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Ethiopia (Abisinia), África pura
© All rights reserved. © Copyright.
Do not use my photography withaut my permision.
Viaje de 8 días por Ethiopia. Empezamos por el Norte, el desierto, la Depresión de Danakil, el lugar más caluroso del planeta, dominado por la etnia Afar, para posteriormente bajar al Sur, la sabana, verde, el Valle del Rio Omo, visitando diferentes etnias: Dorze, Konso, Dassanech y Hamer. Extenuante pero corto, muy corto.
Ethiopia (Abisinia, el Reino de Saba en la Biblia) es un lugar inhóspito y no preparado para el turismo y debes contar con una agencia que organice tu aventura (yo fui con Karibu, www.kaett.com). Ethiopia limita con países en conflicto y en los desplazamientos por el Norte, el desierto, Danakil, estarás acompañado por policía o milicianos armados, además de guía, cocinero, pinche y conductores.
Primer día, llegamos mi mujer y yo, a primeros de Mayo, época no turística debido al calor, a Addis Ababa, con Ethiopian Airlines, para enlazar con un vuelo regional a Makele. En Makele montamos en 4x4 para desplazarnos a Dallol, zona desértica con temperaturas de noche 26 y día 45ºC. Dormimos de acampada, al aire libre sobre camastros, junto con todos nuestros acompañantes, el viento y millones de estrellas. El calor, agobiante, Mayo no es el mejor mes para visitar Danakil. Antes de dormir vislumbramos las caravanas de camellos trasportando la sal depositada en el desierto al secarse un mar interior miles de años atrás. También visitamos las salinas infinitas, disfrutamos de una puesta de Sol con reflejos, única.
El segundo día visitamos la Puerta del Infierno, una zona donde la tierra expulsa compuestos de azufre continuamente y donde se han generado unos cráteres freáticos únicos en el mundo, de una extraordinaria belleza y colorido. Andábamos sobre cristales de azufre y óxidos metálicos que crujían bajo nuestros pies. Al terminar la jornada las zapatillas habían pasado a mejor vida. Siempre acompañados por un Kalashnikova AK 47. Llegar hasta allí en un 4x4 sobre las salinas infinitas, con 20 cm de agua sobre la superficie y a 10 km/h durante 2 o 3 hrs, sin llegar nunca, sin ver fondo bajo las ruedas, es uno de los muchos gratos recuerdos que nos ha proporcionado esta superaventura. Más tarde visitamos a los Afar durante su trabajo diario, cortar bloques de sal de 30x40x8 cm que se cargarán sobre los camellos para transportarlos en caravanas infinitas. Aquí todo es infinito. Trabajan bajo un Sol abrasador, pero aunque el Gobierno les ofrece mecanizar la explotación, los Afar no lo permiten, temen perder su forma de vida. Ya no sé dónde dormimos, quizás en Dodhom, donde mataron un cabrito para cenar.
El tercer día pretendíamos subir por la noche al Erta Ale, volcán activo con una caldera de magma en ebullición. Al llegar al campo base para gestionar permisos y más y más acompañantes, las temperaturas habían subido a 52ºC. Esta es la zona más caliente de la Tierra y el espesor de la corteza terrestre es el más estrecho de todos los continentes. De hecho esta es la zona del Rift, donde el cuerno de África se escindirá del continente en algunos miles de años. Estamos 110m por debajo del nivel del mar. Mi mujer sufrió un pequeño golpe de calor mientras tratábamos de comer algo a 52ºC y por prudencia descartamos subir al Arte Ale, lo dejamos, o mejor dicho, lo dejaré para un próximo viaje. Se suben 10Km andando por la noche durante unas 4 horas y se duerme en la caldera, tomando fotos del magma durante la noche, para bajar a primera hora de la mañana, antes de que el Sol abrase.. Así las cosas, decidimos volver a Makele (necesitábamos hotel y descanso) pero de camino visitamos un pequeño lago encantador, quizás el lago Bakili, junto a las salinas, dado que el cambio de planes no nos permitiría ya visitar el Lago Afdera de aguas color esmeralda.
El cuarto día, improvisando, desde Makele hicimos una visita a una de las miles iglesias en Ethiopia excavadas en la roca, donde el prior nos abrió y atendió con sumo cariño, y posteriormente visitamos la Misión del Padre Ángel, amigo Vasco que realiza una labor extraordinaria en la zona. El Padre Ángel (www. Angelolaran.com) aparenta muchos más años de los que tiene, eso es debido sin duda a una larga vida de sufrimiento. Nos invitó a comer en la misión pero tuvimos que descartarlo para volver a Makele y tomar vuelo a Addis Ababa, también queda pendiente para un próximo viaje. A la vuelta enviamos un donativo a la Misión, ese país y Ángel necesitan de toda nuestra ayuda.
Quinto día, desde Addis Ababa tomamos un 4x4 para desplazarnos hacia el Sur, rico en Etnias, poblados, tribus, que nos iban a enamorar. Ni que decir tiene que a estas alturas ya me había convertido en un maestro de la fotografía en desplazamiento, a 80 Km/h en 4x4 se obtienen, a 1/2000s, unas fotografías impagables, las carreteras están llenas de vida y de color. Por la tarde llegamos a Arba Minch, donde habitan los Dorze, a una cota de 3.200m , en sus casas de bambú. Las chozas, de unos 40m2 pueden incluso transportarse con ayuda de 60 personas cuando las termitas se comen la base de sus troncos. Tienen la apariencia de la cabeza de un elefante. Esa noche dormimos en el Paradise Lodge, recomendable, en una cabaña con vistas a los lagos Abaya y Chamo. Estábamos muertos, no hice fotos de la vía láctea y no me lo perdonaré nunca, pero conseguí unos amaneceres únicos.
Sexto día, de nuevo en 4x4 y 1/2000s. Nos desplazamos a las tierras altas donde habita la Etnia Konso, en el rio Segen. Los Konso son la tribu más organizada y han sido reconocidos como Patrimonio de la Humanidad por Unesco. Un ejemplo, la piedra de la verdad, donde ante el Consejo del Pueblo ningún vecino se atrevería a mentir influenciado por un temor ancestral a sufrir los peores males como consecuencia de mentir mientras se está de pie sobre esa piedra. La visita a su poblado es indescriptible, una sociedad muy avanzada con un nivel jerárquico bien asumido y una socialización envidiable. Después, desplazamiento a la zona de Turmi, donde empezamos a cruzarnos con los Hamer, pintados con barro en el pelo y acompañados de collares de conchas. Dormimos en el Busca Lodge, con generador eléctrico que arranca de 6 a 9, eso sí, por la mañana y por la noche.
Séptimo día, cruzando el rio Omo en piragua (tronco de árbol vaciado) para visitar a los nómadas Dassanech. ¡Qué encanto!. Nos recibieron con sus bailes y pasamos la mañana de su mano, sí, nos llevaban de la mano mientras nos enseñaban su poblado. Sus poblados se caracterizan por el uso de chapa de lata para cubrir sus chozas, ese material que les han traído los Dioses les permite que la vida de su choza se alargue por varios años, además de mantenerlas secas, maravillas de la tecnología. Unos globos y caramelos son el regalo más apreciado por los niños. Por la tarde visita al mercado de Turmi, donde los Hamer y otras tribus se dan cita para intercambiar sus productos (grano, ganado, madera trabajada,...). Más tarde, casi a la puesta de Sol visitamos un poblado Hamer. De chozas con vallado para los animales. Igual de encantadores que los Dassenech, solo nos atendieron los niños, los adultos vienen andando desde el mercado de Turmi. Los niños te piden 5 Birs (0.20€) por cada foto que les haces (íbamos armados con fajos de billetes de 5, claro), el capitalismo está llegando para quedarse. Sonrisas y bromas continuamente, inolvidable. De nuevo al hotel con acotado horario para la ducha.
Octavo día, 4x4 a Arba Minch y vuelo regional a Addis Ababa, con shopping y cena étnica para tomar vuelo de nuevo para Madrid (Ida y vuelta nocturna).
Algún bajón de tensión, golpes de calor, catarros por el A/A del 4x4, diarrea (posiblemente el contacto con los billetes viejos contaminados con todo tipo de gérmenes), pero desde ya, contando ansioso los días que faltan para volver de nuevo. Bendita África pura.
380 imágenes para enmarcar y el 24-120mm muerto, no enfoca, directamente a Nikon...
Ethiopia (Abisinia), África pura
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Viaje de 8 días por Ethiopia. Empezamos por el Norte, el desierto, la Depresión de Danakil, el lugar más caluroso del planeta, dominado por la etnia Afar, para posteriormente bajar al Sur, la sabana, verde, el Valle del Rio Omo, visitando diferentes etnias: Dorze, Konso, Dassanech y Hamer. Extenuante pero corto, muy corto.
Ethiopia (Abisinia, el Reino de Saba en la Biblia) es un lugar inhóspito y no preparado para el turismo y debes contar con una agencia que organice tu aventura (yo fui con Karibu, www.kaett.com). Ethiopia limita con países en conflicto y en los desplazamientos por el Norte, el desierto, Danakil, estarás acompañado por policía o milicianos armados, además de guía, cocinero, pinche y conductores.
Primer día, llegamos mi mujer y yo, a primeros de Mayo, época no turística debido al calor, a Addis Ababa, con Ethiopian Airlines, para enlazar con un vuelo regional a Makele. En Makele montamos en 4x4 para desplazarnos a Dallol, zona desértica con temperaturas de noche 26 y día 45ºC. Dormimos de acampada, al aire libre sobre camastros, junto con todos nuestros acompañantes, el viento y millones de estrellas. El calor, agobiante, Mayo no es el mejor mes para visitar Danakil. Antes de dormir vislumbramos las caravanas de camellos trasportando la sal depositada en el desierto al secarse un mar interior miles de años atrás. También visitamos las salinas infinitas, disfrutamos de una puesta de Sol con reflejos, única.
El segundo día visitamos la Puerta del Infierno, una zona donde la tierra expulsa compuestos de azufre continuamente y donde se han generado unos cráteres freáticos únicos en el mundo, de una extraordinaria belleza y colorido. Andábamos sobre cristales de azufre y óxidos metálicos que crujían bajo nuestros pies. Al terminar la jornada las zapatillas habían pasado a mejor vida. Siempre acompañados por un Kalashnikova AK 47. Llegar hasta allí en un 4x4 sobre las salinas infinitas, con 20 cm de agua sobre la superficie y a 10 km/h durante 2 o 3 hrs, sin llegar nunca, sin ver fondo bajo las ruedas, es uno de los muchos gratos recuerdos que nos ha proporcionado esta superaventura. Más tarde visitamos a los Afar durante su trabajo diario, cortar bloques de sal de 30x40x8 cm que se cargarán sobre los camellos para transportarlos en caravanas infinitas. Aquí todo es infinito. Trabajan bajo un Sol abrasador, pero aunque el Gobierno les ofrece mecanizar la explotación, los Afar no lo permiten, temen perder su forma de vida. Ya no sé dónde dormimos, quizás en Dodhom, donde mataron un cabrito para cenar.
El tercer día pretendíamos subir por la noche al Erta Ale, volcán activo con una caldera de magma en ebullición. Al llegar al campo base para gestionar permisos y más y más acompañantes, las temperaturas habían subido a 52ºC. Esta es la zona más caliente de la Tierra y el espesor de la corteza terrestre es el más estrecho de todos los continentes. De hecho esta es la zona del Rift, donde el cuerno de África se escindirá del continente en algunos miles de años. Estamos 110m por debajo del nivel del mar. Mi mujer sufrió un pequeño golpe de calor mientras tratábamos de comer algo a 52ºC y por prudencia descartamos subir al Arte Ale, lo dejamos, o mejor dicho, lo dejaré para un próximo viaje. Se suben 10Km andando por la noche durante unas 4 horas y se duerme en la caldera, tomando fotos del magma durante la noche, para bajar a primera hora de la mañana, antes de que el Sol abrase.. Así las cosas, decidimos volver a Makele (necesitábamos hotel y descanso) pero de camino visitamos un pequeño lago encantador, quizás el lago Bakili, junto a las salinas, dado que el cambio de planes no nos permitiría ya visitar el Lago Afdera de aguas color esmeralda.
El cuarto día, improvisando, desde Makele hicimos una visita a una de las miles iglesias en Ethiopia excavadas en la roca, donde el prior nos abrió y atendió con sumo cariño, y posteriormente visitamos la Misión del Padre Ángel, amigo Vasco que realiza una labor extraordinaria en la zona. El Padre Ángel (www. Angelolaran.com) aparenta muchos más años de los que tiene, eso es debido sin duda a una larga vida de sufrimiento. Nos invitó a comer en la misión pero tuvimos que descartarlo para volver a Makele y tomar vuelo a Addis Ababa, también queda pendiente para un próximo viaje. A la vuelta enviamos un donativo a la Misión, ese país y Ángel necesitan de toda nuestra ayuda.
Quinto día, desde Addis Ababa tomamos un 4x4 para desplazarnos hacia el Sur, rico en Etnias, poblados, tribus, que nos iban a enamorar. Ni que decir tiene que a estas alturas ya me había convertido en un maestro de la fotografía en desplazamiento, a 80 Km/h en 4x4 se obtienen, a 1/2000s, unas fotografías impagables, las carreteras están llenas de vida y de color. Por la tarde llegamos a Arba Minch, donde habitan los Dorze, a una cota de 3.200m , en sus casas de bambú. Las chozas, de unos 40m2 pueden incluso transportarse con ayuda de 60 personas cuando las termitas se comen la base de sus troncos. Tienen la apariencia de la cabeza de un elefante. Esa noche dormimos en el Paradise Lodge, recomendable, en una cabaña con vistas a los lagos Abaya y Chamo. Estábamos muertos, no hice fotos de la vía láctea y no me lo perdonaré nunca, pero conseguí unos amaneceres únicos.
Sexto día, de nuevo en 4x4 y 1/2000s. Nos desplazamos a las tierras altas donde habita la Etnia Konso, en el rio Segen. Los Konso son la tribu más organizada y han sido reconocidos como Patrimonio de la Humanidad por Unesco. Un ejemplo, la piedra de la verdad, donde ante el Consejo del Pueblo ningún vecino se atrevería a mentir influenciado por un temor ancestral a sufrir los peores males como consecuencia de mentir mientras se está de pie sobre esa piedra. La visita a su poblado es indescriptible, una sociedad muy avanzada con un nivel jerárquico bien asumido y una socialización envidiable. Después, desplazamiento a la zona de Turmi, donde empezamos a cruzarnos con los Hamer, pintados con barro en el pelo y acompañados de collares de conchas. Dormimos en el Busca Lodge, con generador eléctrico que arranca de 6 a 9, eso sí, por la mañana y por la noche.
Séptimo día, cruzando el rio Omo en piragua (tronco de árbol vaciado) para visitar a los nómadas Dassanech. ¡Qué encanto!. Nos recibieron con sus bailes y pasamos la mañana de su mano, sí, nos llevaban de la mano mientras nos enseñaban su poblado. Sus poblados se caracterizan por el uso de chapa de lata para cubrir sus chozas, ese material que les han traído los Dioses les permite que la vida de su choza se alargue por varios años, además de mantenerlas secas, maravillas de la tecnología. Unos globos y caramelos son el regalo más apreciado por los niños. Por la tarde visita al mercado de Turmi, donde los Hamer y otras tribus se dan cita para intercambiar sus productos (grano, ganado, madera trabajada,...). Más tarde, casi a la puesta de Sol visitamos un poblado Hamer. De chozas con vallado para los animales. Igual de encantadores que los Dassenech, solo nos atendieron los niños, los adultos vienen andando desde el mercado de Turmi. Los niños te piden 5 Birs (0.20€) por cada foto que les haces (íbamos armados con fajos de billetes de 5, claro), el capitalismo está llegando para quedarse. Sonrisas y bromas continuamente, inolvidable. De nuevo al hotel con acotado horario para la ducha.
Octavo día, 4x4 a Arba Minch y vuelo regional a Addis Ababa, con shopping y cena étnica para tomar vuelo de nuevo para Madrid (Ida y vuelta nocturna).
Algún bajón de tensión, golpes de calor, catarros por el A/A del 4x4, diarrea (posiblemente el contacto con los billetes viejos contaminados con todo tipo de gérmenes), pero desde ya, contando ansioso los días que faltan para volver de nuevo. Bendita África pura.
380 imágenes para enmarcar y el 24-120mm muerto, no enfoca, directamente a Nikon...
Ethiopia (Abisinia), África pura
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Viaje de 8 días por Ethiopia. Empezamos por el Norte, el desierto, la Depresión de Danakil, el lugar más caluroso del planeta, dominado por la etnia Afar, para posteriormente bajar al Sur, la sabana, verde, el Valle del Rio Omo, visitando diferentes etnias: Dorze, Konso, Dassanech y Hamer. Extenuante pero corto, muy corto.
Ethiopia (Abisinia, el Reino de Saba en la Biblia) es un lugar inhóspito y no preparado para el turismo y debes contar con una agencia que organice tu aventura (yo fui con Karibu, www.kaett.com). Ethiopia limita con países en conflicto y en los desplazamientos por el Norte, el desierto, Danakil, estarás acompañado por policía o milicianos armados, además de guía, cocinero, pinche y conductores.
Primer día, llegamos mi mujer y yo, a primeros de Mayo, época no turística debido al calor, a Addis Ababa, con Ethiopian Airlines, para enlazar con un vuelo regional a Makele. En Makele montamos en 4x4 para desplazarnos a Dallol, zona desértica con temperaturas de noche 26 y día 45ºC. Dormimos de acampada, al aire libre sobre camastros, junto con todos nuestros acompañantes, el viento y millones de estrellas. El calor, agobiante, Mayo no es el mejor mes para visitar Danakil. Antes de dormir vislumbramos las caravanas de camellos trasportando la sal depositada en el desierto al secarse un mar interior miles de años atrás. También visitamos las salinas infinitas, disfrutamos de una puesta de Sol con reflejos, única.
El segundo día visitamos la Puerta del Infierno, una zona donde la tierra expulsa compuestos de azufre continuamente y donde se han generado unos cráteres freáticos únicos en el mundo, de una extraordinaria belleza y colorido. Andábamos sobre cristales de azufre y óxidos metálicos que crujían bajo nuestros pies. Al terminar la jornada las zapatillas habían pasado a mejor vida. Siempre acompañados por un Kalashnikova AK 47. Llegar hasta allí en un 4x4 sobre las salinas infinitas, con 20 cm de agua sobre la superficie y a 10 km/h durante 2 o 3 hrs, sin llegar nunca, sin ver fondo bajo las ruedas, es uno de los muchos gratos recuerdos que nos ha proporcionado esta superaventura. Más tarde visitamos a los Afar durante su trabajo diario, cortar bloques de sal de 30x40x8 cm que se cargarán sobre los camellos para transportarlos en caravanas infinitas. Aquí todo es infinito. Trabajan bajo un Sol abrasador, pero aunque el Gobierno les ofrece mecanizar la explotación, los Afar no lo permiten, temen perder su forma de vida. Ya no sé dónde dormimos, quizás en Dodhom, donde mataron un cabrito para cenar.
El tercer día pretendíamos subir por la noche al Erta Ale, volcán activo con una caldera de magma en ebullición. Al llegar al campo base para gestionar permisos y más y más acompañantes, las temperaturas habían subido a 52ºC. Esta es la zona más caliente de la Tierra y el espesor de la corteza terrestre es el más estrecho de todos los continentes. De hecho esta es la zona del Rift, donde el cuerno de África se escindirá del continente en algunos miles de años. Estamos 110m por debajo del nivel del mar. Mi mujer sufrió un pequeño golpe de calor mientras tratábamos de comer algo a 52ºC y por prudencia descartamos subir al Arte Ale, lo dejamos, o mejor dicho, lo dejaré para un próximo viaje. Se suben 10Km andando por la noche durante unas 4 horas y se duerme en la caldera, tomando fotos del magma durante la noche, para bajar a primera hora de la mañana, antes de que el Sol abrase.. Así las cosas, decidimos volver a Makele (necesitábamos hotel y descanso) pero de camino visitamos un pequeño lago encantador, quizás el lago Bakili, junto a las salinas, dado que el cambio de planes no nos permitiría ya visitar el Lago Afdera de aguas color esmeralda.
El cuarto día, improvisando, desde Makele hicimos una visita a una de las miles iglesias en Ethiopia excavadas en la roca, donde el prior nos abrió y atendió con sumo cariño, y posteriormente visitamos la Misión del Padre Ángel, amigo Vasco que realiza una labor extraordinaria en la zona. El Padre Ángel (www. Angelolaran.com) aparenta muchos más años de los que tiene, eso es debido sin duda a una larga vida de sufrimiento. Nos invitó a comer en la misión pero tuvimos que descartarlo para volver a Makele y tomar vuelo a Addis Ababa, también queda pendiente para un próximo viaje. A la vuelta enviamos un donativo a la Misión, ese país y Ángel necesitan de toda nuestra ayuda.
Quinto día, desde Addis Ababa tomamos un 4x4 para desplazarnos hacia el Sur, rico en Etnias, poblados, tribus, que nos iban a enamorar. Ni que decir tiene que a estas alturas ya me había convertido en un maestro de la fotografía en desplazamiento, a 80 Km/h en 4x4 se obtienen, a 1/2000s, unas fotografías impagables, las carreteras están llenas de vida y de color. Por la tarde llegamos a Arba Minch, donde habitan los Dorze, a una cota de 3.200m , en sus casas de bambú. Las chozas, de unos 40m2 pueden incluso transportarse con ayuda de 60 personas cuando las termitas se comen la base de sus troncos. Tienen la apariencia de la cabeza de un elefante. Esa noche dormimos en el Paradise Lodge, recomendable, en una cabaña con vistas a los lagos Abaya y Chamo. Estábamos muertos, no hice fotos de la vía láctea y no me lo perdonaré nunca, pero conseguí unos amaneceres únicos.
Sexto día, de nuevo en 4x4 y 1/2000s. Nos desplazamos a las tierras altas donde habita la Etnia Konso, en el rio Segen. Los Konso son la tribu más organizada y han sido reconocidos como Patrimonio de la Humanidad por Unesco. Un ejemplo, la piedra de la verdad, donde ante el Consejo del Pueblo ningún vecino se atrevería a mentir influenciado por un temor ancestral a sufrir los peores males como consecuencia de mentir mientras se está de pie sobre esa piedra. La visita a su poblado es indescriptible, una sociedad muy avanzada con un nivel jerárquico bien asumido y una socialización envidiable. Después, desplazamiento a la zona de Turmi, donde empezamos a cruzarnos con los Hamer, pintados con barro en el pelo y acompañados de collares de conchas. Dormimos en el Busca Lodge, con generador eléctrico que arranca de 6 a 9, eso sí, por la mañana y por la noche.
Séptimo día, cruzando el rio Omo en piragua (tronco de árbol vaciado) para visitar a los nómadas Dassanech. ¡Qué encanto!. Nos recibieron con sus bailes y pasamos la mañana de su mano, sí, nos llevaban de la mano mientras nos enseñaban su poblado. Sus poblados se caracterizan por el uso de chapa de lata para cubrir sus chozas, ese material que les han traído los Dioses les permite que la vida de su choza se alargue por varios años, además de mantenerlas secas, maravillas de la tecnología. Unos globos y caramelos son el regalo más apreciado por los niños. Por la tarde visita al mercado de Turmi, donde los Hamer y otras tribus se dan cita para intercambiar sus productos (grano, ganado, madera trabajada,...). Más tarde, casi a la puesta de Sol visitamos un poblado Hamer. De chozas con vallado para los animales. Igual de encantadores que los Dassenech, solo nos atendieron los niños, los adultos vienen andando desde el mercado de Turmi. Los niños te piden 5 Birs (0.20€) por cada foto que les haces (íbamos armados con fajos de billetes de 5, claro), el capitalismo está llegando para quedarse. Sonrisas y bromas continuamente, inolvidable. De nuevo al hotel con acotado horario para la ducha.
Octavo día, 4x4 a Arba Minch y vuelo regional a Addis Ababa, con shopping y cena étnica para tomar vuelo de nuevo para Madrid (Ida y vuelta nocturna).
Algún bajón de tensión, golpes de calor, catarros por el A/A del 4x4, diarrea (posiblemente el contacto con los billetes viejos contaminados con todo tipo de gérmenes), pero desde ya, contando ansioso los días que faltan para volver de nuevo. Bendita África pura.
380 imágenes para enmarcar y el 24-120mm muerto, no enfoca, directamente a Nikon...
Ethiopia (Abisinia), África pura
© All rights reserved. © Copyright.
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Viaje de 8 días por Ethiopia. Empezamos por el Norte, el desierto, la Depresión de Danakil, el lugar más caluroso del planeta, dominado por la etnia Afar, para posteriormente bajar al Sur, la sabana, verde, el Valle del Rio Omo, visitando diferentes etnias: Dorze, Konso, Dassanech y Hamer. Extenuante pero corto, muy corto.
Ethiopia (Abisinia, el Reino de Saba en la Biblia) es un lugar inhóspito y no preparado para el turismo y debes contar con una agencia que organice tu aventura (yo fui con Karibu, www.kaett.com). Ethiopia limita con países en conflicto y en los desplazamientos por el Norte, el desierto, Danakil, estarás acompañado por policía o milicianos armados, además de guía, cocinero, pinche y conductores.
Primer día, llegamos mi mujer y yo, a primeros de Mayo, época no turística debido al calor, a Addis Ababa, con Ethiopian Airlines, para enlazar con un vuelo regional a Makele. En Makele montamos en 4x4 para desplazarnos a Dallol, zona desértica con temperaturas de noche 26 y día 45ºC. Dormimos de acampada, al aire libre sobre camastros, junto con todos nuestros acompañantes, el viento y millones de estrellas. El calor, agobiante, Mayo no es el mejor mes para visitar Danakil. Antes de dormir vislumbramos las caravanas de camellos trasportando la sal depositada en el desierto al secarse un mar interior miles de años atrás. También visitamos las salinas infinitas, disfrutamos de una puesta de Sol con reflejos, única.
El segundo día visitamos la Puerta del Infierno, una zona donde la tierra expulsa compuestos de azufre continuamente y donde se han generado unos cráteres freáticos únicos en el mundo, de una extraordinaria belleza y colorido. Andábamos sobre cristales de azufre y óxidos metálicos que crujían bajo nuestros pies. Al terminar la jornada las zapatillas habían pasado a mejor vida. Siempre acompañados por un Kalashnikova AK 47. Llegar hasta allí en un 4x4 sobre las salinas infinitas, con 20 cm de agua sobre la superficie y a 10 km/h durante 2 o 3 hrs, sin llegar nunca, sin ver fondo bajo las ruedas, es uno de los muchos gratos recuerdos que nos ha proporcionado esta superaventura. Más tarde visitamos a los Afar durante su trabajo diario, cortar bloques de sal de 30x40x8 cm que se cargarán sobre los camellos para transportarlos en caravanas infinitas. Aquí todo es infinito. Trabajan bajo un Sol abrasador, pero aunque el Gobierno les ofrece mecanizar la explotación, los Afar no lo permiten, temen perder su forma de vida. Ya no sé dónde dormimos, quizás en Dodhom, donde mataron un cabrito para cenar.
El tercer día pretendíamos subir por la noche al Erta Ale, volcán activo con una caldera de magma en ebullición. Al llegar al campo base para gestionar permisos y más y más acompañantes, las temperaturas habían subido a 52ºC. Esta es la zona más caliente de la Tierra y el espesor de la corteza terrestre es el más estrecho de todos los continentes. De hecho esta es la zona del Rift, donde el cuerno de África se escindirá del continente en algunos miles de años. Estamos 110m por debajo del nivel del mar. Mi mujer sufrió un pequeño golpe de calor mientras tratábamos de comer algo a 52ºC y por prudencia descartamos subir al Arte Ale, lo dejamos, o mejor dicho, lo dejaré para un próximo viaje. Se suben 10Km andando por la noche durante unas 4 horas y se duerme en la caldera, tomando fotos del magma durante la noche, para bajar a primera hora de la mañana, antes de que el Sol abrase.. Así las cosas, decidimos volver a Makele (necesitábamos hotel y descanso) pero de camino visitamos un pequeño lago encantador, quizás el lago Bakili, junto a las salinas, dado que el cambio de planes no nos permitiría ya visitar el Lago Afdera de aguas color esmeralda.
