Nathalie Le Bris
Círculos
Como cada verano, tengo la gran suerte de veranear en el pueblo donde vivo el resto del año... La gran diferencia es que estos dos meses para mi son sinónimos del tener tiempo de disfrutarlo, de pasear por las tardes a buscar tesoros y rinconcitos desconocidos, de gozar de la sombra de sus callejuelas y de sus plazas...
Si asocio el tema de los círculos con Céret, de seguida lo que viene a mi cabeza son las cerezas, el emblema del pueblo. Es el primer lugar de Francia donde maduran, y aquí estos circulitos rojos y deliciosos son tan famosos e importantes que incluso se manda por avión una cesta al Presidente de la República al principio de la cosecha...
Luego, desde luego, aparecen en mi cabeza círculos de bokeh. Céret está plantado de plátanos bicentenarios, inmensos, que procuran sombra a las calles empedradas para cobijarse del calor del verano. La luz que filtra a través de sus hojas da lugar a un precioso bokeh que intento incluir en muchas de mis fotos.
Círculos
Como cada verano, tengo la gran suerte de veranear en el pueblo donde vivo el resto del año... La gran diferencia es que estos dos meses para mi son sinónimos del tener tiempo de disfrutarlo, de pasear por las tardes a buscar tesoros y rinconcitos desconocidos, de gozar de la sombra de sus callejuelas y de sus plazas...
Si asocio el tema de los círculos con Céret, de seguida lo que viene a mi cabeza son las cerezas, el emblema del pueblo. Es el primer lugar de Francia donde maduran, y aquí estos circulitos rojos y deliciosos son tan famosos e importantes que incluso se manda por avión una cesta al Presidente de la República al principio de la cosecha...
Luego, desde luego, aparecen en mi cabeza círculos de bokeh. Céret está plantado de plátanos bicentenarios, inmensos, que procuran sombra a las calles empedradas para cobijarse del calor del verano. La luz que filtra a través de sus hojas da lugar a un precioso bokeh que intento incluir en muchas de mis fotos.