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Esztergom was the capital of Hungary from the 10th till the mid-13th century when King Béla IV of Hungary moved the royal seat to Buda. During the same period, the castle of Esztergom was built on the site of ancient Roman castrum. It served not only as the royal residence until the 1241 (the Mongol invasion), but also as the center of the Hungarian state, religion, and Esztergom county.
After changing his residence to Budapest, Béla IV gave the palace and castle to the archbishop. Following these events, the castle was built and decorated by the bishops. The center of the king’s town, which was surrounded by walls, was still under royal authority. A number of different monasteries did return or settle in the religious center.
Meanwhile, the citizenry had been fighting to maintain and reclaim the rights of towns against the expansion of the church within the royal town. In the chaotic years after the fall of the House of Árpád, Esztergom suffered another calamity: in 1304, the forces of Wenceslaus II, the Czech king occupied and raided the castle. In the years to come, the castle was owned by several individuals: Róbert Károly and then Louis the Great patronized the town.
The Ottoman conquest of Mohács in 1526 brought a decline to the previously flourishing Esztergom as well. In the Battle of Mohács, the archbishop of Esztergom died. In the period between 1526 and 1543, when two rival kings reigned in Hungary, Esztergom was besieged six times. At times it was the forces of Ferdinand I or John Zápolya, at other times the Ottomans attacked. Finally, in 1530, Ferdinand I occupied the castle. He put foreign mercenaries in the castle, and sent the chapter and the bishopric to Nagyszombat and Pozsony.
However, in 1543 Sultan Suleiman I attacked the castle and took it. Esztergom became the centre of an Ottoman sanjak controlling several counties, and also a significant castle on the northwest border of the Ottoman Empire. In the 17th century Esztergom was besieged and conquered several times during the Ottoman-Habsburg Wars. Most of the buildings in the castle and the town that had been built in the Middle Ages were destroyed during this period, and there were only uninhabitable, smothered ruins to welcome the liberators.
In 1761 the bishopric regained control over the castle, where they started the preliminary processes of the reconstruction of the new religious center: the middle of the Várhegy (Castle Hill), the remains of Saint Stephen and Saint Adalbert churches were carried away to provide room for the new cathedral.
At approx. 150 AD the Romans had built at the Limes this castrum/fort near Schwäbisch Gmünd.
It is an UNESCO World Heritage Site.
"Aux origines, la chapelle est un castrum, village établi au pied d'un château et possédant son propre lieu de culte. L'église actuelle est en fait l'ancienne chapelle du château , dont elle ne se distingue par aucun détail d'architecture. Elle est devenue église paroissiale au XVe siècle après l'abandon du village d'origine qui était situé à 1 km.
L'austérité extérieure contraste avec la luxuriance du décor interne. Un ensemble de boiseries fut installé de 1761 à 1776 par l'ébéniste Maraignon dit Champaigne, de Lectoure, pour les frères Goulard, curés. Leur fortune personnelle autorisa une création originale aux proportions parfaites dans un esprit pleinement rocaille. On remarque en particulier les tribunes, réservées aux hommes, qui donnent à l'ensemble un petit air d'opéra. Intégralement conservé, ce décor de bois peint et doré, exceptionnel par son unité, sa cohérence, l'harmonie et le rythme, reste le témoin le plus complet et le plus représentatif du succès d'un style rocaille épanoui auprès des riches ecclésiastiques méridionaux jusqu'à la fin du XVIIIe siècle."
Voilà quelle était la nouvelle énigme du jeu "Quel est ce lieu?" www.flickr.com/groups/2062971@N24/.
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Puig Castellar és una fortalesa romana (castellum) del moment de la conquesta d’Hispania; va ser un important establiment militar de control de la vall del riu Llobregós, per on passava un antic camí, utilitzat pels romans per desplaçar les tropes des de la costa fins als fronts de guerra del centre de la Península, per exemple el de Numància.
Els treballs d’excavació que hi porta a terme la Universitat Autònoma de Barcelona han deixat al descobert un recinte fortificat de 1,5 hectàrees d’extensió protegit per una muralla amb torres de defensa, que encara es pot resseguir. A tocar d’aquesta muralla es poden veure habitacions, magatzems i tallers relacionats amb la tropa i serveis; també les restes d’un gran edifici a la part de dalt del turó identificat com el centre de comandament del complex militar (principia).
D’aquest edifici cal destacar-ne: una gran cisterna, parets de carreus, pintures murals, motllures decoratives i paviments de terratzo de diferents colors. Aquest conjunt arquitectònic constitueix un dels testimonis més antics d’arquitectura sumptuària romana trobats a Hispania dins d’un context militar. La ceràmica trobada en el jaciment marca un horitzó cronològic molt precís que situem entre els anys 180 i el 120 abans de Crist.
La fundación del Monasterio de Piedra se relaciona con un doble marco histórico: Es parte del fenómeno de las repoblaciones de la segunda mitad del siglo XII y también es un brillante capítulo de la expansión de los cistercienses por la península Ibérica. En 1186 Alfonso II de Aragón y su esposa, Sancha de Castilla, donaron a los monjes de Poblet el castillo de Piedra (castrum Petrae) con el objeto de fundar allí un monasterio cisterciense. Entre 1186 y 1194 los monjes de Poblet hicieron los preparativos necesarios y, el 10 de mayo de 1194, bendecidos por el abad Pedro Masanet, que gobernó Poblet entre 1190 y 1196, salieron del monasterio catalán 12 monjes, a la cabeza de los cuales estaba Gaufredo de Rocaberti, I abad de Piedra.
La construcción del Monasterio se realiza en los años de transición del Románico al Gótico. Característica arquitectura de la Orden es la que aparece: Gótico Cisterciense, arquitectura sobria, austera, sencilla y luminosa.
En mayo de 1195 Alfonso II ratificó la donación de Piedra a los monjes cistercienses dándoles el dominio y jurisdicción completa sobre estos territorios: el mero y mixto imperio, con la jurisdicción civil y criminal, ejercida en nombre del rey.
Los monjes se establecieron en la orilla izquierda del río Piedra en un monasterio provisional, llamado de Piedra Vieja, construido en madera y adobe. El Monasterio de Piedra Nueva fue la cuarta y definitiva ubicación de la abadía. Los edificios empezaron a construirse en 1203.
En la actualidad, la iglesia está en ruinas como consecuencia de los años de abandono que, en el siglo XIX, sufrieron los edificios tras la desamortización. Piedra conoció tres procesos desamortizadores. El 4 de noviembre de 1835 su destino cambiaría y unos años después gracias a la familia Muntadas se convertiría en uno de los más importantes recursos turísticos de Aragón. Desde entonces hasta nuestros días, Piedra se convirtió en un destino turístico de primer orden. La adquisición de los edificios por la familia Muntadas, la transformación del monasterio en un Hotel y los nuevos usos turísticos que se dieron a las dependencias frenaron su degradación y lo han preservado en el estado actual. En 1945, por Decreto Ministerial, fue declarado paraje pintoresco y, en 1983, por Real Decreto, fue declarado Monumento Histórico Artístico y BIC (Bien de Interés Cultural). Hoy en día es una sociedad anónima.
El monasterio de Piedra se ajusta bien al modelo arquitectónico de abadía cisterciense hispano languedociana.
El refectorio era el comedor del monasterio. Recibe iluminación natural a lo largo de todo el día. Es accesible desde el claustro para los monjes y desde la cocina para los sirvientes. La puerta por la que se accede desde el claustro está rehecha en el siglo XVII con un magnífico marco de madera tallada en su color natural. Frente a la puerta, para facilitar la higiene de los monjes, estaba ubicado el lavabo. De la fuente se conserva tan sólo la taza. El refectorio es una gran nave de planta rectangular construida en el siglo XIII, con ventanas en forma de arco de medio punto. En 1413, el Papa Luna hizo una donación de 1000 florines de oro para que cubrieran el refectorio con bóvedas sexpartitas. Los cistercienses entendían que comer es un proceso doble que tenía una dimensión natural y espiritual. Comer es una necesidad humana y los cistercienses, en la Edad Media, lo hacían dos veces. Al comienzo del día, tras la misa y la reunión capitular, antes de ir a sus diferentes trabajos, tomaban un almuerzo. Al final del día, antes de ponerse el sol, hacían una cena. La mesa presidencial, donde comía el abad y las autoridades monacales, estaba en el testero del refectorio y alrededor, dibujando una U, estaban las mesas donde comían los monjes y los novicios. Durante la comida estaba terminantemente prohibido hablar. Un monje lector subía a un pulpito y desde él hacía una lectura edificante, elegida por el abad o por el prior. Piedra ha conservado parte del púlpito, con la escalera embutida en el muro, pero ha perdido el parapeto donde estaba el ambón.
Las ventanas de medio punto corresponden a la fase constructiva del siglo XIII. La ventana del testero, en arco apuntado, debió hacerse después de 1411. Sobre la puerta de acceso, hay un óculo con una celosía de mármol calado donde se representa el jarrón de azucenas de la Virgen, símbolo de su pureza.
« De summo montis Castrum prospectat in urbem
daedalea factum arte viisque tetris
nobile, praecipuum, memorabile, grande theatrum,
ad decus extructum, sacra Verona, tuum.
Magna Verona, vale, valeas per secula semper
et celebrent gentes nomen in orbe tuum. »
« Dalla sommità del colle il Castello guarda davanti a sé, verso la città,
fatto con arte degna di Dedalo, con gallerie buie,
il nobile, distinto, memorabile, grande teatro [l'Arena],
costruito a tuo decoro, sacra Verona.
Grande Verona, addio, vivi nei secoli sempre
e celebrino il tuo nome nel mondo tutte le genti. »
(Civitas Veronensis depicta o iconografia rateriana)
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Das Heidelberger Schloss ist eine der berühmtesten Ruinen Deutschlands und das Wahrzeichen der Stadt Heidelberg. Bis zu seiner Zerstörung im Pfälzischen Erbfolgekrieg war es die Residenz der Kurfürsten von der Pfalz. Seit den Zerstörungen durch die Soldaten Ludwigs XIV. 1689 und der Sprengung durch französische Pioniere am 6. September 1693 wurde das Heidelberger Schloss nur teilweise restauriert. Nachdem am 24. Juni 1764 Blitze die teilweise renovierte Anlage in Brand gesetzt hatten, wurde die Wiederherstellung aufgegeben.[1] Die Schlossruine aus rotem Neckartäler Sandstein erhebt sich 80 Meter über dem Talgrund am Nordhang des Königstuhls und dominiert von dort das Bild der Altstadt. Der Ottheinrichsbau, einer der Palastbauten des Schlosses, zählt zu den bedeutendsten deutschen Bauwerken der Renaissance.[2]
Geschichte
Bis zu den Zerstörungen
Erste Erwähnungen
Erste Darstellung des Schlosses von Sebastian Münster
Um das Jahr 1182 verlegte Konrad der Staufer, Halbbruder von Kaiser Friedrich I. Barbarossa und seit 1156 Pfalzgraf bei Rhein, seine Hofhaltung von der Burg Stahleck bei Bacharach am Mittelrhein auf die Burg Heidelberg.[3]
Die Stadt Heidelberg wird im Jahr 1196 zum ersten Mal in einer Urkunde genannt. Eine Burg in Heidelberg („castrum in Heidelberg cum burgo ipsius castri“) wird im Jahr 1225 erwähnt, als Ludwig I. diese Burg vom Bischof Heinrich von Worms als Lehen erhielt. 1214 waren die Herzöge von Bayern aus dem Haus Wittelsbach mit der Pfalzgrafschaft belehnt worden.
Von einer Burg ist zuletzt im Jahr 1294 die Rede. In einer Urkunde des Jahres 1303 werden zum ersten Mal zwei Burgen aufgeführt: die obere Burg auf dem Kleinen Gaisberg bei der jetzigen Molkenkur und die untere Burg auf dem Jettenbühl. Lange Zeit hatte sich deshalb in der Forschung die Auffassung durchgesetzt, dass die Gründung der unteren Burg zwischen 1294 und 1303 entstanden sein müsse, zumal die vom Schlossbaubüro in der zweiten Hälfte des 19. Jahrhunderts akribisch durchgeführte Bauaufnahme zum Schluss gelangte, dass die Bausubstanz keine Datierung des Schlosses vor das 15. Jahrhundert gerechtfertigt habe. Aufgrund von Architekturfunden und neueren bauarchäologischen Untersuchungen wird in der jüngeren Forschung zum Heidelberger Schloss die Entstehung der unteren Burg dagegen mittlerweile auf die erste Hälfte des 13. Jahrhunderts datiert. Bereits 1897 wurde ein vermauertes spätromanisches Fenster in der Trennwand zwischen Gläsernem Saalbau und Friedrichsbau entdeckt. 1976 förderten Ausschachtungsarbeiten an der Nordostecke des Ruprechtbaues in einer um 1400 abgelagerten Schutt- und Abbruchschicht ein Fensterfragment in Form eines Kleeblattbogens zutage, wie es sich in ähnlicher Form in den Arkadenfenstern der Burg Wildenberg findet. Eine 1999 im Bereich des Ludwigsbaus durchgeführte archäologische Untersuchung verdichtete die Hinweise auf eine Bebauung des Schlossareals in der ersten Hälfte des 13. Jahrhunderts.[4]
Schloss im Thesaurus Picturarum
Schloss und Stadt von Matthäus Merian, (Ausschnitt)
Die ältesten Werke, die das Heidelberger Schloss erwähnen, sind:
der Thesaurus Picturarum des pfälzischen Kirchenrats Markus zum Lamb (1559 bis 1606)
die Annales Academici Heidelbergenses des Heidelberger Bibliothekars und Professors Pithopoeus (1587 begonnen)
der Originum Palatinarum Commentarius von Marquard Freher (1599)
das Teutsche Reyssebuch von Martin Zeiller (Straßburg 1632, als Itinerarium Germaniae 1674 wieder abgedruckt)
Alle diese Werke sind meist oberflächlich und enthalten nichts Ernsthaftes. Anders verhält es sich mit Merians Topographia Palatinatus Rheni aus dem Jahr 1615, in der Kurfürst Ludwig V. als derjenige genannt wird, der „vor hundert und etlichen Jahren hat ein neu Schloß angefangen zu bauen“. Auf Merians Angaben stützen sich die meisten Beschreibungen des Schlosses bis ins 18. Jahrhundert hinein. Das Bestreben, die Gründungszeit des Schlosses weiter rückwärts zu verlegen, führt später zu Hinweisen, dass bereits unter Ruprecht I. die berühmte Hofkapelle auf dem Jettenbühl errichtet worden sei.
Königsschloss und Papstgefängnis
Als Ruprecht III. im Jahr 1401 Deutscher König (Ruprecht I.) wurde, herrschte im Schloss so großer Raummangel, dass er bei seiner Rückkehr von der Königskrönung sein Hoflager im Augustinerkloster (heute: Universitätsplatz) aufschlagen musste. Jetzt galt es, Raum zur Repräsentation und zur Unterbringung des Beamten- und Hofstaates zu schaffen. Gleichzeitig musste die Burg zu einer Festung ausgebaut werden.
Nach Ruprechts Tod im Jahr 1410 wurde der Herrschaftsbereich unter seinen vier Söhnen aufgeteilt. Die pfälzischen Stammlande gingen an den ältesten Sohn Ludwig III. Nach dem Konzil von Konstanz brachte dieser als Stellvertreter des Kaisers und oberster Richter im Jahr 1415 im Auftrag König Sigismunds den abgesetzten Papst Johannes XXIII. auf dem Schloss in Gewahrsam, bevor er auf Burg Eichelsheim (heute Mannheim-Lindenhof) gebracht wurde.
Der französische Dichter Victor Hugo besuchte 1838 Heidelberg und spazierte dabei besonders gerne in den Ruinen des Schlosses herum, dessen Geschichte er in einem Brief zusammenfasst:
„Lassen Sie mich nur von seinem Schloß sprechen. (Das ist absolut unerläßlich, und eigentlich hätte ich damit beginnen sollen). Was hat es nicht alles durchgemacht! Fünfhundert Jahre lang hat es die Rückwirkungen von allem hinnehmen müssen, was Europa erschüttert hat, und am Ende ist es darunter zusammengebrochen. Das liegt daran, daß dieses Heidelberger Schloß, die Residenz des Pfalzgrafen, der über sich nur Könige, Kaiser und Päpste hatte und zu bedeutend war, um sich unter deren Füßen zu krümmen, aber nicht den Kopf heben konnte, ohne mit ihnen aneinanderzugeraten, das liegt daran, meine ich, daß das Heidelberger Schloß immer irgendeine Oppositionshaltung gegenüber den Mächtigen eingenommen hat. Schon um 1300, der Zeit seiner Gründung, beginnt es mit einer Thebais; in dem Grafen Rudolf und dem Kaiser Ludwig, diesen beiden entarteten Brüdern, hat es seinen Eteokles und seinen Polyneikes. Darin nimmt der Kurfürst an Macht zu. Im Jahre 1400 setzt der Pfälzer Ruprecht II., unterstützt von drei rheinischen Kurfürsten, Kaiser Wenzeslaus ab und nimmt dessen Stelle ein; hundertzwanzig Jahre später, 1519, sollte Pfalzgraf Friedrich II. den jungen König Karl I. von Spanien zu Kaiser Karl V. machen.“
– Victor Hugo: Heidelberg[5]
Badisch-Pfälzischer Krieg
Im Badisch-Pfälzischen Krieg 1462 setzte Kurfürst Friedrich I. von der Pfalz (der „Pfälzer Fritz“) den Markgrafen Karl I. von Baden, den Bischof Georg von Metz und den Grafen Ulrich V. von Württemberg auf dem Schloss fest. Friedrich ließ die Gefangenen bei harter Kost in Ketten legen, bis sie bereit waren, die geforderten Lösegeldzahlungen zu leisten.
Markgraf Karl I. musste zur Freilassung 25.000 Gulden zahlen, seinen Anteil an der Grafschaft Sponheim als Pfand abgeben und Pforzheim zum pfälzischen Lehen erklären. Der Metzer Bischof musste 45.000 Gulden zahlen. Das Wichtigste war aber, dass Friedrich I. von der Pfalz seinen Anspruch als Kurfürst gesichert hatte.
Die Sage berichtet, Friedrich habe seinen unfreiwilligen Gästen das Fehlen von Brot bei der Mahlzeit dadurch begreiflich gemacht, dass er sie durch das Fenster auf das verwüstete Land hinab blicken ließ. Dies wird in einem Gedicht von Gustav Schwab mit dem Titel „Das Mahl zu Heidelberg“ nacherzählt.
Wikisource: Das Mahl zu Heidelberg – Quellen und Volltexte
Reformation und Dreißigjähriger Krieg
Befestigungsplan aus dem Jahr 1622
Während der Regierung Ludwigs V. besichtigte Martin Luther, der zu einer Verteidigung seiner Thesen (Heidelberger Disputation) nach Heidelberg gekommen war, das Schloss. Er wurde dabei von Pfalzgraf Wolfgang, dem Bruder Ludwigs V., herumgeführt und lobte später in einem Brief an seinen Freund Georg Spalatin vom 18. Mai 1518 die Schönheit und kriegerische Ausrüstung des Schlosses.
Im Dreißigjährigen Krieg flogen zum ersten Mal Kugeln gegen das Heidelberger Schloss. Hiermit endet auch die eigentliche Geschichte des Schlossbaus. Die folgenden Jahrhunderte bringen hauptsächlich Zerstörungen und Wiederherstellungen.
Friedrich V. von der Pfalz nahm – trotz vieler Bedenken – die Königswürde von Böhmen an und löste damit eine Katastrophe aus. Nach der Schlacht am Weißen Berge war er als Geächteter auf der Flucht und hatte voreilig seine Truppen entlassen, so dass General Tilly, der Oberbefehlshaber der katholischen Liga-Truppen im Dienst des Kurfürsten von Bayern, eine unverteidigte Pfalz vor sich hatte. Am 26. August 1622 eröffnete er die Beschießung Heidelbergs und nahm am 16. September die Stadt und wenige Tage darauf das Schloss ein. Nachdem die Schweden am 5. Mai 1633 die Stadt Heidelberg eingenommen und vom Königstuhl aus das Feuer auf das Schloss eröffnet hatten, übergab der kaiserliche Kommandant am 26. Mai die Festung. Schon im folgenden Jahr versuchten Truppen des Kaisers erneut, das Schloss zurückzuerobern, aber erst im Juli 1635 fiel es wieder in ihre Gewalt, in der es dann bis zum Friedensschluss blieb. Erst am 7. Oktober 1649 zog der neue Herrscher wieder in das zerstörte Stammschloss seiner Familie ein.