El cuarto día, improvisando, desde Makele hicimos una visita a una de las miles iglesias en Ethiopia excavadas en la roca, donde el prior nos abrió y atendió con sumo cariño, y posteriormente visitamos la Misión del Padre Ángel, amigo Vasco que realiza una labor extraordinaria en la zona. El Padre Ángel (www. Angelolaran.com) aparenta muchos más años de los que tiene, eso es debido sin duda a una larga vida de sufrimiento. Nos invitó a comer en la misión pero tuvimos que descartarlo para volver a Makele y tomar vuelo a Addis Ababa, también queda pendiente para un próximo viaje. A la vuelta enviamos un donativo a la Misión, ese país y Ángel necesitan de toda nuestra ayuda.
Quinto día, desde Addis Ababa tomamos un 4x4 para desplazarnos hacia el Sur, rico en Etnias, poblados, tribus, que nos iban a enamorar. Ni que decir tiene que a estas alturas ya me había convertido en un maestro de la fotografía en desplazamiento, a 80 Km/h en 4x4 se obtienen, a 1/2000s, unas fotografías impagables, las carreteras están llenas de vida y de color. Por la tarde llegamos a Arba Minch, donde habitan los Dorze, a una cota de 3.200m , en sus casas de bambú. Las chozas, de unos 40m2 pueden incluso transportarse con ayuda de 60 personas cuando las termitas se comen la base de sus troncos. Tienen la apariencia de la cabeza de un elefante. Esa noche dormimos en el Paradise Lodge, recomendable, en una cabaña con vistas a los lagos Abaya y Chamo. Estábamos muertos, no hice fotos de la vía láctea y no me lo perdonaré nunca, pero conseguí unos amaneceres únicos.
Sexto día, de nuevo en 4x4 y 1/2000s. Nos desplazamos a las tierras altas donde habita la Etnia Konso, en el rio Segen. Los Konso son la tribu más organizada y han sido reconocidos como Patrimonio de la Humanidad por Unesco. Un ejemplo, la piedra de la verdad, donde ante el Consejo del Pueblo ningún vecino se atrevería a mentir influenciado por un temor ancestral a sufrir los peores males como consecuencia de mentir mientras se está de pie sobre esa piedra. La visita a su poblado es indescriptible, una sociedad muy avanzada con un nivel jerárquico bien asumido y una socialización envidiable. Después, desplazamiento a la zona de Turmi, donde empezamos a cruzarnos con los Hamer, pintados con barro en el pelo y acompañados de collares de conchas. Dormimos en el Busca Lodge, con generador eléctrico que arranca de 6 a 9, eso sí, por la mañana y por la noche.
Séptimo día, cruzando el rio Omo en piragua (tronco de árbol vaciado) para visitar a los nómadas Dassanech. ¡Qué encanto!. Nos recibieron con sus bailes y pasamos la mañana de su mano, sí, nos llevaban de la mano mientras nos enseñaban su poblado. Sus poblados se caracterizan por el uso de chapa de lata para cubrir sus chozas, ese material que les han traído los Dioses les permite que la vida de su choza se alargue por varios años, además de mantenerlas secas, maravillas de la tecnología. Unos globos y caramelos son el regalo más apreciado por los niños. Por la tarde visita al mercado de Turmi, donde los Hamer y otras tribus se dan cita para intercambiar sus productos (grano, ganado, madera trabajada,...). Más tarde, casi a la puesta de Sol visitamos un poblado Hamer. De chozas con vallado para los animales. Igual de encantadores que los Dassenech, solo nos atendieron los niños, los adultos vienen andando desde el mercado de Turmi. Los niños te piden 5 Birs (0.20€) por cada foto que les haces (íbamos armados con fajos de billetes de 5, claro), el capitalismo está llegando para quedarse. Sonrisas y bromas continuamente, inolvidable. De nuevo al hotel con acotado horario para la ducha.
Octavo día, 4x4 a Arba Minch y vuelo regional a Addis Ababa, con shopping y cena étnica para tomar vuelo de nuevo para Madrid (Ida y vuelta nocturna).
Algún bajón de tensión, golpes de calor, catarros por el A/A del 4x4, diarrea (posiblemente el contacto con los billetes viejos contaminados con todo tipo de gérmenes), pero desde ya, contando ansioso los días que faltan para volver de nuevo. Bendita África pura.
380 imágenes para enmarcar y el 24-120mm muerto, no enfoca, directamente a Nikon...
Ethiopia (Abisinia), África pura
© All rights reserved. © Copyright.
Do not use my photography withaut my permision.
Viaje de 8 días por Ethiopia. Empezamos por el Norte, el desierto, la Depresión de Danakil, el lugar más caluroso del planeta, dominado por la etnia Afar, para posteriormente bajar al Sur, la sabana, verde, el Valle del Rio Omo, visitando diferentes etnias: Dorze, Konso, Dassanech y Hamer. Extenuante pero corto, muy corto.
Ethiopia (Abisinia, el Reino de Saba en la Biblia) es un lugar inhóspito y no preparado para el turismo y debes contar con una agencia que organice tu aventura (yo fui con Karibu, www.kaett.com). Ethiopia limita con países en conflicto y en los desplazamientos por el Norte, el desierto, Danakil, estarás acompañado por policía o milicianos armados, además de guía, cocinero, pinche y conductores.
Primer día, llegamos mi mujer y yo, a primeros de Mayo, época no turística debido al calor, a Addis Ababa, con Ethiopian Airlines, para enlazar con un vuelo regional a Makele. En Makele montamos en 4x4 para desplazarnos a Dallol, zona desértica con temperaturas de noche 26 y día 45ºC. Dormimos de acampada, al aire libre sobre camastros, junto con todos nuestros acompañantes, el viento y millones de estrellas. El calor, agobiante, Mayo no es el mejor mes para visitar Danakil. Antes de dormir vislumbramos las caravanas de camellos trasportando la sal depositada en el desierto al secarse un mar interior miles de años atrás. También visitamos las salinas infinitas, disfrutamos de una puesta de Sol con reflejos, única.
El segundo día visitamos la Puerta del Infierno, una zona donde la tierra expulsa compuestos de azufre continuamente y donde se han generado unos cráteres freáticos únicos en el mundo, de una extraordinaria belleza y colorido. Andábamos sobre cristales de azufre y óxidos metálicos que crujían bajo nuestros pies. Al terminar la jornada las zapatillas habían pasado a mejor vida. Siempre acompañados por un Kalashnikova AK 47. Llegar hasta allí en un 4x4 sobre las salinas infinitas, con 20 cm de agua sobre la superficie y a 10 km/h durante 2 o 3 hrs, sin llegar nunca, sin ver fondo bajo las ruedas, es uno de los muchos gratos recuerdos que nos ha proporcionado esta superaventura. Más tarde visitamos a los Afar durante su trabajo diario, cortar bloques de sal de 30x40x8 cm que se cargarán sobre los camellos para transportarlos en caravanas infinitas. Aquí todo es infinito. Trabajan bajo un Sol abrasador, pero aunque el Gobierno les ofrece mecanizar la explotación, los Afar no lo permiten, temen perder su forma de vida. Ya no sé dónde dormimos, quizás en Dodhom, donde mataron un cabrito para cenar.
El tercer día pretendíamos subir por la noche al Erta Ale, volcán activo con una caldera de magma en ebullición. Al llegar al campo base para gestionar permisos y más y más acompañantes, las temperaturas habían subido a 52ºC. Esta es la zona más caliente de la Tierra y el espesor de la corteza terrestre es el más estrecho de todos los continentes. De hecho esta es la zona del Rift, donde el cuerno de África se escindirá del continente en algunos miles de años. Estamos 110m por debajo del nivel del mar. Mi mujer sufrió un pequeño golpe de calor mientras tratábamos de comer algo a 52ºC y por prudencia descartamos subir al Arte Ale, lo dejamos, o mejor dicho, lo dejaré para un próximo viaje. Se suben 10Km andando por la noche durante unas 4 horas y se duerme en la caldera, tomando fotos del magma durante la noche, para bajar a primera hora de la mañana, antes de que el Sol abrase.. Así las cosas, decidimos volver a Makele (necesitábamos hotel y descanso) pero de camino visitamos un pequeño lago encantador, quizás el lago Bakili, junto a las salinas, dado que el cambio de planes no nos permitiría ya visitar el Lago Afdera de aguas color esmeralda.
El cuarto día, improvisando, desde Makele hicimos una visita a una de las miles iglesias en Ethiopia excavadas en la roca, donde el prior nos abrió y atendió con sumo cariño, y posteriormente visitamos la Misión del Padre Ángel, amigo Vasco que realiza una labor extraordinaria en la zona. El Padre Ángel (www. Angelolaran.com) aparenta muchos más años de los que tiene, eso es debido sin duda a una larga vida de sufrimiento. Nos invitó a comer en la misión pero tuvimos que descartarlo para volver a Makele y tomar vuelo a Addis Ababa, también queda pendiente para un próximo viaje. A la vuelta enviamos un donativo a la Misión, ese país y Ángel necesitan de toda nuestra ayuda.
Quinto día, desde Addis Ababa tomamos un 4x4 para desplazarnos hacia el Sur, rico en Etnias, poblados, tribus, que nos iban a enamorar. Ni que decir tiene que a estas alturas ya me había convertido en un maestro de la fotografía en desplazamiento, a 80 Km/h en 4x4 se obtienen, a 1/2000s, unas fotografías impagables, las carreteras están llenas de vida y de color. Por la tarde llegamos a Arba Minch, donde habitan los Dorze, a una cota de 3.200m , en sus casas de bambú. Las chozas, de unos 40m2 pueden incluso transportarse con ayuda de 60 personas cuando las termitas se comen la base de sus troncos. Tienen la apariencia de la cabeza de un elefante. Esa noche dormimos en el Paradise Lodge, recomendable, en una cabaña con vistas a los lagos Abaya y Chamo. Estábamos muertos, no hice fotos de la vía láctea y no me lo perdonaré nunca, pero conseguí unos amaneceres únicos.
Sexto día, de nuevo en 4x4 y 1/2000s. Nos desplazamos a las tierras altas donde habita la Etnia Konso, en el rio Segen. Los Konso son la tribu más organizada y han sido reconocidos como Patrimonio de la Humanidad por Unesco. Un ejemplo, la piedra de la verdad, donde ante el Consejo del Pueblo ningún vecino se atrevería a mentir influenciado por un temor ancestral a sufrir los peores males como consecuencia de mentir mientras se está de pie sobre esa piedra. La visita a su poblado es indescriptible, una sociedad muy avanzada con un nivel jerárquico bien asumido y una socialización envidiable. Después, desplazamiento a la zona de Turmi, donde empezamos a cruzarnos con los Hamer, pintados con barro en el pelo y acompañados de collares de conchas. Dormimos en el Busca Lodge, con generador eléctrico que arranca de 6 a 9, eso sí, por la mañana y por la noche.
Séptimo día, cruzando el rio Omo en piragua (tronco de árbol vaciado) para visitar a los nómadas Dassanech. ¡Qué encanto!. Nos recibieron con sus bailes y pasamos la mañana de su mano, sí, nos llevaban de la mano mientras nos enseñaban su poblado. Sus poblados se caracterizan por el uso de chapa de lata para cubrir sus chozas, ese material que les han traído los Dioses les permite que la vida de su choza se alargue por varios años, además de mantenerlas secas, maravillas de la tecnología. Unos globos y caramelos son el regalo más apreciado por los niños. Por la tarde visita al mercado de Turmi, donde los Hamer y otras tribus se dan cita para intercambiar sus productos (grano, ganado, madera trabajada,...). Más tarde, casi a la puesta de Sol visitamos un poblado Hamer. De chozas con vallado para los animales. Igual de encantadores que los Dassenech, solo nos atendieron los niños, los adultos vienen andando desde el mercado de Turmi. Los niños te piden 5 Birs por cada foto que les haces (íbamos armados con fajos de billetes de 5, claro), el capitalismo está llegando para quedarse. Sonrisas y bromas continuamente, inolvidable. De nuevo al hotel con acotado horario para la ducha.
Octavo día, 4x4 a Arba Minch y vuelo regional a Addis Ababa, con shopping y cena étnica para tomar vuelo de nuevo para Madrid (Ida y vuelta nocturna).
Algún bajón de tensión, golpes de calor, catarros por el A/A del 4x4, diarrea (posiblemente el contacto con los billetes viejos contaminados con todo tipo de gérmenes), pero desde ya, contando ansioso los días que faltan para volver de nuevo. Bendita África pura.
380 imágenes para enmarcar y el 24-120mm muerto, no enfoca, directamente a Nikon...
Ethiopia (Abisinia), África pura
© All rights reserved. © Copyright.
Do not use my photography withaut my permision.
Viaje de 8 días por Ethiopia. Empezamos por el Norte, el desierto, la Depresión de Danakil, el lugar más caluroso del planeta, dominado por la etnia Afar, para posteriormente bajar al Sur, la sabana, verde, el Valle del Rio Omo, visitando diferentes etnias: Dorze, Konso, Dassanech y Hamer. Extenuante pero corto, muy corto.
Ethiopia (Abisinia, el Reino de Saba en la Biblia) es un lugar inhóspito y no preparado para el turismo y debes contar con una agencia que organice tu aventura (yo fui con Karibu, www.kaett.com). Ethiopia limita con países en conflicto y en los desplazamientos por el Norte, el desierto, Danakil, estarás acompañado por policía o milicianos armados, además de guía, cocinero, pinche y conductores.
Primer día, llegamos mi mujer y yo, a primeros de Mayo, época no turística debido al calor, a Addis Ababa, con Ethiopian Airlines, para enlazar con un vuelo regional a Makele. En Makele montamos en 4x4 para desplazarnos a Dallol, zona desértica con temperaturas de noche 26 y día 45ºC. Dormimos de acampada, al aire libre sobre camastros, junto con todos nuestros acompañantes, el viento y millones de estrellas. El calor, agobiante, Mayo no es el mejor mes para visitar Danakil. Antes de dormir vislumbramos las caravanas de camellos trasportando la sal depositada en el desierto al secarse un mar interior miles de años atrás. También visitamos las salinas infinitas, disfrutamos de una puesta de Sol con reflejos, única.
El segundo día visitamos la Puerta del Infierno, una zona donde la tierra expulsa compuestos de azufre continuamente y donde se han generado unos cráteres freáticos únicos en el mundo, de una extraordinaria belleza y colorido. Andábamos sobre cristales de azufre y óxidos metálicos que crujían bajo nuestros pies. Al terminar la jornada las zapatillas habían pasado a mejor vida. Siempre acompañados por un Kalashnikova AK 47. Llegar hasta allí en un 4x4 sobre las salinas infinitas, con 20 cm de agua sobre la superficie y a 10 km/h durante 2 o 3 hrs, sin llegar nunca, sin ver fondo bajo las ruedas, es uno de los muchos gratos recuerdos que nos ha proporcionado esta superaventura. Más tarde visitamos a los Afar durante su trabajo diario, cortar bloques de sal de 30x40x8 cm que se cargarán sobre los camellos para transportarlos en caravanas infinitas. Aquí todo es infinito. Trabajan bajo un Sol abrasador, pero aunque el Gobierno les ofrece mecanizar la explotación, los Afar no lo permiten, temen perder su forma de vida. Ya no sé dónde dormimos, quizás en Dodhom, donde mataron un cabrito para cenar.
El tercer día pretendíamos subir por la noche al Erta Ale, volcán activo con una caldera de magma en ebullición. Al llegar al campo base para gestionar permisos y más y más acompañantes, las temperaturas habían subido a 52ºC. Esta es la zona más caliente de la Tierra y el espesor de la corteza terrestre es el más estrecho de todos los continentes. De hecho esta es la zona del Rift, donde el cuerno de África se escindirá del continente en algunos miles de años. Estamos 110m por debajo del nivel del mar. Mi mujer sufrió un pequeño golpe de calor mientras tratábamos de comer algo a 52ºC y por prudencia descartamos subir al Arte Ale, lo dejamos, o mejor dicho, lo dejaré para un próximo viaje. Se suben 10Km andando por la noche durante unas 4 horas y se duerme en la caldera, tomando fotos del magma durante la noche, para bajar a primera hora de la mañana, antes de que el Sol abrase.. Así las cosas, decidimos volver a Makele (necesitábamos hotel y descanso) pero de camino visitamos un pequeño lago encantador, quizás el lago Bakili, junto a las salinas, dado que el cambio de planes no nos permitiría ya visitar el Lago Afdera de aguas color esmeralda.
El cuarto día, improvisando, desde Makele hicimos una visita a una de las miles iglesias en Ethiopia excavadas en la roca, donde el prior nos abrió y atendió con sumo cariño, y posteriormente visitamos la Misión del Padre Ángel, amigo Vasco que realiza una labor extraordinaria en la zona. El Padre Ángel (www. Angelolaran.com) aparenta muchos más años de los que tiene, eso es debido sin duda a una larga vida de sufrimiento. Nos invitó a comer en la misión pero tuvimos que descartarlo para volver a Makele y tomar vuelo a Addis Ababa, también queda pendiente para un próximo viaje. A la vuelta enviamos un donativo a la Misión, ese país y Ángel necesitan de toda nuestra ayuda.
Quinto día, desde Addis Ababa tomamos un 4x4 para desplazarnos hacia el Sur, rico en Etnias, poblados, tribus, que nos iban a enamorar. Ni que decir tiene que a estas alturas ya me había convertido en un maestro de la fotografía en desplazamiento, a 80 Km/h en 4x4 se obtienen, a 1/2000s, unas fotografías impagables, las carreteras están llenas de vida y de color. Por la tarde llegamos a Arba Minch, donde habitan los Dorze, a una cota de 3.200m , en sus casas de bambú. Las chozas, de unos 40m2 pueden incluso transportarse con ayuda de 60 personas cuando las termitas se comen la base de sus troncos. Tienen la apariencia de la cabeza de un elefante. Esa noche dormimos en el Paradise Lodge, recomendable, en una cabaña con vistas a los lagos Abaya y Chamo. Estábamos muertos, no hice fotos de la vía láctea y no me lo perdonaré nunca, pero conseguí unos amaneceres únicos.
Sexto día, de nuevo en 4x4 y 1/2000s. Nos desplazamos a las tierras altas donde habita la Etnia Konso, en el rio Segen. Los Konso son la tribu más organizada y han sido reconocidos como Patrimonio de la Humanidad por Unesco. Un ejemplo, la piedra de la verdad, donde ante el Consejo del Pueblo ningún vecino se atrevería a mentir influenciado por un temor ancestral a sufrir los peores males como consecuencia de mentir mientras se está de pie sobre esa piedra. La visita a su poblado es indescriptible, una sociedad muy avanzada con un nivel jerárquico bien asumido y una socialización envidiable. Después, desplazamiento a la zona de Turmi, donde empezamos a cruzarnos con los Hamer, pintados con barro en el pelo y acompañados de collares de conchas. Dormimos en el Busca Lodge, con generador eléctrico que arranca de 6 a 9, eso sí, por la mañana y por la noche.
Séptimo día, cruzando el rio Omo en piragua (tronco de árbol vaciado) para visitar a los nómadas Dassanech. ¡Qué encanto!. Nos recibieron con sus bailes y pasamos la mañana de su mano, sí, nos llevaban de la mano mientras nos enseñaban su poblado. Sus poblados se caracterizan por el uso de chapa de lata para cubrir sus chozas, ese material que les han traído los Dioses les permite que la vida de su choza se alargue por varios años, además de mantenerlas secas, maravillas de la tecnología. Unos globos y caramelos son el regalo más apreciado por los niños. Por la tarde visita al mercado de Turmi, donde los Hamer y otras tribus se dan cita para intercambiar sus productos (grano, ganado, madera trabajada,...). Más tarde, casi a la puesta de Sol visitamos un poblado Hamer. De chozas con vallado para los animales. Igual de encantadores que los Dassenech, solo nos atendieron los niños, los adultos vienen andando desde el mercado de Turmi. Los niños te piden 5 Birs por cada foto que les haces (íbamos armados con fajos de billetes de 5, claro), el capitalismo está llegando para quedarse. Sonrisas y bromas continuamente, inolvidable. De nuevo al hotel con acotado horario para la ducha.
Octavo día, 4x4 a Arba Minch y vuelo regional a Addis Ababa, con shopping y cena étnica para tomar vuelo de nuevo para Madrid (Ida y vuelta nocturna).
Algún bajón de tensión, golpes de calor, catarros por el A/A del 4x4, diarrea (posiblemente el contacto con los billetes viejos contaminados con todo tipo de gérmenes), pero desde ya, contando ansioso los días que faltan para volver de nuevo. Bendita África pura.
380 imágenes para enmarcar y el 24-120mm muerto, no enfoca, directamente a Nikon...
Ethiopia (Abisinia), África pura
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Viaje de 8 días por Ethiopia. Empezamos por el Norte, el desierto, la Depresión de Danakil, el lugar más caluroso del planeta, dominado por la etnia Afar, para posteriormente bajar al Sur, la sabana, verde, el Valle del Rio Omo, visitando diferentes etnias: Dorze, Konso, Dassanech y Hamer. Extenuante pero corto, muy corto.
Ethiopia (Abisinia, el Reino de Saba en la Biblia) es un lugar inhóspito y no preparado para el turismo y debes contar con una agencia que organice tu aventura (yo fui con Karibu, www.kaett.com). Ethiopia limita con países en conflicto y en los desplazamientos por el Norte, el desierto, Danakil, estarás acompañado por policía o milicianos armados, además de guía, cocinero, pinche y conductores.
Primer día, llegamos mi mujer y yo, a primeros de Mayo, época no turística debido al calor, a Addis Ababa, con Ethiopian Airlines, para enlazar con un vuelo regional a Makele. En Makele montamos en 4x4 para desplazarnos a Dallol, zona desértica con temperaturas de noche 26 y día 45ºC. Dormimos de acampada, al aire libre sobre camastros, junto con todos nuestros acompañantes, el viento y millones de estrellas. El calor, agobiante, Mayo no es el mejor mes para visitar Danakil. Antes de dormir vislumbramos las caravanas de camellos trasportando la sal depositada en el desierto al secarse un mar interior miles de años atrás. También visitamos las salinas infinitas, disfrutamos de una puesta de Sol con reflejos, única.
El segundo día visitamos la Puerta del Infierno, una zona donde la tierra expulsa compuestos de azufre continuamente y donde se han generado unos cráteres freáticos únicos en el mundo, de una extraordinaria belleza y colorido. Andábamos sobre cristales de azufre y óxidos metálicos que crujían bajo nuestros pies. Al terminar la jornada las zapatillas habían pasado a mejor vida. Siempre acompañados por un Kalashnikova AK 47. Llegar hasta allí en un 4x4 sobre las salinas infinitas, con 20 cm de agua sobre la superficie y a 10 km/h durante 2 o 3 hrs, sin llegar nunca, sin ver fondo bajo las ruedas, es uno de los muchos gratos recuerdos que nos ha proporcionado esta superaventura. Más tarde visitamos a los Afar durante su trabajo diario, cortar bloques de sal de 30x40x8 cm que se cargarán sobre los camellos para transportarlos en caravanas infinitas. Aquí todo es infinito. Trabajan bajo un Sol abrasador, pero aunque el Gobierno les ofrece mecanizar la explotación, los Afar no lo permiten, temen perder su forma de vida. Ya no sé dónde dormimos, quizás en Dodhom, donde mataron un cabrito para cenar.
El tercer día pretendíamos subir por la noche al Erta Ale, volcán activo con una caldera de magma en ebullición. Al llegar al campo base para gestionar permisos y más y más acompañantes, las temperaturas habían subido a 52ºC. Esta es la zona más caliente de la Tierra y el espesor de la corteza terrestre es el más estrecho de todos los continentes. De hecho esta es la zona del Rift, donde el cuerno de África se escindirá del continente en algunos miles de años. Estamos 110m por debajo del nivel del mar. Mi mujer sufrió un pequeño golpe de calor mientras tratábamos de comer algo a 52ºC y por prudencia descartamos subir al Arte Ale, lo dejamos, o mejor dicho, lo dejaré para un próximo viaje. Se suben 10Km andando por la noche durante unas 4 horas y se duerme en la caldera, tomando fotos del magma durante la noche, para bajar a primera hora de la mañana, antes de que el Sol abrase.. Así las cosas, decidimos volver a Makele (necesitábamos hotel y descanso) pero de camino visitamos un pequeño lago encantador, quizás el lago Bakili, junto a las salinas, dado que el cambio de planes no nos permitiría ya visitar el Lago Afdera de aguas color esmeralda.
El cuarto día, improvisando, desde Makele hicimos una visita a una de las miles iglesias en Ethiopia excavadas en la roca, donde el prior nos abrió y atendió con sumo cariño, y posteriormente visitamos la Misión del Padre Ángel, amigo Vasco que realiza una labor extraordinaria en la zona. El Padre Ángel (www. Angelolaran.com) aparenta muchos más años de los que tiene, eso es debido sin duda a una larga vida de sufrimiento. Nos invitó a comer en la misión pero tuvimos que descartarlo para volver a Makele y tomar vuelo a Addis Ababa, también queda pendiente para un próximo viaje. A la vuelta enviamos un donativo a la Misión, ese país y Ángel necesitan de toda nuestra ayuda.
Quinto día, desde Addis Ababa tomamos un 4x4 para desplazarnos hacia el Sur, rico en Etnias, poblados, tribus, que nos iban a enamorar. Ni que decir tiene que a estas alturas ya me había convertido en un maestro de la fotografía en desplazamiento, a 80 Km/h en 4x4 se obtienen, a 1/2000s, unas fotografías impagables, las carreteras están llenas de vida y de color. Por la tarde llegamos a Arba Minch, donde habitan los Dorze, a una cota de 3.200m , en sus casas de bambú. Las chozas, de unos 40m2 pueden incluso transportarse con ayuda de 60 personas cuando las termitas se comen la base de sus troncos. Tienen la apariencia de la cabeza de un elefante. Esa noche dormimos en el Paradise Lodge, recomendable, en una cabaña con vistas a los lagos Abaya y Chamo. Estábamos muertos, no hice fotos de la vía láctea y no me lo perdonaré nunca, pero conseguí unos amaneceres únicos.
Sexto día, de nuevo en 4x4 y 1/2000s. Nos desplazamos a las tierras altas donde habita la Etnia Konso, en el rio Segen. Los Konso son la tribu más organizada y han sido reconocidos como Patrimonio de la Humanidad por Unesco. Un ejemplo, la piedra de la verdad, donde ante el Consejo del Pueblo ningún vecino se atrevería a mentir influenciado por un temor ancestral a sufrir los peores males como consecuencia de mentir mientras se está de pie sobre esa piedra. La visita a su poblado es indescriptible, una sociedad muy avanzada con un nivel jerárquico bien asumido y una socialización envidiable. Después, desplazamiento a la zona de Turmi, donde empezamos a cruzarnos con los Hamer, pintados con barro en el pelo y acompañados de collares de conchas. Dormimos en el Busca Lodge, con generador eléctrico que arranca de 6 a 9, eso sí, por la mañana y por la noche.
Séptimo día, cruzando el rio Omo en piragua (tronco de árbol vaciado) para visitar a los nómadas Dassanech. ¡Qué encanto!. Nos recibieron con sus bailes y pasamos la mañana de su mano, sí, nos llevaban de la mano mientras nos enseñaban su poblado. Sus poblados se caracterizan por el uso de chapa de lata para cubrir sus chozas, ese material que les han traído los Dioses les permite que la vida de su choza se alargue por varios años, además de mantenerlas secas, maravillas de la tecnología. Unos globos y caramelos son el regalo más apreciado por los niños. Por la tarde visita al mercado de Turmi, donde los Hamer y otras tribus se dan cita para intercambiar sus productos (grano, ganado, madera trabajada,...). Más tarde, casi a la puesta de Sol visitamos un poblado Hamer. De chozas con vallado para los animales. Igual de encantadores que los Dassenech, solo nos atendieron los niños, los adultos vienen andando desde el mercado de Turmi. Los niños te piden 5 Birs (0.20€) por cada foto que les haces (íbamos armados con fajos de billetes de 5, claro), el capitalismo está llegando para quedarse. Sonrisas y bromas continuamente, inolvidable. De nuevo al hotel con acotado horario para la ducha.
