Perfumes
Un carácter sagrado rodea el perfume desde la Antigüedad. Es en la Edad de Piedra cuando nuestros antepasados descubrieron el fuego y con él los aromas de maderas y resinas quemadas; ofrendaban el humo que éstos despedían para agradar a los poderes celestiales.
Los perfumes y esencias en Egipto, Persia, Grecia y las civilizaciones antiguas
En Egipto, los sacerdotes tenían el cargo exclusivo de elaborar deliciosas substancias de las que la fórmula, constituía un secreto celosamente guardado.
Los Persas descubrieron el arte de hacer macerar flores en aceite, para luego exprimirlas cuando éste estuviera impregnado de sus aromas. Babilonia fue durante mucho tiempo el jardín aromático más importante del mundo. Semiramis creadora de los famosos jardines colgantes, hizo traer flores exóticas de la India y Arabia y árboles de resinas aromáticas para la producción de perfumes.
Después de las conquistas de Alejandro Magno, los perfumes egipcios llegaron a Grecia. Los Griegos consideraban que el perfume tenia origen divino y a las mujeres que los preparaban se les atribuían poderes místicos.
Los Romanos invocaban sus dioses “per fumum”, a través del humo de materias olorosas honraban a sus dioses y emperadores ungiéndolos con aceites perfumados como sándalo, tomillo, lavanda o enebro.
Perfumes
Un carácter sagrado rodea el perfume desde la Antigüedad. Es en la Edad de Piedra cuando nuestros antepasados descubrieron el fuego y con él los aromas de maderas y resinas quemadas; ofrendaban el humo que éstos despedían para agradar a los poderes celestiales.
Los perfumes y esencias en Egipto, Persia, Grecia y las civilizaciones antiguas
En Egipto, los sacerdotes tenían el cargo exclusivo de elaborar deliciosas substancias de las que la fórmula, constituía un secreto celosamente guardado.
Los Persas descubrieron el arte de hacer macerar flores en aceite, para luego exprimirlas cuando éste estuviera impregnado de sus aromas. Babilonia fue durante mucho tiempo el jardín aromático más importante del mundo. Semiramis creadora de los famosos jardines colgantes, hizo traer flores exóticas de la India y Arabia y árboles de resinas aromáticas para la producción de perfumes.
Después de las conquistas de Alejandro Magno, los perfumes egipcios llegaron a Grecia. Los Griegos consideraban que el perfume tenia origen divino y a las mujeres que los preparaban se les atribuían poderes místicos.
Los Romanos invocaban sus dioses “per fumum”, a través del humo de materias olorosas honraban a sus dioses y emperadores ungiéndolos con aceites perfumados como sándalo, tomillo, lavanda o enebro.