M20. Nebulosa de la Trífida
La Nebulosa de la Trífida, M20, es una de las nebulosas difusas de mayor tamaño aparente del cielo nocturno y sin duda una de las más bellas. En esta imagen, captada con el AP 305 mm Riccardi-Honders del observatorio de Daniel Verschatse en la Hacienda los Andes, la Trífida aparece inmersa entre las grandes y abundantes nubes rojas de hidrógeno que pueblan el centro del plano galáctico.
Haciendo honor a su nombre, en la Trífida se combinan tres tipos de nebulosas difusas. Las nebulosas de emisión se corresponden con las zonas de tonos rosados de M20 y están formadas fundamentalmente por grandes nubes de hidrógeno molecular que brillan por un efecto físico similar al que hace brillar una lámpara de neón. Las nebulosas de reflexión son las zonas con tonos azulados, en donde la luz de estrellas jóvenes cercanas, de intenso color azul, es dispersada y reflejada por diminutas partículas de polvo cósmico. Es el mismo fenómeno que se produce en la Tierra con la dispersión de la luz solar por parte de las moléculas de oxígeno y nitrógeno presentes en la atmósfera, y que genera el intenso color azul del cielo. A finales del siglo XIX algunos astrónomos utilizaron la hipótesis del "Nebulio", un presunto elemento químico encontrado en determinadas nebulosas que generaba una gran línea en el verde del espectro. Más tarde, en 1927, I.S. Bowen demostró que dicha línea pertenecía en realidad al oxígeno doblemente ionizado. Finalmente las nebulosas de absorción se corresponden con esa especie de vasos sanguíneos oscuros que parecen dar estructura a la Trífida y que son en realidad nubes moleculares que oscurecen la luz de los objetos brillantes que se encuentran detrás de ellas y en cuyo interior, mucho más frio que el medio que las envuelve, se incuban nuevas estrellas. La principal nebulosa de absorción de la Trífida, que la divide en tres secciones, está catalogada como Barnard 85.
Dentro de la Trífida se encuentra el cúmulo abierto de estrellas C 1759-230, con una edad de apenas 7 millones de años, en el cual destaca HD 164492A, una estrella gigante de espectro O7.5III, con una masa 20 veces mayor que la masa del Sol, y que es presuntamente la principal responsable de la incandescencia de la nebulosa.
Según revelan las observaciones realizadas recientemente en múltiples longitudes de onda, M20 es una región de formación estelar activa. Los astrónomos han encontrado numerosas evidencias de formación estelar de segunda generación que ha sido desencadenada por estrellas de primera generación. Dentro de M20 se observan muchos objetos característicos de los criaderos de estrellas, tales como jets ópticos, objetos protoestelares de infrarrojo medio y lejano, objetos estelares jóvenes infrarrojos y de rayos X, y objetos Herbig-Haro.
La distancia de M20 al sistema solar no es fácil de precisar y según las distintas fuentes sería un valor comprendido entre 1,7 kpc y 2,7 kpc. Un kpc es equivalente a 3.261 años luz.
Fuentes consultadas:
- Astronomía Popular. Camille Flammarion. Edición íntegramente revisada por Gabrielle Camille Flammarion. Barcelona 1963. Montaner y Simon SA
-en.m.wikipedia.org "Trifid Nebula"
-The Universe and Life. G.S. Kutter. Boston 1987 Jones and Barlett Publishers, Inc.
-Molecular clouds in the Trifid Nebula M20. Possible evidence for a cloud-cloud collision in triggering the formation of the first generation.
K. Torii, R. Enokiya, H. Sano, S. Yoshiike et al.
The American Astronomical Society. 2011.
M20. Nebulosa de la Trífida
La Nebulosa de la Trífida, M20, es una de las nebulosas difusas de mayor tamaño aparente del cielo nocturno y sin duda una de las más bellas. En esta imagen, captada con el AP 305 mm Riccardi-Honders del observatorio de Daniel Verschatse en la Hacienda los Andes, la Trífida aparece inmersa entre las grandes y abundantes nubes rojas de hidrógeno que pueblan el centro del plano galáctico.
Haciendo honor a su nombre, en la Trífida se combinan tres tipos de nebulosas difusas. Las nebulosas de emisión se corresponden con las zonas de tonos rosados de M20 y están formadas fundamentalmente por grandes nubes de hidrógeno molecular que brillan por un efecto físico similar al que hace brillar una lámpara de neón. Las nebulosas de reflexión son las zonas con tonos azulados, en donde la luz de estrellas jóvenes cercanas, de intenso color azul, es dispersada y reflejada por diminutas partículas de polvo cósmico. Es el mismo fenómeno que se produce en la Tierra con la dispersión de la luz solar por parte de las moléculas de oxígeno y nitrógeno presentes en la atmósfera, y que genera el intenso color azul del cielo. A finales del siglo XIX algunos astrónomos utilizaron la hipótesis del "Nebulio", un presunto elemento químico encontrado en determinadas nebulosas que generaba una gran línea en el verde del espectro. Más tarde, en 1927, I.S. Bowen demostró que dicha línea pertenecía en realidad al oxígeno doblemente ionizado. Finalmente las nebulosas de absorción se corresponden con esa especie de vasos sanguíneos oscuros que parecen dar estructura a la Trífida y que son en realidad nubes moleculares que oscurecen la luz de los objetos brillantes que se encuentran detrás de ellas y en cuyo interior, mucho más frio que el medio que las envuelve, se incuban nuevas estrellas. La principal nebulosa de absorción de la Trífida, que la divide en tres secciones, está catalogada como Barnard 85.
Dentro de la Trífida se encuentra el cúmulo abierto de estrellas C 1759-230, con una edad de apenas 7 millones de años, en el cual destaca HD 164492A, una estrella gigante de espectro O7.5III, con una masa 20 veces mayor que la masa del Sol, y que es presuntamente la principal responsable de la incandescencia de la nebulosa.
Según revelan las observaciones realizadas recientemente en múltiples longitudes de onda, M20 es una región de formación estelar activa. Los astrónomos han encontrado numerosas evidencias de formación estelar de segunda generación que ha sido desencadenada por estrellas de primera generación. Dentro de M20 se observan muchos objetos característicos de los criaderos de estrellas, tales como jets ópticos, objetos protoestelares de infrarrojo medio y lejano, objetos estelares jóvenes infrarrojos y de rayos X, y objetos Herbig-Haro.
La distancia de M20 al sistema solar no es fácil de precisar y según las distintas fuentes sería un valor comprendido entre 1,7 kpc y 2,7 kpc. Un kpc es equivalente a 3.261 años luz.
Fuentes consultadas:
- Astronomía Popular. Camille Flammarion. Edición íntegramente revisada por Gabrielle Camille Flammarion. Barcelona 1963. Montaner y Simon SA
-en.m.wikipedia.org "Trifid Nebula"
-The Universe and Life. G.S. Kutter. Boston 1987 Jones and Barlett Publishers, Inc.
-Molecular clouds in the Trifid Nebula M20. Possible evidence for a cloud-cloud collision in triggering the formation of the first generation.
K. Torii, R. Enokiya, H. Sano, S. Yoshiike et al.
The American Astronomical Society. 2011.