Fotos_Mariano_Villalba
Kop van Zuid (Róterdam)
Basta cruzar el puente Erasmo para adentrarse en un Róterdam de diseño y vanguardia arquitectónica. En lo que fue la antigua zona portuaria se ha edificado Kop van Zuid, el distrito más innovador de la ciudad holandesa, con rascacielos firmados por grandes nombres del diseño y pequeñas joyas que se mantienen en pie recordándonos la historia marinera y comercial de sus canales y muelles.
El propio puente fue un adelanto de aquello en lo que se iba a convertir esta zona. Atirantado, conecta el norte y el sur de la ciudad con sus 802 metros de longitud y un imponente pilón de 139 metros de altura, cuya forma estilizado con dos patas le valió el apodo por el que todos lo conocen en Róterdam: el cisne.
Fue diseñado por Ben van Berkel y Caroline Bos y es el puente basculante más grande y pesado de Europa Occidental.
Pocos detalles quedan de la época anterior de Kop van Zuid, ya que la terminal de cruceros también ha sido renovada. En su día lugar de atraque de los barcos de la Holland America Line, hoy acoge a los grandes cruceros que pasan por Róterdam.
Además, muchos de los antiguos almacenes de carga han sido rehabilitados como casas y apartamentos para estudiantes universitarios y jóvenes veinteañeros.
Quizás la mejor forma de acercarse a ese Róterdam marinero de hace un siglo sea entrando en el Hotel New York.
Aunque el establecimiento abrió sus puertas en los 90, lo hizo en el edificio que albergó las oficinas de la mítica naviera de cruceros, cuyo diseño y aire nostálgico se ha mantenido en su diseño.
Al lado izquierdo del Hotel New York podemos apreciar El World Port Centre creado por Foster + Partners en Róterdam se inscribe en un programa de regeneración en curso del Wilhelminapier, en la zona portuaria situada al sur del centro de la ciudad de Róterdam. La torre se ubica en cabeza de la zona caracterizada por los edificios de gran altura y alta densidad urbana contemplados por el plan director de Foster + Partners de 1993. Este nuevo edificio de oficinas de 32 plantas y 124 m de altura disfruta de vistas espectaculares sobre el río Mosa y acogerá la sede central de la Autoridad Portuaria de Róterdam y otros inquilinos comerciales. El diseño tiene una configuración de torres gemelas con una planta en forma de U y una espectacular fachada curva en el oeste. Las dos torres presentan alturas distintas y están conectadas por una caja de ascensores acristalada que asciende hasta la cima del edificio y compone un eje vertical con respecto a las fachadas norte y sur. El edificio, que proporciona 40.000 m2 de espacio de oficinas, despliega una gran eficiencia en términos espaciales. La forma redondeada garantiza la máxima superficie con un cerramiento mínimo y, como consecuencia, reduce la ganancia y la pérdida de calor. Franjas horizontales de ventanas en las plantas típicas ofrecen vistas panorámicas, mientras que las estanterías luminosas que rodean toda la circunferencia del edificio funcionan a la par como protectores y como receptores solares, reflejando la luz en el interior de los despachos al tiempo que reducen la ganancia solar al ensombrecer la sección inferior de las ventanas. Este sistema, junto con el vidrio transparente de alto rendimiento y una iluminación diurna controlada, reducirá la necesidad de utilizar luz artificial y, por ende, reducirá el consumo energético. El sistema de refrigeración por absorción alimentado con el calor residual procedente del sistema de calefacciones del distrito contribuye a generar el clima interno del edificio. Todos los inquilinos tienen acceso a un centro de conferencias con vistas panorámicas situado en el piso superior de la torre de mayor altura. En el nivel de rasante, una marquesina de 19 m de anchura proporciona sombra y resguardo de los fuertes vientos. Un vestíbulo de entrada de doble altura con una escalera abierta conduce al restaurante del personal y una gran terraza en la primera planta. Bajo tierra, una zona de aparcamiento pública con niveles dos divididos ofrece 500 estacionamientos.
Al lado derecho de la foto está el edificio Montevideo. En 1999 el estudio Mecanoo recibio el encargo, de la Agencia de Planificacion Urbana de Rotterdam, de proyectar un nuevo edificio que pudiera convertirse tambien en un punto de referencia en el skyline de la ciudad. Necesitaba, ademas, localizar soluciones no repetitivas, que de lo contrario habrian asimilado los edificios al anonimato de la edificacion popular.
