Back to photostream

Una noche de miedo- A night of fear

UNA NOCHE DE MIEDO

 

Marisa era aficionada a las películas de terror y se empeñó en viajar a Transilvania para pasar una noche en el castillo del Conde Drácula, así concertamos en la Agencia de Viajes. Y allí estábamos, acostados en una incómoda cama centenaria en una escueta y fría habitación del castillo.

No me gustó el viaje pero cuando a ella se le mete algo en la cabeza siempre se sale con la suya.

Olía a moho y telaraña y los muebles eran más viejos que la tos. Ella dormía a pierna suelta y yo no podía pegar ojo por más que lo intentaba.

Encima, la cama chirriaba. Del reloj de péndulo dieron las doce.

Y fue a partir de entonces cuando comencé a oír extraños ruidos. Como si alguien se acercara a la puerta de nuestra habitación.

Por precaución y aunque no creyera en vampiros ni apariciones, atranqué a conciencia la puerta, tras soportar las chanzas de ella y que me llamase miedoso. Tendrían que derribarla para entrar.

Reinó el silencio de nuevo, para mi tranquilidad. Pero me sobresalté cuando noté que alguien intentaba forzar la cerradura. Ésta vez mis sentidos en alerta no me fallaron. Comencé a temblar como un flan y me santigüé. Quien fuera quería entrar. Y ponía todo el empeño en ello. Porque la pesada cómoda que puse tras la puerta comenzó a ceder. Al principio lentamente y luego con más insistencia. ¡Dios mío¡ ¿Qué estaba pasando? Recé un Avemaría lo más rápido que pude tartamudeando por el tembleque que me convulsionaba.

A todo esto, Marisa dormía plácidamente, sin apercibirse de nada. Un súbito empuje de quien fuera abrió la puerta de la habitación desplazando el pesado obstáculó. Me tapé la cabeza bajo las sábanas y que fuera lo que Dios quisiera.

Desde luego había alguien más en la habitación. Aguzando cuanto pude el oído percibí una fuerte y extraña respiración.

Era un hombre y debía afrontar la situación fuera la que fuera; a esa conclusión llegué. Así que encendí la linterna del móvil y armándome de valor me incorporé de la cama sin pensármelo dos veces.

Lo que vi, me heló la sangre.

Frente a mí, una mujer alta y ataviada de extraño ropaje me miraba fijamente. Un intenso y raro perfume flotaba en el ambiente.

La luz del móvil me dejó percibir un destello verde en sus ojos. Era un rostro hermoso, una mujer muy atractiva. De tez blanca como la nieve un detalle sobresalía en sus facciones: unos carnosos y bien perfilados labios rojos. Y tras ellos, para mi aterrador descubrimiento, unos colmillos largos y puntiagudos como cuchillos.

Todo me vino a la mente de repente: ¡Era una vampira¡ Y dio un paso hacia mi.

Quise reaccionar, gritar, hacer algo, pero estaba atenazado del terror que me invadía.

Aquel ser horripilante y pavoroso esbozó una siniestra sonrisa al tiempo que posaba sus manos sobre mis hombros. Entreabriendo sus afilados colmillos se inclinó hacia mi desnudo cuello con malvadas intenciones.

Un grito desesperado y salvaje salió de mi garganta in extremis cuando ya sentía sobre mi su fétido aliento.

Al unísono, oí la voz de Marisa que, alarmada, se había incorporado de la cama.

- ¡Manolo, Manolo¡ ¿Qué te pasa, que haces de pie a estas horas?

- ¡La vampira, a vampira, m quiere chupar la sangre¡ ¡ Me quiere chupar¡ - balbuceé como pude.

- Manolo, cariño, ¿estás loco? Aquí no hay ninguna vampiro, estamos los dos solos.

- ¡Que sí que sí, una mujer vampira con dos largos colmillos me quería chupar la sangre¡ ¡Me quería chupar¡ ¡Ahora mismo¡

- Calla, calla, estás loco de remate, decir que una vampira te quería chupar la sangre. Has tenido una pesadilla, influenciado por el lugar donde estamos. jajajajajaja

No paró en un buen rato de reír y sentí rabia porque no me tomaba en serio.

- Te quería chupar…jajajajaja ¿Sabes qué te digo? Que los hombres pensáis siempre en lo mismo…jajajajajaja No tenéis remedio, ya me lo decía mi madre antes de casarme.

- - - - - - -

Ya en el avión de regreso a casa, muy zalamera me dice Marisa…

- ¿Sabes? El próximo viaje lo haremos a Groenlandia, a ver los iceberg, ballenas y todo eso, te va a encantar…

- Noooooooooo, casi grité y todos los ocupantes del pasaje se me quedaron mirando.

 

 

English

 

A NIGHT OF FEAR

 

Marisa was fond of horror movies and insisted on traveling to Transylvania to spend a night at Count Dracula's castle, so we arranged at the Travel Agency. And there we were, lying on an uncomfortable century-old bed in a stark, cold room in the castle.

I didn't like the trip but when she gets something in her head she always gets her way.

It smelled of mold and cobwebs and the furniture was older than coughing. She was sleeping soundly and I couldn't sleep no matter how hard I tried.

Above, the bed squeaked. The pendulum clock struck twelve.

And it was from then on that I began to hear strange noises. As if someone were approaching the door of our room.

As a precaution and although I did not believe in vampires or apparitions, I conscientiously bolted the door, after enduring her jokes and her calling me fearful. They would have to knock it down to get in.

Silence reigned again, to my peace of mind. But I was startled when I noticed someone trying to pick the lock. This time my alert senses did not fail me. I started shaking like a flan and crossed myself. Whoever it was wanted to enter. And I put all my effort into it. Because the heavy chest of drawers I put behind the door began to sag. Slowly at first and then more insistently. My God, what was going on? I prayed a Hail Mary as fast as I could, stuttering from the shaking that convulsed me.

In spite of all this, Marisa slept peacefully, not noticing anything. A sudden push from whoever opened the door to the room, displacing the heavy obstacle. I covered my head under the covers and let it be what God wanted.

- Yes, yes, a vampire woman with two long fangs wanted to suck my blood! She wanted to suck me! Right now!

- Hush, hush, you're crazy, to say that a vampire wanted to suck your blood. You've had a nightmare, influenced by where we are. ha ha ha ha ha ha

He didn't stop laughing for a while and I felt angry because he didn't take me seriously.

- I wanted to suck you ... hahahaha, you know what I'm saying? That men always think about the same thing ... hahahahahaha You have no choice, my mother told me before I got married.

- - - - - - -

On the plane back home, Marisa tells me very flattering ...

- You know? The next trip we will do it to Greenland, to see the icebergs, whales and all that, you will love it ...

- Noooooooooo, I almost yelled and all the occupants of the passage stared at me.

 

 

 

3,282 views
16 faves
10 comments
Uploaded on October 15, 2020