Im Pfälzischen Erbfolgekrieg
Darstellung der Zerstörung, 1693
Der französische König Ludwig XIV. verlangte nach dem Tode des kinderlosen Kurfürsten Karl II., des letzten Fürsten der Linie Pfalz-Simmern, im Namen der Herzogin von Orléans die Herausgabe des pfälzischen Allodialgutes. Am 29. September 1688 rückten die französischen Heere im Pfälzischen Erbfolgekrieg in die Pfalz und zogen am 24. Oktober in das von Philipp Wilhelm, dem neuen Kurfürsten aus der Linie Pfalz-Neuburg, verlassene Heidelberg ein.
Gegen die verbündeten europäischen Mächte beschloss der französische Kriegsrat, durch Zerstörung aller Festungswerke und durch Verwüstung des pfälzischen Landes dem Feinde die Möglichkeit des Angriffes von dieser Gegend her zu entziehen. Beim Ausrücken aus der Stadt am 2. März 1689 steckten die Franzosen das Schloss und auch die Stadt an vielen Ecken zugleich in Brand.
Johann Wilhelm ließ sofort nach seinem Einzug in die verwüstete Stadt die Mauern und Türme wiederherstellen. Als die Franzosen 1691 und 1692 erneut bis vor die Tore Heidelbergs gelangten, fanden sie die Stadt in einem so guten Verteidigungszustand vor, dass sie unverrichteter Dinge abziehen mussten. Am 18. Mai 1693 standen die Franzosen allerdings wieder vor der Stadt und nahmen sie am 22. Mai ein. Sie versuchten vermutlich, mit der Zerstörung der Stadt die Hauptoperationsbasis gegen das Schloss zu schaffen. Am folgenden Tage kapitulierte die Schlossbesatzung, und nun holten die Franzosen nach, was sie 1689 in der Eile ihres Abzugs nur unvollständig ausgeführt hatten: sie sprengten nun durch Minen die Türme und Mauern, die beim letzten Mal der Zerstörung entgangen waren. Das Heidelberger Schloss wurde eine Ruine.
Verlegung der Residenz nach Mannheim
Glockenturm des Heidelberger Schlosses mit der Heiliggeistkirche auf einem Gemälde von Jacques Fouquières (1618). Die Kirche bekrönte damals noch ein gotischer Spitzhelm.
Der Frieden von Rijswijk, mit dem der Pfälzische Erbfolgekrieg beendet wurde, brachte im Jahr 1697 endlich etwas Ruhe. Es war geplant, das Schloss abzureißen und die brauchbaren Teile zur Errichtung eines neuen Palastes im Tal zu verwenden. Als sich aber der Durchführung dieses Planes Schwierigkeiten entgegenstellten, wurde das Schloss notdürftig wiederhergestellt. Gleichzeitig trug sich Karl Philipp mit dem Gedanken eines vollständigen Umbaues des Schlosses, aber der Mangel an finanziellen Mitteln schob dieses Projekt auf, und als der Kurfürst 1720 mit den Protestanten der Stadt wegen Überlassung der Heiliggeistkirche an die Katholiken in Streit geriet, der die Verlegung der Residenz nach Mannheim zur Folge hatte, endete das Interesse des Kurfürsten am Heidelberger Schloss. Seine Absicht war es, die Heiliggeistkirche zur katholischen Hofkirche umzuwidmen, was die Heidelberger Reformierten mit allen Mitteln zu verhindern suchten. Als er am 12. April 1720 die Verlegung seiner Residenz mit allen Behörden nach Mannheim verkündete, überließ der Kurfürst die alte Hauptstadt ihrem Schicksal und wünschte ihr, dass „Gras auf ihren Straßen wachsen“ solle. Der religiöse Konflikt war vermutlich aber nur der letzte Anstoß gewesen, das alte, schwer zu einer barocken Anlage umzubauende Bergschloss aufzugeben und in die Ebene zu ziehen, wo er eine ganz seinem Willen entspringende Neugründung vornehmen konnte.
Sein Nachfolger Karl Theodor plante vorübergehend, seinen Wohnsitz wieder ins Heidelberger Schloss zu verlegen. Er nahm davon allerdings wieder Abstand, als am 24. Juni 1764 der Blitz zweimal hintereinander in den Saalbau einschlug und das Schloss abermals brannte. Victor Hugo hielt dies später für einen Wink des Himmels:
„Man könnte sogar sagen, daß der Himmel sich eingemischt hat. Am 23. Juni 1764, einen Tag, bevor Karl-Theodor in das Schloß einziehen und es zu seiner Residenz machen sollte (was, nebenbei gesagt, ein großes Unglück gewesen wäre; denn wenn Karl-Theodor seine dreißig Jahre dort verbracht hätte, wäre die strenge Ruine, die wir heute bewundern, sicher mit einer schrecklichen Pompadour-Verzierung versehen worden), an diesem Vortag also, als die Möbel des Fürsten bereits vor der Tür, in der Heiliggeistkirche, standen, traf das Feuer des Himmels den achteckigen Turm, setzte das Dach in Brand und zerstörte in wenigen Stunden dieses fünfhundert Jahre alte Schloß.“
– Victor Hugo: Heidelberg.[5]
In den folgenden Jahrzehnten wurden zwar noch notwendige Erneuerungen vorgenommen, aber das Heidelberger Schloss blieb von nun an hauptsächlich eine Ruine.
Seit den Zerstörungen
Langsamer Zerfall und romantische Begeisterung
Romantische Darstellung von William Turner
Im Jahr 1777 verlegte Kurfürst Karl Theodor seine Residenz von Mannheim nach München. Damit verlor er das Heidelberger Schloss noch mehr aus den Augen. Die überdachten Räume wurden nun von Handwerksbetrieben genutzt. Schon 1767 hatte man begonnen, die Quader des Südwalles als Baumaterial für das Schwetzinger Schloss zu verwenden. Im Jahr 1784 wurden gar die Gewölbe im Erdgeschoss des Ottheinrichsbaus eingelegt und das Schloss als Steinbruch verwendet.
Durch den Reichsdeputationshauptschluss von 1803 gingen Heidelberg und Mannheim an Baden über. Der große Gebietszuwachs war Großherzog Karl Friedrich willkommen, das Heidelberger Schloss betrachtete er jedoch als unerwünschte Zugabe. Die Bauten verfielen, Heidelberger Bürger holten aus dem Schloss Steine, Holz und Eisen zum Bau ihrer Häuser. Auch Figuren und Verzierungen wurden abgeschlagen. August von Kotzebue äußerte sich 1803 voller Empörung über die Absicht der badischen Regierung, die Ruinen abtragen zu lassen. Das zerstörte Schloss wurde am Beginn des 19. Jahrhunderts zum Sinnbild für die patriotische Gesinnung, die sich gegen die napoleonische Unterdrückung richtete.
Schon vor 1800 erkannten Maler und Zeichner in der Schlossruine und der bergigen Flusslandschaft ein idealtypisches Ensemble. Den Höhepunkt bilden die Gemälde des Engländers William Turner, der sich zwischen 1817 und 1844 mehrfach in Heidelberg aufhielt und etliche Gemälde von Heidelberg und dem Schloss anfertigte. Ihm und anderen Künstlern der Romantik ging es dabei nicht um eine detailgetreue Bauaufnahme. Sie pflegten eher einen recht freien Umgang mit der Wirklichkeit. So ist bei seinem Gemälde des Schlosses das Gelände mehrfach überhöht dargestellt.
Der Retter des Schlosses war der französische Graf Charles de Graimberg. Er kämpfte gegen Pläne der badischen Regierung, für die das Heidelberger Schloss das „alte Gemäuer mit seinen vielfältigen, geschmacklosen, ruinösen Verzierungen“ war, für die Erhaltung der Schlossruinen. Er versah bis 1822 das Amt eines freiwilligen Schlosswächters und wohnte eine Zeit lang im Vorbau des Gläsernen Saalbaues, von dem aus er den Schlosshof am besten übersehen konnte. Lange bevor es in Deutschland eine Denkmalpflege gab, war er der erste, der sich um den Erhalt und die Dokumentation des Schlosses kümmerte, als bei der romantischen Schwärmerei noch niemand daran dachte, den Verfall zu unterbinden. In Auftrag Graimbergs verfasste Thomas A. Leger den ersten Schlossführer. Mit seinen in hoher Auflage produzierten druckgraphischen Ansichten verhalf Graimberg der Schlossruine zu einem Bekanntheitsgrad, der den Fremdenverkehr nach Heidelberg lenkte.
Bestandsaufnahme und Restaurierung – der Heidelberger Schlossstreit
Bestandsaufnahme von Julius Koch und Fritz Seitz
Die Frage, ob das Schloss vollständig wiederhergestellt werden solle, führte zu langen Diskussionen. Der Dichter Wolfgang Müller von Königswinter machte sich im Jahr 1868 für eine vollständige Erneuerung stark und rief damit heftige Reaktionen hervor, die in der Presse und in Versammlungen ausgetragen wurden. Aus dem Streit um den richtigen Umgang mit der Schlossruine entwickelte sich eine Grundsatzdiskussion über die Aufgaben der Denkmalpflege. Die Ergebnisse dieser Debatte, die als der „Heidelberger Schlossstreit“ in die Geschichte eingegangen sind, prägten die Prinzipien der Bewahrung historischer Bauwerke nachhaltig.[6]
Die Großherzogliche badische Regierung errichtete im Jahr 1883 ein „Schloßbaubüro“, das unter Oberaufsicht des Baudirektors Josef Durm in Karlsruhe vom Bezirksbauinspektor Julius Koch und dem Architekten Fritz Seitz geleitet wurde. Aufgabe des Büros war, eine möglichst genaue Bestandsaufnahme zu machen und zugleich Maßnahmen zur Erhaltung oder Instandsetzung der Hauptgebäude vorzuschlagen. Die Arbeiten dieses Büros endeten 1890 und bildeten die Grundlage für eine Kommission von Fachleuten aus ganz Deutschland, deren einhellige Überzeugung war, dass eine völlige oder teilweise Wiederherstellung des Schlosses nicht in Betracht komme, dagegen eine Erhaltung des jetzigen Zustandes mit allen Mitteln zu erstreben sei. Nur der Friedrichsbau, dessen Innenräume zwar durch Feuer zerstört worden waren, der aber nie Ruine war, sollte wiederhergestellt werden. Diese Wiederherstellung geschah schließlich in der Zeit von 1897 bis 1900 durch Carl Schäfer mit dem enormen Kostenaufwand von 520.000 Mark.
Schlossruine und Tourismus
Ausschnitt aus einer Gesamtansicht von Theodor Verhas, 1856
Schon die älteste Beschreibung Heidelbergs aus dem Jahr 1465 erwähnt, dass die Stadt „vielbesucht von Fremden“ sei. Doch ein eigentlicher Städtetourismus setzte frühestens zu Beginn des 19. Jahrhunderts ein. Graf Graimberg sorgte mit seinen Zeichnungen dafür, dass das Schloss als Bildmotiv eine große Verbreitung fand. Sie wurden praktisch zu Vorläufern der Postkarte. Zur gleichen Zeit gab es auch schon das Schloss als Souvenir auf Tassen. Den entscheidenden Schub erhielt der Tourismus aber erst mit dem Anschluss Heidelbergs ans Eisenbahnnetz im Jahr 1840.
Mark Twain beschrieb 1878 in seinem Buch Bummel durch Europa (A Tramp Abroad) das Heidelberger Schloss folgendermaßen:
„Um gut zu wirken, muss eine Ruine den richtigen Standort haben. Diese hier hätte nicht günstiger gelegen sein können. Sie steht auf einer die Umgebung beherrschenden Höhe, sie ist in grünen Wäldern verborgen, um sie herum gibt es keinen ebenen Grund, sondern im Gegenteil bewaldete Terrassen, man blickt durch glänzende Blätter in tiefe Klüfte und Abgründe hinab, wo Dämmer herrscht und die Sonne nicht eindringen kann. Die Natur versteht es, eine Ruine zu schmücken, um die beste Wirkung zu erzielen.“
– Mark Twain: Bummel durch Europa.[7]
Ansicht des Schlosses von Süden vom Schloss-Wolfsbrunnenweg aus
Bei einem am 18. Mai 1978 verübten Brandanschlag, der den Revolutionären Zellen zugerechnet wird, entstand ein Sachschaden von 97.000 DM am Schloss.
Im 20. Jahrhundert verfielen die US-Amerikaner noch mehr dem Heidelberg-Mythos und trugen ihn hinaus in die Welt. So kommt es, dass auch viele andere Nationalitäten das Heidelberger Schloss auf ihren Kurzreisen durch Europa zu den wenigen Zwischenstopps zählen.
Heidelberg hat zu Beginn des 21. Jahrhunderts jährlich mehr als eine Million Besucher und etwa 900.000 Übernachtungen. Wichtigster Anlaufpunkt ist laut einer Befragung des geografischen Instituts der Universität Heidelberg das Schloss mit seinen Aussichtsterrassen.
Das Besucherzentrum am Heidelberger Schloss von Max Dudler
Das Heidelberger Schloss zählt heute zu den landeseigenen Monumenten und wird von der Einrichtung „Staatliche Schlösser und Gärten Baden-Württemberg“ betreut. Aus dem Landesinfrastrukturprogramm Baden-Württemberg wurden für den Neubau eines von Max Dudler entworfenen Besucherzentrums 3 Millionen Euro zur Verfügung gestellt.[8] Es wurde 2012 eröffnet.[9]
Zudem ist das Schloss nach Angaben der Schlösserverwaltung das größte Fledermaus-Winterquartier in Nordbaden. Wegen der dort überwinternden Zwergfledermaus sowie dem Großen Mausohr wurde im Jahr 2016 der im Stückgarten vor dem Schloss stattfindende Teil des Weihnachtsmarktes auf den Friedrich-Ebert-Platz verlegt.[10]
Vorhof
Den Vorhof des Schlosses bildet in etwa das Gelände zwischen Haupttor und Oberem Fürstenbrunnen, dem Elisabethentor zum Stückgarten, dem Brückentor zum Schloss sowie dem Eingang zur Gartenanlage. Um 1800 diente der Schlosshof dem Burgvogt als Bleiche, auf der Wäschestücke ausgelegt wurden. Später wurde der Vorhof als „Gras- und Futterplatz“ für Vieh versteigert. Auch Hühner und Gänse hatten hier freien Auslauf.
Haupttor
Der Weg in den ehemaligen Vorhof des Schlosses führt über eine steinerne Brücke über einen zum Teil zugeschütteten Graben. Das Haupttor wurde im Jahr 1528 erbaut, das Wachthaus wurde im Pfälzischen Erbfolgekrieg zerstört und 1718 durch das heutige rundbogige Eingangstor ersetzt. Die Pforte links vom Haupteingang war durch eine Zugplanke verschlossen, die für einzelne Fußgänger herabgelassen werden konnte.
Goethegedenktafel
Marianne von Willemer
An einem Mauerrest des Vogelhauses wurde 1961 eine Steintafel angebracht, die eine ältere Tafel ersetzte. Die Inschrift mit Versen Marianne von Willemers soll an ihr letztes Treffen mit Johann Wolfgang Goethe Ende September 1815 erinnern. Von den neun Strophen, die sie am 28. August 1824, dem 75. Geburtstag Goethes, hier auf dem Schloss niederschrieb, sind drei wiedergegeben:
Auf der Terrasse hoch gewölbten Bogen
War eine Zeit sein Kommen und sein Gehn
Die Chiffre von der lieben Hand gezogen
Ich fand sie nicht sie ist nicht mehr zu sehn
Diese Verse schrieb Marianne von Willemer
In Erinnerung an ihre letzte Begegnung mit
Goethe in den Herbsttagen des Jahres 1815
Unmittelbar gegenüber der Goethe-Gedenktafel stand einst ein Ginkgo, den Goethe kannte. Es ist überliefert, dass sich Goethe mit Freunden die Blätter des Heidelberger Ginkgos betrachtete und über deren Form fachsimpelte. Das Ginkgo-Symbol verband Goethe mit Marianne von Willemer, die ihn mit ihrem Ehemann am 23. September 1815 überraschend in Heidelberg besuchte. Von dem 1795 gepflanzten Ginkgo hieß es 1928, dass er im Schlossgarten wohl „noch derselbe ist, dem Goethe die Anregung zu seinem schönen Gedicht verdankte“. Wahrscheinlich stand der Baum sogar noch im Jahr 1936. Marianne von Willemer war die dritte Ehefrau seines Frankfurter Freundes, des Bankiers Johann Jakob von Willemer, die mehr als zwanzig Jahre jünger war als er selbst. Goethe traf seine Geliebte mehrmals am ehemaligen Schaumaintor, als er Mitte September 1815 in Frankfurt weilte. Dort widmete er ihr am 15. September 1815 das Gedicht Gingo Biloba und legte als Ausdruck seiner Zuneigung zwei Ginkgo-Blätter bei. Das Baum-Gedicht wurde später in das Buch „Suleika“ im Westöstlichen Divan aufgenommen.
Originalschrift des Goethe-Gedichts
Der mit Goethe befreundete Kunstsammler und Schriftsteller Sulpiz Boisserée erwähnt in einer Tagebucheintragung vom 16. September 1815 – er weilte bis zum 17. September mit Goethe in der Gerbermühle bei Frankfurt – zur Entstehungsgeschichte des Gedichtes Gin(k)go biloba:
„Heitrer Abend. G. hatte der Wilemer ein Blatt der Ginkho (sic) biloba als Sinnbild der Freundschaft geschikt aus der Stadt. Man weiß nicht ob es eins das sich in 2 theilt, oder zwey die sich in eins verbinden. So war der Inhalt des Verses.“
Der Text des Gedichts lautet:
Gingo Biloba
Dieses Baums Blatt, der von Osten
Meinem Garten anvertraut,
Giebt geheimen Sinn zu kosten,
Wie's den Wissenden erbaut,
…
Der Brief mit dem Gedicht und den beigelegten Blättern ist im Goethe-Museum Düsseldorf zu sehen.
Sattelkammer
Die ehemalige Sattelkammer, ursprünglich eine Remise, war wohl anfänglich ein Befestigungswerk. Sie wurde nach dem Dreißigjährigen Krieg für Stallungen sowie als Geräte-, Wagen- und Kutschenhaus benutzt. Im 18. Jahrhundert stürzte das Gewölbe ein und wurde erst in den Jahren 1977 bis 1979 wieder aufgerichtet. Sie wird seither als Cafeteria für die Schlossbesucher genutzt.
Oberer Fürstenbrunnen
Treppe zum Oberen Fürstenbrunnen
Der Obere Fürstenbrunnen wurde unter Kurfürst Karl Philipp neu gefasst und überbaut. Über der Tür des Brunnenhauses ist sein Monogramm mit der Jahreszahl 1738 eingemeißelt. An der rechten Seite des Treppenabgangs steht die folgende Inschrift:
„[DIreCtione] ALeXanDro BIbIena CVra et opera HenrICI Neeb Fons hIC PrInCIpaLIs reparat(Vs) PVrIor sCatVrIt“
„Unter der Oberaufsicht von Alessandro Galli da Bibiena und ausgeführt von Heinrich Neeb wurde dieser Brunnen erneuert und sprudelt nun reiner.“
Die Inschrift ist ein Chronogramm, aus dem sich die Jahreszahl 1741 ergibt. Durch diesen und den Unteren Fürstenbrunnen wurde der Wasserbedarf des kurfürstlichen Hofs in Mannheim bis ins 19. Jahrhundert hinein gedeckt.
