_hoja_
Armeria sp
Escrito de mayo 2013
Brisa marina, fresca y salada. Comprimidas bajo una luz que desciende y se debilita bellamente, las pupilas enfocan el inmenso azul que da descanso y proporciona paz. Tres lejanas islas rocosas alineadas con el horizonte, silenciosas y protectoras. Bateas de mejillones, cuadrados de geometría ordenada, y también veleros dispersos. El contacto de mis manos con el rugoso granito es agradable y proporciona una leve sensación de secreta libertad. La brisa salada arrastra los pensamientos negativos y se los lleva lejos.
Estoy en Areamilla, sentado sobre una roca, al aire libre y escuchando el susurro del mar y observando a las gaviotas planear. La brisa fresca favorece la circulación sanguínea y tensa los músculos. las calorías se esfuman irremediablemente como el hielo de un cometa errante. Un chico practica escalada sin cuerda ni arnés en una gran roca bajo la cual se extiende una pequeña colchoneta. Más abajo junto a la orilla, una pareja se abraza y aguarda una captura mientras su larga caña de pescar, encajada en una grieta, se dobla con las corrientes de aire. El anzuelo oscila entre las laminarias, en algun punto bajo la superficie. Mientras el disco amarillento se acerca al horizonte, muerdo una barrita de muesli con trocitos de avellana y me preparo, sin saberlo, para una suave carrera. El último ferry que va de Cangas a Vigo no tardará mucho tiempo en partir.
Veamos hasta donde se puede resistir, cuanto tiempo tiene que pasar hasta que la madera flotante se cubra de microorganismos, se pudra, o se cubra de algas y aumente su densidad, y comience a hundirse. Antes de que las gomas que unen las juntas se endurezcan y comiencen a carcomerse, tensadas al límite, antes de que los huesos se oxiden y el cartílago se erosione. Arriesgando levemente en la rutina, el camino por delante todavía es largo.
Armeria sp
Escrito de mayo 2013
Brisa marina, fresca y salada. Comprimidas bajo una luz que desciende y se debilita bellamente, las pupilas enfocan el inmenso azul que da descanso y proporciona paz. Tres lejanas islas rocosas alineadas con el horizonte, silenciosas y protectoras. Bateas de mejillones, cuadrados de geometría ordenada, y también veleros dispersos. El contacto de mis manos con el rugoso granito es agradable y proporciona una leve sensación de secreta libertad. La brisa salada arrastra los pensamientos negativos y se los lleva lejos.
Estoy en Areamilla, sentado sobre una roca, al aire libre y escuchando el susurro del mar y observando a las gaviotas planear. La brisa fresca favorece la circulación sanguínea y tensa los músculos. las calorías se esfuman irremediablemente como el hielo de un cometa errante. Un chico practica escalada sin cuerda ni arnés en una gran roca bajo la cual se extiende una pequeña colchoneta. Más abajo junto a la orilla, una pareja se abraza y aguarda una captura mientras su larga caña de pescar, encajada en una grieta, se dobla con las corrientes de aire. El anzuelo oscila entre las laminarias, en algun punto bajo la superficie. Mientras el disco amarillento se acerca al horizonte, muerdo una barrita de muesli con trocitos de avellana y me preparo, sin saberlo, para una suave carrera. El último ferry que va de Cangas a Vigo no tardará mucho tiempo en partir.
Veamos hasta donde se puede resistir, cuanto tiempo tiene que pasar hasta que la madera flotante se cubra de microorganismos, se pudra, o se cubra de algas y aumente su densidad, y comience a hundirse. Antes de que las gomas que unen las juntas se endurezcan y comiencen a carcomerse, tensadas al límite, antes de que los huesos se oxiden y el cartílago se erosione. Arriesgando levemente en la rutina, el camino por delante todavía es largo.