Octavo día, 4x4 a Arba Minch y vuelo regional a Addis Ababa, con shopping y cena étnica para tomar vuelo de nuevo para Madrid (Ida y vuelta nocturna).
Algún bajón de tensión, golpes de calor, catarros por el A/A del 4x4, diarrea (posiblemente el contacto con los billetes viejos contaminados con todo tipo de gérmenes), pero desde ya, contando ansioso los días que faltan para volver de nuevo. Bendita África pura.
380 imágenes para enmarcar y el 24-120mm muerto, no enfoca, directamente a Nikon...
Ejemplar de Trogón grande o coliplomizo hembra ( Trogon messina), Fotografía realizada en Tortuguero, Costa Rica el 30 de noviembre del 2018, que acompaño con algunas curiosidades de esta ave:
El trogón grande (Trogon massena), es una especie de ave de la familia Trogonidae. Se distribuye por las tierras bajas del sureste de México hasta el sur de América Central y Colombia abarcando una pequeña región al noroeste de Ecuador. Habita en los doseles arbóreos y en los niveles más altos de la selva tropical húmeda, pero también desciende a áreas adyacentes semiabiertas.
El trogón grande muestra dimorfismo sexual en el plumaje, el cual es bastante colorido. Esta especie mide alrededor de 30 cm y pesa 145 g. Su cola es de un gris oscuro uniforme y las coberteras de las alas aparentan ser grises aunque en realidad son un fino entrelazado de negro y blanco. El macho tiene el dorso, la cabeza y el pecho de color verde, el bajo vientre rojo y el pico naranja. La hembra posee un dorso, cabeza y pecho de color gris oscuro, abdomen rojo y el pico es parcialmente anaranjado ya que la parte superior de la mandíbula negra. El canto es un sonido nasal uk uk uk.
Su dieta se basa en insectos y frutas; su dieta y hábitos arbóreos se ven reflejados en su pico ancho y patas débiles. Aunque su vuelo es rápido, suelen evitar volar hasta grandes distancias. Normalmente se posa erguido y sin movimiento.
Anida en zonas de 3 a 15 metros de altura, por lo general en nidos de termitas, o en troncos de árboles en descomposición. Normalmente pone tres huevos blancos o azulados en cámaras a las cuales se llega a través de túneles ascendentes. Ambos sexos excavan la cámara de incubación.
Fuente: WIKIPEDIA
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Viaje de 8 días por Ethiopia. Empezamos por el Norte, el desierto, la Depresión de Danakil, el lugar más caluroso del planeta, dominado por la etnia Afar, para posteriormente bajar al Sur, la sabana, verde, el Valle del Rio Omo, visitando diferentes etnias: Dorze, Konso, Dassanech y Hamer. Extenuante pero corto, muy corto.
Ethiopia (Abisinia, el Reino de Saba en la Biblia) es un lugar inhóspito y no preparado para el turismo y debes contar con una agencia que organice tu aventura (yo fui con Karibu, www.kaett.com). Ethiopia limita con países en conflicto y en los desplazamientos por el Norte, el desierto, Danakil, estarás acompañado por policía o milicianos armados, además de guía, cocinero, pinche y conductores.
Primer día, llegamos mi mujer y yo, a primeros de Mayo, época no turística debido al calor, a Addis Ababa, con Ethiopian Airlines, para enlazar con un vuelo regional a Makele. En Makele montamos en 4x4 para desplazarnos a Dallol, zona desértica con temperaturas de noche 26 y día 45ºC. Dormimos de acampada, al aire libre sobre camastros, junto con todos nuestros acompañantes, el viento y millones de estrellas. El calor, agobiante, Mayo no es el mejor mes para visitar Danakil. Antes de dormir vislumbramos las caravanas de camellos trasportando la sal depositada en el desierto al secarse un mar interior miles de años atrás. También visitamos las salinas infinitas, disfrutamos de una puesta de Sol con reflejos, única.
El segundo día visitamos la Puerta del Infierno, una zona donde la tierra expulsa compuestos de azufre continuamente y donde se han generado unos cráteres freáticos únicos en el mundo, de una extraordinaria belleza y colorido. Andábamos sobre cristales de azufre y óxidos metálicos que crujían bajo nuestros pies. Al terminar la jornada las zapatillas habían pasado a mejor vida. Siempre acompañados por un Kalashnikova AK 47. Llegar hasta allí en un 4x4 sobre las salinas infinitas, con 20 cm de agua sobre la superficie y a 10 km/h durante 2 o 3 hrs, sin llegar nunca, sin ver fondo bajo las ruedas, es uno de los muchos gratos recuerdos que nos ha proporcionado esta superaventura. Más tarde visitamos a los Afar durante su trabajo diario, cortar bloques de sal de 30x40x8 cm que se cargarán sobre los camellos para transportarlos en caravanas infinitas. Aquí todo es infinito. Trabajan bajo un Sol abrasador, pero aunque el Gobierno les ofrece mecanizar la explotación, los Afar no lo permiten, temen perder su forma de vida. Ya no sé dónde dormimos, quizás en Dodhom, donde mataron un cabrito para cenar.
El tercer día pretendíamos subir por la noche al Erta Ale, volcán activo con una caldera de magma en ebullición. Al llegar al campo base para gestionar permisos y más y más acompañantes, las temperaturas habían subido a 52ºC. Esta es la zona más caliente de la Tierra y el espesor de la corteza terrestre es el más estrecho de todos los continentes. De hecho esta es la zona del Rift, donde el cuerno de África se escindirá del continente en algunos miles de años. Estamos 110m por debajo del nivel del mar. Mi mujer sufrió un pequeño golpe de calor mientras tratábamos de comer algo a 52ºC y por prudencia descartamos subir al Arte Ale, lo dejamos, o mejor dicho, lo dejaré para un próximo viaje. Se suben 10Km andando por la noche durante unas 4 horas y se duerme en la caldera, tomando fotos del magma durante la noche, para bajar a primera hora de la mañana, antes de que el Sol abrase.. Así las cosas, decidimos volver a Makele (necesitábamos hotel y descanso) pero de camino visitamos un pequeño lago encantador, quizás el lago Bakili, junto a las salinas, dado que el cambio de planes no nos permitiría ya visitar el Lago Afdera de aguas color esmeralda.
El cuarto día, improvisando, desde Makele hicimos una visita a una de las miles iglesias en Ethiopia excavadas en la roca, donde el prior nos abrió y atendió con sumo cariño, y posteriormente visitamos la Misión del Padre Ángel, amigo Vasco que realiza una labor extraordinaria en la zona. El Padre Ángel (www. Angelolaran.com) aparenta muchos más años de los que tiene, eso es debido sin duda a una larga vida de sufrimiento. Nos invitó a comer en la misión pero tuvimos que descartarlo para volver a Makele y tomar vuelo a Addis Ababa, también queda pendiente para un próximo viaje. A la vuelta enviamos un donativo a la Misión, ese país y Ángel necesitan de toda nuestra ayuda.
Quinto día, desde Addis Ababa tomamos un 4x4 para desplazarnos hacia el Sur, rico en Etnias, poblados, tribus, que nos iban a enamorar. Ni que decir tiene que a estas alturas ya me había convertido en un maestro de la fotografía en desplazamiento, a 80 Km/h en 4x4 se obtienen, a 1/2000s, unas fotografías impagables, las carreteras están llenas de vida y de color. Por la tarde llegamos a Arba Minch, donde habitan los Dorze, a una cota de 3.200m , en sus casas de bambú. Las chozas, de unos 40m2 pueden incluso transportarse con ayuda de 60 personas cuando las termitas se comen la base de sus troncos. Tienen la apariencia de la cabeza de un elefante. Esa noche dormimos en el Paradise Lodge, recomendable, en una cabaña con vistas a los lagos Abaya y Chamo. Estábamos muertos, no hice fotos de la vía láctea y no me lo perdonaré nunca, pero conseguí unos amaneceres únicos.
Sexto día, de nuevo en 4x4 y 1/2000s. Nos desplazamos a las tierras altas donde habita la Etnia Konso, en el rio Segen. Los Konso son la tribu más organizada y han sido reconocidos como Patrimonio de la Humanidad por Unesco. Un ejemplo, la piedra de la verdad, donde ante el Consejo del Pueblo ningún vecino se atrevería a mentir influenciado por un temor ancestral a sufrir los peores males como consecuencia de mentir mientras se está de pie sobre esa piedra. La visita a su poblado es indescriptible, una sociedad muy avanzada con un nivel jerárquico bien asumido y una socialización envidiable. Después, desplazamiento a la zona de Turmi, donde empezamos a cruzarnos con los Hamer, pintados con barro en el pelo y acompañados de collares de conchas. Dormimos en el Busca Lodge, con generador eléctrico que arranca de 6 a 9, eso sí, por la mañana y por la noche.
Séptimo día, cruzando el rio Omo en piragua (tronco de árbol vaciado) para visitar a los nómadas Dassanech. ¡Qué encanto!. Nos recibieron con sus bailes y pasamos la mañana de su mano, sí, nos llevaban de la mano mientras nos enseñaban su poblado. Sus poblados se caracterizan por el uso de chapa de lata para cubrir sus chozas, ese material que les han traído los Dioses les permite que la vida de su choza se alargue por varios años, además de mantenerlas secas, maravillas de la tecnología. Unos globos y caramelos son el regalo más apreciado por los niños. Por la tarde visita al mercado de Turmi, donde los Hamer y otras tribus se dan cita para intercambiar sus productos (grano, ganado, madera trabajada,...). Más tarde, casi a la puesta de Sol visitamos un poblado Hamer. De chozas con vallado para los animales. Igual de encantadores que los Dassenech, solo nos atendieron los niños, los adultos vienen andando desde el mercado de Turmi. Los niños te piden 5 Birs por cada foto que les haces (íbamos armados con fajos de billetes de 5, claro), el capitalismo está llegando para quedarse. Sonrisas y bromas continuamente, inolvidable. De nuevo al hotel con acotado horario para la ducha.
Octavo día, 4x4 a Arba Minch y vuelo regional a Addis Ababa, con shopping y cena étnica para tomar vuelo de nuevo para Madrid (Ida y vuelta nocturna).
Algún bajón de tensión, golpes de calor, catarros por el A/A del 4x4, diarrea (posiblemente el contacto con los billetes viejos contaminados con todo tipo de gérmenes), pero desde ya, contando ansioso los días que faltan para volver de nuevo. Bendita África pura.
380 imágenes para enmarcar y el 24-120mm muerto, no enfoca, directamente a Nikon...
Ethiopia (Abisinia), África pura
© All rights reserved. © Copyright.
Do not use my photography withaut my permision.
Viaje de 8 días por Ethiopia. Empezamos por el Norte, el desierto, la Depresión de Danakil, el lugar más caluroso del planeta, dominado por la etnia Afar, para posteriormente bajar al Sur, la sabana, verde, el Valle del Rio Omo, visitando diferentes etnias: Dorze, Konso, Dassanech y Hamer. Extenuante pero corto, muy corto.
Ethiopia (Abisinia, el Reino de Saba en la Biblia) es un lugar inhóspito y no preparado para el turismo y debes contar con una agencia que organice tu aventura (yo fui con Karibu, www.kaett.com). Ethiopia limita con países en conflicto y en los desplazamientos por el Norte, el desierto, Danakil, estarás acompañado por policía o milicianos armados, además de guía, cocinero, pinche y conductores.
Primer día, llegamos mi mujer y yo, a primeros de Mayo, época no turística debido al calor, a Addis Ababa, con Ethiopian Airlines, para enlazar con un vuelo regional a Makele. En Makele montamos en 4x4 para desplazarnos a Dallol, zona desértica con temperaturas de noche 26 y día 45ºC. Dormimos de acampada, al aire libre sobre camastros, junto con todos nuestros acompañantes, el viento y millones de estrellas. El calor, agobiante, Mayo no es el mejor mes para visitar Danakil. Antes de dormir vislumbramos las caravanas de camellos trasportando la sal depositada en el desierto al secarse un mar interior miles de años atrás. También visitamos las salinas infinitas, disfrutamos de una puesta de Sol con reflejos, única.
El segundo día visitamos la Puerta del Infierno, una zona donde la tierra expulsa compuestos de azufre continuamente y donde se han generado unos cráteres freáticos únicos en el mundo, de una extraordinaria belleza y colorido. Andábamos sobre cristales de azufre y óxidos metálicos que crujían bajo nuestros pies. Al terminar la jornada las zapatillas habían pasado a mejor vida. Siempre acompañados por un Kalashnikova AK 47. Llegar hasta allí en un 4x4 sobre las salinas infinitas, con 20 cm de agua sobre la superficie y a 10 km/h durante 2 o 3 hrs, sin llegar nunca, sin ver fondo bajo las ruedas, es uno de los muchos gratos recuerdos que nos ha proporcionado esta superaventura. Más tarde visitamos a los Afar durante su trabajo diario, cortar bloques de sal de 30x40x8 cm que se cargarán sobre los camellos para transportarlos en caravanas infinitas. Aquí todo es infinito. Trabajan bajo un Sol abrasador, pero aunque el Gobierno les ofrece mecanizar la explotación, los Afar no lo permiten, temen perder su forma de vida. Ya no sé dónde dormimos, quizás en Dodhom, donde mataron un cabrito para cenar.
El tercer día pretendíamos subir por la noche al Erta Ale, volcán activo con una caldera de magma en ebullición. Al llegar al campo base para gestionar permisos y más y más acompañantes, las temperaturas habían subido a 52ºC. Esta es la zona más caliente de la Tierra y el espesor de la corteza terrestre es el más estrecho de todos los continentes. De hecho esta es la zona del Rift, donde el cuerno de África se escindirá del continente en algunos miles de años. Estamos 110m por debajo del nivel del mar. Mi mujer sufrió un pequeño golpe de calor mientras tratábamos de comer algo a 52ºC y por prudencia descartamos subir al Arte Ale, lo dejamos, o mejor dicho, lo dejaré para un próximo viaje. Se suben 10Km andando por la noche durante unas 4 horas y se duerme en la caldera, tomando fotos del magma durante la noche, para bajar a primera hora de la mañana, antes de que el Sol abrase.. Así las cosas, decidimos volver a Makele (necesitábamos hotel y descanso) pero de camino visitamos un pequeño lago encantador, quizás el lago Bakili, junto a las salinas, dado que el cambio de planes no nos permitiría ya visitar el Lago Afdera de aguas color esmeralda.
El cuarto día, improvisando, desde Makele hicimos una visita a una de las miles iglesias en Ethiopia excavadas en la roca, donde el prior nos abrió y atendió con sumo cariño, y posteriormente visitamos la Misión del Padre Ángel, amigo Vasco que realiza una labor extraordinaria en la zona. El Padre Ángel (www. Angelolaran.com) aparenta muchos más años de los que tiene, eso es debido sin duda a una larga vida de sufrimiento. Nos invitó a comer en la misión pero tuvimos que descartarlo para volver a Makele y tomar vuelo a Addis Ababa, también queda pendiente para un próximo viaje. A la vuelta enviamos un donativo a la Misión, ese país y Ángel necesitan de toda nuestra ayuda.
Quinto día, desde Addis Ababa tomamos un 4x4 para desplazarnos hacia el Sur, rico en Etnias, poblados, tribus, que nos iban a enamorar. Ni que decir tiene que a estas alturas ya me había convertido en un maestro de la fotografía en desplazamiento, a 80 Km/h en 4x4 se obtienen, a 1/2000s, unas fotografías impagables, las carreteras están llenas de vida y de color. Por la tarde llegamos a Arba Minch, donde habitan los Dorze, a una cota de 3.200m , en sus casas de bambú. Las chozas, de unos 40m2 pueden incluso transportarse con ayuda de 60 personas cuando las termitas se comen la base de sus troncos. Tienen la apariencia de la cabeza de un elefante. Esa noche dormimos en el Paradise Lodge, recomendable, en una cabaña con vistas a los lagos Abaya y Chamo. Estábamos muertos, no hice fotos de la vía láctea y no me lo perdonaré nunca, pero conseguí unos amaneceres únicos.
Sexto día, de nuevo en 4x4 y 1/2000s. Nos desplazamos a las tierras altas donde habita la Etnia Konso, en el rio Segen. Los Konso son la tribu más organizada y han sido reconocidos como Patrimonio de la Humanidad por Unesco. Un ejemplo, la piedra de la verdad, donde ante el Consejo del Pueblo ningún vecino se atrevería a mentir influenciado por un temor ancestral a sufrir los peores males como consecuencia de mentir mientras se está de pie sobre esa piedra. La visita a su poblado es indescriptible, una sociedad muy avanzada con un nivel jerárquico bien asumido y una socialización envidiable. Después, desplazamiento a la zona de Turmi, donde empezamos a cruzarnos con los Hamer, pintados con barro en el pelo y acompañados de collares de conchas. Dormimos en el Busca Lodge, con generador eléctrico que arranca de 6 a 9, eso sí, por la mañana y por la noche.
Séptimo día, cruzando el rio Omo en piragua (tronco de árbol vaciado) para visitar a los nómadas Dassanech. ¡Qué encanto!. Nos recibieron con sus bailes y pasamos la mañana de su mano, sí, nos llevaban de la mano mientras nos enseñaban su poblado. Sus poblados se caracterizan por el uso de chapa de lata para cubrir sus chozas, ese material que les han traído los Dioses les permite que la vida de su choza se alargue por varios años, además de mantenerlas secas, maravillas de la tecnología. Unos globos y caramelos son el regalo más apreciado por los niños. Por la tarde visita al mercado de Turmi, donde los Hamer y otras tribus se dan cita para intercambiar sus productos (grano, ganado, madera trabajada,...). Más tarde, casi a la puesta de Sol visitamos un poblado Hamer. De chozas con vallado para los animales. Igual de encantadores que los Dassenech, solo nos atendieron los niños, los adultos vienen andando desde el mercado de Turmi. Los niños te piden 5 Birs (0.20€) por cada foto que les haces (íbamos armados con fajos de billetes de 5, claro), el capitalismo está llegando para quedarse. Sonrisas y bromas continuamente, inolvidable. De nuevo al hotel con acotado horario para la ducha.
Octavo día, 4x4 a Arba Minch y vuelo regional a Addis Ababa, con shopping y cena étnica para tomar vuelo de nuevo para Madrid (Ida y vuelta nocturna).
Algún bajón de tensión, golpes de calor, catarros por el A/A del 4x4, diarrea (posiblemente el contacto con los billetes viejos contaminados con todo tipo de gérmenes), pero desde ya, contando ansioso los días que faltan para volver de nuevo. Bendita África pura.
380 imágenes para enmarcar y el 24-120mm muerto, no enfoca, directamente a Nikon...
Desde muy pequeños, cada miembro de la comunidad Hamer tiene sus obligaciones.
Ethiopia (Abisinia), África pura
© All rights reserved. © Copyright.
Do not use my photography withaut my permision.
Viaje de 8 días por Ethiopia. Empezamos por el Norte, el desierto, la Depresión de Danakil, el lugar más caluroso del planeta, dominado por la etnia Afar, para posteriormente bajar al Sur, la sabana, verde, el Valle del Rio Omo, visitando diferentes etnias: Dorze, Konso, Dassanech y Hamer. Extenuante pero corto, muy corto.
Ethiopia (Abisinia, el Reino de Saba en la Biblia) es un lugar inhóspito y no preparado para el turismo y debes contar con una agencia que organice tu aventura (yo fui con Karibu, www.kaett.com). Ethiopia limita con países en conflicto y en los desplazamientos por el Norte, el desierto, Danakil, estarás acompañado por policía o milicianos armados, además de guía, cocinero, pinche y conductores.
Primer día, llegamos mi mujer y yo, a primeros de Mayo, época no turística debido al calor, a Addis Ababa, con Ethiopian Airlines, para enlazar con un vuelo regional a Makele. En Makele montamos en 4x4 para desplazarnos a Dallol, zona desértica con temperaturas de noche 26 y día 45ºC. Dormimos de acampada, al aire libre sobre camastros, junto con todos nuestros acompañantes, el viento y millones de estrellas. El calor, agobiante, Mayo no es el mejor mes para visitar Danakil. Antes de dormir vislumbramos las caravanas de camellos trasportando la sal depositada en el desierto al secarse un mar interior miles de años atrás. También visitamos las salinas infinitas, disfrutamos de una puesta de Sol con reflejos, única.
El segundo día visitamos la Puerta del Infierno, una zona donde la tierra expulsa compuestos de azufre continuamente y donde se han generado unos cráteres freáticos únicos en el mundo, de una extraordinaria belleza y colorido. Andábamos sobre cristales de azufre y óxidos metálicos que crujían bajo nuestros pies. Al terminar la jornada las zapatillas habían pasado a mejor vida. Siempre acompañados por un Kalashnikova AK 47. Llegar hasta allí en un 4x4 sobre las salinas infinitas, con 20 cm de agua sobre la superficie y a 10 km/h durante 2 o 3 hrs, sin llegar nunca, sin ver fondo bajo las ruedas, es uno de los muchos gratos recuerdos que nos ha proporcionado esta superaventura. Más tarde visitamos a los Afar durante su trabajo diario, cortar bloques de sal de 30x40x8 cm que se cargarán sobre los camellos para transportarlos en caravanas infinitas. Aquí todo es infinito. Trabajan bajo un Sol abrasador, pero aunque el Gobierno les ofrece mecanizar la explotación, los Afar no lo permiten, temen perder su forma de vida. Ya no sé dónde dormimos, quizás en Dodhom, donde mataron un cabrito para cenar.
El tercer día pretendíamos subir por la noche al Erta Ale, volcán activo con una caldera de magma en ebullición. Al llegar al campo base para gestionar permisos y más y más acompañantes, las temperaturas habían subido a 52ºC. Esta es la zona más caliente de la Tierra y el espesor de la corteza terrestre es el más estrecho de todos los continentes. De hecho esta es la zona del Rift, donde el cuerno de África se escindirá del continente en algunos miles de años. Estamos 110m por debajo del nivel del mar. Mi mujer sufrió un pequeño golpe de calor mientras tratábamos de comer algo a 52ºC y por prudencia descartamos subir al Arte Ale, lo dejamos, o mejor dicho, lo dejaré para un próximo viaje. Se suben 10Km andando por la noche durante unas 4 horas y se duerme en la caldera, tomando fotos del magma durante la noche, para bajar a primera hora de la mañana, antes de que el Sol abrase.. Así las cosas, decidimos volver a Makele (necesitábamos hotel y descanso) pero de camino visitamos un pequeño lago encantador, quizás el lago Bakili, junto a las salinas, dado que el cambio de planes no nos permitiría ya visitar el Lago Afdera de aguas color esmeralda.
El cuarto día, improvisando, desde Makele hicimos una visita a una de las miles iglesias en Ethiopia excavadas en la roca, donde el prior nos abrió y atendió con sumo cariño, y posteriormente visitamos la Misión del Padre Ángel, amigo Vasco que realiza una labor extraordinaria en la zona. El Padre Ángel (www. Angelolaran.com) aparenta muchos más años de los que tiene, eso es debido sin duda a una larga vida de sufrimiento. Nos invitó a comer en la misión pero tuvimos que descartarlo para volver a Makele y tomar vuelo a Addis Ababa, también queda pendiente para un próximo viaje. A la vuelta enviamos un donativo a la Misión, ese país y Ángel necesitan de toda nuestra ayuda.
Quinto día, desde Addis Ababa tomamos un 4x4 para desplazarnos hacia el Sur, rico en Etnias, poblados, tribus, que nos iban a enamorar. Ni que decir tiene que a estas alturas ya me había convertido en un maestro de la fotografía en desplazamiento, a 80 Km/h en 4x4 se obtienen, a 1/2000s, unas fotografías impagables, las carreteras están llenas de vida y de color. Por la tarde llegamos a Arba Minch, donde habitan los Dorze, a una cota de 3.200m , en sus casas de bambú. Las chozas, de unos 40m2 pueden incluso transportarse con ayuda de 60 personas cuando las termitas se comen la base de sus troncos. Tienen la apariencia de la cabeza de un elefante. Esa noche dormimos en el Paradise Lodge, recomendable, en una cabaña con vistas a los lagos Abaya y Chamo. Estábamos muertos, no hice fotos de la vía láctea y no me lo perdonaré nunca, pero conseguí unos amaneceres únicos.
Sexto día, de nuevo en 4x4 y 1/2000s. Nos desplazamos a las tierras altas donde habita la Etnia Konso, en el rio Segen. Los Konso son la tribu más organizada y han sido reconocidos como Patrimonio de la Humanidad por Unesco. Un ejemplo, la piedra de la verdad, donde ante el Consejo del Pueblo ningún vecino se atrevería a mentir influenciado por un temor ancestral a sufrir los peores males como consecuencia de mentir mientras se está de pie sobre esa piedra. La visita a su poblado es indescriptible, una sociedad muy avanzada con un nivel jerárquico bien asumido y una socialización envidiable. Después, desplazamiento a la zona de Turmi, donde empezamos a cruzarnos con los Hamer, pintados con barro en el pelo y acompañados de collares de conchas. Dormimos en el Busca Lodge, con generador eléctrico que arranca de 6 a 9, eso sí, por la mañana y por la noche.
Séptimo día, cruzando el rio Omo en piragua (tronco de árbol vaciado) para visitar a los nómadas Dassanech. ¡Qué encanto!. Nos recibieron con sus bailes y pasamos la mañana de su mano, sí, nos llevaban de la mano mientras nos enseñaban su poblado. Sus poblados se caracterizan por el uso de chapa de lata para cubrir sus chozas, ese material que les han traído los Dioses les permite que la vida de su choza se alargue por varios años, además de mantenerlas secas, maravillas de la tecnología. Unos globos y caramelos son el regalo más apreciado por los niños. Por la tarde visita al mercado de Turmi, donde los Hamer y otras tribus se dan cita para intercambiar sus productos (grano, ganado, madera trabajada,...). Más tarde, casi a la puesta de Sol visitamos un poblado Hamer. De chozas con vallado para los animales. Igual de encantadores que los Dassenech, solo nos atendieron los niños, los adultos vienen andando desde el mercado de Turmi. Los niños te piden 5 Birs (0.20€) por cada foto que les haces (íbamos armados con fajos de billetes de 5, claro), el capitalismo está llegando para quedarse. Sonrisas y bromas continuamente, inolvidable. De nuevo al hotel con acotado horario para la ducha.
Octavo día, 4x4 a Arba Minch y vuelo regional a Addis Ababa, con shopping y cena étnica para tomar vuelo de nuevo para Madrid (Ida y vuelta nocturna).
Algún bajón de tensión, golpes de calor, catarros por el A/A del 4x4, diarrea (posiblemente el contacto con los billetes viejos contaminados con todo tipo de gérmenes), pero desde ya, contando ansioso los días que faltan para volver de nuevo. Bendita África pura.
380 imágenes para enmarcar y el 24-120mm muerto, no enfoca, directamente a Nikon...
Ethiopia (Abisinia), África pura
© All rights reserved. © Copyright.
Do not use my photography withaut my permision.
Viaje de 8 días por Ethiopia. Empezamos por el Norte, el desierto, la Depresión de Danakil, el lugar más caluroso del planeta, dominado por la etnia Afar, para posteriormente bajar al Sur, la sabana, verde, el Valle del Rio Omo, visitando diferentes etnias: Dorze, Konso, Dassanech y Hamer. Extenuante pero corto, muy corto.
Ethiopia (Abisinia, el Reino de Saba en la Biblia) es un lugar inhóspito y no preparado para el turismo y debes contar con una agencia que organice tu aventura (yo fui con Karibu, www.kaett.com). Ethiopia limita con países en conflicto y en los desplazamientos por el Norte, el desierto, Danakil, estarás acompañado por policía o milicianos armados, además de guía, cocinero, pinche y conductores.