Johann Andreas von Traitteur erinnert 1798 an diese Wassertransporte:
„Wegen Mangel eines gesunden, guten Brunnenwassers wurde, so lang die Hofhaltung in Mannheim war, täglich das nöthige Wasser für dieselbe aus dem Gebirg beigeführt. Bekanntlich mußte die Hofkammer einen besonderen dazu eingerichteten Wasserwagen halten, welcher täglich nach Heidelberg fuhr, und das Wasser aus dem Fürstenbrunnen oben im Schloßhof ablangte.“
– Hans Weckesser: Geliebter Wasserturm.[11]
Die Wasserqualität in Mannheim war so schlecht, dass sich die vornehmen Familien der Hofgesellschaft, die es sich leisten konnten, diesem Verfahren anschlossen und ebenfalls Wassertransporte von Heidelberg nach Mannheim finanzierten. In der kurfürstlichen Residenz gab es noch im Jahr 1777 unter den Hofbediensteten einen „Heidelberger Wasserfüller“.
Schlossgebäude
Grundriss des Heidelberger Schlosses (aus Meyers Konversationslexikon, 1888)
Über das Aussehen der mittelalterlichen Burg ist nichts bekannt. Sie erstreckte sich über das Areal des heutigen Schlosshofes ohne die späteren Erweiterungen nach Westen (Dicker Turm, Nordwall (Englischer Bau) und Westwall mit Rondell) und innerhalb der inneren Ringmauer, deren spärliche Reste in der Ostwand des Ludwigbaues, der Ost- und Südwand des Wirtschaftsgebäudes sowie der Westwand von Ruprechtbau und Frauenzimmerbau noch vorhanden sind. Das spätere Schloss bildete mit der 1537 niedergebrannten Burg auf Höhe der heutigen Molkenkur eine Verteidigungslinie, mit der das Neckartal gut „beherrscht“ werden konnte.
Ab etwa Mitte des 15. Jahrhunderts wurde die Burg zur Festung ausgebaut, indem an der Ostseite drei Türme für Geschütze und die äußere Ringmauer errichtet wurden.[12] Ludwig V. erweiterte dann in der ersten Hälfte des 16. Jahrhunderts das Schlossareal beträchtlich nach Westen und ließ neue starke Festungswerke sowie einzelne Wohngebäude errichten. Danach erfolgte sukzessive der Ausbau des Schlosses unter repräsentativen Gesichtspunkten. Die Wehrhaftigkeit trat unter seinen Nachfolgern in den Hintergrund.
Erst nach und nach wurde aus dem Schloss von Generation zu Generation eine Ansammlung großzügiger Wohngebäude. Die Altstadt kam erst lange danach. Zunächst gab es eine Bergstadt für Bedienstete und Beamte am Hangweg.
Der renommierte Kunsthistoriker Georg Dehio beschreibt das Heidelberger Schloss folgendermaßen:
„Als Konglomerat zahlreicher Bauten, deren Stilgemisch lediglich durch die Ruinenhaftigkeit gemildert wird und deren einheitlicher Eindruck auf der engen Gedrängtheit um den gemeinsamen Hof beruht, thront das Schloß hoch über der Stadt auf der vorgeschobenen Jettenbühl-Terrasse des Königstuhles. Dem Charakter eines Wehrbaues entsprechend, wenden sich die Schauseiten im Westen, Süden und Osten gegen den Hof; lediglich die Gebäude der stadtzugewandten, sturmfreien Nordseite besitzen eine zweite, nach außen gekehrte Prunkfassade.“
– Georg Dehio: Handbuch der Deutschen Kunstdenkmäler. Baden-Württemberg I. Die Regierungsbezirke Stuttgart und Karlsruhe[13]
Nach Personen benannte Gebäude
Ruprechtsbau
Schlosshof, Ruine des Ruprechtsbaus (rechts)
Engelswappen
Der Bau ist nach dem Pfalzgrafen und König Ruprecht benannt.
Der Ruprechtsbau gehört zu den ältesten Gebäuden des Heidelberger Schlosses. Er wurde erbaut von Kurfürst Ruprecht III., der zu Beginn des 15. Jahrhunderts deutscher König war und um diese Zeit mit dem Bau der bis heute noch erhaltenen Teile des Heidelberger Schlosses begann.
Lange Zeit glaubte man, dass die Geschichte des Heidelberger Schlosses mit diesem Bauwerk beginne. Doch bei umfangreichen archäologischen Untersuchungen, die während Renovierungsarbeiten Ende des 19. Jahrhunderts durchgeführt wurden, fand man Fragmente romanischer und frühgotischer Fenster. Der Baubeginn des Schlosses wird somit auf die Jahre um 1300 geschätzt.
1534 wurde der Ruprechtsbau durch Ludwig V. um ein steinernes Obergeschoss erweitert. Ein Absatz in der Mauerung an der vorderen Kante sowie die Jahreszahl 1534 im Inneren des Gebäudes künden noch heute von dem Umbau.
Ein Engelswappen über dem Portal ziert das Bauwerk. Es wird vermutet, dass es sich hierbei um das Abzeichen des Bauherrn handelt, der sich auf diese Weise für die Nachwelt verewigt hat. Der Überlieferung nach handelt es sich bei den beiden Engeln auf dem Wappen um eine Darstellung der Kinder des Baumeisters, die bei den Bauarbeiten am Schloss von einem Gerüst stürzten und ums Leben kamen. Der Meister wurde darüber so schwermütig, dass der Bau ins Stocken kam.
Wilhelm Sigmund erzählt diese Legende folgendermaßen:
„Kaiser Ruprecht aber ward böse, daß der Bau so langsam fortschritt und ließ durch den Priester, der die Kinder beerdigt hat, den Meister vermahnen. Der sagte, es sei alles fertig, aber wie er den Abschluß des Tores machen solle, falle ihm in seinem Gram nicht bei.
Alsbald ward dem Meister offenbar, wie er den Abschluß des Tores zu bilden habe. Er meißelte seine Knaben, wie sie ihm erschienen waren, als liebliche Engelkinder, die einen Rosenkranz tragen. In der Mitte des Kranzes setzte er den Zirkel, das Sinnbild seiner Kunst, von der er für immer Abschied nahm.“
– Wilhelm Sigmund[14]
Als Ruprecht III. im Jahr 1400 als Ruprecht I. deutscher König wurde, diente das Gebäude zu Repräsentationszwecken. Deshalb ist auch am Ruprechtsbau eine Wappentafel mit dem Reichsadler angebracht, der auf das Königtum verweist. Im Inneren des Ruprechtsbaus befindet sich ein Renaissance-Kamin, eines der wenigen Elemente der Innenausstattung, die noch heute erhalten sind.
Ruprecht III.
Ruprecht III. und Elisabeth von Hohenzollern-Nürnberg in der Heiliggeistkirche
Ruprecht III. war der einzige Sohn des Kurfürsten Ruprecht II. von der Pfalz. Er stand zusammen mit dem Mainzer Erzbischof seit 1398 an der Spitze der Fürsten, welche am 20. August 1400 König Wenzel absetzten. Der Kölner Erzbischof Friedrich III. von Saarwerden krönte Ruprecht nach seiner Wahl in Köln, da Aachen und auch Frankfurt am Main ihm nicht die Tore öffneten, zum römisch-deutschen König. Im Reich fand er wenigstens in den königsnahen Gebieten schnell Anerkennung, zumal Wenzel nichts weiter unternahm. Allerdings war Ruprechts Wirkungskreis eng begrenzt.
Ruprecht ließ das älteste erkennbare Wohngebäude des Schlosses, den nach ihm benannten Ruprechtsbau errichten. Außerdem begann er den Bau der Heiliggeistkirche.
Friedrichsbau
Friedrichsbau
Name: benannt nach Kurfürst Friedrich IV., dem Begründer der Stadt Mannheim
Kurfürst Friedrich IV. ließ den Friedrichsbau von 1601 bis 1607 errichten, nachdem das zuvor an dieser Stelle befindliche Wohngebäude mit der Schlosskapelle einzustürzen drohte. Johannes Schoch war der Architekt des Bauwerks. In die Hoffassade des Friedrichsbaus sind Statuen der Ahnen der Kurfürsten eingearbeitet. Bildhauer dieser Ahnengalerie des Bauherrn war Sebastian Götz aus Chur. Auf der Hofseite sind die Ahnen Friedrichs dargestellt. Dies sind beginnend oben links:
Zwerchgiebel: Karl der Große, Otto von Wittelsbach, Ludwig der Kelheimer, Rudolf der Stammler
Oberstes Vollgeschoss, vier gekrönte Wittelsbacher: Ludwig der Baier, Ruprecht I., Otto von Ungarn, Christoph von Dänemark
Mittleres Vollgeschoss, die Universitätsgründer Ruprecht I., Friedrich I., Friedrich der Weise, Ottheinrich
Unteres Geschoss: Friedrich der Fromme, Ludwig VI., Johann Casimir, Friedrich IV.
Die Zwerchgiebel zeigen außerdem allegorische Darstellungen von Frühling und Sommer, Sinnbilder für die Vergänglichkeit alles Irdischen.
Der Friedrichsbau ist der erste Palast des Schlosses, der auch mit einer repräsentativen Fassade zur Stadtseite hin errichtet wurde. Im Erdgeschoss des Bauwerks befindet sich die Schlosskirche, welche noch heute unbeeinträchtigt erhalten ist. Die Obergeschosse des Gebäudes wurden als Wohnraum genutzt.
Nach den verheerenden Bränden 1693 und 1764 wurde dieser Teil des Schlosses als einziger Teil wieder aufgebaut. 1890 bis 1900 wurde der Friedrichsbau nach Entwürfen des Karlsruher Professors Carl Schäfer grundlegend im Stil des Historismus erneuert. Damals entzündete sich eine sehr kontroverse Diskussion darüber, wie die Innenräume gestaltet werden sollten. Insbesondere der Kunsthistoriker Georg Dehio hatte sich dafür ausgesprochen, das Bauwerk in seiner gewachsenen Struktur zu erhalten. Letztendlich entschied man sich für eine Innenausstattung im Neorenaissance-Stil. Viele Räume des Friedrichbaus zeigen heute in freier Komposition einen Stilpluralismus. Letztlich wurden die Räume aber nie wieder als Wohnräume genutzt, sondern fungierten als musealer Bau.
Friedrich IV. in der Ahnengalerie des Friedrichsbaus, Schloss Heidelberg
Friedrich IV.
Friedrich IV. übernahm 1608 die Führung der Union der Protestanten, wodurch sich der Konflikt zwischen katholischen und protestantischen Fürstentümern erheblich verstärkte. Friedrich zeigte trotz seiner mangelhaften Ausbildung großes Interesse an den Geisteswissenschaften und ließ an der Heidelberger Universität Lehrstühle für Geschichte und für Orientalistik einrichten.
Friedrich gab sich reichlich seinem Vergnügen hin und ruinierte die Finanzen seines Landes. Seine Ausschweifungen und den Kater danach beschreibt er in eigenen Worten: „bin wohl wieder voll gewest“.
Bleibende Bedeutung hat Kurfürst Friedrich IV., da er in den Jahren 1606 / 1607 die nach ihm benannte Festung Friedrichsburg gründete, aus der die Residenz und Stadt Mannheim hervorging. Seine Haupttätigkeiten am Heidelberger Schloss waren die Errichtung des nach ihm benannten Friedrichsbaus und des Altanbaus sowie der Ausbau der drei Türme an der Ostseite.
Ottheinrichsbau
Ottheinrichsbau, 1894
Fassade des Ottheinrichsbaus, das erste Renaissancegebäude nördlich der Alpen
Name: benannt nach Kurfürst Ottheinrich (Otto-Heinrich)
Erster Baumeister: Hans Engelhardt – Entwurf, zumindest partiell von Peter Flötner
Zweiter Baumeister: Caspar Vischer
Der Ottheinrichsbau wurde unter Ottheinrich erbaut, nachdem dieser 1556 Kurfürst geworden war. Der neue Palast war eines der ersten Renaissancebauwerke auf deutschem Boden und ist ein wichtiges Bauwerk des deutschen Manierismus. Für den Ottheinrichsbau wurden ältere Bauten teilweise verdeckt (Gläserner Saalbau) oder abgerissen (nördliche Hälfte des Ludwigsbaues). Im Osten ruht der Bau auf den Fundamenten älterer Gebäude und auf der äußeren Wehrmauer.
Die Fassade des vier Geschosse hohen Gebäudes ist durch 16 allegorische Figuren verziert, die das Regierungsprogramm des Kurfürsten symbolisieren. Die Figuren stammen von dem Niederländer Alexander Colin, der später für die Habsburger arbeitete. Als Ottheinrich 1559 starb, war der Bau noch nicht fertiggestellt. Frühere Abbildungen (in Matthäus Merians Kurpfälzisches Skizzenbuch) zeigen, dass der Ottheinrichbau vor dem Dreißigjährigen Krieg zwei überdimensionierte Doppelgiebel erhalten hatte, die mit der horizontalen Gliederung des Baues, der sich wesentlich an italienischen Vorbildern der Frührenaissance orientierte, schlecht harmonierten. Dies war offenbar auf einen von Kurfürst Friedrich III. veranlassten Planwechsel zurückzuführen und nicht in der ursprünglichen Bauplanung vorgesehen. Unter Karl Ludwig erhielt der Ottheinrichsbau nach dem Dreißigjährigen Krieg eine neue Bedachung, die riesigen Doppelgiebel verschwanden.
Samson aus Heilbronner Sandstein am Ottheinrichsbau
Figurenprogramm an der Fassade des Ottheinrichsbaus
Die 16 Standbilder (außer den vier Portalfiguren) sind allegorische Darstellungen und Gestalten aus dem Alten Testament und der Götterwelt. Von letzteren hatte der Ottheinrichsbau noch im 18. Jahrhundert den Namen der heidnische Bau:
Parterre: mythische Helden (Josua, Samson, Herakles und David) und römische Kaiser als Sinnbild politischer und militärischer Macht. In den Dreiecksgiebeln der Fenster befinden sich die Portraits berühmter Römer, die nach Vorlagen aus der Münzsammlung angefertigt wurden.
1. Geschoss: Tugenden eines christlichen Herrschers (Stärke, Glaube, Liebe, Hoffnung und Gerechtigkeit)
2. Geschoss: Personifikationen der sieben klassischen Planeten, Saturn, Mars, Venus, Merkur, Jupiter, Sol und Luna
Die vier Standbilder des Erdgeschosses werden durch unbeholfene Verse in gotischer Schrift erklärt:
Der hertzog Josua / durch Gotteß macht Ein und dreissig kü / nig hat umbracht.
Samson der starck ein / Nasir Gotteß war Beschirmet Israhel / wol zwentzig Jar.
Joviß sun Herculeß / bin Ich genandt. Durch mein herliche / thaten wol bekandt.
David war ein Jüng / ling gehertzt und klug Dem frechen Goliath / den kopff abschlug.
Den Sinn dieses Figurenprogramms erklärte der Heidelberger Archäologe K. B. Stark folgendermaßen:
„Die plastischen Darstellungen der Fassade des Palastes bilden zusammen einen schönen Spiegel fürstlicher Regierung. Auf der Kraft der Persönlichkeit, auf dem Heldentum des Volkes baut sich die fürstliche Gewalt sicher auf; sie hat ihr Zentrum in der Übung der christlichen Tugenden, vereint mit Stärke und Gerechtigkeit, steht endlich unter dem Einfluss höherer Mächte, einer himmlischen Leitung, die sich im Lauf der Gestirne kundgibt“
– K. B. Stark[15]
Ottheinrich
Ottheinrich
Ottheinrich führte 1557 den Protestantismus in der Kurpfalz ein, förderte die Wissenschaft und verpflichtete angehende Mediziner zum Sezieren von Leichen. Seine Bibliothek, die Bibliotheca Palatina, galt als eine der bedeutendsten seiner Zeit.
Aufgrund seiner aufwändigen Lebensführung drohte Ottheinrich der Bankrott. In seinen Besitz kam auch ein Schuldschein aus dem Nachlass seiner Großmutter Hedwig. Dieser Schuldschein über 32.000 Gulden, ausgestellt von König Kasimir IV. von Polen aus Anlass der Heirat seiner Tochter Hedwig mit Georg dem Reichen, war vom polnischen Königshof jedoch nie ausgezahlt worden. Ottheinrich ließ Zins und Zinseszins errechnen und kam auf die Summe von 200.000 Gulden. So brach Ottheinrich 1536 zu seinem Großonkel, dem polnischen König Sigismund I., nach Krakau auf. Während der dreiwöchigen Verhandlungen konnte Ottheinrich zwar die Ausbezahlung des Schuldscheins erreichen, nicht jedoch die Auszahlung der Zinsen.
Ottheinrich regierte nur drei Jahre und gehört dennoch zu den bedeutendsten Kurfürsten. Am Schloss ließ er den nach ihm benannten Ottheinrichsbau errichten, der als herausragendes Beispiel deutscher Renaissance-Architektur gilt.
Cheetham Hill Road in Manchester, Greater Manchester.
Roman Manchester ran from the castrum (fort) at the Medlock crossing in Castlefield, along Deansgate to the crossing of the River Irk at the foot of Red Bank. Cheetham Hill Road starts at the River Irk crossing. The course of the Roman road has not been determined, though it is likely that there was a path that followed Red Bank up the sandstone river cliff following the gentle gradient that was preferred by draught animals.
Cheetham, with its other spelling Chetham is an interesting name, the first syllable is a Celtic pre-Roman given name, while the suffix ham, meaning settlement has a Mercian or Northumbrian post-Roman name. Almost all Manchester placename are post-Roman; this implies that Cheetham was of sufficient importance in Roman times for the Celtic name to survive.
In the Middle Ages, the land was ceded to Roger de Midleton who leased it to Henry de Chetham. A descendant was Humphrey Chetham who was born at Crumpsall Hall in 1580. Crumpsall Hall, which stood at the junction of Cheetham Hill Road, Sandy Lane (Crescent Road) and Humphrey Street, was demolished in 1825. A new Crumpsall Hall was built in Crumpsall Park 300m away.
Another important estate was Stocks, at the corner of Elizabeth Street and Cheetham Hill Road. At Stocks, the main road into Manchester passed by North Street and Red Bank and over the bridge into Long Millgate. A new road called York Street cut through from here to New Bridge Street and the Miller Street-Corporation Street junction. York Street was renamed Cheetham Hill Road around the turn of the nineteenth century due to the large number of York Streets in central Manchester. York Street and its parallel streets were a planned development with elements of a gridiron structure.
In the late 1830s, the very wealthy were living in villas in Crumpsall, leaving the a range of relatively cheap and spacious houses along York Street that were ideal for the traders with retail properties in town, and along Deansgate. The Jewish community had expanded into retailing-taking the skill of the hawker into fixed shops. Jacob Frank, an optician, opened a shop at 114 Deansgate, where 8 of his 11 sons became opticians: the three others moved away to open different shops in Leeds and Hull. Benjamin Hyam, who opened his Pantechnethica at 26 Market Street in April 1841 moved to Higher Broughton.
Successful retailers moved from garrets above their shops in town to the new inner suburbs. Joseph Braham moved onto York Street in 1841 and bought other houses which he tenanted with his co-religionists. By 1845 there were 12 Jewish retailers living along York Street or close by. In 1858, two synagogues opened on York Street, the Great Synagogue and the Reformed Synagogue.
Information source:
Quatre castrums sur le même circuit : Quertinheux, Surdespine, Tour Régine, Cabaret.
A droite: Surdespine, au milieu Tour Régine , au dernier plan derrière les cyprès: Cabaret
Monument historique
Eléments protégés : Quatre châteaux (ruines) : classement par arrêté du 31 octobre 1905
Historique :
Les châteaux comprennent une tour, une cour étroite et quelques bâtiments adossés pouvant contenir une ou deux salles avec une citerne. Ce peu d'importance des constructions fait penser qu'ils étaient plutôt destinés à être le signe d'une suzeraineté que de véritables forteresses. Suzeraineté peut-être partagée par quatre co-seigneurs. Leur force résidait dans leur situation inaccessible, la construction étant ordinaire. Les chaines, arcs et piédroits de baies sont seuls en pierre de taille, le reste étant en moellons. Le plus au sud est planté sur un piton rocheux. La tour ronde servant de donjon s'élevait de quatre étages percés d'archères. Trois étaient séparés par des planchers et le quatrième couvert par une voûte qui portait le dallage supérieur. Il ne reste que les naissances des nervures. La salle contigüe est entourée d'arcades en ogives sur lesquelles passe le chemin de ronde. Des trois châteaux suivants, le second et le plus en ruine. Le donjon était carré et la cour à l'ouest assez vaste. Le troisième édifice présente une tour ronde semblable à celle du premier. Le quatrième, le plus au nord, avec une tour carrée, s'élève sur la pointe extrême de la ligne de faîte. Les bâtiments présentent des traces de chemin de ronde et des divisions intérieures. Ces constructions semblent remonter au 13e siècle. La base des tours est peut-être plus ancienne.
