Gustosa de pintar monitos y rayar con el pincelito de photo shop, me desarrollo en el diseño gráfico desde hace tres años. No me gusta quedarme quieta pero es admisible por un rato. Lo práctico es lo mío y la cocinada no. Sin más seguimos danzando sobre cemento citadino, hasta que las corazonadas me digan Fueraaaa!!!
Lo que más me puede facinar de esta ciudad es que todos tienen una gran dosis de locura hierviendoles las sangre.
Esa soy yo.