Alfonso XIII, aunque Manuel Azaña, presidente de la Segunda República, también habitó en el mismo, ocupando las habitaciones que anteriormente había ocupado la reina María Cristina y siendo, por tanto, el último jefe de Estado que lo hizo. Durante ese periodo fue conocido como Palacio Nacional. Todavía hay una sala, al lado de la Real Capilla, que se conoce por el nombre de «despacho de Azaña».

 

El interior del palacio destaca por su riqueza artística, tanto en lo que se refiere al uso de toda clase de materiales nobles en su construcción como a la decoración de sus salones con obras de arte de todo tipo, como pinturas de artistas de la importancia de Caravaggio, Velázquez, Francisco de Goya y frescos de Corrado Giaquinto, Giovanni Battista Tiepolo o Anton Raphael Mengs.7​ Otras colecciones destacables que se conservan en el edificio son las de la Armería Real, porcelana, relojería, mobiliario y platería.​

 

Actualmente Patrimonio Nacional, organismo autónomo dependiente del Ministerio de la Presidencia, gestiona los bienes de titularidad pública puestos al servicio de la Corona, entre ellos el Palacio Real.

 

El antecedente directo del Palacio de Oriente fue el Real Alcázar, fortaleza levantada en el mismo solar donde hoy se alza la construcción barroca. Su estructura fue objeto de varias reformas —sobre todo la fachada—, pues el rey Enrique III de Castilla lo convirtió en una de sus más frecuentadas residencias, tras lo que el recinto obtiene el adjetivo de «real». Su hijo Juan II edificó la Capilla Real y varias dependencias. Sin embargo, durante la guerra de Sucesión castellana (1476) las tropas de Juana la Beltraneja fueron sitiadas en el alcázar, lo que ocasionó algunos destrozos en el viejo castillo.

 

El emperador Carlos I comenzó con reformas en el alcázar, empleando ya una arquitectura renacentista, pero fue realmente Felipe II quien impulsó mayores obras contratando a artistas de Italia, Francia y los Países Bajos. Fue por entonces cuando se construyó la llamada Torre Dorada y la Real Armería, derribada en 1894. Felipe III, Felipe IV y Carlos II continuaron con este proyecto.

 

Cuando llegó al trono Felipe V de Borbón en 1700 consideró que el antiguo alcázar era demasiado austero y estaba anticuado por lo que acometió nuevas reformas. La reina María Luisa Gabriela de Saboya por su parte y la Princesa de los Ursinos redecoraron las estancias al gusto francés. El incendio parcial del Alcázar en la Nochebuena de 1734 fue una buena excusa para demolerlo casi por completo (exceptuando parte de los cimientos y algunas estructuras) y construir un nuevo palacio más acorde al gusto de la época y la nueva dinastía.

 

La construcción del nuevo palacio se inició en 1738. Para evitar futuros incendios el nuevo palacio sería enteramente de fábrica, con cubiertas abovedadas, limitando el uso de madera únicamente a carpinterías y estructuras de cubierta.

 

El palacio barroco

 

El arquitecto Filippo Juvara, uno de los más destacados de su época, fue el encargado de dirigir los trabajos del nuevo palacio.12​

 

El italiano ideó un monumental proyecto de enormes dimensiones, inspirado en los proyectos de Bernini para el Palacio del Louvre de París; el plan de Juvara no llegó a realizarse debido a su repentina muerte. Juan Bautista Sachetti, discípulo de Juvara, fue elegido para continuar la obra de su maestro;​ planteó una estructura de planta cuadrada, centrada por un gran patio también cuadrado y resolviendo los distintos ángulos con cuerpos salientes, estructura que recordaba tanto el antiguo Alcázar como la tradicional forma palacial española.​

 

Las obras concluyeron en el reinado de Fernando VI. El programa escultórico de la fachada, pensada por el Padre Sarmiento y que contó con la mano de numerosos escultores, consistía en la coronación de la balaustrada superior con las estatuas de todos los reyes de España desde tiempos de los Visigodos, así como la instalación de cuatro emperadores romanos flanqueando la portada principal. El programa de Sarmiento, que concebía el Palacio como efigie de la «España Armada» y nuevo Templo de Salomón, fue siendo adaptado sobre la marcha, dada la complejidad y el elevado número de esculturas que requería.

 

Felipe de Castro y Juan Domingo Olivieri se encargaron, a partir de 1749, de ejecutar la decoración escultórica del Palacio, conforme al programa proporcionado por Sarmiento. Para la serie de noventa y cuatro reyes de España, destinada a coronar la balaustrada, Olivieri y Castro se sirvieron de un elevado número de escultores que trabajaron bajo su dirección, entre ellos Luis Salvador Carmona, Felipe del Corral, Juan de Villanueva Barbales, Alejandro Carnicero, Roberto Michel, Juan Porcel y Juan Pascual de Mena. Para abaratar costes se empleó piedra caliza de Colmenar en lugar de mármol y las estatuas se hicieron en dos piezas. En la fachada principal y sobre el balcón se situaron las estatuas de Felipe V y su esposa, María Luisa de Saboya, que empezaron la construcción del palacio, y Fernando VI con Bárbara de Braganza, que lo terminaron, cuya ejecución se reservaron Olivieri y Castro, correspondiendo a Castro las efigies de los monarcas reinantes.

 

Un segundo conjunto era el situado en el nivel del piso principal, en el que ya Filippo Juvara había incluido catorce pedestales. Conforme al proyecto de Sarmiento, se incluyeron en él reyes representativos de los reinos de la nación española, incluidos Portugal y América, representada por Moctezuma y Atahualpa, a los que se agregaban los patrones de España y Castilla, Santiago y san Millán. La serie fue adjudicada también a Olivieri y Castro el mismo año 1749 y desmontada con el resto en 1760, aunque algunas de las estatuas han vuelto luego a su lugar original.

 

Para el frente de la triple portada del mediodía se proyectaron cuatro estatuas colosales de emperadores romanos de cuya ejecución se encargaron personalmente Olivieri y Castro: Arcadio, Trajano, realizadas por Castro, y Teodosio y Honorio, labradas por Olivieri.

 

Sobre el balcón principal se proyectó un relieve de la «España Armígera», con las figuras de España como matrona armada y Plutón con el cuerno de la abundancia, ejecutado en mármol por Olivieri, quien también proporcionó el modelo para el relieve del ático de la fachada principal.

 

Carlos III a la muerte de su hermano en Madrid, abandonó el reino de Nápoles, y se instaló en Madrid como nuevo rey de España. La moda, que en Italia avanzaba hacia el nuevo clasicismo, influyó al rey que decidió retirar en 1760 todas las esculturas de la cornisa, que fueron almacenadas hasta que a partir de 1787 comenzaron a distribuirse por distintos jardines y parques españoles. El nutrido conjunto, concebido para ser visto de lejos y alguna vez criticado, presenta un aire barroco «berninesco» con la variedad de posturas y vestimentas. Unos años más tarde, el rey encargó una ampliación del edificio a su arquitecto Francesco Sabatini, que ya dirigía las decoraciones de las habitaciones del Palacio. De esa ampliación solo se llevó a cabo el cuerpo conocido como Ala de San Gil, en el ángulo Sureste.

 

Carlos IV a la muerte de su padre hizo mover la Escalera Principal de lugar al simétrico opuesto, para no tener que trasladar sus aposentos principescos.

 

Fernando VII, que estuvo muchos años preso en Francia, en el castillo de Valençay, inició una nueva remodelación de la decoración del Palacio en el siglo XIX. El objetivo de esta reforma era convertir el anticuado edificio construido a la italiana en un moderno palacio al estilo francés.​ Según las malas lenguas, este cambio decorativo propició la fundación del actual Museo del Prado: el rey quería decorar sus salones con colgaduras de seda a la moda francesa, para lo cual retiró numerosos cuadros antiguos, que quedaron almacenados. Sería su esposa Isabel de Braganza quien impulsó la recopilación de muchos cuadros para el futuro museo.

 

Posteriormente el nieto de Fernando VII, Alfonso XII, siguiendo la tradición de acomodarse al gusto imperante trató de convertir el palacio en una residencia al estilo victoriano. Las obras fueron dirigidas por el arquitecto José Segundo de Lema y consistieron en la transformación de varias habitaciones, la sustitución de pavimentos de mármol por parqué y la adición de mobiliario de la época.

 

Las restauraciones efectuadas durante la segunda mitad del siglo XX tuvieron que reparar los daños causados durante la Guerra Civil, instalar o reinstalar nuevos conjuntos decorativos y sustituir los entelados de las paredes dañados por reproducciones fieles al original.

 

El alzado del Palacio se compone de un basamento almohadillado, sobre el que se eleva el cuerpo principal de la construcción, estructurado por pilastras dóricas de orden gigante entre las que se abren ventanas y balcones. Rematando la cornisa del edificio se planificó la imponente balaustrada con la serie de reyes españoles, que Carlos III hizo bajar, como ya se ha contado, con el fin de dotar a la construcción de un aire más clasicista.

 

La restauración de las fachadas en 1973, que repuso algunas esculturas, permitió apreciar el diseño trazado por Sachetti.​ En su día, el italiano dispuso catorce jarrones y ubicó en las esquinas, entre otras, las estatuas del tlatoani azteca Moctezuma II y del inca Atahualpa, obras de Juan Pascual de Mena y Domingo Martínez, respectivamente.​

 

La fachada meridional se distingue como principal por la presencia de un cuerpo central añadido sobre la balaustrada, llamado ático, en el que figuran las estatuas de Felipe V y su primera mujer María Luisa Gabriela de Saboya en los extremos, y las de Fernando VI y su esposa Bárbara de Braganza en el centro. Entre las esculturas situadas sobre los órdenes de columnas quedan tres paneles sobre el ático que originalmente representaban el Sol recorriendo el Zodiaco. Sin embargo solo se conservan los dos paneles laterales, ya que el central fue desmantelado para instalar el actual reloj. El panel central con el sol en su zenit también acogía una alegoría a la monarquía española con un castillo en alto relieve y dos columnas de Hércules, un león exentos. Las columnas y el león fueron reutilizados por Isidro González Velázquez en la cabecera del Real Canal de Manzanares.

 

Los cuatro emperadores que flanqueaban originalmente la portada principal —Honorio, Teodosio, Arcadio y Trajano— fueron sustituidos por unas columnas toscanas que soportan una gran balconada, fruto de los cambios introducidos por Carlos III, y trasladados al interior del patio central, donde se encuentran actualmente.

 

Es muy destacable la intervención de Juan Domingo Olivieri y su taller, quienes labraron más de la mitad de las esculturas que ornaban el palacio en tiempos de Fernando VI. También fue autor de muchos motivos heráldicos, mascarones y otras figuras alegóricas, situadas en lugares menos destacados.

  

Plaza de la Armería

 

En ella se encuentra la catedral de Santa María la Real de la Almudena, cuya construcción fue patrocinada por el rey Alfonso XII para albergar los restos de su esposa María de las Mercedes de Orleans. Las obras de edificación del templo comenzaron en 1878 y concluyeron en 1992. Esta plaza limita hacia el este con los Jardines de Lepanto en la plaza de Oriente.

 

Narciso Pascual Colomer, el mismo arquitecto que trazó la Plaza de Oriente, diseñó el trazado de la plaza en 1879, aunque no llegó a realizarse. La ejecución se produjo finalmente en 1892, según un nuevo proyecto del arquitecto Enrique María Repullés.

 

Los antecedentes de esta plaza se remontan a 1553, año en que Felipe II ordenó levantar un edificio para alojar las caballerizas reales, reformado en 1670 por José del Olmo. La construcción sobrevivió hasta 1884, un incendio hizo imprescindible su derrumbe.​

 

El solar que hoy ocupa la plaza de la Armería fue usado durante muchas décadas como anteplaza de armas. Sachetti intentó construir una catedral que rematara la cornisa del Manzanares, y Sabatini propuso unir dicho edificio con el Palacio Real, a fin de formar un solo bloque. Ambos proyectos fueron ignorados por Carlos III.​

 

Ángel Fernández de los Ríos propuso en 1868 la creación de un gran espacio arbolado que recorrería todo el contorno de la plaza de Oriente, con el propósito de dar una mejor vista al Palacio Real. Una década más tarde Segundo de Lema añadió una escalinata al diseño original de Fernández, lo que desembocó en la idea de Francisco de Cubas para dar más importancia a la incipiente iglesia neogótica de la Almudena, cuya construcción historicista y clásica armoniza con el estilo del Palacio Real.​

 

Plaza de Oriente

 

Se trata de una plaza rectangular de cabecera curvada, de carácter monumental, cuyo trazado definitivo responde a un diseño de 1844 de Narciso Pascual y Colomer. Uno de sus principales impulsores fue el rey José I Bonaparte, quien ordenó la demolición del caserío existente sobre su solar para abrir una gran avenida desde el palacio hasta la Puerta del Sol, precursora de operaciones urbanas como las que el Barón Hausmann haría posteriormente en París. Esta avenida nunca se realizó, y el vacío dejado ante el palacio permitió esta nueva plaza.

 

La plaza de Oriente es de forma irregular, si bien su cabecera, situada al este, se cierra formando una curva, presidida por el Teatro Real. Pueden distinguirse tres grandes cuadrantes: los jardines centrales, los Jardines del Cabo Noval y los Jardines de Lepanto.

 

Los jardines centrales están dispuestos alrededor del monumento a Felipe IV, en forma de cuadrícula, siguiendo el modelo barroco de jardinería. Están conformados por siete parterres, poblados por setos de boj, formas de cipreses, tejos y magnolios de pequeño tamaño, así como por plantaciones florales, de carácter temporal.​ Se encuentran delimitados a ambos lados por sendas hileras de estatuas que actúan como línea de división de los otros dos cuadrantes.

 

La plaza alberga una colección escultórica de veinte reyes españoles, correspondientes a cinco visigodos y a quince monarcas de los primeros reinos cristianos de la Reconquista.​ Estas estatuas, realizadas en piedra caliza, se distribuyen en dos hileras, que surcan el recinto en dirección este-oeste, a ambos lados de los jardines centrales. Conocidas popularmente como los «reyes godos», marcan la línea de división entre el cuerpo central de la plaza y los Jardines del cabo Noval, al norte, y de Lepanto, al sur. El grupo de estatuas forma parte de la serie dedicada a todos los monarcas de España, mandada hacer para la decoración del Palacio Real de Madrid durante el reinado de Fernando VI. Se ejecutaron entre 1750 y 1753.

 

Jardines del Campo del Moro

 

Estos jardines deben su nombre a que supuestamente en este lugar acamparon las tropas del caudillo musulmán Alí ibn Yúsuf en 1109 durante un intento de reconquista de la plaza de Madrid.​ Las primeras obras para acondicionar la zona se deben a Felipe IV, durante cuyo reinado se construyeron fuentes y se plantaron diferentes tipos de vegetación, aunque el aspecto general del lugar siguió bastante descuidado. Durante la construcción del nuevo palacio se realizaron diversos proyectos de ajardinamiento basados en los jardines del palacio de la Granja, pero no se llegó a realizar nada por la falta de fondos, no siendo hasta el reinado de Isabel II en que se comienza un ajardinamiento más serio.​ En esta época se diseña un gran parque de tipo romántico y se instalan fuentes traídas desde el palacio de Aranjuez. Con la caída de Isabel II los jardines sufren un periodo de abandono y descuido en el que se pierde una parte del diseño y no es hasta la regencia de María Cristina de Habsburgo-Lorena cuando se inician una serie de obras de recuperación, otorgándole el diseño actual, que sigue el trazado de los parques ingleses del siglo XIX.

 

De forma ocasional a lo largo de su reinado, para celebrar su onomástica el día de San Juan, el rey Juan Carlos ha celebrado recepciones en estos jardines.