Périodes de construction : 12e siècle, 13e siècle, 16e siècle
GRUPPI:
L. 01 Remember That Moment ☆ Bronze (P1~A5)
Level 1-Photography for Recreation-No Human Photo-P1/A5
My Gear and Me #1 - (Post 1 - Award 5)
*Music To My Eyes*~L1 w/7 Levels ~Active Sweeper ! ~ P1 A5 ~
RED - Level No. 1 (Post 1, Award 4)
Source: en.wikipedia.org/wiki/Stuttgart
Stuttgart (Swabian: Schduagert) is the capital and largest city of the German state of Baden-Württemberg. Stuttgart is located on the Neckar river in a fertile valley known locally as the "Stuttgart Cauldron." It lies an hour from the Swabian Jura and the Black Forest. Its urban area has a population of 609,219, making it the sixth largest city in Germany. 2.7 million people live in the city's administrative region and another 5.3 million people in its metropolitan area, making it the fourth largest metropolitan area in Germany. The city and metropolitan area are consistently ranked among the top 20 European metropolitan areas by GDP; Mercer listed Stuttgart as 21st on its 2015 list of cities by quality of living, innovation agency 2thinknow ranked the city 24th globally out of 442 cities and the Globalization and World Cities Research Network ranked the city as a Beta-status world city in their 2014 survey.
Since the 6th millennium BC, the Stuttgart area has been an important agricultural area and has been host to a number of cultures seeking to utilize the rich soil of the Neckar valley. The Roman Empire conquered the area in 83 AD and built a massive castrum near Bad Cannstatt, making it the most important regional centre for several centuries. Stuttgart's roots were truly laid in the 10th century with its founding by Liudolf, Duke of Swabia, as a stud farm for his warhorses. Initially overshadowed by nearby Cannstatt, the town grew steadily and was granted a charter in 1320. The fortunes of Stuttgart turned with those of the House of Württemberg, and they made it the capital of their county, duchy, and kingdom from the 15th century to 1918. Stuttgart prospered despite setbacks in the Thirty Years' War and devastating air raids by the Allies on the city and its automobile production during World War II. However, by 1952, the city had bounced back and it became the major economic, industrial, tourism and publishing centre it is today.
Stuttgart is also a transport junction, and possesses the sixth-largest airport in Germany. Several major companies are headquartered in Stuttgart, including Porsche, Bosch, Mercedes-Benz, Daimler AG, and Dinkelacker.
Stuttgart is unusual in the scheme of German cities. It is spread across a variety of hills (some of them covered in vineyards), valleys (especially around the Neckar river and the Stuttgart basin) and parks. This often surprises visitors who associate the city with its reputation as the "cradle of the automobile". The city's tourism slogan is "Stuttgart offers more". Under current plans to improve transport links to the international infrastructure (as part of the Stuttgart 21 project), the city unveiled a new logo and slogan in March 2008 describing itself as "Das neue Herz Europas" ("The new Heart of Europe"). For business, it describes itself as "Where business meets the future". In July 2010, Stuttgart unveiled a new city logo, designed to entice more business people to stay in the city and enjoy breaks in the area.
Stuttgart is a city with a high number of immigrants. According to Dorling Kindersley's Eyewitness Travel Guide to Germany, "In the city of Stuttgart, every third inhabitant is a foreigner." 40% of Stuttgart's residents, and 64% of the population below the age of five, are of immigrant background.
Source: en.wikipedia.org/wiki/Mercedes-Benz_Museum
The Mercedes-Benz Museum is an automobile museum in Stuttgart, Germany. It covers the history of the Mercedes-Benz brand and the brands associated with it. Stuttgart is home to the Mercedes-Benz brand and the international headquarters of Daimler AG.
Il nome di Torrice deriva verosimilmente dalle torri che la cinta muraria medioevale presentava quando nel secolo X il centro ciociaro venne fortificato.
Ma resti archeologici fanno ritenere che nell’epoca romana, forse a causa della sua vicinanza con Frusino e con la via Latina, il territorio torriciano fosse popolato da gente abitante in un pagus o attorno a qualche piccola villa rustica.
Le prime testimonianze storiche risalgono all’inizio del millennio quando Torrice viene menzionata prima come località e poi come castrum appartenente alla circoscrizione religiosa verolana e soggetto politicamente allo stesso vescovo.
Questi era in lotta con la potente famiglia feudale dei Girinidi, arroccata a Monte San Giovanni Campano e padrona di molti castelli della zona.
Abitanti: Torriciani
Festa patronale: San Bernardino
Frazioni e Località: La Cervona
Comuni limitrofi: Arnara, Frosinone, Ripi, Veroli.
Distanza da Frosinone Km. 6
Autostrada: A1 Frosinone.
I vescovi erano soliti definire le controversie sistemando il territorio con vasti possedimenti a contratto livellare, garantendosi poi la presenza dì un gruppo di milites fedeli. Da questì milites, venne probabilmente quel gruppo di condomini che controllò Torrice nei secoli XI-XII e fino ai primi decenni del Duecento.
I condomini ebbero il potere giudiziale, riscuotendo decime e servizi, come detentori di ogni potere sul piccolo castello. Nei secoli del Medioevo Torrice venne più volte attaccato e incendiato: nel 1129 dal le truppe pontificie di Onorio Il durante il tentativo papale di riconquista della Campagna, nel 1165 dalle milizie tedesche di Federico I il Barbarossa guidate da Diopoldo il quale fece devastare e depredare le contrade.
Se in questi secoli Torrice sembra già una piccola comunità autonoma per aver portato a compimento il suo processo di affrancamento da Veroli e dai castelli vicini in realtà era ancora sottoposta a signori feudali consorziati in condominio. Dal 1224, il borgo fu tuttavia concesso dal papato ai de Ceccano mentre al vescovo di Veroli rimasero i diritti signorili.
Durante il Trecento Torrice fu sottoposto a continue scorrerie provocate dalle lotte contro i Caetani. I suoi abitanti parteciparono all’assalto della rocca di Ferentino, allorché i campanini insorsero contro il cardinale Egidio d’Albornoz e l’estensione delle sue costituzioni alla provincia di Campagna e Marittima. Malgrado la presenza dei de Ceccano fosse forte, Torrice tornò sotto la giurisdizione del vescovo verolano e della Chiesa romana. Per questi motivi venne attaccato e occupato da Onorato Caetani nel 1399 durante i fatti dello scisma d’Occidente in cui Torrice fu coinvolto riuscendo infine a tornare all’obbedienza del papa legittimo.
Dopo questi avvenimenti Torrice fu occupato da Ladìslao di Durazzo re dì Napoli a cui i torriciani si ribellarono di struggendogli le fortificazioni che erano state erette.
Agli inizi del Quattrocento esisteva l’universitas, il comune rurale che nel Cin quecento appariva dotato di propri statuti.
La comunità venne poi nuovamente sottoposta a un’ultima signoria dei ceccanesi per passare nel 1484 sotto Deifobo dell’Anguillara e poi da un signore all’altro, fra i quali, il cardinale Francesco Mendoza causa di una certa influenza spagnola sul castello. Seguì per Torrice un periodo di spopolamento, ma la ripresa demografica si ebbe subitanea e vigorosa. Nel Seicento Torrice fu al centro di gravissimi problemi economici a cui si tentò di far fronte mediante un vasto disboscamento del territorio, da destinare all’allevamento e all’agricoltura.
Nei secoli dell’età moderna, dopo la guerra di Campagna, l’ultima combattuta nel Lazio meridionale fino all’invasione francese del 1798 si ebbero i problemi provocati dal brigantaggio, resi più virulenti dalla focosa personalità degli abitanti. Qualche torriciano partecipò alle ribellioni antigiacobine venendo però condannato al patibolo.
I segni della ripresa demografica ed economica del Settecento furono la progettazione e la realizzazione del rinnovamento del patrimonio edilizio, sia sacro, con la ricostruzione secondo criteri barocchi delle principali chiese, che profano, con la riedificazione di molte abitazioni e la costruzione di nuovi palazzi.
All’inizio dell’Ottocento poche erano le famiglie benestanti e grandissimo il numero delle famiglie contadine e nullatenenti. Nei primi decenni, malgrado la forte presenza ecclesiastica, a Torrice si diffondevano sentimenti anticlericali e carbonari: un torriciano, Nicola Fabrizi, fu l’organizzatore di una vendita carbonara che si ramificò e si collegò con altre vendite della provincia, segnale dei cambiamenti radicali in corso anche nelle province più arretrate dello stato papale. Questa fiammata antiecclesiastica non diventò progetto politico accolto da tutti i torriciani: non si ebbero nel Risorgimento fatti rilevanti né i paesani mostrarono di avere un ruolo attivo nei fatti storici del secolo XIX.
Torrice è stato colpito diverse volte dai terremoti: si ricordano ancora i danni prodotti da quello del 1915. Molti abitanti hanno dovuto espatriare per le magre risorse di un territorio densamente popolato: per questo troviamo famiglie torriciane in molti centri sia della provincia ciociara che in altri luoghi d’Italia, d’Europa e d’America.
Il paese è posto sopra una collina appartenente all’area ernica e appare molto compatto, racchiuso entro una strada antemurale. Non si trovano più resti medioevali in quanto il paese ha subìto una rapida e profonda trasformazione a partire dal Sei-Settecento. La cinta muraria è stata inglobata dalle abitazioni poste ai margini, il castello è stato trasformato in un bel palazzo nel corso del Seicento, il mastio in un campanile. Tutta la parte più elevata del paese è stata oggetto di un profondo rimaneggiamento con la trasformazione dell’intero abitato: nuova pavimentazione, accurata intonacatura delle case, costruzione di un’ampia e modernissima piazza con balcone-belvedere.
Si notano, come dicevamo, solo alcuni resti di mura medioevali: è ipotizzabile la posizione di qualche antica porta ma, a causa dei profondi rimaneggiamenti, l’antico sito non è più identificabile nei suoi elementi. Nel centro storico si innalzano diversi palazzetti con bei portali barocchi, alcuni dei quali monumentali.
La Chiesa di San Pietro (dedicata anche a Santa Maria) è stata ricostruita nel corso del secolo XVIII: sia la facciata che l’interno sono barocchi, vi si trovano opere di legno ad intaglio. Anche la Chiesa di San Lorenzo presenta una bella facciata barocca con ricco portale; l’interno è a croce greca con decorazioni a stucco, con dipinti attribuiti a Giuseppe Cesari e al Ludovisi. La chiesa è a due piani in quanto al di sotto vi è una seconda cappella già oratorio confraternale. Le altre due chiese del centro urbano, Santa Lucia e San Rocco, presentano meno interesse per essere, la prima, una più recente e ottocentesca ricostruzione su resti medioevali, la seconda, fuori le mura, una cappella dedicata al culto del santo pellegrino. Interessante invece la piccola piazza in cui è inscritta questa chiesuola: il piccolo slargo è stato ristrutturato con sedili e pavimentazione a laterizi. Vi si affaccia un maestoso arco di porta che immette nell’antico borgo.
Dal colle su cui sorge il paese si gode un ampio panorama aperto sulle circostanti catene montuose degli Ernici e dei Lepini.
Torrice è un vigoroso centro agricolo ove si conservano tradizioni contadine e modi di vita antichi. La campagna è tutta intensamente coltivata.
Torrice risente della vicinanza di Frosinone, il capoluogo provinciale a cui è praticamente unito e da cui dipende offrendo quello che la città ciociara non possiede: campi, spazi naturali e la vita paesana. A Frosinone lavorano molti torriciani. Ci si reca per le spese (anche se artigianato e commercio sono vivacissimi a Torrice) e, soprattutto, per i servizi pubblici. Il centro urbano risulta ancora densamente popolato, ma una parte delle abitazioni sorge lungo le strade di scollinamento, particolarmente verso la Casilina.
keine kommentarlosen FAVS!
NO FAVS, thanks!
Deutschordensritter und Hofdamen
Eines meiner Lieblingsmittelalterfeste ist das Fest von Castrum Cernedum, mittelalterlichen Tag in Erinnerung an die Schenkung des Lehns vom Patriarchen von Aquileia Marquard an Francesco aus Cernedum (Cergneu) im Jahr 1371. Die Burg wurde dann 1511 bei einem Erdbeben (hier relativ häufig) und auch infolge einer Revolte stark beschädigt und daher verlassen, jetzt besteht sie als Ruine.
Hier sind einige Deutschordensritter aus Precenicco zu sehen, wo es angeblich das einzige Lehn des Deutschordens im Friaul gab.
Google Maps spinnt immer noch total, der Ort heißt doch CERGNEU und nicht Gergneu! :(
Burg Cergneu / castello di Cergneu
Castrum Cernedum Burg Cergneu
Mein Hauptreiseziel steht endlich fest, yuhu!! Und JA, es ist das, wovon ich seit Jahren träume!! :D Es wird ein teurer Urlaub (teilweise im fast Luxus-Hotel), aber es wird sich zweifellos lohnen! :D Wozu lebt man denn sonst? :)
Morgen fangen die Abiprüfungen an...
cavalieri teutonici e dame di corte
Una delle mie feste medievali preferite è la rievocazione storica di Cergneu, Castrum Cernedum:
Nel 1371 il Patriarca di Aquileia Marquardo conferma a Francesco di Cergneu l’investitura del feudo al quale si aggiungerà, un secolo dopo, il castello di Brazzacco.Il castello rimarrà abitato almeno fino al 1511 quando, a seguito di un violento sisma e della violenta rivolta del giovedì grasso, venne gravemente danneggiato e quindi abbandonato.
Verso metà giugno in località Cergneu a Nimis (Ud) rivivono quei giorni accompagnati dai cantastorie e libagioni alla tavola dei Nobili di Cernedum riccamente imbandita
Qua ancora alcuni Cavalieri Teutonici di Precenicco, che sembra sia stato appunto, pure a lungo, l'unico feudo in Friuli dei Cavalieri Teutonici.
Google Maps è fuori, mica si chiama Gergneu! :(
“Castrum” –Església de Sant Lluc– dins del marc del certamen Girona Temps de Flors, en el que el “Castrum” dels Manaies sempre ha participat cedint l’espai per acollir el concurs de plantes.
La primera dada documental fiable sobre l’existència deis manaies a Girona és de I'any 1751. En aquesta data sabem que quatre manaies custodiaren "el misteri" del Sant Sepulcre a l'Església del Carme durant tot el Dijous Sant i que obriren també la processó. Des d'aquest moment, els manaies participen, tot encapçalant-les, en les dues processons que tenien lloc durant la Setmana Santa gironina: la del Dijous Sant i la del Divendres Sant.
Deutschland / Bayern - Schloss Neuschwanstein
Neuschwanstein Castle (German: Schloss Neuschwanstein, pronounced [nɔʏˈʃvaːnʃtaɪn], Southern Bavarian: Schloss Neischwanstoa) is a 19th-century Romanesque Revival palace on a rugged hill above the village of Hohenschwangau near Füssen in southwest Bavaria, Germany. The palace was commissioned by Ludwig II of Bavaria as a retreat and in honour of Richard Wagner. Ludwig paid for the palace out of his personal fortune and by means of extensive borrowing, rather than Bavarian public funds.
The castle was intended as a home for the king, until he died in 1886. It was open to the public shortly after his death. Since then more than 61 million people have visited Neuschwanstein Castle. More than 1.3 million people visit annually, with as many as 6,000 per day in the summer.
The municipality of Schwangau lies at an elevation of 800 m (2,620 ft) at the southwest border of the German state of Bavaria. Its surroundings are characterised by the transition between the Alpine foothills in the south (toward the nearby Austrian border) and a hilly landscape in the north that appears flat by comparison.
In the Middle Ages, three castles overlooked the villages. One was called Schwanstein Castle. In 1832, Ludwig's father King Maximilian II of Bavaria bought its ruins to replace them with the comfortable neo-Gothic palace known as Hohenschwangau Castle. Finished in 1837, the palace became his family's summer residence, and his elder son Ludwig (born 1845) spent a large part of his childhood here.
Vorderhohenschwangau Castle and Hinterhohenschwangau Castle sat on a rugged hill overlooking Schwanstein Castle, two nearby lakes (Alpsee and Schwansee), and the village. Separated by only a moat, they jointly consisted of a hall, a keep, and a fortified tower house. In the nineteenth century only ruins remained of the twin medieval castles, but those of Hinterhohenschwangau served as a lookout place known as Sylphenturm.
The ruins above the family palace were known to the crown prince from his excursions. He first sketched one of them in his diary in 1859. When the young king came to power in 1864, the construction of a new palace in place of the two ruined castles became the first in his series of palace building projects. Ludwig called the new palace New Hohenschwangau Castle; only after his death was it renamed Neuschwanstein.[9] The confusing result is that Hohenschwangau and Schwanstein have effectively swapped names: Hohenschwangau Castle replaced the ruins of Schwanstein Castle, and Neuschwanstein Castle replaced the ruins of the two Hohenschwangau Castles.
Neuschwanstein embodies both the contemporaneous architectural fashion known as castle romanticism (German: Burgenromantik), and Ludwig II's immoderate enthusiasm for the operas of Richard Wagner.
In the 19th century, many castles were constructed or reconstructed, often with significant changes to make them more picturesque. Palace-building projects similar to Neuschwanstein had been undertaken earlier in several of the German states and included Hohenschwangau Castle, Lichtenstein Castle, Hohenzollern Castle, and numerous buildings on the River Rhine such as Stolzenfels Castle. The inspiration for the construction of Neuschwanstein came from two journeys in 1867 — one in May to the reconstructed Wartburg near Eisenach, another in July to the Château de Pierrefonds, which Eugène Viollet-le-Duc was transforming from a ruined castle into a historistic palace.
The king saw both buildings as representatives of a romantic interpretation of the Middle Ages, as well as the musical mythology of his friend Wagner, whose operas Tannhäuser and Lohengrin had made a lasting impression on him.
In February 1868, Ludwig's grandfather Ludwig I died, freeing the considerable sums that were previously spent on the abdicated king's appanage. This allowed Ludwig II to start the architectural project of building a private refuge in the familiar landscape far from the capital Munich, so that he could live out his idea of the Middle Ages.
It is my intention to rebuild the old castle ruin of Hohenschwangau near the Pöllat Gorge in the authentic style of the old German knights' castles, and I must confess to you that I am looking forward very much to living there one day [...]; you know the revered guest I would like to accommodate there; the location is one of the most beautiful to be found, holy and unapproachable, a worthy temple for the divine friend who has brought salvation and true blessing to the world. It will also remind you of "Tannhäuser" (Singers' Hall with a view of the castle in the background), "Lohengrin'" (castle courtyard, open corridor, path to the chapel) ...
— Ludwig II, Letter to Richard Wagner, May 1868
The building design was drafted by the stage designer Christian Jank and realised by the architect Eduard Riedel. For technical reasons, the ruined castles could not be integrated into the plan. Initial ideas for the palace drew stylistically on Nuremberg Castle and envisaged a simple building in place of the old Vorderhohenschwangau Castle, but they were rejected and replaced by increasingly extensive drafts, culminating in a bigger palace modelled on the Wartburg. The king insisted on a detailed plan and on personal approval of each and every draft. Ludwig's control went so far that the palace has been regarded as his own creation, rather than that of the architects involved.
Whereas contemporary architecture critics derided Neuschwanstein, one of the last big palace building projects of the nineteenth century, as kitsch, Neuschwanstein and Ludwig II's other buildings are now counted among the major works of European historicism. For financial reasons, a project similar to Neuschwanstein – Falkenstein Castle – never left the planning stages.