La solucion encontrada por Mecanoo ha llevado a construir un edificio en el que diversos volumenes se encuentran y se agregan, mientras que en otros casos permanecen suspendidos sobre el muelle. En este area, que en el imaginario del lugar esta fuertemente ligada a los buques de la Holland-Amerika Line, la inspiracion tambien se ha ligado a esta famosa compañía de navegación, a su espíritu doble, que se refleja en la alternancia de formas y materiales.
Por el mismo motivo el bloque también recuerda a los rascacielos de Nueva York y de Chicago, construidos en los años 40 y 50 y caracterizados por la presencia de galerías y terrazas. En las dos primeras plantas encontramos un predominio del acero. Desde aquí se desarrolla la torre de mas de 150 metros de altura y las plantas que se asoman hasta resaltar 16 metros. De la planta tercera a la 27 el que hace de protagonista es en cambio el cemento, junto al desarrollo vertical.
Desde el nivel 28 se retoma la presencia del acero, cuyo empleo ha sido buscado para permitir un empleo mas flexible de estas áreas, ademas de una mayor variedad de formas.
En total, el edificio cuenta con unos 190 apartamentos de mas de 50 tipos diferentes, caracterizados como loft, water apartments, city, sky. Aumentan las dotaciones de los pisos, de diversos metros cuadrados, los servicios de restauración, bar, gimnasio, piscina, ademas de servicios de lavandería y de limpiezas de los que pueden disfrutar los propietarios.
Desde el punto de vista formal el edificio se caracteriza por la buscada variedad de lineas, formas y soluciones, que acentúan el efecto rítmico de la arquitectura y contribuyen a su caracterización.
Una función desarrollada, en cualquier caso, también por la gran "M" que ha sido montada sobre el edificio en marzo del 2005. No solo es el logo de Montevideo: la "M" marca el skyline de Rotterdam y, montada sobre un eje rotatorio, se parece a una veleta, confirmando de este modo el espíritu marítimo de la ciudad.
Kop van Zuid (Róterdam)
Basta cruzar el puente Erasmo para adentrarse en un Róterdam de diseño y vanguardia arquitectónica. En lo que fue la antigua zona portuaria se ha edificado Kop van Zuid, el distrito más innovador de la ciudad holandesa, con rascacielos firmados por grandes nombres del diseño y pequeñas joyas que se mantienen en pie recordándonos la historia marinera y comercial de sus canales y muelles.
El propio puente fue un adelanto de aquello en lo que se iba a convertir esta zona. Atirantado, conecta el norte y el sur de la ciudad con sus 802 metros de longitud y un imponente pilón de 139 metros de altura, cuya forma estilizado con dos patas le valió el apodo por el que todos lo conocen en Róterdam: el cisne.
Fue diseñado por Ben van Berkel y Caroline Bos y es el puente basculante más grande y pesado de Europa Occidental.
Pocos detalles quedan de la época anterior de Kop van Zuid, ya que la terminal de cruceros también ha sido renovada. En su día lugar de atraque de los barcos de la Holland America Line, hoy acoge a los grandes cruceros que pasan por Róterdam.
Además, muchos de los antiguos almacenes de carga han sido rehabilitados como casas y apartamentos para estudiantes universitarios y jóvenes veinteañeros.
Quizás la mejor forma de acercarse a ese Róterdam marinero de hace un siglo sea entrando en el Hotel New York.
Aunque el establecimiento abrió sus puertas en los 90, lo hizo en el edificio que albergó las oficinas de la mítica naviera de cruceros, cuyo diseño y aire nostálgico se ha mantenido en su diseño.