 

Jardines de Sabatini

 

Situados en la parte norte, entre el Palacio Real, la calle de Bailén y la cuesta de San Vicente. De diseño francés, son unos jardines de carácter monumental, creados en los años treinta del siglo XX.​ Reciben la denominación de Sabatini debido a que en este lugar se ubicaron las caballerizas construidas por este arquitecto para servicio del Palacio.​ Estos jardines están adornados con un estanque a cuyo alrededor se sitúan algunas de las estatuas de los reyes españoles que en un principio estaban destinadas a coronar el Palacio Real. Situadas de modo geométrico entre sus paseos, se encuentran varias fuentes.

 

El gobierno republicano ordenó la incautación de diferentes bienes de la Familia Real Española, entre ellos este, cediéndolo al Ayuntamiento de Madrid para poder levantar un parque público. El proyecto fue adjudicado al arquitecto zaragozano Fernando García Mercadal tras resultar ganador en el concurso convocado. En 1972 se reformaron los jardines, construyéndose las escaleras monumentales.

   

Casa Joan Anglada

 

1913

 

Architect: Ezequiel Porcel i Alabau

Katja Alemann, Tigre, Buenos Aires, Argentina.

©Javier Castillo Photography

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Catalina Alemann, más conocida como Katja Alemann (Buenos Aires 27 de septiembre de 1957), es una bailarina, actriz, cantante, escritora , ambientalista y empresaria argentina.

Hija de la actriz y cineasta alemana Marie Louise Steinheuer y el redactor jefe y editor del periódico Argentinisches Tageblatt Ernesto Alemann, es la media hermana por parte de padre del economista Roberto Alemann y del periodista, economista y empresario Juan Alemann. Desarrolló sus estudios tanto en Argentina como en Alemania.

Se inició profesionalmente a comienzos de la década de 1980 como modelo. Actuó en cine junto a figuras de la talla de Luisina Brando, Arturo Bonín, Ana María Casó, Giuliano Gemma, Federico Luppi, Ulises Dumont Y Gerardo Romano. Mientras que en la pantalla chica compartió escena con Jorge Luz, Jorge Porcel, Enzo Viena, Grecia Colmenares, Carlos Calvo y Guillermo Francella, entre otros.

Fue un ícono sexual en los 80's y 90's que se acrecentó con sus desnudos artísticos para el escenario, como así también para revistas como Playboy en dos producciones.

Vivió por unos cuatro años en Costa Rica donde continuó con su carrera artística.

En 1991 le atrapó el canto, aunque desde muy chica ya había estudiado piano y composición. Unió boleros, rock y tango en un mismo disco.

Como actriz participó de varios proyectos cinematográficos como Las puertas del sr. López, Al filo de la ley, Grandes son los desiertos, La última mirada, La sudestada y también en series de televisión: Las gatitas y ratones de Porcel, Atreverse, Amigos son los amigos, Poliedro, Sheik, el Marginal, Cris Miró (ella) entre otras.

 

Como escritora publicó tres libros: Eróticamente (1993), Cuentos Del Boulevard (1994) y, posteriormente, Dos Mil Sin Cuenta (2014).

 

Fotografia realizada para la revista Ecomanía.

 

Para contactarme:

javiercastillophotography@gmail.com

 

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The sculpture in the window: "Spitting Girl" by Finnish artist Kim Simonsson

El Palacio Real de Madrid es la residencia oficial del rey de España; no obstante, los actuales reyes no habitan en él, sino en el Palacio de la Zarzuela, por lo que es utilizado para ceremonias de Estado y actos solemnes.

 

Con una extensión de 135 000 m² y 3418 habitaciones (en superficie, casi el doble que el Palacio de Buckingham o el Palacio de Versalles), es el palacio real más grande de Europa Occidental,​ y uno de los más grandes del mundo. Alberga un valioso patrimonio histórico-artístico, destacando el conjunto de instrumentos musicales conocido como los Stradivarius Palatinos, y colecciones muy relevantes de otras disciplinas como pintura, escultura y tapicería. Las salas de Estado y las colecciones artísticas están abiertas a las visitas siempre que no haya actos oficiales.

 

Es conocido también como Palacio de Oriente, a pesar de estar situado en la parte más occidental de Madrid, debido a su ubicación en la plaza de Oriente, llamada así al estar situada al este del palacio. A eje con el palacio, y enfrentado, se encuentra al otro extremo de la plaza el Teatro Real.

 

El palacio fue construido por orden del rey Felipe V, sobre el solar dejado por el Real Alcázar, destruido casi del todo por un incendio en 1734. Tanto los cimentos del antiguo alcázar como alguna de sus estructuras fueron utilizadas para la construcción del nuevo palacio. El episodio del incendio sirvió para justificar la sustitución del viejo edificio por un palacio acorde al gusto de la época. Su construcción comenzó en 1738, según trazas del arquitecto Filippo Juvara, quien proponía un palacio mayor pero en una ubicación diferente. Al morir Juvara, se encomendó el proyecto a su discípulo Juan Bautista Sachetti, a quien se exigió adaptar los planos de Juvara al solar del antiguo Alcázar. Otros distinguidos arquitectos españoles como Ventura Rodríguez participaron y se formaron en la cantera del nuevo palacio, a él se debe la configuración de la Real Capilla.​ Francesco Sabatini se encargó de la conclusión del edificio, así como de obras secundarias de reforma, ampliación y decoración. Carlos III fue el primer monarca que habitó de forma continua el palacio.

 

El último monarca que vivió en palacio fue Alfonso XIII, aunque Manuel Azaña, presidente de la Segunda República, también habitó en el mismo, ocupando las habitaciones que anteriormente había ocupado la reina María Cristina y siendo, por tanto, el último jefe de Estado que lo hizo. Durante ese periodo fue conocido como Palacio Nacional. Todavía hay una sala, al lado de la Real Capilla, que se conoce por el nombre de «despacho de Azaña».

 

El interior del palacio destaca por su riqueza artística, tanto en lo que se refiere al uso de toda clase de materiales nobles en su construcción como a la decoración de sus salones con obras de arte de todo tipo, como pinturas de artistas de la importancia de Caravaggio, Velázquez, Francisco de Goya y frescos de Corrado Giaquinto, Giovanni Battista Tiepolo o Anton Raphael Mengs.7​ Otras colecciones destacables que se conservan en el edificio son las de la Armería Real, porcelana, relojería, mobiliario y platería.​

 

Actualmente Patrimonio Nacional, organismo autónomo dependiente del Ministerio de la Presidencia, gestiona los bienes de titularidad pública puestos al servicio de la Corona, entre ellos el Palacio Real.

 

El antecedente directo del Palacio de Oriente fue el Real Alcázar, fortaleza levantada en el mismo solar donde hoy se alza la construcción barroca. Su estructura fue objeto de varias reformas —sobre todo la fachada—, pues el rey Enrique III de Castilla lo convirtió en una de sus más frecuentadas residencias, tras lo que el recinto obtiene el adjetivo de «real». Su hijo Juan II edificó la Capilla Real y varias dependencias. Sin embargo, durante la guerra de Sucesión castellana (1476) las tropas de Juana la Beltraneja fueron sitiadas en el alcázar, lo que ocasionó algunos destrozos en el viejo castillo.

 

El emperador Carlos I comenzó con reformas en el alcázar, empleando ya una arquitectura renacentista, pero fue realmente Felipe II quien impulsó mayores obras contratando a artistas de Italia, Francia y los Países Bajos. Fue por entonces cuando se construyó la llamada Torre Dorada y la Real Armería, derribada en 1894. Felipe III, Felipe IV y Carlos II continuaron con este proyecto.

 

Cuando llegó al trono Felipe V de Borbón en 1700 consideró que el antiguo alcázar era demasiado austero y estaba anticuado por lo que acometió nuevas reformas. La reina María Luisa Gabriela de Saboya por su parte y la Princesa de los Ursinos redecoraron las estancias al gusto francés. El incendio parcial del Alcázar en la Nochebuena de 1734 fue una buena excusa para demolerlo casi por completo (exceptuando parte de los cimientos y algunas estructuras) y construir un nuevo palacio más acorde al gusto de la época y la nueva dinastía.

 

La construcción del nuevo palacio se inició en 1738. Para evitar futuros incendios el nuevo palacio sería enteramente de fábrica, con cubiertas abovedadas, limitando el uso de madera únicamente a carpinterías y estructuras de cubierta.

 

El palacio barroco

 

El arquitecto Filippo Juvara, uno de los más destacados de su época, fue el encargado de dirigir los trabajos del nuevo palacio.12​

 

El italiano ideó un monumental proyecto de enormes dimensiones, inspirado en los proyectos de Bernini para el Palacio del Louvre de París; el plan de Juvara no llegó a realizarse debido a su repentina muerte. Juan Bautista Sachetti, discípulo de Juvara, fue elegido para continuar la obra de su maestro;​ planteó una estructura de planta cuadrada, centrada por un gran patio también cuadrado y resolviendo los distintos ángulos con cuerpos salientes, estructura que recordaba tanto el antiguo Alcázar como la tradicional forma palacial española.​

 

Las obras concluyeron en el reinado de Fernando VI. El programa escultórico de la fachada, pensada por el Padre Sarmiento y que contó con la mano de numerosos escultores, consistía en la coronación de la balaustrada superior con las estatuas de todos los reyes de España desde tiempos de los Visigodos, así como la instalación de cuatro emperadores romanos flanqueando la portada principal. El programa de Sarmiento, que concebía el Palacio como efigie de la «España Armada» y nuevo Templo de Salomón, fue siendo adaptado sobre la marcha, dada la complejidad y el elevado número de esculturas que requería.

 

Felipe de Castro y Juan Domingo Olivieri se encargaron, a partir de 1749, de ejecutar la decoración escultórica del Palacio, conforme al programa proporcionado por Sarmiento. Para la serie de noventa y cuatro reyes de España, destinada a coronar la balaustrada, Olivieri y Castro se sirvieron de un elevado número de escultores que trabajaron bajo su dirección, entre ellos Luis Salvador Carmona, Felipe del Corral, Juan de Villanueva Barbales, Alejandro Carnicero, Roberto Michel, Juan Porcel y Juan Pascual de Mena. Para abaratar costes se empleó piedra caliza de Colmenar en lugar de mármol y las estatuas se hicieron en dos piezas. En la fachada principal y sobre el balcón se situaron las estatuas de Felipe V y su esposa, María Luisa de Saboya, que empezaron la construcción del palacio, y Fernando VI con Bárbara de Braganza, que lo terminaron, cuya ejecución se reservaron Olivieri y Castro, correspondiendo a Castro las efigies de los monarcas reinantes.

 

Un segundo conjunto era el situado en el nivel del piso principal, en el que ya Filippo Juvara había incluido catorce pedestales. Conforme al proyecto de Sarmiento, se incluyeron en él reyes representativos de los reinos de la nación española, incluidos Portugal y América, representada por Moctezuma y Atahualpa, a los que se agregaban los patrones de España y Castilla, Santiago y san Millán. La serie fue adjudicada también a Olivieri y Castro el mismo año 1749 y desmontada con el resto en 1760, aunque algunas de las estatuas han vuelto luego a su lugar original.

 

Para el frente de la triple portada del mediodía se proyectaron cuatro estatuas colosales de emperadores romanos de cuya ejecución se encargaron personalmente Olivieri y Castro: Arcadio, Trajano, realizadas por Castro, y Teodosio y Honorio, labradas por Olivieri.

 

Sobre el balcón principal se proyectó un relieve de la «España Armígera», con las figuras de España como matrona armada y Plutón con el cuerno de la abundancia, ejecutado en mármol por Olivieri, quien también proporcionó el modelo para el relieve del ático de la fachada principal.

 

Carlos III a la muerte de su hermano en Madrid, abandonó el reino de Nápoles, y se instaló en Madrid como nuevo rey de España. La moda, que en Italia avanzaba hacia el nuevo clasicismo, influyó al rey que decidió retirar en 1760 todas las esculturas de la cornisa, que fueron almacenadas hasta que a partir de 1787 comenzaron a distribuirse por distintos jardines y parques españoles. El nutrido conjunto, concebido para ser visto de lejos y alguna vez criticado, presenta un aire barroco «berninesco» con la variedad de posturas y vestimentas. Unos años más tarde, el rey encargó una ampliación del edificio a su arquitecto Francesco Sabatini, que ya dirigía las decoraciones de las habitaciones del Palacio. De esa ampliación solo se llevó a cabo el cuerpo conocido como Ala de San Gil, en el ángulo Sureste.

 

Carlos IV a la muerte de su padre hizo mover la Escalera Principal de lugar al simétrico opuesto, para no tener que trasladar sus aposentos principescos.

 

Fernando VII, que estuvo muchos años preso en Francia, en el castillo de Valençay, inició una nueva remodelación de la decoración del Palacio en el siglo XIX. El objetivo de esta reforma era convertir el anticuado edificio construido a la italiana en un moderno palacio al estilo francés.​ Según las malas lenguas, este cambio decorativo propició la fundación del actual Museo del Prado: el rey quería decorar sus salones con colgaduras de seda a la moda francesa, para lo cual retiró numerosos cuadros antiguos, que quedaron almacenados. Sería su esposa Isabel de Braganza quien impulsó la recopilación de muchos cuadros para el futuro museo.

 

Posteriormente el nieto de Fernando VII, Alfonso XII, siguiendo la tradición de acomodarse al gusto imperante trató de convertir el palacio en una residencia al estilo victoriano. Las obras fueron dirigidas por el arquitecto José Segundo de Lema y consistieron en la transformación de varias habitaciones, la sustitución de pavimentos de mármol por parqué y la adición de mobiliario de la época.

 

Las restauraciones efectuadas durante la segunda mitad del siglo XX tuvieron que reparar los daños causados durante la Guerra Civil, instalar o reinstalar nuevos conjuntos decorativos y sustituir los entelados de las paredes dañados por reproducciones fieles al original.

 

El alzado del Palacio se compone de un basamento almohadillado, sobre el que se eleva el cuerpo principal de la construcción, estructurado por pilastras dóricas de orden gigante entre las que se abren ventanas y balcones. Rematando la cornisa del edificio se planificó la imponente balaustrada con la serie de reyes españoles, que Carlos III hizo bajar, como ya se ha contado, con el fin de dotar a la construcción de un aire más clasicista.

 

La restauración de las fachadas en 1973, que repuso algunas esculturas, permitió apreciar el diseño trazado por Sachetti.​ En su día, el italiano dispuso catorce jarrones y ubicó en las esquinas, entre otras, las estatuas del tlatoani azteca Moctezuma II y del inca Atahualpa, obras de Juan Pascual de Mena y Domingo Martínez, respectivamente.​

 

La fachada meridional se distingue como principal por la presencia de un cuerpo central añadido sobre la balaustrada, llamado ático, en el que figuran las estatuas de Felipe V y su primera mujer María Luisa Gabriela de Saboya en los extremos, y las de Fernando VI y su esposa Bárbara de Braganza en el centro. Entre las esculturas situadas sobre los órdenes de columnas quedan tres paneles sobre el ático que originalmente representaban el Sol recorriendo el Zodiaco. Sin embargo solo se conservan los dos paneles laterales, ya que el central fue desmantelado para instalar el actual reloj. El panel central con el sol en su zenit también acogía una alegoría a la monarquía española con un castillo en alto relieve y dos columnas de Hércules, un león exentos. Las columnas y el león fueron reutilizados por Isidro González Velázquez en la cabecera del Real Canal de Manzanares.

 

Los cuatro emperadores que flanqueaban originalmente la portada principal —Honorio, Teodosio, Arcadio y Trajano— fueron sustituidos por unas columnas toscanas que soportan una gran balconada, fruto de los cambios introducidos por Carlos III, y trasladados al interior del patio central, donde se encuentran actualmente.

 

Es muy destacable la intervención de Juan Domingo Olivieri y su taller, quienes labraron más de la mitad de las esculturas que ornaban el palacio en tiempos de Fernando VI. También fue autor de muchos motivos heráldicos, mascarones y otras figuras alegóricas, situadas en lugares menos destacados.

