MI QUERIDA ESPAÑA: “Un salto a Galicia” 16. … entre el cielo y la tierra quedan eternos vigías …
*
*
* La Guardia es un pueblecito que está situado en la costa atlántica, junto a la desembocadura del Río Miño, en la provincia de Pontevedra, Galicia.
En el Monte Tecla se hallan los restos del mayor castro celta de Galicia y el mejor conservado. Ha sido declarado Monumento Histórico Artístico y Bien de Interés Cultural. Se cree que el castro estuvo ocupado por la comunidad de los Grovios ya desde el siglo V a.C. Allí llegaron a vivir entre 3.000 y 5.000 personas.
* Ante esta paisajística traeremos a colación los hermosos versos de la poetisa gallega Rosalía de Castro
Hora tras hora, día tras día...
Hora tras hora, día tras día,
entre el cielo y la tierra quedan
eternos vigías,
como torrente que se despeña,
pasa la vida.
Devolvedle a la flor su perfume
después de marchita;
de las ondas que besan la playa
y que una tras otra besándola expiran.
Recoged los rumores, las quejas,
y en planchas de bronce grabad su armonía.
Tiempos que fueron, llantos y risas,
negros tormentos, dulces mentiras,
¡ay!, ¿en dónde su rastro dejaron,
en dónde, alma mía?
(ROSALÍA DE CASTRO. Poemario.)
MI QUERIDA ESPAÑA: “Un salto a Galicia” 16. … entre el cielo y la tierra quedan eternos vigías …
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* La Guardia es un pueblecito que está situado en la costa atlántica, junto a la desembocadura del Río Miño, en la provincia de Pontevedra, Galicia.
En el Monte Tecla se hallan los restos del mayor castro celta de Galicia y el mejor conservado. Ha sido declarado Monumento Histórico Artístico y Bien de Interés Cultural. Se cree que el castro estuvo ocupado por la comunidad de los Grovios ya desde el siglo V a.C. Allí llegaron a vivir entre 3.000 y 5.000 personas.
* Ante esta paisajística traeremos a colación los hermosos versos de la poetisa gallega Rosalía de Castro
Hora tras hora, día tras día...
Hora tras hora, día tras día,
entre el cielo y la tierra quedan
eternos vigías,
como torrente que se despeña,
pasa la vida.
Devolvedle a la flor su perfume
después de marchita;
de las ondas que besan la playa
y que una tras otra besándola expiran.
Recoged los rumores, las quejas,
y en planchas de bronce grabad su armonía.
Tiempos que fueron, llantos y risas,
negros tormentos, dulces mentiras,
¡ay!, ¿en dónde su rastro dejaron,
en dónde, alma mía?
(ROSALÍA DE CASTRO. Poemario.)