José Luis Esteve
El gigante
Encerrado en una casa mas pequeña de lo que necesita, tiene un rictus como implorante, pero da reparo, esa mano que sale y esa mirada vacía de unos ojos azules que parecen los de una acuarela desvaída. Está encerrado en la entrada de la Cartuja de Sevilla, junto a la entrada...
Locked up in a house smaller than he needs, he has an imploring grimace, but he is hesitant, that hand that comes out and that vacant look of blue eyes that look like those of a faded watercolor. It is locked in the entrance of the Cartuja de Sevilla, next to the entrance
El gigante
Encerrado en una casa mas pequeña de lo que necesita, tiene un rictus como implorante, pero da reparo, esa mano que sale y esa mirada vacía de unos ojos azules que parecen los de una acuarela desvaída. Está encerrado en la entrada de la Cartuja de Sevilla, junto a la entrada...
Locked up in a house smaller than he needs, he has an imploring grimace, but he is hesitant, that hand that comes out and that vacant look of blue eyes that look like those of a faded watercolor. It is locked in the entrance of the Cartuja de Sevilla, next to the entrance