Primer día, llegamos mi mujer y yo, a primeros de Mayo, época no turística debido al calor, a Addis Ababa, con Ethiopian Airlines, para enlazar con un vuelo regional a Makele. En Makele montamos en 4x4 para desplazarnos a Dallol, zona desértica con temperaturas de noche 26 y día 45ºC. Dormimos de acampada, al aire libre sobre camastros, junto con todos nuestros acompañantes, el viento y millones de estrellas. El calor, agobiante, Mayo no es el mejor mes para visitar Danakil. Antes de dormir vislumbramos las caravanas de camellos trasportando la sal depositada en el desierto al secarse un mar interior miles de años atrás. También visitamos las salinas infinitas, disfrutamos de una puesta de Sol con reflejos, única.
El segundo día visitamos la Puerta del Infierno, una zona donde la tierra expulsa compuestos de azufre continuamente y donde se han generado unos cráteres freáticos únicos en el mundo, de una extraordinaria belleza y colorido. Andábamos sobre cristales de azufre y óxidos metálicos que crujían bajo nuestros pies. Al terminar la jornada las zapatillas habían pasado a mejor vida. Siempre acompañados por un Kalashnikova AK 47. Llegar hasta allí en un 4x4 sobre las salinas infinitas, con 20 cm de agua sobre la superficie y a 10 km/h durante 2 o 3 hrs, sin llegar nunca, sin ver fondo bajo las ruedas, es uno de los muchos gratos recuerdos que nos ha proporcionado esta superaventura. Más tarde visitamos a los Afar durante su trabajo diario, cortar bloques de sal de 30x40x8 cm que se cargarán sobre los camellos para transportarlos en caravanas infinitas. Aquí todo es infinito. Trabajan bajo un Sol abrasador, pero aunque el Gobierno les ofrece mecanizar la explotación, los Afar no lo permiten, temen perder su forma de vida. Ya no sé dónde dormimos, quizás en Dodhom, donde mataron un cabrito para cenar.
El tercer día pretendíamos subir por la noche al Erta Ale, volcán activo con una caldera de magma en ebullición. Al llegar al campo base para gestionar permisos y más y más acompañantes, las temperaturas habían subido a 52ºC. Esta es la zona más caliente de la Tierra y el espesor de la corteza terrestre es el más estrecho de todos los continentes. De hecho esta es la zona del Rift, donde el cuerno de África se escindirá del continente en algunos miles de años. Estamos 110m por debajo del nivel del mar. Mi mujer sufrió un pequeño golpe de calor mientras tratábamos de comer algo a 52ºC y por prudencia descartamos subir al Arte Ale, lo dejamos, o mejor dicho, lo dejaré para un próximo viaje. Se suben 10Km andando por la noche durante unas 4 horas y se duerme en la caldera, tomando fotos del magma durante la noche, para bajar a primera hora de la mañana, antes de que el Sol abrase.. Así las cosas, decidimos volver a Makele (necesitábamos hotel y descanso) pero de camino visitamos un pequeño lago encantador, quizás el lago Bakili, junto a las salinas, dado que el cambio de planes no nos permitiría ya visitar el Lago Afdera de aguas color esmeralda.
El cuarto día, improvisando, desde Makele hicimos una visita a una de las miles iglesias en Ethiopia excavadas en la roca, donde el prior nos abrió y atendió con sumo cariño, y posteriormente visitamos la Misión del Padre Ángel, amigo Vasco que realiza una labor extraordinaria en la zona. El Padre Ángel (www. Angelolaran.com) aparenta muchos más años de los que tiene, eso es debido sin duda a una larga vida de sufrimiento. Nos invitó a comer en la misión pero tuvimos que descartarlo para volver a Makele y tomar vuelo a Addis Ababa, también queda pendiente para un próximo viaje. A la vuelta enviamos un donativo a la Misión, ese país y Ángel necesitan de toda nuestra ayuda.
Quinto día, desde Addis Ababa tomamos un 4x4 para desplazarnos hacia el Sur, rico en Etnias, poblados, tribus, que nos iban a enamorar. Ni que decir tiene que a estas alturas ya me había convertido en un maestro de la fotografía en desplazamiento, a 80 Km/h en 4x4 se obtienen, a 1/2000s, unas fotografías impagables, las carreteras están llenas de vida y de color. Por la tarde llegamos a Arba Minch, donde habitan los Dorze, a una cota de 3.200m , en sus casas de bambú. Las chozas, de unos 40m2 pueden incluso transportarse con ayuda de 60 personas cuando las termitas se comen la base de sus troncos. Tienen la apariencia de la cabeza de un elefante. Esa noche dormimos en el Paradise Lodge, recomendable, en una cabaña con vistas a los lagos Abaya y Chamo. Estábamos muertos, no hice fotos de la vía láctea y no me lo perdonaré nunca, pero conseguí unos amaneceres únicos.
Sexto día, de nuevo en 4x4 y 1/2000s. Nos desplazamos a las tierras altas donde habita la Etnia Konso, en el rio Segen. Los Konso son la tribu más organizada y han sido reconocidos como Patrimonio de la Humanidad por Unesco. Un ejemplo, la piedra de la verdad, donde ante el Consejo del Pueblo ningún vecino se atrevería a mentir influenciado por un temor ancestral a sufrir los peores males como consecuencia de mentir mientras se está de pie sobre esa piedra. La visita a su poblado es indescriptible, una sociedad muy avanzada con un nivel jerárquico bien asumido y una socialización envidiable. Después, desplazamiento a la zona de Turmi, donde empezamos a cruzarnos con los Hamer, pintados con barro en el pelo y acompañados de collares de conchas. Dormimos en el Busca Lodge, con generador eléctrico que arranca de 6 a 9, eso sí, por la mañana y por la noche.
Séptimo día, cruzando el rio Omo en piragua (tronco de árbol vaciado) para visitar a los nómadas Dassanech. ¡Qué encanto!. Nos recibieron con sus bailes y pasamos la mañana de su mano, sí, nos llevaban de la mano mientras nos enseñaban su poblado. Sus poblados se caracterizan por el uso de chapa de lata para cubrir sus chozas, ese material que les han traído los Dioses les permite que la vida de su choza se alargue por varios años, además de mantenerlas secas, maravillas de la tecnología. Unos globos y caramelos son el regalo más apreciado por los niños. Por la tarde visita al mercado de Turmi, donde los Hamer y otras tribus se dan cita para intercambiar sus productos (grano, ganado, madera trabajada,...). Más tarde, casi a la puesta de Sol visitamos un poblado Hamer. De chozas con vallado para los animales. Igual de encantadores que los Dassenech, solo nos atendieron los niños, los adultos vienen andando desde el mercado de Turmi. Los niños te piden 5 Birs por cada foto que les haces (íbamos armados con fajos de billetes de 5, claro), el capitalismo está llegando para quedarse. Sonrisas y bromas continuamente, inolvidable. De nuevo al hotel con acotado horario para la ducha.
Octavo día, 4x4 a Arba Minch y vuelo regional a Addis Ababa, con shopping y cena étnica para tomar vuelo de nuevo para Madrid (Ida y vuelta nocturna).
Algún bajón de tensión, golpes de calor, catarros por el A/A del 4x4, diarrea (posiblemente el contacto con los billetes viejos contaminados con todo tipo de gérmenes), pero desde ya, contando ansioso los días que faltan para volver de nuevo. Bendita África pura.
380 imágenes para enmarcar y el 24-120mm muerto, no enfoca, directamente a Nikon...
Ethiopia (Abisinia), África pura
© All rights reserved. © Copyright.
Do not use my photography withaut my permision.
Viaje de 8 días por Ethiopia. Empezamos por el Norte, el desierto, la Depresión de Danakil, el lugar más caluroso del planeta, dominado por la etnia Afar, para posteriormente bajar al Sur, la sabana, verde, el Valle del Rio Omo, visitando diferentes etnias: Dorze, Konso, Dassanech y Hamer. Extenuante pero corto, muy corto.
Ethiopia (Abisinia, el Reino de Saba en la Biblia) es un lugar inhóspito y no preparado para el turismo y debes contar con una agencia que organice tu aventura (yo fui con Karibu, www.kaett.com). Ethiopia limita con países en conflicto y en los desplazamientos por el Norte, el desierto, Danakil, estarás acompañado por policía o milicianos armados, además de guía, cocinero, pinche y conductores.
Primer día, llegamos mi mujer y yo, a primeros de Mayo, época no turística debido al calor, a Addis Ababa, con Ethiopian Airlines, para enlazar con un vuelo regional a Makele. En Makele montamos en 4x4 para desplazarnos a Dallol, zona desértica con temperaturas de noche 26 y día 45ºC. Dormimos de acampada, al aire libre sobre camastros, junto con todos nuestros acompañantes, el viento y millones de estrellas. El calor, agobiante, Mayo no es el mejor mes para visitar Danakil. Antes de dormir vislumbramos las caravanas de camellos trasportando la sal depositada en el desierto al secarse un mar interior miles de años atrás. También visitamos las salinas infinitas, disfrutamos de una puesta de Sol con reflejos, única.
El segundo día visitamos la Puerta del Infierno, una zona donde la tierra expulsa compuestos de azufre continuamente y donde se han generado unos cráteres freáticos únicos en el mundo, de una extraordinaria belleza y colorido. Andábamos sobre cristales de azufre y óxidos metálicos que crujían bajo nuestros pies. Al terminar la jornada las zapatillas habían pasado a mejor vida. Siempre acompañados por un Kalashnikova AK 47. Llegar hasta allí en un 4x4 sobre las salinas infinitas, con 20 cm de agua sobre la superficie y a 10 km/h durante 2 o 3 hrs, sin llegar nunca, sin ver fondo bajo las ruedas, es uno de los muchos gratos recuerdos que nos ha proporcionado esta superaventura. Más tarde visitamos a los Afar durante su trabajo diario, cortar bloques de sal de 30x40x8 cm que se cargarán sobre los camellos para transportarlos en caravanas infinitas. Aquí todo es infinito. Trabajan bajo un Sol abrasador, pero aunque el Gobierno les ofrece mecanizar la explotación, los Afar no lo permiten, temen perder su forma de vida. Ya no sé dónde dormimos, quizás en Dodhom, donde mataron un cabrito para cenar.
El tercer día pretendíamos subir por la noche al Erta Ale, volcán activo con una caldera de magma en ebullición. Al llegar al campo base para gestionar permisos y más y más acompañantes, las temperaturas habían subido a 52ºC. Esta es la zona más caliente de la Tierra y el espesor de la corteza terrestre es el más estrecho de todos los continentes. De hecho esta es la zona del Rift, donde el cuerno de África se escindirá del continente en algunos miles de años. Estamos 110m por debajo del nivel del mar. Mi mujer sufrió un pequeño golpe de calor mientras tratábamos de comer algo a 52ºC y por prudencia descartamos subir al Arte Ale, lo dejamos, o mejor dicho, lo dejaré para un próximo viaje. Se suben 10Km andando por la noche durante unas 4 horas y se duerme en la caldera, tomando fotos del magma durante la noche, para bajar a primera hora de la mañana, antes de que el Sol abrase.. Así las cosas, decidimos volver a Makele (necesitábamos hotel y descanso) pero de camino visitamos un pequeño lago encantador, quizás el lago Bakili, junto a las salinas, dado que el cambio de planes no nos permitiría ya visitar el Lago Afdera de aguas color esmeralda.
El cuarto día, improvisando, desde Makele hicimos una visita a una de las miles iglesias en Ethiopia excavadas en la roca, donde el prior nos abrió y atendió con sumo cariño, y posteriormente visitamos la Misión del Padre Ángel, amigo Vasco que realiza una labor extraordinaria en la zona. El Padre Ángel (www. Angelolaran.com) aparenta muchos más años de los que tiene, eso es debido sin duda a una larga vida de sufrimiento. Nos invitó a comer en la misión pero tuvimos que descartarlo para volver a Makele y tomar vuelo a Addis Ababa, también queda pendiente para un próximo viaje. A la vuelta enviamos un donativo a la Misión, ese país y Ángel necesitan de toda nuestra ayuda.
Quinto día, desde Addis Ababa tomamos un 4x4 para desplazarnos hacia el Sur, rico en Etnias, poblados, tribus, que nos iban a enamorar. Ni que decir tiene que a estas alturas ya me había convertido en un maestro de la fotografía en desplazamiento, a 80 Km/h en 4x4 se obtienen, a 1/2000s, unas fotografías impagables, las carreteras están llenas de vida y de color. Por la tarde llegamos a Arba Minch, donde habitan los Dorze, a una cota de 3.200m , en sus casas de bambú. Las chozas, de unos 40m2 pueden incluso transportarse con ayuda de 60 personas cuando las termitas se comen la base de sus troncos. Tienen la apariencia de la cabeza de un elefante. Esa noche dormimos en el Paradise Lodge, recomendable, en una cabaña con vistas a los lagos Abaya y Chamo. Estábamos muertos, no hice fotos de la vía láctea y no me lo perdonaré nunca, pero conseguí unos amaneceres únicos.
Sexto día, de nuevo en 4x4 y 1/2000s. Nos desplazamos a las tierras altas donde habita la Etnia Konso, en el rio Segen. Los Konso son la tribu más organizada y han sido reconocidos como Patrimonio de la Humanidad por Unesco. Un ejemplo, la piedra de la verdad, donde ante el Consejo del Pueblo ningún vecino se atrevería a mentir influenciado por un temor ancestral a sufrir los peores males como consecuencia de mentir mientras se está de pie sobre esa piedra. La visita a su poblado es indescriptible, una sociedad muy avanzada con un nivel jerárquico bien asumido y una socialización envidiable. Después, desplazamiento a la zona de Turmi, donde empezamos a cruzarnos con los Hamer, pintados con barro en el pelo y acompañados de collares de conchas. Dormimos en el Busca Lodge, con generador eléctrico que arranca de 6 a 9, eso sí, por la mañana y por la noche.
Séptimo día, cruzando el rio Omo en piragua (tronco de árbol vaciado) para visitar a los nómadas Dassanech. ¡Qué encanto!. Nos recibieron con sus bailes y pasamos la mañana de su mano, sí, nos llevaban de la mano mientras nos enseñaban su poblado. Sus poblados se caracterizan por el uso de chapa de lata para cubrir sus chozas, ese material que les han traído los Dioses les permite que la vida de su choza se alargue por varios años, además de mantenerlas secas, maravillas de la tecnología. Unos globos y caramelos son el regalo más apreciado por los niños. Por la tarde visita al mercado de Turmi, donde los Hamer y otras tribus se dan cita para intercambiar sus productos (grano, ganado, madera trabajada,...). Más tarde, casi a la puesta de Sol visitamos un poblado Hamer. De chozas con vallado para los animales. Igual de encantadores que los Dassenech, solo nos atendieron los niños, los adultos vienen andando desde el mercado de Turmi. Los niños te piden 5 Birs por cada foto que les haces (íbamos armados con fajos de billetes de 5, claro), el capitalismo está llegando para quedarse. Sonrisas y bromas continuamente, inolvidable. De nuevo al hotel con acotado horario para la ducha.
Octavo día, 4x4 a Arba Minch y vuelo regional a Addis Ababa, con shopping y cena étnica para tomar vuelo de nuevo para Madrid (Ida y vuelta nocturna).
Algún bajón de tensión, golpes de calor, catarros por el A/A del 4x4, diarrea (posiblemente el contacto con los billetes viejos contaminados con todo tipo de gérmenes), pero desde ya, contando ansioso los días que faltan para volver de nuevo. Bendita África pura.
380 imágenes para enmarcar y el 24-120mm muerto, no enfoca, directamente a Nikon...
Ethiopia (Abisinia), África pura
© All rights reserved. © Copyright.
Do not use my photography withaut my permision.
Viaje de 8 días por Ethiopia. Empezamos por el Norte, el desierto, la Depresión de Danakil, el lugar más caluroso del planeta, dominado por la etnia Afar, para posteriormente bajar al Sur, la sabana, verde, el Valle del Rio Omo, visitando diferentes etnias: Dorze, Konso, Dassanech y Hamer. Extenuante pero corto, muy corto.
Ethiopia (Abisinia, el Reino de Saba en la Biblia) es un lugar inhóspito y no preparado para el turismo y debes contar con una agencia que organice tu aventura (yo fui con Karibu, www.kaett.com). Ethiopia limita con países en conflicto y en los desplazamientos por el Norte, el desierto, Danakil, estarás acompañado por policía o milicianos armados, además de guía, cocinero, pinche y conductores.
Primer día, llegamos mi mujer y yo, a primeros de Mayo, época no turística debido al calor, a Addis Ababa, con Ethiopian Airlines, para enlazar con un vuelo regional a Makele. En Makele montamos en 4x4 para desplazarnos a Dallol, zona desértica con temperaturas de noche 26 y día 45ºC. Dormimos de acampada, al aire libre sobre camastros, junto con todos nuestros acompañantes, el viento y millones de estrellas. El calor, agobiante, Mayo no es el mejor mes para visitar Danakil. Antes de dormir vislumbramos las caravanas de camellos trasportando la sal depositada en el desierto al secarse un mar interior miles de años atrás. También visitamos las salinas infinitas, disfrutamos de una puesta de Sol con reflejos, única.
El segundo día visitamos la Puerta del Infierno, una zona donde la tierra expulsa compuestos de azufre continuamente y donde se han generado unos cráteres freáticos únicos en el mundo, de una extraordinaria belleza y colorido. Andábamos sobre cristales de azufre y óxidos metálicos que crujían bajo nuestros pies. Al terminar la jornada las zapatillas habían pasado a mejor vida. Siempre acompañados por un Kalashnikova AK 47. Llegar hasta allí en un 4x4 sobre las salinas infinitas, con 20 cm de agua sobre la superficie y a 10 km/h durante 2 o 3 hrs, sin llegar nunca, sin ver fondo bajo las ruedas, es uno de los muchos gratos recuerdos que nos ha proporcionado esta superaventura. Más tarde visitamos a los Afar durante su trabajo diario, cortar bloques de sal de 30x40x8 cm que se cargarán sobre los camellos para transportarlos en caravanas infinitas. Aquí todo es infinito. Trabajan bajo un Sol abrasador, pero aunque el Gobierno les ofrece mecanizar la explotación, los Afar no lo permiten, temen perder su forma de vida. Ya no sé dónde dormimos, quizás en Dodhom, donde mataron un cabrito para cenar.
El tercer día pretendíamos subir por la noche al Erta Ale, volcán activo con una caldera de magma en ebullición. Al llegar al campo base para gestionar permisos y más y más acompañantes, las temperaturas habían subido a 52ºC. Esta es la zona más caliente de la Tierra y el espesor de la corteza terrestre es el más estrecho de todos los continentes. De hecho esta es la zona del Rift, donde el cuerno de África se escindirá del continente en algunos miles de años. Estamos 110m por debajo del nivel del mar. Mi mujer sufrió un pequeño golpe de calor mientras tratábamos de comer algo a 52ºC y por prudencia descartamos subir al Arte Ale, lo dejamos, o mejor dicho, lo dejaré para un próximo viaje. Se suben 10Km andando por la noche durante unas 4 horas y se duerme en la caldera, tomando fotos del magma durante la noche, para bajar a primera hora de la mañana, antes de que el Sol abrase.. Así las cosas, decidimos volver a Makele (necesitábamos hotel y descanso) pero de camino visitamos un pequeño lago encantador, quizás el lago Bakili, junto a las salinas, dado que el cambio de planes no nos permitiría ya visitar el Lago Afdera de aguas color esmeralda.
El cuarto día, improvisando, desde Makele hicimos una visita a una de las miles iglesias en Ethiopia excavadas en la roca, donde el prior nos abrió y atendió con sumo cariño, y posteriormente visitamos la Misión del Padre Ángel, amigo Vasco que realiza una labor extraordinaria en la zona. El Padre Ángel (www. Angelolaran.com) aparenta muchos más años de los que tiene, eso es debido sin duda a una larga vida de sufrimiento. Nos invitó a comer en la misión pero tuvimos que descartarlo para volver a Makele y tomar vuelo a Addis Ababa, también queda pendiente para un próximo viaje. A la vuelta enviamos un donativo a la Misión, ese país y Ángel necesitan de toda nuestra ayuda.
Quinto día, desde Addis Ababa tomamos un 4x4 para desplazarnos hacia el Sur, rico en Etnias, poblados, tribus, que nos iban a enamorar. Ni que decir tiene que a estas alturas ya me había convertido en un maestro de la fotografía en desplazamiento, a 80 Km/h en 4x4 se obtienen, a 1/2000s, unas fotografías impagables, las carreteras están llenas de vida y de color. Por la tarde llegamos a Arba Minch, donde habitan los Dorze, a una cota de 3.200m , en sus casas de bambú. Las chozas, de unos 40m2 pueden incluso transportarse con ayuda de 60 personas cuando las termitas se comen la base de sus troncos. Tienen la apariencia de la cabeza de un elefante. Esa noche dormimos en el Paradise Lodge, recomendable, en una cabaña con vistas a los lagos Abaya y Chamo. Estábamos muertos, no hice fotos de la vía láctea y no me lo perdonaré nunca, pero conseguí unos amaneceres únicos.
Sexto día, de nuevo en 4x4 y 1/2000s. Nos desplazamos a las tierras altas donde habita la Etnia Konso, en el rio Segen. Los Konso son la tribu más organizada y han sido reconocidos como Patrimonio de la Humanidad por Unesco. Un ejemplo, la piedra de la verdad, donde ante el Consejo del Pueblo ningún vecino se atrevería a mentir influenciado por un temor ancestral a sufrir los peores males como consecuencia de mentir mientras se está de pie sobre esa piedra. La visita a su poblado es indescriptible, una sociedad muy avanzada con un nivel jerárquico bien asumido y una socialización envidiable. Después, desplazamiento a la zona de Turmi, donde empezamos a cruzarnos con los Hamer, pintados con barro en el pelo y acompañados de collares de conchas. Dormimos en el Busca Lodge, con generador eléctrico que arranca de 6 a 9, eso sí, por la mañana y por la noche.
Séptimo día, cruzando el rio Omo en piragua (tronco de árbol vaciado) para visitar a los nómadas Dassanech. ¡Qué encanto!. Nos recibieron con sus bailes y pasamos la mañana de su mano, sí, nos llevaban de la mano mientras nos enseñaban su poblado. Sus poblados se caracterizan por el uso de chapa de lata para cubrir sus chozas, ese material que les han traído los Dioses les permite que la vida de su choza se alargue por varios años, además de mantenerlas secas, maravillas de la tecnología. Unos globos y caramelos son el regalo más apreciado por los niños. Por la tarde visita al mercado de Turmi, donde los Hamer y otras tribus se dan cita para intercambiar sus productos (grano, ganado, madera trabajada,...). Más tarde, casi a la puesta de Sol visitamos un poblado Hamer. De chozas con vallado para los animales. Igual de encantadores que los Dassenech, solo nos atendieron los niños, los adultos vienen andando desde el mercado de Turmi. Los niños te piden 5 Birs por cada foto que les haces (íbamos armados con fajos de billetes de 5, claro), el capitalismo está llegando para quedarse. Sonrisas y bromas continuamente, inolvidable. De nuevo al hotel con acotado horario para la ducha.
Octavo día, 4x4 a Arba Minch y vuelo regional a Addis Ababa, con shopping y cena étnica para tomar vuelo de nuevo para Madrid (Ida y vuelta nocturna).
Algún bajón de tensión, golpes de calor, catarros por el A/A del 4x4, diarrea (posiblemente el contacto con los billetes viejos contaminados con todo tipo de gérmenes), pero desde ya, contando ansioso los días que faltan para volver de nuevo. Bendita África pura.
380 imágenes para enmarcar y el 24-120mm muerto, no enfoca, directamente a Nikon...
Después de cinco días moviéndome por las bastas extensiones de Ethiopía (la ruta incluye varios desplazamientos entre localizaciones distantes entre sí unos 300-400Km, en Land Rover) mi dedo índice empezaba a responderme. A estas alturas había hecho ya varios miles de disparos durante los desplazamientos, justos los mismos miles de fotos que borré, pero está claro que el entrenamiento funcionaba, cada vez me era más fácil, a 80 Km/hr, prever la foto y disparar con el encuadre adecuado y en la décima de segundo exacta. En cualquier caso, era una forma de entretenimiento durante esos largos desplazamientos. A la vista de los resultados, en mi próximo viaje continuaré con el aprendizaje, las rutas neuronales realmente aprenden y es cierto que se consolidan ciertos "atajos" mediante el entrenamiento, te lo juro por Arturo, lo he visto en los docus de la tele...
A propósito, el cuerpo fuera del Land Rover (no existe la guardia de tráfico, ni falta que hace), luego, por las noches, la espalda vuelve a su sitio como si nada.
Ethiopia (Abisinia), África pura
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Viaje de 8 días por Ethiopia. Empezamos por el Norte, el desierto, la Depresión de Danakil, el lugar más caluroso del planeta, dominado por la etnia Afar, para posteriormente bajar al Sur, la sabana, verde, el Valle del Rio Omo, visitando diferentes etnias: Dorze, Konso, Dassanech y Hamer. Extenuante pero corto, muy corto.
Ethiopia (Abisinia, el Reino de Saba en la Biblia) es un lugar inhóspito y no preparado para el turismo y debes contar con una agencia que organice tu aventura (yo fui con Karibu, www.kaett.com). Ethiopia limita con países en conflicto y en los desplazamientos por el Norte, el desierto, Danakil, estarás acompañado por policía o milicianos armados, además de guía, cocinero, pinche y conductores.
Primer día, llegamos mi mujer y yo, a primeros de Mayo, época no turística debido al calor, a Addis Ababa, con Ethiopian Airlines, para enlazar con un vuelo regional a Makele. En Makele montamos en 4x4 para desplazarnos a Dallol, zona desértica con temperaturas de noche 26 y día 45ºC. Dormimos de acampada, al aire libre sobre camastros, junto con todos nuestros acompañantes, el viento y millones de estrellas. El calor, agobiante, Mayo no es el mejor mes para visitar Danakil. Antes de dormir vislumbramos las caravanas de camellos trasportando la sal depositada en el desierto al secarse un mar interior miles de años atrás. También visitamos las salinas infinitas, disfrutamos de una puesta de Sol con reflejos, única.
El segundo día visitamos la Puerta del Infierno, una zona donde la tierra expulsa compuestos de azufre continuamente y donde se han generado unos cráteres freáticos únicos en el mundo, de una extraordinaria belleza y colorido. Andábamos sobre cristales de azufre y óxidos metálicos que crujían bajo nuestros pies. Al terminar la jornada las zapatillas habían pasado a mejor vida. Siempre acompañados por un Kalashnikova AK 47. Llegar hasta allí en un 4x4 sobre las salinas infinitas, con 20 cm de agua sobre la superficie y a 10 km/h durante 2 o 3 hrs, sin llegar nunca, sin ver fondo bajo las ruedas, es uno de los muchos gratos recuerdos que nos ha proporcionado esta superaventura. Más tarde visitamos a los Afar durante su trabajo diario, cortar bloques de sal de 30x40x8 cm que se cargarán sobre los camellos para transportarlos en caravanas infinitas. Aquí todo es infinito. Trabajan bajo un Sol abrasador, pero aunque el Gobierno les ofrece mecanizar la explotación, los Afar no lo permiten, temen perder su forma de vida. Ya no sé dónde dormimos, quizás en Dodhom, donde mataron un cabrito para cenar.
El tercer día pretendíamos subir por la noche al Erta Ale, volcán activo con una caldera de magma en ebullición. Al llegar al campo base para gestionar permisos y más y más acompañantes, las temperaturas habían subido a 52ºC. Esta es la zona más caliente de la Tierra y el espesor de la corteza terrestre es el más estrecho de todos los continentes. De hecho esta es la zona del Rift, donde el cuerno de África se escindirá del continente en algunos miles de años. Estamos 110m por debajo del nivel del mar. Mi mujer sufrió un pequeño golpe de calor mientras tratábamos de comer algo a 52ºC y por prudencia descartamos subir al Arte Ale, lo dejamos, o mejor dicho, lo dejaré para un próximo viaje. Se suben 10Km andando por la noche durante unas 4 horas y se duerme en la caldera, tomando fotos del magma durante la noche, para bajar a primera hora de la mañana, antes de que el Sol abrase.. Así las cosas, decidimos volver a Makele (necesitábamos hotel y descanso) pero de camino visitamos un pequeño lago encantador, quizás el lago Bakili, junto a las salinas, dado que el cambio de planes no nos permitiría ya visitar el Lago Afdera de aguas color esmeralda.