  

Plaza de la Armería

 

En ella se encuentra la catedral de Santa María la Real de la Almudena, cuya construcción fue patrocinada por el rey Alfonso XII para albergar los restos de su esposa María de las Mercedes de Orleans. Las obras de edificación del templo comenzaron en 1878 y concluyeron en 1992. Esta plaza limita hacia el este con los Jardines de Lepanto en la plaza de Oriente.

 

Narciso Pascual Colomer, el mismo arquitecto que trazó la Plaza de Oriente, diseñó el trazado de la plaza en 1879, aunque no llegó a realizarse. La ejecución se produjo finalmente en 1892, según un nuevo proyecto del arquitecto Enrique María Repullés.

 

Los antecedentes de esta plaza se remontan a 1553, año en que Felipe II ordenó levantar un edificio para alojar las caballerizas reales, reformado en 1670 por José del Olmo. La construcción sobrevivió hasta 1884, un incendio hizo imprescindible su derrumbe.​

 

El solar que hoy ocupa la plaza de la Armería fue usado durante muchas décadas como anteplaza de armas. Sachetti intentó construir una catedral que rematara la cornisa del Manzanares, y Sabatini propuso unir dicho edificio con el Palacio Real, a fin de formar un solo bloque. Ambos proyectos fueron ignorados por Carlos III.​

 

Ángel Fernández de los Ríos propuso en 1868 la creación de un gran espacio arbolado que recorrería todo el contorno de la plaza de Oriente, con el propósito de dar una mejor vista al Palacio Real. Una década más tarde Segundo de Lema añadió una escalinata al diseño original de Fernández, lo que desembocó en la idea de Francisco de Cubas para dar más importancia a la incipiente iglesia neogótica de la Almudena, cuya construcción historicista y clásica armoniza con el estilo del Palacio Real.​

 

Plaza de Oriente

 

Se trata de una plaza rectangular de cabecera curvada, de carácter monumental, cuyo trazado definitivo responde a un diseño de 1844 de Narciso Pascual y Colomer. Uno de sus principales impulsores fue el rey José I Bonaparte, quien ordenó la demolición del caserío existente sobre su solar para abrir una gran avenida desde el palacio hasta la Puerta del Sol, precursora de operaciones urbanas como las que el Barón Hausmann haría posteriormente en París. Esta avenida nunca se realizó, y el vacío dejado ante el palacio permitió esta nueva plaza.

 

La plaza de Oriente es de forma irregular, si bien su cabecera, situada al este, se cierra formando una curva, presidida por el Teatro Real. Pueden distinguirse tres grandes cuadrantes: los jardines centrales, los Jardines del Cabo Noval y los Jardines de Lepanto.

 

Los jardines centrales están dispuestos alrededor del monumento a Felipe IV, en forma de cuadrícula, siguiendo el modelo barroco de jardinería. Están conformados por siete parterres, poblados por setos de boj, formas de cipreses, tejos y magnolios de pequeño tamaño, así como por plantaciones florales, de carácter temporal.​ Se encuentran delimitados a ambos lados por sendas hileras de estatuas que actúan como línea de división de los otros dos cuadrantes.

 

La plaza alberga una colección escultórica de veinte reyes españoles, correspondientes a cinco visigodos y a quince monarcas de los primeros reinos cristianos de la Reconquista.​ Estas estatuas, realizadas en piedra caliza, se distribuyen en dos hileras, que surcan el recinto en dirección este-oeste, a ambos lados de los jardines centrales. Conocidas popularmente como los «reyes godos», marcan la línea de división entre el cuerpo central de la plaza y los Jardines del cabo Noval, al norte, y de Lepanto, al sur. El grupo de estatuas forma parte de la serie dedicada a todos los monarcas de España, mandada hacer para la decoración del Palacio Real de Madrid durante el reinado de Fernando VI. Se ejecutaron entre 1750 y 1753.

 

Jardines del Campo del Moro

 

Estos jardines deben su nombre a que supuestamente en este lugar acamparon las tropas del caudillo musulmán Alí ibn Yúsuf en 1109 durante un intento de reconquista de la plaza de Madrid.​ Las primeras obras para acondicionar la zona se deben a Felipe IV, durante cuyo reinado se construyeron fuentes y se plantaron diferentes tipos de vegetación, aunque el aspecto general del lugar siguió bastante descuidado. Durante la construcción del nuevo palacio se realizaron diversos proyectos de ajardinamiento basados en los jardines del palacio de la Granja, pero no se llegó a realizar nada por la falta de fondos, no siendo hasta el reinado de Isabel II en que se comienza un ajardinamiento más serio.​ En esta época se diseña un gran parque de tipo romántico y se instalan fuentes traídas desde el palacio de Aranjuez. Con la caída de Isabel II los jardines sufren un periodo de abandono y descuido en el que se pierde una parte del diseño y no es hasta la regencia de María Cristina de Habsburgo-Lorena cuando se inician una serie de obras de recuperación, otorgándole el diseño actual, que sigue el trazado de los parques ingleses del siglo XIX.

 

De forma ocasional a lo largo de su reinado, para celebrar su onomástica el día de San Juan, el rey Juan Carlos ha celebrado recepciones en estos jardines.

 

Jardines de Sabatini

 

Situados en la parte norte, entre el Palacio Real, la calle de Bailén y la cuesta de San Vicente. De diseño francés, son unos jardines de carácter monumental, creados en los años treinta del siglo XX.​ Reciben la denominación de Sabatini debido a que en este lugar se ubicaron las caballerizas construidas por este arquitecto para servicio del Palacio.​ Estos jardines están adornados con un estanque a cuyo alrededor se sitúan algunas de las estatuas de los reyes españoles que en un principio estaban destinadas a coronar el Palacio Real. Situadas de modo geométrico entre sus paseos, se encuentran varias fuentes.

 

El gobierno republicano ordenó la incautación de diferentes bienes de la Familia Real Española, entre ellos este, cediéndolo al Ayuntamiento de Madrid para poder levantar un parque público. El proyecto fue adjudicado al arquitecto zaragozano Fernando García Mercadal tras resultar ganador en el concurso convocado. En 1972 se reformaron los jardines, construyéndose las escaleras monumentales.

   

View details in my comments below.

 

Architect: Lechner Jenő, cousin of most important Hungarian architect of Secession, Lechner Ödön.

It was built in 1911.

Ceramics by Zsolnay (Pécs) en.wikipedia.org/wiki/Zsolnay

A nice example of Hungarian Secession, using stylized Hungarian folk motifs.

 

Szecessziós Tulipános Általános Iskola, Győr

 

Az iskola története Fekete Istvánné tanítónő írása nyomán, kiegészítve:

1905. január 1-jén Révfalu községet törvénnyel egyesítették Győrrel, ekkor lett Győr V. kerülete. A városrész lakosságának száma növekedésnek indult, 1910-ben 3870 főre gyarapodott. Hamarosan felmerült egy új elemi iskola felépítésének szükségessége. 1907-ben Wennes Jenő polgármester bejelentette, hogy a tervek készen vannak, melyeket a Vallás- és Közoktatási Minisztérium készíttetett. 1908-ban jelölték ki a leendő iskola helyét, majd 1910-ben Barcza Dániel építőmester nyerte el a pályázatot a munkálatok elvégzésére. Az iskolaépítés költségeire a közgyűlés 160.000 koronát biztosított.

 

Az épületet Lechner Jenő építész (1878-1962), Lechner Ödön unokatestvére tervezte. (1942-ben vette fel a család a Kismarty előnevet.)

hu.wikipedia.org/wiki/Kismarty-Lechner_Jen%C5%91

Az építési munkálatok 1910. november 4-én kezdődtek. Az új iskola 1911 augusztusa végére elkészült. A Győri Hírlap részletesen tudósított az iskolaépületről, melyben 8 tágas iskolaterem, szertár, tanítószoba, igazgatói iroda, igazgatói lakás, szolgalakás, mellékhelyiségek voltak elhelyezve. A tágas folyosók, a kitűnő világítás, az épület nagy hatást gyakorolt a belépőre.

 

Az L alakú, egy emeletes főépület a kor szecessziós építkezési stílusának jegyeit képviseli, a majolika díszeket a Zsolnay cég szállította. A hozzáépített földszintes három szobás igazgatói és egy szobás altiszti lakást a város megbízásából Kádár Jenő győri mérnök tervezte.

Zsolnay: hu.wikipedia.org/wiki/Zsolnay_porcel%C3%A1ngy%C3%A1r

 

Az iskola a magyar szecesszió népies irányzatának kiemelkedő vidéki alkotása, a stílus egyetlen győri emléke. Értékei miatt a város egyik kiemelkedően fontos építészeti remeke, 1985 óta műemléki védelem alatt áll. Ekkor renoválták utoljára.

 

Az új iskola az Állami Elemi Népiskola nevet kapta. Első igazgatója 1923-ig Ujlaki Géza volt. Megnyitásakor 400-450 gyermek tanult a padokban.

A lányok és a fiúk külön kapubejáraton át külön osztályokba jártak, 12 csoportban folyt a tanítás.

A tandíj évi 50 fillér volt, az év végén a tanulóknak záróvizsgát kellett tenniük. Főbb tantárgyak I-III. osztályban: magyar nyelv, számtan-mértan, éneklés, hit- és erkölcstan, rajzolás és testgyakorlás. A felsőbb, IV-VI. osztályokban tanítottak még történelem- és alkotmánytant, földrajzot, egészségtant és háztartástant. Az érdemjegyek 1-től 5-ig terjedtek, a legjobb osztályzat az egyes volt. Osztálytanítók oktattak minden tantárgyat, a hittant pedig Senkovics Bertalan plébános. Két részből állt a napi tanítás: reggel 8-tól délig és délután 2-től 4-ig. Közben hazamentek ebédelni, bár a távolabb lakó gyerekek az iskolában fogyasztották el otthonról hozott ebédjüket, közben a fegyelemről az altiszt gondoskodott.

A könyveket és a tanszereket a szülőknek kellett megvásárolniuk, de az iskola a legszegényebbeknek ingyen biztosította azokat. A könyvtárban 67 tanítói és 161 ifjúsági könyv volt.

A tanításon kívül konyhakertészkedéssel, fafaragással, háncsfonással, a lányok kézimunkával foglalkoztak.

A tanórákon és azokon kívül a tanítók megkövetelték a fegyelmet és a rendet. A hiányzásokat igazolni kellett, igazolatlan hiányzás miatt pénzbüntetést is kiszabhattak, melyet ha szükséges volt, a rendőrség szedett be.

A tanulás mellett egyéb kötelező elfoglaltságok is voltak, pl.: szederlevél gyűjtése. Mivel állami iskola volt, a napi templomba járás nem volt kötelező, de a vasárnapi istentiszteletek látogatását szorgalmazták, és az iskolában is gyakorolták az imákat.

El Palacio Real de Madrid es la residencia oficial del rey de España; no obstante, los actuales reyes no habitan en él, sino en el Palacio de la Zarzuela, por lo que es utilizado para ceremonias de Estado y actos solemnes.

 

Con una extensión de 135 000 m² y 3418 habitaciones (en superficie, casi el doble que el Palacio de Buckingham o el Palacio de Versalles), es el palacio real más grande de Europa Occidental,​ y uno de los más grandes del mundo. Alberga un valioso patrimonio histórico-artístico, destacando el conjunto de instrumentos musicales conocido como los Stradivarius Palatinos, y colecciones muy relevantes de otras disciplinas como pintura, escultura y tapicería. Las salas de Estado y las colecciones artísticas están abiertas a las visitas siempre que no haya actos oficiales.

 

Es conocido también como Palacio de Oriente, a pesar de estar situado en la parte más occidental de Madrid, debido a su ubicación en la plaza de Oriente, llamada así al estar situada al este del palacio. A eje con el palacio, y enfrentado, se encuentra al otro extremo de la plaza el Teatro Real.

 

El palacio fue construido por orden del rey Felipe V, sobre el solar dejado por el Real Alcázar, destruido casi del todo por un incendio en 1734. Tanto los cimentos del antiguo alcázar como alguna de sus estructuras fueron utilizadas para la construcción del nuevo palacio. El episodio del incendio sirvió para justificar la sustitución del viejo edificio por un palacio acorde al gusto de la época. Su construcción comenzó en 1738, según trazas del arquitecto Filippo Juvara, quien proponía un palacio mayor pero en una ubicación diferente. Al morir Juvara, se encomendó el proyecto a su discípulo Juan Bautista Sachetti, a quien se exigió adaptar los planos de Juvara al solar del antiguo Alcázar. Otros distinguidos arquitectos españoles como Ventura Rodríguez participaron y se formaron en la cantera del nuevo palacio, a él se debe la configuración de la Real Capilla.​ Francesco Sabatini se encargó de la conclusión del edificio, así como de obras secundarias de reforma, ampliación y decoración. Carlos III fue el primer monarca que habitó de forma continua el palacio.

 

El último monarca que vivió en palacio fue Alfonso XIII, aunque Manuel Azaña, presidente de la Segunda República, también habitó en el mismo, ocupando las habitaciones que anteriormente había ocupado la reina María Cristina y siendo, por tanto, el último jefe de Estado que lo hizo. Durante ese periodo fue conocido como Palacio Nacional. Todavía hay una sala, al lado de la Real Capilla, que se conoce por el nombre de «despacho de Azaña».

 

El interior del palacio destaca por su riqueza artística, tanto en lo que se refiere al uso de toda clase de materiales nobles en su construcción como a la decoración de sus salones con obras de arte de todo tipo, como pinturas de artistas de la importancia de Caravaggio, Velázquez, Francisco de Goya y frescos de Corrado Giaquinto, Giovanni Battista Tiepolo o Anton Raphael Mengs.7​ Otras colecciones destacables que se conservan en el edificio son las de la Armería Real, porcelana, relojería, mobiliario y platería.​

 

Actualmente Patrimonio Nacional, organismo autónomo dependiente del Ministerio de la Presidencia, gestiona los bienes de titularidad pública puestos al servicio de la Corona, entre ellos el Palacio Real.

 

El antecedente directo del Palacio de Oriente fue el Real Alcázar, fortaleza levantada en el mismo solar donde hoy se alza la construcción barroca. Su estructura fue objeto de varias reformas —sobre todo la fachada—, pues el rey Enrique III de Castilla lo convirtió en una de sus más frecuentadas residencias, tras lo que el recinto obtiene el adjetivo de «real». Su hijo Juan II edificó la Capilla Real y varias dependencias. Sin embargo, durante la guerra de Sucesión castellana (1476) las tropas de Juana la Beltraneja fueron sitiadas en el alcázar, lo que ocasionó algunos destrozos en el viejo castillo.

 

El emperador Carlos I comenzó con reformas en el alcázar, empleando ya una arquitectura renacentista, pero fue realmente Felipe II quien impulsó mayores obras contratando a artistas de Italia, Francia y los Países Bajos. Fue por entonces cuando se construyó la llamada Torre Dorada y la Real Armería, derribada en 1894. Felipe III, Felipe IV y Carlos II continuaron con este proyecto.

 

Cuando llegó al trono Felipe V de Borbón en 1700 consideró que el antiguo alcázar era demasiado austero y estaba anticuado por lo que acometió nuevas reformas. La reina María Luisa Gabriela de Saboya por su parte y la Princesa de los Ursinos redecoraron las estancias al gusto francés. El incendio parcial del Alcázar en la Nochebuena de 1734 fue una buena excusa para demolerlo casi por completo (exceptuando parte de los cimientos y algunas estructuras) y construir un nuevo palacio más acorde al gusto de la época y la nueva dinastía.

 

La construcción del nuevo palacio se inició en 1738. Para evitar futuros incendios el nuevo palacio sería enteramente de fábrica, con cubiertas abovedadas, limitando el uso de madera únicamente a carpinterías y estructuras de cubierta.