The palace can be regarded as typical for nineteenth-century architecture. The shapes of Romanesque (simple geometric figures such as cuboids and semicircular arches), Gothic (upward-pointing lines, slim towers, delicate embellishments) and Byzantine architecture and art (the Throne Hall décor) were mingled in an eclectic fashion and supplemented with 19th-century technical achievements. The Patrona Bavariae and Saint George on the court face of the Palas (main building) are depicted in the local Lüftlmalerei style, a fresco technique typical for Allgäu farmers' houses, while the unimplemented drafts for the Knights' House gallery foreshadow elements of Art Nouveau. Characteristic of Neuschwanstein's design are theatre themes: Christian Jank drew on coulisse drafts from his time as a scenic painter.
The basic style was originally planned to be neo-Gothic but the palace was primarily built in Romanesque style in the end. The operatic themes moved gradually from Tannhäuser and Lohengrin to Parsifal.
In 1868, the ruins of the medieval twin castles were completely demolished; the remains of the old keep were blown up. The foundation stone for the palace was laid on 5 September 1869; in 1872 its cellar was completed and in 1876, everything up to the first floor, the gatehouse being finished first. At the end of 1882 it was completed and fully furnished, allowing Ludwig to take provisional lodgings there and observe the ongoing construction work. In 1874, management of the civil works passed from Eduard Riedel to Georg von Dollmann. The topping out ceremony for the Palas was in 1880, and in 1884, the king was able to move in to the new building. In the same year, the direction of the project passed to Julius Hofmann, after Dollmann had fallen from the King's favour.
The palace was erected as a conventional brick construction and later encased in various types of rock. The white limestone used for the fronts came from a nearby quarry. The sandstone bricks for the portals and bay windows came from Schlaitdorf in Württemberg. Marble from Untersberg near Salzburg was used for the windows, the arch ribs, the columns and the capitals. The Throne Hall was a later addition to the plans and required a steel framework.
The transport of building materials was facilitated by scaffolding and a steam crane that lifted the material to the construction site. Another crane was used at the construction site. The recently founded Dampfkessel-Revisionsverein (Steam Boiler Inspection Association) regularly inspected both boilers.
For about two decades the construction site was the principal employer in the region. In 1880, about 200 craftsmen were occupied at the site, not counting suppliers and other persons indirectly involved in the construction. At times when the king insisted on particularly close deadlines and urgent changes, reportedly up to 300 workers per day were active, sometimes working at night by the light of oil lamps. Statistics from the years 1879/1880 support an immense amount of building materials: 465 tonnes (513 short tons) of Salzburg marble, 1,550 t (1,710 short tons) of sandstone, 400,000 bricks and 2,050 cubic metres (2,680 cu yd) of wood for the scaffolding.
In 1870, a society was founded for insuring the workers, for a low monthly fee, augmented by the king. The heirs of construction casualties (30 cases are mentioned in the statistics) received a small pension.
In 1884, the king was able to move into the (still unfinished) Palas, and in 1885, he invited his mother Marie to Neuschwanstein on the occasion of her 60th birthday. By 1886, the external structure of the Palas (hall) was mostly finished. In the same year, Ludwig had the first, wooden Marienbrücke over the Pöllat Gorge replaced by a steel construction.
Despite its size, Neuschwanstein did not have space for the royal court, but contained only the king's private lodging and servants' rooms. The court buildings served decorative, rather than residential purposes: The palace was intended to serve Ludwig II as a kind of inhabitable theatrical setting. As a temple of friendship it was also dedicated to the life and work of Richard Wagner, who died in 1883 before he had set foot in the building. In the end, Ludwig II lived in the palace for a total of only 172 days.
Neuschwanstein welcomes almost 1.5 million visitors per year making it one of the most popular tourist destinations in Europe. For security reasons the palace can only be visited during a 35-minute guided tour, and no photography is allowed inside the castle. There are also special guided tours that focus on specific topics. In the peak season from June until August, Neuschwanstein has as many as 6000 visitors per day, and guests without advance reservation may have to wait several hours. Ticket sales are processed exclusively via the ticket centre in Hohenschwangau. As of 2008, the total number of visitors was more than 60 million In 2004, the revenues were booked as €6.5 million.
Neuschwanstein is a global symbol of the era of Romanticism. The palace has appeared prominently in several movies such as Helmut Käutner's Ludwig II (1955) and Luchino Visconti's Ludwig (1972), both biopics about the king; the musical Chitty Chitty Bang Bang (1968) and the war drama The Great Escape (1963). It served as the inspiration for Disneyland's Sleeping Beauty Castle and later, similar structures. It is also visited by the character Grace Nakimura alongside Herrenchiemsee in the game The Beast Within: A Gabriel Knight Mystery (1996).
In 1977, Neuschwanstein Castle became the motif of a West German definitive stamp, and it appeared on a €2 commemorative coin for the German Bundesländer series in 2012. In 2007, it was a finalist in the widely publicised on-line selection of the New Seven Wonders of the World.
A meteorite that reached Earth spectacularly on 6 April 2002, at the Austrian border near Hohenschwangau was named Neuschwanstein after the palace. Three fragments were found: Neuschwanstein I (1.75 kg (3.9 lb), found July 2002) and Neuschwanstein II (1.63 kg (3.6 lb), found May 2003) on the German side, and Neuschwanstein III (2.84 kg (6.3 lb), found June 2003) on the Austrian side near Reutte. The meteorite is classified as an enstatite chondrite with unusually large proportions of pure iron (29%), enstatite and the extremely rare mineral sinoite (Si2N2O).
Since 2015, Neuschwanstein and Ludwig's Linderhof and Herrenchiemsee palaces are on the German tentative list for a future designation as UNESCO World Heritage Sites. A joint candidature with other representative palaces of the romantic historicism is discussed (including Schwerin Palace, for example).
(Wikipedia)
Das Schloss Neuschwanstein steht oberhalb von Hohenschwangau bei Füssen im südöstlichen bayerischen Allgäu. Der Bau wurde ab 1869 für den bayerischen König Ludwig II. als idealisierte Vorstellung einer Ritterburg aus der Zeit des Mittelalters errichtet. Die Entwürfe stammen von Christian Jank, die Ausführung übernahmen Eduard Riedel und Georg von Dollmann. Der König lebte nur wenige Monate im Schloss, er starb noch vor der Fertigstellung der Anlage. Neuschwanstein wurde ursprünglich als Neue Burg Hohenschwangau bezeichnet, seinen heutigen Namen trägt es seit 1886. Eigentümer des Schlosses ist der Freistaat Bayern; es wird von der Bayerischen Verwaltung der staatlichen Schlösser, Gärten und Seen betreut und bewirtschaftet.
Neuschwanstein ist das berühmteste der Schlösser Ludwigs II. und eine der bekanntesten Sehenswürdigkeiten Deutschlands. Es wird jährlich von etwa 1,5 Millionen Touristen besucht. Das oftmals als „Märchenschloss“ bezeichnete Neuschwanstein ist nahezu ganzjährig für Besucher geöffnet. Die Architektur und Innenausstattung sind vom romantischen Eklektizismus des 19. Jahrhunderts geprägt; das Schloss gilt als ein Hauptwerk des Historismus. Eine Aufnahme der „Ludwig-Schlösser“ Neuschwanstein, Linderhof und Herrenchiemsee in die Liste des Weltkulturerbes der UNESCO wird angestrebt.
Erstmals urkundlich erwähnt wurde ein »Castrum Swangowe« im Jahre 1090. Damit gemeint waren die im Mittelalter an der Stelle des heutigen Schlosses Neuschwanstein stehenden zwei kleinen Burgen: Die aus einem Palas und einem Bergfried bestehende Burg Vorderhohenschwangau an der Stelle des heutigen Palas und, nur durch einen Halsgraben getrennt, ein befestigter Wohnturm namens Hinterhohenschwangau, der sich dort befand, wo zwischen heutigem Ritterhaus und Kemenate auch Ludwig II. einen hohen Bergfried geplant hatte, zu dessen Errichtung er jedoch nicht mehr kam. Beide Gebäude gingen auf die Herren von Schwangau zurück, die in der Region als Lehensnehmer der Welfen (bis 1191) und der Staufer (bis 1268), danach als reichsunmittelbare Ritter ansässig waren, bis zu ihrem Aussterben im Jahre 1536. Der Minnesänger Hiltbolt von Schwangau stammt aus diesem Geschlecht. Hinterhohenschwangau war wahrscheinlich der Geburtsort von Margareta von Schwangau, der Ehefrau des Minnesängers Oswald von Wolkenstein. Als 1363 Herzog Rudolf IV. von Österreich Tirol unter habsburgische Herrschaft brachte, verpflichteten sich Stephan von Schwangau und seine Brüder, ihre Festen Vorder- und Hinterschwangau, die Burg Frauenstein und den Sinwellenturm dem österreichischen Herzog offenzuhalten.
Eine Urkunde von 1397 nennt zum ersten Mal den Schwanstein, das heutige Schloss Hohenschwangau, das um diese Zeit unterhalb der älteren Doppelburg auf einer Anhöhe zwischen Alpsee und Schwansee errichtet worden war. Seit dem 16. Jahrhundert befand sich die reichsunmittelbare Herrschaft Schwangau unter Oberhoheit der Wittelsbacher, welche die Burg Schwanstein zur Bärenjagd sowie als Sitz für jüngere Söhne und später für ein Pfleggericht nutzten. Sie hatten den gesamten Besitz 1567 aus dem Nachlass der bankrotten Augsburger Patrizierfamilie Baumgartner erworben.
Im 19. Jahrhundert waren die beiden oberen Burgen zu Ruinen verfallen, die Überreste Hinterhohenschwangaus zu einem Sylphenturm genannten Aussichtsplatz umgestaltet. Ludwig II. verbrachte einen Teil seiner Kindheit in der Nähe der Burgruinen auf dem benachbarten Schloss Hohenschwangau, das sein Vater König Maximilian II. um 1837 von einer spätmittelalterlichen Burg zu einem wohnlichen Schloss im Sinne der Romantik hatte umgestalten lassen. Hohenschwangau war ursprünglich als Schloss Schwanstein bekannt, seine neue Bezeichnung erhielt es erst während des Wiederaufbaus. Damit wurden die Namen der Burg Schwanstein und der älteren Doppelburg Vorder- und Hinterhohenschwangau vertauscht. Max II. hatte 1855 Baurat Eduard Riedel beauftragt, für den Turm von Hinterhohenschwangau zunächst einen Aussichtspavillon in Glas-Eisen-Konstruktion zu entwerfen, im Jahr darauf dann einen Plan für die Reparatur des Turms und die Herstellung eines Zimmers mit einem Zeltdach darüber. Beides wurde jedoch zurückgestellt.
Die oberhalb des Wohnschlosses gelegenen Ruinen waren dem Kronprinzen – wie auch der Frauenstein und der Falkenstein – häufiges Wanderziel und deshalb gut bekannt. 1859 zeichnete er die Überreste der Vorderhohenschwangauer Burg erstmals in sein Tagebuch. 1837 pries ein Anonymus das wiederaufgebaute Schloss Hohenschwangau als „die Wiege einer neuen Romantik“ und schwärmte von dem Gedanken, dass „auch die Ruinen von dem vorderen Schlosse Schwangau (gemeint war die Doppelburg Vorder- und Hinterhohenschwangau), die mit Falkenstein und Hohen-Freyberg ein langgezogenes Dreieck bilden, zu einem großen einfachen Fest- und Sängersaal wiederaufgerichtet werden …“ Damit war die Idee eines Wiederaufbaus der Ruinen im Sinne einer Wiedergeburt des Austragungsortes des Sängerkriegs auf der Wartburg in der Welt; 20 Jahre bevor die thüringische Wartburg durch Hugo von Ritgen wiederaufgebaut wurde und 30 Jahre bevor Ludwig II. die Idee in die Tat umsetzte, indem er auf dem „Jugend“ genannten Burgfelsen von Vorder- und Hinterhohenschwangau ein neues „Sängerschloss“ nach dem Vorbild der Wartburg errichten ließ.
ach der Regierungsübernahme durch den jungen König 1864 war der Wiederaufbau der Vorderhohenschwangauer Burgruine – des späteren Neuschwansteins – das erste größere Schlossbauprojekt Ludwigs II. Er plante damit durchaus nichts Außergewöhnliches: In ganz Europa bauten sich zur gleichen Zeit gekrönte Häupter und Adelsfamilien Schlösser und Burgen in historischen Stilen oder ließen bedeutende mittelalterliche Monumente rekonstruieren. Kurz nach dem väterlichen Hohenschwangau hatte Ludwigs Onkel, König Friedrich Wilhelm IV. von Preußen, das Schloss Stolzenfels und von 1850 bis 1867 die Burg Hohenzollern wiedererrichten lassen. Der hannoversche König hatte von 1858 bis 1869 das Schloss Marienburg gebaut. Die britische Königin Victoria ließ ab 1845 Osborne House und kurz darauf Balmoral Castle umbauen, nachdem ihr Onkel Georg IV. schon zwischen 1820 und 1830 Windsor Castle bedeutend erweitert hatte. Ein weiteres Beispiel aus Europa war ab 1840 der Bau des Palácio Nacional da Pena durch den portugiesischen König Ferdinand II. Zur gleichen Zeit ließen die Fürsten zu Schwarzenberg das böhmische Schloss Frauenberg errichten und die Fürsten von Urach das Schloss Lichtenstein bauen. Auch die umfangreiche Restaurierung der Hohkönigsburg im Elsass durch den deutschen Kaiser, die allerdings erst im frühen 20. Jahrhundert stattfand, kann hier erwähnt werden.
Dem als Sinnbild einer Ritterburg gedachten Neuschwanstein folgten mit Linderhof noch ein Lustschloss aus der Epoche des Rokoko und mit Schloss Herrenchiemsee ein barocker Palast, der als Denkmal für die Zeit des Absolutismus stand. Angeregt zu dem Bau Neuschwansteins wurde Ludwig II. durch zwei Reisen: Im Mai 1867 besuchte er mit seinem Bruder Otto die wieder aufgebaute Wartburg bei Eisenach, im Juli desselben Jahres besichtigte er in Frankreich Schloss Pierrefonds, das damals von Eugène Viollet-le-Duc für Kaiser Napoleon III. von einer Burgruine zu einem historistischen Schloss umgestaltet wurde. Im Verständnis des Königs entsprachen beide Bauten einer romantischen Darstellung des Mittelalters, ebenso wie die musikalischen Sagenwelten Richard Wagners. Dessen Werke Tannhäuser und Lohengrin hatten den König nachhaltig beeindruckt. Am 15. Mai 1868 teilte er dem befreundeten Komponisten in einem Brief mit:
„Ich habe die Absicht, die alte Burgruine Hohenschwangau bei der Pöllatschlucht neu aufbauen zu lassen, im echten Styl der alten deutschen Ritterburgen“
Durch den Tod seines 1848 abgedankten Großvaters Ludwig I. konnte der junge König ab 1868 dessen Apanage einbehalten, wodurch ihm umfangreiche finanzielle Mittel zur Verfügung standen. Der König wollte mit dem nun entstehenden Bauprojekt in der ihm aus Kindertagen vertrauten Landschaft ein privates Refugium abseits der Hauptstadt München schaffen, in dem er seine Vorstellung des Mittelalters erleben konnte, zumal das von ihm gern genutzte Schloss Hohenschwangau jeweils während der Sommermonate von seiner ungeliebten Mutter, der Königin Marie, besetzt war. Die Entwürfe für das neue Schloss lieferte der Münchner Theatermaler Christian Jank, umgesetzt wurden sie durch den Architekten Eduard Riedel. Überlegungen, die Burgruinen in den Bau zu integrieren, wurden wegen der damit verbundenen technischen Schwierigkeiten nicht weiter verfolgt. Erste Pläne für das Schloss, die sich stilistisch an der Nürnberger Burg orientierten und einen schlichten Neubau anstelle der alten Burg Vorderhohenschwangau vorsahen, wurden wieder verworfen und gegen zunehmend umfangreichere Entwürfe ersetzt, die zu einem größeren Schloss nach dem Vorbild der Wartburg führten. Der König bestand auf einer detaillierten Planung und ließ sich jeden Entwurf zur Genehmigung vorlegen. Sein Einfluss auf die Entwürfe reichte so weit, dass das Schloss vor allem als seine eigene Schöpfung und weniger als die seiner beteiligten Architekten gelten kann.
Mit dem Bau des Schlosses wurde 1869 begonnen. Die Wünsche und Ansprüche Ludwigs II. wuchsen mit dem Bau ebenso wie die Ausgaben, und die Entwürfe und Kostenvoranschläge mussten mehrfach überarbeitet werden. So war anstelle des großen Thronsaales ursprünglich nur ein bescheidenes Arbeitszimmer geplant, und vorgesehene Gästezimmer wurden aus den Entwürfen wieder gestrichen, um Platz für einen Maurischen Saal zu schaffen, der aufgrund der ständigen Geldknappheit nicht realisiert werden konnte. Die ursprünglich schon für 1872 vorgesehene Fertigstellung des Schlosses verzögerte sich wiederholt. Als Dank für den Kaiserbrief erhielt der König ab 1871 zwar Zuwendungen aus dem Welfenfonds durch Bismarck, doch wurden seine finanziellen Mittel nun zunehmend auch durch seine weiteren Bauprojekte vereinnahmt. Der Palas und das Torhaus Neuschwansteins waren bis 1886 im Außenbau weitgehend fertiggestellt; ab 1884 konnte der König den Palas erstmals bewohnen. Ludwig II. lebte bis zu seinem Tod 1886 insgesamt nur 172 Tage im Schloss, das bis dahin noch einer Großbaustelle glich. 1885 empfing er hier anlässlich ihres 60. Geburtstags seine auf dem unteren Hohenschwangau residierende Mutter, die vormalige Königin Marie.
Neuschwanstein sollte Ludwig II. gewissermaßen als bewohnbare Theaterkulisse dienen. Es war als Freundschaftstempel dem Leben und Werk Richard Wagners gewidmet, der es jedoch nie betreten hat. Trotz seiner Größe war das Schloss nicht für die Aufnahme eines Hofstaats vorgesehen; es bot lediglich der Privatwohnung des Königs und Zimmern für die Dienerschaft Raum. Die Hofgebäude dienten weniger Wohn- als vielmehr dekorativen Zwecken. So war zum Beispiel der Bau der Kemenate – die erst nach Ludwigs Tod vollendet wurde – eine direkte Reminiszenz an den zweiten Akt von Lohengrin, wo ein solches Gebäude einen der Schauplätze darstellte.
Ludwig II. bezahlte seine Bauprojekte selbst aus seinem Privatvermögen und dem Einkommen seiner Zivilliste. Anders als oft kolportiert wird, wurde die Staatskasse für seine Bauten nicht belastet. Die Baukosten Neuschwansteins betrugen bis zum Tod des Königs 6.180.047 Mark, ursprünglich veranschlagt waren 3,2 Millionen Mark. Seine privaten Mittel reichten für die ausufernden Bauprojekte jedoch nicht mehr aus, und so musste der König laufend neue Kredite aufnehmen. 1883 war er bereits mit über 7 Millionen Mark verschuldet, 1885 drohte ihm erstmals eine Pfändung.
Die Streitigkeiten um die Verschuldung des Staatsoberhaupts veranlassten die bayerische Regierung 1886, den König zu entmündigen und für regierungsunfähig erklären zu lassen. Ludwig II. hielt sich zur Zeit seiner Entmündigung am 9. Juni 1886 in Neuschwanstein auf; es war das letzte seiner selbst in Auftrag gegebenen Schlösser, das er bewohnte. Die anlässlich seiner bevorstehenden Absetzung am 10. Juni 1886 nach Neuschwanstein gereiste Regierungskommission ließ der König im Torhaus festsetzen. Nach einigen Stunden wurden die Mitglieder der Kommission freigelassen. Am 11. Juni erschien eine zweite Kommission unter der Leitung Bernhard von Guddens. Der König musste Neuschwanstein daraufhin am 12. Juni 1886 verlassen und wurde nach Schloss Berg verbracht, wo er am 13. Juni 1886 im Starnberger See ertrank.