Al lado izquierdo del Hotel New York podemos apreciar El World Port Centre creado por Foster + Partners en Róterdam se inscribe en un programa de regeneración en curso del Wilhelminapier, en la zona portuaria situada al sur del centro de la ciudad de Róterdam. La torre se ubica en cabeza de la zona caracterizada por los edificios de gran altura y alta densidad urbana contemplados por el plan director de Foster + Partners de 1993. Este nuevo edificio de oficinas de 32 plantas y 124 m de altura disfruta de vistas espectaculares sobre el río Mosa y acogerá la sede central de la Autoridad Portuaria de Róterdam y otros inquilinos comerciales. El diseño tiene una configuración de torres gemelas con una planta en forma de U y una espectacular fachada curva en el oeste. Las dos torres presentan alturas distintas y están conectadas por una caja de ascensores acristalada que asciende hasta la cima del edificio y compone un eje vertical con respecto a las fachadas norte y sur. El edificio, que proporciona 40.000 m2 de espacio de oficinas, despliega una gran eficiencia en términos espaciales. La forma redondeada garantiza la máxima superficie con un cerramiento mínimo y, como consecuencia, reduce la ganancia y la pérdida de calor. Franjas horizontales de ventanas en las plantas típicas ofrecen vistas panorámicas, mientras que las estanterías luminosas que rodean toda la circunferencia del edificio funcionan a la par como protectores y como receptores solares, reflejando la luz en el interior de los despachos al tiempo que reducen la ganancia solar al ensombrecer la sección inferior de las ventanas. Este sistema, junto con el vidrio transparente de alto rendimiento y una iluminación diurna controlada, reducirá la necesidad de utilizar luz artificial y, por ende, reducirá el consumo energético. El sistema de refrigeración por absorción alimentado con el calor residual procedente del sistema de calefacciones del distrito contribuye a generar el clima interno del edificio. Todos los inquilinos tienen acceso a un centro de conferencias con vistas panorámicas situado en el piso superior de la torre de mayor altura. En el nivel de rasante, una marquesina de 19 m de anchura proporciona sombra y resguardo de los fuertes vientos. Un vestíbulo de entrada de doble altura con una escalera abierta conduce al restaurante del personal y una gran terraza en la primera planta. Bajo tierra, una zona de aparcamiento pública con niveles dos divididos ofrece 500 estacionamientos.
Al lado derecho de la foto está el edificio Montevideo. En 1999 el estudio Mecanoo recibio el encargo, de la Agencia de Planificacion Urbana de Rotterdam, de proyectar un nuevo edificio que pudiera convertirse tambien en un punto de referencia en el skyline de la ciudad. Necesitaba, ademas, localizar soluciones no repetitivas, que de lo contrario habrian asimilado los edificios al anonimato de la edificacion popular.
La solucion encontrada por Mecanoo ha llevado a construir un edificio en el que diversos volumenes se encuentran y se agregan, mientras que en otros casos permanecen suspendidos sobre el muelle. En este area, que en el imaginario del lugar esta fuertemente ligada a los buques de la Holland-Amerika Line, la inspiracion tambien se ha ligado a esta famosa compañía de navegación, a su espíritu doble, que se refleja en la alternancia de formas y materiales.
Por el mismo motivo el bloque también recuerda a los rascacielos de Nueva York y de Chicago, construidos en los años 40 y 50 y caracterizados por la presencia de galerías y terrazas. En las dos primeras plantas encontramos un predominio del acero. Desde aquí se desarrolla la torre de mas de 150 metros de altura y las plantas que se asoman hasta resaltar 16 metros. De la planta tercera a la 27 el que hace de protagonista es en cambio el cemento, junto al desarrollo vertical.
Desde el nivel 28 se retoma la presencia del acero, cuyo empleo ha sido buscado para permitir un empleo mas flexible de estas áreas, ademas de una mayor variedad de formas.
En total, el edificio cuenta con unos 190 apartamentos de mas de 50 tipos diferentes, caracterizados como loft, water apartments, city, sky. Aumentan las dotaciones de los pisos, de diversos metros cuadrados, los servicios de restauración, bar, gimnasio, piscina, ademas de servicios de lavandería y de limpiezas de los que pueden disfrutar los propietarios.
Desde el punto de vista formal el edificio se caracteriza por la buscada variedad de lineas, formas y soluciones, que acentúan el efecto rítmico de la arquitectura y contribuyen a su caracterización.
Una función desarrollada, en cualquier caso, también por la gran "M" que ha sido montada sobre el edificio en marzo del 2005. No solo es el logo de Montevideo: la "M" marca el skyline de Rotterdam y, montada sobre un eje rotatorio, se parece a una veleta, confirmando de este modo el espíritu marítimo de la ciudad.