 

El palacio barroco

 

El arquitecto Filippo Juvara, uno de los más destacados de su época, fue el encargado de dirigir los trabajos del nuevo palacio.12​

 

El italiano ideó un monumental proyecto de enormes dimensiones, inspirado en los proyectos de Bernini para el Palacio del Louvre de París; el plan de Juvara no llegó a realizarse debido a su repentina muerte. Juan Bautista Sachetti, discípulo de Juvara, fue elegido para continuar la obra de su maestro;​ planteó una estructura de planta cuadrada, centrada por un gran patio también cuadrado y resolviendo los distintos ángulos con cuerpos salientes, estructura que recordaba tanto el antiguo Alcázar como la tradicional forma palacial española.​

 

Las obras concluyeron en el reinado de Fernando VI. El programa escultórico de la fachada, pensada por el Padre Sarmiento y que contó con la mano de numerosos escultores, consistía en la coronación de la balaustrada superior con las estatuas de todos los reyes de España desde tiempos de los Visigodos, así como la instalación de cuatro emperadores romanos flanqueando la portada principal. El programa de Sarmiento, que concebía el Palacio como efigie de la «España Armada» y nuevo Templo de Salomón, fue siendo adaptado sobre la marcha, dada la complejidad y el elevado número de esculturas que requería.

 

Felipe de Castro y Juan Domingo Olivieri se encargaron, a partir de 1749, de ejecutar la decoración escultórica del Palacio, conforme al programa proporcionado por Sarmiento. Para la serie de noventa y cuatro reyes de España, destinada a coronar la balaustrada, Olivieri y Castro se sirvieron de un elevado número de escultores que trabajaron bajo su dirección, entre ellos Luis Salvador Carmona, Felipe del Corral, Juan de Villanueva Barbales, Alejandro Carnicero, Roberto Michel, Juan Porcel y Juan Pascual de Mena. Para abaratar costes se empleó piedra caliza de Colmenar en lugar de mármol y las estatuas se hicieron en dos piezas. En la fachada principal y sobre el balcón se situaron las estatuas de Felipe V y su esposa, María Luisa de Saboya, que empezaron la construcción del palacio, y Fernando VI con Bárbara de Braganza, que lo terminaron, cuya ejecución se reservaron Olivieri y Castro, correspondiendo a Castro las efigies de los monarcas reinantes.

 

Un segundo conjunto era el situado en el nivel del piso principal, en el que ya Filippo Juvara había incluido catorce pedestales. Conforme al proyecto de Sarmiento, se incluyeron en él reyes representativos de los reinos de la nación española, incluidos Portugal y América, representada por Moctezuma y Atahualpa, a los que se agregaban los patrones de España y Castilla, Santiago y san Millán. La serie fue adjudicada también a Olivieri y Castro el mismo año 1749 y desmontada con el resto en 1760, aunque algunas de las estatuas han vuelto luego a su lugar original.

 

Para el frente de la triple portada del mediodía se proyectaron cuatro estatuas colosales de emperadores romanos de cuya ejecución se encargaron personalmente Olivieri y Castro: Arcadio, Trajano, realizadas por Castro, y Teodosio y Honorio, labradas por Olivieri.

 

Sobre el balcón principal se proyectó un relieve de la «España Armígera», con las figuras de España como matrona armada y Plutón con el cuerno de la abundancia, ejecutado en mármol por Olivieri, quien también proporcionó el modelo para el relieve del ático de la fachada principal.

 

Carlos III a la muerte de su hermano en Madrid, abandonó el reino de Nápoles, y se instaló en Madrid como nuevo rey de España. La moda, que en Italia avanzaba hacia el nuevo clasicismo, influyó al rey que decidió retirar en 1760 todas las esculturas de la cornisa, que fueron almacenadas hasta que a partir de 1787 comenzaron a distribuirse por distintos jardines y parques españoles. El nutrido conjunto, concebido para ser visto de lejos y alguna vez criticado, presenta un aire barroco «berninesco» con la variedad de posturas y vestimentas. Unos años más tarde, el rey encargó una ampliación del edificio a su arquitecto Francesco Sabatini, que ya dirigía las decoraciones de las habitaciones del Palacio. De esa ampliación solo se llevó a cabo el cuerpo conocido como Ala de San Gil, en el ángulo Sureste.

 

Carlos IV a la muerte de su padre hizo mover la Escalera Principal de lugar al simétrico opuesto, para no tener que trasladar sus aposentos principescos.

 

Fernando VII, que estuvo muchos años preso en Francia, en el castillo de Valençay, inició una nueva remodelación de la decoración del Palacio en el siglo XIX. El objetivo de esta reforma era convertir el anticuado edificio construido a la italiana en un moderno palacio al estilo francés.​ Según las malas lenguas, este cambio decorativo propició la fundación del actual Museo del Prado: el rey quería decorar sus salones con colgaduras de seda a la moda francesa, para lo cual retiró numerosos cuadros antiguos, que quedaron almacenados. Sería su esposa Isabel de Braganza quien impulsó la recopilación de muchos cuadros para el futuro museo.

 

Posteriormente el nieto de Fernando VII, Alfonso XII, siguiendo la tradición de acomodarse al gusto imperante trató de convertir el palacio en una residencia al estilo victoriano. Las obras fueron dirigidas por el arquitecto José Segundo de Lema y consistieron en la transformación de varias habitaciones, la sustitución de pavimentos de mármol por parqué y la adición de mobiliario de la época.

 

Las restauraciones efectuadas durante la segunda mitad del siglo XX tuvieron que reparar los daños causados durante la Guerra Civil, instalar o reinstalar nuevos conjuntos decorativos y sustituir los entelados de las paredes dañados por reproducciones fieles al original.

 

El alzado del Palacio se compone de un basamento almohadillado, sobre el que se eleva el cuerpo principal de la construcción, estructurado por pilastras dóricas de orden gigante entre las que se abren ventanas y balcones. Rematando la cornisa del edificio se planificó la imponente balaustrada con la serie de reyes españoles, que Carlos III hizo bajar, como ya se ha contado, con el fin de dotar a la construcción de un aire más clasicista.

 

La restauración de las fachadas en 1973, que repuso algunas esculturas, permitió apreciar el diseño trazado por Sachetti.​ En su día, el italiano dispuso catorce jarrones y ubicó en las esquinas, entre otras, las estatuas del tlatoani azteca Moctezuma II y del inca Atahualpa, obras de Juan Pascual de Mena y Domingo Martínez, respectivamente.​

 

La fachada meridional se distingue como principal por la presencia de un cuerpo central añadido sobre la balaustrada, llamado ático, en el que figuran las estatuas de Felipe V y su primera mujer María Luisa Gabriela de Saboya en los extremos, y las de Fernando VI y su esposa Bárbara de Braganza en el centro. Entre las esculturas situadas sobre los órdenes de columnas quedan tres paneles sobre el ático que originalmente representaban el Sol recorriendo el Zodiaco. Sin embargo solo se conservan los dos paneles laterales, ya que el central fue desmantelado para instalar el actual reloj. El panel central con el sol en su zenit también acogía una alegoría a la monarquía española con un castillo en alto relieve y dos columnas de Hércules, un león exentos. Las columnas y el león fueron reutilizados por Isidro González Velázquez en la cabecera del Real Canal de Manzanares.

 

Los cuatro emperadores que flanqueaban originalmente la portada principal —Honorio, Teodosio, Arcadio y Trajano— fueron sustituidos por unas columnas toscanas que soportan una gran balconada, fruto de los cambios introducidos por Carlos III, y trasladados al interior del patio central, donde se encuentran actualmente.

 

Es muy destacable la intervención de Juan Domingo Olivieri y su taller, quienes labraron más de la mitad de las esculturas que ornaban el palacio en tiempos de Fernando VI. También fue autor de muchos motivos heráldicos, mascarones y otras figuras alegóricas, situadas en lugares menos destacados.

  

Plaza de la Armería

 

En ella se encuentra la catedral de Santa María la Real de la Almudena, cuya construcción fue patrocinada por el rey Alfonso XII para albergar los restos de su esposa María de las Mercedes de Orleans. Las obras de edificación del templo comenzaron en 1878 y concluyeron en 1992. Esta plaza limita hacia el este con los Jardines de Lepanto en la plaza de Oriente.

 

Narciso Pascual Colomer, el mismo arquitecto que trazó la Plaza de Oriente, diseñó el trazado de la plaza en 1879, aunque no llegó a realizarse. La ejecución se produjo finalmente en 1892, según un nuevo proyecto del arquitecto Enrique María Repullés.

 

Los antecedentes de esta plaza se remontan a 1553, año en que Felipe II ordenó levantar un edificio para alojar las caballerizas reales, reformado en 1670 por José del Olmo. La construcción sobrevivió hasta 1884, un incendio hizo imprescindible su derrumbe.​

 

El solar que hoy ocupa la plaza de la Armería fue usado durante muchas décadas como anteplaza de armas. Sachetti intentó construir una catedral que rematara la cornisa del Manzanares, y Sabatini propuso unir dicho edificio con el Palacio Real, a fin de formar un solo bloque. Ambos proyectos fueron ignorados por Carlos III.​

 

Ángel Fernández de los Ríos propuso en 1868 la creación de un gran espacio arbolado que recorrería todo el contorno de la plaza de Oriente, con el propósito de dar una mejor vista al Palacio Real. Una década más tarde Segundo de Lema añadió una escalinata al diseño original de Fernández, lo que desembocó en la idea de Francisco de Cubas para dar más importancia a la incipiente iglesia neogótica de la Almudena, cuya construcción historicista y clásica armoniza con el estilo del Palacio Real.​

 

Plaza de Oriente

 

Se trata de una plaza rectangular de cabecera curvada, de carácter monumental, cuyo trazado definitivo responde a un diseño de 1844 de Narciso Pascual y Colomer. Uno de sus principales impulsores fue el rey José I Bonaparte, quien ordenó la demolición del caserío existente sobre su solar para abrir una gran avenida desde el palacio hasta la Puerta del Sol, precursora de operaciones urbanas como las que el Barón Hausmann haría posteriormente en París. Esta avenida nunca se realizó, y el vacío dejado ante el palacio permitió esta nueva plaza.

 

La plaza de Oriente es de forma irregular, si bien su cabecera, situada al este, se cierra formando una curva, presidida por el Teatro Real. Pueden distinguirse tres grandes cuadrantes: los jardines centrales, los Jardines del Cabo Noval y los Jardines de Lepanto.

 

Los jardines centrales están dispuestos alrededor del monumento a Felipe IV, en forma de cuadrícula, siguiendo el modelo barroco de jardinería. Están conformados por siete parterres, poblados por setos de boj, formas de cipreses, tejos y magnolios de pequeño tamaño, así como por plantaciones florales, de carácter temporal.​ Se encuentran delimitados a ambos lados por sendas hileras de estatuas que actúan como línea de división de los otros dos cuadrantes.

 

La plaza alberga una colección escultórica de veinte reyes españoles, correspondientes a cinco visigodos y a quince monarcas de los primeros reinos cristianos de la Reconquista.​ Estas estatuas, realizadas en piedra caliza, se distribuyen en dos hileras, que surcan el recinto en dirección este-oeste, a ambos lados de los jardines centrales. Conocidas popularmente como los «reyes godos», marcan la línea de división entre el cuerpo central de la plaza y los Jardines del cabo Noval, al norte, y de Lepanto, al sur. El grupo de estatuas forma parte de la serie dedicada a todos los monarcas de España, mandada hacer para la decoración del Palacio Real de Madrid durante el reinado de Fernando VI. Se ejecutaron entre 1750 y 1753.

 

Jardines del Campo del Moro

 

Estos jardines deben su nombre a que supuestamente en este lugar acamparon las tropas del caudillo musulmán Alí ibn Yúsuf en 1109 durante un intento de reconquista de la plaza de Madrid.​ Las primeras obras para acondicionar la zona se deben a Felipe IV, durante cuyo reinado se construyeron fuentes y se plantaron diferentes tipos de vegetación, aunque el aspecto general del lugar siguió bastante descuidado. Durante la construcción del nuevo palacio se realizaron diversos proyectos de ajardinamiento basados en los jardines del palacio de la Granja, pero no se llegó a realizar nada por la falta de fondos, no siendo hasta el reinado de Isabel II en que se comienza un ajardinamiento más serio.​ En esta época se diseña un gran parque de tipo romántico y se instalan fuentes traídas desde el palacio de Aranjuez. Con la caída de Isabel II los jardines sufren un periodo de abandono y descuido en el que se pierde una parte del diseño y no es hasta la regencia de María Cristina de Habsburgo-Lorena cuando se inician una serie de obras de recuperación, otorgándole el diseño actual, que sigue el trazado de los parques ingleses del siglo XIX.

 

De forma ocasional a lo largo de su reinado, para celebrar su onomástica el día de San Juan, el rey Juan Carlos ha celebrado recepciones en estos jardines.

 

Jardines de Sabatini

 

Situados en la parte norte, entre el Palacio Real, la calle de Bailén y la cuesta de San Vicente. De diseño francés, son unos jardines de carácter monumental, creados en los años treinta del siglo XX.​ Reciben la denominación de Sabatini debido a que en este lugar se ubicaron las caballerizas construidas por este arquitecto para servicio del Palacio.​ Estos jardines están adornados con un estanque a cuyo alrededor se sitúan algunas de las estatuas de los reyes españoles que en un principio estaban destinadas a coronar el Palacio Real. Situadas de modo geométrico entre sus paseos, se encuentran varias fuentes.

 

El gobierno republicano ordenó la incautación de diferentes bienes de la Familia Real Española, entre ellos este, cediéndolo al Ayuntamiento de Madrid para poder levantar un parque público. El proyecto fue adjudicado al arquitecto zaragozano Fernando García Mercadal tras resultar ganador en el concurso convocado. En 1972 se reformaron los jardines, construyéndose las escaleras monumentales.

   

Beauty without grace is the hook without the bait.

Emerson

  

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Luxembourg, Fête de la Musique

 

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Ils ondulent et se balancent au moindre souffle de vent et c'est un gracieux et agréable spectacle à contempler !

 

"Le champ de blé met sa cocarde

Coquelicot......"

 

Acapulco,

En calle Uruguay esquina Santa Rosa paradero 22.

Ahora es una iglesia, es decir sigue vendiendo ilusiones a nuestras almas.

 

Alameda

En avenida Alameda N° 2987, esquina de Maipú un barrio bravo.

 

Alcázar

En la Plaza Brasil, Av. Brasil 373, Santiago, hoy es un local de comisa china.

 

Alfil

En el edificio San Martin ese de la alameda N°776 con San Francisco,

 

Apolo

En Victoria esquina de Juan Vicuña aun existe el local, por ahí voy a subir una foto que me mandaron.

 

Atenas

En Portugal 1085 en la esquina de avenida Matta.

 

Cento Arte Alameda / que fue el Cine Arte Normandie

Av. Libertador Bernardo O'higgins 139

 

Alessandri

Av. Libertador Bernardo O'higgins 2879. Actualmente, Discoteque Blondie en una galería de miedo, los mejores topless de Santiago estuvieron en ese lugar.

 

América

Ñuble 390, Santiago Centro, Región Metropolitana, Chile

 

Andes

Av. Irarrázabal 435,

 

Astor

Estado esquina Huérfanos.

 

Auditorium (auditorium de la radio Cooperativa Vitalicia)

Bandera 236, en la Galería Alessandri, conformada por los edificios erigidos por José Pedro Alessandri a principios del siglo XX, conectada con la Galería Gran Palace. Después cambio su nombre por Cine Luxor.

 

Avenida

se encontraba en Vicuña Mackenna 624, luego se llamó Cine Regina y ahora Teatro Facetas.

 

Avenida Matta, en la misma avenida N°618.

 

Balmaceda

Teatro Balmaceda, Artesanos 841, Recoleta, antes se llamó Hipodromo.

