Fermaker
Patito Feo
Según salía de Liechtenstein, cogí la carretera que pasaba por todos los pueblecitos de Suiza en dirección a Austria. En uno de los primeros, de repente, me topé con un estanque muy hermoso, y como iba sin rumbo, sin horario, sin prisa, y sin nada, pues decidí parar porque el lugar me pareció que merecía la pena.
www.google.es/maps/@47.167537,9.464937,3a,75y,121.92h,76....
Al fondo, un grupo de preescolares disfrutaban del entorno, y unos ancianos paseaban a sus perros. Yo, aparqué el coche al otro lado de la carretera, cogí las cámaras, pero lo dejé a cielo abierto, ¡bendita seguridad suiza!, que te permite confiarte.
Una pareja de patos, y un cisne, estaban relativamente cerca. El cisne se acicalaba con esmero, apoyado en una piedra que apenas estaba sumergida unos centímetros bajo el agua. No paraba de moverse y era tan hermoso como difícil de capturar en una pose digna. Así me tuvo, jugando a hacerse el protagonista de mi vida durante unos minutos. Por fin, se estiró, levantó todo su cuerpo, estiró el cuello y desplegó sus alas vigorosamente un par de veces, para, acto seguido, como quien se ha desperezado, volvió a meter la cabeza en el agua. Cuando la sacó, por unos segundos, se llevó su pico al pecho, y justo ese fue mi momento. Las gotas de agua resbalaron de su pico y se quedaron en sus plumas, me encanta ese detalle en la foto. No duró mucho en esa posición. Sabedor de que lo había inmortalizado, con todo su porte empezó a deslizarse suavemente por la superficie líquida sin apenas removerla. Su cuello, otrora malabarista de las posturas imposibles llegando a cualquier rincón de su cuerpo, ahora parecía rígido, como mirando a un punto fijo. Parecía una estatua de sal moviéndose por el estanque como un figurante en medio de un vals. Una delicia digna de ver. Sobra decirte lo mucho que te recordé en estos momentos.
“Patito Feo”, las dos con mayúsculas, porque Feo era el nombre que le pusieron en el cuento. Siempre te has referido a ti en el pasado como el Patito Feo… me alegra que por fin te sientas cisne, porque en verdad lo eres, eres Cisne Hermoso, las dos con mayúsculas, porque eres el Cisne más Hermoso de este pequeño estanque que es el mundo.
No sé quién o quienes te hicieron ver esto, si fui yo uno de ellos, esa alegría que me llevo, cosita.
Y ahora, sólo deseo tener de nuevo la oportunidad de poder disfrutar algunos momentos, igual que me pasó en ese viaje por Suiza, del maravilloso espectáculo de estar cerca de un cisne, y que ese cisne, sea Cisne Hermoso, seas tú, cosita, y me saques por unos momentos de esta melancolía que me abraza. Y que me ocurra como a Herminia, quien hundida en la vejez, recibe la visita de su mago, y esa tarde rejuvenece y se le van todos los males...
El día que tenga esa oportunidad, querré de nuevo ir sin rumbo, no tener prisa ni horarios, y no tener nada ni necesitarlo, porque tú, con tu presencia y compañía, me lo darás todo, y nada más me hará falta.
اذا اراد الله
Patito Feo
Según salía de Liechtenstein, cogí la carretera que pasaba por todos los pueblecitos de Suiza en dirección a Austria. En uno de los primeros, de repente, me topé con un estanque muy hermoso, y como iba sin rumbo, sin horario, sin prisa, y sin nada, pues decidí parar porque el lugar me pareció que merecía la pena.
www.google.es/maps/@47.167537,9.464937,3a,75y,121.92h,76....
Al fondo, un grupo de preescolares disfrutaban del entorno, y unos ancianos paseaban a sus perros. Yo, aparqué el coche al otro lado de la carretera, cogí las cámaras, pero lo dejé a cielo abierto, ¡bendita seguridad suiza!, que te permite confiarte.
Una pareja de patos, y un cisne, estaban relativamente cerca. El cisne se acicalaba con esmero, apoyado en una piedra que apenas estaba sumergida unos centímetros bajo el agua. No paraba de moverse y era tan hermoso como difícil de capturar en una pose digna. Así me tuvo, jugando a hacerse el protagonista de mi vida durante unos minutos. Por fin, se estiró, levantó todo su cuerpo, estiró el cuello y desplegó sus alas vigorosamente un par de veces, para, acto seguido, como quien se ha desperezado, volvió a meter la cabeza en el agua. Cuando la sacó, por unos segundos, se llevó su pico al pecho, y justo ese fue mi momento. Las gotas de agua resbalaron de su pico y se quedaron en sus plumas, me encanta ese detalle en la foto. No duró mucho en esa posición. Sabedor de que lo había inmortalizado, con todo su porte empezó a deslizarse suavemente por la superficie líquida sin apenas removerla. Su cuello, otrora malabarista de las posturas imposibles llegando a cualquier rincón de su cuerpo, ahora parecía rígido, como mirando a un punto fijo. Parecía una estatua de sal moviéndose por el estanque como un figurante en medio de un vals. Una delicia digna de ver. Sobra decirte lo mucho que te recordé en estos momentos.
“Patito Feo”, las dos con mayúsculas, porque Feo era el nombre que le pusieron en el cuento. Siempre te has referido a ti en el pasado como el Patito Feo… me alegra que por fin te sientas cisne, porque en verdad lo eres, eres Cisne Hermoso, las dos con mayúsculas, porque eres el Cisne más Hermoso de este pequeño estanque que es el mundo.
No sé quién o quienes te hicieron ver esto, si fui yo uno de ellos, esa alegría que me llevo, cosita.
Y ahora, sólo deseo tener de nuevo la oportunidad de poder disfrutar algunos momentos, igual que me pasó en ese viaje por Suiza, del maravilloso espectáculo de estar cerca de un cisne, y que ese cisne, sea Cisne Hermoso, seas tú, cosita, y me saques por unos momentos de esta melancolía que me abraza. Y que me ocurra como a Herminia, quien hundida en la vejez, recibe la visita de su mago, y esa tarde rejuvenece y se le van todos los males...
El día que tenga esa oportunidad, querré de nuevo ir sin rumbo, no tener prisa ni horarios, y no tener nada ni necesitarlo, porque tú, con tu presencia y compañía, me lo darás todo, y nada más me hará falta.
اذا اراد الله