Cuando vayas a orar.
Cuando vayas a rezar
ante ti tienes los santos
que a ello te ayudarán
si consejo tú les pides
y con ellos te dispones
a sentir la fe y la paz.
No hará falta que traspases
la puerta santa central
pues sólo por ella pasan
los clérigos y nadie más.
Y es que en cualquier sitio
siempre encuentras a aquel
que tiene más privilegios
y tú te subyugas a él.
A veces nos olvidamos
que rezar es meditar
y aprender a ser tú mismo
sin dañar a los demás.
Cuando vayas a orar.
Cuando vayas a rezar
ante ti tienes los santos
que a ello te ayudarán
si consejo tú les pides
y con ellos te dispones
a sentir la fe y la paz.
No hará falta que traspases
la puerta santa central
pues sólo por ella pasan
los clérigos y nadie más.
Y es que en cualquier sitio
siempre encuentras a aquel
que tiene más privilegios
y tú te subyugas a él.
A veces nos olvidamos
que rezar es meditar
y aprender a ser tú mismo
sin dañar a los demás.