El cuarto día, improvisando, desde Makele hicimos una visita a una de las miles iglesias en Ethiopia excavadas en la roca, donde el prior nos abrió y atendió con sumo cariño, y posteriormente visitamos la Misión del Padre Ángel, amigo Vasco que realiza una labor extraordinaria en la zona. El Padre Ángel (www. Angelolaran.com) aparenta muchos más años de los que tiene, eso es debido sin duda a una larga vida de sufrimiento. Nos invitó a comer en la misión pero tuvimos que descartarlo para volver a Makele y tomar vuelo a Addis Ababa, también queda pendiente para un próximo viaje. A la vuelta enviamos un donativo a la Misión, ese país y Ángel necesitan de toda nuestra ayuda.
Quinto día, desde Addis Ababa tomamos un 4x4 para desplazarnos hacia el Sur, rico en Etnias, poblados, tribus, que nos iban a enamorar. Ni que decir tiene que a estas alturas ya me había convertido en un maestro de la fotografía en desplazamiento, a 80 Km/h en 4x4 se obtienen, a 1/2000s, unas fotografías impagables, las carreteras están llenas de vida y de color. Por la tarde llegamos a Arba Minch, donde habitan los Dorze, a una cota de 3.200m , en sus casas de bambú. Las chozas, de unos 40m2 pueden incluso transportarse con ayuda de 60 personas cuando las termitas se comen la base de sus troncos. Tienen la apariencia de la cabeza de un elefante. Esa noche dormimos en el Paradise Lodge, recomendable, en una cabaña con vistas a los lagos Abaya y Chamo. Estábamos muertos, no hice fotos de la vía láctea y no me lo perdonaré nunca, pero conseguí unos amaneceres únicos.
Sexto día, de nuevo en 4x4 y 1/2000s. Nos desplazamos a las tierras altas donde habita la Etnia Konso, en el rio Segen. Los Konso son la tribu más organizada y han sido reconocidos como Patrimonio de la Humanidad por Unesco. Un ejemplo, la piedra de la verdad, donde ante el Consejo del Pueblo ningún vecino se atrevería a mentir influenciado por un temor ancestral a sufrir los peores males como consecuencia de mentir mientras se está de pie sobre esa piedra. La visita a su poblado es indescriptible, una sociedad muy avanzada con un nivel jerárquico bien asumido y una socialización envidiable. Después, desplazamiento a la zona de Turmi, donde empezamos a cruzarnos con los Hamer, pintados con barro en el pelo y acompañados de collares de conchas. Dormimos en el Busca Lodge, con generador eléctrico que arranca de 6 a 9, eso sí, por la mañana y por la noche.
Séptimo día, cruzando el rio Omo en piragua (tronco de árbol vaciado) para visitar a los nómadas Dassanech. ¡Qué encanto!. Nos recibieron con sus bailes y pasamos la mañana de su mano, sí, nos llevaban de la mano mientras nos enseñaban su poblado. Sus poblados se caracterizan por el uso de chapa de lata para cubrir sus chozas, ese material que les han traído los Dioses les permite que la vida de su choza se alargue por varios años, además de mantenerlas secas, maravillas de la tecnología. Unos globos y caramelos son el regalo más apreciado por los niños. Por la tarde visita al mercado de Turmi, donde los Hamer y otras tribus se dan cita para intercambiar sus productos (grano, ganado, madera trabajada,...). Más tarde, casi a la puesta de Sol visitamos un poblado Hamer. De chozas con vallado para los animales. Igual de encantadores que los Dassenech, solo nos atendieron los niños, los adultos vienen andando desde el mercado de Turmi. Los niños te piden 5 Birs por cada foto que les haces (íbamos armados con fajos de billetes de 5, claro), el capitalismo está llegando para quedarse. Sonrisas y bromas continuamente, inolvidable. De nuevo al hotel con acotado horario para la ducha.
Octavo día, 4x4 a Arba Minch y vuelo regional a Addis Ababa, con shopping y cena étnica para tomar vuelo de nuevo para Madrid (Ida y vuelta nocturna).
Algún bajón de tensión, golpes de calor, catarros por el A/A del 4x4, diarrea (posiblemente el contacto con los billetes viejos contaminados con todo tipo de gérmenes), pero desde ya, contando ansioso los días que faltan para volver de nuevo. Bendita África pura.
380 imágenes para enmarcar y el 24-120mm muerto, no enfoca, directamente a Nikon...
Ethiopia (Abisinia), África pura
© All rights reserved. © Copyright.
Do not use my photography withaut my permision.
Viaje de 8 días por Ethiopia. Empezamos por el Norte, el desierto, la Depresión de Danakil, el lugar más caluroso del planeta, dominado por la etnia Afar, para posteriormente bajar al Sur, la sabana, verde, el Valle del Rio Omo, visitando diferentes etnias: Dorze, Konso, Dassanech y Hamer. Extenuante pero corto, muy corto.
Ethiopia (Abisinia, el Reino de Saba en la Biblia) es un lugar inhóspito y no preparado para el turismo y debes contar con una agencia que organice tu aventura (yo fui con Karibu, www.kaett.com). Ethiopia limita con países en conflicto y en los desplazamientos por el Norte, el desierto, Danakil, estarás acompañado por policía o milicianos armados, además de guía, cocinero, pinche y conductores.
Primer día, llegamos mi mujer y yo, a primeros de Mayo, época no turística debido al calor, a Addis Ababa, con Ethiopian Airlines, para enlazar con un vuelo regional a Makele. En Makele montamos en 4x4 para desplazarnos a Dallol, zona desértica con temperaturas de noche 26 y día 45ºC. Dormimos de acampada, al aire libre sobre camastros, junto con todos nuestros acompañantes, el viento y millones de estrellas. El calor, agobiante, Mayo no es el mejor mes para visitar Danakil. Antes de dormir vislumbramos las caravanas de camellos trasportando la sal depositada en el desierto al secarse un mar interior miles de años atrás. También visitamos las salinas infinitas, disfrutamos de una puesta de Sol con reflejos, única.
El segundo día visitamos la Puerta del Infierno, una zona donde la tierra expulsa compuestos de azufre continuamente y donde se han generado unos cráteres freáticos únicos en el mundo, de una extraordinaria belleza y colorido. Andábamos sobre cristales de azufre y óxidos metálicos que crujían bajo nuestros pies. Al terminar la jornada las zapatillas habían pasado a mejor vida. Siempre acompañados por un Kalashnikova AK 47. Llegar hasta allí en un 4x4 sobre las salinas infinitas, con 20 cm de agua sobre la superficie y a 10 km/h durante 2 o 3 hrs, sin llegar nunca, sin ver fondo bajo las ruedas, es uno de los muchos gratos recuerdos que nos ha proporcionado esta superaventura. Más tarde visitamos a los Afar durante su trabajo diario, cortar bloques de sal de 30x40x8 cm que se cargarán sobre los camellos para transportarlos en caravanas infinitas. Aquí todo es infinito. Trabajan bajo un Sol abrasador, pero aunque el Gobierno les ofrece mecanizar la explotación, los Afar no lo permiten, temen perder su forma de vida. Ya no sé dónde dormimos, quizás en Dodhom, donde mataron un cabrito para cenar.
El tercer día pretendíamos subir por la noche al Erta Ale, volcán activo con una caldera de magma en ebullición. Al llegar al campo base para gestionar permisos y más y más acompañantes, las temperaturas habían subido a 52ºC. Esta es la zona más caliente de la Tierra y el espesor de la corteza terrestre es el más estrecho de todos los continentes. De hecho esta es la zona del Rift, donde el cuerno de África se escindirá del continente en algunos miles de años. Estamos 110m por debajo del nivel del mar. Mi mujer sufrió un pequeño golpe de calor mientras tratábamos de comer algo a 52ºC y por prudencia descartamos subir al Arte Ale, lo dejamos, o mejor dicho, lo dejaré para un próximo viaje. Se suben 10Km andando por la noche durante unas 4 horas y se duerme en la caldera, tomando fotos del magma durante la noche, para bajar a primera hora de la mañana, antes de que el Sol abrase.. Así las cosas, decidimos volver a Makele (necesitábamos hotel y descanso) pero de camino visitamos un pequeño lago encantador, quizás el lago Bakili, junto a las salinas, dado que el cambio de planes no nos permitiría ya visitar el Lago Afdera de aguas color esmeralda.
El cuarto día, improvisando, desde Makele hicimos una visita a una de las miles iglesias en Ethiopia excavadas en la roca, donde el prior nos abrió y atendió con sumo cariño, y posteriormente visitamos la Misión del Padre Ángel, amigo Vasco que realiza una labor extraordinaria en la zona. El Padre Ángel (www. Angelolaran.com) aparenta muchos más años de los que tiene, eso es debido sin duda a una larga vida de sufrimiento. Nos invitó a comer en la misión pero tuvimos que descartarlo para volver a Makele y tomar vuelo a Addis Ababa, también queda pendiente para un próximo viaje. A la vuelta enviamos un donativo a la Misión, ese país y Ángel necesitan de toda nuestra ayuda.
Quinto día, desde Addis Ababa tomamos un 4x4 para desplazarnos hacia el Sur, rico en Etnias, poblados, tribus, que nos iban a enamorar. Ni que decir tiene que a estas alturas ya me había convertido en un maestro de la fotografía en desplazamiento, a 80 Km/h en 4x4 se obtienen, a 1/2000s, unas fotografías impagables, las carreteras están llenas de vida y de color. Por la tarde llegamos a Arba Minch, donde habitan los Dorze, a una cota de 3.200m , en sus casas de bambú. Las chozas, de unos 40m2 pueden incluso transportarse con ayuda de 60 personas cuando las termitas se comen la base de sus troncos. Tienen la apariencia de la cabeza de un elefante. Esa noche dormimos en el Paradise Lodge, recomendable, en una cabaña con vistas a los lagos Abaya y Chamo. Estábamos muertos, no hice fotos de la vía láctea y no me lo perdonaré nunca, pero conseguí unos amaneceres únicos.
Sexto día, de nuevo en 4x4 y 1/2000s. Nos desplazamos a las tierras altas donde habita la Etnia Konso, en el rio Segen. Los Konso son la tribu más organizada y han sido reconocidos como Patrimonio de la Humanidad por Unesco. Un ejemplo, la piedra de la verdad, donde ante el Consejo del Pueblo ningún vecino se atrevería a mentir influenciado por un temor ancestral a sufrir los peores males como consecuencia de mentir mientras se está de pie sobre esa piedra. La visita a su poblado es indescriptible, una sociedad muy avanzada con un nivel jerárquico bien asumido y una socialización envidiable. Después, desplazamiento a la zona de Turmi, donde empezamos a cruzarnos con los Hamer, pintados con barro en el pelo y acompañados de collares de conchas. Dormimos en el Busca Lodge, con generador eléctrico que arranca de 6 a 9, eso sí, por la mañana y por la noche.
Séptimo día, cruzando el rio Omo en piragua (tronco de árbol vaciado) para visitar a los nómadas Dassanech. ¡Qué encanto!. Nos recibieron con sus bailes y pasamos la mañana de su mano, sí, nos llevaban de la mano mientras nos enseñaban su poblado. Sus poblados se caracterizan por el uso de chapa de lata para cubrir sus chozas, ese material que les han traído los Dioses les permite que la vida de su choza se alargue por varios años, además de mantenerlas secas, maravillas de la tecnología. Unos globos y caramelos son el regalo más apreciado por los niños. Por la tarde visita al mercado de Turmi, donde los Hamer y otras tribus se dan cita para intercambiar sus productos (grano, ganado, madera trabajada,...). Más tarde, casi a la puesta de Sol visitamos un poblado Hamer. De chozas con vallado para los animales. Igual de encantadores que los Dassenech, solo nos atendieron los niños, los adultos vienen andando desde el mercado de Turmi. Los niños te piden 5 Birs por cada foto que les haces (íbamos armados con fajos de billetes de 5, claro), el capitalismo está llegando para quedarse. Sonrisas y bromas continuamente, inolvidable. De nuevo al hotel con acotado horario para la ducha.
Octavo día, 4x4 a Arba Minch y vuelo regional a Addis Ababa, con shopping y cena étnica para tomar vuelo de nuevo para Madrid (Ida y vuelta nocturna).
Algún bajón de tensión, golpes de calor, catarros por el A/A del 4x4, diarrea (posiblemente el contacto con los billetes viejos contaminados con todo tipo de gérmenes), pero desde ya, contando ansioso los días que faltan para volver de nuevo. Bendita África pura.
380 imágenes para enmarcar y el 24-120mm muerto, no enfoca, directamente a Nikon...
Ethiopia (Abisinia), África pura
© All rights reserved. © Copyright.
Do not use my photography withaut my permision.
Viaje de 8 días por Ethiopia. Empezamos por el Norte, el desierto, la Depresión de Danakil, el lugar más caluroso del planeta, dominado por la etnia Afar, para posteriormente bajar al Sur, la sabana, verde, el Valle del Rio Omo, visitando diferentes etnias: Dorze, Konso, Dassanech y Hamer. Extenuante pero corto, muy corto.
Ethiopia (Abisinia, el Reino de Saba en la Biblia) es un lugar inhóspito y no preparado para el turismo y debes contar con una agencia que organice tu aventura (yo fui con Karibu, www.kaett.com). Ethiopia limita con países en conflicto y en los desplazamientos por el Norte, el desierto, Danakil, estarás acompañado por policía o milicianos armados, además de guía, cocinero, pinche y conductores.
Primer día, llegamos mi mujer y yo, a primeros de Mayo, época no turística debido al calor, a Addis Ababa, con Ethiopian Airlines, para enlazar con un vuelo regional a Makele. En Makele montamos en 4x4 para desplazarnos a Dallol, zona desértica con temperaturas de noche 26 y día 45ºC. Dormimos de acampada, al aire libre sobre camastros, junto con todos nuestros acompañantes, el viento y millones de estrellas. El calor, agobiante, Mayo no es el mejor mes para visitar Danakil. Antes de dormir vislumbramos las caravanas de camellos trasportando la sal depositada en el desierto al secarse un mar interior miles de años atrás. También visitamos las salinas infinitas, disfrutamos de una puesta de Sol con reflejos, única.
El segundo día visitamos la Puerta del Infierno, una zona donde la tierra expulsa compuestos de azufre continuamente y donde se han generado unos cráteres freáticos únicos en el mundo, de una extraordinaria belleza y colorido. Andábamos sobre cristales de azufre y óxidos metálicos que crujían bajo nuestros pies. Al terminar la jornada las zapatillas habían pasado a mejor vida. Siempre acompañados por un Kalashnikova AK 47. Llegar hasta allí en un 4x4 sobre las salinas infinitas, con 20 cm de agua sobre la superficie y a 10 km/h durante 2 o 3 hrs, sin llegar nunca, sin ver fondo bajo las ruedas, es uno de los muchos gratos recuerdos que nos ha proporcionado esta superaventura. Más tarde visitamos a los Afar durante su trabajo diario, cortar bloques de sal de 30x40x8 cm que se cargarán sobre los camellos para transportarlos en caravanas infinitas. Aquí todo es infinito. Trabajan bajo un Sol abrasador, pero aunque el Gobierno les ofrece mecanizar la explotación, los Afar no lo permiten, temen perder su forma de vida. Ya no sé dónde dormimos, quizás en Dodhom, donde mataron un cabrito para cenar.
El tercer día pretendíamos subir por la noche al Erta Ale, volcán activo con una caldera de magma en ebullición. Al llegar al campo base para gestionar permisos y más y más acompañantes, las temperaturas habían subido a 52ºC. Esta es la zona más caliente de la Tierra y el espesor de la corteza terrestre es el más estrecho de todos los continentes. De hecho esta es la zona del Rift, donde el cuerno de África se escindirá del continente en algunos miles de años. Estamos 110m por debajo del nivel del mar. Mi mujer sufrió un pequeño golpe de calor mientras tratábamos de comer algo a 52ºC y por prudencia descartamos subir al Arte Ale, lo dejamos, o mejor dicho, lo dejaré para un próximo viaje. Se suben 10Km andando por la noche durante unas 4 horas y se duerme en la caldera, tomando fotos del magma durante la noche, para bajar a primera hora de la mañana, antes de que el Sol abrase.. Así las cosas, decidimos volver a Makele (necesitábamos hotel y descanso) pero de camino visitamos un pequeño lago encantador, quizás el lago Bakili, junto a las salinas, dado que el cambio de planes no nos permitiría ya visitar el Lago Afdera de aguas color esmeralda.
El cuarto día, improvisando, desde Makele hicimos una visita a una de las miles iglesias en Ethiopia excavadas en la roca, donde el prior nos abrió y atendió con sumo cariño, y posteriormente visitamos la Misión del Padre Ángel, amigo Vasco que realiza una labor extraordinaria en la zona. El Padre Ángel (www. Angelolaran.com) aparenta muchos más años de los que tiene, eso es debido sin duda a una larga vida de sufrimiento. Nos invitó a comer en la misión pero tuvimos que descartarlo para volver a Makele y tomar vuelo a Addis Ababa, también queda pendiente para un próximo viaje. A la vuelta enviamos un donativo a la Misión, ese país y Ángel necesitan de toda nuestra ayuda.
Quinto día, desde Addis Ababa tomamos un 4x4 para desplazarnos hacia el Sur, rico en Etnias, poblados, tribus, que nos iban a enamorar. Ni que decir tiene que a estas alturas ya me había convertido en un maestro de la fotografía en desplazamiento, a 80 Km/h en 4x4 se obtienen, a 1/2000s, unas fotografías impagables, las carreteras están llenas de vida y de color. Por la tarde llegamos a Arba Minch, donde habitan los Dorze, a una cota de 3.200m , en sus casas de bambú. Las chozas, de unos 40m2 pueden incluso transportarse con ayuda de 60 personas cuando las termitas se comen la base de sus troncos. Tienen la apariencia de la cabeza de un elefante. Esa noche dormimos en el Paradise Lodge, recomendable, en una cabaña con vistas a los lagos Abaya y Chamo. Estábamos muertos, no hice fotos de la vía láctea y no me lo perdonaré nunca, pero conseguí unos amaneceres únicos.
Sexto día, de nuevo en 4x4 y 1/2000s. Nos desplazamos a las tierras altas donde habita la Etnia Konso, en el rio Segen. Los Konso son la tribu más organizada y han sido reconocidos como Patrimonio de la Humanidad por Unesco. Un ejemplo, la piedra de la verdad, donde ante el Consejo del Pueblo ningún vecino se atrevería a mentir influenciado por un temor ancestral a sufrir los peores males como consecuencia de mentir mientras se está de pie sobre esa piedra. La visita a su poblado es indescriptible, una sociedad muy avanzada con un nivel jerárquico bien asumido y una socialización envidiable. Después, desplazamiento a la zona de Turmi, donde empezamos a cruzarnos con los Hamer, pintados con barro en el pelo y acompañados de collares de conchas. Dormimos en el Busca Lodge, con generador eléctrico que arranca de 6 a 9, eso sí, por la mañana y por la noche.
Séptimo día, cruzando el rio Omo en piragua (tronco de árbol vaciado) para visitar a los nómadas Dassanech. ¡Qué encanto!. Nos recibieron con sus bailes y pasamos la mañana de su mano, sí, nos llevaban de la mano mientras nos enseñaban su poblado. Sus poblados se caracterizan por el uso de chapa de lata para cubrir sus chozas, ese material que les han traído los Dioses les permite que la vida de su choza se alargue por varios años, además de mantenerlas secas, maravillas de la tecnología. Unos globos y caramelos son el regalo más apreciado por los niños. Por la tarde visita al mercado de Turmi, donde los Hamer y otras tribus se dan cita para intercambiar sus productos (grano, ganado, madera trabajada,...). Más tarde, casi a la puesta de Sol visitamos un poblado Hamer. De chozas con vallado para los animales. Igual de encantadores que los Dassenech, solo nos atendieron los niños, los adultos vienen andando desde el mercado de Turmi. Los niños te piden 5 Birs (0.20€) por cada foto que les haces (íbamos armados con fajos de billetes de 5, claro), el capitalismo está llegando para quedarse. Sonrisas y bromas continuamente, inolvidable. De nuevo al hotel con acotado horario para la ducha.
Octavo día, 4x4 a Arba Minch y vuelo regional a Addis Ababa, con shopping y cena étnica para tomar vuelo de nuevo para Madrid (Ida y vuelta nocturna).
Algún bajón de tensión, golpes de calor, catarros por el A/A del 4x4, diarrea (posiblemente el contacto con los billetes viejos contaminados con todo tipo de gérmenes), pero desde ya, contando ansioso los días que faltan para volver de nuevo. Bendita África pura.
380 imágenes para enmarcar y el 24-120mm muerto, no enfoca, directamente a Nikon...
Disparada desde Land Rover en carretera a 80Km/h, 1/2 cuerpo fuera...
Ethiopia (Abisinia), África pura
© All rights reserved. © Copyright.
Do not use my photography withaut my permision.
Viaje de 8 días por Ethiopia. Empezamos por el Norte, el desierto, la Depresión de Danakil, el lugar más caluroso del planeta, dominado por la etnia Afar, para posteriormente bajar al Sur, la sabana, verde, el Valle del Rio Omo, visitando diferentes etnias: Dorze, Konso, Dassanech y Hamer. Extenuante pero corto, muy corto.
Ethiopia (Abisinia, el Reino de Saba en la Biblia) es un lugar inhóspito y no preparado para el turismo y debes contar con una agencia que organice tu aventura (yo fui con Karibu, www.kaett.com). Ethiopia limita con países en conflicto y en los desplazamientos por el Norte, el desierto, Danakil, estarás acompañado por policía o milicianos armados, además de guía, cocinero, pinche y conductores.
Primer día, llegamos mi mujer y yo, a primeros de Mayo, época no turística debido al calor, a Addis Ababa, con Ethiopian Airlines, para enlazar con un vuelo regional a Makele. En Makele montamos en 4x4 para desplazarnos a Dallol, zona desértica con temperaturas de noche 26 y día 45ºC. Dormimos de acampada, al aire libre sobre camastros, junto con todos nuestros acompañantes, el viento y millones de estrellas. El calor, agobiante, Mayo no es el mejor mes para visitar Danakil. Antes de dormir vislumbramos las caravanas de camellos trasportando la sal depositada en el desierto al secarse un mar interior miles de años atrás. También visitamos las salinas infinitas, disfrutamos de una puesta de Sol con reflejos, única.
El segundo día visitamos la Puerta del Infierno, una zona donde la tierra expulsa compuestos de azufre continuamente y donde se han generado unos cráteres freáticos únicos en el mundo, de una extraordinaria belleza y colorido. Andábamos sobre cristales de azufre y óxidos metálicos que crujían bajo nuestros pies. Al terminar la jornada las zapatillas habían pasado a mejor vida. Siempre acompañados por un Kalashnikova AK 47. Llegar hasta allí en un 4x4 sobre las salinas infinitas, con 20 cm de agua sobre la superficie y a 10 km/h durante 2 o 3 hrs, sin llegar nunca, sin ver fondo bajo las ruedas, es uno de los muchos gratos recuerdos que nos ha proporcionado esta superaventura. Más tarde visitamos a los Afar durante su trabajo diario, cortar bloques de sal de 30x40x8 cm que se cargarán sobre los camellos para transportarlos en caravanas infinitas. Aquí todo es infinito. Trabajan bajo un Sol abrasador, pero aunque el Gobierno les ofrece mecanizar la explotación, los Afar no lo permiten, temen perder su forma de vida. Ya no sé dónde dormimos, quizás en Dodhom, donde mataron un cabrito para cenar.
El tercer día pretendíamos subir por la noche al Erta Ale, volcán activo con una caldera de magma en ebullición. Al llegar al campo base para gestionar permisos y más y más acompañantes, las temperaturas habían subido a 52ºC. Esta es la zona más caliente de la Tierra y el espesor de la corteza terrestre es el más estrecho de todos los continentes. De hecho esta es la zona del Rift, donde el cuerno de África se escindirá del continente en algunos miles de años. Estamos 110m por debajo del nivel del mar. Mi mujer sufrió un pequeño golpe de calor mientras tratábamos de comer algo a 52ºC y por prudencia descartamos subir al Arte Ale, lo dejamos, o mejor dicho, lo dejaré para un próximo viaje. Se suben 10Km andando por la noche durante unas 4 horas y se duerme en la caldera, tomando fotos del magma durante la noche, para bajar a primera hora de la mañana, antes de que el Sol abrase.. Así las cosas, decidimos volver a Makele (necesitábamos hotel y descanso) pero de camino visitamos un pequeño lago encantador, quizás el lago Bakili, junto a las salinas, dado que el cambio de planes no nos permitiría ya visitar el Lago Afdera de aguas color esmeralda.
El cuarto día, improvisando, desde Makele hicimos una visita a una de las miles iglesias en Ethiopia excavadas en la roca, donde el prior nos abrió y atendió con sumo cariño, y posteriormente visitamos la Misión del Padre Ángel, amigo Vasco que realiza una labor extraordinaria en la zona. El Padre Ángel (www. Angelolaran.com) aparenta muchos más años de los que tiene, eso es debido sin duda a una larga vida de sufrimiento. Nos invitó a comer en la misión pero tuvimos que descartarlo para volver a Makele y tomar vuelo a Addis Ababa, también queda pendiente para un próximo viaje. A la vuelta enviamos un donativo a la Misión, ese país y Ángel necesitan de toda nuestra ayuda.
Quinto día, desde Addis Ababa tomamos un 4x4 para desplazarnos hacia el Sur, rico en Etnias, poblados, tribus, que nos iban a enamorar. Ni que decir tiene que a estas alturas ya me había convertido en un maestro de la fotografía en desplazamiento, a 80 Km/h en 4x4 se obtienen, a 1/2000s, unas fotografías impagables, las carreteras están llenas de vida y de color. Por la tarde llegamos a Arba Minch, donde habitan los Dorze, a una cota de 3.200m , en sus casas de bambú. Las chozas, de unos 40m2 pueden incluso transportarse con ayuda de 60 personas cuando las termitas se comen la base de sus troncos. Tienen la apariencia de la cabeza de un elefante. Esa noche dormimos en el Paradise Lodge, recomendable, en una cabaña con vistas a los lagos Abaya y Chamo. Estábamos muertos, no hice fotos de la vía láctea y no me lo perdonaré nunca, pero conseguí unos amaneceres únicos.
Sexto día, de nuevo en 4x4 y 1/2000s. Nos desplazamos a las tierras altas donde habita la Etnia Konso, en el rio Segen. Los Konso son la tribu más organizada y han sido reconocidos como Patrimonio de la Humanidad por Unesco. Un ejemplo, la piedra de la verdad, donde ante el Consejo del Pueblo ningún vecino se atrevería a mentir influenciado por un temor ancestral a sufrir los peores males como consecuencia de mentir mientras se está de pie sobre esa piedra. La visita a su poblado es indescriptible, una sociedad muy avanzada con un nivel jerárquico bien asumido y una socialización envidiable. Después, desplazamiento a la zona de Turmi, donde empezamos a cruzarnos con los Hamer, pintados con barro en el pelo y acompañados de collares de conchas. Dormimos en el Busca Lodge, con generador eléctrico que arranca de 6 a 9, eso sí, por la mañana y por la noche.
