Almacén de corazonadas

La suma de frecuencias cardiacas, la proliferación de signos vitales activa la obra: cientos de bombillos se encienden y se apagan al ritmo de los ritmos que cada espectador le dona al dispositivo. El cuerpo de la obra es entonces oscilante, intermitente. Semejante al universo, que es pulso, explosión, renovación perpetua: sangre/luz/sonido que corre y se sobresalta al capricho del primer motor. Sistemas confabulados tras el registro de información biorrítmica. Los procesos metafóricos ente el arte, la ciencia y la tecnología involucran al espectador en los ambientes poéticos. La interacción hombre-máquina genera pulsos creativos, biológicos.

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Uploaded on November 13, 2015