 

Bandera

Bandera 76, Santiago Centro, Región Metropolitana, Chile

 

Baquedano,

En los edificios Turri de Santiago, frente a la Plaza Italia para los amigos, ahora es un respetable Teatro de la Universidad de Chile. 1931, Inauguración del Teatro Baquedano, con capacidad para 2.300 espectadores

 

Blanco

Blanco Encalada 2850, Santiago Centro, Región Metropolitana, Chile ahora una fabrica de ventanas y puertas de alumnio

 

El Biógrafo

Es muy nuevo, ubicado en la calle José Victorino Lastarria, 181

 

Bolívar

ubicado en las esquinas de San Francisco con Tarapaca

 

California

Irarrázaval 1540, Ñuñoa, Región Metropolitana, Chile

 

Capitol

en Independencia 224, en la entrada del Cite Capitol, cerquita de la Vega

 

Capri

Monjitas 825, Santiago Centro, Región Metropolitana, Chile

 

Carrera

lo mas elegante de Santiago, en la Alameda de Las Delicias N°2151, se han escrito tantas notas al respecto

 

Central

Huérfanos 930, en cuyo subterráneo funcionó el famoso Dancing Lido. Años despues se agregó el Hurfanos

 

Cervantes

Matías Cousiño 134, Santiago Centro, de CONATE, parece que hoy es la Libreria Nacional o no?

 

Cinema Star

Muy antiguo aparece en publicidad de 1927.

 

Chile

Recoleta 2104, Recoleta, Región Metropolitana, Chile

 

Cinelandia

Puente 540, local 1047, Santiago Centro, Región Metropolitana, Chile

 

City

Agustinas 1022, subterraneo, Santiago Centro, Región Metropolitana, Chile

 

Club de La Unión

Alameda de Las Delicias N° 1091, Provincia de Santiago

 

Club de Señoras

Uno de los primeros Biografos de Santiago fue el "Club de Señoras", que funcionaba en el Club Domingo Fernadez Concha, calle Compañía 1263, sede de las oficinas del Partido Conservador, (frente al actual Conservatorio) luego se trasladó a Monjitas 743, donde despues estaba el Cine Rio.

 

Continental

Paseo Bulnes calle Nataniel 41, Santiago, Chile

 

Coliseo

Estaba en Arturo Prat N° 1081, al llegar a avenida Matta, ahora hay un edificio llamado así.

 

Cousiño

Se llamaba Teatro Parque Cousiño y estaba en calle San Ignacio 1249 cerquita de avenida Matta, luego fue teatro de piluchas,

 

Colón

El Teatro Colón en un barrio bravo, estaba en la plaza Ecuador. Si no te acuerdas donde es por casi no se nota que fue una Plaza, pero ahí está, San Pablo entre Teatinos y Amunategui.

 

Dante

Jorge Washington 26, Ñuñoa, Región Metropolitana, Chile

 

Delicias, este si que es antiguo, estaba en la Alameda de Las Delicias esquina de San Alfonso.

 

Dieciocho

Como su nombre lo indica, estaba en calle Dieciocho N° 14 a la entradita por la Alameda.-

 

Diez de Julio

Estaba cerca del Portugal, al fondo de una galeria convertido en bodega, Diez de Julio 319.

 

Ducal

Convertido en un Banco, en el edifIcio Club Hipico, Agustinas 777 frente al Municipal que no lo puse en esta lista.

 

Egaña

Plaza Egaña, Ñuñoa, Región Metropolitana, Chile

 

El Golf

Apoquindo 3300, Las Condes, Región Metropolitana, Chile

 

El Salto

En avenida El Salto 3150 esquina de Santa Mónica, aun existe el galpón, tiene su acceso tapiado.

 

Esmeralda

San Diego 1035, Santiago Centro, Región Metropolitana, Chile

 

España / Montecarlo

Huérfanos esquina Estado, Santiago, Chile

 

Florida

El cine Florida estaba en Estado, casi frente al cine Imperio.

 

Gran Avenida

Gran Avenida José Miguel Carrera 4830, San Miguel, Región Metropolitana, Chile

 

Gran Palace

Huérfanos 1176, Santiago Centro, Región Metropolitana, Chile

 

Hollywood

Irarrázaval 2900, Ñuñoa, Región Metropolitana, Chile

 

Huelén

Huérfanos 779, Santiago Centro, Región Metropolitana, Chile

 

Huemul

Bio Bio 1377, Santiago, Chile

 

Ideal Cinema

Mapocho 4117, Quinta Normal, Región Metropolitana, Chile

 

Imperial

San Diego 1344, Santiago Centro, Región Metropolitana, Chile

 

Imperio

Estado 235, Santiago Centro, Región Metropolitana, Chile

 

Independencia (1)

el original de avda Independencia N°373 muy antiguo y otro

 

Independencia (en realidad era el Capitol)

Independencia 220, Independencia, Región Metropolitana, Chile

 

Italia

Av. Italia esquina con Francisco Bilbao, Santiago, Chile

 

King

Huérfanos 840, Santiago Centro, al lado del Astor.

 

La Palmilla

Pedro Fontova 5021, Conchalí, Región Metropolitana, Chile

 

Las Condes

estaba en calle Noruega N° 6316

 

Latorre

En lo que hoy llamamos Alameda 3734, en otros tiempos era avenida Latorre , este teatro estaba en donde hoy se ubica el terminal de los buses TURBUS. Esta no te la sabías.

 

Libertad

Fermín Vivaceta 1660, Independencia, Región Metropolitana, Chile, cerquita de la Tía Carlina que estaba en Vivaceta 1226.

 

Lido

Huérfanos 680, demolido, Santiago Centro, Región Metropolitana,

 

Lux

En Huerfanos N° 1180, luego cambió de nombre.

 

Lo Castillo

Vitacura 3820, Vitacura, Región Metropolitana

 

Los Cobres

Av. Vitacura 6780, Vitacura, Región Metropolitana

 

Macul

Av. Macul 3547, Macul, Región Metropolitana

 

Maipo

San Pablo 4251, Quinta Normal, Región Metropolitana

 

Marconi

Manuel Montt 32, Providencia, Región Metropolitana

 

Manuel Rodriguez

Club Hípico Esquina Grajales,

 

Matta

Manuel Antonio Matta 610, Quilicura, Región Metropolitana

 

Maxxim

Manuel Antonio Matta 547, Quilicura, Región Metropolitana

 

Metro

Bandera 130, Santiago Centro, Región Metropolitana

 

Minerva

San Pablo 3230, casi con Chacabuco.

 

Miraflores

En la calle Miraflores frente a los Baños turcos.

 

Mistral

San Diego 279, Santiago Centro, Región Metropolitana

 

Moderno

Gran Avenida José Miguel Carrera 6544, La Cisterna, Región Metropolitana

 

En estricto orden alfabético hay que agregar el

Monumental,

en la Alameda en la cuadra del 3900 a media cuadra de General Velasquez, donde se instala el Circo en septiembre.

 

Multicines,

de CONATE casi cayéndose del siglo XX en Vitacura N° 6780

 

Nacional

El de Santiago estaba en Av. Independencia 801,

 

Nacional (de Puente Alto)

Estaba en calle Jose Luis Coo, Puente Alto.

 

Nilo / Mayo

Monjitas 873, Santiago Centro, Región Metropolitana

 

Normandie

Originalmente en la Alameda 139, de la soc. FILMOARTE LTDA. hoy en Tarapacá 1181 Esquina Zenteno, Santiago

 

Novedades

Cueto 257, Santiago Centro, Región Metropolitana

 

Ñuñoa

En avenida Irarrazaval N°2706.

 

O'higgins

San Pablo Esquina Cumming, Santiago

 

Oriente

Pedro de Valdivia 90, Providencia, Región Metropolitana

 

Opera

por este nombre no lo ubicaba nadie, pero por el Bim Bam Bum de Huerfanos 837 hasta en el extranjero era bien conocido.

 

Pacífico

Huérfanos 1147, Santiago Centro, Región Metropolitana

 

Pedro de Valdivia

Plaza Pedro de Valdivia, Providencia, Santiago

 

Palermo de Puente Alto

En Concha y Toro, teatro donde nació “el cojo” que exhibía películas, reclamo por el ruido de la pata de palo del “cojo” Alvarado

 

Plaza

subterraneo de Compañía 1068, Santiago Centro, Región Metropolitana, ahora peliculas para adultos picarones.

 

Pedro de Valdivia, en la misma avenida N° 1719, frente a la Plaza.

 

Plaza Chacabuco

Plaza Chacbuco.

 

Politeama

Uno de los mas antiguos de Santiago, en donde hoy está el Estadio Victor Jara-Estadio Chile, Estacion Central, se incendió en 1908.

 

Portugal

Diez de Julio Huamachuco 252, Santiago Centro, Región Metropolitana

 

Monaco

Diez de Julio Esquina Arturo Prat

 

Prat

San Diego 2117, Santiago Centro, Región Metropolitana

 

Providencia

estaba en Manuel Montt 1040 de la Cia Chilena de Espectaculos S A, cuyas oficinas estaban en Huerfanos 786 of 50.

 

Real

Magnifica sala en calle Compañía 1040, Santiago Centro, Región Metropolitana, hoy es parte de las tiendas HITES.

 

Recoleta

Recoleta Esquina Olivos, Santiago

 

Regina, en Vicuña Mackenna esquina Almirante Riveros. ahora se llama FACETAS y muchos años atras era el Avenida.

 

Rex

Huérfanos 735, Santiago Centro, Región Metropolitana

se dividió en tres salas menores REX 1 en Huerfanos 735 y REX 2 en Huerfanos 735 y el REX 3 de Huerfanos 725.

 

Rialto (de santiago)

En Pedro de Valdivia con Capitan Orella, de principios del siglo XX.

 

Rio

Monjitas 743, Santiago Centro, de Batteo y Aragón, antes funcionó el recatado Cine Club de Señoras.

 

Ritz

San Antonio 50, Santiago Centro, Región Metropolitana

 

Riviera

San Antonio Esquina Ismael Valdés Vergara, Santiago

 

Roma

San Diego 230, Santiago Centro, Región Metropolitana

 

Cine San Antonio, que estaba en un subterráneo en el pasaje que unía Huérfanos con San Antonio. En ese mismo pasaje estaba el Teatro Maru, donde la compañia de Americo Vargas y Puri Durante dieron Crimen Perfecto por largos años.

 

Roxy

Huérfanos 1055, Santiago Centro, Región Metropolitana

 

San Diego

San Diego 612, Santiago Centro, Región Metropolitana

 

San Miguel

Euclides 1202, San Miguel, Región Metropolitana

 

Santa Lucía, Cinerama

San Isidro Esquina Libertador Bernardo O'higgins N° 624, de la Soc, Cinematográfica Ltda.

 

Santiago

Merced 829, Santiago Centro, Región Metropolitana, de preferencia daban peliculas mexicanas.

 

Sao Paulo

Merced 772, Santiago Centro, Región Metropolitana, mas abajo hay una foto en los comentarios.

 

San Martín

San Martín en el edificio San Martin, que pasó a llamarse ALFIL, que fue una Disco Gay (una de las primeras parece, hoy nadie se acuerda del CLAVEL VERDE) Av. Libertador Bernardo O'higgins Esquina San Francisco, Santiago.

 

Septiembre

Inaugurado en 1940 como Colo Colo, estaba en la calle San Dionisio N° 2565 debe ser la Población Pedro Montt. Es el Teatro de MACHASA frente al pasaje Los Tulipanes, tienes que averiguar sobre el Mirador del gallo.

 

Sur

En San Diego, Galería Sur hoy una bodega de computación.

 

Tivoli

Huérfanos 772, Santiago Centro, Región Metropolitana

 

Tobalaba

Providencia 2563, Providencia, Región Metropolitana, fue de Chile Films Artes y Comunicaciones SA.

 

Toesca

Huérfanos 1313, Santiago Centro, hoy hay un Gimnasio donde vemos al Rigoberto Garcia Castro, una de las mejores personas que he conocido.

 

Verdi

Pedro de Valdivia 5273, Ñuñoa, Región Metropolitana

 

Victoria

Huérfanos 827, Santiago Centro, al lado del Bim Bam Bum, por un tiempo ha sido restaurant vegetariano bien bueno.

 

Teatro Carrera

Alameda y Concha y Toro 14, Santiago

 

Cine Colon

San Pablo Esquina Maipú, Santiago, Chile

 

Cine Las Condes

Av. Apoquindo Esquina Noruega, Santiago Artículo recomendado: "La Muerte del Cine Las Condes" (35 milímetros).

 

Las Lilas

Plaza Loreto Cousiño (Plaza Las Lilas), Eliodoro Yañez con El Bosque, Santiago

 

Lira

Pintor Cicarelli 293, San Joaquín, Región Metropolitana

 

Palace Ovalle

Ureta Cox 799, San Miguel, Región Metropolitana

 

Unión Central,

Se llamaba Teatro Unión Central, hoy existe el pasaje Unión Central entre Bandera y Ahumada, en 1896 en Chile se realiza la primera exhibición cinematográfica en el Teatro Unión Central de Santiago.

 

Windsor

Un clasico Moneda entre Ahumada y Bandera , aparece brevemente en la pelicula de la Mujer Fantastica.

 

York

En Ahumada bajo el edificio Unión Central. tambien se podía acceder por Agustinas 1022, era como hermano del City.

 

Zig Zag

Cerrando la lista el teatro Zig Zag de peliculas mudas, en la Plaza Yungay en la esquina de Santo Domingo con Libertad

 

San Martín en el edificio San Martin, que pasó a llamarse ALFIL, que fue una Disco Gay (una de las primeras parece, hoy nadie se acuerda del CLAVEL VERDE) Av. Libertador Bernardo O'higgins Esquina San Francisco, Santiago. sI ME ACUERDO DE OTRO LO AGREGO. .......hasta el momento la mas completa lista de cines antiguos de Santiago, la entregó RODRIGO AVILES en su libro 92 cines de Santiago en 2012. Por acá me atrevo a agregar a su lista algún cine distinto.

Goya: Portrait of Isabel Maria de Porcel with double images

Marika & Imani

Porcelain dolls by Lutsenko

Copy - watercolour / gouache.

.....She is dressed as a 'maja', as Spanish ladies of fashion often did in the late 18th. and early 19th. centuries.

..........X-ray photographs reveal that this painting was painted over a portrait of a man in uniform by Goya ( 1746 - 1828 ).

.....Painted before 1805.

Buildings by Lechner in my photostream:

www.flickr.com/photos/37578663@N02/tags/lechner%C3%B6d%C3...

 

The Geological Museum of Budapest is the main museum of geology in Hungary. It is located on the Stefánia út in the western part of Pest.

The building was originally the home of the Hungarian Geological Society, which was established in 1869.

The building was designed by Ödön Lechner (1845 -1914) in 1896, built in 1898-1899.

(Ceramics by Zsolnay)

It still houses the Geological Institute of Hungary.

 

en.wikipedia.org/wiki/%C3%96d%C3%B6n_Lechner

en.wikipedia.org/wiki/Geological_Museum_%28Budapest%29

en.wikipedia.org/wiki/Zsolnay

hu.wikipedia.org/wiki/Lechner_%C3%96d%C3%B6n

hu.wikipedia.org/wiki/Zsolnay_porcel%C3%A1ngy%C3%A1r

Buildings by Lechner in my photostream:

www.flickr.com/photos/37578663@N02/tags/lechner%C3%B6d%C3...

 

The Geological Museum of Budapest is the main museum of geology in Hungary. It is located on the Stefánia út in the western part of Pest.

The building was originally the home of the Hungarian Geological Society, which was established in 1869.

The building was designed by Ödön Lechner (1845 -1914) in 1896, built in 1898-1899.

(Ceramics by Zsolnay)

It still houses the Geological Institute of Hungary.

