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Cryptomeria japonica, en la Sierra de Devasa. Isla de Sao Miguel Azores - Portugal // Cryptomeria japonica, in the Sierra de Devasa. Sao Miguel Island Azores - Portugal

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Adjunto a continuación un fantástico trabajo de Deuter.

www.youtube.com/watch?v=68BsGRqO2u8

 

whytake.net/Portfolio/FranciscoDominguez/5334

500px.com/manage#profile

www.linkingoo.com/foto/13/1304/francisco_dominguez.html

www.fotoandros.com

www.fluidr.com/photos/35196188@N03

www.fotonatura.org/galerias/6318/

 

www.youtube.com/user/25elgaucho

www.youtube.com/user/25elgaucho/videos?tag_id=&view=0...

es.wikiloc.com/wikiloc/spatialArtifacts.do

 

 

La Cryptomeria japonica puede alcanzar dimensiones gigantescas. En el Japón hay ejemplares que superan los 70 metros de altura con un diámetro de tronco de 4 metros, casi tan colosales como las famosas Sequoias de California, parientes ancestrales suyas.

Los portugueses que poblaron las Islas Azores, hace ahora unos 560 años, encontraron unas islas vírgenes cubiertas por una espesa vegetación casi impenetrable, el primigenio bosque de laurisilva macaronésica. Sobrevolaban aquel paraíso terrenal numerosas aves parecidas a halcones que ellos denominaban "açores" y con este nombre bautizaron a aquellas islas perdidas en medio del Océano Atlántico: Islas Azores, o sea, Islas de Halcones. Con la ayuda del fuego deforestaron las tierras más accesibles de la costa y las laderas de los volcanes y sólo respetaron la vegetación de los lugares más inaccesibles. En las mejores tierras conquistadas a la Laurisilva sembraron cereales, hortalizas y árboles frutales y en las tierras más pobres y pedregosas de las laderas volcánicas sembraron cryptomerias japonesas con la idea de obtener en pocos años madera de buena calidad para construir casas y barcos. El clima y la tierra volcánica azoriana gustaron tanto al árbol Sugi que en pocas décadas lo que había sido una exuberante laurisilva macaronésica fue sustituida por inmensos bosques de bellísimas coníferas japonesas, cuyas semillas fueron conquistando nuevas tierras de una manera espontánea y sustituyendo los árboles que se talaban. Ya no hacía falta resembrar continuamente nuevos vástagos pues el bosque se renovaba solo.

 

VER vídeo sobre este tema por el mismo autor:

www.youtube.com/watch?v=9fa2ru_LVzs

 

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Uploaded on December 24, 2015
Taken on May 25, 2015