Javier Siqueiros
fresas
Era la media noche. Mientras, se cultivaban palabras cuando llego el hambre. La nevera estaba casi vacía, estaban ahí las fresas.
El azúcar caía como la nieve nunca conocida, ahí junto al frio y el desconcertante silencio que pronto se rompía afuera por las conversaciones de un par de borrachos.
Las fresas se asemejan a una tentación y el azúcar y su inseparable confusión.
fresas
Era la media noche. Mientras, se cultivaban palabras cuando llego el hambre. La nevera estaba casi vacía, estaban ahí las fresas.
El azúcar caía como la nieve nunca conocida, ahí junto al frio y el desconcertante silencio que pronto se rompía afuera por las conversaciones de un par de borrachos.
Las fresas se asemejan a una tentación y el azúcar y su inseparable confusión.