UN VIAJE DE IDA Y VUELTA (XXVIII) …no es extraño este sitio para la danza… (Zo) Y
*
* Tehokowhitu-A-Tú. Rotorua. Isla Norte de Nueva Zelanda.
* Una de las dependencias de la ciudad de Rotorua. Elementos de los aborígenes adornan sus mamposterías y lugares museísticos.
Ante este monumento, se me vinieron a la memoria -no sé porqué- los versos de un fragmento de la composición La danza de la muerte de Federico García Lorca.
… No es extraño para la danza
este columbario que pone los ojos amarillos.
De la esfinge a la caja de caudales hay un hilo tenso
que atraviesa el corazón de todos los niños pobres.
El ímpetu primitivo baila con el ímpetu mecánico,
ignorantes en su frenesí de la luz original.
Porque si la rueda olvida su fórmula,
ya puede cantar desnuda con las manadas de caballos;
y si una llama quema los helados proyectos,
el cielo tendrá que huir ante el tumulto de las ventanas.
No es extraño este sitio para la danza, yo lo digo.
El mascarón bailará entre columnas de sangre y de números,
entre huracanes de oro y gemidos de obreros parados
que aullarán, noche oscura, por tu tiempo sin luces…
(FEDERICO GARCÍA LORCA. Poeta en Nueva York.)
UN VIAJE DE IDA Y VUELTA (XXVIII) …no es extraño este sitio para la danza… (Zo) Y
*
* Tehokowhitu-A-Tú. Rotorua. Isla Norte de Nueva Zelanda.
* Una de las dependencias de la ciudad de Rotorua. Elementos de los aborígenes adornan sus mamposterías y lugares museísticos.
Ante este monumento, se me vinieron a la memoria -no sé porqué- los versos de un fragmento de la composición La danza de la muerte de Federico García Lorca.
… No es extraño para la danza
este columbario que pone los ojos amarillos.
De la esfinge a la caja de caudales hay un hilo tenso
que atraviesa el corazón de todos los niños pobres.
El ímpetu primitivo baila con el ímpetu mecánico,
ignorantes en su frenesí de la luz original.
Porque si la rueda olvida su fórmula,
ya puede cantar desnuda con las manadas de caballos;
y si una llama quema los helados proyectos,
el cielo tendrá que huir ante el tumulto de las ventanas.
No es extraño este sitio para la danza, yo lo digo.
El mascarón bailará entre columnas de sangre y de números,
entre huracanes de oro y gemidos de obreros parados
que aullarán, noche oscura, por tu tiempo sin luces…
(FEDERICO GARCÍA LORCA. Poeta en Nueva York.)