Perolo Orero - www.orerofotografia.com -
La chica de la curva
“Un amigo de un amigo” se encontraba una noche conduciendo, volviendo a casa tras un largo día e intentando vencer el sueño provocado por el cansancio. Al llegar a cierto punto del camino, se encuentra a una chica parada al borde de la carretera, vestida con un camisón blanco a pesar del frío que hace.
El chico, pensando que se trata de la víctima de un accidente de tráfico, detiene el vehículo para auxiliarla. Se trata tan sólo de una autoestopista que sube al coche sin mediar palabra. Tras un rato de trayecto, llegan a una sucesión de curvas peligrosas. En ese momento, la chica advierte al conductor: “cuidado con la curva, ahi es donde yo me maté”. El chico, asustado, corrige la trayectoria del coche. Cuando consigue evitar el peligro y retoma la recta, mira hacia el asiento del copiloto para encontrarse, aterrado, conque se encuentra vacío.
Tras el perturbador suceso, el joven se dirige a una comisaría para informar del hecho, donde le contestan que se trata de un suceso habitual, ya que la aparición de la misteriosa chica de la curva ha sido denunciada por numerosos conductores a los que ha salvado de sufrir su misma muerte con su macabra advertencia.
Reflexión: Un clásico. No existe una sola ciudad o pueblo en España, en la que no exista al menos una zona donde no haya aparecido esta chica haciendo autostop. Cada localidad tiene su curva particular, pero la historia no difiere en los detalles básicos.
Nikon D700
Nikon 85mm 1.4 AF-D
© Manuel Orero
All rights reserved
Todos los derechos reservados
La chica de la curva
“Un amigo de un amigo” se encontraba una noche conduciendo, volviendo a casa tras un largo día e intentando vencer el sueño provocado por el cansancio. Al llegar a cierto punto del camino, se encuentra a una chica parada al borde de la carretera, vestida con un camisón blanco a pesar del frío que hace.
El chico, pensando que se trata de la víctima de un accidente de tráfico, detiene el vehículo para auxiliarla. Se trata tan sólo de una autoestopista que sube al coche sin mediar palabra. Tras un rato de trayecto, llegan a una sucesión de curvas peligrosas. En ese momento, la chica advierte al conductor: “cuidado con la curva, ahi es donde yo me maté”. El chico, asustado, corrige la trayectoria del coche. Cuando consigue evitar el peligro y retoma la recta, mira hacia el asiento del copiloto para encontrarse, aterrado, conque se encuentra vacío.
Tras el perturbador suceso, el joven se dirige a una comisaría para informar del hecho, donde le contestan que se trata de un suceso habitual, ya que la aparición de la misteriosa chica de la curva ha sido denunciada por numerosos conductores a los que ha salvado de sufrir su misma muerte con su macabra advertencia.
Reflexión: Un clásico. No existe una sola ciudad o pueblo en España, en la que no exista al menos una zona donde no haya aparecido esta chica haciendo autostop. Cada localidad tiene su curva particular, pero la historia no difiere en los detalles básicos.
Nikon D700
Nikon 85mm 1.4 AF-D
© Manuel Orero
All rights reserved
Todos los derechos reservados