Vi la luz aquel año en el cual una naranja obesa se abanderaba cómo héroe nacional. Me encantaría contar que mi abuelo era fotógrafo y que me regaló mi primera cámara cuando tenía 10 años, que mi padre me sacaba de paseo a captar momentos con una vieja Nikon de carrete y que desde que tengo uso de razón mis pestañeos son lo mas parecido a ese sonido tan característico que tiene un obturador, pero no, mi historia con la fotografía no es así.