Goya Portrait of Doña Isabel de Porcel/Retrato de Doña Isabel de Porcel
before 1805
The painting was first exhibited in 1805 at the Royal Academy of San Fernando in Madrid. It was then fashionable
for aristocratic or noble women to dress as majas,young women of the city who wore the elaborate mantilla (lace shawl and head-dress) as Doña Isabel wears here. X-ray have revelated that Goya painted this portrait over a male portrait: the dark curve of the man´s eyebrown can still be seen on Doña Isabel´s chin.
Oil on canvas
Realizado antes de 1805
La pintura fue exhibida primero en la Real Academia de San Fernando de Madrid. Entonces estaba de moda que las mujeres de la aristocracia o nobleza vistiesen como las majas ( muchachas de la ciudad con una mantilla elaborada) (cabeza y vestido cubiertos por un chal de encaje) como el que lleva aquí Doña Isabel.
Los rayos X revelaron que Goya pintó este retrato sobre el retrato masculino: la curva oscura de los ojos marrones del hombre se puede apreciar sobre la barbilla de Doña Isabel.
Oleo sobre lienzo
(Información National Gallery. London)
Goya Portrait of Doña Isabel de Porcel/Retrato de Doña Isabel de Porcel
before 1805
The painting was first exhibited in 1805 at the Royal Academy of San Fernando in Madrid. It was then fashionable
for aristocratic or noble women to dress as majas,young women of the city who wore the elaborate mantilla (lace shawl and head-dress) as Doña Isabel wears here. X-ray have revelated that Goya painted this portrait over a male portrait: the dark curve of the man´s eyebrown can still be seen on Doña Isabel´s chin.
Oil on canvas
Realizado antes de 1805
La pintura fue exhibida primero en la Real Academia de San Fernando de Madrid. Entonces estaba de moda que las mujeres de la aristocracia o nobleza vistiesen como las majas ( muchachas de la ciudad con una mantilla elaborada) (cabeza y vestido cubiertos por un chal de encaje) como el que lleva aquí Doña Isabel.
Los rayos X revelaron que Goya pintó este retrato sobre el retrato masculino: la curva oscura de los ojos marrones del hombre se puede apreciar sobre la barbilla de Doña Isabel.
Oleo sobre lienzo
(Información National Gallery. London)