La isla verde
No es casualidad que la isla de São Miguel, en el archipiélago de las Azores, sea también conocida con el sobrenombre de“isla verde“.
El variado paisaje de esta isla es un agradable despertar para los sentidos, con sus hermosos lagos, playas de arena, colinas, altas montañas, verdes llanuras y el azul del océano.
São Miguel sigue conservando el encanto único de antaño, cuando la vida transcurría con tranquilidad y sin prisas.
Es conocida por su paisaje volcánico, su flora y su gran variedad de vida marina, como ballenas.
Por aquí los días se viven entre algunas de las lagunas más bellas del archipiélago, senderos en bosques biodiversos salpicados por cascadas, termas humeantes donde descansar, miradores impresionantes para explorar y una taza de té para probar en las únicas plantaciones en Europa.
Un jardín lleno de vida en medio del Atlántico.
Hoy os presento el camino al mirador de la Grota do Inferno o Boca dio Inferno, al final se encuentra dicha gruta volcánica, que subiré otro día para qué veáis qué maravilla.
Una isla que enamora
La isla verde
No es casualidad que la isla de São Miguel, en el archipiélago de las Azores, sea también conocida con el sobrenombre de“isla verde“.
El variado paisaje de esta isla es un agradable despertar para los sentidos, con sus hermosos lagos, playas de arena, colinas, altas montañas, verdes llanuras y el azul del océano.
São Miguel sigue conservando el encanto único de antaño, cuando la vida transcurría con tranquilidad y sin prisas.
Es conocida por su paisaje volcánico, su flora y su gran variedad de vida marina, como ballenas.
Por aquí los días se viven entre algunas de las lagunas más bellas del archipiélago, senderos en bosques biodiversos salpicados por cascadas, termas humeantes donde descansar, miradores impresionantes para explorar y una taza de té para probar en las únicas plantaciones en Europa.
Un jardín lleno de vida en medio del Atlántico.
Hoy os presento el camino al mirador de la Grota do Inferno o Boca dio Inferno, al final se encuentra dicha gruta volcánica, que subiré otro día para qué veáis qué maravilla.
Una isla que enamora