*efejota*
Las campanas doblan por ti
Al fértil valle lo inundó la mano del hombre cerrando con diques su desagüe. Las campanas fueron arrancadas de sus orgullosas torres y sus tañidos cesaron para siempre. Dejaron de escucharse los toques a misa, de ánimas, de fiesta, a arrebato…. También se dejaron de oír los balidos, mugidos, trinos y zumbidos que nos hablaban de una arcadia feliz. Los peces no cantan y las sirenas no pudieron subir desde el mar frenadas por las represas, así que sólo se percibía el ruido de la brisa que producía el viento.
Ahora es frecuente que las tormentas rujan furiosas con vientos huracanados y se acompañen de diluvios tropicales. Tampoco es raro que el río sea arroyo; que en el suelo muerto, que permanecía escondido por el espejo del agua y asfixiado por el líquido, ahora el sol seque el limo resquebrajado. Las otrora imponentes torres, tras permanecer sumergidas tanto tiempo, resurgen ahora como monolitos ruinosos y los tañidos inaudibles de sus ausentes campanas doblan por ti.
Para El Reto I-2020. Cambio climático
1º
Las campanas doblan por ti
Al fértil valle lo inundó la mano del hombre cerrando con diques su desagüe. Las campanas fueron arrancadas de sus orgullosas torres y sus tañidos cesaron para siempre. Dejaron de escucharse los toques a misa, de ánimas, de fiesta, a arrebato…. También se dejaron de oír los balidos, mugidos, trinos y zumbidos que nos hablaban de una arcadia feliz. Los peces no cantan y las sirenas no pudieron subir desde el mar frenadas por las represas, así que sólo se percibía el ruido de la brisa que producía el viento.
Ahora es frecuente que las tormentas rujan furiosas con vientos huracanados y se acompañen de diluvios tropicales. Tampoco es raro que el río sea arroyo; que en el suelo muerto, que permanecía escondido por el espejo del agua y asfixiado por el líquido, ahora el sol seque el limo resquebrajado. Las otrora imponentes torres, tras permanecer sumergidas tanto tiempo, resurgen ahora como monolitos ruinosos y los tañidos inaudibles de sus ausentes campanas doblan por ti.
Para El Reto I-2020. Cambio climático
1º