Aun antes de nacer

comencé el edificio que hoy habito.

Al principio solo fueron líneas

en un papel en blanco.

Luego, poco a poco,

en la cocina de la vida

fue tomando forma humana

hasta convertirse en la casa deshabita que hoy habito.

Siéntate y espera.

Mira como hago y deshago a mi antojo;

como alargo la líneas y acorto los tiempos;

como cambio las medidas, tiro tabiques,

y redibujo viejas planos que antes ya remodele.

Cuando acabe, me podrás decir

si soy constructor de catedrales o de ruinas.

Read more

Testimonials

Nothing to show.