Back to photostream

Palacio Real de Madrid.

Serie: De Madrid al cielo V.

 

LA SUEGRA.

 

 

Sírvase tomar asiento y cuente de forma sucinta todo lo

acontecido en la noche del catorce de febrero, día de

San Valentín del presente año 2022.

 

Le recuerdo que está exento de la obligación de decir la

verdad y puede negarse a contestar a todo lo que crea

que puede dañar, vulnerar o perjudicar sus derechos

fundamentales.

 

De momento está usted en calidad de testigo y no de

imputado.

 

-¿Imputado yo, señoría? No me lo puedo creer.

 

Guárdese los comentarios y comience a referir lo sucedido.

 

- Si es que soy tonto del capirote, tonto del culo,

un auténtico zoquete, vamos, un calzonazos.

 

Déjese de sarcasmos y cíñase a los hechos.

 

-Pues esa mañana le mando a través de la

floristería una rosa roja a mi mujer. Por la noche

al llegar a casa después del trabajo me encuentro

a mi suegra esperándome en la puerta y me suelta

de sopetón: menuda birria de regalo, mi hija se

merece mucho más que una rosa roja, a lo que yo

contesto que por una vez en la vida tiene toda la

razón, ¡pero mire Doña Engracia ¡, dos billetes a

Lanzarote, hotel cuatro estrellas con todo incluido.

¿Solo para dos? dice mi suegra y yo contesto,

pues claro Engracia, su hija y un servidor nos

merecemos unas pequeñas vacaciones.

¿Me piensas dejar sola en casa?, te recuerdo

yerno que cuando uno se casa hay que apechugar

con todas las consecuencias.

Y en esto salió mi mujer, no te flageles cariño, mi

madre lo hace por nuestro bien ¿qué íbamos a hacer

tú y yo en Lanzarote sin mi madre?

Joder Isabelita, joder, tengamos la fiesta en paz que esto ya pasa de castaño oscuro y te lo voy a decir muy clarito, o se marcha tú madre o marcho yo, ¡tú eliges!, se queda mi madre dijo Isabelita con gran aplomo.

¿Así que me tengo que ir de mi propia casa?

De nuestra casa querrás decir Pablo y de pronto

Señoría, veo volar algo por el pasillo, al principio

bien pensé que era un platillo volante, pero no, no

era un ovni lo que venía a mi encuentro, era una

sartén Magefesa comprada en el Carrefur, de esas

buenas, pesadas y de gran durabilidad,

el hostiazo fue brutal y ya no recuerdo nada más

señoría hasta dos días después en que desperté

en el Gregorio Marañón con diecisiete puntos de

sutura en la frente y con una conmoción cerebral de

muy señor mío, dado de alta me persono en

comisaría para dar debida cuenta de la brutal

agresión a mi persona por parte de mi suegra.

 

 

-Los actos, los contemplo como una pequeña “riña” familiar y cierto desequilibrio mental por parte de su

suegra, seguramente debido a su obstinación de

quererla deja sola en casa, no contemplo, ni veo indicios ni racistas, ni antisemitas, ni de religión, ni de raza, ni de sexo, no tengo mucho más que añadir.

-¿Le puedo hacer una pregunta, señoría?

-Adelante.

-¿Qué me recomienda usted?

-Retire la denuncia, intente hacer las paces en casa,

y cuide de su suegra, que parece usted tonto.

Puede retirarse.

 

Y ahora una canción entre tanta guerra:

AMARAL, Rosa de la paz.

 

 

www.youtube.com/watch?v=ZD5tDfyM1fg

 

 

 

13,564 views
338 faves
256 comments
Uploaded on February 25, 2022
Taken on November 28, 2021