Jorge Salas Cid
El reino de las pezuñas.
En este macizo calizo están en su salsa los rebecos. Un macho dominante se asoma por debajo de una imponente haya con las hojas ya teñidas por el otoño.
Entre rocas desprendidas de las altas paredes calizas existe un mundo de micro ambientes. Las hay grandes como una cabaña, otras de menor tamaño y multitud de fragmentos erosionados de las anteriores. Por esas laderas salpicadas de vigilantes pétreos , se parapetan los rebecos (Rupicapra pirenaica parva). Algunos ejemplares de haya (Fagus sylvatica), escalan las verticales laderas extendiendo sus poco profundas raíces en el fino sustrato, rivalizando con el omnipresente reino mineral.
Fotograma completo.
El reino de las pezuñas.
En este macizo calizo están en su salsa los rebecos. Un macho dominante se asoma por debajo de una imponente haya con las hojas ya teñidas por el otoño.
Entre rocas desprendidas de las altas paredes calizas existe un mundo de micro ambientes. Las hay grandes como una cabaña, otras de menor tamaño y multitud de fragmentos erosionados de las anteriores. Por esas laderas salpicadas de vigilantes pétreos , se parapetan los rebecos (Rupicapra pirenaica parva). Algunos ejemplares de haya (Fagus sylvatica), escalan las verticales laderas extendiendo sus poco profundas raíces en el fino sustrato, rivalizando con el omnipresente reino mineral.
Fotograma completo.