 

en.wikipedia.org/wiki/%C3%96d%C3%B6n_Lechner

en.wikipedia.org/wiki/Geological_Museum_%28Budapest%29

en.wikipedia.org/wiki/Zsolnay

hu.wikipedia.org/wiki/Lechner_%C3%96d%C3%B6n

hu.wikipedia.org/wiki/Zsolnay_porcel%C3%A1ngy%C3%A1r

A copy after Goya's potrait of Dona Isabel de Porcel from about 1804. The original painting hangs in the National Gallery of Art in London.

 

Oil on Canvas 35 x 24 inches, painted by Fareed Suheimat, April 2005, Amman, Jordan.

 

My favourite Spanish painters are El Greco, Velasquez, Goya and Picasso.

gorodo porcel jr

accompagnés de porcelles enracinées (hypochaeris radicata) dangereuses pour les chevaux!

El Arco de Santa María es uno de los monumentos más emblemáticos de la ciudad de Burgos, comunidad autónoma de Castilla y León, España. Una de las antiguas doce puertas de acceso a la ciudad en la Edad Media, comunica el puente de Santa María, sobre el río Arlanzón, con la plaza del Rey San Fernando, donde se yergue la catedral.

 

Historia

Inicialmente conocida como "Puerta de la puente de yuso", la actual traza comienza su construcción en el siglo XIV-XV, a la que pertenece todo el interior, la torre y la fachada que mira a la Catedral. En el siglo siguiente, concretamente entre 1536 y 1553, fue remodelado totalmente por Juan de Vallejo y Francisco de Colonia, dando lugar a la entrada realizada con la típica piedra caliza blanca burgalesa, en esta ocasión proveniente de las canteras de Hontoria de la Cantera que puede contemplarse en la actualidad. Una puerta más simple debió de existir con anterioridad, ya que el Poema del Mio Cid la cita como el punto de entrada y salida de la ciudad empleado por el Cid cuando le reclamaban sus correrías guerreras. El Arco estuvo ocupado por el Consistorio burgalés hasta la construcción de la nueva Casa Consistorial (obra de Fernando González de Lara) en el siglo XVIII. Entre los años 1878 y 1955 fue sede del Museo Arqueológico Provincial de Burgos y en 1943 fue declarado Monumento Histórico-Artístico Nacional.​

 

En la actualidad está abierto al público en calidad de Centro Cultural Histórico Artístico, con espacios museístico y para exposiciones temporales.

 

Exterior

  

La puerta fue concebida a manera de gran arco triunfal, con organización de retablo labrado o manposteado en piedra y con un remate almenado a modo de castillete, lo que hace del conjunto un monumento arquitectónico bastante singular. En las seis hornacinas principales, dispuestas en dos cuerpos y tres calles, se encuentran personajes importantes de la historia de la ciudad y de Castilla: los Jueces de Castilla (Nuño Rasura y Laín Calvo); los condes Diego Rodríguez Porcelos, fundador de la ciudad, y Fernán González, primer conde independiente de Castilla; el Cid; y el emperador Carlos I, a quien dedicó la ciudad el Arco para congraciarse con él tras las revueltas comuneras.

 

Sobre ellos, con bultos de menor tamaño, se sitúan dos maceros municipales en los extremos de una balconada abalaustrada y el ángel custodio de Burgos sosteniendo una reproducción de la ciudad. Por encima se encuentran cuatro gárgolas que sirven de desagües. Presidiendo todo se encuentra la Virgen Santa María, patrona de Burgos como defensora de la ciudad.

 

El autor de las estatuas es el escultor Ochoa de Arteaga. El paramento está tachonado de aspilleras, lo flanquean dos torres cilíndricas y lo rematan cuatro escaraguaitas o garitas decorativas.

El arco está cubierto con una bóveda de crucería, accediéndose a esta bóveda por un arco de medio punto, en cuyo intradós hay restos de pinturas alegóricas del siglo XVII, en la fachada principal, y por otro trespuntado en la fachada posterior. La fachada posterior, sencilla, data del siglo xiv; en ella hay una galería de piedra bajo el tejado, sostenida por ménsulas de madera.

 

Interior

 

Sala principal.

En el interior del Arco, unas escaleras de origen medieval dan acceso a la sala principal, reformada en la actualidad, aunque conserva un fragmento de yeserías mudéjares, procedentes del castillo de Burgos; en esta sala destaca un gran mural del pintor burgalés José Vela Zanetti dedicado al Conde Fernán González y a la independencia de Castilla. La sala, que ocupa dos plantas, está cerrada por una cristalera decorada con el escudo de la ciudad.

Desde esta se puede acceder a la Sala de Poridad, salón octogonal en el que se reunía el concejo de Burgos hasta 1780. Esta sala tiene un bello artesonado mudéjar. En sus muros pueden admirarse pinturas del siglo xvi que representan al emperador Carlos V, a Felipe II y a los próceres castellanos, Fernán González, Rodrigo Díaz de Vivar, y los jueces Laín Calvo y Nuño Rasura, puestos como ejemplo de buen gobierno en el lugar donde se reunían los regidores del Concejo burgalés.

Alberga interesantes objetos históricos que recuerdan la condición que tiene Burgos de Cabeza de Castilla: el cuadro "El Cid y Doña Jimena" del artista burgalés Marceliano Santa María; un hueso del Cid Campeador; la medida patrón de la vara castellana; la antigua puerta blindada de acceso al archivo del Arco; el sillón en que se sentaban los legendarios jueces castellanos para administrar justicia; una reproducción de la espada Tizona del Cid, obra del orfebre Maese Calvo, que es también autor de bellos escudos circulares dedicados al Cid y al conde Fernán González; puede verse un pendón de Castilla bordado en oro y otros objetos variados pertenecientes al Concejo de la ciudad. Desde esta sala se puede acceder a una de las torres cilíndricas del exterior.

En la planta superior, accesible por una escalera de caracol, se ubica, en una pequeña habitación, el Museo de Farmacia. La colección de tarros de boticario procede del desaparecido Hospital de San Juan, cuya botica fue de las más importantes de España, regida por farmacéuticos como Fray Tomás de Paredes y Fray Esteban de Villa.

M. Ceballos

C. Cazurro

F. Porcel

En la plaza del Padre Suárez (también llamada de los Tiros ) y frente al pilar de Don Pedro, y el monumento al actor Isidoro Máiquez, encontramos un bello edificio, el Palacio del Marqués de Villa Alegre, hoy convertido en Colegio de las Monjas Mercedarias.

 

El Palacio del Marqués de Villa Alegre es una magnífica edificación, construida en 1858, y es un buen ejemplo de la arquitectura palaciega granadina del siglo XIX.

 

Luciano Porcel y Valdivia, el marqués de Villa Alegre, encargó este ambicioso proyecto al arquitecto Juan Pugnaire, uno de los más afamados del momento.

 

La fachada de este palacio es de corte neoclásico, con tres plantas cada una de ellas diferenciadas mediante largas cornisas blancas.

 

Destaca de este edificio su espectacular pórtico, alzado sobre cuatro columnas dóricas, con un rico ornamento a base de finas molduras neorrenacentistas. Las columnas sostienen el balcón de la terraza principal, cuya puerta queda enmarcada entre pilastras. La cornisa de esta planta está decorada con trillizos y rosetas. El tejado ostenta gran cantidad de bellos jarrones floridos.

 

El interior está distribuido en torno a un patio en cuyo centro se sitúa una fuente de mármol. Las salas principales y las habitaciones están ricamente decoradas con pinturas y frescos de los artistas: Eduardo García Guerra, Manuel Montesinos, Manuel Martín y Garnelo Alda. El salón principal, que hoy acoge la capilla, es de doble altura y sirvió de sala de baile.

 

A finales del siglo XIX y después de morir el Marqués, Luciano Porcel y Valdivia, el inmueble se puso a la venta. Por aquel entonces el Colegio Notarial buscaba una sede en la ciudad y adquirió el palacio, hasta que se trasladaron nuevamente. A su marcha, las Hermanas de la Caridad de Nuestra Señora de la Merced compraron la propiedad, eligiendo este palacio para albergar su colegio.

 

El tesoro mejor guardado del Palacio del Marqués de Villa Alegre son unos baños árabes que aparecieron en 1984 al realizar unas obras en el colegio, estos baños datan de los siglos XII-XIII, y corresponderían a la época almohade.

 

El colegio de Nuestra Señora de las Mercedarias facilita en la medida de lo posible, y pidiendo cita previa, las visitas a los baños árabes. Por ello si estás por Granada no dejes de pasar la oportunidad de ver este conjunto histórico, uno de los más desconocidos del barrio del Realejo.

Tout une vie de porcelle enracinée qui, grâce aux petites aigrettes de ses graines et avec l'aide du vent, va aller s'installer ailleurs.

 

Hypochaeris radicata, la Porcelle enracinée, est une espèce de plante à fleurs de la famille des Astéracées.

De 30 à 70 cm de haut, elle a des capitules jaunes comme le pissenlit. Elle pousse généralement dans les champs et les pâtures mais aussi dans les villes sur les bords de trottoir et sur les pelouses. C’est une plante originaire d’Europe, du Maghreb et d’une partie du Proche-Orient.

Elle était jadis ramassée dans les campagnes pour être mangée en salade.

SIC Wikipédia

l'araignée sur la Porcelle maculée

Architect: Lechner Jenő, cousin of most important Hungarian architect of Secession, Lechner Ödön.

It was built in 1911.

Ceramics by Zsolnay (Pécs) en.wikipedia.org/wiki/Zsolnay

A nice example of Hungarian Secession, using stylized Hungarian folk motifs.

 

Szecessziós Tulipános Általános Iskola, Győr

 

Az iskola története Fekete Istvánné tanítónő írása nyomán, kiegészítve:

1905. január 1-jén Révfalu községet törvénnyel egyesítették Győrrel, ekkor lett Győr V. kerülete. A városrész lakosságának száma növekedésnek indult, 1910-ben 3870 főre gyarapodott. Hamarosan felmerült egy új elemi iskola felépítésének szükségessége. 1907-ben Wennes Jenő polgármester bejelentette, hogy a tervek készen vannak, melyeket a Vallás- és Közoktatási Minisztérium készíttetett. 1908-ban jelölték ki a leendő iskola helyét, majd 1910-ben Barcza Dániel építőmester nyerte el a pályázatot a munkálatok elvégzésére. Az iskolaépítés költségeire a közgyűlés 160.000 koronát biztosított.

 

Az épületet Lechner Jenő építész (1878-1962), Lechner Ödön unokatestvére tervezte. (1942-ben vette fel a család a Kismarty előnevet.)

hu.wikipedia.org/wiki/Kismarty-Lechner_Jen%C5%91

Az építési munkálatok 1910. november 4-én kezdődtek. Az új iskola 1911 augusztusa végére elkészült. A Győri Hírlap részletesen tudósított az iskolaépületről, melyben 8 tágas iskolaterem, szertár, tanítószoba, igazgatói iroda, igazgatói lakás, szolgalakás, mellékhelyiségek voltak elhelyezve. A tágas folyosók, a kitűnő világítás, az épület nagy hatást gyakorolt a belépőre.

 

Az L alakú, egy emeletes főépület a kor szecessziós építkezési stílusának jegyeit képviseli, a majolika díszeket a Zsolnay cég szállította. A hozzáépített földszintes három szobás igazgatói és egy szobás altiszti lakást a város megbízásából Kádár Jenő győri mérnök tervezte.

Zsolnay: hu.wikipedia.org/wiki/Zsolnay_porcel%C3%A1ngy%C3%A1r

 

Az iskola a magyar szecesszió népies irányzatának kiemelkedő vidéki alkotása, a stílus egyetlen győri emléke. Értékei miatt a város egyik kiemelkedően fontos építészeti remeke, 1985 óta műemléki védelem alatt áll. Ekkor renoválták utoljára.

 

Az új iskola az Állami Elemi Népiskola nevet kapta. Első igazgatója 1923-ig Ujlaki Géza volt. Megnyitásakor 400-450 gyermek tanult a padokban.

A lányok és a fiúk külön kapubejáraton át külön osztályokba jártak, 12 csoportban folyt a tanítás.

A tandíj évi 50 fillér volt, az év végén a tanulóknak záróvizsgát kellett tenniük. Főbb tantárgyak I-III. osztályban: magyar nyelv, számtan-mértan, éneklés, hit- és erkölcstan, rajzolás és testgyakorlás. A felsőbb, IV-VI. osztályokban tanítottak még történelem- és alkotmánytant, földrajzot, egészségtant és háztartástant. Az érdemjegyek 1-től 5-ig terjedtek, a legjobb osztályzat az egyes volt. Osztálytanítók oktattak minden tantárgyat, a hittant pedig Senkovics Bertalan plébános. Két részből állt a napi tanítás: reggel 8-tól délig és délután 2-től 4-ig. Közben hazamentek ebédelni, bár a távolabb lakó gyerekek az iskolában fogyasztották el otthonról hozott ebédjüket, közben a fegyelemről az altiszt gondoskodott.

A könyveket és a tanszereket a szülőknek kellett megvásárolniuk, de az iskola a legszegényebbeknek ingyen biztosította azokat. A könyvtárban 67 tanítói és 161 ifjúsági könyv volt.

A tanításon kívül konyhakertészkedéssel, fafaragással, háncsfonással, a lányok kézimunkával foglalkoztak.

A tanórákon és azokon kívül a tanítók megkövetelték a fegyelmet és a rendet. A hiányzásokat igazolni kellett, igazolatlan hiányzás miatt pénzbüntetést is kiszabhattak, melyet ha szükséges volt, a rendőrség szedett be.

A tanulás mellett egyéb kötelező elfoglaltságok is voltak, pl.: szederlevél gyűjtése. Mivel állami iskola volt, a napi templomba járás nem volt kötelező, de a vasárnapi istentiszteletek látogatását szorgalmazták, és az iskolában is gyakorolták az imákat.

El Palacio Real de Madrid es la residencia oficial del rey de España; no obstante, los actuales reyes no habitan en él, sino en el Palacio de la Zarzuela, por lo que es utilizado para ceremonias de Estado y actos solemnes.

 

Con una extensión de 135 000 m² y 3418 habitaciones (en superficie, casi el doble que el Palacio de Buckingham o el Palacio de Versalles), es el palacio real más grande de Europa Occidental,​ y uno de los más grandes del mundo. Alberga un valioso patrimonio histórico-artístico, destacando el conjunto de instrumentos musicales conocido como los Stradivarius Palatinos, y colecciones muy relevantes de otras disciplinas como pintura, escultura y tapicería. Las salas de Estado y las colecciones artísticas están abiertas a las visitas siempre que no haya actos oficiales.

 

Es conocido también como Palacio de Oriente, a pesar de estar situado en la parte más occidental de Madrid, debido a su ubicación en la plaza de Oriente, llamada así al estar situada al este del palacio. A eje con el palacio, y enfrentado, se encuentra al otro extremo de la plaza el Teatro Real.

 

El palacio fue construido por orden del rey Felipe V, sobre el solar dejado por el Real Alcázar, destruido casi del todo por un incendio en 1734. Tanto los cimentos del antiguo alcázar como alguna de sus estructuras fueron utilizadas para la construcción del nuevo palacio. El episodio del incendio sirvió para justificar la sustitución del viejo edificio por un palacio acorde al gusto de la época. Su construcción comenzó en 1738, según trazas del arquitecto Filippo Juvara, quien proponía un palacio mayor pero en una ubicación diferente. Al morir Juvara, se encomendó el proyecto a su discípulo Juan Bautista Sachetti, a quien se exigió adaptar los planos de Juvara al solar del antiguo Alcázar. Otros distinguidos arquitectos españoles como Ventura Rodríguez participaron y se formaron en la cantera del nuevo palacio, a él se debe la configuración de la Real Capilla.​ Francesco Sabatini se encargó de la conclusión del edificio, así como de obras secundarias de reforma, ampliación y decoración. Carlos III fue el primer monarca que habitó de forma continua el palacio.