Ludwig II. errichtete Schloss Neuschwanstein nicht als Repräsentationsbau oder zur Machtdemonstration, sondern ausschließlich als seinen privaten Rückzugsort. Im Gegensatz dazu steht die heutige Bedeutung des Schlosses als eines der wichtigsten Touristenziele Deutschlands. Der Deutsche Tourismusverband macht auf internationaler Ebene mit Neuschwanstein Werbung für Bayern als ein Land der Märchenschlösser. So nimmt es nicht Wunder, dass bei einer Umfrage der Deutschen Zentrale für Tourismus (DZT) unter 15.000 ausländischen Gästen über deren liebstes Besucherziel das Schloss Neuschwanstein Platz 1 erreichte. Im nationalen Vergleich wählten 350.000 Teilnehmer die Schlossanlage in der ZDF-Show Unsere Besten – die Lieblingsorte der Deutschen indes nur auf Rang 19. Bei der Abstimmung über die neuen Weltwunder im Jahr 2007 war Schloss Neuschwanstein auf dem achten Platz zu finden.
Seit ihrer Öffnung für den Besucherverkehr im Todesjahr Ludwigs zählt die Anlage beständig steigende Gästezahlen. Allein in den ersten acht Wochen besuchten rund 18.000 Menschen das Schloss. 1913 zählte es über 28.000 Gäste, 1939 waren es bereits 290.000. Bis 2001 war die Zahl auf rund 1,3 Millionen Besucher angewachsen, darunter 560.000 Deutsche und 385.000 Amerikaner sowie Engländer. Drittstärkste Gruppe waren in jenem Jahr die 149.000 Japaner. Bis 2005 wurden insgesamt über 50 Millionen Besucher gezählt. 2013 wurde mit 1,52 Millionen Besuchern ein neuer Rekord aufgestellt, das waren 31 Prozent der gesamten Besucher in den staatlichen Schlössern, Burgen und Residenzen. Damit ist Schloss Neuschwanstein der unangefochtene Besuchermagnet der Bayerischen Schlösserverwaltung und deren einzige Anlage, die mehr Gewinn einbringt als Kosten verursacht. 2004 wurden über 6,5 Millionen Euro an Einnahmen verbucht. Die Anlage zählt in der Hochsaison von Juni bis August durchschnittlich mehr als 6000 Besucher am Tag, in Stoßzeiten bis zu 10.000. Aufgrund des hohen Andrangs müssen Gäste ohne Voranmeldung zum Teil mit mehreren Stunden Wartezeit rechnen. Der Ticketverkauf erfolgt – vor Ort und online – ausschließlich über das Ticketcenter in Hohenschwangau. Aus Gründen der Sicherheit ist es nur im Rahmen einer etwa 35-minütigen Führung möglich, das Schloss zu besichtigen. Daneben gibt es noch sogenannte Themenführungen, die sich beispielsweise mit den Sagenwelten der jeweiligen Bilder befassen.
Der mit Neuschwanstein verbundene Massentourismus ist für die Region jedoch nicht nur ein lukratives Geschäft, sondern bringt auch Probleme mit sich. Vor allem in den Sommermonaten ist die Verkehrssituation rund um die Königsschlösser Hohenschwangau und Neuschwanstein extrem angespannt. Der ausufernde Parksuchverkehr in Schwangau wirkt belastend auf die Bewohner, und der sich stauende Verkehr in der Augsburger Straße in Füssen ist zu einem Drittel auf den An- und Abreiseverkehr der Schlosstouristen zurückzuführen. Seit über 20 Jahren stehen die Stadt Füssen und die Gemeinde Schwangau in Verhandlung zur Beseitigung ihrer Verkehrsprobleme, doch die verschiedenen Interessenlagen und gegensätzliche Positionen der Beteiligten führten bislang zu keiner Lösung. Trotz langer Parkplatzsuche sowie Schlangestehen vor dem Ticketcenter und dem Schlossportal reißt der Besucherstrom nach Schloss Neuschwanstein nicht ab, denn
„Der Nimbus des „Märchenkönigs“ übt offensichtlich auf die Umwelt eine derartige Faszination aus, dass jeder Versuch, die Besucherströme auf andere, weniger besuchte Objekte abzulenken, bisher vergeblich war und wohl auch bleiben wird.“
Die bayerische Regierung investiert regelmäßig Summen in Millionenhöhe in die Erhaltung des Schlosses und in die touristische Erschließung der Anlage. 1977 musste der Felsberg unter der Kemenate für 500.000 DM saniert werden. Mit rund 640.000 DM schlug noch einmal die damalige Sanierung der Marienbrücke zu Buche, während für die Erneuerung der Schlossdächer 2,1 Millionen Mark aufgewendet werden mussten. In den 1980er Jahren war das Abtäufen eines Treppenhauses und die Anlage eines weiteren Besucheraufgangs nötig geworden. Sie kosteten insgesamt 4,2 Millionen Mark. In der Zeit von 1990 bis 2008 gab der Freistaat weitere 14,5 Millionen Euro für Instandhaltungsmaßnahmen – darunter die Instandsetzung der einzigen Zufahrtsstraße sowie eine jahrelange Fassadensanierung – und die Verbesserung der Besucherbetreuung aus. Auch die Innenräume müssen regelmäßig instandgesetzt und restauriert werden. So wurden 2009 und 2011 für über 425.000 Euro die original erhaltenen Textilien im Schlaf- sowie Wohnzimmer Ludwigs II. restauriert und durch Licht- sowie Tastschutz vor weiterem Verfall bewahrt.
Die Schlossverwaltung warnt davor, dass mit jährlich etwa 1,5 Millionen Besuchern das Schloss an die Grenzen seiner Kapazität gelangt sei. Die Besuchermassen würden – zusammen mit dem alpinen Klima und dem Licht – die wertvollen Möbel und Textilien stark belasten. Eine besondere Rolle scheint dabei die von den Besuchern ausgeatmete Feuchtigkeit zu spielen. Wissenschaftler sollen untersuchen, inwiefern die Schlossverwaltung diese Belastung verringern kann.
Neuschwanstein gilt als Sinnbild für die Zeit der Romantik und ist weltweit bekannt. In amerikanischer Werbung ist es das meistgenutzte Schlossmotiv. Schon im Mai 1954 zeigte die amerikanische Illustrierte Life in einer Sonderausgabe über das deutsche Wirtschaftswunder Schloss Neuschwanstein auf seiner Titelseite.
Das Schloss inspirierte Künstler wie Andy Warhol, der es zum Thema einer seiner Pop-Art-Sequenzen machte, nachdem er es 1971 besucht hatte. 2002 stürzten in der Nähe Neuschwansteins Trümmerstücke eines Meteoriten auf die Erde, die seitdem unter dem Namen des Schlosses katalogisiert sind.
Die Anlage war Vorbild für mehrere Bauten auf der ganzen Welt, allen voran für das Sleeping-Beauty-Schloss im Disneyland Resort im kalifornischen Anaheim. Auch das Dornröschen-Schloss im Disneyland Paris wurde dem bayerischen „Märchenschloss“ nachempfunden und folgt der internationalen Einordnung, die den Anblick von Neuschwanstein mit Disney's Cinderella bzw. mit Aschenputtel in Verbindung bringt. Ähnliches gilt für das Excalibur Hotel & Casino in Las Vegas. Der 1990 eröffnete, 290 Millionen Dollar teure Komplex zeigt starke Anlehnungen an Neuschwanstein. In Deutschland ließ der Kommerzienrat Friedrich Hoepfner in der Karlsruher Haid-und-Neu-Straße von 1896 bis 1898 seine „Hoepfner-Burg“ nach Plänen von Johann Hantschel errichten. Der als Betriebsgebäude für Hoepfners Brauerei errichtete Bau zeigt ebenfalls Reminiszenzen an Schloss Neuschwanstein.
Schloss Neuschwanstein diente unzählige Male als Kulisse für Verfilmungen über das Leben Ludwigs II. Es war zum Beispiel Drehort für Filme wie Helmut Käutners Ludwig II. von 1955 und Luchino Viscontis Ludwig II. von 1972. Auch die neueste Filmbiografie, Ludwig II. von Peter Sehr und Marie Noëlle aus dem Jahr 2012, wurde an Originalschauplätzen gedreht.
Die Anlage kam aber nicht nur bei Verfilmungen des Lebens Ludwigs II. zum Einsatz. Zum Beispiel fand auch ein Teil der Dreharbeiten zu Ken Hughes’ Fantasy-Komödie Tschitti Tschitti Bäng Bäng aus dem Jahr 1968 dort statt, und in Mel Brooks’ 1987 veröffentlichter Star-Wars-Parodie Spaceballs stellte Schloss Neuschwanstein das Zuhause von Prinzessin Vespa auf dem Planeten Druidia dar. Auch für Peter Zadeks Die wilden Fünfziger von 1983 und in dem 2008 erstmals ausgestrahlten TV-Spielfilm Die Jagd nach dem Schatz der Nibelungen diente Neuschwanstein als Kulisse.
In dem DEFA-Märchenfilm Die vertauschte Königin von Dieter Scharfenberg findet in der Anfangssequenz ein Schlossmodell Verwendung, das eine Adaption Neuschwansteins ist.
Die in dem Film Sherlock Holmes: Spiel im Schatten aus dem Jahr 2011 gezeigte Festung in den Schweizer Alpen wurde digital gestaltet, als Vorlage diente neben der Festung Hohenwerfen auch Schloss Neuschwanstein.
(Wikipedia)
Outlook from the church tower - top of - "Stiftskirche" in Tubinga
Ausblick aus dem Turm der Stiftskirche Tübingen - Turmzimmer
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define:
castle, Schloß , Burg , Château
a large building formerly occupied by a ruler
and fortified against attack
-
Erstmals wird die Burg, das castrum twingia, 1078 erwähnt. Kaiser Heinrich IV. belagerte damals auf seinem Rückweg von Canossa vergeblich die Festung, die Graf Hugo von Tübingen hielt, ein Verbündeter des Gegenkönigs Herzog Rudolf.
Sie dürfte die Fläche des heutigen Schlosshofes eingenommen haben. Hier residierten die im 12. Jahrhundert zu Pfalzgrafen ernannten Grafen von Tübingen, bis sie aus Geldmangel Burg und Stadt 1301 an das Kloster Bebenhausen verpfänden und schließlich 1342 an die Grafen von Württemberg verkaufen mussten. Wenige Jahre nach dem Tod des Universitätsgründers Graf Eberhard im Bart 1496 begann sein Nachfolger Herzog Ulrich mit ersten Umbauten. Die eigentliche Umgestaltung zu einem Renaissanceschloß erfolgte jedoch erst in den Jahren 1534-1550 nach Ulrichs Rückkehr aus 15 Jahre währendem Exil. Entscheidende Ergänzung erfuhr die Anlage schließlich unter Herzog Friedrich I. in den Jahren 1604-1607 durch den Bau des unteren Schlosstores und der östlichen Bastionen. Schon 1188 ist die Johanneskapelle auf dem Burgberg erwähnt. Sie ist somit die älteste urkundlich bekannte Kirche Tübingens. Beim Neubau des Schlosses wurde sie in den Südflügel integriert. Seit 1815 untersteht sie der württembergischen Landeskirche. Noch heute üben hier die angehenden Tübinger evangelischen Theologen das Predigen. Besonders beeindruckend ist das holzgetäfelte Tonnengewölbe aus der Mitte des 17. Jahrhunderts. Die Wandmalereien, die Gobelins vortäuschen, wurden im späten 19. Jahrhundert aufgebracht. Die Gemälde sind Werke des frühen 18. Jahrhunderts.
Die Kapelle ist nicht für die Öffentlichkeit zugänglich.
Sie kann jedoch über die evangelische Landeskirche Stuttgart zu Hochzeiten etc. in Anspruch genommen werden.
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attack:
here:
1. Henry IV, Holy Roman Emperor
The beginning of the conflict known as the Investiture Controversy can be assigned to Christmas night of 1075: Gregory was kidnapped and imprisoned by Cencio I Frangipane, a Roman noble, while officiating at Santa Maria Maggiore in Rome. Later freed by Roman people, Gregory accused Henry of having been behind the attempt.
In 1075 Gregory excommunicated some members of the Imperial Court, and threatened to do the same with Henry himself.
He stood in the snow outside the gates of the castle of Canossa for three days, from 25 January to 27 January 1077, begging the pope to rescind the sentence (popularly portrayed as without shoes, taking no food or shelter, and wearing a hairshirt - see Walk of Canossa). The Pope lifted the excommunication, imposing a vow to comply with certain conditions, which Henry soon violated.
On his return to Swabia he tried to attack this castle of Tübingen, but he failed here too.
1076 Investiturstreit – der Streit um die Einsetzung der Bischöfe in nicht nur ihre kirchlichen Ämter, sondern auch in die damit verbundenen Ämter der Reichsverwaltung –
Heinrich IV - seine Auseinandersetzung mit Papst Gregor VII. und sein Gang nach Canossa gelten als Höhepunkt des Investiturstreits. - wollte es nach dem Gang nach Canossa einnehmen, vergeblich.
Gregor VII. befürchtete das Anrücken eines kaiserlichen Heeres Heinrich des IV und wollte einer Begegnung mit Heinrich ausweichen, zog sich deshalb auf die gut befestigte Burg Canossa der Markgräfin Mathilde von Tuszien zurück.
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1076 La pénitence de Canossa
Grégoire VII déclare Henri IV déchu et l'excommunie ; s'étant rebellé contre la souveraineté de l'Église, il ne peut plus être roi. Celui qui refuse ainsi l'obéissance au représentant de Dieu et fréquente d'autres excommuniés est de fait déchu de sa souveraineté. En conséquence, tous ses sujets sont déliés de l'allégeance qu'ils lui ont prêtée.
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En échange de son pardon, il obtient le droit de venir en Germanie et l'assurance que le différend entre les princes et le roi serait soumis à son arbitrage
Sur son retour à Swabia il a essayé d'attaquer ce château de Tübingen, mais il a échoué ici aussi.
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Découronnée, la tour domine encore le site de ses 18 mètres tout en surplombant les rives de la Vignague de 23 mètres (ses murs ont une épaisseur maximum de 3,20 m)
Il nome di Poli deriva da Castrum Poli o Castrum Pauli. Le sue origini risalgono al 992 e fu a lungo possedimento del monastero benedettino del Clivo di Scauro di Roma. Dal 1081 passò sotto il dominio dell'Abbazia di San Paolo fuori le mura, donazione voluta da Gregorio VII. Da qui in poi si ebbero continue lotte per conquistarne il potere tra i monaci dell'abbazia e la famiglia degli Oddoni, i quali ne ottennero il dominio nel 1157, tenendola fino al 1200, anno in cui si accese una nuova disputa con la famiglia dei Conti, che strapparono il feudo agli Oddoni e lo governarono per ben sei secoli. Quando poi, nel 1808, morì l'ultimo erede dei Conti, Poli passò agli Sforza Cesarini e da loro fino alla famiglia Torlonia, nel 1820.
Il paese ha 35 vicoli molto stretti ed è rimasto intatto nel corso dei secoli; possiede un'ossatura stradale a "spina di pesce" (lunga strada al centro che attraversa il paese nella sua longitudinalità).
Palazzo Conti fu costruito tra il XIII e il XIV secolo per volere del condottiero Torquato Conti. Il palazzo è passato in epoca recente fra le proprietà di privati che hanno donato parte dell'edificio alla sede del comune. La famiglia mantiene ancora in suo possesso il piano nobile del Palazzo Conti. Tra le curiosità è bene ricordare che, proprio al piano nobile, nell'ala affrescata nacque il futuro Papa Innocenzo XIII.
La chiesa di Santo Stefano ha origini precedenti al 1000, conserva affreschi di Taddeo Zuccari e altri affreschi settecenteschi di Antonio Rosati. La chiesa di Sant'Antonio Abate, è del XV secolo con affreschi secenteschi. Dopo una serie di passaggi che videro il luogo, prima in mano a Stefano Stefaneschi, poi di nuovo al monastero ed ancora ad una certo Giovanni Conte, divenne possedimento del Monastero di Roma.
Nel 1467 a Poli successe un evento singolare, e cioè alcuni emissari di papa Paolo II si recarono nel feudo per catturare un gruppo di uomini e donne con l'accusa di eresia. In effetti intorno al 1300 a Poli si diffuse sempre più un gruppo di persone denominate "setta dei fraticelli", noti anche come fraticelli della vita povera o Fraticelli della Opinione. Si trattava di persone condannate più volte dalla Chiesa come eretici e come praticanti riti satanici e orgiastici. La setta dei fraticelli riscuoteva molti consensi, tra cui anche quella dei Conti che governavano il feudo, tra i vari insediamenti che essi possedevano vengono nominate in documenti storici Santa Maria del Monte, di Castel Sant'Angelo, così come di San Biagio o Santa Lucia a Casape, luoghi usati per gli incontri in segreto.[senza fonte]Papa Paolo II viene ricordato da Egidio da Viterbo come «...pontefice severo, che nei suoi atti faceva risplendere singolare giustizia.». Egli riuscì a sradicare la comunità dei Fraticelli di Poli infatti, dopo averli esortati a sconfessare le loro pratiche, decise di catturarli con la forza e processarli. Tra i maggiori accusati c'era il barone Stefano Conti che, colpevole di aver favorito vita facile alla setta nei suoi territori, venne imprigionato a Castel Sant'Angelo e costretto a rinunciare al suo feudo a favore dei figli. Con il popolo il papa fu più mite: inflisse a tutti una penitenza annuale, una processione che si doveva svolgere il primo giorno di Quaresima dedicato a San Rocco, e un pranzo per 12 poveri del paese, la pena fu poi revocata nel 1886.
[modifica]
Château du Haut-Koenigsbourg (Haut-Koenigsbourg castle), in Orschwiller, the Bas-Rhin département of Alsace, France.
It is not known when the first castle was built. However, a Burg Staufen (Castrum Estufin) is documented in 1147, when the monks complained to King Louis VII of France about its unlawful construction by the Hohenstaufen Duke Frederick II of Swabia.
In the early thirteenth century, the fortification passed from the Hohenstaufen family to the dukes of Lorraine, who entrusted it to the local Rathsamhausen knightly family and the Lords of Hohenstein, who held the castle until the fifteenth century.
As the Hohensteins allowed some robber barons to use the castle as a hideout, and their behaviour began to exasperate the neighbouring rulers, in 1454 it was occupied by Elector Palatine Frederick I.
In 1479, the Habsburg emperor Frederick III granted the castle ruins to the Counts of Thierstein, who rebuilt them with a defensive system suited to the new artillery of the time. in 1462 was set ablaze by the unified forces of the cities of Colmar, Strasbourg, and Basel.
In 1633, during the Thirty Years' War in which Catholics forces fought Protestants, the Imperial castle was besieged by Protestant Swedish forces. After a 52-day siege, the castle was burned and looted by the Swedish troops. For several hundred years it was left unused, and the ruins became overgrown by the forest. Various romantic poets and artists were inspired by the castle during this time.
The castle was left abandoned until 1899 when it was given to Kaiser Wilhelm II von Hohenzollern by the town of Sélestat. He commissioned the architect Bodo Ebhardt, a specialist in medieval fortifications, to restore the castle. Its renovation satisfied his passion for the Middle Ages, whilst he dreamed of a return to the old German Empire.
The political ambition of this huge renovation project, undertaken at the beginning of the 20th century, was to legitimize the newly forged Hohenzollern imperial dynasty, and create a symbol for the world of the power held by this new empire. Today, the restoration is admired more for its educational potential: although it is not altogether perfect, the result is undeniably authentic.
Information Sources:
The Château de Lassay is a 15th-century castle in Lassay-les-Châteaux, in the Mayenne department.
The first mention of a castrum in Lassay dates back to the 12th century. Owned by Charles de Vendôme at the beginning of the 15th century, the castle was destroyed by French troops since Charles de Vendôme was supporting the English during the Hundred Years War.
In 1458, the French king Charles VII allowed the son of Charles de Vendôme, Jean II, to rebuild a castle. The new castle was achieve within one year. The barbican was built in 1497-1498.
Since then, the castle was left mainly intact and the original 15th-century architecture preserved by the different owners of the castle.
The castle is listed as a Monument historique since 1862. It is open for the visit from April to September.
Die Stadt wurde 902 zum ersten Mal unter dem Namen Castrum Babenberch erwähnt. Die Gründung de Bistums erfolgte 1007 durch Kaiser Heinrich II. seit 1993 gehört die Altstadt zum UNESCO Weltkulturerbe.
