Manuel Angel Carmona
El Error
¿Cómo tanta gente, supuestamente inteligente, habían podido cometer tal error?
Nunca tantos habían apostado tanto a una sola idea y por ello, ahora todos éramos responsables del despropósito del que, por supuesto, nadie quería responsabilizarse.
En definitiva todos aceptamos que aquello que en el siglo XX, vino a llamarse “cambio climático”, suponía un aumento de las temperaturas que acabaría por sobrecalentar el planeta. Calentamiento Global lo llamaron aquellos que con más fuerza enarbolaron esa bandera, con esa facilidad que el ser humano tiene de arrogarse la capacidad de dar nombre a las cosas como si de un Dios se tratara.
Los supuestos ecologistas, más preocupados en criminalizar y buscar culpables de esa situación que ocupados en buscar soluciones, daban palos de ciego ante lo que se nos venía encima.
Pocos, muy pocos fueron capaces de prever lo que realmente sucedería. La alteración de la salinidad de los océanos provocó un cambio radical en las corrientes de los mares y estos alteraron los vientos, responsables últimos del clima en el planeta.
El frio se apoderó de todo y ahora, irónicamente, buscamos la manera de sobrecalentar el planeta.
El Error
¿Cómo tanta gente, supuestamente inteligente, habían podido cometer tal error?
Nunca tantos habían apostado tanto a una sola idea y por ello, ahora todos éramos responsables del despropósito del que, por supuesto, nadie quería responsabilizarse.
En definitiva todos aceptamos que aquello que en el siglo XX, vino a llamarse “cambio climático”, suponía un aumento de las temperaturas que acabaría por sobrecalentar el planeta. Calentamiento Global lo llamaron aquellos que con más fuerza enarbolaron esa bandera, con esa facilidad que el ser humano tiene de arrogarse la capacidad de dar nombre a las cosas como si de un Dios se tratara.
Los supuestos ecologistas, más preocupados en criminalizar y buscar culpables de esa situación que ocupados en buscar soluciones, daban palos de ciego ante lo que se nos venía encima.
Pocos, muy pocos fueron capaces de prever lo que realmente sucedería. La alteración de la salinidad de los océanos provocó un cambio radical en las corrientes de los mares y estos alteraron los vientos, responsables últimos del clima en el planeta.
El frio se apoderó de todo y ahora, irónicamente, buscamos la manera de sobrecalentar el planeta.