Séptimo día, cruzando el rio Omo en piragua (tronco de árbol vaciado) para visitar a los nómadas Dassanech. ¡Qué encanto!. Nos recibieron con sus bailes y pasamos la mañana de su mano, sí, nos llevaban de la mano mientras nos enseñaban su poblado. Sus poblados se caracterizan por el uso de chapa de lata para cubrir sus chozas, ese material que les han traído los Dioses les permite que la vida de su choza se alargue por varios años, además de mantenerlas secas, maravillas de la tecnología. Unos globos y caramelos son el regalo más apreciado por los niños. Por la tarde visita al mercado de Turmi, donde los Hamer y otras tribus se dan cita para intercambiar sus productos (grano, ganado, madera trabajada,...). Más tarde, casi a la puesta de Sol visitamos un poblado Hamer. De chozas con vallado para los animales. Igual de encantadores que los Dassenech, solo nos atendieron los niños, los adultos vienen andando desde el mercado de Turmi. Los niños te piden 5 Birs por cada foto que les haces (íbamos armados con fajos de billetes de 5, claro), el capitalismo está llegando para quedarse. Sonrisas y bromas continuamente, inolvidable. De nuevo al hotel con acotado horario para la ducha.
Octavo día, 4x4 a Arba Minch y vuelo regional a Addis Ababa, con shopping y cena étnica para tomar vuelo de nuevo para Madrid (Ida y vuelta nocturna).
Algún bajón de tensión, golpes de calor, catarros por el A/A del 4x4, diarrea (posiblemente el contacto con los billetes viejos contaminados con todo tipo de gérmenes), pero desde ya, contando ansioso los días que faltan para volver de nuevo. Bendita África pura.
380 imágenes para enmarcar y el 24-120mm muerto, no enfoca, directamente a Nikon...
Ethiopia (Abisinia), África pura
© All rights reserved. © Copyright.
Do not use my photography withaut my permision.
Viaje de 8 días por Ethiopia. Empezamos por el Norte, el desierto, la Depresión de Danakil, el lugar más caluroso del planeta, dominado por la etnia Afar, para posteriormente bajar al Sur, la sabana, verde, el Valle del Rio Omo, visitando diferentes etnias: Dorze, Konso, Dassanech y Hamer. Extenuante pero corto, muy corto.
Ethiopia (Abisinia, el Reino de Saba en la Biblia) es un lugar inhóspito y no preparado para el turismo y debes contar con una agencia que organice tu aventura (yo fui con Karibu, www.kaett.com). Ethiopia limita con países en conflicto y en los desplazamientos por el Norte, el desierto, Danakil, estarás acompañado por policía o milicianos armados, además de guía, cocinero, pinche y conductores.
Primer día, llegamos mi mujer y yo, a primeros de Mayo, época no turística debido al calor, a Addis Ababa, con Ethiopian Airlines, para enlazar con un vuelo regional a Makele. En Makele montamos en 4x4 para desplazarnos a Dallol, zona desértica con temperaturas de noche 26 y día 45ºC. Dormimos de acampada, al aire libre sobre camastros, junto con todos nuestros acompañantes, el viento y millones de estrellas. El calor, agobiante, Mayo no es el mejor mes para visitar Danakil. Antes de dormir vislumbramos las caravanas de camellos trasportando la sal depositada en el desierto al secarse un mar interior miles de años atrás. También visitamos las salinas infinitas, disfrutamos de una puesta de Sol con reflejos, única.
El segundo día visitamos la Puerta del Infierno, una zona donde la tierra expulsa compuestos de azufre continuamente y donde se han generado unos cráteres freáticos únicos en el mundo, de una extraordinaria belleza y colorido. Andábamos sobre cristales de azufre y óxidos metálicos que crujían bajo nuestros pies. Al terminar la jornada las zapatillas habían pasado a mejor vida. Siempre acompañados por un Kalashnikova AK 47. Llegar hasta allí en un 4x4 sobre las salinas infinitas, con 20 cm de agua sobre la superficie y a 10 km/h durante 2 o 3 hrs, sin llegar nunca, sin ver fondo bajo las ruedas, es uno de los muchos gratos recuerdos que nos ha proporcionado esta superaventura. Más tarde visitamos a los Afar durante su trabajo diario, cortar bloques de sal de 30x40x8 cm que se cargarán sobre los camellos para transportarlos en caravanas infinitas. Aquí todo es infinito. Trabajan bajo un Sol abrasador, pero aunque el Gobierno les ofrece mecanizar la explotación, los Afar no lo permiten, temen perder su forma de vida. Ya no sé dónde dormimos, quizás en Dodhom, donde mataron un cabrito para cenar.
El tercer día pretendíamos subir por la noche al Erta Ale, volcán activo con una caldera de magma en ebullición. Al llegar al campo base para gestionar permisos y más y más acompañantes, las temperaturas habían subido a 52ºC. Esta es la zona más caliente de la Tierra y el espesor de la corteza terrestre es el más estrecho de todos los continentes. De hecho esta es la zona del Rift, donde el cuerno de África se escindirá del continente en algunos miles de años. Estamos 110m por debajo del nivel del mar. Mi mujer sufrió un pequeño golpe de calor mientras tratábamos de comer algo a 52ºC y por prudencia descartamos subir al Arte Ale, lo dejamos, o mejor dicho, lo dejaré para un próximo viaje. Se suben 10Km andando por la noche durante unas 4 horas y se duerme en la caldera, tomando fotos del magma durante la noche, para bajar a primera hora de la mañana, antes de que el Sol abrase.. Así las cosas, decidimos volver a Makele (necesitábamos hotel y descanso) pero de camino visitamos un pequeño lago encantador, quizás el lago Bakili, junto a las salinas, dado que el cambio de planes no nos permitiría ya visitar el Lago Afdera de aguas color esmeralda.
El cuarto día, improvisando, desde Makele hicimos una visita a una de las miles iglesias en Ethiopia excavadas en la roca, donde el prior nos abrió y atendió con sumo cariño, y posteriormente visitamos la Misión del Padre Ángel, amigo Vasco que realiza una labor extraordinaria en la zona. El Padre Ángel (www. Angelolaran.com) aparenta muchos más años de los que tiene, eso es debido sin duda a una larga vida de sufrimiento. Nos invitó a comer en la misión pero tuvimos que descartarlo para volver a Makele y tomar vuelo a Addis Ababa, también queda pendiente para un próximo viaje. A la vuelta enviamos un donativo a la Misión, ese país y Ángel necesitan de toda nuestra ayuda.
Quinto día, desde Addis Ababa tomamos un 4x4 para desplazarnos hacia el Sur, rico en Etnias, poblados, tribus, que nos iban a enamorar. Ni que decir tiene que a estas alturas ya me había convertido en un maestro de la fotografía en desplazamiento, a 80 Km/h en 4x4 se obtienen, a 1/2000s, unas fotografías impagables, las carreteras están llenas de vida y de color. Por la tarde llegamos a Arba Minch, donde habitan los Dorze, a una cota de 3.200m , en sus casas de bambú. Las chozas, de unos 40m2 pueden incluso transportarse con ayuda de 60 personas cuando las termitas se comen la base de sus troncos. Tienen la apariencia de la cabeza de un elefante. Esa noche dormimos en el Paradise Lodge, recomendable, en una cabaña con vistas a los lagos Abaya y Chamo. Estábamos muertos, no hice fotos de la vía láctea y no me lo perdonaré nunca, pero conseguí unos amaneceres únicos.
Sexto día, de nuevo en 4x4 y 1/2000s. Nos desplazamos a las tierras altas donde habita la Etnia Konso, en el rio Segen. Los Konso son la tribu más organizada y han sido reconocidos como Patrimonio de la Humanidad por Unesco. Un ejemplo, la piedra de la verdad, donde ante el Consejo del Pueblo ningún vecino se atrevería a mentir influenciado por un temor ancestral a sufrir los peores males como consecuencia de mentir mientras se está de pie sobre esa piedra. La visita a su poblado es indescriptible, una sociedad muy avanzada con un nivel jerárquico bien asumido y una socialización envidiable. Después, desplazamiento a la zona de Turmi, donde empezamos a cruzarnos con los Hamer, pintados con barro en el pelo y acompañados de collares de conchas. Dormimos en el Busca Lodge, con generador eléctrico que arranca de 6 a 9, eso sí, por la mañana y por la noche.
Séptimo día, cruzando el rio Omo en piragua (tronco de árbol vaciado) para visitar a los nómadas Dassanech. ¡Qué encanto!. Nos recibieron con sus bailes y pasamos la mañana de su mano, sí, nos llevaban de la mano mientras nos enseñaban su poblado. Sus poblados se caracterizan por el uso de chapa de lata para cubrir sus chozas, ese material que les han traído los Dioses les permite que la vida de su choza se alargue por varios años, además de mantenerlas secas, maravillas de la tecnología. Unos globos y caramelos son el regalo más apreciado por los niños. Por la tarde visita al mercado de Turmi, donde los Hamer y otras tribus se dan cita para intercambiar sus productos (grano, ganado, madera trabajada,...). Más tarde, casi a la puesta de Sol visitamos un poblado Hamer. De chozas con vallado para los animales. Igual de encantadores que los Dassenech, solo nos atendieron los niños, los adultos vienen andando desde el mercado de Turmi. Los niños te piden 5 Birs por cada foto que les haces (íbamos armados con fajos de billetes de 5, claro), el capitalismo está llegando para quedarse. Sonrisas y bromas continuamente, inolvidable. De nuevo al hotel con acotado horario para la ducha.
Octavo día, 4x4 a Arba Minch y vuelo regional a Addis Ababa, con shopping y cena étnica para tomar vuelo de nuevo para Madrid (Ida y vuelta nocturna).
Algún bajón de tensión, golpes de calor, catarros por el A/A del 4x4, diarrea (posiblemente el contacto con los billetes viejos contaminados con todo tipo de gérmenes), pero desde ya, contando ansioso los días que faltan para volver de nuevo. Bendita África pura.
380 imágenes para enmarcar y el 24-120mm muerto, no enfoca, directamente a Nikon...
Ethiopia (Abisinia), África pura
© All rights reserved. © Copyright.
Do not use my photography withaut my permision.
Viaje de 8 días por Ethiopia. Empezamos por el Norte, el desierto, la Depresión de Danakil, el lugar más caluroso del planeta, dominado por la etnia Afar, para posteriormente bajar al Sur, la sabana, verde, el Valle del Rio Omo, visitando diferentes etnias: Dorze, Konso, Dassanech y Hamer. Extenuante pero corto, muy corto.
Ethiopia (Abisinia, el Reino de Saba en la Biblia) es un lugar inhóspito y no preparado para el turismo y debes contar con una agencia que organice tu aventura (yo fui con Karibu, www.kaett.com). Ethiopia limita con países en conflicto y en los desplazamientos por el Norte, el desierto, Danakil, estarás acompañado por policía o milicianos armados, además de guía, cocinero, pinche y conductores.
Primer día, llegamos mi mujer y yo, a primeros de Mayo, época no turística debido al calor, a Addis Ababa, con Ethiopian Airlines, para enlazar con un vuelo regional a Makele. En Makele montamos en 4x4 para desplazarnos a Dallol, zona desértica con temperaturas de noche 26 y día 45ºC. Dormimos de acampada, al aire libre sobre camastros, junto con todos nuestros acompañantes, el viento y millones de estrellas. El calor, agobiante, Mayo no es el mejor mes para visitar Danakil. Antes de dormir vislumbramos las caravanas de camellos trasportando la sal depositada en el desierto al secarse un mar interior miles de años atrás. También visitamos las salinas infinitas, disfrutamos de una puesta de Sol con reflejos, única.
El segundo día visitamos la Puerta del Infierno, una zona donde la tierra expulsa compuestos de azufre continuamente y donde se han generado unos cráteres freáticos únicos en el mundo, de una extraordinaria belleza y colorido. Andábamos sobre cristales de azufre y óxidos metálicos que crujían bajo nuestros pies. Al terminar la jornada las zapatillas habían pasado a mejor vida. Siempre acompañados por un Kalashnikova AK 47. Llegar hasta allí en un 4x4 sobre las salinas infinitas, con 20 cm de agua sobre la superficie y a 10 km/h durante 2 o 3 hrs, sin llegar nunca, sin ver fondo bajo las ruedas, es uno de los muchos gratos recuerdos que nos ha proporcionado esta superaventura. Más tarde visitamos a los Afar durante su trabajo diario, cortar bloques de sal de 30x40x8 cm que se cargarán sobre los camellos para transportarlos en caravanas infinitas. Aquí todo es infinito. Trabajan bajo un Sol abrasador, pero aunque el Gobierno les ofrece mecanizar la explotación, los Afar no lo permiten, temen perder su forma de vida. Ya no sé dónde dormimos, quizás en Dodhom, donde mataron un cabrito para cenar.
El tercer día pretendíamos subir por la noche al Erta Ale, volcán activo con una caldera de magma en ebullición. Al llegar al campo base para gestionar permisos y más y más acompañantes, las temperaturas habían subido a 52ºC. Esta es la zona más caliente de la Tierra y el espesor de la corteza terrestre es el más estrecho de todos los continentes. De hecho esta es la zona del Rift, donde el cuerno de África se escindirá del continente en algunos miles de años. Estamos 110m por debajo del nivel del mar. Mi mujer sufrió un pequeño golpe de calor mientras tratábamos de comer algo a 52ºC y por prudencia descartamos subir al Arte Ale, lo dejamos, o mejor dicho, lo dejaré para un próximo viaje. Se suben 10Km andando por la noche durante unas 4 horas y se duerme en la caldera, tomando fotos del magma durante la noche, para bajar a primera hora de la mañana, antes de que el Sol abrase.. Así las cosas, decidimos volver a Makele (necesitábamos hotel y descanso) pero de camino visitamos un pequeño lago encantador, quizás el lago Bakili, junto a las salinas, dado que el cambio de planes no nos permitiría ya visitar el Lago Afdera de aguas color esmeralda.
El cuarto día, improvisando, desde Makele hicimos una visita a una de las miles iglesias en Ethiopia excavadas en la roca, donde el prior nos abrió y atendió con sumo cariño, y posteriormente visitamos la Misión del Padre Ángel, amigo Vasco que realiza una labor extraordinaria en la zona. El Padre Ángel (www. Angelolaran.com) aparenta muchos más años de los que tiene, eso es debido sin duda a una larga vida de sufrimiento. Nos invitó a comer en la misión pero tuvimos que descartarlo para volver a Makele y tomar vuelo a Addis Ababa, también queda pendiente para un próximo viaje. A la vuelta enviamos un donativo a la Misión, ese país y Ángel necesitan de toda nuestra ayuda.
Quinto día, desde Addis Ababa tomamos un 4x4 para desplazarnos hacia el Sur, rico en Etnias, poblados, tribus, que nos iban a enamorar. Ni que decir tiene que a estas alturas ya me había convertido en un maestro de la fotografía en desplazamiento, a 80 Km/h en 4x4 se obtienen, a 1/2000s, unas fotografías impagables, las carreteras están llenas de vida y de color. Por la tarde llegamos a Arba Minch, donde habitan los Dorze, a una cota de 3.200m , en sus casas de bambú. Las chozas, de unos 40m2 pueden incluso transportarse con ayuda de 60 personas cuando las termitas se comen la base de sus troncos. Tienen la apariencia de la cabeza de un elefante. Esa noche dormimos en el Paradise Lodge, recomendable, en una cabaña con vistas a los lagos Abaya y Chamo. Estábamos muertos, no hice fotos de la vía láctea y no me lo perdonaré nunca, pero conseguí unos amaneceres únicos.
Sexto día, de nuevo en 4x4 y 1/2000s. Nos desplazamos a las tierras altas donde habita la Etnia Konso, en el rio Segen. Los Konso son la tribu más organizada y han sido reconocidos como Patrimonio de la Humanidad por Unesco. Un ejemplo, la piedra de la verdad, donde ante el Consejo del Pueblo ningún vecino se atrevería a mentir influenciado por un temor ancestral a sufrir los peores males como consecuencia de mentir mientras se está de pie sobre esa piedra. La visita a su poblado es indescriptible, una sociedad muy avanzada con un nivel jerárquico bien asumido y una socialización envidiable. Después, desplazamiento a la zona de Turmi, donde empezamos a cruzarnos con los Hamer, pintados con barro en el pelo y acompañados de collares de conchas. Dormimos en el Busca Lodge, con generador eléctrico que arranca de 6 a 9, eso sí, por la mañana y por la noche.
Séptimo día, cruzando el rio Omo en piragua (tronco de árbol vaciado) para visitar a los nómadas Dassanech. ¡Qué encanto!. Nos recibieron con sus bailes y pasamos la mañana de su mano, sí, nos llevaban de la mano mientras nos enseñaban su poblado. Sus poblados se caracterizan por el uso de chapa de lata para cubrir sus chozas, ese material que les han traído los Dioses les permite que la vida de su choza se alargue por varios años, además de mantenerlas secas, maravillas de la tecnología. Unos globos y caramelos son el regalo más apreciado por los niños. Por la tarde visita al mercado de Turmi, donde los Hamer y otras tribus se dan cita para intercambiar sus productos (grano, ganado, madera trabajada,...). Más tarde, casi a la puesta de Sol visitamos un poblado Hamer. De chozas con vallado para los animales. Igual de encantadores que los Dassenech, solo nos atendieron los niños, los adultos vienen andando desde el mercado de Turmi. Los niños te piden 5 Birs (0.20€) por cada foto que les haces (íbamos armados con fajos de billetes de 5, claro), el capitalismo está llegando para quedarse. Sonrisas y bromas continuamente, inolvidable. De nuevo al hotel con acotado horario para la ducha.
Octavo día, 4x4 a Arba Minch y vuelo regional a Addis Ababa, con shopping y cena étnica para tomar vuelo de nuevo para Madrid (Ida y vuelta nocturna).
Algún bajón de tensión, golpes de calor, catarros por el A/A del 4x4, diarrea (posiblemente el contacto con los billetes viejos contaminados con todo tipo de gérmenes), pero desde ya, contando ansioso los días que faltan para volver de nuevo. Bendita África pura.
380 imágenes para enmarcar y el 24-120mm muerto, no enfoca, directamente a Nikon...
Después de cinco días moviéndome por las bastas extensiones de Ethiopía (la ruta incluye varios desplazamientos entre localizaciones distantes entre sí unos 300-400Km, en Land Rover) mi dedo índice empezaba a responderme. A estas alturas había hecho ya varios miles de disparos durante los desplazamientos, justos los mismos miles de fotos que borré, pero está claro que el entrenamiento funcionaba, cada vez me era más fácil prever la foto y disparar con el encuadre adecuado y en la décima de segundo exacta. No se porqué me venía a la cabeza que en el Far West la hubiera petado. En cualquier caso, era una forma de entretenerme durante esos largos desplazamientos. A la vista de los resultados, en mi próximo viaje continuaré con el aprendizaje, las rutas neuronales realmente aprenden y es cierto que se consolidan ciertos "atajos" mediante el entrenamiento, te lo juro por Arturo, lo he visto en los docus de la tele...
A propósito, el cuerpo fuera del Land Rover (no existe la guardia de tráfico, ni falta que hace), luego, por las noches, la espalda vuelve a su sitio como si nada.
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Viaje de 8 días por Ethiopia. Empezamos por el Norte, el desierto, la Depresión de Danakil, el lugar más caluroso del planeta, dominado por la etnia Afar, para posteriormente bajar al Sur, la sabana, verde, el Valle del Rio Omo, visitando diferentes etnias: Dorze, Konso, Dassanech y Hamer. Extenuante pero corto, muy corto.
Ethiopia (Abisinia, el Reino de Saba en la Biblia) es un lugar inhóspito y no preparado para el turismo y debes contar con una agencia que organice tu aventura (yo fui con Karibu, www.kaett.com). Ethiopia limita con países en conflicto y en los desplazamientos por el Norte, el desierto, Danakil, estarás acompañado por policía o milicianos armados, además de guía, cocinero, pinche y conductores.
Primer día, llegamos mi mujer y yo, a primeros de Mayo, época no turística debido al calor, a Addis Ababa, con Ethiopian Airlines, para enlazar con un vuelo regional a Makele. En Makele montamos en 4x4 para desplazarnos a Dallol, zona desértica con temperaturas de noche 26 y día 45ºC. Dormimos de acampada, al aire libre sobre camastros, junto con todos nuestros acompañantes, el viento y millones de estrellas. El calor, agobiante, Mayo no es el mejor mes para visitar Danakil. Antes de dormir vislumbramos las caravanas de camellos trasportando la sal depositada en el desierto al secarse un mar interior miles de años atrás. También visitamos las salinas infinitas, disfrutamos de una puesta de Sol con reflejos, única.
El segundo día visitamos la Puerta del Infierno, una zona donde la tierra expulsa compuestos de azufre continuamente y donde se han generado unos cráteres freáticos únicos en el mundo, de una extraordinaria belleza y colorido. Andábamos sobre cristales de azufre y óxidos metálicos que crujían bajo nuestros pies. Al terminar la jornada las zapatillas habían pasado a mejor vida. Siempre acompañados por un Kalashnikova AK 47. Llegar hasta allí en un 4x4 sobre las salinas infinitas, con 20 cm de agua sobre la superficie y a 10 km/h durante 2 o 3 hrs, sin llegar nunca, sin ver fondo bajo las ruedas, es uno de los muchos gratos recuerdos que nos ha proporcionado esta superaventura. Más tarde visitamos a los Afar durante su trabajo diario, cortar bloques de sal de 30x40x8 cm que se cargarán sobre los camellos para transportarlos en caravanas infinitas. Aquí todo es infinito. Trabajan bajo un Sol abrasador, pero aunque el Gobierno les ofrece mecanizar la explotación, los Afar no lo permiten, temen perder su forma de vida. Ya no sé dónde dormimos, quizás en Dodhom, donde mataron un cabrito para cenar.
El tercer día pretendíamos subir por la noche al Erta Ale, volcán activo con una caldera de magma en ebullición. Al llegar al campo base para gestionar permisos y más y más acompañantes, las temperaturas habían subido a 52ºC. Esta es la zona más caliente de la Tierra y el espesor de la corteza terrestre es el más estrecho de todos los continentes. De hecho esta es la zona del Rift, donde el cuerno de África se escindirá del continente en algunos miles de años. Estamos 110m por debajo del nivel del mar. Mi mujer sufrió un pequeño golpe de calor mientras tratábamos de comer algo a 52ºC y por prudencia descartamos subir al Arte Ale, lo dejamos, o mejor dicho, lo dejaré para un próximo viaje. Se suben 10Km andando por la noche durante unas 4 horas y se duerme en la caldera, tomando fotos del magma durante la noche, para bajar a primera hora de la mañana, antes de que el Sol abrase.. Así las cosas, decidimos volver a Makele (necesitábamos hotel y descanso) pero de camino visitamos un pequeño lago encantador, quizás el lago Bakili, junto a las salinas, dado que el cambio de planes no nos permitiría ya visitar el Lago Afdera de aguas color esmeralda.
El cuarto día, improvisando, desde Makele hicimos una visita a una de las miles iglesias en Ethiopia excavadas en la roca, donde el prior nos abrió y atendió con sumo cariño, y posteriormente visitamos la Misión del Padre Ángel, amigo Vasco que realiza una labor extraordinaria en la zona. El Padre Ángel (www. Angelolaran.com) aparenta muchos más años de los que tiene, eso es debido sin duda a una larga vida de sufrimiento. Nos invitó a comer en la misión pero tuvimos que descartarlo para volver a Makele y tomar vuelo a Addis Ababa, también queda pendiente para un próximo viaje. A la vuelta enviamos un donativo a la Misión, ese país y Ángel necesitan de toda nuestra ayuda.
Quinto día, desde Addis Ababa tomamos un 4x4 para desplazarnos hacia el Sur, rico en Etnias, poblados, tribus, que nos iban a enamorar. Ni que decir tiene que a estas alturas ya me había convertido en un maestro de la fotografía en desplazamiento, a 80 Km/h en 4x4 se obtienen, a 1/2000s, unas fotografías impagables, las carreteras están llenas de vida y de color. Por la tarde llegamos a Arba Minch, donde habitan los Dorze, a una cota de 3.200m , en sus casas de bambú. Las chozas, de unos 40m2 pueden incluso transportarse con ayuda de 60 personas cuando las termitas se comen la base de sus troncos. Tienen la apariencia de la cabeza de un elefante. Esa noche dormimos en el Paradise Lodge, recomendable, en una cabaña con vistas a los lagos Abaya y Chamo. Estábamos muertos, no hice fotos de la vía láctea y no me lo perdonaré nunca, pero conseguí unos amaneceres únicos.
Sexto día, de nuevo en 4x4 y 1/2000s. Nos desplazamos a las tierras altas donde habita la Etnia Konso, en el rio Segen. Los Konso son la tribu más organizada y han sido reconocidos como Patrimonio de la Humanidad por Unesco. Un ejemplo, la piedra de la verdad, donde ante el Consejo del Pueblo ningún vecino se atrevería a mentir influenciado por un temor ancestral a sufrir los peores males como consecuencia de mentir mientras se está de pie sobre esa piedra. La visita a su poblado es indescriptible, una sociedad muy avanzada con un nivel jerárquico bien asumido y una socialización envidiable. Después, desplazamiento a la zona de Turmi, donde empezamos a cruzarnos con los Hamer, pintados con barro en el pelo y acompañados de collares de conchas. Dormimos en el Busca Lodge, con generador eléctrico que arranca de 6 a 9, eso sí, por la mañana y por la noche.
Séptimo día, cruzando el rio Omo en piragua (tronco de árbol vaciado) para visitar a los nómadas Dassanech. ¡Qué encanto!. Nos recibieron con sus bailes y pasamos la mañana de su mano, sí, nos llevaban de la mano mientras nos enseñaban su poblado. Sus poblados se caracterizan por el uso de chapa de lata para cubrir sus chozas, ese material que les han traído los Dioses les permite que la vida de su choza se alargue por varios años, además de mantenerlas secas, maravillas de la tecnología. Unos globos y caramelos son el regalo más apreciado por los niños. Por la tarde visita al mercado de Turmi, donde los Hamer y otras tribus se dan cita para intercambiar sus productos (grano, ganado, madera trabajada,...). Más tarde, casi a la puesta de Sol visitamos un poblado Hamer. De chozas con vallado para los animales. Igual de encantadores que los Dassenech, solo nos atendieron los niños, los adultos vienen andando desde el mercado de Turmi. Los niños te piden 5 Birs por cada foto que les haces (íbamos armados con fajos de billetes de 5, claro), el capitalismo está llegando para quedarse. Sonrisas y bromas continuamente, inolvidable. De nuevo al hotel con acotado horario para la ducha.
Octavo día, 4x4 a Arba Minch y vuelo regional a Addis Ababa, con shopping y cena étnica para tomar vuelo de nuevo para Madrid (Ida y vuelta nocturna).
Algún bajón de tensión, golpes de calor, catarros por el A/A del 4x4, diarrea (posiblemente el contacto con los billetes viejos contaminados con todo tipo de gérmenes), pero desde ya, contando ansioso los días que faltan para volver de nuevo. Bendita África pura.
380 imágenes para enmarcar y el 24-120mm muerto, no enfoca, directamente a Nikon...
Südliche Felsenagame ♂
auch Siedler Agame, Southern rock agama (Agama atra)
Diese eher gesellige Agama kommt normalerweise in kleinen Gruppen oder Kolonien vor. Sie wird bis zu 25 cm groß und hat einen dünnen Rückenscheitel, der sich über die Länge ihres Körpers erstreckt. Während der Brutzeit färben sich die Köpfe der Männchen hellblau. Die Männchen setzen sich auch auf markante Felsen und sind daher in Berggebieten Südafrikas ein häufiger Anblick. Die Weibchen und Jungen sind einheitlicher, graubraun und viel schüchterner. Diese aktiven, tagaktiven Echsen jagen normalerweise kleine Insekten wie Ameisen und Termiten. (aus Wikipedia)
Su nombre científico significa picoteador rojizo. El género en griego Colaptes (Kolaptes) significa picoteador y el epíteto en latín, rubiginosus significa rojizo.