 

El último monarca que vivió en palacio fue Alfonso XIII, aunque Manuel Azaña, presidente de la Segunda República, también habitó en el mismo, ocupando las habitaciones que anteriormente había ocupado la reina María Cristina y siendo, por tanto, el último jefe de Estado que lo hizo. Durante ese periodo fue conocido como Palacio Nacional. Todavía hay una sala, al lado de la Real Capilla, que se conoce por el nombre de «despacho de Azaña».

 

El interior del palacio destaca por su riqueza artística, tanto en lo que se refiere al uso de toda clase de materiales nobles en su construcción como a la decoración de sus salones con obras de arte de todo tipo, como pinturas de artistas de la importancia de Caravaggio, Velázquez, Francisco de Goya y frescos de Corrado Giaquinto, Giovanni Battista Tiepolo o Anton Raphael Mengs.7​ Otras colecciones destacables que se conservan en el edificio son las de la Armería Real, porcelana, relojería, mobiliario y platería.​

 

Actualmente Patrimonio Nacional, organismo autónomo dependiente del Ministerio de la Presidencia, gestiona los bienes de titularidad pública puestos al servicio de la Corona, entre ellos el Palacio Real.

 

El antecedente directo del Palacio de Oriente fue el Real Alcázar, fortaleza levantada en el mismo solar donde hoy se alza la construcción barroca. Su estructura fue objeto de varias reformas —sobre todo la fachada—, pues el rey Enrique III de Castilla lo convirtió en una de sus más frecuentadas residencias, tras lo que el recinto obtiene el adjetivo de «real». Su hijo Juan II edificó la Capilla Real y varias dependencias. Sin embargo, durante la guerra de Sucesión castellana (1476) las tropas de Juana la Beltraneja fueron sitiadas en el alcázar, lo que ocasionó algunos destrozos en el viejo castillo.

 

El emperador Carlos I comenzó con reformas en el alcázar, empleando ya una arquitectura renacentista, pero fue realmente Felipe II quien impulsó mayores obras contratando a artistas de Italia, Francia y los Países Bajos. Fue por entonces cuando se construyó la llamada Torre Dorada y la Real Armería, derribada en 1894. Felipe III, Felipe IV y Carlos II continuaron con este proyecto.

 

Cuando llegó al trono Felipe V de Borbón en 1700 consideró que el antiguo alcázar era demasiado austero y estaba anticuado por lo que acometió nuevas reformas. La reina María Luisa Gabriela de Saboya por su parte y la Princesa de los Ursinos redecoraron las estancias al gusto francés. El incendio parcial del Alcázar en la Nochebuena de 1734 fue una buena excusa para demolerlo casi por completo (exceptuando parte de los cimientos y algunas estructuras) y construir un nuevo palacio más acorde al gusto de la época y la nueva dinastía.

 

La construcción del nuevo palacio se inició en 1738. Para evitar futuros incendios el nuevo palacio sería enteramente de fábrica, con cubiertas abovedadas, limitando el uso de madera únicamente a carpinterías y estructuras de cubierta.

 

El palacio barroco

 

El arquitecto Filippo Juvara, uno de los más destacados de su época, fue el encargado de dirigir los trabajos del nuevo palacio.12​

 

El italiano ideó un monumental proyecto de enormes dimensiones, inspirado en los proyectos de Bernini para el Palacio del Louvre de París; el plan de Juvara no llegó a realizarse debido a su repentina muerte. Juan Bautista Sachetti, discípulo de Juvara, fue elegido para continuar la obra de su maestro;​ planteó una estructura de planta cuadrada, centrada por un gran patio también cuadrado y resolviendo los distintos ángulos con cuerpos salientes, estructura que recordaba tanto el antiguo Alcázar como la tradicional forma palacial española.​

 

Las obras concluyeron en el reinado de Fernando VI. El programa escultórico de la fachada, pensada por el Padre Sarmiento y que contó con la mano de numerosos escultores, consistía en la coronación de la balaustrada superior con las estatuas de todos los reyes de España desde tiempos de los Visigodos, así como la instalación de cuatro emperadores romanos flanqueando la portada principal. El programa de Sarmiento, que concebía el Palacio como efigie de la «España Armada» y nuevo Templo de Salomón, fue siendo adaptado sobre la marcha, dada la complejidad y el elevado número de esculturas que requería.

 

Felipe de Castro y Juan Domingo Olivieri se encargaron, a partir de 1749, de ejecutar la decoración escultórica del Palacio, conforme al programa proporcionado por Sarmiento. Para la serie de noventa y cuatro reyes de España, destinada a coronar la balaustrada, Olivieri y Castro se sirvieron de un elevado número de escultores que trabajaron bajo su dirección, entre ellos Luis Salvador Carmona, Felipe del Corral, Juan de Villanueva Barbales, Alejandro Carnicero, Roberto Michel, Juan Porcel y Juan Pascual de Mena. Para abaratar costes se empleó piedra caliza de Colmenar en lugar de mármol y las estatuas se hicieron en dos piezas. En la fachada principal y sobre el balcón se situaron las estatuas de Felipe V y su esposa, María Luisa de Saboya, que empezaron la construcción del palacio, y Fernando VI con Bárbara de Braganza, que lo terminaron, cuya ejecución se reservaron Olivieri y Castro, correspondiendo a Castro las efigies de los monarcas reinantes.

 

Un segundo conjunto era el situado en el nivel del piso principal, en el que ya Filippo Juvara había incluido catorce pedestales. Conforme al proyecto de Sarmiento, se incluyeron en él reyes representativos de los reinos de la nación española, incluidos Portugal y América, representada por Moctezuma y Atahualpa, a los que se agregaban los patrones de España y Castilla, Santiago y san Millán. La serie fue adjudicada también a Olivieri y Castro el mismo año 1749 y desmontada con el resto en 1760, aunque algunas de las estatuas han vuelto luego a su lugar original.

 

Para el frente de la triple portada del mediodía se proyectaron cuatro estatuas colosales de emperadores romanos de cuya ejecución se encargaron personalmente Olivieri y Castro: Arcadio, Trajano, realizadas por Castro, y Teodosio y Honorio, labradas por Olivieri.

 

Sobre el balcón principal se proyectó un relieve de la «España Armígera», con las figuras de España como matrona armada y Plutón con el cuerno de la abundancia, ejecutado en mármol por Olivieri, quien también proporcionó el modelo para el relieve del ático de la fachada principal.

 

Carlos III a la muerte de su hermano en Madrid, abandonó el reino de Nápoles, y se instaló en Madrid como nuevo rey de España. La moda, que en Italia avanzaba hacia el nuevo clasicismo, influyó al rey que decidió retirar en 1760 todas las esculturas de la cornisa, que fueron almacenadas hasta que a partir de 1787 comenzaron a distribuirse por distintos jardines y parques españoles. El nutrido conjunto, concebido para ser visto de lejos y alguna vez criticado, presenta un aire barroco «berninesco» con la variedad de posturas y vestimentas. Unos años más tarde, el rey encargó una ampliación del edificio a su arquitecto Francesco Sabatini, que ya dirigía las decoraciones de las habitaciones del Palacio. De esa ampliación solo se llevó a cabo el cuerpo conocido como Ala de San Gil, en el ángulo Sureste.

 

Carlos IV a la muerte de su padre hizo mover la Escalera Principal de lugar al simétrico opuesto, para no tener que trasladar sus aposentos principescos.

 

Fernando VII, que estuvo muchos años preso en Francia, en el castillo de Valençay, inició una nueva remodelación de la decoración del Palacio en el siglo XIX. El objetivo de esta reforma era convertir el anticuado edificio construido a la italiana en un moderno palacio al estilo francés.​ Según las malas lenguas, este cambio decorativo propició la fundación del actual Museo del Prado: el rey quería decorar sus salones con colgaduras de seda a la moda francesa, para lo cual retiró numerosos cuadros antiguos, que quedaron almacenados. Sería su esposa Isabel de Braganza quien impulsó la recopilación de muchos cuadros para el futuro museo.

 

Posteriormente el nieto de Fernando VII, Alfonso XII, siguiendo la tradición de acomodarse al gusto imperante trató de convertir el palacio en una residencia al estilo victoriano. Las obras fueron dirigidas por el arquitecto José Segundo de Lema y consistieron en la transformación de varias habitaciones, la sustitución de pavimentos de mármol por parqué y la adición de mobiliario de la época.

 

Las restauraciones efectuadas durante la segunda mitad del siglo XX tuvieron que reparar los daños causados durante la Guerra Civil, instalar o reinstalar nuevos conjuntos decorativos y sustituir los entelados de las paredes dañados por reproducciones fieles al original.

 

El alzado del Palacio se compone de un basamento almohadillado, sobre el que se eleva el cuerpo principal de la construcción, estructurado por pilastras dóricas de orden gigante entre las que se abren ventanas y balcones. Rematando la cornisa del edificio se planificó la imponente balaustrada con la serie de reyes españoles, que Carlos III hizo bajar, como ya se ha contado, con el fin de dotar a la construcción de un aire más clasicista.

 

La restauración de las fachadas en 1973, que repuso algunas esculturas, permitió apreciar el diseño trazado por Sachetti.​ En su día, el italiano dispuso catorce jarrones y ubicó en las esquinas, entre otras, las estatuas del tlatoani azteca Moctezuma II y del inca Atahualpa, obras de Juan Pascual de Mena y Domingo Martínez, respectivamente.​

 

La fachada meridional se distingue como principal por la presencia de un cuerpo central añadido sobre la balaustrada, llamado ático, en el que figuran las estatuas de Felipe V y su primera mujer María Luisa Gabriela de Saboya en los extremos, y las de Fernando VI y su esposa Bárbara de Braganza en el centro. Entre las esculturas situadas sobre los órdenes de columnas quedan tres paneles sobre el ático que originalmente representaban el Sol recorriendo el Zodiaco. Sin embargo solo se conservan los dos paneles laterales, ya que el central fue desmantelado para instalar el actual reloj. El panel central con el sol en su zenit también acogía una alegoría a la monarquía española con un castillo en alto relieve y dos columnas de Hércules, un león exentos. Las columnas y el león fueron reutilizados por Isidro González Velázquez en la cabecera del Real Canal de Manzanares.

 

Los cuatro emperadores que flanqueaban originalmente la portada principal —Honorio, Teodosio, Arcadio y Trajano— fueron sustituidos por unas columnas toscanas que soportan una gran balconada, fruto de los cambios introducidos por Carlos III, y trasladados al interior del patio central, donde se encuentran actualmente.

 

Es muy destacable la intervención de Juan Domingo Olivieri y su taller, quienes labraron más de la mitad de las esculturas que ornaban el palacio en tiempos de Fernando VI. También fue autor de muchos motivos heráldicos, mascarones y otras figuras alegóricas, situadas en lugares menos destacados.

  

Plaza de la Armería

 

En ella se encuentra la catedral de Santa María la Real de la Almudena, cuya construcción fue patrocinada por el rey Alfonso XII para albergar los restos de su esposa María de las Mercedes de Orleans. Las obras de edificación del templo comenzaron en 1878 y concluyeron en 1992. Esta plaza limita hacia el este con los Jardines de Lepanto en la plaza de Oriente.

 

Narciso Pascual Colomer, el mismo arquitecto que trazó la Plaza de Oriente, diseñó el trazado de la plaza en 1879, aunque no llegó a realizarse. La ejecución se produjo finalmente en 1892, según un nuevo proyecto del arquitecto Enrique María Repullés.

 

Los antecedentes de esta plaza se remontan a 1553, año en que Felipe II ordenó levantar un edificio para alojar las caballerizas reales, reformado en 1670 por José del Olmo. La construcción sobrevivió hasta 1884, un incendio hizo imprescindible su derrumbe.​

 

El solar que hoy ocupa la plaza de la Armería fue usado durante muchas décadas como anteplaza de armas. Sachetti intentó construir una catedral que rematara la cornisa del Manzanares, y Sabatini propuso unir dicho edificio con el Palacio Real, a fin de formar un solo bloque. Ambos proyectos fueron ignorados por Carlos III.​

 

Ángel Fernández de los Ríos propuso en 1868 la creación de un gran espacio arbolado que recorrería todo el contorno de la plaza de Oriente, con el propósito de dar una mejor vista al Palacio Real. Una década más tarde Segundo de Lema añadió una escalinata al diseño original de Fernández, lo que desembocó en la idea de Francisco de Cubas para dar más importancia a la incipiente iglesia neogótica de la Almudena, cuya construcción historicista y clásica armoniza con el estilo del Palacio Real.​

 

Plaza de Oriente

 

Se trata de una plaza rectangular de cabecera curvada, de carácter monumental, cuyo trazado definitivo responde a un diseño de 1844 de Narciso Pascual y Colomer. Uno de sus principales impulsores fue el rey José I Bonaparte, quien ordenó la demolición del caserío existente sobre su solar para abrir una gran avenida desde el palacio hasta la Puerta del Sol, precursora de operaciones urbanas como las que el Barón Hausmann haría posteriormente en París. Esta avenida nunca se realizó, y el vacío dejado ante el palacio permitió esta nueva plaza.

 

La plaza de Oriente es de forma irregular, si bien su cabecera, situada al este, se cierra formando una curva, presidida por el Teatro Real. Pueden distinguirse tres grandes cuadrantes: los jardines centrales, los Jardines del Cabo Noval y los Jardines de Lepanto.

 

Los jardines centrales están dispuestos alrededor del monumento a Felipe IV, en forma de cuadrícula, siguiendo el modelo barroco de jardinería. Están conformados por siete parterres, poblados por setos de boj, formas de cipreses, tejos y magnolios de pequeño tamaño, así como por plantaciones florales, de carácter temporal.​ Se encuentran delimitados a ambos lados por sendas hileras de estatuas que actúan como línea de división de los otros dos cuadrantes.

 

La plaza alberga una colección escultórica de veinte reyes españoles, correspondientes a cinco visigodos y a quince monarcas de los primeros reinos cristianos de la Reconquista.​ Estas estatuas, realizadas en piedra caliza, se distribuyen en dos hileras, que surcan el recinto en dirección este-oeste, a ambos lados de los jardines centrales. Conocidas popularmente como los «reyes godos», marcan la línea de división entre el cuerpo central de la plaza y los Jardines del cabo Noval, al norte, y de Lepanto, al sur. El grupo de estatuas forma parte de la serie dedicada a todos los monarcas de España, mandada hacer para la decoración del Palacio Real de Madrid durante el reinado de Fernando VI. Se ejecutaron entre 1750 y 1753.

 

Jardines del Campo del Moro

 

Estos jardines deben su nombre a que supuestamente en este lugar acamparon las tropas del caudillo musulmán Alí ibn Yúsuf en 1109 durante un intento de reconquista de la plaza de Madrid.​ Las primeras obras para acondicionar la zona se deben a Felipe IV, durante cuyo reinado se construyeron fuentes y se plantaron diferentes tipos de vegetación, aunque el aspecto general del lugar siguió bastante descuidado. Durante la construcción del nuevo palacio se realizaron diversos proyectos de ajardinamiento basados en los jardines del palacio de la Granja, pero no se llegó a realizar nada por la falta de fondos, no siendo hasta el reinado de Isabel II en que se comienza un ajardinamiento más serio.​ En esta época se diseña un gran parque de tipo romántico y se instalan fuentes traídas desde el palacio de Aranjuez. Con la caída de Isabel II los jardines sufren un periodo de abandono y descuido en el que se pierde una parte del diseño y no es hasta la regencia de María Cristina de Habsburgo-Lorena cuando se inician una serie de obras de recuperación, otorgándole el diseño actual, que sigue el trazado de los parques ingleses del siglo XIX.

 

De forma ocasional a lo largo de su reinado, para celebrar su onomástica el día de San Juan, el rey Juan Carlos ha celebrado recepciones en estos jardines.

