Adoro lo natural, las pequeñas formas de vida ocultas tras un velo de ignorancia, el olor y el color del paisaje, sus formas, el misterio que esconde. Me niego a aceptar la idea de la extinción de la madre tierra y por ello abogo por un mundo con una visión medioambiental en la que el ser humano respete el entorno y a unos hermanos que durante años han sufrido las consecuencias de nuestra intolerancia y el modo de vida destructivo que los ha llevado al límite de la existencia.