mArregui
En asno a la Kashba
A lo largo de Marruecos y allá donde hubiese intereses comerciales se alzaba una Kashba, construcción fortificada que albergaba a la familia real, a su guardia y a todo aquello que necesitaban para subsistir en caso de asedio.
La Kashba de Boulaouane está alejada de cualquier eje principal de comunicación y aunque a escasos 100 km de Casablanca es una de las menos conocidas y difíciles de encontrar. A pesar de la dificultad en hallarla, las vistas que ofrece esta fortaleza sobre el río Oum El Rbia, merecen la pena.
En asno a la Kashba
A lo largo de Marruecos y allá donde hubiese intereses comerciales se alzaba una Kashba, construcción fortificada que albergaba a la familia real, a su guardia y a todo aquello que necesitaban para subsistir en caso de asedio.
La Kashba de Boulaouane está alejada de cualquier eje principal de comunicación y aunque a escasos 100 km de Casablanca es una de las menos conocidas y difíciles de encontrar. A pesar de la dificultad en hallarla, las vistas que ofrece esta fortaleza sobre el río Oum El Rbia, merecen la pena.