 

Jardines de Sabatini

 

Situados en la parte norte, entre el Palacio Real, la calle de Bailén y la cuesta de San Vicente. De diseño francés, son unos jardines de carácter monumental, creados en los años treinta del siglo XX.​ Reciben la denominación de Sabatini debido a que en este lugar se ubicaron las caballerizas construidas por este arquitecto para servicio del Palacio.​ Estos jardines están adornados con un estanque a cuyo alrededor se sitúan algunas de las estatuas de los reyes españoles que en un principio estaban destinadas a coronar el Palacio Real. Situadas de modo geométrico entre sus paseos, se encuentran varias fuentes.

 

El gobierno republicano ordenó la incautación de diferentes bienes de la Familia Real Española, entre ellos este, cediéndolo al Ayuntamiento de Madrid para poder levantar un parque público. El proyecto fue adjudicado al arquitecto zaragozano Fernando García Mercadal tras resultar ganador en el concurso convocado. En 1972 se reformaron los jardines, construyéndose las escaleras monumentales.

   

Burgos es un municipio y una ciudad española situada en la parte norte de la península ibérica. La ciudad es la capital de la provincia homónima integrada en la comunidad autónoma de Castilla y León.

 

Existen pruebas de asentamientos del Neolítico, Calcolítico, Edad del Bronce y la Primera Edad del Hierro en el cerro del Castillo y en el cerro de San Miguel, relieves desde donde se domina la ciudad y el valle del Arlanzón. Sin embargo, se considera que la ciudad fue fundada como tal por el conde Diego Rodríguez Porcelos en el año 884. Hacia el año 930 se convirtió en capital del condado de Castilla, primero dependiente del reino de León e independiente después por actuación del conde Fernán González. Fue la capital del reino de Castilla y, de manera intermitente, de la Corona de Castilla, desde 1230 hasta el reinado de los Reyes Católicos. Estos dictaron en la ciudad en 1512 las Leyes de Burgos, las primeras que la Monarquía Hispánica aplicó en América para organizar su conquista, base de los actuales derechos humanos.​ Posteriormente fue la capital de la antigua región histórica de Castilla la Vieja, la capital provisional de la comunidad autónoma de Castilla y León, la capital del bando sublevado en la Guerra Civil y, con carácter general, desde el 1 de abril al 18 de octubre de 1939.

 

Cuenta con un anillo verde periférico extenso, dos parques lineales en torno a los dos principales ríos que lo atraviesan y un amplio conjunto monumental, entre los que destacan la catedral de Santa María, exponente de la arquitectura gótica, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco el 31 de octubre de 1984,​ el monasterio de Santa María la Real de Las Huelgas y la cartuja de Miraflores. La ciudad es atravesada por el Camino de Santiago, también Patrimonio de la Humanidad,​ y se encuentra a menos de 15 km del yacimiento de Atapuerca, también bajo la protección de la UNESCO desde el año 2000. El 13 de julio de 2010, abrió sus puertas en la ciudad el Museo de la Evolución Humana, que expone los fósiles más importantes hallados en el yacimiento y se encuentra entre los diez museos más visitados del país.

 

La ciudad experimentó una fuerte industrialización durante el siglo xx, principalmente en torno al sector del automóvil y el de la alimentación, tanto por parte de empresarios locales como de inversiones extranjeras, favorecidas por la implantación durante del franquismo del Polo de Desarrollo. Su privilegiada localización geográfica, aproximadamente en el centro de la mitad norte peninsular,​ le ha permitido convertirse en un importante nudo de comunicaciones en el norte de España, tanto de rutas nacionales como internacionales.

 

Historia

Prehistoria

 

El valle del Arlanzón muestra ocupaciones humanas desde tiempos remotos. A tan solo 15 km del casco urbano se encuentran los yacimientos de Atapuerca, considerados como la cuna del primer europeo. Se han datado restos humanos en los yacimientos de la sierra de Atapuerca con más de 1 000 000 de años de antigüedad. Según las investigaciones arqueopaleontológicas, hasta la fecha hay restos óseos humanos de cuatro especies distintas: Homo antecessor (Pleistoceno Inferior), Homo heidelbergensis (Pleistoceno Medio), Homo neanderthalensis (Pleistoceno Superior) y Homo sapiens (Holoceno), lo cual se correlaciona con los análisis geoespaciales de distribución de asentamientos realizados en la cuenca del Arlanzón.9​31​32​

 

En la ciudad de Burgos también existió un importante asentamiento de la Edad del Bronce a la Primera Edad del Hierro en el cerro del Castillo y en el cerro de San Miguel, además de algunas evidencias celtibéricas de la Segunda Edad del Hierro y romanas, si bien las últimas muy escasas.8​ Por el momento, en el castillo de Burgos solo hay una secuencia de dataciones radiocarbónicas para los niveles de la Edad del Bronce a la Primera Edad del Hierro En otro trabajo arqueológico actualizado se realizó una nueva recopilación y recalibración de todas las dataciones radiocarbónicas del castillo, con la curva de calibración Intcal Según este estudio, los rangos de las dataciones radiocarbónicas recalibradas al 95% de probabilidad revelan la existencia de ocupaciones desde la Edad del Bronce Antiguo/Medio al tránsito a la Segunda Edad del Hierro. No obstante, aunque no hay dataciones para otros niveles, los trabajos realizados también demuestran que hay importantes restos materiales del Calcolítico en El Castillo (Nivel XIII), y del Neolítico y el Calcolítico en el cerro de San Miguel, pero estos últimos han sufrido importantes alteraciones postdeposicionales por la superposición de los niveles de la Edad del Bronce y de la Edad del Hierro, además de las habituales alteraciones medievales y contemporáneas. La Prehistoria Reciente del Neolítico a la Edad del Bronce no solo está documentada en El Castillo y en el cerro de San Miguel, —al igual que en las cuevas de la sierra de Atapuerca (p. ej., Cueva del Mirador y Cueva Mayor)—, sino que hay abundantes yacimientos en el valle del Arlanzón, con numerosos asentamientos del Neolítico (VI al IV milenio a. C.), Calcolítico (III milenio a. C.) y Edad del Bronce (II milenio a. C.).

  

La vía romana que unía Italia con Hispania pasaba por el norte de Burgos.​ Todavía se conserva la calzada en algunos tramos, como este situado paralelo a la ronda interior norte

 

Edad Antigua

Aunque no se tiene constancia de asentamientos importantes en la ciudad, existen numerosos yacimientos de la época romana, sobre todo en las zonas más cercanas al río Arlanzón.

 

Por el norte de la ciudad discurre una calzada romana entre los municipios colindantes de Villayerno Morquillas y Tardajos, de este a oeste. Se trata del Itinerario Antonino A-34, que unía Astorga con Burdeos. Actualmente, confundidos como un simple camino rural, sus últimos restos entre el paraje de Casa la Vega y el desvío del ferrocarril sufren un serio peligro de desaparecer por los planes urbanísticos en la zona. El tramo mejor conservado de esta calzada se encuentra en el término municipal de Quintanapalla.

 

Edad Media

En una crónica árabe se cita una población saqueada en el año 860 denominada Burchia, que parecía corresponder con la actual Burgos, pero en 2004 se demostró que la población de Burchia no tenía nada que ver con la actual ciudad.​

 

Cerca del año 884, Alfonso III intentó detener el avance musulmán y envió a Diego Porcelos a levantar una fortificación en un cerro de la margen derecha del río Arlanzón. Esto contribuiría a que el lugar fuese creciendo por su importancia estratégica.

 

En el 931, Fernán González logró reunir el gobierno de los condados de Burgos, Lara, Lantarón, Cerezo y Álava, dejando a Burgos como capital del condado de Castilla.

 

Reino de Castilla

 

Cuando en 1038 Fernando I era coronado rey de León, formando el reino de Castilla, Burgos fue elegida su capital.

 

En 1071 Sancho II encerró en Burgos a su hermano García para arrebatarle el reino de Galicia. En 1074 Alfonso VI, rey tras el fallecimiento de su hermano Sancho, cedió su palacio en Burgos para la construcción de la catedral de Santa María. Ese mismo año las también hermanas de este, Elvira y Urraca, trasladan la diócesis de Oca a Gamonal.

 

En 1080, Alfonso VI de León y Castilla convocó un concilio general de sus reinos en la ciudad y declaró oficialmente la abolición de la liturgia hispánica y su sustitución por la romana.

 

Tras la conquista de Toledo en 1085 por Alfonso VI, Burgos perdía la capitalidad del Reino de Castilla en favor de esta ciudad. Esto no paralizó el crecimiento de Burgos, donde se seguirían realizando algunas Cortes.

 

Algunas ciudades españolas y otras del Nuevo Mundo fueron fundadas desde Burgos, como Bilbao, fundación confirmada por el rey Fernando IV de Castilla el 4 de enero de 1301.

 

Edad Moderna

 

El siglo xvi supuso para Burgos el siglo de su plenitud. Hacia finales del siglo xv y comienzos del siglo xvi, la ciudad, que había nacido sobre un medio agrícola, vuelve las espaldas al campo y se dedica a funciones polarizadas en torno al comercio. Es durante el siglo xvi cuando Burgos explota al máximo las ventajas de su situación geográfica.

 

En la ciudad se legalizó la conquista militar de Navarra por Castilla, ya que el duque de Alba informó de este suceso el 11 de junio de 1515 en las Cortes Castellanas reunidas en la ciudad.

 

A finales del siglo xvi se inició un periodo de decadencia de la ciudad. Las principales causas no fueron exclusivamente internas, pues alcanzaron una categoría superior: las guerras de Flandes, el descubrimiento de América y el centralismo de los monarcas absolutos, agravado con las circunstancias del traslado de la capital a Madrid, entre otras.

 

También influyeron causas de carácter localista, como las famosas pestes, que castigaron especialmente a la ciudad, principalmente en el último cuarto de siglo, diezmando su población.

 

Desarmado el marco económico y social burgalés, decayeron los caminos y las vías de comunicación; Burgos entró en un gran sopor y aislamiento. La crisis se refleja en un documento custodiado en el Archivo Municipal, que dice: «La Ciudad está tan despoblada y sin gente, que la que hay se sale a vivir fuera, por no poder sustentarse y están las casas y edificios casi todos arruinados y por el suelo». En este estado de desolación permanece Burgos hasta las últimas décadas del siglo xviii, en que el despotismo ilustrado pareció renovar levemente la ciudad.

 

Se intentó restaurar el Consulado; la Real Cédula de 16 de marzo de 1763 reponía la gran institución del Consulado, pero un monopolio lanero no tenía sentido en una economía de escasa exportación. En Burgos había que implantarlo todo artificialmente: el dinero, los mercaderes, los medios de transporte.

 

Desde finales del siglo xviii y durante el siglo xix, las medidas de promoción industrial de Cataluña y Vascongadas por parte de los monarcas ilustrados, unido a las políticas proteccionistas, consiguió relanzar la incipiente y poco competitiva industria manufacturera aplicando aranceles a los productos extranjeros. Por ejemplo, una vara de paño flamenco pasó de costar 2 pesetas a costar 6, de forma que los paños catalanes que costaban 5 pesetas pasaron a venderse en toda España y las colonias. Esto trajo consigo una respuesta de ingleses y holandeses aplicando los mismos aranceles, por lo que la lana y el cereal castellanos dejaron venderse. Así, una fanega de trigo castellano pasó de costar 10 pesetas a costar 5, también influido por la irrupción de Estados Unidos en el mercado global del cereal. Castilla vendía sus productos más baratos y estaba obligada a comprar más caro. El resultado fue un empobrecimiento considerable de Castilla con el consiguiente estancamiento comercial e industrial.

 

El Consulado languideció muy pronto y a partir de 1781 se orientó hacia una Academia de Artes y Oficios y otras actividades benéfico-culturales muy a tono con la mentalidad de la época. Algo semejante sucedió con la Facultad de Medicina, establecida en el antiguo Hospital de la Concepción, instaurada en 1799, desapareciendo hacia 1817. En esta época la ciudad experimentó superficiales reformas de urbanismo: «El puente de San Pablo, la reposición de manguardas, la composición de caminos, el Consistorio que se va a construir en el lugar de unos corredores antiguos e indecentes».

 

Edad Contemporánea

 

La Guerra de la Independencia Española afectó especialmente a la economía castellana. Las cosechas de 1811 y 1812 fueron malas y escasas debido a la incertidumbre que sentían los agricultores ya que los ejércitos y las guerrillas se aprovisionaron sobre el terreno mediante requisas. La falta de subsistencia extendió el hambre y provocó una intensa crisis de mortandad en 1812. No solo cayó la producción agrícola, hubo industrias que casi desaparecieron como la textil lanera de Castilla, ya que los rebaños de ovejas merinas sirvieron para alimentar a las tropas.

 

Además se produjo el expolio de muchas de las obras de arte que atesoraban los distintos edificios religiosos, como la Cartuja de Miraflores, el expolio y dispersión de restos del sepulcro del Cid Campeador, y otros conventos ya desaparecidos, sobre todo por parte del Gobernador de Castilla la Vieja, el general Darmagnac. La voladura del castillo en 1813 por parte de los soldados napoleónicos destrozó iglesias como la de Santa María la Blanca, así como gran parte de las vidrieras de la Catedral.

  

Durante la guerra civil española, la ciudad de Burgos fue sede de la Junta de Defensa Nacional. En la ciudad tuvo también lugar la formación del Primer Gobierno nacional de España (1939-1939), durante el cual el dictador Francisco Franco asumió oficialmente los cargos de jefe de Estado y de Gobierno. El gobierno franquista permaneció en Burgos hasta el 18 de octubre de 1939, cuando se trasladó a Madrid. El 9 de agosto se forma en esta ciudad el Segundo gobierno franquista.

 

Siglo xxi

En el siglo xxi se construyó una nueva estación de ferrocarril en Burgos se encuentra a las afueras de la ciudad, la antigua estación es actualmente el centro de ocio infantil y juvenil La Estación. También se construyó un nuevo hospital en Burgos el HUBU para sustituir al antiguo General Yagüe que fue derruido en 2017.

  

¿Cómo empiezo? compre 3 libros de este autor de golpe, comencé con el despachador de pollo frito que es su libro más actual, después termine este, que son relatos de 2017 y me falta un último libro llamado "La Marrana Negra de la Literatura Rosa". Los relatos suelen tener personajes principales que van desde lo más común y corriente, como un repartidor de cerveza, pasando por un punk adicto a las apuestas, hasta un indio piel roja que puede revivir caballos. En alrededor de 20 páginas Velázquez logra profundizarte en sus relatos, porque algunos de sus personajes son personas que conoces, otros que te gustaría conocer y otros que jamás en tu vida te gustaría conocer.

 

9/10 ⭐

 

Con el peculiar estilo que lo caracteriza, el humor corrosivo del que ha hecho su sello personal, y ensayando nuevos registros, Carlos Velázquez engendra su cuarto libro de relatos. Una mirada despiadada que se ve enriquecida por la madurez narrativa, producto de las más retorcidas obsesiones. Barbie Moreno es una chica del clima que, tras ser removida de su cargo, emprenderá una pesquisa para desenmascarar al zar de los deportes en Multimiedos, Gómez Yonque. Un hombre adicto a la cocaína y las apuestas encuentra consuelo en una heredera rubia y decadente. Stormtrooper, mote con el que Carmela ha bautizado a su primer hijo varón, se transforma en la versión encarnizada de las peores pesadillas de Rober. Alberto ha atraído al núcleo de su vida a una sombra de tres metros que se le aparece por las noches ante la mirada desesperada de su prometida Aída. el gordo Tony (mejor conocido como Porcel) encuentra en la desventura amorosa el único antídoto efectivo contra el galopante conteo de sus triglicéridos. Para sacar de la depresión que le ha ocasionado a su hija, Ed recurre a los oscuros ardides del indio Mr. Mojo Risin, resucitador de caballos.

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