Realmente no sé qué hago aquí...

  • JoinedNovember 2007
  • OccupationChorera profesional
  • Current cityLa Ciudad de la Influencia maldita
  • CountryMéxico
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Photos of Pachita Rex

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¡Ya la conocia sin conocerla!

January 9, 2012
second-hand house (deleted)

Pachita es Pachita. Simplemente eso. Una de las personas indudablemente de las qué tendrás una buena opinión y te alegrará de conocer en los tours.

June 29, 2008

Su nombre de batalla fotográfica, Pachita Rex, recuerda a la legendaria Perdita Durango...No lo sé de cierto, pero lo supongo por algunas poses bravías, esa sutil reivindicación de género, esas ganas de reirse de todos, de ella misma. Pachita Rex es genial a cada momento, lo mismo cuando describe sus atributos exist… Read more

Su nombre de batalla fotográfica, Pachita Rex, recuerda a la legendaria Perdita Durango...No lo sé de cierto, pero lo supongo por algunas poses bravías, esa sutil reivindicación de género, esas ganas de reirse de todos, de ella misma. Pachita Rex es genial a cada momento, lo mismo cuando describe sus atributos existenciales: lingûistérica y corruptora de estilo, que al mostrarse ante la cámara, igual que dijera Carlos Monsiváis de la tiple Celia Montalbán, voluptuosa e impudente. Los caminos que recorre y registra Pachita Rex con su cámara son de lo más encontrados; sin embargo, una fuerza vital, amorosa, erotiquísima, divertida, los convoca en un solo punto. Sus imágenes perturban lo sagrado, peregrinan la deliciosa geografía de su cuerpo, acompañan a los grandes ídolos de la lucha libre, rudos, técnicos y payasos; hacen de los colores un rehilete que, aunque congelado en tiempo y espacio, sigue girando en alguna plaza de Coyoacán o del Centro Histórico de la Ciudad de México. Desde su nido de águilas instalado en el mirador de la Torre Latino Americana, Pachita Rex captura las ondulantes azoteas del Palacio de Bellas Artes. Mira, desde semejante altitud, una ciudad sin reposo, escenario de sus múltiples andanzas en busca de la foto más verídica e impactante, sólo para nuestros ojos. Los desnudos de Pachita Rex rivalizan con los trabajos de Eduard Weston y Manuel Álvarez Bravo. El primero hizo de una azotea el escenario ideal de las formas físicas y metafísicas de Tina Modoti; el segundo, con varias modelos y en espacios similares, logró deslumbrantes sensaciones visuales. En cambio, Pachita, montó como escenario su propia cama, sus sábanas blancas, su propio cuerpo y la complicidad de una luz que le cayó de maravilla en cada una de sus divinas partes. Pachita Rex, en sincronía con su timer, logró imágenes perturbadoras, que nos hablan de un mundo intimista, profundo y sublime, del que ahora somos cómplices de su fina, sutil y descarada cachondería que quita el sueño y condena a la vigilia. Otras veces, Pachita invade los espacios prehispánicos para ofrecerse, cual princesa antigua, a los dioses que todavía pululan por el Tajin. En contraste, sus imágenes registran las huellas de su infancia, seguramente en Tampico, Tamaulipas, por ese faro y el kiosco de la Plaza de Armas. La brevedad del número de imágenes de los álbumes de Pachita Rex se compensa con la revelación de su mundo intimista y hasta con los geniales y humorísticos comentarios que responden, lo mismo en inglés, español y francés, a su legión de admiradores. Por eso y más, desde ahora y para siempre, queremos tanto a Pachita Rex...

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March 26, 2008