The city was mentioned for the first time 902 under the name of Castrum Babenberch. The foundation of the diocese was done in 1007 by Emperor Henry II. Since 1993 the Old Town, belongs to the UNESCO World Heritage.
Il Castel dell'Ovo (Castrum Ovi, in latino), dopo il Castel Capuano è il più antico della città di Napoli ed è uno degli elementi che spiccano maggiormente nel celebre panorama del Golfo.
Il suo nome deriva da un'antica leggenda secondo la quale il poeta latino Virgilio - che nel medioevo era considerato anche un mago - nascose nelle segrete dell'edificio un uovo che mantenesse in piedi l'intera fortezza. La sua rottura avrebbe provocato non solo il crollo del castello, ma anche una serie di rovinose catastrofi alla città di Napoli.
Da Wikipedia, l'enciclopedia libera.
Ovo Castle (Castrum Ovi, in Latin), after the Capuano Castle is the oldest city of Naples and is one of the elements that stand out the most famous landscape in the Gulf.
Its name derives from an ancient legend that the Roman poet Virgil - which in medieval times was considered a magician - hid in the secret building of an egg that kept standing up the whole fortress. Its failure would have caused not only the collapse of the castle, but also a series of catastrophic disasters to the city of Naples.
From Wikipedia, the free encyclopedia.
La cattedrale di Santa Maria Assunta è il duomo di Siena. Costruita in stile Romanico-Gotico italiano, è una delle più significative chiese realizzate in questo stile in Italia.
Nel luogo dove sorge la cattedrale, sarebbe sorto il castrum romano. Ancora nel Medioevo il toponimo era Piano Sancte Mariae e in questo luogo, tra l'attuale costruzione e la piazza che la circonda su due lati, sono stati effettuati degli scavi che hanno suffragato l'ipotesi di uno sviluppo dell'area in periodo longobardo e franco.
Si parla[senza fonte] di un accastellamento con quattro torri, di cui una sarebbe diventata la torre campanaria attuale. Questo edificio sarebbe stato fino al 913 la residenza del vescovo ed avrebbe contenuto una chiesa rivolta verso est, cioè verso l'attuale battistero. Nel XII secolo questa chiesa fu inglobata nella costruzione romanica che andava diventando la cattedrale, con la facciata rivolta a sud, cioè verso l'attuale "Facciatone", la facciata incompiuta del "duomo nuovo".
Finestra gotica sul fianco del duomoÈ tradizione, suffragata anche da deduzioni storiche[senza fonte], che il Duomo sia stato consacrato il 18 novembre 1179. Ci sono però opinioni contrastanti e notizie storiche che smentiscono questa datazione.[senza fonte] Infatti, solo nel XIII secolo (1229) il Duomo sarebbe stato trasformato in basilica, con la facciata rivolta ad ovest, verso l'ospedale di Santa Maria della Scala. I lavori vennero terminati solo alla fine del secolo successivo.
La cupola fu completata nel 1263 e il Rosso padellaio vi appose la "mela". La sua altezza è di 48 metri, inclusa la croce. L'attuale sistemazione dell'apice della cupola stessa è del 1667.
L'"Operaio del Duomo" che sovrintendeva all'amministrazione dei lavori era sempre scelto tra i canonici ma, dal 1258 agli inizi del Trecento, fu scelto tra i monaci dell'abbazia cistercense di San Galgano. Questi si erano segnalati come abili amministratori, tanto che lo stesso Comune di Siena gli aveva affidato gli uffici di Gabella e di Biccherna (gli uffici "entrate" e "uscite" della Repubblica di Siena).
Furono i monaci a chiamare Nicola Pisano e suo figlio Giovanni per i lavori. Giovanni lavorò alla facciata in quel periodo, utilizzando nella parte inferiore i rivestimenti marmorei (provenienti dalle vicine cave di Vallerano, comune di Murlo) che vediamo ancora oggi. Nicola creò il pulpito, terminato nel 1268.
La figura (forse derivata da Cimabue) del Cristo in croce, con le gambe avvitate, i piedi sovrapposti e trapassati da un unico chiodo e le braccia "ad ipsilon" è diventata un classico dell'iconografia. Sembra anche essere stata copiata da parte degli artisti che realizzarono gli affreschi scoperti di recente nella cripta sottostante il Duomo.
Nel 1313 viene terminato il campanile, alto circa 77 metri. Nel 1316 l'edificio venne ampliato sotto la direzione di Camaino di Crescentino, padre dello scultore Tino di Camaino.
Con Siena al massimo del suo splendore, dovette sembrare che il duomo fosse comunque troppo piccolo per la città. Si pensò quindi di ampliarlo in modo tale che l'attuale navata centrale diventasse solo il transetto e la facciata tornasse ad essere orientata a sud, in posizione molto più avanzata rispetto all'antico edificio. Il progetto fu affidato a Lando di Pietro (o "Lando di Piero") dopo la delibera del Consiglio Generale della Campana del 23 agosto 1339. I lavori passarono in seguito sotto la supervisione dello scultore ed architetto Giovanni di Agostino.
A causa della peste del 1348 e di alcuni crolli strutturali, nel giugno del 1357 si decise di interrompere i lavori, lasciando nell'attuale piazza Iacopo della Quercia i segni del fallimento: basamenti per le colonne e incastonamenti di queste nell'edificio dell'attuale Museo dell'Opera Metropolitana del Duomo, oltre alla facciata incompiuta (il "facciatone") dal quale è possibile oggi godere di un notevole panorama sulla città.
Dopo qualche anno, si affidarono di nuovo i lavori al capomastro Domenico di Agostino, fratello di Giovanni, morto nel 1366. Nel 1376, la costruzione della parte superiore della facciata venne affidata a Giovanni di Cecco (detto "Giovannino della Pietra"). Nel 1382 vennero alzate le volte della navata centrale e quest'anno può essere considerato quello di completamento del Duomo.
Nel 1870 un incendio distrusse la cupola estera in legno e parte della copertura lignea della navata che vennero ripristinate.
A Catedral de Siena ou Duomo di Siena, é a catedral medieval de Siena, na Itália.
A Catedral em si foi originalmente projetada e construída entre 1215 e 1263 no local de uma estrutura antiga. Tem a forma de uma cruz Latina, um cúpula e uma torre de sinos. A lanterna, no topo da cúpula, foi adicionada por Gian Lorenzo Bernini. O exterior e o interior são feitos de mármore preto e branco, as cores simbólicas de Siena, derivadas dos lendários cavalos dos fundadores da cidade, Senius e Aschius.
A fachada da Catedral foi construída em dois estágios. A parte inferior foi iniciada em 1284 e construída em estilo da Toscana, por Giovanni Pisano. A exuberante fachada representa profetas, filósofos e apóstolos. Em 1288, a janela em forma de rosa, um vitral redondo colocado em um limite quadrado foi instalado na área do coro, a partir de desenhos de Duccio. O trabalho na parte superior da fachada foram iniciados em 1376 por Giovanni di Cecco, a partir de um projeto inspirado na Catedral de Orvieto. A porta central de bronze é recente e data de 1958. Foi criada por Enrico Manfrini.
No canto esquerdo da fachada há uma inscrição do século XIV, marcando o túmulo de Giovanni Pisano. Ao lado está uma coluna com a loba amamentando Rômulo e Remo, símbolos de Siena. Conta a lenda que Senius e Aschius, filhos de Remo, fundaram Siena.
The Cathedral of Siena (Italian: Duomo di Siena), dedicated from its earliest days as a Roman Catholic Marian church and now to Santa Maria Assunta (Most Holy Mary of Assumption), is a medieval church in Siena, central Italy.
The cathedral itself was originally designed and completed between 1215 and 1263 on the site of an earlier structure. It has the form of a Latin cross with a slightly projecting transept, a dome and a bell tower. The dome rises from an octagonal base with supporting columns. The lantern atop the dome was added by Gian Lorenzo Bernini. The nave is separated from the two aisles by semicircular arches. The exterior and interior are constructed of white and greenish-black marble in alternating stripes, with addition of red marble on the façade. Black and white are the symbolic colors of Siena, etiologically linked to black and white horses of the legendary city's founders, Senius and Aschius.
The origins of the first structure are obscure and shrouded in legend. There was a 9th century church with bishop's palace at the present location. In December 1058 a synod was held in this church resulting in the election of pope Nicholas II and the deposition of the antipope Benedict X.
In 1196 the cathedral masons’ guild, the Opera di Santa Maria, was put in charge of the construction of a new cathedral. By 1215 there were already daily masses said in the new church. There are records from 1226 onwards of the transport of black and white marble, probably for the construction of the façade and the bell tower. The vaults and the transept were constructed in 1259-1260. In 1259 Manuello di Ranieri and his son Parri carved some wooden choir stalls, which were replaced about 100 years later and have now disappeared. In 1264, Rosso Padellaio was paid for the copper sphere on top of the dome.
A second massive addition was planned in 1339. It would have more than doubled the size of the structure by means of an entirely new nave and two aisles ranged perpendicular to the existing nave and centred on the high altar. The construction was begun under the direction of Giovanni di Agostino, better known as a sculptor. Construction was halted by the Black Death in 1348. Basic errors in the construction were already evident by then, however, and the work was never resumed. The outer walls, remains of this extension, can now be seen to the south of the Duomo. The floor of the uncompleted nave now serves as a parking lot and museum, and, though unfinished, the remains are testament to Sienese power, ambition, and artistic achievement.
Underneath the choir of the Duomo, a narthex containing important late-13th century frescoes (probably about 1280) was found and excavated in 1999-2003. The frescoes depict scenes from the Old Testament and the life of Christ. This was part of the entrance of an earlier church. But when the baptistry was built, this under-church was filled with rubble. The narthex is now open to the public.
The façade of this cathedral was built in two stages. The lower part in polychrome marble was begun around 1284. It is built in Tuscan Gothic style by Giovanni Pisano, replete with gargoyles. Giovanni Pisano worked on the lower levels until 1296, when he suddenly left Siena. At that time, between 1270 and 1285, the nave of the church had been raised and a higher façade became necessary. Work at the façade continued for another fifteen years and was then stopped. Meanwhile in 1288, the rose window, a large circular stained-glass window, was installed in the choir, based on designs by Duccio di Buoninsegna.
The three portals, surmounted by lunettes and Gothic pediments, were designed by Giovanni Pisano. The columns between the portals are richly decorated with acanthus scrolls, allegorical figures and biblical scenes.
Work on the upper part of the façade only resumed in 1376 under the direction of Giovanni di Cecco, working on a new elaborate design, inspired by the Orvieto Cathedral. It was to be erected much higher than foreseen, because the nave had, once again, been raised. The division of the upper part does not match the division of the lower part. The pinnacles of the upper part do not continue over the columns flanking the central portal. The weight of the elegant side towers was reduced by adding windows.
The statues of the lavish façade were sculpted by Giovanni Pisano and assistants. They represent prophets, philosophers and apostles. The half-length statues of the patriarchs in the niches around the rose window are the work of other sculptors. Almost all the sculptures on view are copies. The originals are kept in the "Crypt of the Statues" in the Museo dell'Opera del Duomo.
The bronze central door is recent and dates from 1958. It was made by Enrico Manfrini. The scenes on the door represent the Glorification of the Virgin. The three large mosaics on the gables of the façade were made in Venice in 1878. The large central mosaic, the Coronation of the Virgin, is the work of Luigi Mussini. The smaller mosaics on each side, Nativity of Jesus and Presentation of Mary in the Temple, were made by Alessandro Franchi.
On the left corner pier of the façade, a 14th century inscription can be found, marking the grave of Giovanni Pisano. Next to the façade stands a column with the she-wolf breast-feeding Romulus and Remus, symbol of Siena (and also of the contrade Lupa). According to legend, Senius and Aschius, sons of Remus, founded Siena. They had stolen the statue of the she-wolf from the Temple of Apollo in Rome.
Le colombier seigneurial date du XVIIe.
Il présente une toiture en poivrière couverte de tuiles plates.
Un seul larmier fait le tour de l'édifice empêchant les prédateurs d'entrer.
A l'intérieur subsiste l'échelle tournante qui permettait d'accéder aux nichoirs.
La cattedrale di Santa Maria Assunta è il duomo di Siena. Costruita in stile Romanico-Gotico italiano, è una delle più significative chiese realizzate in questo stile in Italia.
Nel luogo dove sorge la cattedrale, sarebbe sorto il castrum romano. Ancora nel Medioevo il toponimo era Piano Sancte Mariae e in questo luogo, tra l'attuale costruzione e la piazza che la circonda su due lati, sono stati effettuati degli scavi che hanno suffragato l'ipotesi di uno sviluppo dell'area in periodo longobardo e franco.
Si parla[senza fonte] di un accastellamento con quattro torri, di cui una sarebbe diventata la torre campanaria attuale. Questo edificio sarebbe stato fino al 913 la residenza del vescovo ed avrebbe contenuto una chiesa rivolta verso est, cioè verso l'attuale battistero. Nel XII secolo questa chiesa fu inglobata nella costruzione romanica che andava diventando la cattedrale, con la facciata rivolta a sud, cioè verso l'attuale "Facciatone", la facciata incompiuta del "duomo nuovo".
Finestra gotica sul fianco del duomoÈ tradizione, suffragata anche da deduzioni storiche[senza fonte], che il Duomo sia stato consacrato il 18 novembre 1179. Ci sono però opinioni contrastanti e notizie storiche che smentiscono questa datazione.[senza fonte] Infatti, solo nel XIII secolo (1229) il Duomo sarebbe stato trasformato in basilica, con la facciata rivolta ad ovest, verso l'ospedale di Santa Maria della Scala. I lavori vennero terminati solo alla fine del secolo successivo.
La cupola fu completata nel 1263 e il Rosso padellaio vi appose la "mela". La sua altezza è di 48 metri, inclusa la croce. L'attuale sistemazione dell'apice della cupola stessa è del 1667.
L'"Operaio del Duomo" che sovrintendeva all'amministrazione dei lavori era sempre scelto tra i canonici ma, dal 1258 agli inizi del Trecento, fu scelto tra i monaci dell'abbazia cistercense di San Galgano. Questi si erano segnalati come abili amministratori, tanto che lo stesso Comune di Siena gli aveva affidato gli uffici di Gabella e di Biccherna (gli uffici "entrate" e "uscite" della Repubblica di Siena).
Furono i monaci a chiamare Nicola Pisano e suo figlio Giovanni per i lavori. Giovanni lavorò alla facciata in quel periodo, utilizzando nella parte inferiore i rivestimenti marmorei (provenienti dalle vicine cave di Vallerano, comune di Murlo) che vediamo ancora oggi. Nicola creò il pulpito, terminato nel 1268.
La figura (forse derivata da Cimabue) del Cristo in croce, con le gambe avvitate, i piedi sovrapposti e trapassati da un unico chiodo e le braccia "ad ipsilon" è diventata un classico dell'iconografia. Sembra anche essere stata copiata da parte degli artisti che realizzarono gli affreschi scoperti di recente nella cripta sottostante il Duomo.
Nel 1313 viene terminato il campanile, alto circa 77 metri. Nel 1316 l'edificio venne ampliato sotto la direzione di Camaino di Crescentino, padre dello scultore Tino di Camaino.
Con Siena al massimo del suo splendore, dovette sembrare che il duomo fosse comunque troppo piccolo per la città. Si pensò quindi di ampliarlo in modo tale che l'attuale navata centrale diventasse solo il transetto e la facciata tornasse ad essere orientata a sud, in posizione molto più avanzata rispetto all'antico edificio. Il progetto fu affidato a Lando di Pietro (o "Lando di Piero") dopo la delibera del Consiglio Generale della Campana del 23 agosto 1339. I lavori passarono in seguito sotto la supervisione dello scultore ed architetto Giovanni di Agostino.
A causa della peste del 1348 e di alcuni crolli strutturali, nel giugno del 1357 si decise di interrompere i lavori, lasciando nell'attuale piazza Iacopo della Quercia i segni del fallimento: basamenti per le colonne e incastonamenti di queste nell'edificio dell'attuale Museo dell'Opera Metropolitana del Duomo, oltre alla facciata incompiuta (il "facciatone") dal quale è possibile oggi godere di un notevole panorama sulla città.
Dopo qualche anno, si affidarono di nuovo i lavori al capomastro Domenico di Agostino, fratello di Giovanni, morto nel 1366. Nel 1376, la costruzione della parte superiore della facciata venne affidata a Giovanni di Cecco (detto "Giovannino della Pietra"). Nel 1382 vennero alzate le volte della navata centrale e quest'anno può essere considerato quello di completamento del Duomo.
Nel 1870 un incendio distrusse la cupola estera in legno e parte della copertura lignea della navata che vennero ripristinate.
A Catedral de Siena ou Duomo di Siena, é a catedral medieval de Siena, na Itália.
A Catedral em si foi originalmente projetada e construída entre 1215 e 1263 no local de uma estrutura antiga. Tem a forma de uma cruz Latina, um cúpula e uma torre de sinos. A lanterna, no topo da cúpula, foi adicionada por Gian Lorenzo Bernini. O exterior e o interior são feitos de mármore preto e branco, as cores simbólicas de Siena, derivadas dos lendários cavalos dos fundadores da cidade, Senius e Aschius.
A fachada da Catedral foi construída em dois estágios. A parte inferior foi iniciada em 1284 e construída em estilo da Toscana, por Giovanni Pisano. A exuberante fachada representa profetas, filósofos e apóstolos. Em 1288, a janela em forma de rosa, um vitral redondo colocado em um limite quadrado foi instalado na área do coro, a partir de desenhos de Duccio. O trabalho na parte superior da fachada foram iniciados em 1376 por Giovanni di Cecco, a partir de um projeto inspirado na Catedral de Orvieto. A porta central de bronze é recente e data de 1958. Foi criada por Enrico Manfrini.
No canto esquerdo da fachada há uma inscrição do século XIV, marcando o túmulo de Giovanni Pisano. Ao lado está uma coluna com a loba amamentando Rômulo e Remo, símbolos de Siena. Conta a lenda que Senius e Aschius, filhos de Remo, fundaram Siena.
The Cathedral of Siena (Italian: Duomo di Siena), dedicated from its earliest days as a Roman Catholic Marian church and now to Santa Maria Assunta (Most Holy Mary of Assumption), is a medieval church in Siena, central Italy.
The cathedral itself was originally designed and completed between 1215 and 1263 on the site of an earlier structure. It has the form of a Latin cross with a slightly projecting transept, a dome and a bell tower. The dome rises from an octagonal base with supporting columns. The lantern atop the dome was added by Gian Lorenzo Bernini. The nave is separated from the two aisles by semicircular arches. The exterior and interior are constructed of white and greenish-black marble in alternating stripes, with addition of red marble on the façade. Black and white are the symbolic colors of Siena, etiologically linked to black and white horses of the legendary city's founders, Senius and Aschius.
The origins of the first structure are obscure and shrouded in legend. There was a 9th century church with bishop's palace at the present location. In December 1058 a synod was held in this church resulting in the election of pope Nicholas II and the deposition of the antipope Benedict X.
In 1196 the cathedral masons’ guild, the Opera di Santa Maria, was put in charge of the construction of a new cathedral. By 1215 there were already daily masses said in the new church. There are records from 1226 onwards of the transport of black and white marble, probably for the construction of the façade and the bell tower. The vaults and the transept were constructed in 1259-1260. In 1259 Manuello di Ranieri and his son Parri carved some wooden choir stalls, which were replaced about 100 years later and have now disappeared. In 1264, Rosso Padellaio was paid for the copper sphere on top of the dome.
A second massive addition was planned in 1339. It would have more than doubled the size of the structure by means of an entirely new nave and two aisles ranged perpendicular to the existing nave and centred on the high altar. The construction was begun under the direction of Giovanni di Agostino, better known as a sculptor. Construction was halted by the Black Death in 1348. Basic errors in the construction were already evident by then, however, and the work was never resumed. The outer walls, remains of this extension, can now be seen to the south of the Duomo. The floor of the uncompleted nave now serves as a parking lot and museum, and, though unfinished, the remains are testament to Sienese power, ambition, and artistic achievement.
Underneath the choir of the Duomo, a narthex containing important late-13th century frescoes (probably about 1280) was found and excavated in 1999-2003. The frescoes depict scenes from the Old Testament and the life of Christ. This was part of the entrance of an earlier church. But when the baptistry was built, this under-church was filled with rubble. The narthex is now open to the public.
