Charli52; Gracias > 8.000.000 de visitas; thanks
Escalera interior Palacio-Quinta Regaleira en Sintra
El Palacio da Regaleira es el edificio principal y el nombre más común de la Quinta da Regaleira. También llamado Palácio do Monteiro dos Milhões (Palacio de Monteiro el de los Millones) por el apellido de su primer propietario, António Augusto Carvalho Monteiro. El palacio está situado en pleno Centro Histórico de Sintra y está clasificado como Patrimonio Mundial por la Unesco
Carvalho Monteiro, ayudado por el arquitecto italiano Luigi Manini, da a la Quinta de cuatro hectáreas el palacio, jardines lujuriantes, lagos, grutas y edificios enigmáticos, lugares que esconden significados relacionados con la alquimia, la masonería, los templarios y la rosacruz. Modela la quinta con construcciones que evocan las arquitecturas románica, gótica, renacentista y manuelina
Situado en la Estrada Nova da Rainha, en pleno Centro Histórico de Sintra y muy cerca del Palácio de Seteais, la quinta se beneficia del microclima de la sierra de Sintra, que contribuye en gran medida con sus nieblas constantes al aura de misterio de los lujuriantes jardines.
La documentación histórica relativa a la Quinta da Regaleira es escasa para los tiempos anteriores a su compra por Carvalho Monteiro. Se sabe que, en 1697, José Leite era el propietario de una vasta propiedad en los alrededores de la villa de Sintra, que hoy integra la Quinta.
Francisco Alberto Guimarães de Castro compró la propiedad (conocida como Quinta da Torre o Quinta do Castro en 1715), en subasta pública, canalizó el agua de la sierra con el fin de alimentar una fuente.
En 1830 pertenece a Manual Bernardo, y toma el nombre que posee actualmente. En 1840, la Quinta da Regaleira es adquirida por la hija de una comerciante de Oporto, Allen, que más tarde recibió el título de baronesa da Regaleira. Data de este período la construcción de una casa de campo, visible en algunas representaciones iconográficas de finales del siglo XIX.
La historia de la Regaleira actual comienza en 1892, ano en el que los barones da Regaleira venden la propiedad al Dr. António Augusto Carvalho Monteiro por veinticinco contos de réis. La mayor parte de la construcción actual de la quinta estaba terminada en 1910.
La quinta fue vendida a Waldemar Jara d'Orey en 1942, quien, sin desvirtuar la concepción original del lugar, realizó pequeñas obras para acoger a su gran familia. En 1987 la Quinta da Regaleira es adquirida por la empresa japonesa Aoki Corporation y deja de servir como alojamiento; fue entregada al cuidado de guardeses y permaneció cerrada al público.
En 1997, el ayuntamiento de Sintra adquirió este valioso patrimonio; poco después inició un exhaustivo trabajo de recuperación del patrimonio edificado y de los jardines. Desde entonces, la Quinta da Regaleira está abierta al público y alberga diversas actividades culturales.
Parece evidente que la concepción religiosa del mundo que preside la Regaleira se asienta en el cristianismo, pero en un cristianismo escatológico, relacionado con el fin de los tiempos. Quiere recordarnos la lección de la escatología cósmica, que anuncia el fin del universo y de la humanidad, y al mismo tiempo que nos atengamos a la escatología individual, asentada en la creencia de la supervivencia del alma después de la muerte. Es también un cristianismo gnóstico, apoyado en discursos míticos y en conocimientos sagrados que prometen la salvación de los fieles y el retorno de los espíritus. Es, en fin, un cristianismo imbuido de ideales neotemplarios, asociados al culto del Espíritu Santo, que encontramos en la tradición mítica portuguesa.
La cruz templaria en el fondo del pozo iniciático, la Cruz de la Orden de Cristo en el pavimento de la capilla, así como todas las otras cruces dispuestas en la misma, testimonian la influencia del templarismo en el ideario sincrético de Carvalho Monteiro.
Carvalho Monteiro tenía el deseo de construir un espacio grandioso, en el que vivir rodeado de todos los símbolos que reflejaran sus intereses e ideologías. Conservador, monárquico y cristiano gnóstico, Carvalho Monteiro quiere resucitar el pasado más glorioso de Portugal, de ahí el predominio del estilo neomanuelino, relacionado con la época de los grandes descubrimientos geográficos; esta evocación del pasado incluye también el gótico y algunos elementos neoclásicos. La diversidad de la quinta está enriquecida con simbolismos de temas esotéricos relacionados com la alquimia, la masonería, los templarios y la Rosacruz.
