alvaro.warr
Esa leve sonrisa
Día 4: El pícaro
Recuerdo mi risa, aquella risa alta y tonta, característica inconfundible digamos diferente, sencillamente es mía. Razones que me hacen, bastante diferente a todo ese mundo que me rodea, esa carcajada audaz en el momento menos adecuado, dejaban al niño que era, en evidencia y por supuesto señalado como culpable, ahora mismo me lo digo a mi yo, una perspectiva lejana y observando desde la barrera, es el mismo ejemplo pero visto en tercera persona y en otros pequeños monstruitos, que yo también fui.
Maldad la justa, sinceridad absoluta pero el mundo acaba arrastrándote a tener comportamientos totalmente diferentes según la persona y su actitud.
Esa leve sonrisa
Día 4: El pícaro
Recuerdo mi risa, aquella risa alta y tonta, característica inconfundible digamos diferente, sencillamente es mía. Razones que me hacen, bastante diferente a todo ese mundo que me rodea, esa carcajada audaz en el momento menos adecuado, dejaban al niño que era, en evidencia y por supuesto señalado como culpable, ahora mismo me lo digo a mi yo, una perspectiva lejana y observando desde la barrera, es el mismo ejemplo pero visto en tercera persona y en otros pequeños monstruitos, que yo también fui.
Maldad la justa, sinceridad absoluta pero el mundo acaba arrastrándote a tener comportamientos totalmente diferentes según la persona y su actitud.