Fotos_Mariano_Villalba
Llanos de Lalarri
El camino nace detrás de la Ermita de Nuestra Señora de Pineta. La Virgen de Pineta es venerada desde tiempos antiguos; es un culto precristiano y, según la leyenda, se le apareció a un pastor en lo alto de un pino. Especialmente es honrada el 12 de octubre y hasta hace poco tiempo se peregrinaba desde de Bielsa caminando durante las 3 horas que duraba el recorrido.
Hay una conocida canción popular referente a la Virgen de Pineta:
“La Virgen de Pineta, tan alta y sola
entre peñas y foces como pastora.
La Virgen de Pineta tiene una huerta
toda llena de flores hasta la puerta”.
Comienzan la caminata junto a una fuente de agua fresca y de sabor muy buena. El sendero entra por la Selva Pochas en la que el zigzagueante camino en cuesta se mitiga con la abundante y fresca sombra que hacen los abetos, acebos, bojes y hayas. Al final, después de hora y media caminando y a punto de llegar, el sendero se suaviza bastante.
Los Llanos de Lalarri (del vascón “LARREA”: prado), atraviesan un valle plano, amplio y fondo, con impresionantes praderas de un verde brillante y un arroyo de agua cristalina proveniente del Barranco de los Ibones de Lalarri-La Munia. Es un lugar maravilloso: por un lado la cara norte de la Sierra d’as Tucas, las Paredes de Pineta, o de la Man Pazina, y el Macizo de Monte Perdido; y enfrente Las Cascadas de Lalarri, los Picos del Tromacal, la Meseta, la Pala y Puntas Blancas –Alta y Baja- que hacen frontera con Francia.
Siguiendo en sendero en unos 30 minutos se llega a las cascadas de Lalarri donde nece el río
Llanos de Lalarri
El camino nace detrás de la Ermita de Nuestra Señora de Pineta. La Virgen de Pineta es venerada desde tiempos antiguos; es un culto precristiano y, según la leyenda, se le apareció a un pastor en lo alto de un pino. Especialmente es honrada el 12 de octubre y hasta hace poco tiempo se peregrinaba desde de Bielsa caminando durante las 3 horas que duraba el recorrido.
Hay una conocida canción popular referente a la Virgen de Pineta:
“La Virgen de Pineta, tan alta y sola
entre peñas y foces como pastora.
La Virgen de Pineta tiene una huerta
toda llena de flores hasta la puerta”.
Comienzan la caminata junto a una fuente de agua fresca y de sabor muy buena. El sendero entra por la Selva Pochas en la que el zigzagueante camino en cuesta se mitiga con la abundante y fresca sombra que hacen los abetos, acebos, bojes y hayas. Al final, después de hora y media caminando y a punto de llegar, el sendero se suaviza bastante.
Los Llanos de Lalarri (del vascón “LARREA”: prado), atraviesan un valle plano, amplio y fondo, con impresionantes praderas de un verde brillante y un arroyo de agua cristalina proveniente del Barranco de los Ibones de Lalarri-La Munia. Es un lugar maravilloso: por un lado la cara norte de la Sierra d’as Tucas, las Paredes de Pineta, o de la Man Pazina, y el Macizo de Monte Perdido; y enfrente Las Cascadas de Lalarri, los Picos del Tromacal, la Meseta, la Pala y Puntas Blancas –Alta y Baja- que hacen frontera con Francia.
Siguiendo en sendero en unos 30 minutos se llega a las cascadas de Lalarri donde nece el río