Rafael Cejudo Martinez
Plaza Mayor de Osuna
La plaza Mayor de Osuna es uno de los espacios urbanos más emblemáticos de esta ciudad.
Situada en el centro histórico y monumental de la villa ducal, al pie del cerro donde se alza la Colegiata de Santa María que tiene desde aquí uno de sus principales caminos de acceso, a ella confluyen algunas de las vías más céntricas e importantes de la localidad, como son las calles Sevilla, Tía Mariquita, Asistente Arjona, San Antón, Luis de Molina, y Carrera. De planta rectangular, casi cuadrada, se organiza a modo de salón alrededor de una fuente central de taza baja y y base polilobulada que centraliza el espacio.
A partir de ella el pavimento dibuja en el suelo una cruz que divide el espacio peatonal central en cuatro partes simétricas presididas por vistosas farolas ornamentales de varios brazos que se alzan sobre altos basamentos de piedra labrada a modo de columna.
La plaza queda delimitada por hileras de árboles de distintas especies y bancos para el descanso, distribuidos a su alrededor según un estudiado pavimento en distintos tonos cromáticos, que separa toda esta zona peatonal de los dos laterales que se abren al tráfico rodado.
Considerado como el centro cívico de la ciudad por excelencia, en sus frentes se levantan varios edificios singulares y de notable interés, entre los que se citan el del Mercado Municipal de Abastos, la iglesia del convento de la Concepción, o el propio ayuntamiento de la ciudad.
Plaza Mayor de Osuna
La plaza Mayor de Osuna es uno de los espacios urbanos más emblemáticos de esta ciudad.
Situada en el centro histórico y monumental de la villa ducal, al pie del cerro donde se alza la Colegiata de Santa María que tiene desde aquí uno de sus principales caminos de acceso, a ella confluyen algunas de las vías más céntricas e importantes de la localidad, como son las calles Sevilla, Tía Mariquita, Asistente Arjona, San Antón, Luis de Molina, y Carrera. De planta rectangular, casi cuadrada, se organiza a modo de salón alrededor de una fuente central de taza baja y y base polilobulada que centraliza el espacio.
A partir de ella el pavimento dibuja en el suelo una cruz que divide el espacio peatonal central en cuatro partes simétricas presididas por vistosas farolas ornamentales de varios brazos que se alzan sobre altos basamentos de piedra labrada a modo de columna.
La plaza queda delimitada por hileras de árboles de distintas especies y bancos para el descanso, distribuidos a su alrededor según un estudiado pavimento en distintos tonos cromáticos, que separa toda esta zona peatonal de los dos laterales que se abren al tráfico rodado.
Considerado como el centro cívico de la ciudad por excelencia, en sus frentes se levantan varios edificios singulares y de notable interés, entre los que se citan el del Mercado Municipal de Abastos, la iglesia del convento de la Concepción, o el propio ayuntamiento de la ciudad.