Pequeñita y coquetona.
Pequeñita y coquetona,
sencilla como ninguna
donde el arte se detiene
con marca visigoda
pues el Rey Recesvinto
aquí la quiso levantar.
Según cuenta la leyenda
aquí descanso tomó,
después de haber vencido
al caudillo de los Vascones,
pues se encontraba enfermo
de una afección renal.
De una fuente de al lado
tomó agua para refrescar
y tal fue su milagrosa curación
que allí quiso levantar
este templo singular.
Pequeñita y coquetona.
Pequeñita y coquetona,
sencilla como ninguna
donde el arte se detiene
con marca visigoda
pues el Rey Recesvinto
aquí la quiso levantar.
Según cuenta la leyenda
aquí descanso tomó,
después de haber vencido
al caudillo de los Vascones,
pues se encontraba enfermo
de una afección renal.
De una fuente de al lado
tomó agua para refrescar
y tal fue su milagrosa curación
que allí quiso levantar
este templo singular.