Letua
Esa ventana
no es cualquier ventana. No. Es una de las ventanas de la casa del campo de mis padres y que antes fue de mi abuelo. Lugar en el que jugué y de la que tengo lindos recuerdos. Casa que ya no me resultaba tan querida y entrañable en mi adolescencia cuando pasarme un finde en el campo no era el mejor programa, aunque a veces si me llevaba amigas con quienes compartir podia ser el mejor plan. Luego, ya con hijos el campo volvió a ser el mejor lugar en el que compartimos infinidad de aventuras. Y ahora con hijos adolescentes tengo la suerte de que como vamos poco y siempre invitan amigos para ellos es un buen programa.
Esa ventana
no es cualquier ventana. No. Es una de las ventanas de la casa del campo de mis padres y que antes fue de mi abuelo. Lugar en el que jugué y de la que tengo lindos recuerdos. Casa que ya no me resultaba tan querida y entrañable en mi adolescencia cuando pasarme un finde en el campo no era el mejor programa, aunque a veces si me llevaba amigas con quienes compartir podia ser el mejor plan. Luego, ya con hijos el campo volvió a ser el mejor lugar en el que compartimos infinidad de aventuras. Y ahora con hijos adolescentes tengo la suerte de que como vamos poco y siempre invitan amigos para ellos es un buen programa.