Para mi corazón basta tu pecho,
para tu libertad bastan mis alas.
Desde mi boca llegará hasta el cielo,
lo que estaba dormido sobre tu alma.
Es en ti la ilusión de cada dÃa.
Llegas como el rocÃo a las corolas.
Socavas el horizonte con tu ausencia.
Eternamente en fuga como la ola.