rroel58
El crucero.
NO ME PUEDO CREER QUE ESTÉ AHORA MISMO
LLORANDO POR TI.
Mereció la pena conocerte.
Todos los días me dabas un motivo para quererte aún más.
Yo veía la vida a través de la luz que desprendían tus ojos, ojos
dulces, ojos de color de rico caramelo.
Tenías una voz bonita y te expresabas muy bien, elegías las palabras
delicadamente, las ponías en orden y luego salían por tu boca en
bella formación.
Sorprendentemente era aceptado todas las noches en tu cama.
Eras guapa, pero guapa de verdad.
Íbamos para la cama y en cuanto ponías la cabeza en la almohada
te quedabas frita.
Dormías hecha un ovillo, igual que una niña pequeña. Me pegaba
todo lo que podía a ti para disfrutar tu tibio calor, ese calor que
emiten ciertos astros solares.
Algunas veces me asustabas, pues no emitías ningún sonido
mientras dormías, tanto, que tenía que aplicar mi oído a tu corazón
y me tranquilizaba al comprobar tus pausados acordes y lentos latidos.
Y aprendí poco a poco a reconocer tu cuerpo en la más profunda
oscuridad.
Una mañana de primeros de octubre, dibujaste una cautivadora
sonrisa en tu cara y me dijiste que habías encontrado un trabajo
de relaciones públicas en un precioso barco y que estarías seis
meses yendo de punta a punta, de norte a sur, de este a oeste
por todo el Mediterráneo.
También me dijiste que no me preocupara, que retomaríamos
dentro de seis meses nuestra historia de amor en el mismo
punto donde lo habíamos dejado.
Siempre supe que vivía de prestado en tu cuerpo…
Nunca pensé que podría pasarme nada peor que perderte.
Y con la sabiduría que otorgan los fracasos, voy rellenando tu
ausencia con la memoria de tus besos febrilmente calientes,
cálidos, húmedos, siempre traviesos, siempre tan indescifrables.
Esta fotografía se la quiero dedicar a mi amiga Gloria, por todo, por nada.
www.flickr.com/photos/glorinhabum
Y ahora una canción de MECANO " Me cuesta tanto olvidarte".
www.youtube.com/watch?v=7IguUFc7af4
El crucero.
NO ME PUEDO CREER QUE ESTÉ AHORA MISMO
LLORANDO POR TI.
Mereció la pena conocerte.
Todos los días me dabas un motivo para quererte aún más.
Yo veía la vida a través de la luz que desprendían tus ojos, ojos
dulces, ojos de color de rico caramelo.
Tenías una voz bonita y te expresabas muy bien, elegías las palabras
delicadamente, las ponías en orden y luego salían por tu boca en
bella formación.
Sorprendentemente era aceptado todas las noches en tu cama.
Eras guapa, pero guapa de verdad.
Íbamos para la cama y en cuanto ponías la cabeza en la almohada
te quedabas frita.
Dormías hecha un ovillo, igual que una niña pequeña. Me pegaba
todo lo que podía a ti para disfrutar tu tibio calor, ese calor que
emiten ciertos astros solares.
Algunas veces me asustabas, pues no emitías ningún sonido
mientras dormías, tanto, que tenía que aplicar mi oído a tu corazón
y me tranquilizaba al comprobar tus pausados acordes y lentos latidos.
Y aprendí poco a poco a reconocer tu cuerpo en la más profunda
oscuridad.
Una mañana de primeros de octubre, dibujaste una cautivadora
sonrisa en tu cara y me dijiste que habías encontrado un trabajo
de relaciones públicas en un precioso barco y que estarías seis
meses yendo de punta a punta, de norte a sur, de este a oeste
por todo el Mediterráneo.
También me dijiste que no me preocupara, que retomaríamos
dentro de seis meses nuestra historia de amor en el mismo
punto donde lo habíamos dejado.
Siempre supe que vivía de prestado en tu cuerpo…
Nunca pensé que podría pasarme nada peor que perderte.
Y con la sabiduría que otorgan los fracasos, voy rellenando tu
ausencia con la memoria de tus besos febrilmente calientes,
cálidos, húmedos, siempre traviesos, siempre tan indescifrables.
Esta fotografía se la quiero dedicar a mi amiga Gloria, por todo, por nada.
www.flickr.com/photos/glorinhabum
Y ahora una canción de MECANO " Me cuesta tanto olvidarte".
www.youtube.com/watch?v=7IguUFc7af4