Santuario de Caravaca.
Conjunción Y
Nos vimos por primera vez el domingo. No, no fue así
ya nos habíamos visto antes pero no fue.
Tú tomabas el café usando el popote como si
fueras un ave errante que se detiene a contemplar un caballo en un abrigo.
Y tú tomaste mi mano, me tomaste de la mano, me tomaste a mí.
Y el árbol de los frutos rojos y la montaña y la montaña.
Y nos reímos y escuchamos y, ¡Dios!, cada cosa se volvió basura.
Y el árbol de los frutos rojos y la corteza y la corteza.
Y nos teníamos el uno al otro sin pausa como animales en una madriguera.
Y si cada cosa después de estos eventos es triste, entonces no somos estas cosas.
Y crecimos entre la basura y jugando con la basura.
Y tú acaricias mi piel con pequeñas perlas. Y casi es enero
y aquí hay, ¡perdóname!, una magnolia rosa con sus pétalos de lenguas de perro
que se precipitó en un fondo gris y cada vez que doy un paso
que atravieso estos milagros, recuerdo el olor de tu mano
arrancada de mí, arrancada de ti.
Polina Barskova.
Santuario de Caravaca.
Conjunción Y
Nos vimos por primera vez el domingo. No, no fue así
ya nos habíamos visto antes pero no fue.
Tú tomabas el café usando el popote como si
fueras un ave errante que se detiene a contemplar un caballo en un abrigo.
Y tú tomaste mi mano, me tomaste de la mano, me tomaste a mí.
Y el árbol de los frutos rojos y la montaña y la montaña.
Y nos reímos y escuchamos y, ¡Dios!, cada cosa se volvió basura.
Y el árbol de los frutos rojos y la corteza y la corteza.
Y nos teníamos el uno al otro sin pausa como animales en una madriguera.
Y si cada cosa después de estos eventos es triste, entonces no somos estas cosas.
Y crecimos entre la basura y jugando con la basura.
Y tú acaricias mi piel con pequeñas perlas. Y casi es enero
y aquí hay, ¡perdóname!, una magnolia rosa con sus pétalos de lenguas de perro
que se precipitó en un fondo gris y cada vez que doy un paso
que atravieso estos milagros, recuerdo el olor de tu mano
arrancada de mí, arrancada de ti.
Polina Barskova.