Orden: PICIFORMES
Familia: Picidae
Genero: Colaptes
Nombres comunes: Carpintero Cariblanco
Nombre científico: Colaptes rubiginosus
Nombre en ingles: Golden-olive Woodpecker
Lugar de captura: Finca San Remo
Región: La Bonilla, Embalse El Peñol-Guatapé, Antioquia, Colombia
Por: Carlos Iván Restrepo Jaramillo
Namibgecko auch Schwimmfußgecko genannt, kommt ausschließlich in der Wüste Namib von der Küste des südlichen Atlantik bis etwa 130 km landeinwärts vor .
Er ist ca. 12 bis 14 cm lang, hat samtig durchscheinende Haut sodas einige innere Organe sichtbar sind.
Er ist nachtaktiv und verbringt den Tag in 80 bis 100 cm tiefe selbstgegrabene Gängen .
Beute sind Termiten,Käfer ,Grillen und Spinnen.
La escuela es el único recinto sólido en el poblado Hamer, con una puerta y una ventana, probablemente resulte escasa tanta ventilación.
Ethiopia (Abisinia), África pura
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Viaje de 8 días por Ethiopia. Empezamos por el Norte, el desierto, la Depresión de Danakil, el lugar más caluroso del planeta, dominado por la etnia Afar, para posteriormente bajar al Sur, la sabana, verde, el Valle del Rio Omo, visitando diferentes etnias: Dorze, Konso, Dassanech y Hamer. Extenuante pero corto, muy corto.
Ethiopia (Abisinia, el Reino de Saba en la Biblia) es un lugar inhóspito y no preparado para el turismo y debes contar con una agencia que organice tu aventura (yo fui con Karibu, www.kaett.com). Ethiopia limita con países en conflicto y en los desplazamientos por el Norte, el desierto, Danakil, estarás acompañado por policía o milicianos armados, además de guía, cocinero, pinche y conductores.
Primer día, llegamos mi mujer y yo, a primeros de Mayo, época no turística debido al calor, a Addis Ababa, con Ethiopian Airlines, para enlazar con un vuelo regional a Makele. En Makele montamos en 4x4 para desplazarnos a Dallol, zona desértica con temperaturas de noche 26 y día 45ºC. Dormimos de acampada, al aire libre sobre camastros, junto con todos nuestros acompañantes, el viento y millones de estrellas. El calor, agobiante, Mayo no es el mejor mes para visitar Danakil. Antes de dormir vislumbramos las caravanas de camellos trasportando la sal depositada en el desierto al secarse un mar interior miles de años atrás. También visitamos las salinas infinitas, disfrutamos de una puesta de Sol con reflejos, única.
El segundo día visitamos la Puerta del Infierno, una zona donde la tierra expulsa compuestos de azufre continuamente y donde se han generado unos cráteres freáticos únicos en el mundo, de una extraordinaria belleza y colorido. Andábamos sobre cristales de azufre y óxidos metálicos que crujían bajo nuestros pies. Al terminar la jornada las zapatillas habían pasado a mejor vida. Siempre acompañados por un Kalashnikova AK 47. Llegar hasta allí en un 4x4 sobre las salinas infinitas, con 20 cm de agua sobre la superficie y a 10 km/h durante 2 o 3 hrs, sin llegar nunca, sin ver fondo bajo las ruedas, es uno de los muchos gratos recuerdos que nos ha proporcionado esta superaventura. Más tarde visitamos a los Afar durante su trabajo diario, cortar bloques de sal de 30x40x8 cm que se cargarán sobre los camellos para transportarlos en caravanas infinitas. Aquí todo es infinito. Trabajan bajo un Sol abrasador, pero aunque el Gobierno les ofrece mecanizar la explotación, los Afar no lo permiten, temen perder su forma de vida. Ya no sé dónde dormimos, quizás en Dodhom, donde mataron un cabrito para cenar.
El tercer día pretendíamos subir por la noche al Erta Ale, volcán activo con una caldera de magma en ebullición. Al llegar al campo base para gestionar permisos y más y más acompañantes, las temperaturas habían subido a 52ºC. Esta es la zona más caliente de la Tierra y el espesor de la corteza terrestre es el más estrecho de todos los continentes. De hecho esta es la zona del Rift, donde el cuerno de África se escindirá del continente en algunos miles de años. Estamos 110m por debajo del nivel del mar. Mi mujer sufrió un pequeño golpe de calor mientras tratábamos de comer algo a 52ºC y por prudencia descartamos subir al Arte Ale, lo dejamos, o mejor dicho, lo dejaré para un próximo viaje. Se suben 10Km andando por la noche durante unas 4 horas y se duerme en la caldera, tomando fotos del magma durante la noche, para bajar a primera hora de la mañana, antes de que el Sol abrase.. Así las cosas, decidimos volver a Makele (necesitábamos hotel y descanso) pero de camino visitamos un pequeño lago encantador, quizás el lago Bakili, junto a las salinas, dado que el cambio de planes no nos permitiría ya visitar el Lago Afdera de aguas color esmeralda.
El cuarto día, improvisando, desde Makele hicimos una visita a una de las miles iglesias en Ethiopia excavadas en la roca, donde el prior nos abrió y atendió con sumo cariño, y posteriormente visitamos la Misión del Padre Ángel, amigo Vasco que realiza una labor extraordinaria en la zona. El Padre Ángel (www. Angelolaran.com) aparenta muchos más años de los que tiene, eso es debido sin duda a una larga vida de sufrimiento. Nos invitó a comer en la misión pero tuvimos que descartarlo para volver a Makele y tomar vuelo a Addis Ababa, también queda pendiente para un próximo viaje. A la vuelta enviamos un donativo a la Misión, ese país y Ángel necesitan de toda nuestra ayuda.
Quinto día, desde Addis Ababa tomamos un 4x4 para desplazarnos hacia el Sur, rico en Etnias, poblados, tribus, que nos iban a enamorar. Ni que decir tiene que a estas alturas ya me había convertido en un maestro de la fotografía en desplazamiento, a 80 Km/h en 4x4 se obtienen, a 1/2000s, unas fotografías impagables, las carreteras están llenas de vida y de color. Por la tarde llegamos a Arba Minch, donde habitan los Dorze, a una cota de 3.200m , en sus casas de bambú. Las chozas, de unos 40m2 pueden incluso transportarse con ayuda de 60 personas cuando las termitas se comen la base de sus troncos. Tienen la apariencia de la cabeza de un elefante. Esa noche dormimos en el Paradise Lodge, recomendable, en una cabaña con vistas a los lagos Abaya y Chamo. Estábamos muertos, no hice fotos de la vía láctea y no me lo perdonaré nunca, pero conseguí unos amaneceres únicos.
Sexto día, de nuevo en 4x4 y 1/2000s. Nos desplazamos a las tierras altas donde habita la Etnia Konso, en el rio Segen. Los Konso son la tribu más organizada y han sido reconocidos como Patrimonio de la Humanidad por Unesco. Un ejemplo, la piedra de la verdad, donde ante el Consejo del Pueblo ningún vecino se atrevería a mentir influenciado por un temor ancestral a sufrir los peores males como consecuencia de mentir mientras se está de pie sobre esa piedra. La visita a su poblado es indescriptible, una sociedad muy avanzada con un nivel jerárquico bien asumido y una socialización envidiable. Después, desplazamiento a la zona de Turmi, donde empezamos a cruzarnos con los Hamer, pintados con barro en el pelo y acompañados de collares de conchas. Dormimos en el Busca Lodge, con generador eléctrico que arranca de 6 a 9, eso sí, por la mañana y por la noche.
Séptimo día, cruzando el rio Omo en piragua (tronco de árbol vaciado) para visitar a los nómadas Dassanech. ¡Qué encanto!. Nos recibieron con sus bailes y pasamos la mañana de su mano, sí, nos llevaban de la mano mientras nos enseñaban su poblado. Sus poblados se caracterizan por el uso de chapa de lata para cubrir sus chozas, ese material que les han traído los Dioses les permite que la vida de su choza se alargue por varios años, además de mantenerlas secas, maravillas de la tecnología. Unos globos y caramelos son el regalo más apreciado por los niños. Por la tarde visita al mercado de Turmi, donde los Hamer y otras tribus se dan cita para intercambiar sus productos (grano, ganado, madera trabajada,...). Más tarde, casi a la puesta de Sol visitamos un poblado Hamer. De chozas con vallado para los animales. Igual de encantadores que los Dassenech, solo nos atendieron los niños, los adultos vienen andando desde el mercado de Turmi. Los niños te piden 5 Birs (0.20€) por cada foto que les haces (íbamos armados con fajos de billetes de 5, claro), el capitalismo está llegando para quedarse. Sonrisas y bromas continuamente, inolvidable. De nuevo al hotel con acotado horario para la ducha.
Octavo día, 4x4 a Arba Minch y vuelo regional a Addis Ababa, con shopping y cena étnica para tomar vuelo de nuevo para Madrid (Ida y vuelta nocturna).
Algún bajón de tensión, golpes de calor, catarros por el A/A del 4x4, diarrea (posiblemente el contacto con los billetes viejos contaminados con todo tipo de gérmenes), pero desde ya, contando ansioso los días que faltan para volver de nuevo. Bendita África pura.
380 imágenes para enmarcar y el 24-120mm muerto, no enfoca, directamente a Nikon...
Ethiopia (Abisinia), África pura
© All rights reserved. © Copyright.
Do not use my photography withaut my permision.
Viaje de 8 días por Ethiopia. Empezamos por el Norte, el desierto, la Depresión de Danakil, el lugar más caluroso del planeta, dominado por la etnia Afar, para posteriormente bajar al Sur, la sabana, verde, el Valle del Rio Omo, visitando diferentes etnias: Dorze, Konso, Dassanech y Hamer. Extenuante pero corto, muy corto.
Ethiopia (Abisinia, el Reino de Saba en la Biblia) es un lugar inhóspito y no preparado para el turismo y debes contar con una agencia que organice tu aventura (yo fui con Karibu, www.kaett.com). Ethiopia limita con países en conflicto y en los desplazamientos por el Norte, el desierto, Danakil, estarás acompañado por policía o milicianos armados, además de guía, cocinero, pinche y conductores.
Primer día, llegamos mi mujer y yo, a primeros de Mayo, época no turística debido al calor, a Addis Ababa, con Ethiopian Airlines, para enlazar con un vuelo regional a Makele. En Makele montamos en 4x4 para desplazarnos a Dallol, zona desértica con temperaturas de noche 26 y día 45ºC. Dormimos de acampada, al aire libre sobre camastros, junto con todos nuestros acompañantes, el viento y millones de estrellas. El calor, agobiante, Mayo no es el mejor mes para visitar Danakil. Antes de dormir vislumbramos las caravanas de camellos trasportando la sal depositada en el desierto al secarse un mar interior miles de años atrás. También visitamos las salinas infinitas, disfrutamos de una puesta de Sol con reflejos, única.
El segundo día visitamos la Puerta del Infierno, una zona donde la tierra expulsa compuestos de azufre continuamente y donde se han generado unos cráteres freáticos únicos en el mundo, de una extraordinaria belleza y colorido. Andábamos sobre cristales de azufre y óxidos metálicos que crujían bajo nuestros pies. Al terminar la jornada las zapatillas habían pasado a mejor vida. Siempre acompañados por un Kalashnikova AK 47. Llegar hasta allí en un 4x4 sobre las salinas infinitas, con 20 cm de agua sobre la superficie y a 10 km/h durante 2 o 3 hrs, sin llegar nunca, sin ver fondo bajo las ruedas, es uno de los muchos gratos recuerdos que nos ha proporcionado esta superaventura. Más tarde visitamos a los Afar durante su trabajo diario, cortar bloques de sal de 30x40x8 cm que se cargarán sobre los camellos para transportarlos en caravanas infinitas. Aquí todo es infinito. Trabajan bajo un Sol abrasador, pero aunque el Gobierno les ofrece mecanizar la explotación, los Afar no lo permiten, temen perder su forma de vida. Ya no sé dónde dormimos, quizás en Dodhom, donde mataron un cabrito para cenar.
El tercer día pretendíamos subir por la noche al Erta Ale, volcán activo con una caldera de magma en ebullición. Al llegar al campo base para gestionar permisos y más y más acompañantes, las temperaturas habían subido a 52ºC. Esta es la zona más caliente de la Tierra y el espesor de la corteza terrestre es el más estrecho de todos los continentes. De hecho esta es la zona del Rift, donde el cuerno de África se escindirá del continente en algunos miles de años. Estamos 110m por debajo del nivel del mar. Mi mujer sufrió un pequeño golpe de calor mientras tratábamos de comer algo a 52ºC y por prudencia descartamos subir al Arte Ale, lo dejamos, o mejor dicho, lo dejaré para un próximo viaje. Se suben 10Km andando por la noche durante unas 4 horas y se duerme en la caldera, tomando fotos del magma durante la noche, para bajar a primera hora de la mañana, antes de que el Sol abrase.. Así las cosas, decidimos volver a Makele (necesitábamos hotel y descanso) pero de camino visitamos un pequeño lago encantador, quizás el lago Bakili, junto a las salinas, dado que el cambio de planes no nos permitiría ya visitar el Lago Afdera de aguas color esmeralda.
El cuarto día, improvisando, desde Makele hicimos una visita a una de las miles iglesias en Ethiopia excavadas en la roca, donde el prior nos abrió y atendió con sumo cariño, y posteriormente visitamos la Misión del Padre Ángel, amigo Vasco que realiza una labor extraordinaria en la zona. El Padre Ángel (www. Angelolaran.com) aparenta muchos más años de los que tiene, eso es debido sin duda a una larga vida de sufrimiento. Nos invitó a comer en la misión pero tuvimos que descartarlo para volver a Makele y tomar vuelo a Addis Ababa, también queda pendiente para un próximo viaje. A la vuelta enviamos un donativo a la Misión, ese país y Ángel necesitan de toda nuestra ayuda.
Quinto día, desde Addis Ababa tomamos un 4x4 para desplazarnos hacia el Sur, rico en Etnias, poblados, tribus, que nos iban a enamorar. Ni que decir tiene que a estas alturas ya me había convertido en un maestro de la fotografía en desplazamiento, a 80 Km/h en 4x4 se obtienen, a 1/2000s, unas fotografías impagables, las carreteras están llenas de vida y de color. Por la tarde llegamos a Arba Minch, donde habitan los Dorze, a una cota de 3.200m , en sus casas de bambú. Las chozas, de unos 40m2 pueden incluso transportarse con ayuda de 60 personas cuando las termitas se comen la base de sus troncos. Tienen la apariencia de la cabeza de un elefante. Esa noche dormimos en el Paradise Lodge, recomendable, en una cabaña con vistas a los lagos Abaya y Chamo. Estábamos muertos, no hice fotos de la vía láctea y no me lo perdonaré nunca, pero conseguí unos amaneceres únicos.
Sexto día, de nuevo en 4x4 y 1/2000s. Nos desplazamos a las tierras altas donde habita la Etnia Konso, en el rio Segen. Los Konso son la tribu más organizada y han sido reconocidos como Patrimonio de la Humanidad por Unesco. Un ejemplo, la piedra de la verdad, donde ante el Consejo del Pueblo ningún vecino se atrevería a mentir influenciado por un temor ancestral a sufrir los peores males como consecuencia de mentir mientras se está de pie sobre esa piedra. La visita a su poblado es indescriptible, una sociedad muy avanzada con un nivel jerárquico bien asumido y una socialización envidiable. Después, desplazamiento a la zona de Turmi, donde empezamos a cruzarnos con los Hamer, pintados con barro en el pelo y acompañados de collares de conchas. Dormimos en el Busca Lodge, con generador eléctrico que arranca de 6 a 9, eso sí, por la mañana y por la noche.
Séptimo día, cruzando el rio Omo en piragua (tronco de árbol vaciado) para visitar a los nómadas Dassanech. ¡Qué encanto!. Nos recibieron con sus bailes y pasamos la mañana de su mano, sí, nos llevaban de la mano mientras nos enseñaban su poblado. Sus poblados se caracterizan por el uso de chapa de lata para cubrir sus chozas, ese material que les han traído los Dioses les permite que la vida de su choza se alargue por varios años, además de mantenerlas secas, maravillas de la tecnología. Unos globos y caramelos son el regalo más apreciado por los niños. Por la tarde visita al mercado de Turmi, donde los Hamer y otras tribus se dan cita para intercambiar sus productos (grano, ganado, madera trabajada,...). Más tarde, casi a la puesta de Sol visitamos un poblado Hamer. De chozas con vallado para los animales. Igual de encantadores que los Dassenech, solo nos atendieron los niños, los adultos vienen andando desde el mercado de Turmi. Los niños te piden 5 Birs por cada foto que les haces (íbamos armados con fajos de billetes de 5, claro), el capitalismo está llegando para quedarse. Sonrisas y bromas continuamente, inolvidable. De nuevo al hotel con acotado horario para la ducha.
Octavo día, 4x4 a Arba Minch y vuelo regional a Addis Ababa, con shopping y cena étnica para tomar vuelo de nuevo para Madrid (Ida y vuelta nocturna).
Algún bajón de tensión, golpes de calor, catarros por el A/A del 4x4, diarrea (posiblemente el contacto con los billetes viejos contaminados con todo tipo de gérmenes), pero desde ya, contando ansioso los días que faltan para volver de nuevo. Bendita África pura.
380 imágenes para enmarcar y el 24-120mm muerto, no enfoca, directamente a Nikon...
Ethiopia (Abisinia), África pura
© All rights reserved. © Copyright.
Do not use my photography withaut my permision.
Viaje de 8 días por Ethiopia. Empezamos por el Norte, el desierto, la Depresión de Danakil, el lugar más caluroso del planeta, dominado por la etnia Afar, para posteriormente bajar al Sur, la sabana, verde, el Valle del Rio Omo, visitando diferentes etnias: Dorze, Konso, Dassanech y Hamer. Extenuante pero corto, muy corto.
Ethiopia (Abisinia, el Reino de Saba en la Biblia) es un lugar inhóspito y no preparado para el turismo y debes contar con una agencia que organice tu aventura (yo fui con Karibu, www.kaett.com). Ethiopia limita con países en conflicto y en los desplazamientos por el Norte, el desierto, Danakil, estarás acompañado por policía o milicianos armados, además de guía, cocinero, pinche y conductores.
Primer día, llegamos mi mujer y yo, a primeros de Mayo, época no turística debido al calor, a Addis Ababa, con Ethiopian Airlines, para enlazar con un vuelo regional a Makele. En Makele montamos en 4x4 para desplazarnos a Dallol, zona desértica con temperaturas de noche 26 y día 45ºC. Dormimos de acampada, al aire libre sobre camastros, junto con todos nuestros acompañantes, el viento y millones de estrellas. El calor, agobiante, Mayo no es el mejor mes para visitar Danakil. Antes de dormir vislumbramos las caravanas de camellos trasportando la sal depositada en el desierto al secarse un mar interior miles de años atrás. También visitamos las salinas infinitas, disfrutamos de una puesta de Sol con reflejos, única.
El segundo día visitamos la Puerta del Infierno, una zona donde la tierra expulsa compuestos de azufre continuamente y donde se han generado unos cráteres freáticos únicos en el mundo, de una extraordinaria belleza y colorido. Andábamos sobre cristales de azufre y óxidos metálicos que crujían bajo nuestros pies. Al terminar la jornada las zapatillas habían pasado a mejor vida. Siempre acompañados por un Kalashnikova AK 47. Llegar hasta allí en un 4x4 sobre las salinas infinitas, con 20 cm de agua sobre la superficie y a 10 km/h durante 2 o 3 hrs, sin llegar nunca, sin ver fondo bajo las ruedas, es uno de los muchos gratos recuerdos que nos ha proporcionado esta superaventura. Más tarde visitamos a los Afar durante su trabajo diario, cortar bloques de sal de 30x40x8 cm que se cargarán sobre los camellos para transportarlos en caravanas infinitas. Aquí todo es infinito. Trabajan bajo un Sol abrasador, pero aunque el Gobierno les ofrece mecanizar la explotación, los Afar no lo permiten, temen perder su forma de vida. Ya no sé dónde dormimos, quizás en Dodhom, donde mataron un cabrito para cenar.
El tercer día pretendíamos subir por la noche al Erta Ale, volcán activo con una caldera de magma en ebullición. Al llegar al campo base para gestionar permisos y más y más acompañantes, las temperaturas habían subido a 52ºC. Esta es la zona más caliente de la Tierra y el espesor de la corteza terrestre es el más estrecho de todos los continentes. De hecho esta es la zona del Rift, donde el cuerno de África se escindirá del continente en algunos miles de años. Estamos 110m por debajo del nivel del mar. Mi mujer sufrió un pequeño golpe de calor mientras tratábamos de comer algo a 52ºC y por prudencia descartamos subir al Arte Ale, lo dejamos, o mejor dicho, lo dejaré para un próximo viaje. Se suben 10Km andando por la noche durante unas 4 horas y se duerme en la caldera, tomando fotos del magma durante la noche, para bajar a primera hora de la mañana, antes de que el Sol abrase.. Así las cosas, decidimos volver a Makele (necesitábamos hotel y descanso) pero de camino visitamos un pequeño lago encantador, quizás el lago Bakili, junto a las salinas, dado que el cambio de planes no nos permitiría ya visitar el Lago Afdera de aguas color esmeralda.
El cuarto día, improvisando, desde Makele hicimos una visita a una de las miles iglesias en Ethiopia excavadas en la roca, donde el prior nos abrió y atendió con sumo cariño, y posteriormente visitamos la Misión del Padre Ángel, amigo Vasco que realiza una labor extraordinaria en la zona. El Padre Ángel (www. Angelolaran.com) aparenta muchos más años de los que tiene, eso es debido sin duda a una larga vida de sufrimiento. Nos invitó a comer en la misión pero tuvimos que descartarlo para volver a Makele y tomar vuelo a Addis Ababa, también queda pendiente para un próximo viaje. A la vuelta enviamos un donativo a la Misión, ese país y Ángel necesitan de toda nuestra ayuda.
Quinto día, desde Addis Ababa tomamos un 4x4 para desplazarnos hacia el Sur, rico en Etnias, poblados, tribus, que nos iban a enamorar. Ni que decir tiene que a estas alturas ya me había convertido en un maestro de la fotografía en desplazamiento, a 80 Km/h en 4x4 se obtienen, a 1/2000s, unas fotografías impagables, las carreteras están llenas de vida y de color. Por la tarde llegamos a Arba Minch, donde habitan los Dorze, a una cota de 3.200m , en sus casas de bambú. Las chozas, de unos 40m2 pueden incluso transportarse con ayuda de 60 personas cuando las termitas se comen la base de sus troncos. Tienen la apariencia de la cabeza de un elefante. Esa noche dormimos en el Paradise Lodge, recomendable, en una cabaña con vistas a los lagos Abaya y Chamo. Estábamos muertos, no hice fotos de la vía láctea y no me lo perdonaré nunca, pero conseguí unos amaneceres únicos.
Sexto día, de nuevo en 4x4 y 1/2000s. Nos desplazamos a las tierras altas donde habita la Etnia Konso, en el rio Segen. Los Konso son la tribu más organizada y han sido reconocidos como Patrimonio de la Humanidad por Unesco. Un ejemplo, la piedra de la verdad, donde ante el Consejo del Pueblo ningún vecino se atrevería a mentir influenciado por un temor ancestral a sufrir los peores males como consecuencia de mentir mientras se está de pie sobre esa piedra. La visita a su poblado es indescriptible, una sociedad muy avanzada con un nivel jerárquico bien asumido y una socialización envidiable. Después, desplazamiento a la zona de Turmi, donde empezamos a cruzarnos con los Hamer, pintados con barro en el pelo y acompañados de collares de conchas. Dormimos en el Busca Lodge, con generador eléctrico que arranca de 6 a 9, eso sí, por la mañana y por la noche.
Séptimo día, cruzando el rio Omo en piragua (tronco de árbol vaciado) para visitar a los nómadas Dassanech. ¡Qué encanto!. Nos recibieron con sus bailes y pasamos la mañana de su mano, sí, nos llevaban de la mano mientras nos enseñaban su poblado. Sus poblados se caracterizan por el uso de chapa de lata para cubrir sus chozas, ese material que les han traído los Dioses les permite que la vida de su choza se alargue por varios años, además de mantenerlas secas, maravillas de la tecnología. Unos globos y caramelos son el regalo más apreciado por los niños. Por la tarde visita al mercado de Turmi, donde los Hamer y otras tribus se dan cita para intercambiar sus productos (grano, ganado, madera trabajada,...). Más tarde, casi a la puesta de Sol visitamos un poblado Hamer. De chozas con vallado para los animales. Igual de encantadores que los Dassenech, solo nos atendieron los niños, los adultos vienen andando desde el mercado de Turmi. Los niños te piden 5 Birs (0.20€) por cada foto que les haces (íbamos armados con fajos de billetes de 5, claro), el capitalismo está llegando para quedarse. Sonrisas y bromas continuamente, inolvidable. De nuevo al hotel con acotado horario para la ducha.
Octavo día, 4x4 a Arba Minch y vuelo regional a Addis Ababa, con shopping y cena étnica para tomar vuelo de nuevo para Madrid (Ida y vuelta nocturna).
Algún bajón de tensión, golpes de calor, catarros por el A/A del 4x4, diarrea (posiblemente el contacto con los billetes viejos contaminados con todo tipo de gérmenes), pero desde ya, contando ansioso los días que faltan para volver de nuevo. Bendita África pura.
380 imágenes para enmarcar y el 24-120mm muerto, no enfoca, directamente a Nikon...
Quleques spécimens de ces mignonnes petites grenouilles ...pourtant toxiques soit Vénimeuse( fabriquent leur venin) soit vénéneuse (toxique à cause du poison récupéré avec leurs proies )
[cliché centre]En se nourrissant d’insectes urticants (tels que fourmis ou termites), la Grenouille azur concentre au niveau de sa peau des substances toxiques qui la rendent venimeuse.
Lors de la reproduction, une fois les œufs éclos, le mâle va revenir chercher les petits un à un et les dépose dans des points d’eau individuels au creux de feuilles afin d’éviter que les petits s’entre-dévorent !
quelques grammes 4 - 5 cm insectes, araignées Amazonie abondant
[Cliché droit ] La grenouille jaguar possède une substance toxique sur sa peau.
Sa jolie coloration lui permet de prévenir les prédateurs en les alertant de sa dangerosité.Elle est capable d’estiver afin de supporter les saisons les plus sèches : elle se terre dans la sol et attend que les conditions soient favorables pour reprendre une activité normale.
quelques grammes 4 - 5 cm insectes, araignées Amazonie abondant.
la grenouille de gauche m'a plu , mais je n'ai pas retenu son nom.
On peut voir aussi ces grenouilles au Palais de la découverte dans l'expo Poisons où je les ai vus également . .
This female Golden-olive Woodpecker jumps from branch to Branch repeatedly knocking each one looking for ants, termites, larvae and beetles
Su nombre científico significa picoteador rojizo. El género en griego Colaptes (Kolaptes) significa picoteador y el epíteto en latín, rubiginosus significa rojizo.
Orden: PICIFORMES
Familia: Picidae
Genero: Colaptes
Nombres comunes: Carpintero Cariblanco
Nombre científico: Colaptes rubiginosus
Nombre en ingles: Golden-olive Woodpecker
Lugar de captura: Finca San Remo
Región: La Bonilla, Embalse El Peñol-Guatapé, Antioquia, Colombia
Por: Carlos Iván Restrepo Jaramillo
Grand Tamanoir ou Fourmilier, Parc zoologique de Paris
Le grand tamanoir est un mammifère hors du commun qui vit dans les prairies et les forêts humides d’Amérique du Sud. Avec son long museau et sa langue très fine, c’est un véritable « aspirateur à insectes » ! Le tamanoir peut ingurgiter jusqu'à 30 000 fourmis ou termites quotidiennement. Quand il ne cherche pas de nourriture, il bouge peu et dort jusqu'à 16 heures par jour.
Même si une fausse termitière orne l’enclos des tamanoirs du Parc zoologique, impossible de trouver les milliers d’insectes qu’il faudrait pour nourrir chaque jour les deux individus. Au zoo, leur menu se compose donc d’une bouillie spéciale, contenant les ingrédients qui leur sont nécessaires, mêlée d’eau et d’œufs et enrichie régulièrement de sirops aux goûts variés.
