MI QUERIDA ESPAÑA… Yo voy cantando, viajero… #EXPLORE
*
* Y (Zo)
* EXPLORE, Noviembre 2022.
* “Desde Granada a Murcia”. Un auténtico placer de paisaje y la sorpresa de esa nube.
* Circulando por la Autovía del Mediterráneo, A 92, desde Granada hasta Murcia, el paisaje es cambiante y constituye todo un acontecimiento de color, cordilleras, y parques naturales.
Esta foto está tomada desde el asiento interior del coche y a través de la luna delantera a unos 100 Km/h.
* Es fácil acudir en esta ocasión al recurso de los versos de Machado.
Yo voy soñando caminos
de la tarde. ¡Las colinas
doradas, los verdes pinos,
las polvorientas encinas!...
¿Adónde el camino irá?
Yo voy cantando, viajero
a lo largo del sendero...
-la tarde cayendo está-.
"En el corazón tenía
la espina de una pasión;
logré arrancármela un día:
ya no siento el corazón".
Y todo el campo un momento
se queda, mudo y sombrío,
meditando. Suena el viento
en los álamos del río.
La tarde más se oscurece;
y el camino que serpea
y débilmente blanquea
se enturbia y desaparece.
Mi cantar vuelve a plañir:
"Aguda espina dorada,
quién te pudiera sentir
en el corazón clavada".
(ANTONIO MACHADO. Soledades.)
MI QUERIDA ESPAÑA… Yo voy cantando, viajero… #EXPLORE
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* Y (Zo)
* EXPLORE, Noviembre 2022.
* “Desde Granada a Murcia”. Un auténtico placer de paisaje y la sorpresa de esa nube.
* Circulando por la Autovía del Mediterráneo, A 92, desde Granada hasta Murcia, el paisaje es cambiante y constituye todo un acontecimiento de color, cordilleras, y parques naturales.
Esta foto está tomada desde el asiento interior del coche y a través de la luna delantera a unos 100 Km/h.
* Es fácil acudir en esta ocasión al recurso de los versos de Machado.
Yo voy soñando caminos
de la tarde. ¡Las colinas
doradas, los verdes pinos,
las polvorientas encinas!...
¿Adónde el camino irá?
Yo voy cantando, viajero
a lo largo del sendero...
-la tarde cayendo está-.
"En el corazón tenía
la espina de una pasión;
logré arrancármela un día:
ya no siento el corazón".
Y todo el campo un momento
se queda, mudo y sombrío,
meditando. Suena el viento
en los álamos del río.
La tarde más se oscurece;
y el camino que serpea
y débilmente blanquea
se enturbia y desaparece.
Mi cantar vuelve a plañir:
"Aguda espina dorada,
quién te pudiera sentir
en el corazón clavada".
(ANTONIO MACHADO. Soledades.)