Escalera interior Palacio-Quinta Regaleira en Sintra
El Palacio da Regaleira es el edificio principal y el nombre más común de la Quinta da Regaleira. También llamado Palácio do Monteiro dos Milhões (Palacio de Monteiro el de los Millones) por el apellido de su primer propietario, António Augusto Carvalho Monteiro. El palacio está situado en pleno Centro Histórico de Sintra y está clasificado como Patrimonio Mundial por la Unesco
Carvalho Monteiro, ayudado por el arquitecto italiano Luigi Manini, da a la Quinta de cuatro hectáreas el palacio, jardines lujuriantes, lagos, grutas y edificios enigmáticos, lugares que esconden significados relacionados con la alquimia, la masonería, los templarios y la rosacruz. Modela la quinta con construcciones que evocan las arquitecturas románica, gótica, renacentista y manuelina
Situado en la Estrada Nova da Rainha, en pleno Centro Histórico de Sintra y muy cerca del Palácio de Seteais, la quinta se beneficia del microclima de la sierra de Sintra, que contribuye en gran medida con sus nieblas constantes al aura de misterio de los lujuriantes jardines.
La documentación histórica relativa a la Quinta da Regaleira es escasa para los tiempos anteriores a su compra por Carvalho Monteiro. Se sabe que, en 1697, José Leite era el propietario de una vasta propiedad en los alrededores de la villa de Sintra, que hoy integra la Quinta.
Francisco Alberto Guimarães de Castro compró la propiedad (conocida como Quinta da Torre o Quinta do Castro en 1715), en subasta pública, canalizó el agua de la sierra con el fin de alimentar una fuente.
En 1830 pertenece a Manual Bernardo, y toma el nombre que posee actualmente. En 1840, la Quinta da Regaleira es adquirida por la hija de una comerciante de Oporto, Allen, que más tarde recibió el título de baronesa da Regaleira. Data de este período la construcción de una casa de campo, visible en algunas representaciones iconográficas de finales del siglo XIX.
La historia de la Regaleira actual comienza en 1892, ano en el que los barones da Regaleira venden la propiedad al Dr. António Augusto Carvalho Monteiro por veinticinco contos de réis. La mayor parte de la construcción actual de la quinta estaba terminada en 1910.
La quinta fue vendida a Waldemar Jara d'Orey en 1942, quien, sin desvirtuar la concepción original del lugar, realizó pequeñas obras para acoger a su gran familia. En 1987 la Quinta da Regaleira es adquirida por la empresa japonesa Aoki Corporation y deja de servir como alojamiento; fue entregada al cuidado de guardeses y permaneció cerrada al público.
En 1997, el ayuntamiento de Sintra adquirió este valioso patrimonio; poco después inició un exhaustivo trabajo de recuperación del patrimonio edificado y de los jardines. Desde entonces, la Quinta da Regaleira está abierta al público y alberga diversas actividades culturales.
Parece evidente que la concepción religiosa del mundo que preside la Regaleira se asienta en el cristianismo, pero en un cristianismo escatológico, relacionado con el fin de los tiempos. Quiere recordarnos la lección de la escatología cósmica, que anuncia el fin del universo y de la humanidad, y al mismo tiempo que nos atengamos a la escatología individual, asentada en la creencia de la supervivencia del alma después de la muerte. Es también un cristianismo gnóstico, apoyado en discursos míticos y en conocimientos sagrados que prometen la salvación de los fieles y el retorno de los espíritus. Es, en fin, un cristianismo imbuido de ideales neotemplarios, asociados al culto del Espíritu Santo, que encontramos en la tradición mítica portuguesa.
La cruz templaria en el fondo del pozo iniciático, la Cruz de la Orden de Cristo en el pavimento de la capilla, así como todas las otras cruces dispuestas en la misma, testimonian la influencia del templarismo en el ideario sincrético de Carvalho Monteiro.
Carvalho Monteiro tenía el deseo de construir un espacio grandioso, en el que vivir rodeado de todos los símbolos que reflejaran sus intereses e ideologías. Conservador, monárquico y cristiano gnóstico, Carvalho Monteiro quiere resucitar el pasado más glorioso de Portugal, de ahí el predominio del estilo neomanuelino, relacionado con la época de los grandes descubrimientos geográficos; esta evocación del pasado incluye también el gótico y algunos elementos neoclásicos. La diversidad de la quinta está enriquecida con simbolismos de temas esotéricos relacionados com la alquimia, la masonería, los templarios y la Rosacruz.