Nido de nieblas.
¡Quién dijo que la niebla
no anida y busca huecos
para descansar y vivir!
A veces no nos gusta
pues entre sus bondades
está no dejar ver.
Mas otras se agradece
que se tome un descanso
y ponga en su entorno
belleza y misterio
dejando ver sin ver.
Sus nidos siempre tienen
cercana a si el agua,
pues de ella absorbe vapores
y vuela junto a ella
para crear sus velos
que avivan los reflejos
que el agua siempre da.
No digas que no existen
nidos de nieblas
que cuando los miras
se enerva tu placer.
Nido de nieblas.
¡Quién dijo que la niebla
no anida y busca huecos
para descansar y vivir!
A veces no nos gusta
pues entre sus bondades
está no dejar ver.
Mas otras se agradece
que se tome un descanso
y ponga en su entorno
belleza y misterio
dejando ver sin ver.
Sus nidos siempre tienen
cercana a si el agua,
pues de ella absorbe vapores
y vuela junto a ella
para crear sus velos
que avivan los reflejos
que el agua siempre da.
No digas que no existen
nidos de nieblas
que cuando los miras
se enerva tu placer.