getolina
FIFTH AVENUE
Ese sentirse solo a la salida
del trabajo, del cine, al ir a casa...
Saber que nadie espera que uno llegue
para alegrarse al verle o rechazarle,
hace enemiga calle la desierta
e inhóspita la calle más poblada.
Los amigos... Me cuentan sus problemas
y se marchan aprisa. Y uno queda,
de nuevo, otra vez, solo y debe, siempre,
replegarse en su yo y su aburrimiento.
Qué vacío descubre uno en sí mismo
cuando uno mismo busca su yo interno.
Qué ser desagradable se contempla
cuando su propio ser uno examina.
Y aquí, entre tanta gente, en la ciudad,
siente uno que no importa nada a nadie.
José María Fonollosa
Ciudad del hombre, New York
FIFTH AVENUE
Ese sentirse solo a la salida
del trabajo, del cine, al ir a casa...
Saber que nadie espera que uno llegue
para alegrarse al verle o rechazarle,
hace enemiga calle la desierta
e inhóspita la calle más poblada.
Los amigos... Me cuentan sus problemas
y se marchan aprisa. Y uno queda,
de nuevo, otra vez, solo y debe, siempre,
replegarse en su yo y su aburrimiento.
Qué vacío descubre uno en sí mismo
cuando uno mismo busca su yo interno.
Qué ser desagradable se contempla
cuando su propio ser uno examina.
Y aquí, entre tanta gente, en la ciudad,
siente uno que no importa nada a nadie.
José María Fonollosa
Ciudad del hombre, New York