The façade of this cathedral was built in two stages. The lower part in polychrome marble was begun around 1284. It is built in Tuscan Gothic style by Giovanni Pisano, replete with gargoyles. Giovanni Pisano worked on the lower levels until 1296, when he suddenly left Siena. At that time, between 1270 and 1285, the nave of the church had been raised and a higher façade became necessary. Work at the façade continued for another fifteen years and was then stopped. Meanwhile in 1288, the rose window, a large circular stained-glass window, was installed in the choir, based on designs by Duccio di Buoninsegna.
The three portals, surmounted by lunettes and Gothic pediments, were designed by Giovanni Pisano. The columns between the portals are richly decorated with acanthus scrolls, allegorical figures and biblical scenes.
Work on the upper part of the façade only resumed in 1376 under the direction of Giovanni di Cecco, working on a new elaborate design, inspired by the Orvieto Cathedral. It was to be erected much higher than foreseen, because the nave had, once again, been raised. The division of the upper part does not match the division of the lower part. The pinnacles of the upper part do not continue over the columns flanking the central portal. The weight of the elegant side towers was reduced by adding windows.
The statues of the lavish façade were sculpted by Giovanni Pisano and assistants. They represent prophets, philosophers and apostles. The half-length statues of the patriarchs in the niches around the rose window are the work of other sculptors. Almost all the sculptures on view are copies. The originals are kept in the "Crypt of the Statues" in the Museo dell'Opera del Duomo.
The bronze central door is recent and dates from 1958. It was made by Enrico Manfrini. The scenes on the door represent the Glorification of the Virgin. The three large mosaics on the gables of the façade were made in Venice in 1878. The large central mosaic, the Coronation of the Virgin, is the work of Luigi Mussini. The smaller mosaics on each side, Nativity of Jesus and Presentation of Mary in the Temple, were made by Alessandro Franchi.
On the left corner pier of the façade, a 14th century inscription can be found, marking the grave of Giovanni Pisano. Next to the façade stands a column with the she-wolf breast-feeding Romulus and Remus, symbol of Siena (and also of the contrade Lupa). According to legend, Senius and Aschius, sons of Remus, founded Siena. They had stolen the statue of the she-wolf from the Temple of Apollo in Rome.
Queso elaborado de modo artesanal con leche cruda de ovejas, de coagulación enzimática, mediante el empleo de coagulante vegetal.
En su aspecto externo presenta una forma rectangular con la corteza un poco rugosa, delgada y lavada con baños de aceite de oliva virgen, totalmente comestible.
En el interior presenta una pasta con una cremosidad media, pequeños ojos y color marfil.
Su olor es ligero, con pequeños recuerdos a oveja, pero nunca desagradable.
En boca es fundente, con sabor pronunciado y con personalidad, con toques lácticos equilibrados entre sal y acidez, con pequeños toques amargos y grasos en el retrogusto muy agradable.
El queso se presenta en formato rectangular con un peso aproximado de 3,400 Kg.
Este queso lo elaboran los hermanos Cesáreo y José María Sánchez López propietarios de la quesería Castrum-Erat, ubicada en el municipio español de Castuera, perteneciente a la provincia de Badajoz (comunidad autónoma de Extremadura).
cenni storici
Il Mausoleo di Cecilia Metella e il Castrum Caetani costituiscono un continuum archeologico, che sorge a Roma, poco prima del III miglio della Via Appia Antica, subito dopo il complesso costituito dal circo, dalla villa, e dal sepolcro del figlio dell'imperatore Massenzio, Valerio Romolo.
Nel 2013 il circuito museale delle terme di Caracalla, della tomba di Cecilia Metella e della villa dei Quintili è stato il ventiduesimo sito statale italiano più visitato, con 245.613 visitatori e un introito lordo totale di 883.344 Euro.
Di Cecilia Metella non si hanno notizie personali, salvo che era figlia di Quinto Cecilio Metello Cretico, e moglie di un Crasso che si presume essere il figlio di quel Marco Licinio Crasso (forse il questore di Cesare Marco) che nel 71 a.C. aveva soffocato la rivolta degli schiavi capeggiata da Spartaco e nel 60 a.C. aveva costituito il primo triumvirato con Cesare e Pompeo.
La costruzione del mausoleo, come mostrano le scene di guerra che accompagnano l'epigrafe, era finalizzata a celebrare l'importanza della famiglia assai più che della dedicataria, e viene datata alla seconda metà del I secolo a.C.
Background
The Mausoleum of Cecilia Metella and the castrum Caetani constitute an archaeological continuum, which is located in Rome, just before the third mile of the Via Appia Antica, just after the combination of the circus, from the villa, and the tomb of the son of Emperor Maxentius Valerio Romolo.
In 2013, the museum circuit of the Baths of Caracalla, the Tomb of Cecilia Metella and the Villa of the Quintilii was the twenty-second most visited site Italian state, with 245,613 visitors and a total gross income of 883,344 Euro.
Of Cecilia Metella you do not have personal news, except that she was the daughter of Quintus Caecilius Metellus Cretico, and wife of Crassus, which is presumed to be the son of that Marcus Licinius Crassus (perhaps the superintendent of Caesar Marco) who in 71 BC had choked the slave revolt led by Spartacus in 60 BC and had formed the first triumvirate with Caesar and Pompey.
The construction of the mausoleum, as shown by the war scenes that accompany the inscription, was intended to celebrate the importance of family much more than the dedicatee, and is dated to the second half of the first century BC
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La cattedrale di Santa Maria Assunta è il duomo di Siena. Costruita in stile Romanico-Gotico italiano, è una delle più significative chiese realizzate in questo stile in Italia.
Nel luogo dove sorge la cattedrale, sarebbe sorto il castrum romano. Ancora nel Medioevo il toponimo era Piano Sancte Mariae e in questo luogo, tra l'attuale costruzione e la piazza che la circonda su due lati, sono stati effettuati degli scavi che hanno suffragato l'ipotesi di uno sviluppo dell'area in periodo longobardo e franco.
Si parla[senza fonte] di un accastellamento con quattro torri, di cui una sarebbe diventata la torre campanaria attuale. Questo edificio sarebbe stato fino al 913 la residenza del vescovo ed avrebbe contenuto una chiesa rivolta verso est, cioè verso l'attuale battistero. Nel XII secolo questa chiesa fu inglobata nella costruzione romanica che andava diventando la cattedrale, con la facciata rivolta a sud, cioè verso l'attuale "Facciatone", la facciata incompiuta del "duomo nuovo".
Finestra gotica sul fianco del duomoÈ tradizione, suffragata anche da deduzioni storiche[senza fonte], che il Duomo sia stato consacrato il 18 novembre 1179. Ci sono però opinioni contrastanti e notizie storiche che smentiscono questa datazione.[senza fonte] Infatti, solo nel XIII secolo (1229) il Duomo sarebbe stato trasformato in basilica, con la facciata rivolta ad ovest, verso l'ospedale di Santa Maria della Scala. I lavori vennero terminati solo alla fine del secolo successivo.
La cupola fu completata nel 1263 e il Rosso padellaio vi appose la "mela". La sua altezza è di 48 metri, inclusa la croce. L'attuale sistemazione dell'apice della cupola stessa è del 1667.
L'"Operaio del Duomo" che sovrintendeva all'amministrazione dei lavori era sempre scelto tra i canonici ma, dal 1258 agli inizi del Trecento, fu scelto tra i monaci dell'abbazia cistercense di San Galgano. Questi si erano segnalati come abili amministratori, tanto che lo stesso Comune di Siena gli aveva affidato gli uffici di Gabella e di Biccherna (gli uffici "entrate" e "uscite" della Repubblica di Siena).
Furono i monaci a chiamare Nicola Pisano e suo figlio Giovanni per i lavori. Giovanni lavorò alla facciata in quel periodo, utilizzando nella parte inferiore i rivestimenti marmorei (provenienti dalle vicine cave di Vallerano, comune di Murlo) che vediamo ancora oggi. Nicola creò il pulpito, terminato nel 1268.
La figura (forse derivata da Cimabue) del Cristo in croce, con le gambe avvitate, i piedi sovrapposti e trapassati da un unico chiodo e le braccia "ad ipsilon" è diventata un classico dell'iconografia. Sembra anche essere stata copiata da parte degli artisti che realizzarono gli affreschi scoperti di recente nella cripta sottostante il Duomo.
Nel 1313 viene terminato il campanile, alto circa 77 metri. Nel 1316 l'edificio venne ampliato sotto la direzione di Camaino di Crescentino, padre dello scultore Tino di Camaino.
Con Siena al massimo del suo splendore, dovette sembrare che il duomo fosse comunque troppo piccolo per la città. Si pensò quindi di ampliarlo in modo tale che l'attuale navata centrale diventasse solo il transetto e la facciata tornasse ad essere orientata a sud, in posizione molto più avanzata rispetto all'antico edificio. Il progetto fu affidato a Lando di Pietro (o "Lando di Piero") dopo la delibera del Consiglio Generale della Campana del 23 agosto 1339. I lavori passarono in seguito sotto la supervisione dello scultore ed architetto Giovanni di Agostino.
A causa della peste del 1348 e di alcuni crolli strutturali, nel giugno del 1357 si decise di interrompere i lavori, lasciando nell'attuale piazza Iacopo della Quercia i segni del fallimento: basamenti per le colonne e incastonamenti di queste nell'edificio dell'attuale Museo dell'Opera Metropolitana del Duomo, oltre alla facciata incompiuta (il "facciatone") dal quale è possibile oggi godere di un notevole panorama sulla città.
Dopo qualche anno, si affidarono di nuovo i lavori al capomastro Domenico di Agostino, fratello di Giovanni, morto nel 1366. Nel 1376, la costruzione della parte superiore della facciata venne affidata a Giovanni di Cecco (detto "Giovannino della Pietra"). Nel 1382 vennero alzate le volte della navata centrale e quest'anno può essere considerato quello di completamento del Duomo.
Nel 1870 un incendio distrusse la cupola estera in legno e parte della copertura lignea della navata che vennero ripristinate.
A Catedral de Siena ou Duomo di Siena, é a catedral medieval de Siena, na Itália.
A Catedral em si foi originalmente projetada e construída entre 1215 e 1263 no local de uma estrutura antiga. Tem a forma de uma cruz Latina, um cúpula e uma torre de sinos. A lanterna, no topo da cúpula, foi adicionada por Gian Lorenzo Bernini. O exterior e o interior são feitos de mármore preto e branco, as cores simbólicas de Siena, derivadas dos lendários cavalos dos fundadores da cidade, Senius e Aschius.
A fachada da Catedral foi construída em dois estágios. A parte inferior foi iniciada em 1284 e construída em estilo da Toscana, por Giovanni Pisano. A exuberante fachada representa profetas, filósofos e apóstolos. Em 1288, a janela em forma de rosa, um vitral redondo colocado em um limite quadrado foi instalado na área do coro, a partir de desenhos de Duccio. O trabalho na parte superior da fachada foram iniciados em 1376 por Giovanni di Cecco, a partir de um projeto inspirado na Catedral de Orvieto. A porta central de bronze é recente e data de 1958. Foi criada por Enrico Manfrini.
No canto esquerdo da fachada há uma inscrição do século XIV, marcando o túmulo de Giovanni Pisano. Ao lado está uma coluna com a loba amamentando Rômulo e Remo, símbolos de Siena. Conta a lenda que Senius e Aschius, filhos de Remo, fundaram Siena.
The Cathedral of Siena (Italian: Duomo di Siena), dedicated from its earliest days as a Roman Catholic Marian church and now to Santa Maria Assunta (Most Holy Mary of Assumption), is a medieval church in Siena, central Italy.
The cathedral itself was originally designed and completed between 1215 and 1263 on the site of an earlier structure. It has the form of a Latin cross with a slightly projecting transept, a dome and a bell tower. The dome rises from an octagonal base with supporting columns. The lantern atop the dome was added by Gian Lorenzo Bernini. The nave is separated from the two aisles by semicircular arches. The exterior and interior are constructed of white and greenish-black marble in alternating stripes, with addition of red marble on the façade. Black and white are the symbolic colors of Siena, etiologically linked to black and white horses of the legendary city's founders, Senius and Aschius.
The origins of the first structure are obscure and shrouded in legend. There was a 9th century church with bishop's palace at the present location. In December 1058 a synod was held in this church resulting in the election of pope Nicholas II and the deposition of the antipope Benedict X.
In 1196 the cathedral masons’ guild, the Opera di Santa Maria, was put in charge of the construction of a new cathedral. By 1215 there were already daily masses said in the new church. There are records from 1226 onwards of the transport of black and white marble, probably for the construction of the façade and the bell tower. The vaults and the transept were constructed in 1259-1260. In 1259 Manuello di Ranieri and his son Parri carved some wooden choir stalls, which were replaced about 100 years later and have now disappeared. In 1264, Rosso Padellaio was paid for the copper sphere on top of the dome.
A second massive addition was planned in 1339. It would have more than doubled the size of the structure by means of an entirely new nave and two aisles ranged perpendicular to the existing nave and centred on the high altar. The construction was begun under the direction of Giovanni di Agostino, better known as a sculptor. Construction was halted by the Black Death in 1348. Basic errors in the construction were already evident by then, however, and the work was never resumed. The outer walls, remains of this extension, can now be seen to the south of the Duomo. The floor of the uncompleted nave now serves as a parking lot and museum, and, though unfinished, the remains are testament to Sienese power, ambition, and artistic achievement.
Underneath the choir of the Duomo, a narthex containing important late-13th century frescoes (probably about 1280) was found and excavated in 1999-2003. The frescoes depict scenes from the Old Testament and the life of Christ. This was part of the entrance of an earlier church. But when the baptistry was built, this under-church was filled with rubble. The narthex is now open to the public.
The façade of this cathedral was built in two stages. The lower part in polychrome marble was begun around 1284. It is built in Tuscan Gothic style by Giovanni Pisano, replete with gargoyles. Giovanni Pisano worked on the lower levels until 1296, when he suddenly left Siena. At that time, between 1270 and 1285, the nave of the church had been raised and a higher façade became necessary. Work at the façade continued for another fifteen years and was then stopped. Meanwhile in 1288, the rose window, a large circular stained-glass window, was installed in the choir, based on designs by Duccio di Buoninsegna.
The three portals, surmounted by lunettes and Gothic pediments, were designed by Giovanni Pisano. The columns between the portals are richly decorated with acanthus scrolls, allegorical figures and biblical scenes.
Work on the upper part of the façade only resumed in 1376 under the direction of Giovanni di Cecco, working on a new elaborate design, inspired by the Orvieto Cathedral. It was to be erected much higher than foreseen, because the nave had, once again, been raised. The division of the upper part does not match the division of the lower part. The pinnacles of the upper part do not continue over the columns flanking the central portal. The weight of the elegant side towers was reduced by adding windows.
The statues of the lavish façade were sculpted by Giovanni Pisano and assistants. They represent prophets, philosophers and apostles. The half-length statues of the patriarchs in the niches around the rose window are the work of other sculptors. Almost all the sculptures on view are copies. The originals are kept in the "Crypt of the Statues" in the Museo dell'Opera del Duomo.
The bronze central door is recent and dates from 1958. It was made by Enrico Manfrini. The scenes on the door represent the Glorification of the Virgin. The three large mosaics on the gables of the façade were made in Venice in 1878. The large central mosaic, the Coronation of the Virgin, is the work of Luigi Mussini. The smaller mosaics on each side, Nativity of Jesus and Presentation of Mary in the Temple, were made by Alessandro Franchi.
On the left corner pier of the façade, a 14th century inscription can be found, marking the grave of Giovanni Pisano. Next to the façade stands a column with the she-wolf breast-feeding Romulus and Remus, symbol of Siena (and also of the contrade Lupa). According to legend, Senius and Aschius, sons of Remus, founded Siena. They had stolen the statue of the she-wolf from the Temple of Apollo in Rome.
El castillo de Peña Bermeja se encuentra en el extremo sur, y más bajo, de la localidad de Brihuega, provincia de Guadalajara, junto a la iglesia de Santa María. A esta fortaleza medieval la llaman así porque tiene su basamenta sobre eminencia rocosa de tono rojizo, muy erosionada y socavada de pequeñas grutas.
Localización
El castillo de Peña Bermeja se encuentra en el extremo sur, y más bajo, de la localidad de Brihuega, provincia de Guadalajara, junto a la iglesia de Santa María. A esta fortaleza medieval la llaman así porque tiene su basamenta sobre eminencia rocosa de tono rojizo, muy erosionada y socavada de pequeñas grutas.
Historia
La presencia humana en Brihuega se remonta a la época de los íberos, como lo demuestra la existencia de un castro ibérico en su entorno.
Los árabes construyeron un castillete o torreón defensivo, que en la época del reino taifa de Toledo fue ampliado y llenado de comodidades, de tal modo que sirvió para que en él pasaran algunas temporadas el rey Almamún, su hija la princesa Elima, y el rey de Castilla Alfonso VI cuando todavía no era sino aspirante al trono. Según se refiere en la Crónica de España escrita por Alfonso X el Sabio, el futuro monarca castellano Alfonso VI recibió en donación del musulmán la villa de bryuega. El historiador y arzobispo Ximénez de Rada la denomina en su De Rebus Hispaniae como «Castrum Brioca».
Tras la toma de Toledo, en el año 1085, el rey castellano otorgó Brihuega al arzobispo de la nueva sede, don Bernardo, y le concedió para siempre el señorío de la villa y castillo. Los arzobispos toledanos pasaron aquí largas temporadas y periodos de descanso y celebraban concilios. El arzobispo que más ayudó a Brihuega fue don Rodrigo Ximénez de Rada, gran político e historiador que tanto ayudó al engrandecimiento de Castilla durante los reinados de Alfonso VIII y Fernando III. A él se deben los más importantes monumentos religiosos de Brihuega, como las iglesias de San Felipe y Santa María, pudiendo añadir a la lista de sus iniciativas la de culminar el ya reconstruido castillo briocense con una capilla de corte gótico en la que tantas veces él mismo habría de celebrar los oficios religiosos.
Tanto la fortaleza como la muralla completa de la villa de Brihuega hubieron de sufrir algunos avatares guerreros de cierta importancia. Fue uno de éllos el cerco al que en 1445 sometió a la villa el ejército del Rey de Navarra, que pretendía anexionarse esta población. Fue bravamente defendida por sus habitantes. Todavía en 1710, se dio aquí la gran batalla con la que terminó la Guerra de sucesión y el acceso de los Borbones al trono de España.
El castillo de Brihuega, construido a finales del siglo XI sobre otra edificación musulmana anterior, y reformado en los siglos XII y XIII, hizo siempre de finca de recreo y residencia, más que de un auténtico baluarte guerrero.
Descripción
Sobre la primitiva alcazaba musulmana se añadieron, en el siglo XII, estancias de estilo románico. Posteriormente, en el siglo XIII, se construyó la capilla en estilo gótico de transición. Entrando por la puerta que existe junto a la iglesia de Santa María, el núcleo central del castillo consta de un espacio central, el más elevado, en el que hoy aparecen unas construcciones que debieron pertenecer a salones del palacio. Delante, un amplio espacio abierto con restos de otras construcciones, que sirve de cementerio.
Adosado a este primitivo núcleo constructivo, existe un conjunto de edificaciones al norte, consistentes en una larga nave cubierta de bóveda de cañón, y que hoy se denomina y utiliza como capilla de la Vera Cruz, a la que se entra por sencilla puerta desde el prado de Santa María. Desde el nivel superior se accede a la que fue capilla del castillo, y que es hoy la pieza artística más singular que en él se conserva. Es un espacio de dimensiones cuadradas, planta poligonal, con cinco lados, y que constituye un elegante espacio de arquitectura gótica inicial, obra de los primeros años del siglo XIII, tiene sus cubiertas formadas por arquerías apuntadas, ojivales, y en el ábside se abren tres ventanales esbeltos y apuntados, mostrando ménsulas de decoración vegetal, y claves en las bóvedas.
El patio de armas alberga la iglesia de Santa María de la Peña, soberbia obra gótica de transición, edificada en el siglo XIII y con posterioridad mejorada, así como las ruinas del que fuera convento franciscano de la reforma alcantarina.