Le régime alimentaire de l'otocyon consiste pour l'essentiel en insectes et autres arthropodes, mais occasionnellement il ne dédaigne pas petits rongeurs, lézards, œufs et poussins d'oiseaux, ainsi que matières végétales. Le termite moissonneur et le bousier peuvent constituer plus de 80 % de son alimentation. L'otocyon absorbe une grande partie de l'eau qui lui est nécessaire par le biais des fluides corporels de ces insectes. Il ingère souvent les termites alors qu'ils sont en train de manger de l'herbe. Les bousiers se nourrissent de fèces d'ongulés sur lesquelles ils pondent également. L'otocyon entretient donc aussi une relation commensale avec les grands herbivores tels les gnous, les zèbres et les buffles. Il utilise ses longues oreilles pour détecter les larves de bousiers en train de ronger leur pelote fécale. L'otocyon chasse seul ou en groupes lorsque les insectes sont abondants. La chasse en communauté est plus fructueuse
Niños jugando de la tribu nómada Dassanech
Ethiopia (Abisinia), África pura
© All rights reserved. © Copyright.
Do not use my photography withaut my permision.
Viaje de 8 días por Ethiopia. Empezamos por el Norte, el desierto, la Depresión de Danakil, el lugar más caluroso del planeta, dominado por la etnia Afar, para posteriormente bajar al Sur, la sabana, verde, el Valle del Rio Omo, visitando diferentes etnias: Dorze, Konso, Dassanech y Hamer. Extenuante pero corto, muy corto.
Ethiopia (Abisinia, el Reino de Saba en la Biblia) es un lugar inhóspito y no preparado para el turismo y debes contar con una agencia que organice tu aventura (yo fui con Karibu, www.kaett.com). Ethiopia limita con países en conflicto y en los desplazamientos por el Norte, el desierto, Danakil, estarás acompañado por policía o milicianos armados, además de guía, cocinero, pinche y conductores.
Primer día, llegamos mi mujer y yo, a primeros de Mayo, época no turística debido al calor, a Addis Ababa, con Ethiopian Airlines, para enlazar con un vuelo regional a Makele. En Makele montamos en 4x4 para desplazarnos a Dallol, zona desértica con temperaturas de noche 26 y día 45ºC. Dormimos de acampada, al aire libre sobre camastros, junto con todos nuestros acompañantes, el viento y millones de estrellas. El calor, agobiante, Mayo no es el mejor mes para visitar Danakil. Antes de dormir vislumbramos las caravanas de camellos trasportando la sal depositada en el desierto al secarse un mar interior miles de años atrás. También visitamos las salinas infinitas, disfrutamos de una puesta de Sol con reflejos, única.
El segundo día visitamos la Puerta del Infierno, una zona donde la tierra expulsa compuestos de azufre continuamente y donde se han generado unos cráteres freáticos únicos en el mundo, de una extraordinaria belleza y colorido. Andábamos sobre cristales de azufre y óxidos metálicos que crujían bajo nuestros pies. Al terminar la jornada las zapatillas habían pasado a mejor vida. Siempre acompañados por un Kalashnikova AK 47. Llegar hasta allí en un 4x4 sobre las salinas infinitas, con 20 cm de agua sobre la superficie y a 10 km/h durante 2 o 3 hrs, sin llegar nunca, sin ver fondo bajo las ruedas, es uno de los muchos gratos recuerdos que nos ha proporcionado esta superaventura. Más tarde visitamos a los Afar durante su trabajo diario, cortar bloques de sal de 30x40x8 cm que se cargarán sobre los camellos para transportarlos en caravanas infinitas. Aquí todo es infinito. Trabajan bajo un Sol abrasador, pero aunque el Gobierno les ofrece mecanizar la explotación, los Afar no lo permiten, temen perder su forma de vida. Ya no sé dónde dormimos, quizás en Dodhom, donde mataron un cabrito para cenar.
El tercer día pretendíamos subir por la noche al Erta Ale, volcán activo con una caldera de magma en ebullición. Al llegar al campo base para gestionar permisos y más y más acompañantes, las temperaturas habían subido a 52ºC. Esta es la zona más caliente de la Tierra y el espesor de la corteza terrestre es el más estrecho de todos los continentes. De hecho esta es la zona del Rift, donde el cuerno de África se escindirá del continente en algunos miles de años. Estamos 110m por debajo del nivel del mar. Mi mujer sufrió un pequeño golpe de calor mientras tratábamos de comer algo a 52ºC y por prudencia descartamos subir al Arte Ale, lo dejamos, o mejor dicho, lo dejaré para un próximo viaje. Se suben 10Km andando por la noche durante unas 4 horas y se duerme en la caldera, tomando fotos del magma durante la noche, para bajar a primera hora de la mañana, antes de que el Sol abrase.. Así las cosas, decidimos volver a Makele (necesitábamos hotel y descanso) pero de camino visitamos un pequeño lago encantador, quizás el lago Bakili, junto a las salinas, dado que el cambio de planes no nos permitiría ya visitar el Lago Afdera de aguas color esmeralda.
El cuarto día, improvisando, desde Makele hicimos una visita a una de las miles iglesias en Ethiopia excavadas en la roca, donde el prior nos abrió y atendió con sumo cariño, y posteriormente visitamos la Misión del Padre Ángel, amigo Vasco que realiza una labor extraordinaria en la zona. El Padre Ángel (www. Angelolaran.com) aparenta muchos más años de los que tiene, eso es debido sin duda a una larga vida de sufrimiento. Nos invitó a comer en la misión pero tuvimos que descartarlo para volver a Makele y tomar vuelo a Addis Ababa, también queda pendiente para un próximo viaje. A la vuelta enviamos un donativo a la Misión, ese país y Ángel necesitan de toda nuestra ayuda.
Quinto día, desde Addis Ababa tomamos un 4x4 para desplazarnos hacia el Sur, rico en Etnias, poblados, tribus, que nos iban a enamorar. Ni que decir tiene que a estas alturas ya me había convertido en un maestro de la fotografía en desplazamiento, a 80 Km/h en 4x4 se obtienen, a 1/2000s, unas fotografías impagables, las carreteras están llenas de vida y de color. Por la tarde llegamos a Arba Minch, donde habitan los Dorze, a una cota de 3.200m , en sus casas de bambú. Las chozas, de unos 40m2 pueden incluso transportarse con ayuda de 60 personas cuando las termitas se comen la base de sus troncos. Tienen la apariencia de la cabeza de un elefante. Esa noche dormimos en el Paradise Lodge, recomendable, en una cabaña con vistas a los lagos Abaya y Chamo. Estábamos muertos, no hice fotos de la vía láctea y no me lo perdonaré nunca, pero conseguí unos amaneceres únicos.
Sexto día, de nuevo en 4x4 y 1/2000s. Nos desplazamos a las tierras altas donde habita la Etnia Konso, en el rio Segen. Los Konso son la tribu más organizada y han sido reconocidos como Patrimonio de la Humanidad por Unesco. Un ejemplo, la piedra de la verdad, donde ante el Consejo del Pueblo ningún vecino se atrevería a mentir influenciado por un temor ancestral a sufrir los peores males como consecuencia de mentir mientras se está de pie sobre esa piedra. La visita a su poblado es indescriptible, una sociedad muy avanzada con un nivel jerárquico bien asumido y una socialización envidiable. Después, desplazamiento a la zona de Turmi, donde empezamos a cruzarnos con los Hamer, pintados con barro en el pelo y acompañados de collares de conchas. Dormimos en el Busca Lodge, con generador eléctrico que arranca de 6 a 9, eso sí, por la mañana y por la noche.
Séptimo día, cruzando el rio Omo en piragua (tronco de árbol vaciado) para visitar a los nómadas Dassanech. ¡Qué encanto!. Nos recibieron con sus bailes y pasamos la mañana de su mano, sí, nos llevaban de la mano mientras nos enseñaban su poblado. Sus poblados se caracterizan por el uso de chapa de lata para cubrir sus chozas, ese material que les han traído los Dioses les permite que la vida de su choza se alargue por varios años, además de mantenerlas secas, maravillas de la tecnología. Unos globos y caramelos son el regalo más apreciado por los niños. Por la tarde visita al mercado de Turmi, donde los Hamer y otras tribus se dan cita para intercambiar sus productos (grano, ganado, madera trabajada,...). Más tarde, casi a la puesta de Sol visitamos un poblado Hamer. De chozas con vallado para los animales. Igual de encantadores que los Dassenech, solo nos atendieron los niños, los adultos vienen andando desde el mercado de Turmi. Los niños te piden 5 Birs (0.20€) por cada foto que les haces (íbamos armados con fajos de billetes de 5, claro), el capitalismo está llegando para quedarse. Sonrisas y bromas continuamente, inolvidable. De nuevo al hotel con acotado horario para la ducha.
Octavo día, 4x4 a Arba Minch y vuelo regional a Addis Ababa, con shopping y cena étnica para tomar vuelo de nuevo para Madrid (Ida y vuelta nocturna).
Algún bajón de tensión, golpes de calor, catarros por el A/A del 4x4, diarrea (posiblemente el contacto con los billetes viejos contaminados con todo tipo de gérmenes), pero desde ya, contando ansioso los días que faltan para volver de nuevo. Bendita África pura.
380 imágenes para enmarcar y el 24-120mm muerto, no enfoca, directamente a Nikon...
ROLLIER A VENTRE BLEU
Nom scientifique : Coracias cyanogaster
Nom commun : Rollier à ventre bleu
Répartition géographique : savanes boisées d'Afrique de l'Ouest (Sénégal, Soudan, Gambie, Guinée...)
Taille: 30cm
Envergure: 70cm
Poids : 180 g
Longévité : 20 ans
Alimentation : sauterelles, scarabées, fourmis, termites, scorpions, serpents...
Caractéristiques : Le rollier à ventre bleu, avec ses couleurs chatoyantes, vit en couple ou par petits groupes, dans des trous d'arbres ou de palmiers à une dizaine de mètres du sol. Sa parade amoureuse comporte de nombreuses poursuites, vertigineux piqués au sol, vrilles et autres acrobaties, accompagnés de cris rauques.
Le tatou géant est insectivore, il se nourrit de termites et de fourmis et peut, contrairement aux autres tatous, détruire la totalité d'une de leurs colonies.
Quelques amis : anaconda géant, jaguar, caïman, python réticulé, mygale, termites, grenouilles toxiques, chauve-souris vampire. Bienvenue dans la jungle !
Ambiance pré-Halloween. De la couleur pour un Xème jour de pluie 😂
JUNGLE EN VOIE D'ILLUMINATION
Festival des lumières (lanternes chinoises)
Jardin des Plantes, 22/11/23 - 21/01/24
Orden:Passeriformes
Familia:Thraupidae
Género:Tersina
Nombres comunes:Tángara golondrina, tersina o frutero golondrina,Azulejo golondrina
Nombre cientifico:Tersina viridis
Nombre en ingles:Swallow Tanager
Lugar de captura: Tibagí, Paraná, Brasil
Por: Cimarron mayor Panta
LA TERSINA VIRIDIS
El azulejo golondrina, tángara golondrina, tersina o frutero golondrina (Tersina viridis) es una especie de ave, la única de su género, perteneciente a la familia Thraupidae.
Está ampliamente distribuido en Sudamérica, desde Panamá hasta el norte de Argentina. Vive en los bordes de los bosques, bosques abiertos, claros, los crecimientos secundarios y otras áreas cercanas al agua.Mide 14 a 15 cm de longitud.
Presenta dimorfismo sexual. El plumaje de macho es azul brillante con antifaz y garganta negros; presenta el vientre y crísum blancos. La hembra es verde brillante en el dorso y verdoso amarillento en las partes inferiores, con los flancos estriadosSe alimenta de frutas e insectos, que puede atrapar en vuelo. Debido a la forma del pico y la cabeza, es capaz de recoger los frutos diversos, llevándolos y almacenándolos en algún lugar oculto.
Consume una variedad de frutas, incluyendo bayas y aguacate, así como diversos insectos, tale como las termitas, saltamontes y hormigas.
La hembra excava un barranco y hace el nido en el fondo del túnel, donde pone 2 a 4 huevos, que incuba durante 13 a 17 días. Los polluelos, alimentados solamente por la hembra, abandonan el nido después de unos 24 días. El macho solamente se encarga de vigilar el nido.
CMP
Ethiopia (Abisinia), África pura
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Do not use my photography withaut my permision.
Viaje de 8 días por Ethiopia. Empezamos por el Norte, el desierto, la Depresión de Danakil, el lugar más caluroso del planeta, dominado por la etnia Afar, para posteriormente bajar al Sur, la sabana, verde, el Valle del Rio Omo, visitando diferentes etnias: Dorze, Konso, Dassanech y Hamer. Extenuante pero corto, muy corto.
Ethiopia (Abisinia, el Reino de Saba en la Biblia) es un lugar inhóspito y no preparado para el turismo y debes contar con una agencia que organice tu aventura (yo fui con Karibu, www.kaett.com). Ethiopia limita con países en conflicto y en los desplazamientos por el Norte, el desierto, Danakil, estarás acompañado por policía o milicianos armados, además de guía, cocinero, pinche y conductores.
Primer día, llegamos mi mujer y yo, a primeros de Mayo, época no turística debido al calor, a Addis Ababa, con Ethiopian Airlines, para enlazar con un vuelo regional a Makele. En Makele montamos en 4x4 para desplazarnos a Dallol, zona desértica con temperaturas de noche 26 y día 45ºC. Dormimos de acampada, al aire libre sobre camastros, junto con todos nuestros acompañantes, el viento y millones de estrellas. El calor, agobiante, Mayo no es el mejor mes para visitar Danakil. Antes de dormir vislumbramos las caravanas de camellos trasportando la sal depositada en el desierto al secarse un mar interior miles de años atrás. También visitamos las salinas infinitas, disfrutamos de una puesta de Sol con reflejos, única.
El segundo día visitamos la Puerta del Infierno, una zona donde la tierra expulsa compuestos de azufre continuamente y donde se han generado unos cráteres freáticos únicos en el mundo, de una extraordinaria belleza y colorido. Andábamos sobre cristales de azufre y óxidos metálicos que crujían bajo nuestros pies. Al terminar la jornada las zapatillas habían pasado a mejor vida. Siempre acompañados por un Kalashnikova AK 47. Llegar hasta allí en un 4x4 sobre las salinas infinitas, con 20 cm de agua sobre la superficie y a 10 km/h durante 2 o 3 hrs, sin llegar nunca, sin ver fondo bajo las ruedas, es uno de los muchos gratos recuerdos que nos ha proporcionado esta superaventura. Más tarde visitamos a los Afar durante su trabajo diario, cortar bloques de sal de 30x40x8 cm que se cargarán sobre los camellos para transportarlos en caravanas infinitas. Aquí todo es infinito. Trabajan bajo un Sol abrasador, pero aunque el Gobierno les ofrece mecanizar la explotación, los Afar no lo permiten, temen perder su forma de vida. Ya no sé dónde dormimos, quizás en Dodhom, donde mataron un cabrito para cenar.
El tercer día pretendíamos subir por la noche al Erta Ale, volcán activo con una caldera de magma en ebullición. Al llegar al campo base para gestionar permisos y más y más acompañantes, las temperaturas habían subido a 52ºC. Esta es la zona más caliente de la Tierra y el espesor de la corteza terrestre es el más estrecho de todos los continentes. De hecho esta es la zona del Rift, donde el cuerno de África se escindirá del continente en algunos miles de años. Estamos 110m por debajo del nivel del mar. Mi mujer sufrió un pequeño golpe de calor mientras tratábamos de comer algo a 52ºC y por prudencia descartamos subir al Arte Ale, lo dejamos, o mejor dicho, lo dejaré para un próximo viaje. Se suben 10Km andando por la noche durante unas 4 horas y se duerme en la caldera, tomando fotos del magma durante la noche, para bajar a primera hora de la mañana, antes de que el Sol abrase.. Así las cosas, decidimos volver a Makele (necesitábamos hotel y descanso) pero de camino visitamos un pequeño lago encantador, quizás el lago Bakili, junto a las salinas, dado que el cambio de planes no nos permitiría ya visitar el Lago Afdera de aguas color esmeralda.
El cuarto día, improvisando, desde Makele hicimos una visita a una de las miles iglesias en Ethiopia excavadas en la roca, donde el prior nos abrió y atendió con sumo cariño, y posteriormente visitamos la Misión del Padre Ángel, amigo Vasco que realiza una labor extraordinaria en la zona. El Padre Ángel (www. Angelolaran.com) aparenta muchos más años de los que tiene, eso es debido sin duda a una larga vida de sufrimiento. Nos invitó a comer en la misión pero tuvimos que descartarlo para volver a Makele y tomar vuelo a Addis Ababa, también queda pendiente para un próximo viaje. A la vuelta enviamos un donativo a la Misión, ese país y Ángel necesitan de toda nuestra ayuda.
Quinto día, desde Addis Ababa tomamos un 4x4 para desplazarnos hacia el Sur, rico en Etnias, poblados, tribus, que nos iban a enamorar. Ni que decir tiene que a estas alturas ya me había convertido en un maestro de la fotografía en desplazamiento, a 80 Km/h en 4x4 se obtienen, a 1/2000s, unas fotografías impagables, las carreteras están llenas de vida y de color. Por la tarde llegamos a Arba Minch, donde habitan los Dorze, a una cota de 3.200m , en sus casas de bambú. Las chozas, de unos 40m2 pueden incluso transportarse con ayuda de 60 personas cuando las termitas se comen la base de sus troncos. Tienen la apariencia de la cabeza de un elefante. Esa noche dormimos en el Paradise Lodge, recomendable, en una cabaña con vistas a los lagos Abaya y Chamo. Estábamos muertos, no hice fotos de la vía láctea y no me lo perdonaré nunca, pero conseguí unos amaneceres únicos.
Sexto día, de nuevo en 4x4 y 1/2000s. Nos desplazamos a las tierras altas donde habita la Etnia Konso, en el rio Segen. Los Konso son la tribu más organizada y han sido reconocidos como Patrimonio de la Humanidad por Unesco. Un ejemplo, la piedra de la verdad, donde ante el Consejo del Pueblo ningún vecino se atrevería a mentir influenciado por un temor ancestral a sufrir los peores males como consecuencia de mentir mientras se está de pie sobre esa piedra. La visita a su poblado es indescriptible, una sociedad muy avanzada con un nivel jerárquico bien asumido y una socialización envidiable. Después, desplazamiento a la zona de Turmi, donde empezamos a cruzarnos con los Hamer, pintados con barro en el pelo y acompañados de collares de conchas. Dormimos en el Busca Lodge, con generador eléctrico que arranca de 6 a 9, eso sí, por la mañana y por la noche.
Séptimo día, cruzando el rio Omo en piragua (tronco de árbol vaciado) para visitar a los nómadas Dassanech. ¡Qué encanto!. Nos recibieron con sus bailes y pasamos la mañana de su mano, sí, nos llevaban de la mano mientras nos enseñaban su poblado. Sus poblados se caracterizan por el uso de chapa de lata para cubrir sus chozas, ese material que les han traído los Dioses les permite que la vida de su choza se alargue por varios años, además de mantenerlas secas, maravillas de la tecnología. Unos globos y caramelos son el regalo más apreciado por los niños. Por la tarde visita al mercado de Turmi, donde los Hamer y otras tribus se dan cita para intercambiar sus productos (grano, ganado, madera trabajada,...). Más tarde, casi a la puesta de Sol visitamos un poblado Hamer. De chozas con vallado para los animales. Igual de encantadores que los Dassenech, solo nos atendieron los niños, los adultos vienen andando desde el mercado de Turmi. Los niños te piden 5 Birs por cada foto que les haces (íbamos armados con fajos de billetes de 5, claro), el capitalismo está llegando para quedarse. Sonrisas y bromas continuamente, inolvidable. De nuevo al hotel con acotado horario para la ducha.
Octavo día, 4x4 a Arba Minch y vuelo regional a Addis Ababa, con shopping y cena étnica para tomar vuelo de nuevo para Madrid (Ida y vuelta nocturna).
Algún bajón de tensión, golpes de calor, catarros por el A/A del 4x4, diarrea (posiblemente el contacto con los billetes viejos contaminados con todo tipo de gérmenes), pero desde ya, contando ansioso los días que faltan para volver de nuevo. Bendita África pura.
380 imágenes para enmarcar y el 24-120mm muerto, no enfoca, directamente a Nikon...
Euphorbia ingens, es una especie fanerógama perteneciente a la familia de las euforbiáceas.
Es endémica de las regiones tropicales del sur de África.
Descripción
Es un árbol espinoso suculento con un tronco corto principal ramificado libremente inicialmente muy bajo, lo que da lugar, generalmente, a la forma candelabriforme de la corona individual de las ramas.
Ecología
Se encuentra en las colinas rocosas, montículos de termitas, también en arcillas aluviales (que da resultados de diferencias básicas entre las muestras con estos dos hábitats diferentes); a una altitud de 10-1600 metros.
Fácil de cultivar, con las formas con colas monstruosas conocidas.
Ahora oficialmente se agrupan bajo el nombre erróneo . candelabrum var. candelabrum.
Es la especie más grande de Euphorbia y probablemente la más fotografiada; enorme árbol, puede llegar a pesar varias toneladas en la madurez y es una característica dominante del paisaje.
Descrito en 1834. Alcanza un tamaño de hasta 15 m de altura. Cercana de Euphorbia candelabrum.
Taxonomía
Euphorbia ingens fue descrita por E.Mey. ex Boiss. y publicado en Prodromus Systematis Naturalis Regni Vegetabilis 15(2): 87. 1862.
Etimología
Euphorbia: nombre genérico que deriva del médico griego del rey Juba II de Mauritania (52 a 50 a. C. - 23), Euphorbus, en su honor – o en alusión a su gran vientre – ya que usaba médicamente Euphorbia resinifera. En 1753 Carlos Linneo asignó el nombre a todo el género.
Ingens: epíteto latino que significa "enorme
Propiedades:
E. candelabrum es usado en la medicina tradicional Etíope. Mezclada con miel se usa como purgativo contra la sífilis y mezcladas con otras plantas medicinales para tratar los síntomas de la lepra. Esta planta tiene poco valor comercial, aunque Richard Pankhurst documenta dos diferentes establecimientos cerca de Keren en Eritrea donde recolectaban la goma de esta planta desde el año 1935, pero no se ha probado su viabilidad comercial.
IMPORTANTE:
ESTAS PROPIEDADES LAS DESCRIBO UNICAMENTE COMO DATO CURIOSO.
NO DEBEN CONSUMIRSE NI USAR SIN QUE SEAN REVISADAS POR UN MÉDICO, FARMACEUTICO, O ESPECIALISTAS EN EL TREMA.
FELIZ SEMANA A TODA MI QUERIDA GENTE DE FLICKR.
;o))
Orden:Piciformes
Flia:Picidae
Genero: Colaptes
Nombres comunes:Carpintero Alirrojo, Carpintero Collarejo, Carpintero de Cañones Amarillos, Carpintero de Pechera, Carpintero Dorado, Carpintero Escapulario, Carpintero norteño, Checo norteñO HEMBRA
Nombre cientifico: Colaptes auratus
Nombre. Ingles: Northern Flicker RED -SHAFTED( WESTERN)SUBESPECIES FEMALE
Lugar de Captura. Jasper, Alberta, Canada
Por : Cimarron mayor Panta.
UNA PEQUEÑA REVISION SOBRE EL GENERO COLAPTES!
Colaptes es un género de aves piciformes perteneciente a la familia Picidae que agrupa a especies nativas de las Américas donde se ditribuyen desde Alaska y Canadá a través de América del Norte, Central, islas del Caribe y América del Sur hasta el sur de Argentina y Chile. A sus miembros se les conoce por el nombre común de carpinteros.
EN CUANTO AL NOMBRE CIENTIFICO DE LA ESPECIE MOSTRADA.
En griego Colaptes es “cincel”, auratus en latín es “dorado” por el color bajo las alas y chrysocaulosus “de cola enrollada”. En Cuba se le llama carpintero escapulario por tener una mancha negra a modo de escapulario en el pecho. Otro nombre en castellano es carpintero de pechera. En Hispanoamérica los picidae son llamados “carpinteros” y en España se llaman “picos”. En inglés a esta especie se la llama northern flicker. En francés se llama pic flamboyant.
Colaptes proviene del verbo griego Colapt que significa picar o besar y hace referencia a la manera que estas aves introducen sus picos (pican) preferencialmente en la tierra, donde los hunden en busca de hormigas, termitas, y larvas de insectos. Quedando superficies del suelo con huecos muy llamativas al ojo humano.
Son carpinteros de hábitos terrícolas o rupícolas de áreas de vegetación abiertas, como las sabanas o pampas que en Sudamérica se denominan campos.
Este género puede ser dividido en dos grupos o subgéneros:
A)Subgénero Colaptes: Es un subgénero más terrestre, presentando las partes superiores de las cabeza más coloreadas. Su área biogeográfica abarca las Américas, excepto las regiones polares.
B)Subgénero Chrysoptilus: Son especies más arbóreas, tienen todos la nuca roja y una corona coloreada. Su área biogeográfica es América del Sur. Un grupo de tres especies que se clasificaron antes dentro del género Piculus habitan la Cordillera de los Andes en el norte de Mesoamérica a México.
Subgénero Colaptes
1-Colaptes auratus, carpintero escapulario.
2-Colaptes chrysoides, carpintero de California.
3-Colaptes fernandinae, carpintero churroso. Una especie en peligro endémica de Cuba. Fernandina es un antiguo nombre de Cuba.
4-Colaptes pitius, carpintero pitío. El nombre específico deriva de la voz onomatopéyica de su canto pitiu-pitiu-pitiu.
5-Colaptes rupicola, carpintero andino. Distribuido por Perú, Bolivia, Argentina y Chile.
6-Colaptes (rupicola) cinereicapillus, carpintero andino del norte. 7-Considerado como subespecie por la mayoría de los autores.6
8-Colaptes campestris, carpintero campestre. Habita en pastizales abiertos.
9-Colaptes (campestris) campestroides, carpintero pampeano. Considerado como subespecie por diversos autores.
Subgénero Chrysoptilus
10-Colaptes atricollis. carpintero peruano. El nombre específico atricollis en latín significa collar oscuro.
11-Colaptes punctigula. carpintero moteado. El nombre específico punctigula viene del latín punctatus que significa punteado, y gula que significa garganta.
12-Colaptes melanochloros, carpintero real verde. El nombre específico melanochloros deriva del griego melanos, que significa negro, y chloros que significa verde claro, que son los colores principales de la especie.
13-Colaptes (melanochloros) melanolaimus, carpintero real común. Ésta suele ser considerada una subespecie de Colaptes melanochloros por algunos autores, mientras otros la consideran una especie plena en virtud de que presenta una distribución simpátrica.
Colaptes rubiginosus, carpintero oliváceo. El nombre específico proviene del latín, y significa rojo óxido; describe el color de las alas y parte posterior del ave.
14-Colaptes auricularis, carpintero cabecigrís. El nombre específico auricularis hace referencia a que el fino patrón de líneas en la cabeza del ave hace que parezca que tiene orejas.
15-Colaptes rivolii, carpintero candela. El nombre específico fue impuesto en honor a François Victor Masséna, duque de Rivoli.
Algunos autores consideran que las tres últimas especies pertenecen al género Piculus: Piculus rubiginosus, Piculus auricularis y Piculus rivolii.
Gran comienzo de semana
Cimarron mayor Panta.
Scène typique de nourrissage : l'adulte (en bas) offre un insecte à son jeune.
Le Guêpier d'Europe (Merops apiaster) est une espèce d'oiseaux appartenant à la famille des Meropidae. En raison de l'effet qu'il a sur l'environnement aride, certains auteurs le considèrent comme aménageur d'écosystèmes.
Comportement alimentaire
Comme son nom l'indique, guêpes, abeilles, frelons et autres hyménoptères constituent le gros de sa nourriture, mais cet oiseau consomme aussi d'autres insectes – mouches, libellules, papillons, criquets, sauterelles, phalènes, termites… – qu'il chasse en général au vol, à la manière des hirondelles.